¡ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, Hetalia y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.

DarkLady-Iria, ¡al ataque!: XD ¡Es broma! No quiero heridos, no hay necesidad. Les traemos este nuevo capítulo. ¡No se desesperen, también estoy trabajando con Iggy y Francis, sólo dénme chance!

Y como sabrán, éste es uno de los fics de donde salió el Spin-Off "Las aventuras del Chente y el Chato", xD ya que ambos chicos van en el mismo grupo. :3

Las canciones "Qué lindo soy" de Paco Stanley, y "Vamos a la cama" de La Familia Telerín, no son usados con fines de lucro, sino para la trama de este fic. :3 Me encantaba cantar la canción de "El Mago de los Sueños." n.n ¿Alguien vio la película? Yo nunca la vi, sólo veía los cortitos en XHGC. :3

Ahora podrán saber quién es el novio de Chema -aunque en el fondo todos lo sabíamos-, pero antes, pasemos a los reviews:

~*~Bipi: ¡Muchas gracias por el review! n.n Espero qué tu laptop esté bien tras la sacudida, y no te desesperes, qué ya sabrás quién es el novio. -Se pone a tararear la marcha nupcial- ¡Tan, tan, tan, tan! ¡Tan, tan, tan, tan! xD

~*~Teffy Uzumaki: Je, je. Pues ya aquí veremos quién es, pero no te apures. Sobre el DenMéx o el AusMéx, intento lo qué puedo, pero a veces Don Rigo no se deja. Acerca de Matatías, ya verás, ya verás. Gracias por el review, y aquí está otro capítulo. :D

~*~Idachi: :D ¡Qué bueno que te gustó el capítulo! Gracias por el review. n.n

~*~Danni: Bueno, es que en cierta forma, Roberto tiene un increíble encanto qué lo saca de muchos apuros.

~*~RozenSword: Ya veremos qué es lo que pasa. ¿De acuerdo? ;D ¿Quién no quisiera tener a alguien como el Güicho? xD

Les agradezco a quiénes agregaron este fic a sus favoritos y alertas. ¡Gracias! :3

En fin, no les quito más tiempo, ¡disfruten el capítulo! ;D


A tontas y a locas.

Capítulo 2: ¡Es la hora de cenar!

Ciertamente, había un muchacho en la puerta de la casa, con una gran sonrisa en el rostro...

- Buenas noches.- Saludó.

- ¡Matatías!- Exclamó sorprendido Chema.- ¿Qué estás haciendo aquí?-

- Andaba dando una vuelta cerca de aquí, y recordé que María José me prestó sus apuntes.- Sacó el cuaderno, el cuál traía bajo el brazo.- Y como ya estaba por aquí, pensé qué lo mejor sería regresarlo personalmente.-

Antes de poder decir otra cosa, Chema se asomó detrás de Matías, para ver si su invitado estaba en camino. Luego trató de tomar el cuaderno, mas el rubio de ojos azules no lo soltaba...

- No es qué quiera correrte, pero estamos esperando a una persona, Matatías.- José María intentaba quitarle el cuaderno, con una sonrisa forzada.- Y es como es un compromiso importante, pos no podemos atenderte.-

- ¿Cómo qué no?- Dijeron al mismo tiempo los señores Infante, quiénes se acercaron a los dos muchachos.

- Chema, no seas grosero.- Le dijo su mamá.- Deja pasar al muchacho, ¿no ves qué vino a ver a María José?-

- Por mí que se vaya al diablo.- Comentó la aludida, quién estaba al fondo de la sala.

- Espero no molestar.- Hizo a un lado a José María, entrando a la casa, para el gusto de los papás.

- No es ninguna molestia. Los amigos de María José son siempre bienvenidos.- Comentaron con una sonrisa maliciosa los señores Infante.

- Bueeeno.- Chema no pudo hacer más qué soltar un suspiro y cerrar la puerta.

*PAS*

O eso intentó, cuando la puerta misma lo golpeó con fuerza en la cara...

