Hola, mis disculpas si a alguno no le gustó el capítulo anterior pero es que era una parte esencial de la historia y mejor tocarla al principio que después, cuando se ponga más interesante la historia entre nuestros protagonistas.

Disclaimer: Bleach o sus personajes no me pertenecen, sino a Kubo Tibe. Solo me encanta esta historia.

Capítulo 5

Por qué me haces tanta falta?

Ichigo llevó a Rukia a la sala donde hacen las resonancias magnéticas y éste le pidió que ingresara tranquila, que no iba a doler y que se relajara. Rukia asintió y se colocó en la máquina y estaba un poco nerviosa pero recordó las palabras de su doctor y se relajó. Cuando estuvo dentro, Ichigo revisó minuciosamente cada resultado que daba la máquina y vio una especie de masa cerca de su columna. Ichigo le pidió al encargado que sacara toda la información que pudiera y que apenas llegara se la hiciera llegar.

Ichigo entró a la habitación y ayudó a sacar a Rukia de ahí, la sujetó de la mano para que no cayera, acto al cual ella contestó con un gracias un poco ruborizada y la llevó de nuevo a la habitación en la que estaba ella.

-Te dije que no dolería-.

-Tienes razón pero en qué nos ayudará?-.

-Es fácil, podremos detectar si tienes algún problema en el sistema nervioso o en algún otro órgano y así saber cómo tratarte-.

-Vaya, eso es muy inteligente- lo dice con asombro porque anteriormente no le habían aplicado algún tratamiento.

-Vas a decirme que esta es la primera vez que te hacen una resonancia magnética?- dice Ichigo con asombro.

-Pues sí, generalmente me dan de alta antes de que comiencen las pruebas-.

-Bueno, yo te doy de alta hoy porque se ve que estás mejorando bastante bien Rukia pero sí te voy a dejar consulta cada 2 días por el momento- dice mientras llena unas fórmulas para que Rukia pueda irse del hospital.

-Entonces, ya hoy me iré a casa, que alivio-.

-Exacto, si quieres puedes llamar a tu novio para que venga por ti-.

-Le diré a Hinomori-.

-Sabía que era tu novio el chico pelirrojo de ayer- lo dice mientras escribe un poco más duro en la hoja.

-Jajaja, Renji no es mi novio, ya te dije que es un amigo pero tienes razón en una cosa, solo él puede venir por mí en estos momentos-.

-Es la única persona a la que puedes recurrir?- Ichigo deja de escribir.

-Hay más personas, pero él es quien puede venir por mí en estos momentos-.

-Ah, ya voy entendiendo, es un amigo incondicional 24/7 supongo-.

Ichigo se levanta para buscar a Hinamori pero se sorprendió al ver que estaba del otro lado de la puerta.

-Hinamori-san, justo en este momento iba a buscarla, ya la señorita Rukia puede retirarse el día de hoy, puede llamar al chico que ha estado pendiente de ella?-.

-Disculpe doctor, pero ya había llamado el joven y debe venir en camino, quería saber a qué hora comenzaba la visita y como es en 10 minutos es probable que ya esté llegando, justo le venía a informar a Rukia-chan-.

-Gracias Hinamori- Así la enfermera sale de la habitación.

-Bueno, será mejor que me vaya a ver a mis otros pacientes, ya sabes Rukia, tienes cita para el… veamos… hoy es viernes, sería para el lunes a las 10 de la mañana-.

-De acuerdo, gracias doctor-.

-Ya te dije que me llames Ichigo, tenemos la edad parecida entonces no debería haber una diferencia de trato entre nosotros, no me acostumbro-.

-Mis disculpas, por cierto podría alcanzarme ese bolso que está en la mesa por favor?- Ichigo va hacia la mesa y se lo da- Ichigo, ayer me dijiste que andabas buscando un apartamento y me ofrecía en darte mi ayuda si así lo deseas entonces toma mi tarjeta- Ichigo la toma y lee:

Ambientes Confort

Bienes Raíces

Tel. 29043567789 o 86574034571

Le ayudamos a encontrar el lugar perfecto…

-Gracias pero…-.

