PARTE 2

Eran las 10 de la noche, Ash estaba en el sofá de la sala principal de su departamento. Él estaba sentado, con las manos en la cara, preocupado y asustado sin saber qué hacer.

-qué demonios he hecho

Ash estaba más que perturbado, hace unas horas había tenido sexo con su hija de 13. El azabache tenía un revoltijo en la cabeza, ya no sabía qué hacer. El chico, después de haber tenido el acto sexual, dejo a la niña durmiendo en su cama para poder irse al sofá a pesar. Ash no sabía qué hacer, no tenía palabras y tampoco volvería a ver a su dulce e "inocente" hija con los mismos ojos.

Hikari se estaba levantando de la cama, ella estaba desnuda y cansada, también tenía un ligero dolor en la entrepierna.

-¿dónde está papá?

La niña no encontró a Ash a su lado al despertar, ella se levantó de la cama, cogió la manta para cubrirse por el frio y salió en busca de su padre.

-creo que será mejor que nos separemos… creo que la mandare a un internado…

Hikari quedo helada al oír eso. La niña se asustó y se acercó más para escuchar un poco más sobre lo que decía su padre.

-quizás al extranjero… o a otra región del país…

A la niña le dolía el corazón, le empezaron a salir unas cuantas lágrimas al oír eso.

-papá… papá no me quiere… él no me ama y me quiere lejos- pasaba por la cabeza de la niña

Hikari estaba más que asustada, ella se le entrego a su padre con el objetivo de que Serena nunca los separe. Después de la muerte de Dawn, Ash era lo único que la niña tenía. Hikari amaba mucho a su padre, con él paso muchas cosas buenas y malas, él siempre estuvo ahí para ella en todo momento. Hikari no dejaría que nadie los separara, y de la misma forma que lo hiso hace unas horas, ella volvería a hacerlo.

-decidido… se ira a un internado en el extranjero.

La niña quedo en shock en ese momento, le temblaba el cuerpo, tenía miedo. Hikari sentía que su padre la estaba echando para un lado priorizando a Serena sobre encima de ella.

-porque te fuiste papá.

Ash se asustó por un momento, el sintió como unos brazos le rodeaban, él volteo la mirada y vio a Hikari desnuda y con una sonrisa en la cara.

-Hikari… yo…

La niña hiso una pequeña sonrisa, ella dejo de abrazarlo y camino hacia su padre. Hikari se sentó en el regazo de Ash y le dio un beso en los labios como hace algunas horas. El azabache quedo helado por el acto, pero al instante su mente se bloqueó. El ya no veía a Hikari besándolo, él veía a Dawn quien le daba un beso.

Ash perdió el control de sí mismo, el tomo a Hikari de los hombros y la tumbo en el sofá para empezar a darle un profundo beso dejando a la niña sin casi aire por lo fuerte y apasionado juego de lenguas que Ash hiso con ella.

Ash se sacó la camisa y la tiro en el suelo, estaba por bajarse los pantalones pero fue la niña quien se acomodó y con sus manos empezó a desabrocharle y bajarle el cierre. Hikari tenía nuevamente el erecto miembro de su padre en las manos, ella empezó a introducírselo nuevamente en su boca con mucha dificultad debido al tamaño.

Ash se sentía como nunca, el tenía una gran excitación por lo que la niña le estaba haciendo en ese momento. Hikari se movía lentamente para no atragantarse, pero fue su mala suerte que Ash, sin conciencia de sí mismo, agarra la cabeza de la niña y con fuerza empieza a hacer que su pene vaya hasta lo más profundo de la garganta de Hikari.

La niña estaba desesperada, la pobre se estaba atragantando con el enorme miembro dentro de su boca. Ash se empezó a sentir extraño, él sabía que era así que empezó a mover la cabeza de Hikari mas rápido haciendo que la niña empezara a desesperarse.

De un momento a otro Ash empezó a expulsar chorros de semen dentro de la boca de la niña, Hikari no podía zafarse y era obligada a tomárselo todo lo que Ash expulsaba. El azabache había sacado su miembro de la boca de la niña, Hikari tocia mientras que el semen se le escurría de la boca.