- JOSEPH!- Entró empujando la puerta otro rubio ojiazul, igual de escandoloso.- ¡Buenas noches! AH, HA, HA, HA, HA, HA, HA!-

- ¡G-Gringo loco!- Le contestó, llevándose una mano a la nariz.- ¿Qué ra...? ¿Qué estás haciendo aquí?-

- Bobby invited me to dinner tonight!- Y se volteó a verlo.- Right, Bobby?-

- ¡Claro!- Y miró a sus padres.- ¡Jefe, Jefecita! ¿Sí se puede quedar Alfredo a cenar?-

- Pero ya tenemos a este gorrón aquí.- Señaló a Mathías.- ¿No te basta con saber que los veo casi a diario en la escuela, como para estarlos viendo en mi propia casa?- Objetó María José.

- María José, no seas así con tus amiguitos de la escuela.- Le dijo su mamá.- Claro que Alfredito puede quedarse a cenar, Pepito.-

- De acuerdo.- Derrotada, María José soltó un suspiro.- Ya qué.-

Una vez qué José María cerrara la puerta, y se sentara en el sofá, todos se pusieron a platicar y discutir sobre uno que otro tema relacionado con la escuela y las tareas. Cuando de pronto, se oyó el ruido de una motocicleta qué se estacionaba cerca de donde vivían. Algunos se miraron entre sí, preguntándose de quién podría ser tal vehículo. Instantes después, alguien tocaba a la puerta...

- ¡Es él!- José María e alzó como resorte del sofá.

- Pos no se aloque, mi'jo, y ábrale.- Le sugirió el papá al verlo de pie en medio de la sala, nada más temblando.

Se acercó a la puerta, completamente nervioso, y antes de abrirla, se reacomodó el cabello y la ropa, soltando un hondo suspiro...

- Buenas noches.- Saludó el recién llegado, con un ramo de flores en manos.

Los señores Infante se aproximaron a donde estaba el tonto de su hijo, quién no soltaba la puerta y no articulaba palabra alguna. La persona que estaba parado en la entrada era un joven rubio, alto, de complexión musculosa. Sus ojos eran celestes claros, como el agua de los lagos. Vestía una playera tipo Polo color blanca, unos pantalones de mezclilla azules, zapatos negros, y una chamarra negra. Por su mirada, y a primera vista, se podía uno dar cuenta de lo serio que era...

- ¿Chema?- Le hablaron para ver si salía de su trance.

- ¡AH!- Chilló el moreno, sonrojándose, saliendo de su embobamiento e inclinando la mirada.- ¡Per-Perdón!¡B-Buenas, buenas no-no-noches!-

Al ver que su hijo había perdido el sentido del habla, por mencionar alguno, la señora Infante dio un paso adelante, moviendo un poco al moreno para que el invitado pasara a la casa...

- Buenas noches, joven, y sea bienvenido.- La mujer tomó las flores.- Muchas gracias por este encantador detalle, son preciosas. Finita, ¿podrías ponerlas en agua?-

Sin decir una palabra, la joven se puso de pie, acercándose con paso rápido hacia su progenitora, tomó las flores, y desapareció apenas dio vuelta, directo hacia la cocina...

- ¡Yo la ayudo!- Se levantó de inmediato el danés, pero el señor Infante se lo impidió.

- Nada, joven, ¿vino a ver a la chamaca o a hacerla de sirvienta?- Hizo un ademán para señalar a la mayor de las hermanas y al recién llegado.- No sea maleducado, ¿no ve que tenemos visitas?-

Para cortar el incómodo momento, la madre de Chema invitó al novio de su hijo a tomar asiento, y el resto de la familia se agrupó...

- Para empezar, les pido una disculpa por mi demora.- Se dispensó el recién llegado.- Mi hermano mayor tomó el auto, y tuve que cambiar mi ropa para poder usar la motocicleta.-

- ¡Ja, ja, ja, ja, ja!- A carcajada batiente, Vicente interrumpió al invitado.- ¿¡Quién se cambia para usar una moto!?- Y el menor se ganó un fuerte coscorrón, cortesía de su padre.

- Compórtese, José Vicente, es nuestro invitado.- Lo regañó el señor Infante.

Una vez que Josefina regresara con las flores en un jarrón, mismo que puso al centro de la mesa de café, el recién llegado aclaró su garganta y prosiguió...

