Nota: Esto es una fakin' traducción, así que pueden respirar tranquilas, yo no soy la autora de este fic. Le pertenece a Fantony [.net/u/1663198/Fantony] y fue publicado originalmente en la sección en inglés de Fanfiction bajo el título de "Yuki's secret diary" [.net/s/4663798/1/Yukis_Secret_Diary].

A continuación, el texto original traducido con la mayor fidelidad que mi vocabulario me permite :D ¡Disfrútenlo!


Trama: Cuando está solo en casa, o cuando no puede dormir mientras su pequeño amante está roncando sonoramente, Yuki Eiri está aburrido. Entonces le habla a Shûichi… a su manera…! EirixShu

Disclaimer: Los derechos de copia de Gravitation todavía no están bajo mi árbol de navidad, pero todavía no es navidad, así que no pierdo la esperanza.


14 de Diciembre


Son sólo las 11.45 pm, y por primera vez en… muchos años, estoy soñoliento. REALMENTE soñoliento. No ese tipo de cansancio que siento después de una maratón de escritura. No, es el tipo de cansancio que sientes cuando has tenido un día ocupado, pero terriblemente bueno, el cansancio que te hace quedarte dormido con una pequeña sonrisa en tu rostro…

El día empezó bastante mal. Estaba en medio una un sueño cuando tu irritante voz inundó la habitación.

"¡Yukiiiiiiiiiiiiii!"

¡Ay! ¡Mis tímpanos!

Te lancé mi almohada.

"¡Cállate y muérete, chimpancé! ¡¡¿No ves que estoy durmiendo?!!"

"Bueno, ya no estás durmiendo, estás hablando conmigo…"

"¡Maldita sea! Siempre tienes una respuesta lista, ¿no?" Grité.

Me sonreíste burlonamente. Maldito mocoso.

"¿Y por qué me despiertas a las 9.00am cuando trabajé hasta las 5.30 de la mañana? Más te vale tener una buena razón para…"

Me tomaste la mano antes de que pudiera terminar la oración y me llevaste a la ventana. Un manto blanco cubría todo el paisaje. Había olvidado lo hermosa que era la nieve. Es una vista muy rara en Tokio.

"¿No es increíble? ¡Vamos Yuki, salgamos!" Transmitiste.

Yo pretendía estar molesto.

"De ninguna manera"

"¡¡¡POR FAVOOOOR!!! ¡YUKI! ¡YUKI! ¡YUKI! ¡¡¡YUKI!!!"

"¡Cierra el pico! ¡¡Tu voz es molesta!! Muy bien, sólo dame 30 minutos y te alcanzo"

"¡¡Seeeeh!!"

"Oye, ¿Dónde crees que vas, baka?"

"¡Yuki, acabo de decírtelo! ¡Voy a salir!"

"¿Sin abrigo, sin guantes, sin bufanda…?"

"Oh sí… correcto… ¡Oye, espera! ¿¡Estás preocupado por mi, Yuki!? ¡¡Kawaiiii!!"

¡Por supuesto que lo hago, idiota! Si pescas un resfriado, no vas a poder cantar y eso te hará sentir mal, lo que me hará sentir mal a mí. (¡Sin mencionar que odio hacer de enfermero! Oh espera, hasta cierto punto, puede ser realmente divertido *sonrisa maliciosa*)

"¡No saques conclusiones tontas, baka! ¡Sólo estoy diciendo eso porque si tú pescas un resfriado existen grandes posibilidades de que me contagies y ciertamente no quiero estar enfermo!"

Una vez que hube desayunado y tomado una ducha, salí y te encontré haciendo un hombre de nieve.

A pesar de nunca había visto algo tan gay como esas orejeras blancas y peludas (¡Ni siquiera las boas de plumas de Seguchi pueden competir!) -Y no voy siquiera a mencionar tus botas y guantes que combinaban-, debo admitir que te veías algo lindo.

"¡Jesús! ¡Nunca vi un hombre de nieve tan tétrico!"

"¡Yuki! ¡Eso no es muy agradable! ¿Y no te das cuenta de que se supone que eres tú? Paja para tu cabello rubio, un palito para tu cigarro… ¡Y está frunciendo el ceño!"

Me quedé boquiabierto.

"Ah, Yuki, simplemente no saben nada de arte, ¡eso es todo! Como sea, escuché que pusieron una pista de hielo al aire libre en la ciudad. ¿Y sí vamos a probar? ¡¡¡Sería tan romántico!!!"

"¡Muérete!"

"¡¡YUKIIIII!!"

Me molestaste tanto que al final me rendí. ¡Soy tan débil!

