Capítulo IV

Edward la vio feliz y entusiasta, pero significaba esto menos oportunidades de estar cerca de ella? Estos pensamientos lo hicieron sentir egoísta, el sentía que no podía compartirla. "Ella no es mía"- pensó mientras ella comenzaba a caminar hacia el auto que se estacionaba frente a la puerta principal. Él la siguió, su padre también venía en el auto

- Hija, has arruinado mi sorpresa! - dijo divertido el Sr Swan bajándose del asiento del conductor. - debería haberte dejado conducir Carlisle. Esta máquina me ha dejado con dolor de espalda- seguía riendo y caminaba hacia Bella.

- gracias papá eres el mejor! - Bella se arrojó en brazos de su padre

-ve con tu prima que está esperándote- dijo dándole un beso en la cabeza

- Edward hijo, ayuda por favor a estos viajeros con el equipaje- dijo el Sr Swan dándole palmadas en el hombro - yo voy a descansar de esa máquina infernal en que ni siquiera se puede traer todo el equipaje de una vez! - decía el Sr Swan ya entrando a la casa.

"Hijo, siempre me ha dicho así, pero ahora suena diferente" pensó Edward caminando hacia el auto

-hola hijo, al fin llegué, me retrase por la nieve - le dijo Carlisle al bajar del asiento del copiloto, se acercó y lo abrazó

- hola padre, es bueno verte - dijo Edward contento de que haya regresado a salvo del viaje para buscar compradores de madera porque, se suponía que llegaría ayer.

- voy por el equipaje, nos vemos adentro - Edward fue al porta equipaje que se encontraba lleno y con maletas escasamente amarradas por cuerdas desordenadas. "Sr Swan" , pensó y sonrió.

- Rosalie! Cómo has estado!. Tanto tiempo sin verte prima! - decía Bella casi corriendo al auto mientras Carlisle abría la puerta de Rosalie

- gracias Carlisle - dijo Rosalie con una sonrisa

- casi dos años Bella, cómo has crecido! - decía emocionada Rosalie mientras salía del auto con dificultad por su vaporoso vestido.

- pero si no eres tanto mayor que yo! - decía entusiasmada Bella, ayudandola a salir del auto

- en una mujer, 21 años hace mucha diferencia.- decía Rosalie con un dejo de tristeza en la voz, mientras se avisaba la falda

- te ves tan linda! - dijo Bella y ambas se abrazaron llenas de felicidad.

- Y para mi no hay nada? - dijo Jasper sonriente saliendo por el otro lado del auto y caminando hacia ellas

- Primo! Qué bueno verte. Pareces todo un caballero! - decía Bella mientras lo abrazaba suavemente

- No estoy tan viejo! Sólo tengo 23! - se reía mirando hacia Rosalie

- Te recuerdo Jasper que tengo 21 y me pesa porque no tengo ni un pretendiente digno aún. - Rosalie reía

- Rosalie! deja de preocuparte por la edad, eres la más hermosa hermana del mundo, te casarás pronto con un muy buen hombre - ahora Jasper abrazaba a ambas y les besó la frente a cada una para luego ir a ayudar a Edward.

- estás hermosa Bella! Y tienes algo distinto, estás más feliz, será acaso que alguno de "los pretendientes" ha conquistado tu corazón? - dijo Rosalie tomándola de las manos. Edward escuchó el comentario y miro a Bella tan intensamente que ella parecía sentirlo y lo miró también, sus mejillas la delataron, estaba roja.

- Te has puesto roja! Tienes que contármelo todo! - Rosalie daba saltitos de curiosidad

- No! No es ninguno de... , - Edward la seguía mirando pendiente de su respuesta - es otro. Otra cosa, es decir... - Se le atoraban las palabras, miró de reojo a Edward que hablaba con Jasper pero la seguía mirando - mejor entremos está nevando un poco te mojarás tu hermoso vestido

- Isabella Swan! No te salvarás de mi! - la tomó de la mano y corrieron a la casa

- hola tu debes ser Edward el hijo de Carlisle, yo soy Jasper, no se si me recuerdas vine hace años - dijo dándole la mano con franqueza

- lo recuerdo señor, es un gusto tenerlo de regreso - Edward respondió amablemente mientras evaluaba si en este joven rubio de ojos azules se encontraba otro pretendiente para Bella.

- No por favor! Nada de señor! Somos casi de la misma edad cierto? Por favor llámame Jasper y no te atrevas a tratarme de usted!. De ahora en adelante vas a tener que ser mi amigo o estas dos jovencitas van a volverme loco! - decía Jasper riendo. Su actuar le decía a Edward que no debería temer que Jasper se interesara en Bella.

- Está bien Jasper - dijo Edward sonriendo - me acuerdo de que jugamos poker con Emmet hasta que tu tío nos encontró al amanecer - dijo Edward

- y nos hizo talar árboles toda la mañana en castigo y le dimos lástima porque sólo cortamos uno demasiado joven y nos dejó en paz! - Jasper reía de buena gana mientras soltaba las cuerdas que amarraban el equipaje.

