Hola, disculpen por la tardanza pero el día que iba a escribir porque andaba inspirada, me llevé un golpe fuerte cerca de una costilla y se me fue la inspiración, pero ya tengo el tercer capítulo de esta historia.
Quiero agradecer a jessy moon 15, metitus y a NamiJess por sus reviews, la verdad es que me motivan a seguir escribiéndola porque cada vez se va profundizando en la historia. Rukia lamentablemente está enferma pero esperemos que se haga buena amiga o algo más del doctor Ichigo para que le pueda ayudar.
Disclaimer: Bleach no me pertenece, simplemente me gusta la serie.
Capítulo 3
Podré conocerte?
Rukia estaba sentada en su cama tratando de recordar el motivo que la tenía ese día en esa cama, con esa herida. Sin embargo, al tratar de recordar únicamente podía pensar en la manera tan agradable que la hacía sentir ese hombre que tenía a la par, hace mucho que no se sentía de esa manera.
-Oye enana, es que acaso no puedes recordarlo?-.
-No me digas así, no te conozco como para que me digas apodos y tampoco me gusta que me digan así-.
-Bueno, deberás acostumbrarte a mí ya que soy un doctor de aquí-.
-Pero no eres mi doctor privado, ese es tu padre-.
-Descuida, tampoco es que deseo serlo pero el director del hospital me propuso la opción de llegar a serlo aunque francamente, con estos modales créeme que lo rechazaré- decía ya Ichigo muy enfadado por el tipo de conversación, no se explicaba como una joven tan linda podía ser tan grosera y como le mataba su paciencia tan fácilmente.
toc, toc…
Ambos volvieron a ver hacia la puerta y ahí estaba el joven Renji abriendo la puerta con un ramo de orquídeas en su mano.
-Hola Rukia, cómo estás? Cómo te sientes?- dice acercándose hacia la chica.
-Bueno, ya terminé, ya te cambié el vendaje así que ya podrás descansar un poco, le pediré a la enfermera que venga para que te den los medicamentos- Ichigo corre a un lado el carrito y se levanta. Vuelve a ver a Renji y éste solo lo mira con esa cara de pocos amigos. –Más tarde le diré al Dr. Kurosaki que venga a darte la vuelta de rutina, mientras me llevo el expediente-.
-Gracias doctor- dice Rukia con esa mirada de… desilusión? Será que ella ha tenido alguna ilusión. Vuelve a ver a Renji y lo mira con cierta tristeza –Hola Renji-.
Renji espera a que Ichigo se vaya de la habitación y se sienta en el campo donde antes estuvo sentado el doctor.
-Cómo estás?- le tomaba la mano mientras hacía la pregunta.
-Mmmm, creo que bien, ese brazo que me estas tomando me duele- decía con un frío en su tono de voz.
-Rukia, lo siento mucho, qué puedo hacer para compensártelo?-.
-Aún hablamos de mi accidente o de lo que realmente me lastimó?-.
-Bueno… por ambas-.
-Aún no sé si quiero que lo compenses. No sabes que una cosa llevó a la otra?- decía la joven con una tristeza en el rostro.
-Rukia, en serio te pido que me des otra oportunidad, aún no le digas nada a tu hermano. Quiero estar a tu lado aunque sea como tu guardaespaldas, quiero quedarme a tu lado- dice Renji apretando más la mano de la joven.
-Renji, qué fue lo que me pasó?-.
-Te refieres al accidente?-.
-Si-.
-Te intentaste escapar de mí mientras hablábamos en la cafetería, no lo recuerdas?-.
-La verdad no, antes de que llegaras el doctor me preguntó lo mismo pero no pude responderle, por más que hacía memoria no lo podía recordar, pensé que me habían secuestrado-.
-Estás loca! Si eso te hubiera pasado… En realidad jamás hubiera permitido que eso te pasara-.
-Ajá, y cómo es que pude escaparme de tu lado ayer?- decía como tratando de que la conversación no estuviera tan tensa, deseaba no hablar de ese asunto y que llegara una enfermera que le pidiera a Renji retirarse porque lo que menos quería era verle la cara.
-Bueno, te escapaste y cuando descubrí que ya no estabas divisé por todo el lugar a ver si te encontraba y cuando lo hice estabas cruzando la calle y de pronto un auto casi te atropella. Digo casi porque un hombre alto, moreno y corpulento se puso en medio y lo atropellaron a él pero supongo que mientras caías te cortaste con algo porque tenías el brazo y todo tu vestido manchado en sangre-.