- Como decía, tuve que cambiarme, ya que resultaría incómodo conducir una motocicleta usando un traje.-

- Se entiende, cuñado.- Todos los presentes se voltearon a ver a Roberto.- ¿Y qué tipo de auto tienes, si no es indiscreción?-

- ¡Roberto!- Exclamó escandalizado Chema.- ¡Esas cosas no se preguntan!

- No veo por qué no, papá es mecánico y saber el tipo de auto qué tiene tu novio sería útil en caso de que se presentara una emergencia.-

- Di la verdad, quieres pedírselo prestado.- La mayor de las hermanas puso en evidencia las intenciones de Roberto, más se retiró al escuchar que el teléfono sonaba.- Yo iré.-

- ¡De seguro es el Chato!- Y a toda velocidad, Chente se adelantó a su hermana, tomando el auricular.- ¿Adivina qué, Chato...? Ah, eres tú, orita le hablo. -Y sin preocuparse por los oídos del que llamaba, Vicente gritó a viva voz.- ¡FINITA, TE HABLA UN LOCO!-

- Es Lukas.- Dijo Josefina mientras se ponía de pie, más se tensó al ver que su hermano se levantaba a su vez.

- ¿¡CÓMO QUE UN LOCO!? ¡CHENTE! ¿¡EN QUÉ QUEDAMOS CON EL ASUNTO DE ACEPTAR LLAMADAS DE DESCONOCIDOS!?-

Estaba a punto de ir a poner al supuesto loco en su lugar por atreverse a llamar a su hermana, pero los padres lo detuvieron...

- Si estará bruto.- El señor Infante le señaló su lugar, a un lado del invitado.- ¿Qué no oyó a su hermana? Déjela que hable con su compañero y usted encárguese de sus asuntos, empiece por presentarnos con su novio.-

- Yes!- Alfred se puso de pie, con la mirada afilada, y apuntó con el dedo al invitado de José María.- Who are you?-

- Párale a tu guato, Gringo Loco.- Lo sentó María José de un jalón.- Trata de mantenerte callado por lo menos un minuto de tu vida.-

- Why?- Se quejó Alfred.

- Ejem.- Tosió de pronto Mathías, llamando la atención de los demás.- Si me disculpan, necesito pasar al baño.-

- Adelante, no hay problema.- Y le dio indicaciones la señora Infante.- Siga derecho el pasillo, y a mano derecha, la segunda puerta.-

- Gracias.- Les sonrió y se alejó de ellos.

Aprovechando entonces que nadie lo veía, Mathías se dirigió rumbo a donde estaba Josefina, mas ésta ya iba de regreso a la sala...

- Espe...- Quiso detenerla, más era demasiado tarde.

Se alejó aún más y sacó su celular...

- ¡Noru!- Se llevó una mano a la cintura, bastante molesto.- ¿En qué habíamos quedado?-

- Balbuceaste un montón de estupideces, y te mandé al diablo.-

- ¡No! ¡Quedamos en qué ibas a hacer tiempo para qué yo...!- Oyó que la llamada se cortó.- ¿Noru? ¡Noru! Me colgó.-

Regresó entonces a la sala, sentándose a un lado de María José...

- No te tardaste nada.- Le insinuó.

- Bu-Bueno.- Comenzó a tartamudear José María.- É-Él, él es Ludwig Be-Be-il...-

- Me llamo Ludwig Belilschmidt.- Se presentó a si mismo, tomando consideración de lo nervioso que estaba Chema.- Provengo de Alemania, soy estudiante de intercambio, y vivo con mi hermano. Mucho gusto en conocerlos.-

- El gusto es nuestro.- Respondió Mamá Lupita, y comenzó a presentar al resto de la familia.- Mi esposo es Vicente Infante. Yo soy Josefa Guadalupe García Soler de Infante. Es un gusto conocerle.-

- Un placer conocerlos.- Contestó éste, dándole un fuerte apretón de manos a ambos.

- Ella es María José, y él es José Roberto...-

- ¡Jefa!- Se quejó Roberto de que mencionaran su primer nombre.

- Pepito, no interrumpa a la gente cuando esté hablando.- Y prosiguió.- Junto con Chemita, los tres nacieron el mismo día.-

- Mucho gusto.- Contestaron ambos.

