Capítulo IX
Diciembre 27
Bella caminaba hacia su habitación en busca de sus guantes, saldrían al pueblo con Rosalie Jasper y Emmet.
Entró y cerró la puerta. Escuchó un ruido tras ella de llave en la puerta, era Edward detrás de ella
- Buenos días Bella - dijo mirándola y se acercó lentamente
- Edward qué estás haciendo aquí? - Preguntó Bella curiosa y sin pensar en lo incorrecto de la situación
- Sólo quería decirte buenos días - la abrazó y acarició su cabello, respiró hondo impregnado su memoria con su aroma. Acarició su cabello y besó su frente. Ella buscó refugio y se apoyó en su hombro izquierdo y se acercó al cuello donde sintió el aroma de Edward que la hizo recordar sus encuentros anteriores... las mejillas le ardían y el corazón le latía muy rápido. Sentía la necesidad de estar más cerca de él y sentir el calor de su piel, sin darse cuenta lo besó en el cuello con suaves y húmedos besos, subiendo hasta en ángulo de la mandíbula y dejó ahí un pequeño mordisco que no pudo contener y que hizo gemir muy bajo a Edward. Bella Tenía su mano izquierda sobre el pecho de él y pudo sentir el latido acelerado de su corazón. La respiración de él se agitaba con cada beso que ella le daba cada vez más cerca de su boca, la que él se negaba a entregar.
- Bella detente - dijo Edward con un hilo de voz, estaba visiblemente afectado por la cercanía de Bella, que no se detenía, parecía no escucharlo. Él la apartó suavemente y ella lo miró azorada y confundida
- Hice algo mal? - preguntó Bella realmente preocupada, lo vió con las mejillas más rojas que nunca, los ojos brillaban cómo nunca antes
- No te gustó? - volvió a preguntar ya asustada
- Me ha encantado Bella... - dijo Edward en voz encantadoramente baja
- entonces... - dijo Bella
- No deberíamos hacer esto, es, es complicado... - dijo Edward sin poder encontrar las palabras en su mente
- Oh! - dijo Bella y pareció comprender que no era muy correcto haberlo besado así, Edward tenía expresión de sufrimiento y Bella lo entendió claramente
- Lo lamento Edward, no quise incomodarte - Bella lo miró de frente y acarició su mejilla
- No es eso, yo... solo me ha tomado por sorpresa. - Edward estaba más calmado y besó las manos de Bella
- Hoy iremos al pueblo a comprar lazos para Rosalie, no te veré hasta la noche - dijo Bella triste
- Entonces tendré que besarte ahora - decía acercándose a la boca de Bella
La besó suavemente en los labios, tomó su labio inferior y lo rozó con la lengua tal cómo ella lo había hecho y despertado sensaciones nuevas en él. Parecía una venganza dulce y cálida.
Ella respondió separando levemente sus labios y dándole espacio al paso de Edward a su boca, el tomó la oportunidad sin pensarlo y sintió la misma urgencia de hace un momento, pero Bella no lo dejó escapar, había tomado su cabello y lo atraía hacia ella. Entonces él la tomó por la cintura y la acercó más.
- Bella! Estamos listas para salir - dijo Rosalie afuera de la puerta que Edward había cerrado con llave. Ambos agradecieron eso. Se soltaron y Bella se sintió mareada, se apoyó en la puerta de espaldas
- voy enseguida! - dijo Bella mirando a Edward que se escondía tras los gruesos cortinajes de su habitación y no pudo evitar sonreír
- te espero abajo los chicos ya están en el auto - se oían los pasos de Rosalie alejándose
- Edward sal de ahí!, nadie entrará están abajo y debería irme también - dijo Bella sonriendo y caminando hacia su tocador para buscar los guantes
- Entonces será hasta la noche Bella - dijo mirándola desde lejos
- No salgas ahora! Podrían verte!, espera a que me vaya. - dijo Bella tomando la mano de él para evitar que abriera la puerta
- Hasta la noche entonces Edward - dijo Bella quitando la llave y tomando la manija de la puerta, cuando Edward le tomó la mano para detenerla. Ella lo miró extrañada y el se le acercó en un elegante movimiento la tomó de la cintura y le dio un pequeño beso en los labios. La bajó enseguida.
- Es usted libre Srta Swan - hizo una reverencia y abrió la puerta despacio - deberías arreglar tu cabello - dijo cerrando la puerta. Bella se miró en el espejo del pasillo y vió su desordenada apariencia mejillas rojas y labios levemente hinchados y rojos. Se arreglo el cabello rápidamente, lo demás no tenía arreglo, bajó casi corriendo la escalera, culparía al ejercicio del rubor en su cara.