Ash volvió a tumbarla en el sofá, se quitó lo que le quedaba de los pantalones y empezó a lamer los pequeños pechos de Hikari provocando que ella empezara a hacer pequeños gemidos.

-haces lindos sonidos

-caya y sigue

Ash empezó a comportarse como si de un bebe se tratase, pues empezó a "lactar" de los pechos de su hija. Hikari estaba totalmente sonrojada, ella se sentía en las nubes por lo que su padre le estaba haciendo. Ash dejo sus pechos y empezó a bajar dejando un pequeño rastro de saliva por el cuerpo de la niña.

El azabache llego a la entrepierna de Hikari, el acerco su rostro e introdujo su lengua dentro de la vagina de la niña.

Hikari dio un gran gemido, una gran ola descontrolada de placer la estaba inundando, si se sentía en las nubes cuando Ash estaba que le lamia los pechos, ahora ella se sentía en el paraíso por lo que pasaba.

Hikari no podía aguantar más, su joven cuerpo no soporto y expulso un chorro en el rostro de Ash. Hikari se había corrido en el rostro de su padre, Ash empezó a lamer el orgasmo mientras que la niña jadeaba de cansancio.

Ash se acomodó y miro a la niña, aunque su subconciente tan solo observaba a una Dawn jadeante. Ash tomo las caderas de Hikari y poco a poco empezó a penetrarla.

Hikari empezó a agarrar con fuerza los cojines del sofá, a ella aun le dolía pues hace unas pocas horas fue que su himen se había roto. Ash metió todo su miembro en el interior de la niña, este empezó a moverse mientras que Hikari lloraba y jadeaba.

-estas… demasiado apretada…

-mas… no te detengas por favor…

Ash empezó a acelerar el movimiento con mucha más rudeza, los gemidos de Hikari se empezaron a ser más fuertes. Si no fuera porque el azabache empezó a besarla, los gemidos de la niña se empezarían a escuchar en las afueras del departamento.

Hikari tenía lágrimas en los ojos, ella estaba recostada en el sofá mientras que Ash sostenía sus piernas y la penetraba con más y más fuerza. Pasaron algunos minutos, Ash sentía como las paredes vaginales de Hikari apretaban con fuerza su miembro, él se sentía en el paraíso, un paraíso que no sentía desde hace mucho tiempo.

Habrá pasado unos diez minutos, Ash se seguía moviendo más rápido y fue cuando ya no aguanto más, el azabache liberto todo lo que tenía guardado llenando el interior de su hija nuevamente, al igual que en esa tarde, el semen de Ash empezó a rebalsar debido a la gran cantidad que había expulsado.

Ash estaba jadeante, él estaba cansado por lo que había hecho, poco a poco la imagen que creo de Dawn empezó a desaparecer. El azabache dejo de ver la imagen de su esposa muerta, él empezó a ver a su hija jadeante y cansada. Ash volvió en razón y se dio cuenta que nuevamente lo hiso, nuevamente tuvo sexo con su hija.

Ash se volvió a asustar, el iba a decir algo, pero Hikari fue la que hablo primero.

-papá… yo te amo… te amo mucho…- Hikari empezó a llorar mientras tenía el miembro de su padre aun dentro de ella -porque me quieres alejar de ti…

-ale… jarte…

-me quieres mandar a un internado lejos… desde hace días que te distanciaste… no sabías lo sola que me sentía, era como si quisieras alejarte de mí… luego… cuando me entere de esto… tuve miedo y no sabía si hacerlo o no, pero te amo mucho y por eso me decidí… sabía que si lo hacía no había vuelta atrás y ya no podía arrepentirme… pero lo hice porque te amo… te amo mucho papá…

La niña, quien seguía llorando, se acercó a Ash y empezó a besarlo de la misma forma que se besaron antes. Ash volvió a sentir la lengua de Hikari dentro de su boca, el azabache se sentía extremadamente bien. Ash abrazo a su hija por la espalda y empezó a corresponderle el beso. Despues de todo, él amaba a su hija al fin y al cabo, él quizás se sentía como basura hace unas horas por lo que hiso, pero ahora se sentía bien, él se sentía bien pues estaba dispuesto a demostrarle su amor a su hija y no verla llorar.