-No te estoy obligando a nada, es mi empresa y debo darle publicidad en cualquier ocasión-.

-Bueno… gracias por tratarme como a un conejillo de indias- dice un poco indignado ante el comentario.

-Jajaja, así somos en el ambiente de negocios-.

Toc, toc... Ambos vuelven a ver hacia la puerta y ven a Renji.

-Otra vez interrumpo algo?- lo dice con tono irónico.

-No para nada- dice Rukia viéndolo tranquilamente.

-Ehmmm, sólo que ya le daba de alta a tu amiga-.

-En serio! Excelente noticia doctor, ves Rukia ya puedo llevarte a casa y dormir cómodamente, hoy te prepararé algo delicioso para celebrar que ya estés mejor-.

-Hey Casanova, ella está de alta pero aún necesita ciertos cuidados, no puede comer algo muy pesado- dice Ichigo con un poco de molestia ante los detalles que Renji iba a tener con Rukia.

-Renji… De casualidad trajiste algo de ropa limpia para mí?-.

-Claro, pensaba que mañana te darían de alta y como estaba en el apartamento decidí traer algo de ropa- le enseña la bolsa que está en su mano. Ichigo se molestó aún más por el comentario de Renji.

-Excelente, puedes llenar el papeleo y pagar mientras yo me alisto?-.

-Claro Rukia, entre más rápido te saque de aquí mejor- así sale de la habitación dejando a un Ichigo muy molesto por toda la conversación.

-Bueno, mejor me retiro, ya sabe el lunes a primera hora- Ichigo se disponía a irse para no estar más enojado cuando…

-Espera… Eto… Puedes hacerme un favor?- dice Rukia un poco avergonzada –Es que el turno de Hinamori ya terminó, puedes ayudarme con esto?- Ichigo la volvió a ver y se sorprendió al ver que le enseñaba su ropa, tanto la interior como la casual.

-Quieres que te ayude a vestirte? Mejor te llamo a una enfermera, no quiero tener problemas-.

-Mmmm, tienes razón, no sé en qué estaba pensando- en eso Ichigo recordó su conversación de ayer cuando Rukia le comentaba que las enfermeras eran un poco descorteses con ella, por eso enfatizó a Hinamori, la cual es la única que estaba ahí para atenderla.

-Tranquila, sé porqué lo dijiste, pero no creo que pueda ponerte ese sostén- dice un poco ruborizado al imaginarse la escena.

-Eso puedo hacerlo, solo que en estos casos necesito la ayuda de alguien para que me talle atrás. Mira, siéntate detrás de mí y yo te aviso cuando necesito tu ayuda- lo dice más ruborizada porque también pensó en la situación.

Así Ichigo se sentó detrás de ella, para no verla directamente y no incomodarla, aunque desde luego, él era el que estaba incómodo con la situación y peor aún, sus pantalones se sentían cada vez más apretados. Rukia comenzó a quitarse la bata que dan en los hospitales para dejar al descubierto una espalda color marfil. Ichigo cerró los ojos para concentrarse más en otra cosa y no en la situación que estaba viviendo.

-Ichigo… Ichigo?-.

-Ehmmm, sí?-.

-Ahora si puedes ayudarme? La cicatriz no me deja avanzar más porque ya me está doliendo- Ichigo abrió los ojos y vio como Rukia le colocaba el sostén por la parte de atrás para que le abrochara en la espalda, a Ichigo le temblaba un poco el pulso y tenía las manos frías, situación que hizo que Rukia emitiera un leve gemido al sentir sus frías manos contra su espalda cálida. Ichigo a como pudo abrochó el sostén y se alejó un poco –Ahora puedes ayudarme con la blusa?-.

Nuevamente comenzó el martirio del doctor, ya que si se levantaba Rukia podría ver el bulto que tenía en sus pantalones pero se abotonó la gabacha de médico para disimular, se puso frente a ella y le ayudó primero pasando la blusa por la cabeza, luego por el brazo sano y por último pero con más cuidado, por el brazo que tenía herido. Rukia solo se sonrojó ante tal delicadeza.