Llegó hasta el auto y Jasper le abrió la puerta del copiloto. Emmet iría con Rosalie en asiento del pasajero, Emmet había ganado anoche en poker el conducir el auto al pueblo hoy, pero al ver a Rosalie tan hermosa le cedió el puesto a Jasper, no perdería ahora la oportunidad que se perdió hace años. Aunque Rosalie ya no se interesara en él, haría todo lo posible por conseguir su amor.
Estuvieron todo el día en el pueblo, se divirtieron, las chicas compraron lazos para el pelo y algunas chucherías, de regreso de detuvieron en el lago cercano para patinar en hielo, menos Bella, quien prefirió mirarlos. Jasper la acompañó mientras Emmet y Rosalie danzaban por el agua congelada, reian y se miraban como si el tiempo no hubiera pasado y fueran unos adolescentes aun.
- Creo que Emmet esta flechado por Rosalie – Dijo Bella mirándolos reir
- De eso puedes estar segura – Jasper la miró cómplice
- Tu sabes algo Jasper! Cuéntame! - Urgió Bella
- Se supone que no debo decir nada!. Eso creo, Emmet no especificó, pero creo que estoy perdido – Jasper levanto las manos en signo de rendición.
- Emmet supo que estaríamos aquí por su padre y por eso regresó antes, terminó sus estudios el semestre pasado y se quedó haciendo negocios para su padre, los finiquitó hace unos días e iba a volver después del año nuevo, tenía varias invitaciones de familias de alcurnia...
- Eso no es lo que me interesa! Cuéntame lo de Rosalie! - Bella lo urgía, se estaba haciendo tarde y tendrían que regresar a casa pronto.
- A él le encanta Rosalie desde hace mucho, me pidió permiso para cortejarla y …
- En serio?- Bella casi gritó de gusto
- Bella cálmate, le dije que tendría que pedírselo a tu padre – Dijo Jasper intentando calmar a Bella
- Por qué le dijiste que tenía que pedírselo a mi padre? - Preguntó Bella curiosa – Según entiendo tu puedes darle ese permiso
- Emmet me había ganado en el poker mas de veinte dolares!, tenía que vengarme! Y quien mejor que tu padre para eso? - Jasper parecía muy divertido
- Jasper No!, a Rosalie le gusta Emmet! - Dijo Bella reprendiendo a su primo
- No te preocupes, las intenciones de Emmet son muy serias, no creo que tu padre pueda hacerlo desistir – Jasper alejándose de Bella para empezar a correr hacia el auto. Bella corrió al auto y cayó lastimándose una mano con la corteza del árbol donde trató de afirmarse, le dejo un corte en la palma izquierda no muy profundo, pero sangraba bastante. Jasper fue de inmediato en su ayuda
- Bella, estas bien? - la levantó del suelo y la subió al auto.
Jasper recordó que ella siempre que veía sangre se desmayaba. Pero no era consuelo, no sabía que tan dañada estaba. Le saco el guante de la mano izquierda para ver la herida, no parecía muy grande pero sangraba mucho, Rosalie los vio correr y advirtió a Emmet. Se dirigieron al auto para ayudar
- Jasper qué le pasó? - Dijo Rosalie mientras entraba al auto para ver a Bella
- Corríamos hacia aquí y creo que se cayó, se apoyó en ese árbol y una rama le hirió la mano al apoyarse, vio la sangre y creo que por eso se desmayó – Dijo Jasper dándole a su hermana el espacio para revisar a Bella
- Yo iré aquí con ella, ustedes adelante, vamos a la casa rápido! - Dijo Rosalie aun con los patines de hielo puestos
Edward estaba preocupado, sentía que algo no estaba bien, ya se estaba acercando el crepúsculo y aún no habían regresado.
Llegaron a la casa en unos minutos, estaban cerca. Al oírse el motor del auto, Edward no pudo evitar correr hasta la entrada. Su angustia fue mayor cuando no vio por los cristales a Bella, todo se volvió en cámara lenta, vio bajar a Emmet y Jasper yendo hacia el asiento de atrás para abrir la puerta y vio a Bella tendida en el asiento y Rosalie ayudando a Emmet a llevarla en brazos
- Bella! - Gritó Edward tomando el hombro de Emmet quien lo miró extrañado
- Emmet deja que Edward la lleve! - Dijo Rosalie
- Edward ella esta bien solo se desmayó porque se cayo y vio su sangre, estará bien...