-Hikari… no tenía idea. Perdóname, te amo mucho y nunca dudes de ello, tú eres lo más importante de mi vida y sería un error alejarte de mí.

Hikari chillo de felicidad, ella volvió a besar a su padre con pasión al mismo tiempo que Ash volvía a corresponder el beso. Hikari aún tenía el miembro erecto de Ash dentro de ella, así que empezó a moverse mientras lo besaba.

Hikari volvia a hacer esos "lindos" gemidos que empezaban a volver loco a Ash, él la tenía en su regazo e Hikari se movía para sentir como el miembro de Ash la "destrozaba" por dentro. Ella abrazo a su padre y empezó a darle besos en el cuello, aquellos besos pasaron a ser ligeras mordidas hasta incluso dar más pequeñas mordidas en las orejas del chico.

A la niña se le había tensado todo el cuerpo, en verdad que se sentía extremadamente bien, se sentía la relajación, el placer y el dolor al mismo tiempo -¡más rápido… más fuerte!- pedía Hikari a gritos. Ash empezó a acelerar mientras que ella seguía abrazándolo y llorando.

Fue entonces que Hikari vio algo en la mesita que estaba al lado del sofá -¡el celular de papá!- pensó la niña al ver el artefacto. Hikari tomo el celular sin que se diera cuenta, la niña marco un número, un numero en específico con el que, dada la situación, quitaría del camino a su mayor obstáculo.

Hikari, quien gemía por la forma en que Ash la penetraba, miro con atención a que el número en cuestión respondiera. La pantalla del teléfono mostro que la persona a la que había llamado ya había contestado. Hikari empezó a gemir más fuerte.

-hola amor, ¿qué sucede?

La voz era de Serena, la niña había llamado a la castaña -hola, ¿me escu…?- Serena entro en shock en ese momento, ella empezó a escuchar los gemidos desde el otro lado del teléfono. "te amo mucho" era lo que decía Ash mientras se escuchaba el gemido de su compañera.

-¡eres un maldito!

Serena apago su teléfono celular, y de la ira, lo lanzo a la pared. La castaña estaba furiosa por lo que había pasado, ella en verdad amaba a Ash y al escuchar lo que pasaba detrás de la línea telefónica.

Ash estaba recostado en el sofá, las posiciones habían cambiado. Hikari estaba que montaba a su padre con fuerza mientras dejaba escapar esos lindos gemidos que ponían loco a Ash.

-esto se siente… tan bien… por favor papá, hazme el amor todos los días… quiero sentirme asi de bien siempre, y que mejor que hacerlo contigo.

-de acuerdo… lo hare contigo cada vez que me lo pidas.

-¡siento que me voy… me voy…!

La niña dio un grito en ese momento, ella acaba de correrse con el miembro de Ash dentro. Hikari jadeaba de una forma muy pesada mientras miraba el techo, un poco de saliva le recorría la boca mientras que su cuerpo temblaba. La niña volvió a gritar, pero de una forma leve, al sentir que Ash nuevamente le llenaba por dentro.

-todo esto se sintió de maravilla- dijo Hikari quien tenía la respiración pesada.

-lo sé, desde hace cuatro años que no lo hacía… Hikari, eres magnifica para ser tu primera vez.

-¿cuatro años?

-sí, nunca lo hice con Serena así que tú eres la primera en mucho tiempo… la primera y única a partir de ahora.

La niña se puso muy feliz al escuchar eso, ella se recostó en el pecho de su padre y empezó a darle un profundo beso en los labios.

-prométeme que dejaras a Serena.

-lo hare, desde ahora seremos tu y yo. Estaremos más juntos que antes.

-te amo papá

-y yo a ti mi niña.

Hikari y Ash volvieron a darse un profundo beso. La niña jalo la manta que había traído, y que estaba en el piso, ella empezó a acomodarla y se cubrió junto a Ash. Ambos quedaron dormidos, abrazados y felices.