- tenía 12 años y bebimos coñac, por eso nos castigó! Fue Emmet! Yo no bebí nada, creo que tu tampoco- decía Edward bajando maletas riendo

- Cómo está Emmet? Sigue su familia aquí con el negocio de la madera como mi tío?

- Su familia sigue aquí, el va a la universidad pero anoche estuvo en la cena de navidad, creo que está de vacaciones por las fiestas.

- entonces Rosalie tendrá algo en que entretenerse - dijo Jasper más bajo - por favor no digas que me oíste decir eso o mi hermana me matará! - estaba muy divertido por las posibilidades de este invierno. Tal vez viendo la felicidad de los demás olvidaría finalmente a Maria

- Edward! Dice padre que me des la caja azul! Trae un regalo para mi- Alice corría hacia el auto desde la cocina cubriéndose de la nieve con un delantal, al llegar al auto tropezó con Jasper que dejó caer las maletas que cargaba al suelo junto con él.

- Oh! Lo siento mucho señor! He sido muy descuidada, no me fije, lo siento tanto - ella intentó ayudar a Jasper a levantarse quitandole de encima las maletas y paquetes.

- Creo que esto es lo que buscas - dijo Jasper tomando en sus manos la caja azul con lazo de seda antes de levantarse del suelo y miró en los ojos de Alice para caer enamorado en el profundo océano verde de sus ojos. No pudo decir nada más.

- Al fin llegas! , me haz hecho esperar mucho por ti! - le dijo Alice con su voz dulce mirándolo directamente a los ojos y extendiendo sus manos para tomar el paquete.

Él se lo entregó embelesado aun por la hermosa y pequeña joven. Para sorpresa de él puso el paquete en la nieve y le tendio lo mano. Él la tomó y le impresionó la suavidad y delicadeza de la mano de Alice.

- Jasper ella es mi hermana Alice, lamento que se hayan conocido así, pero- Edward lo dijo divertido, parecían en otro mundo mientras Jasper se levantaba del suelo sin soltar la mano de Alice.

- Yo no! - Dijeron al unísono Alice y Jasper y rieron, Alice retiró su mano de entre las de Jasper. Él tomó la caja azul del suelo

- Quiero decir que es un gusto conocerla señorita Alice - dijo Jasper haciendo una reverencia exagerada y tomando otra vez la mano de Alice para besarla

- creo que esto es suyo - dijo Jasper y le entregó la caja azul

- Gracias Jasper - ella hizo una reverencia, tomó la caja y desapareció corriendo ágil como había llegado

Jasper quedó hipnotizado por esa grácil y pequeña hada. Su pelo negro, sus ojos verdes, sus delicadas facciones... Estaba impactado.

- Jasper, espero disculpes a mi hermana a veces es un poco excéntrica. - Edward sólo lo dijo para traerlo de vuelta a la tierra, parece que su hermana lo había deslumbrado.

- dejemos todo en el recibidor, está nevando más. Se mojarás y debo guardar el auto en el garaje - dijo Edward y vió que Jasper ya se movía y tomaba las maletas del suelo

- Edward tu y tu hermana trabajan aquí? - preguntó Jasper ansioso pero bien disimulado mientras llevaban maletas y paquetes adentro

- creo que no en realidad, - sonó divertido y se rio un poco

- vivimos aquí desde toda la vida, mi madre murió hace unos años, ella era la ama de llaves...

- Esme! Cuanto lo siento! Ella era una persona adorable - Jasper lo decía de corazón, el verano que pasara el hace 7 años, en esa casa, se encariño con Esme ella era muy maternal y cocinaba delicioso

- cuando mamá murió Alice tomó el puesto y yo comencé a trabajar como sirviente. Pero luego nos destituyó el Sr Swan eramos muy jóvenes, ahora solo ayudamos cuando hace falta - Edward lo dijo tranquilamente y se convenció de la realidad, no era un sirviente

- el esposo de Alice también vive aquí? - Jasper ya estaba nervioso. Habían llevado ya todo al recibidor

- eh pues - Jasper estaba ahora pálido, Edward se apiadó de él y siguió

- Alice es soltera, no tiene pretendientes, tiene 21 años, pero sin apremio por casarse. Lo que más le gusta es organizar fiestas y reuniones, trabaja muchísimo y tiene más energía que nosotros dos juntos, es muy perspicaz e intuitiva, he llegado a pensar que ve el futuro

- así parece - dijo Jasper más para el mismo que para Edward

- puedo conducir el auto al garaje, te aseguro que si conducir! - preguntó Jasper ansioso de salir al jardín en busca de su hada

- Está bien, recuerdas dónde está? - Edward sonaba preocupado, al contrario del Sr Swan a él le encantaba el auto

- si gracias - salió disparado, miró en busca de Alice, no la vio y se metió al auto para escapar de la nieve. Condujo sin problemas y dejó el auto en el garaje