- Bella esta sangrando!. Bella, por favor no me hagas esto, por favor, despierta mi amor... - Decía mientras corría por el salón con ella en brazos para llevarla a su habitación. El Sr Swan lo escuchó y lo siguió.
Edward puso a Bella sobre la cama y se arrodilló a su lado, retiro el pañuelo que cubría la herida de la mano izquierda que estaba sangrando.
- Sangre! - Edward examinó la herida aun abierta, ella odiaba el olor de la sangre, lo arrojó lejos y puso su pañuelo limpio en la herida
- No tiene más heridas, la revise en el camino y Jasper la vio caer, se afirmó de un árbol y e hirió la mano, va a estar bien Edward – Le dijo Rosalie tocando su hombro para calmarlo
- Aquí traje agua y vendas, ayúdame a acomodarla un poco más en la cama Edward – le dijo Alice acomodando a Bella y arropándola
- Edward... - Dijo Bella en voz baja, estaba despertando por fin.
- Estoy aquí Bella. No me iré de tu lado, despierta por favor – Seguía de rodillas y le hablaba suavemente. - Voy a limpiar la herida, ayúdame, dame el agua y las vendas - Alice comenzó a limpiar la herida de Bella, resultó ser más pequeña de lo que se creía, no necesitaría puntos de sutura. La limpió bien y vendó su mano. Edward estuvo asistiéndola durante todo el proceso, esperando que ella despertara completamente
-Ayyy – Dijo Bella ya despierta por el estimulo de dolor de la curación de Alice
- Bella – Edward se acercó más a ella y le acomodó el cabello, vio que el color le volvía al rostro y que le sonreía
- Me asustaste – Dijo Edward tomando su barbilla y mirando su cara más detenidamente
- Qué? por qué están todos aquí ?! - Bella trató de sentarse al ver a sus primos, a su padre y a Alice en la habitación, estaba Edward con ella y todos! Se puso roja de la vergüenza acaso ellos sabían que Edward y yo nos besamos?...
Al ver esa reacción en Bella, Edward tuvo sus mismas preocupaciones, ni siquiera se había dado cuenta que estaban en la habitación, hasta ahora que ya era muy tarde.
- Hija, te caíste en el lago te apoyaste en un árbol y te hiciste esa herida con una rama, por supuesto te desmayaste y tus primos te trajeron de regreso, Edward te cargó desde el auto hasta aquí y Alice te ha curado la mano, ya no sangra y sí, ya tiramos a la basura todo lo que tuviera olor a sangre – Dijo el Sr Swan desde los pies de la cama.
- Entiendo papá y lamento mucho haberlos asustado. Discúlpenme – Dijo Bella azorada
- No te preocupes prima, ya Rosalie me ha regañado por ti, por haberte hecho correr al auto persiguiéndome, dile por favor que no hice nada malo o no me dejará en paz – decía Jasper bromeando
- Jasper es inocente – Dijo Bella tranquila mirando a Rosalie – Me caí en la nieve me apoye y bueno el resto es evidente... Lamento mucho haberlos preocupado
- No tienes que disculparte Bella, solo importa que ya estas bien – Le dijo Edward ayudándola a mirarse la mano vendada y sentarse en la cama
- Deberías comer algo Bella, has perdido mucha sangre – Dijo Emmet y todos lo miraron – Es una broma! no deben haber sido mas de dos litros de sangre! Ayyy – Rosalie lo golpeó en la cabeza
Todos rieron Emmet siempre tenia algo inapropiadamente gracioso para decir en esas situaciones.
- En serio debería comer, tengo hambre! - Dijo Bella dejando de reír y tomándose el estomago con su mano sana
- Es la hora de la cena, de hecho deben estar por servirla – Dijo Alice
- Es mejor que te suba la cena, no quiero que te desmayes otra vez Bella – Decía Edward en tono protector y que no daba lugar a replicas
- Hazle caso hija, nosotros vamos a ir a cenar y él te traerá la cena aquí. Vamos chicos a comer! Dejémosla en paz, caminen... - los sacó a todos de la habitación menos a Edward.
- Estás bien tío? - Jasper había notado que el Sr Swan estaba muy callado, algo triste.
- Todo lo bien que puede estar un padre cuando su hija ha encontrado lo que su madre quería- Dijo esto con algo de tristeza en la voz
- No entiendo tío – Dijo Jasper confundido, normalmente su tío era muy claro para expresarse
- No te desgastes en entender a un viejo, ya tendrás tus hijas para entenderme. Ahora vamos a cenar – entraron al comedor, estaba la mesa puesta para la familia.