- El gusto es mío.- Dijo Ludwig a su vez.

- Ella es Josefina Yantzin.- Señaló a la más joven de las muchachas.- Y el pequeño travieso es José Vicente.-

- Buenas noches.- Contestó Finita inclinando levemente la cabeza.

- ¡Qué onda!- Respondió a la vez Chente, mirándolo con curiosidad.- Oyes, ¿no estás muy grandote para ser el novio de Chema?-

Otro coscorrón aterrizó en la cabeza del más chico...

- ¡Auch!-

- José Vicente, no sea indiscreto con las visitas.- Lo regañaron de nueva cuenta.

- Perdón.- Se disculpó, con una lagrimita queriéndosele escapar por el rabillo del ojo.

- No, está bien.- Intervino el alemán, sonrojándose levemente.- De hecho, soy menor qué José María.-

Y ante lo dicho, todos voltearon a ver al mayor de los muchachos...

- ¿Qué?- Preguntó sudando frío al sentir las miradas encima.- ¡Lu-Ludwig es un año menor que yo, n-no sean malpensados!-

- ¡Oh! Siendo así.- Respiró aliviado el señor Infante. De pronto, reparó en algo.- Por cierto, los jóvenes qué usted ve aquí, son amigos de los muchachos. Él es Alfredo.- Señaló al rubio escandaloso con lentes.

- HELLO!- Gritó emocionado el norteamericano.- I'M THE HERO! AH, HA, HA, HA, HA, HA, HA!-

- Ah... Hola.-

- Y aquél, Mathías.- Extendió su mano rumbo al rubio de cabellos despeinados.- Ambos están en el mismo salón de María José.-

- Lo cuál es una verdadera desgracia.- Espetó la morena, no dándole oportunidad al danés de decir algo siquiera.- Uno solo es insoportable, imagínate a los dos.-

- María José, no es bueno hablar mal de los amigos.- Replicó la señora Infante.

- Sólo digo la verdad.-

- Bueno, ya nos presentamos todos, ¿qué les parece si pasamos ya al comedor?-

- ¡Al fin!- Gritó Roberto.- ¡Me estaba muriendo de hambre!-

El teléfono sonó otra vez, y en esa ocasión, la mayor de las muchachas fue a atender...

- ¡Chente, te habla el Chato!- Gritó María José, sosteniendo el auricular hasta que su hermano llegó para atender la llamada.- Nomás no te vayas a emocionar chismeando como vieja de lavadero, o los jefes te traerán de encargo.-

- ¿Chismear? Eso es de mujeres.- Y el menor de los Infante García recibió un fuerte coscorrón por ello.- ¡Auch! ¿Puedes creerlo? María José me pegó por decir la verdad.- Chilló mientras se sobaba la cabeza, asomándose para cerciorarse de que su hermana se hallara lejos.

- "Yo también te pegaría de estar a un lado tuyo. ¿Sabes de qué se trataba la tarea de Historia?"-

- ¿A quién le importa la tarea ahorita? ¿Qué no sabes? Resulta que Chema le dijo a mis papás que le gustaba alguien, y yo pensé que sería una chica, pero resultó que mi carnal no estaba saliendo con una chica, sino con un hombre, y no cualquier hombre, es grande, alto, musculoso, rubio, de ojos azules y es muy aburrido, pero mis papás lo aman ya. - Empezó a agitar los brazos.- ¿Puedes creerlo? ¡Chema sale con un hombre!-

- "Vicente, tu hermano borda, cocina, hace quehaceres domésticos, les prepara el almuerzo, confeccionó sus loncheras, adopta esas estúpidas poses cuando sueña despierto, llora al primer indicio de violencia y sale con un hombre. ¿La palabra GAY significa algo para ti?"-

- Chale, es que jamás lo imaginé de Chema, siempre pensé que el negrito del arroz iba a ser Roberto, por que se la vive pegado al Gringo Loco, o Finita, que es muy misteriosa. ¿Pero, Chema?-

- "¿Qué otra prueba quieres? Mira, tu hermano es gay y punto, el mundo no se va a detener por ello."-

- ¡Pero, pero...! ¡Son hombres!-

- Tu hermano es gay. Le gustan los hombres. Lidia con eso, ¿quieres?-

Y le colgó. Chentito se le quedó viendo al auricular, antes de volverlo a poner en su sitio...