-Gracias doctor, perdón, Ichigo. No suelo pedir ayuda pero me dio un poco de miedo que se abriera la herida-.

-Tranquila, ha sido una situación nueva para los dos, espero que no te haya incomodado- lo decía viendo hacia la ventana porque sí estaba un poco avergonzado ante la situación, cómo era posible que una chica lo haya puesto así, se sintió igual que el día en que perdió su virginidad.

-Un poco pero era necesario. Lo siguiente es el pantalón holgado que trajo Renji, la combinación de esta ropa es pésima, pero eso si puedo hacerlo- lo dice mientras se levanta pero no puede mantener el equilibrio e Ichigo la sostiene para que no caiga.

-Creo que si te ayudo por lo menos a pasarlos de tus pies a tus piernas puedes levantarlos sin dificultad, prometo no ver- Así fue como Ichigo se puso de cuclillas para pasarle los pantalones a Rukia, mientras ella se apoyaba de la espalda de Ichigo. Él le puso sus pantalones subiendo por los tobillos mientras acariciaba las piernas de la chica que lo estaba volviendo loco, deseo ver esa perspectiva que tenía pero prometió no hacerlo y así Rukia encontró sus manos con las de él cerca de los muslos de la chica y él las quitó de inmediato, así ella pudo ponerse sus pantalones sin mucha dificultad. Rukia solo deseaba que esa sensación tan cálida de las manos del doctor acariciando sus piernas, aunque solo fuera para ayudarla en eso, fuera eterno. Ambos estaban sintiendo cosas que no deberían sentir según ellos.

Ichigo ayudó a sentarse a Rukia nuevamente y ambos se vieron fijamente. Tenían un leve rubor en sus mejillas y sus corazones se estaban acelerando.

-Rukia, ya podemos irnos- apenas escucharon esa frase ambos se separaron, dejando a Rukia en la cama y a Ichigo cerca de la mesa donde simulaba estar llenando información en el expediente de Rukia –vaya, te ayudaron a cambiar de ropa rápidamente- en eso ve a Ichigo y mientras imagina lo que en realidad pasó Rukia se le adelantó.

-Exacto, una enfermera me ayudó mientras el doctor terminaba de llenar ese papeleo, podemos irnos ya Renji?-.

-Claro, quieres que te traiga la silla de ruedas o te llevo alzada o puedes caminar?-.

-Lo mejor sería que le trajera a la señorita una silla de ruedas, no sería muy bien visto que la saqué como en las películas de romance o que ella caminara, ya que con tanto medicamento, aún no es capaz de caminar con facilidad. Tranquila, el efecto estará hasta la noche pero mientras no hagas un sobre esfuerzo- Renji va por una silla de ruedas con esa actitud rebelde pero no quería poner en riesgo la salud de Rukia, ahora que la dejaban salir quería cuidarla él todo lo que pudiera.

-Gracias pero podría estar ejercitando mis piernas mientras salgo de aquí, no me gusta sentirme tan dependiente de alguien, pido disculpas por lo pasado pero no quiero que me traten como a una inválida- dice Rukia un poco molesta.

-Ah, ya veo. Quieres estar más días aquí?- ya irritado Ichigo.

-Bueno, solo porque así no lo veré hasta dentro de un tiempo, me sentaré en esa silla-.

-Verdaderamente eres orgullosa- así Ichigo salió de la habitación golpeando a Renji, el cual lo mira con mucha ira en esos ojos.

-Renji, llévame a casa ya por favor-.

-Claro, pero pasó algo? Te dijo algo malo?-.

-Solo que me trató como a una inválida-.

-Ah, eso sí es un problema, pero sabes que los doctores siempre dicen lo mismo- Renji alzó a Rukia y la sentó en la silla de ruedas, echó todo en la bolsa y se marchó del hospital.