- Esperen un poco chicos, no se sienten aún. Voy a la cocina – Dijo el Sr Swan
- Sue, por favor podrías poner los lugares de Alice y Carlise en la mesa? desde hoy comeremos siempre todos juntos. También por favor, prepara una bandeja para Bella y Edward, ellos cenaran arriba -
- Por supuesto Sr Swan, en seguida – Sue fue de inmediato a poner los lugares en la mesa y envió a Embry a avisar a Carlise para que fuera a cenar al comedor, él estaba en su habitación
- Ya jóvenes aún!, entonces, Jasper a mi derecha Rosalie a mi izquierda, Emmet al lado de Rosalie, cuidado no te vaya a atacar con el tenedor! – Decía el Sr Swan, se sentaron y llegaron Carlise y Alice
- Sr Swan, en qué puedo servirle? - Dijo Carlise
- Carlise! Ya deja de llamarme así, soy Charlie!, como si fuera una ocasión formal, estamos en casa y de hoy en adelante tu y tu familia sentarán a la mesa con nosotros, no se por qué no lo hicimos antes, si es tan agradable la compañía!, no es cierto Jasper? - Dijo el Sr Swan tomando a todos por sorpresa, sobretodo a Jasper, que estaba muy feliz con la decisión de su tío.
- Por supuesto, Alice ven por aquí, déjame ayudarte – Jasper se aseguró de dejarla a su lado en la cena.
- Toma asiento Carlise, hemos quedado lejos, pero cómo desarmar ahora a las parejas, mejor hablamos mas alto jajajaja – Dijo riendo realmente contento, mientras los chicos reían incómodos
- Te agradezco la deferencia Charlie, pero a qué se debe? - Preguntó Carlise realmente intrigado
- Estamos en un pueblo lo suficientemente aislado como para mantenernos alejados de nuestros amigos no crees?, Salud por los buenos amigos! - El Sr Swan levanto su copa y todos lo siguieron, no entendían qué había pasado, solo se quedaron felices por la noticia del cambio
- Salud!- Dijo Carlise animado, contento y aun algo intrigado por esta decisión, pero su amigo y patrón Charlie Swan era una persona difícil de descifrar, pero muy buena. Alguna razón debía haber y el tiempo se la diría a él, siempre había sido así.
La cena fue una de las más agradables en años en la mansión, todos estaban felices. Al terminar de cenar El Sr Swan invitó a tomar un trago a Carlise
- Vamos a tomar un trago a la biblioteca Carlise, que estos jovencitos tienen mucho de que conversar en el cuarto de dibujo no es así Emmet?
- Eh que dice? - no había escuchado nada, estaba mirando embobado a Rosalie reír por una broma de Jasper
- Ves Carlise, tienen muchas cosas de que conversar jajaja – reía de buena gana – No se queden hasta tarde niños.
- Vamos Charlie Dijo Carlise y entraron a la biblioteca
- Quieres un coñac o un whisky? - Pregunto el Sr Swan
- Coñac – Dijo Carlise
– Charlie, tu sabes que siempre he respetado mucho tus decisiones pero por qué has tomado esta última?. Sabes que nunca fue un tema que cenáramos en distintas mesas
- Eres un ciego si no lo ves Carlise, lamento decírtelo – Dijo El Sr Swan con aire de autosuficiencia
- No ver qué? - Preguntó Carlise
- A tu hijo Carlise – Le dio una pista el Sr Swan
- Qué pasa con Edward? - Dijo Carlise, aun sin comprender nada
- Esta enamorado de Bella – Dijo seguido de una larga exhalación, un poco triste aun. Carlise se acomodó en su silla, un recuerdo importante apareció en su mente
- Una de las ultimas cosas que me dijo Esme... Ella me pidió que no dejara la mansión, porque Edward no soportaría dejar de vivir aquí – nunca realmente se lo pregunte a él, pero ahora entiendo, Esme debe haberlo notado, no sé cómo nunca me había puesto a pensar en esa posibilidad
- No te sientas tan tonto, yo tampoco me habría dado cuenta, si no lo hubiera visto correr por las escaleras con mi hija en sus brazos y cómo la miraba mientras Alice le curaba la mano. Tu sabes se desmaya con la sangre igual que...
- René – Lo interrumpió Carlise
- Él la cuida, tal como yo lo hice con ella... Creo que pronto seremos consuegros Carlise, es por eso que es lo mejor que compartamos como la familia que somos, que siempre hemos sido no crees? - decía bebiendo un trago de coñac
- Me dejas sorprendido Charlie, incluso me siento un mal padre por no haberlo sabido antes, podría haber hecho de Edward un hombre con estudios, pero el jamas se quiso ir de aquí, créeme que lo intenté, al igual que Alice...