Nunca había estado en una pista de hielo y no era difícil notarlo. Me sentía tan cómodo como un elefante en un auto compacto (no es que haya visto a un elefante conducir alguna vez, pero es la primera comparación que se me pasó por la mente).

Me sentía completamente ridículo. ¡Romántico, mi pié!

En un minuto, ya había perdido el equilibrio y caí sobre mi trasero.

"Oh, Yuki… ¡¡Mírate, eres tan adorable!!" Dijiste tiernamente, tu nariz sangraba a chorros.

"¡Cierra el pico o te haré comerte tus patines de hielo, bastardo!" Grité, intentando desesperadamente volver a estar sobre mis pies… patines… ¡lo que sea!

Te arrodillaste junto a mí y me besaste.

"¡¡¡NO… EN… PÚBLICO… MALDITO… MOCOSO!!!" Pude decir, apartándote de un empujón, jadeando en busca de aire.

"No me importa lo que piensen" Susurraste, tomando mi cara entre tus manos y besándome más profundamente.

El beso fue tan dulce e intenso que me hizo olvidarme de la gente a nuestro alrededor. Me hizo olvidar que estaba sentado sobre el hielo y que mi culo estaba más helado que la mierda. Me hizo derretirme completamente y me rendí sin pelear. Sólo eramos nosotros dos.

"¡BAKA!" exclamé cuando finalmente me soltaste y me ayudaste a levantarme.

Simplemente odio perder el control de mi mismo de esa manera. Y aún así se sintió tan bien…

En el camino de vuelta a casa, caminamos por el parque en el que nos conocimos. Me recargué sobre la baranda y encendí un cigarrillo. Tomé una calada y exhalé una larga línea de humo que se dispersó con la brisa fría cuando algo golpeó mi nuca. Algo frío. Me giré y una segunda bola de nieve golpeó mi pecho. Y ahí estabas tú, riendo.

"¡Sólo espera, pedazo de mierda de perro! ¡Te vas a arrepentir de haber nacido!" Grité, persiguiéndote.

"¡Atrápame si puedes, Yuki!"

¡Maldita sea! ¡¡Eres más rápido que el Correcaminos!! (¿¿Eso me convierte en Wile E. Coyote??)

Me detuve, resollando. No pude ver donde te habías escondido. De pronto, sentí algo realmente frío deslizarse por mi espina. Nieve.

La irá hirvió dentro de mí. Me dí vuelta, listo para insultarte, pero de alguna manera las palabras no salieron de mi boca.

"¡TE PILLÉ!" Exclamaste con una vocecita de niño.

La nieve derritiéndose al final de mi espalda hizo que todo mi cuerpo se estremeciera, pero los destellos en tus ojos y la hermosa sonrisa estampada en tu cara definitivamente hacían que valiera la pena.

Quizás Tohma tenía razón ayer… Ser un niño de corazón no es tan malo.


¡Gracias por leer!


Crónicas de Rei

Sé que tienen que estar algo enojadas... o preocupadas, la última vez no hubo crónicas y me demoré años en actualizar. Sí, supongo que muchas de ustedes habrán sacado conclusiones y que seguramente son correctas: he estado ocupada y desanimada. Estos días hice otras cosas, tales como salir con mis amigas, jugar en Neopets (me salió un pincel con manchas!), dormir demasiado (10 horas por lo bajo) y otros... que no me han dejado usar el PC. De hecho, mi hermana salió de vacaciones y chupa mucha de mi atención, es raro, yo soy la menor y debería estar chupando su atención, ¡ella ya creció!

Ah, si. El virus hizo reventar mi PC y lo tuve que formatear, pero conservé todos los datos!

Al final, por uno u otro motivo no he podido traducir, pero hoy me animé y lo hice :D, sin cuaderno, todo debido al apuro. Seguro que el cuadernito revive para el próximo capítulo.

Ahora, en compensación, les dejo un chiste protagonizado por Yuki y Shûichi (se escuchan aplausos).

Shûichi: ¡Yuki, Yuki, Yuki!
Yuki: ¿Qué quieres, no ves que estoy leyendo?
Shûichi: Es que... tengo que decirte algo muy importante, Yuki!
Yuki: Está bien, está bien. ¿Qué quieres?
Shûichi: Yuki... ¿Alguna vez haz pensado en suicidarte?
Yuki: Si, cuando era más joven, antes de conocerte.
Shûichi: Y... ¿Has vuelto a pensarlo?
Yuki: No, ahora pienso en asesinar.

Quizás ustedes piensen en asesinar, porque ese fue mi mejor chiste. Si quieren más me avisan para seguir torturándolas.

¡No olviden los hermosos Reviews!