-Ah…- es lo único que podía decir mientras recordaba cada escena de ese trágico accidente. "Lo que no entiendo es por qué estuve ciega por unas horas? Ese Dr. Kurosaki debe saber lo que me pasa o por lo menos podría ayudarme pero no está dispuesto a hacerlo, que cólera, no quiero rogarle pero tampoco quiero quedarme con esta incertidumbre sobre qué es lo que tengo".
-Rukia? Me estás poniendo atención?-.
-Ah… perdón, solo trataba de recordar pero por el esfuerzo me está dando un poco de dolor de cabeza, podrías pedirle a Hinamori que venga para que me de los medicamentos que necesito?-.
-Claro, dame un momento y ya vuelvo-. "Si quieres no tienes que volver" era lo que pensaba Rukia mientras Renji se iba en busca de Hinamori.
Mientras tanto, Ichigo estaba en su oficina revisando el expediente de Rukia. "Extraño, no tiene el nombre de la paciente por ningún lado, lo he revisado y papá únicamente le pone B-06".
-Kurosaki Ichigo, favor atender la línea 234- decía la recepcionista por el altavoz.
-Buenas tardes- decía Ichigo un poco molesto porque le interrumpieron sus pensamientos.
-Kurosaki-kun-.
-Quién habla?-.
-Ehmmm, perdón pensé que me reconocerías, soy Orihime-.
-Ah, hola Inoue- "Pensé que ya no llamaba".
-Hola, Kurosaki-kun, recuerdas lo que hablamos ayer? El motivo de mi llamada es para informarte que hoy pasaremos por ti a tu trabajo para que estés listo, nos vamos de fiesta Tatsuki-chan, Ishida-kun, Sado-kun, Mizuiro-kun y Keigo-kun-.
-Ah, vienen aquí?-.
-Bueno, si no es molestia, es que Keigo-kun dijo que lo más probable ibas a inventar alguna excusa para no ir por eso mejor te recogemos al salir del hospital-.
-Inoue, tan sincera como siempre. Bueno, al parecer no podré escaparme como pensaba Keigo pero está bien, eso sí, no sé a qué hora saldría porque estamos en temporada donde hacen falta doctores y a veces hay que doblar turnos-.
-No hay problema, si quieres yo te puedo esperar hasta que termines y los chicos pueden ir adelantándose-.
-Ehmm, mira Inoue, si quieren pueden pasar por mí como a las 8 de la noche- "No quiero comprometerla a algo".
-Bueno, llego con los demás a esa hora para irnos de fiesta jajaja, nos vemos Kurosaki-kun-.
-Hasta luego Inoue- Ichigo cuelga y se hace pequeños masajes en su sien, al parecer ese tipo de situaciones lo estresan de sobremanera. Ante tal situación observa el reloj y son las 6 de la tarde, "por qué no me fije en la hora antes de decirle algo a Inoue? Bueno, es algo que tarde o temprano tenía que hacer así que al mal paso darle prisa". Se levanta de su asiento y camina por los corredores, el pasillo en donde se encuentra la habitación de Rukia es bastante solitario a estas horas así que se fue a dar una vuelta para despejarse.
Al pasar por la habitación observa con sumo cuidado la habitación de esa chica que le hizo enojar tan fácilmente. Al observar no ve a nadie, abre la puerta por completo y en efecto no hay nadie en la habitación "Será que le dieron la salida y no me avisaron?" Cierra la puerta y sigue su camino un poco extrañado y con un poco de… tristeza? Será que acaso la chica le tocó el corazón? Eso es imposible, a él eso nunca le ha pasado y ya se siente bastante grandecito como para sentirlo.
Cuando Rukia despertó ya Renji se había ido, al parecer los medicamentos le causaron un efecto de sueño inmediato porque solo recordó cuando llegó una enfermera con una bolsa de suero y se la instaló en una vía para que pudiera penetrar más rápido en su organismo. Se sentó en la cama y movió sus piernas, al parecer aun podía desplazarse sin ningún problema, así que se levantó con cuidado, se miró al espejo, se hizo en el cabello una trenza, se puso una ropa limpia de paciente y se encaminó a su misión imposible: conseguir una galleta de Chappy el Conejo.
(Imaginense la canción de misión imposible mientras se da la siguiente escena)
Rukia abre la puerta de la habitación cuidadosamente y vuelve a ver hacia ambos lados del pasillo, no ve a ningún doctor o enfermero y se dispone a caminar lentamente porque por alguna razón tenía un hormigueo en sus pies pero eso no la detiene en obtener lo que quiere.