Ya una vez en el auto de Renji, un Chevrolet negro 4x4, ella se recuesta en el asiento del copiloto mientras él maneja con mucho cuidado para no lastimarla.

-Renji, en cuánto salió la bromita?-.

-No te preocupes de eso Rukia, yo lo pagué. Era lo menos que podía hacer después de haberte ocasionado tal lesión. Esta vez no son tantos los medicamentos que te envían-.

-Supongo que es porque ahora sí me tienen en control-.

-Eso me alegra Rukia, quieres que llame a Byakuya para darle la buena noticia?-.

-No por favor, todo este tiempo he estado ocultándole todo, no quiero que me lleven de nuevo a la residencia Kuchiki, allá no tengo la independencia que quiero demostrarle a nii-sama que puedo tener. Quiero agradarle por mis esfuerzos, no por mi enfermedad-.

-Bueno, en eso tienes razón pero supongo que también te quiere tener a salvo de aquellos que quieren ver a los Kuchiki muertos. Pero bueno… Rukia, debemos hablar de lo que pasó-.

-Renji, no quiero hablar de eso-.

-Pero es necesario hacerlo, sé que fue error mío-.

-Ya diste en el problema, fin de la discusión- Rukia ve hacia la ventana.

-Pero debemos hablar del por qué lo hice-.

-Porque eres un desgraciado en ese sentido, porque querías humillarme, porque solo debemos ser amigos, porque querías hacerme sufrir…-.

-Basta, lo que pasó es porque nunca he sentido hacia ti ese amor de pareja y otra persona me lo brindó, me hizo sentir amado, que en verdad le importaba…-.

-Renji, basta! Sabías las consecuencias de esos actos y aún así actuaste. En verdad me esforzaba en quererte más que a un amigo pero no me diste tiempo, ya veo que lo mejor es solo seguir siendo amigos-.

-Rukia, pero yo te quiero-.

-Renji, es cierto que me quieres pero no de la manera en que piensas, esa chica en verdad te está gustando-.

-No Rukia, te equivocas, yo quiero estar contigo pero parecieras que eres tú quien no quiere estar conmigo-.

-Renji, te quiero mucho pero has hecho que mis sentimientos hacia ti vuelvan a como estuvieron desde niños-.

-Dame otra oportunidad, todos merecemos una segunda oportunidad-.

-Renji, no te voy a contestar nada, primero déjame aclarar todo, no quiero pensar en cómo me sentí, revivir esa situación me duele-.

-Qué te duele? Lo que sentías por mí o tu ego de Kuchiki?-.

-Si nii-sama se diera cuenta de lo que hiciste, te habría matado-.

-Ja, tu hermano ni siquiera tenía que darse cuenta de que fuimos novios-.

-Es por eso que mejor no volvamos a serlo, en verdad te quiero demasiado Renji pero lo mejor es que sigas conservando tu trabajo, sabes que lo necesitas-.

-Lo que necesito es estar a tu lado-.

-Por eso, si nii-sama se da cuenta de todo lo que ha pasado, te transferirá y seguramente me enviará a otra persona a cuidarme. Sé que elegí bien al tenerte a mi lado, eres quien me conoce más pero si ese sentimiento que tienes hacia mí interfiere con esa labor, mejor pido a otra persona-.

-De acuerdo, igual mañana no me verás, tu hermano mandó a llamarnos para dar reportes-.

-Está bien, no pienso salir de todas maneras. Si algo pasa le diré a Hinamori-.

Así, con ese comentario llegaron a la casa de Rukia. Él le ayudó a bajarla y la ayudó a llegar a la sala.

-Quieres estar aquí? O te llevo a tu cuarto?-.

-Te vas a quedar aquí todo el día?-.

-Sí Rukia, no pienso dejarte sola hoy, mañana no me queda de otra pero por hoy te cuidaré como siempre lo he hecho-.

-Quiero ir a la cama, estoy sumamente cansada, quiero acostarme en mi cama, sentir mis sábanas y el calorcito de mi camita pero antes debo ir al baño-.