- Bueeeno.- Se rascó la cabeza.- ¿Y para qué me habrá hablado el buki éste? ¿Y quién es Lidia?-

- ¡Chente!- Oyó que le hablaban.- ¡La cena se enfría!-

- ¡Voy!- Y corrió rumbo al comedor.

.~o0o~.

Una vez reunidos en la mesa, sobre la cuál había algunas ensaladas, repollo finamente picado, salsas y una gran jarra con limonada, tomaron siento y comenzaron a repartir la cena, la cuál eran tacos al vapor...

- Ojalá la cena sea de su agrado, pero Chemita lo único que nos dijo era que le gustaban las papas.- Decía la señora Infante, en lo qué José María se hundía en el asiento, enrojecido del rostro.- Así qué preparamos tacos al vapor. Espero que le gusten.-

- No tenían porqué molestarse.- Le contestó el alemán.- Cualquier cosa hubiera estado bien.-

Y Chema se hundió más al sentir de nueva cuenta las miradas de todos...

- Pero huelen muy bien, ¿de qué son?-

- Tenemos de papa, frijolitos, chicharrón y deshebrada.- Le sonrió.- ¿De qué desea?-

- Lo qué guste servirme estará bien, gracias.-

- ¿Es verdad qué ustedes los alemanes todo lo acompañan con cerveza?- Preguntó Roberto de repente.

- Eh, no.- Le contestó el germano.- Es cierto que acompañamos la comida con cerveza, pero sólo determinados alimentos y postres.-

- Oh, ya veo.- Volvió el rostro desilusionado.

Tras dar gracias por los alimentos, comenzaron a comer, mas de pronto Chema habló...

- Chente.- Se dirigió al más chico, quién tenía un taco en cada mano, mordiéndolos alternadamente.- No comas así, se ve mal.-

- ¡Pero si el Gringo y Roberto están comiendo así!- Reclamó Vicente, volteando a ver a los otros dos, qué parecían estar en una especie de competencia.- ¿Porqué yo no?-

- Porqué se ve mal, y punto.- Cortó tajante María José.- ¿Acaso si el Gringo Loco y Roberto se avientan de la azotea, tú también te aventarías?-

- Y díganme.- Interrumpió el señor Infante para cambiar el tema.- ¿Cómo fue qué se conocieron ustedes dos?-

Se miraron por un breve momento, provocando que nuevamente José María Itzae se sonrojara por enésima vez, y Ludwig tomó la palabra...

- Nos conocimos en la escuela.- Se rascó la barbilla con un dedo.- Tenía clases de Educación Física, y el profesor nos puso a jugar un partido. José María iba pasando en esos instantes, rumbo a la Dirección, cargando una gran cantidad de copias. Di un pase largo, y sin querer, lo golpeé con el balón, mandando a volar todas las copias.-

Por un momento todos contuvieron el aire, para soltarse a reír a carcajadas, con excepción de Josefina que se abstuvo de comer, al imaginarse la escena tan deplorable...

- ¡Ah, qué mi'jo éste tan tonto!- Exclamó uno de sus padres.

- ¡O-Oigan!- Chema ahora estaba rojo del coraje y la vergüenza.- ¡No se burlen!-

- Es... es qué...- Roberto se llevó ambas manos al estómago de la pura risa.- ¡Las copias! ¡Salieron volando!-

- ¡Y de seguro el señor alemán te tomó entre sus brazos, cargándote como una princesa!- María José golpeó un par de veces la mesa.

- ¡Entonces ustedes vieron! ¿No?- Los señaló acusador el mayor.