Se va caminando lentamente y cuando ve que se acerca alguna enfermera se pone en posición de no tener ninguna enfermedad y las enfermeras simplemente la vuelven a ver, así va caminando con su trayectoria a la cafetería. Antes de doblar se golpea con el filo de la pared pero no se detiene, es persistente.
(Termina música de misión imposible)
Ichigo sigue su recorrido hasta llegar ver una figura pequeña que camina con dificultad y que trata de pasar desapercibida mientras se dirige a algún lugar que desconoce. Reconoce a la persona y solo trata de seguirle el paso sin que ella se dé cuenta. Se ríe para sus adentros cuando saluda a las enfermeras tratando de ocultar la vía y las vendas de los brazos. Al doblar y ver que se golpea ríe nuevamente pero ya sabe hacia dónde se dirige la pequeña.
(Nuevamente la música de misión imposible)
Al parecer Rukia es persistente y decide apresurar su paso al ver la máquina con los chocolates, parece una niña en una confitería aunque solo haya una máquina de dulces. Al llegar admira esa máquina de confites con sus ojos brillantes de la ilusión pero a los 10 segundos esa mirada se volvió en desilusión al ver que se necesitaban monedas para poder comprar algún chocolate de esa máquina.
(Finaliza la canción de misión imposible)
Al dar vuelta para ir de regreso a su habitación nota que el joven médico le extiende la mano con monedas para que se compre uno de los chocolates.
-Doctor- dice sorprendida.
-Supongo que un chocolate no te caerá mal-.
-Mmm- se acerca para ver las monedas de la mano – con eso no me alcanza-.
-Qué? Pero si todos los chocolates están al mismo precio-.
-Sí pero esos no son los que quiero-.
-Definitivamente eres caprichosa, deberías quitarte eso. Dime entonces, cuál es el chocolate que quieres?- le dice mientras se acerca mucho a ella que hace que ella se ruborice pero trata de controlarlo y le señala con la mano que tiene la vía para el suero el gran chocolate de Chappy.
-Ese es el que he querido desde hace mucho-.
-Pero es el más caro enana, jamás pensé que fueras tan golosa-.
-Ah y eso que no sabes en qué otras cosas puedo ser muy golosa- lo mira con ojos de culpable.
-Es… te… bueno… te compraré el chocolate tranquila- lo dice totalmente rojo y avergonzado ante tal reacción. Mete cada una de las monedas hasta tener la suma exacta del producto y éste sale sin dificultad, lo recoge y se lo da a Rukia en sus manos –Andas descalza, debería llevarte a tu habitación ahora-.
-Gracias doctor- dice con una sonrisa en sus labios –pero no quiero ir a ese lugar aún, me aburro mucho estando en un solo lugar, aparte que es muy solitario. Preferiría quedarme un tiempo aquí en la cafetería y poder sentirme como una persona normal no una enferma-.
-Ahh (suspira), de acuerdo. Puedes sentarte un tiempo y dentro de unos 30 minutos le pediré a Hinamori-san que venga por ti-.
-Doctor, podría acompañarme un momento, es que no me agrada tampoco que las personas me vean raro, generalmente aquí no vienen los enfermos sino solo los acompañantes-.
-Está bien, de por si necesito tomarme un café o sino la noche podría matarme-.
Rukia busca un campo para que los dos puedan sentarse por un momento para poder salir de sus rutinas del día. Pasan 10 minutos y ninguno habla (los dos son bien orgullosos).
-En vista de que no quieres comenzar con algún tema de conversación para poder amenizar un rato el lugar, puedo preguntarte algo doctor?-.
-No soy tu doctor porque al parecer no quieres entonces dime Kurosaki o Ichigo como quieras-.
-Mmm, no estaría tan segura de tratarte con esa confianza ya que voy a pedir que me asignen con tu paciente, claro si asi lo quieres-.
-En serio? Pensé que no querrías a alguien como yo para que te examinara-.
-Bueno… Aceptas o no?- dice ya una Rukia molesta.
-Por mí está bien aunque eso significaría más trabajo entonces espero que en verdad podamos llevarnos bien porque sino ninguno cooperaría- dice Ichigo viéndola con el rabillo del ojo mientras sorbe su café.
-Eso espero yo también, ya quiero estar sana, hay muchas cosas que quiero hacer pero con esta condición no puedo por el momento-.
-Ah, tienes sueños, eso es bueno-.
-Acaso tú no tienes?-.
-Yo… Acabo de terminar uno que es convertirme en médico, ahora debo independizarme y especializarme en neurología para cumplir otro-.
-En serio, eso suena algo complicado-.
-Cuál parte? La de independizarme o la especialización?-.