Alice entró a la cocina con su caja en las manos, la abrió y ahí estaba un hermoso par de zapatos azules con lazos de seda y pequeños tacones cuando vio a su padre

- gracias padre! Son preciosos y me quedan muy bien - dijo Alice probándose los zapatos

- Espero que esto te entusiasmes y ahora sí quieras recibir instrucción formal de señorita, tu madre y yo trabajamos mucho para darles a ti y a tu hermano un mejor pasar - decía Carlisle tomando la mano de Alice - Padre ya sabes que no quiero irme de aquí - interrumpió Alice tomando las manos de su padre y besandolas con cariño, Carlisle besó la frente de su hija

- Sólo quiero conseguirte un marido respetable, no quiero que tengas que trabajar

- Me gusta trabajar como ama de llaves - Alice hizo un tierno gesto de tristeza

- Alice lo que a ti te gusta es organizar fiestas. - le sonreía y ella lo miró con un gesto de ofendida. - No eres el ama de llaves, recuerda que sólo fue por un malentendido y fue sólo durante un año. Desde hace 3 años, Sue Clearwater tomó el puesto. Yo sé que te encanta dirigir la casa y organizar las fiestas como lo hacía Esme - decía su padre, mientras en su rostro podía verse el dolor de la pérdida de su esposa.

- Pero debes pensar en tu futuro, no estaré aquí por siempre y no tengo una gran patrimonio que dejarles ya tienes 21 años mi niña - decía Carlisle apesadumbrado. No era la primera vez que se lo mencionaba. Con los años se volvía más frecuente

- Pero mientras ha estado enferma lo he hecho muy bien - decía decía muy contenta parándose de puntillas con sus nuevos zapatos. con su labor.

A pesar de ser joven estuvo a cargo una casa durante casi un año completo después de la muerte de su madre. Hasta que el Sr Swan volvió de su viaje a Inglaterra y se dio cuenta que ella hacia el trabajo de Esme y sin otro ayudante que Edward. Fue entonces cuando contrató a los Clearwater y a Embry para trabajar en la casa y le pidió disculpas a Carlisle porque Alice y Edward hayan tenido que trabajar tan jóvenes. Años después sabría que fue la Srta Denali quien dio esta orden y Carlisle no pudo contradecirla, pues ella había quedado a cargo del mando de la casa.

- pronto volverá y se retomará el orden de la casa, deberías comenzar a dejarle su cocina como estaba o se enojará mucho - Carlisle miraba los arreglos que Alice había hecho, se veía mucho mejor pero Sue tenía su estilo y bastante mal genio.

- a Sue le va a encantar - dijo como si pudiera ver el futuro mientras miraba feliz la cocina

- Y eso que no has visto los arreglos que he hecho en la casa y en nuestros cuartos, los aprobó Bella - dijo mientras guardaba sus zapatos de regreso en la caja

- Desde cuándo le dices así a la Srta Isabella? - preguntó Carlisle divertido y sentándose en una silla.

- Desde hoy. Ella me lo ha pedido, porque no quiere que mantengamos las diferencias infranqueables que instauró la Srta Denali. - ella miró a su padre arqueado las cejas como si diera un discurso, cuando entró Edward

- haz escuchado hermano ahora debemos llamarla solo Bella, me lo ha pedido en el desayuno esta mañana. - Alice dijo Bella pausadamente para ver la cara de su hermano que esta vez no cambió a ningún color, qué extraño pensó.

- sí te escuché, ahora tengo que seguir ayudando a llevar las maletas a las habitaciones que aún no tienes preparadas. - La miraba con una sonrisa burlona. Por primera vez la había sorprendido. Alice no había preparado las habitaciones

- Te equivocas amado hermano, aquí están las llaves de la habitación azul para el joven y la habitación rosa para la señorita, esa esta al lado de la de Bella - otra vez lo miró entrecerrando los ojos mientras le entregaba las llaves. Ninguna reacción... "Se está poniendo mejor la perspectiva de que logre ser feliz se ve decidido, bueno al menos no parece un niño asustado", pensó Alice.

- Espera! Estás mojado ve a cambiarte antes de que te enfermes!. Yo llevaré las llaves y chocolate caliente para las visitas, tu después llevarás las maletas. - decía Alice mientras servía el chocolate en la bandeja que ya tenía preparada con las tazas.

- Hijo Alice tiene razón cámbiate y luego ven a buscar tu regalo creo que te gustará- Carlisle le sonreía con cariño mientras le había gesto de que subiera a cambiarse.

- Vuelvo enseguida - Edward subió corriendo las escaleras de servicio, hoy tenía más energía que nunca. "Bella tenía el colgante puesto! Sí! Y parecía importarle mucho por cómo se puso cuando lo creyó perdido. No le negó a su prima que hubiera alguien especial en su vida por lo que ella estuviera feliz ahora. Había esperanza!" pensó mientras se cambiaba hasta los calcetines por ropas más nuevas y que le quedaran mejor, debía verse bien si quería conquistarla, se puso un poco del perfume que le regaló Alice. Olía bien.