-Puedes caminar o quieres que te lleve?-.

-Creo que puedo hacerlo sola-.

-Te voy a preparar una crema de tomate para que comas algo liviano pero rico y te acuestes un rato-.

Ichigo se quedó encerrado en su consultorio pensando en su día, pensando en Rukia… Pensaba que el comportamiento de él no era el apropiado para un médico pero por qué con ella podía irritarse y ser la persona más atenta al mismo tiempo. Por qué se excitó cuando le ayudaba, pensó que era un pervertido por pensar en aprovecharse de la situación pero ante todo, pensaba en la falta que le estaba haciendo esa enana.

De algo estaba seguro, ella le gustaba y mucho. También estaba convencido en que podría dejar de sentir atracción por ella si solo dejara de verla pero solo habían pasado 3 horas desde que ella se fue del hospital y ya la extrañaba. Volvió a ver a su escritorio y encontró la tarjeta que ella le había dado. Podría aprovechar la oferta que le hizo porque quería independizarse, quería demostrarse también que al verla en una situación donde ella fuera la experta y él estuviera en la otra situación, eso que siente por ella desaparezca, puede que solo sintiera compasión por la situación de ella…

También estaba la situación con Inoue, a decir verdad, no quería ni acordarse de eso. El recordar todo lo ponía de mal genio, debía parar los sentimientos de Inoue aunque estaba seguro que no quería lastimarla de nuevo… La mejor opción que tenía era hablar con ella y aclarar todo.

Cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo, ya era tarde…

-Hola, buenas tardes, Ambientes Confort, en qué podemos ayudarle?…-.

-Buenas tardes?-.

-Ehmmm, disculpe, está la señorita Rukia?-.

-Ah, Rukia-san, ella no está, algún mensaje?-.

-Ehmmm, no gracias, solo que ella me dejó la tarjeta para pagar los servicios de bienes raíces y…-.

-Ah, tiene la tarjeta con dos números telefónicos o me equivocó?-.

-Sí, esa misma-.

-Entonces, si gusta contactarla directamente llame al otro número, ese es el número de su celular-.

-Muchas gracias señorita-.

-Con gusto, ojalá pueda ayudarle-.

-Por supuesto, adiós-.

Esa chica lo libró de cometer un error pero aún tenía esa espinita de llamarla, saber si llegó bien, si está bien o si le duele algo… Pero no, él debía quitarse esa ilusión que tiene, no puede involucrarse sentimentalmente con una paciente y antes de involucrarse en alguna relación, debería llamar a Inoue y aclarar todo este problema…

Renji preparaba la cena cuando escucha un sonido proveniente de su celular.

-Buenas noches-.

-Abarai-.

-Kira…-.

-Puedes hablar?-.

-Dame un momento- coloca su celular en el bolsillo sin colgar la llamada y se asoma a la habitación de Rukia – estaba haciendo la salsa para los espaguetis pero corroboré que no tienes especias, voy a salir un momento, no hay problema?-.

Rukia estaba acostada muy cómodamente en su cama cuando Renji le hizo el comentario, a cómo pudo lo volvió a ver para no incomodarse demasiado y le asintió con un sí, el cual solo es un lenguaje corporal que ambos desarrollaron con el tiempo y que significaba, no hay problema ve. Así Renji salió del apartamento y se dispuso a hablar con Kira tranquilamente.

-Listo, es que no puedo hablar tan tranquilo con Rukia cerca-.

-Deberías informarle de tu situación Abarai antes de que…-.

-No creo que se entere y no quiero decirle ya que sé que es capaz de alejarme de su lado y no quiero, sea como sea, ella siempre se preocupa por mí. A ver, dime Kira, qué tienes que comentarme?-.

-Kuchiki-sama va de viaje en estos días por eso ha pedido un informe de los movimientos en las cuentas incluyendo la de su hermana-.

-Por el momento no hay problema, este último incidente lo pagué con mi dinero-.