- No se necesita ir a la universidad para manejar las tierras, todo lo que necesita lo va a aprender de ti – Dijo mirando a su amigo
- Hablas como si ya te hubiéramos pedido la mano de Bella, no sabemos que va a pasar. Y si ella no lo quiere? - Decía Carlise
- Ella lo quiere, créeme – Dijo sirviéndose otra copa - nunca pensé en el tipo de hombre que mi hija elegiría, pero creo con sinceridad que de todos, Edward es el mejor.
- Me honras al decir eso – Dijo Carlise sinceramente, puesto que sabía que Bella era el gran tesoro de su padre
- Solo te pido amigo que esto quede entre nosotros, no quiero que afectemos sus decisiones ni sus tiempos – Dijo El Sr Swan
- Tienes mi palabra, no diré nada – Carlise estaba muy feliz y sabía que Esme también lo estaría
- No crees que hayan sido ellas las que lo planearon todo así Carlise? - Dijo mirando el cuadro de su René
- No tengo ninguna duda – Ambos se quedaron en silencio hasta que Carlise se levanto, ya era hora de irse, habían sido muchas noticias por esta noche.
- Nos vemos mañana amigo y ah una ultima cosa, y no porque yo quiera que todos sufran como yo, pero Jasper está enamorándose de Alice – Dijo el Sr Swan y Carlise quedo boquiabierto
- Qué?... - Carlise no pudo decir nada más
- Jajajajaja ahí tienes lo tuyo, para que lo pienses... - El Sr Swan se aclaró la garganta y continuó – No se si te interesa pero Jasper y Rosalie vinieron para quedarse, yo iba a dejarle la administración del patrimonio de Bella a Jasper, pero no será necesario, de todas maneras se quedarán sus padres harán inversiones en el pueblo y en las madereras, procesaremos maderas en un tiempo. Carlise seguía mudo
- Ya reacciona, pareces una estatua! - golpeó la espalda de Carlise y este pareció volver a respirar
- Osea se quedaran y nuestras hijas no se irían a ninguna parte?. Hipoteticamente hablando, si se cumple todo lo que dices y ellas se casan... - Dijo aliviado Carlise
- Por supuesto, acaso crees que Ellas iban a dejar algo al azar? - Dijo Charlie mostrándole el cuadro de Rene, también se refería a Esme
- Por supuesto que no habrían dejado nada ni al azar ni en nuestras manos... – Dijo Carlise sonriendo
- Buenas noches consuegro – Dijo Charlie y abrazó animadamente a Carlise.
- Buenas noches.- Dijo Carlise aún impactado
El Sr Swan se sentó en su sitial, frente al cuadro de René y recordó lo vivido más temprano, había visto una de las mas lindas escenas de amor, le recordó a su fallecida René, quien le temía a la sangre tanto como Bella, también se desmayaba y él cuidaba de ella, tal como Edward cuidaba ahora de Bella.
Se emocionó con el gran amor que le tenía ese chico a su hija, se vio reflejado en él, así que no tuvo corazón para si quiera pensar en hacerlo sufrir como a los otros pretendiente. "Edward es diferente, parecía dispuesto a dar la vida por Bella sin dudarlo un segundo". En realidad, si lo pensaba bien, él lo había sabido desde hace mucho, la Srta Denali se lo había comentado, él por supuesto, tomó con calma las aseveraciones de ella y comenzó a observar las acciones y actitudes de Edward, lo hizo por mucho tiempo hasta convencerse de que él ni siquiera notaba a Bella. Ahora tantos años después y atando cabos sueltos... Denali le había dicho que habló con Esme, para asegurarle que ese tipo de comportamiento no sería tolerado y seguramente ella podría haber persuadido a su hijo. "Pobre Edward, todos estos años enamorado de Bella y manteniéndose alejado de ella siempre. Sin duda este chico es especial... la defendió de Newton poniéndose en riesgo, yo mismo podía no haberle creído o los padres del chico exigir que Edward se fuera de aquí.
"Sin duda, ha llegado el hombre que ha de quitármela para siempre. Tal y como debía ser, tu lo sabías mi amada René, por eso me hiciste jurar que ella sería libre de escoger"... levantó su copa como brindando con el cuadro de su esposa que lo miraba desde la pared. Bebió su coñac y se secó una lágrima, era definitivo, Edward era para su hija, lo que él había sido para René.