-Supongo que la segunda, yo medio estoy independizada, por lo menos ya no vivo con mi hermano aunque su atención y sobreprotección me acompañan todos los días, por ejemplo, el chico que llegó temprano a visitarme…-.
-Ah, el que causa alborotos-.
-Mmmm, exactamente, él es…"Si le digo que es guardaespaldas me preguntará o confirmaría muchas cosas…" es un amigo de toda la vida, al cual mi hermano le ha encargado cuidarme porque tiendo a meterme en problemas, y más ahora con estos problemas de salud. Antes era una chica muy activa, hacia ejercicio todos los días, estudiaba, salía con mis amigos, visitaba a mi familia, trabajaba… en fin, tenía una vida muy agitada-.
-Puede que tu enfermedad sea por causa de estrés, ahora que actividades realizas?- dice Ichigo intrigado por saber más acerca de la vida de la joven.
-Ejercicios ya no puedo hacer hasta nuevo aviso, tu padre me los prohibió. Ya terminé de sacar mi carrera pero la ejerzo muy ocasionalmente ya que en los últimos tres meses he pasado casi todas las semanas aquí, aún salgo con mis amigos pero igual que el trabajo, ocasionalmente debido a esta situación, desde hace un año no he tenido contacto directo con mi hermano porque él desea que vaya a América a tratarme con algún doctor experimentado pero no quiero irme, aquí tengo mis raíces o por lo menos las que he hecho a lo largo de estos diez años…-.
-Vaya, has dado un giro de 180 grados, supongo que te sientes muy frustrada-.
-Algo… por eso quiero salir de esto, si es algo que puedo tratarme quiero hacerlo ya- golpea la mesa por la frustración.
-Cuidado con esos movimientos, pudiste tirarme el café encima- dice Ichigo mientras sostiene el vaso con la mano.
-Disculpa. Pero dime, cómo piensas independizarte?-.
-Ah, yo llegué al país hace poco, aun no he tenido tiempo para conseguir algún apartamento cerca de aquí, el dinero para comprar todo lo tengo pero lo que me ha hecho falta es tiempo-.
-Yo soy vendedora de bienes raíces, bueno, es parte del negocio familiar, si quieres puedo conseguirte algo, cómo qué quisieras?-.
-En verdad, ehmmm, estará bien? Es decir, no quiero aprovecharme de ti ni que tú te aproveches de mí- la mira dudosa de las intenciones.
-Aprovechada? Me estás llamando así?-.
-Mmm disculpe Dr. Kurosaki, pero tiene visitas- dice Hinamori un poco asustada por la reacción de Rukia – quería aprovechar para llevar a Rukia-chan a su habitación, ya son las 8:30 y creo que es tarde, además está haciendo un poco de frío y no debe hacerle mal-.
-Quién me busca?-.
-Es la señorita Inoue Orihime, está esperándolo en la recepción, me indicó que tenía una cita con usted-.
-Cita… " Esta Inoue, acaso seguirá enamorada de mí"-.
-Bueno, Hinamori tiene razón, lo mejor será que vaya a mi habitación- se levanta con dificultad.
-Ocupas ayuda Rukia?- dice Ichigo mientras está ayudándole para que se apoye en él.
-Tranquilo, es solo que sentí que se me durmieron las piernas pero me están reaccionando, no quiero quitarte más tiempo-.
-Yo la ayudo doctor, vaya usted a atender a la chica, es de mala educación dejar a una mujer esperando- decía Hinamori mientras tomaba el brazo de Rukia y lo pasaba por sus hombros para que pudiera apoyarse sobre ella.
-Bueno, pero vamos por el mismo lugar entonces puedo ayudarlas un poco-.
-Tranquilo doctor, Hinamori me tiene bien sujetada, gracias por el chocolate-.
Así se fueron caminando por el pasillo, mientras pasaban por la recepción, Rukia trató de mirar hacia la recepción para ver a la chica que esperaba al doctor, suponía que podría ser la novia, ya que el doctor es un hombre con una profesión, y es apuesto… Cuando la vio casi le da algo ya que vio a una chica con el cabello claro, largo, alta y con una buena delantera, vestía muy a la moda. Con el rabillo del ojo pudo ver cómo Ichigo se acercaba y ella lo abrazaba con mucha energía. Así terminó su día, un poco desilusionada por la situación, deseo esconderse para llorar y lamentarse por su situación en todos los aspectos pero debía ser fuerte para estar sana.
Bueno, qué les pareció? Espero sus reviews con todo tipo de comentarios. Ya casi llegamos al lemmon, supongo que dentro de dos capítulos más o menos, para ese sí debo estar inspirada. Nos estamos leyendo.