-Ha estado pensativo ante la situación económica de la empresa de bienes raíces, al parecer las ventas no han subido y no se explica el por qué si Rukia-san le dice que todo está bien-.

-Con el estado de salud en que se encuentra Rukia, no ha podido seguir con su trabajo a cabalidad-.

-En fin, Kuchiki-sama te está convocando a reunirte con él mañana a primera hora pero sin que Rukia-san se dé cuenta-.

-Lo sé, estoy contratado por ambos para proteger a Rukia pero también para vigilarla, eso es algo que no me agrada para nada- decía mientras le pegaba a la pared.

-Abarai, es eso o que no la vuelvas a ver, ya sabes lo que desea hacer Kuchiki-sama con ella-.

-Eso también lo sé Kira…-.

Rukia miraba la televisión pero sin ponerle atención, su mente estaba en blanco, sentía que algo le hacía falta pero no sabía precisamente qué era, en eso su celular comienza a emitir un sonido poco familiar para ella, es el ringtone que le tiene a las llamadas no registradas en sus contactos y, como generalmente no la llaman desconocidos, no se acordaba de la melodía.

-Hola…- dice con la voz un poco ronca debido a la postura que tenía.

-Rukia…-.

-Quién es?-.

-Ehmmm…-.

-Espera, ese "ehmmm" lo conozco, Ichigo?-.

-Me atrapaste-.

-Hola, te puedo ayudar?- decía con un leve rubor en su rostro y descubrió lo que le hacía falta, alguien que se preocupara por ella como lo hacía él, sabía que era su obligación como doctor pero tenía mucho tiempo de no sentirse así, claro, ella sabía que Renji la protegía y se preocupaba por ella pero no se sentía igual…

-Estuve pensando en tu oferta y si te sientes bien mañana entonces podríamos ver algunos de los apartamentos…-.

-Claro, solo déjame ver cómo sigo de salud porque tampoco quiero exponerme mucho, puedo guardar tu número para confirmarte mañana temprano?-.

-No hay problema, cómo sigues? Perdón más bien porque está debería ser la pregunta con la que debía iniciar esta conversación, como tu doctor-.

-Ah, descuida. Estoy bien, desde que llegué he guardado reposo porque no me gusta estar muchos días sin hacer absolutamente nada-.

-Está bien, solo recuerda guardar reposo y descansar lo más que puedas, por eso te digo que tampoco debe ser mañana…-.

-Trataré de que sea mañana pero no te prometo que temprano porque debo organizar todo-.

-Bueno, sino descuida, podemos dejarlo para otro día-.

-De acuerdo, yo te confirmo mañana-.

-Buenas noches Rukia, descansa bastante-.

-Buenas noches Ichigo y gracias-.

De esa manera Rukia finaliza la llamada y pone cara de enamorada adolescente y ríe para sus adentros, mañana tiene la posibilidad de ver a su doctor favorito, claro, es una salida de negocios pero aún así está emocionada. En ese momento, entra Renji con una bandeja y un plato con comida para ella.

-Lo que tanto te gusta!-.

-Gracias Renji, aunque sabes que no debo comer cosas muy pesadas-.

-Tranquila, por eso te serví poco y le eché pocas especias-.

-Entonces provecho, gracias!-.

-Rukia, mañana no voy a poder estar contigo, tengo que hacer unas diligencias del auto y de la propiedad, no hay problema?-.

-No veo el porqué, igual el fin de semana es parte de tus días libres, nunca los tomas pero son tuyos-.

-Gracias hermosa- se acerca y le da un beso en la frente a Rukia, la joven que ni se imagina los planes que tiene él mañana. Otra verdad que debía ocultarle pero era eso o perderla para siempre.

Hola, como un miércoles más, subo un nuevo capítulo de la historia, espero les haya gustado. Pensaba que Renji podría ser un simple guardaespaldas que no tenía nada mejor que hacer pero decidí ponerle más historia a este personaje. Pues Ichigo y Rukia están conociendo ese lado que pensaron no volverían a revivir pero el destino y el corazón a veces mandan más que la razón.