- ¡Así es!- Mathías echó la cabeza hacia atrás.- María José interrumpió la clase gritando: "¡CHEMA, ERES UN BURRITO!"-

- ¡María José!- Volteó a verla.- ¡Qué cosas dices! ¡No soy un burrito!-

- ¿Entonces quieres qué te llame idiota? Además, este idiota está exagerando, no había necesidad de gritar lo que ya todos saben.-

- ¡María José!-

- AH, HA, HA, HA, HA, HA, HA!- Alfred no desaprovechó para soltarle un par de palmadas en la espalda a José María Itzae.- YOU'RE SO FUNNY, JOSEPH! AH, HA, HA, HA, HA, HA, HA!-

Ludwig no sabía qué hacer en el momento, ya que no quería causar una mala impresión de su persona, al desear detener las carcajadas de los demás...

- ¿Po... Podríamos seguir cenando, por favor?- De la nada, Finita habló un poco más serio de lo normal, haciendo qué de inmediato callaran.- Prosiga, Ludwig.-

- Eh, sí.- Se aclaró la garganta tras salir del breve trance.- Ayudé a José María a recoger las copias, lo acompañé a la Dirección para explicar lo sucedido, y lo llevé a la enfermería para qué revisaran que estuviera bien.- Agachó un poco la mirada con algo de pena.- Desde ese día comenzamos a vernos más seguido, y el resto, pues sólo sucedió.-

- Ah, y de pura casualidad.- Ambos voltearon a ver a Don Vicente.- ¿No estarán haciendo por ahí cosas indebidas?-

- ¡PA-PAPÁ!- Gritó Chema, quién ya se ponía morado como un higo.- ¡CLA-CLARO QUÉ, QUÉ, QUÉ N-NO!-

- Es más fácil que Chente salga con un "domingo siete", a qué Chema haga "cosas indebidas."-

- ¡Ja, ja, ja, ja! Esperen, ¿este domingo que viene va a ser 7?-

.~o0o~.

Después de limpiar la mesa, todos estaban reunidos en la sala por petición de Mamá Lupita, quién de la nada sacó un álbum de fotos familiares...

- Oiga, jefa, ¿no es muy pronto para espantar al novio de Chema? Que de perdido nos preste el auto un par de veces.-

- Pepito, no seas grosero.- La señora se sentó entre Ludwig y Chema, con una gran sonrisa.- Desde que era un pequeño pedacito de carne, Chema ha sido un encanto.- Abrió el albúm, mostrando una foto de los trillizos, en la cual uno lloraba, otro estaba de espaldas, tomando un biberón, y María José aplastaba al pequeño que lloraba.- Este de aquí es Chema, no había día en que no se pusiera a llorar como magdalena.-

- A la fecha.-

- Hija, ¿por qué no preparas un cafecito para acompañar el postre? Mathias puede ir a ayudarte.-

- Seguro, y de paso le preguntaré si ya terminó su parte del ensayo. Alfred terminó la suya.-

- ¿Cuál ensayo?- Preguntó Mathias.

- The one about dinosaurs.- Respondió el estadounidense sacando una revista de su chaqueta.- El que exponemos tomorrow.- Le dio un golpe inofensivo a Ludwig.- It was my idea. AH, HA, HA, HA, HA, HA, HA!-

- ¡Ah! -Un gesto, mezcla de sorpresa y terror, cruzó por la cara del danés.- ¡Claro! ¡Claro que lo terminé! Sólo iré a revisar que todo esté en orden para mañana, es más, no dormiré toda la noche para asegurarme que todo salga perfecto, más que perfecto.- Y sin disimular la prisa, se fue corriendo.- ¡Gracias por la cena!-

- De nada, nunca vuelvas.- Y la morena se dirigió a la cocina.

Cuando todos tuvieron su taza de café, y una generosa rebanada de pastel de limón, todos regresaron su atención al álbum...

- ...y en esta Chema llora por que se le rompieron los pantalones a medio bailable.-

- ¡Mamá Lupita! ¡Me prometiste que no le mostrarías a nadie esa foto!-

- Pero te veías tan lindo haciendo pucheritos.- Cerró el álbum, colocándolo junto a los otros, y abrió uno más reciente.- Esta es de la fiesta de cumpleaños de Alfredito, cuando recién se mudó por acá. También se comió el pastel él solito y le dolió la panza.- Le mostró la foto de Chema al lado del americano, quién tenía las manos y la boca manchadas de betún.

- It was delicious!-

- En esta, Chentito estaba oculto por que no quería tener puestos los pañales. María José tomó la foto.-

- ¡Mamá!- Reclamó el menor de los Infante.

- Y en esta, Roberto aplastó el gusanito mascota de Chente y el pequeño Emil.-

- ¡Esa cosa me mordió!-

- Claro que lo hizo, tenía que aferrarse a la vida de una manera u otra.-

De pronto, el mayor de los hermanos palideció cuando su mamá sacó un álbum rosa, exageradamente adornado y extravagante...

- Y estas son las fotos de la quinceañera de María José.- Suspiró y empezó a mostrar las fotografías.- Ella en un principio no quería que le hiciéramos la fiesta ni la sesión de fotos.-

- ¿No me invitaron?- Alfred se acercó para ver más de cerca el álbum.- Why?-

- Claro que te invitamos, Gringo Loco.- Le respondió María José con una sonrisa maliciosa, viendo de reojo a su hermano mayor.- Aquí estás.-

Señaló entonces una de las fotografías, donde aparecía el rubio junto a los trillizos...

- Oh, yeah! I remember now!- Se llevó una mano a la nuca, sonriente.- Joseph había subido de peso that night! ¡Casi no le cerraba el traje!- Apuntó a uno de los muchachos, que se veía más rellenito que el otro.- AH, HA, HA, HA, HA, HA, HA!-

De pronto, Ludwig abrió desmesuradamente los ojos al analizar bien la fotografía. Volteó a ver a José María Itzae, quién al sentir su mirada encima, agachó el rostro, mordiéndose los labios...

- José María...-

En ese momento, irrumpió en la sala un pequeño cotorrito, quien avanzó por el respaldo del sillón, hasta quedarse a un lado del alemán...

- "Qué lindo soy, qué bonito soy. Cómo me quiero. ¡Ah, ah!"- Comenzó a cantar el ave verde de cabeza amarilla.

- ¡Ay, no!- Se quejó María José.- ¿Otra vez esa estúpida canción? Roberto, ya apréndete otra.-

- Pero a mí me gusta y me hace sentir bien conmigo mismo.- Respondió.- Además, si alguien debe enseñarle canciones nuevas a Luis Miguel, debe ser Finita, es su dueña.-

Mas el cotorro comenzó a cantar otra canción...

- "Vamos a la cama, que hay qué descansar, para qué mañana podamos madrugar."-

- Pues, Luis Miguel tiene razón muchachos.- Dijo Don Chente.- Ya es tiempo de irse a dormir, porqué mañana tienen qué ir a la escuela. Finita, llévate a tu cotorrito.-

- Cotorrito, cotorrito.-

- Well, creo que ya tengo qué irme a mi casa.- Sonrió Alfred y se dirigió a la puerta.- Thanks for the dinner!-

- Al fin se fue.- Comentó la mayor de las muchachas, tras que la puerta se cerrara tras del rubio de lentes.

- Yo... también debería de irme ahora.- El rubio de ojos celestes se alzó de su asiento, un tanto incómodo.- Muchas gracias por la cena, fueron muy amables.-

- Al contrario, joven. Fue un gusto conocerlo, y puede volver cuándo lo deseé a ésta, su casa.- Don Chente le dio un fuerte apretón de manos.

- Gracias. Qué pasen buenas noches.- Y se dio media vuelta.

- Ehm, ¡y-yo te acom-acompaño a la sa-salida!- Exclamó José María, y lo siguió, sin poder ocultar el carmín de sus mejillas.

Una vez que atravesaran la puerta, se alejaron lo suficiente para no ser escuchados por los demás. El moreno tenía la mirada clavada en el suelo y las manos cerradas en puños, reposando a sus costados...

- Quién usaba el vestido en las fotografías, eras tú, ¿cierto?- Preguntó sin rodeos, cruzándose de brazos.

- ¡NO! ¡QUI-QUIERO DECIR, S-SÍ! ¡ES DECIR, N-NO, PE-PE-PERO SÍ!- Se comenzó a complicar Chema al no saber cómo explicarle.- ¡Es qué, y-yo, y, y Mamá Lupita, y, y, pa-papá, que-querían, pe-pero Ma-María José n-no qui-quiso, y, y, y, Roberto es-estaba a-a-algo go-gordo!- Se cubrió los ojos con un brazo, en un intento vano de no ponerse a llorar.- ¡S-Sí ya, ya no me qui-quieres, lo, lo, lo entenderé!-

Mas de pronto se tensó al sentir unas grandes manos sobre sus hombros. Se descubrió la cara y miró a Ludwig directo a los ojos...

- Lo hiciste por tus padres, ¿no es así?- Al verlo asentir, prosiguió.- Entonces no tengo razón para sentirme molesto o desilusionado contigo.-

- Pe-Pero...- Un dedo detuvo sus labios.

- Quieres a tus padres y a tus hermanos, eso no es algo de lo qué uno deba arrepentirse.- Le quitó el dedo de encima.- Yo... hubiera deseado también haber hecho algo así para mis papás, para que tuvieran un feliz recuerdo. Y eso no me hará quererte menos.- Lo abrazó.- Tienes una familia maravillosa.-

- Sí.- Contestó el moreno, abrazándolo a su vez.- Es verdad. Lo siento.-

- No, está bien.- Lo soltó.- Ya tengo qué irme, o mi bruder comenzará a molestarme.- Tomó con una mano la barbilla de José María y le dio un beso.- Nos vemos mañana.-

- Hasta mañana.- La voz de Chema parecía más un susurro.- Cuídate mucho, Ludwig.-

El rubio tras mirarlo por un instante, se dirigió a su motocicleta, se puso el casco, despidiéndose al encender el motor, y avanzar por la calle hasta desaparecer al dar vuelta...

- Te dije qué sí seguiría con Chemita.- Le dijo triunfante la señora Infante a su esposo, quién le extendiera un billete de cien pesos, ambos asomándose desde el marco de la puerta, viendo al tonto de su hijo suspirar.

.~o0o~.

Más tarde, cuando todos se disponían a dormir, Chema se acercó a Josefina...

- Finita.- Se rascó por detrás de la cabeza mientras su hermana menor lo veía fijamente.- Tú, ¿a ti no te molesta qué esté saliendo con otro hombre?- Dejó caer sus brazos a los costados.- Es qué, Chente se veía algo incómodo con todo esto, y pues, no me gustaría qué las cosas se pusieran feas entre nosotros. Yo los quiero mucho a ustedes, así como a papá y a Mamá Lupita. Pero también quiero a Ludwig.-

- No me molesta, hermano.- Habló de pronto Josefina.- Y posiblemente Chentito se siente así porqué aún no logra entenderlo. Sólo necesita qué alguien hable con él y un poco de tiempo para asimilarlo.-

- ¿De verdad?- Preguntó asombrado el mayor.

- Sí.- Asintió rápidamente.- Yo sólo quiero que seas feliz.-

Dicho esto, le dio un beso en la mejilla, y se metió a su habitación, cerrando la puerta tras de sí. Chema se llevó una mano a donde le besara su hermanita...

- Finita.- Y sonrió con ternura.

Continuará...


~*~¡Extra!~*~

El año de los alemanes.

Ésto ocurrió cuándo RutLance estaba escribiendo "Promesa rota", allá por principios de enero del presente año...

- Oye, ¿no se te hace raro?- Le preguntó a DarkLady-Iria.

- ¿Qué?-

- Pues, estoy escribiendo un GerMéx en este instante. Luego, tenemos qué actualizar "Supéralo, ¿quieres?", en la cuál aparece Alemania, al igual que en "Cuando muere el día", "Sabor a mí", "Súper Escuadrón de Naciones Paranormales", y tú lo usarás en "Por naturaleza", "Una semana en el paraíso" y "Las formas del amor"- Hizo una pausa.- Sin contar qué también aparecerá en tres o cuatro fics más.-

- ¿Y qué con eso?-

- Es como si este año fuera de los alemanes.-

- Sí, es el año de los alemanes.- Y agregó.- Y eso qué este año es el mundial.-

- Es posible que lo ganen, ya que los alemanes son muy fuertes.- Siguió trabajando en el fic.- Sí, éste es el año de los alemanes.-

Y meses después, Alemania se coronó como el campeón mundial de fútbol.