Hola a tods! Mis disculpas por tanta tardanza, utilicé todo este mes para mi trabajo de investigación acerca de la muerte y ya una vez presentado, tengo tiempo para revivir la inspiración.

Gracias por seguir la historia y por tener paciencia durante todo este mes. Espero ya entrar en la historia a partir del capítulo 9 o 10. Estos capítulos son introductorios para ubicarlos en la tormenta que se desatará muy pronto, por ahora es como la calma antes de dicha tormenta.

Gracias por todos los reviews y espero más en este capítulo. Sin atrasar más, aquí está el capítulo. Hago la aclaración de que los personajes pertenecen a Kubo Tite, mas la historia altera sale de esta cabeza extraña.

Capítulo 8

"Ángel o demonio…"

Ichigo pensó que le estaban dando una mala jugada, "cómo es posible que alguien como Rukia sea parte de la familia Kuchiki? Cómo es posible que tenga la misma sangre que ellos?"

-Debo irme- fue lo único que pudo decir.

-Dije algo que te pudo incomodar?- dijo Rukia preocupada ante la extraña reacción de Ichigo.

-No, de hecho recordé que hoy quedé en salir con unos amigos y debo llegar a casa-.

-Ah, de acuerdo. Entonces yo preparo los trámites para la casa-.

-Claro… Nos vemos Rukia-.

Ichigo solo se limitó a salir lo más rápido que pudo de la habitación. Llegó a la puerta y vio que en una pequeña mesa habían fotografías de varias personas y reconoció entre ellas a la persona que estaba tras todo lo malo que sabía que tenía la familia Kuchiki. "Byakuya" fue el nombre que pensó apenas vio la imagen.

Se montó al auto y salió de ese lugar lo más rápido que podía. Como una película, veía o más bien recordaba todo como si hubiera pasado hace pocos minutos. Cómo olvidar a la familia que tuvo el poder para destruir la carrera médica del mejor cirujano neurólogo: Joseph Law.

Joseph Law es el vivo ejemplo de lo que Ichigo quería a alcanzar, era un médico reconocido en el campo de medicina en la especialidad de neurología. Se encontraba laborando en Inglaterra, en un reconocido hospital donde se especializaban en enfermedades neurológicas, también daba clases en la universidad adonde Ichigo fue a estudiar. Joseph Law también era conocido por Ichigo por ser el padre de Annie Law, la chica de quien le comentó a Inoue la vez anterior.

Ichigo solo trataba por sus fuerzas de llegar pronto a su casa, estaba cansado de esa broma cruel del destino. Al hacer el alto en un semáforo volvió a recordar algo más que pasó entre los Law y los Kuchiki.

***Flash Back***

-Ichigo, debes prometer que esta vez te vas a comportar de buena manera ante mi papá, recuerda que él es alguien ocupado y no creo que le agrade que un hombre que se comporta como un niño llegue a entrevistarlo-.

-Bue… bueno… discúlpame, es que tu padre es Joseph Law, Annie-.

-Bueno, pero ante todo es un ser humano Ichigo. Compórtate como si se tratara de mí-.

-Trataré-.

Los chicos están en la sala de espera del hospital esperando a que el Dr. Law terminara de atender a unos pacientes. Ichigo de vez en cuando se mostraba desesperado por la espera, no podía creer que estuviera a punto de conocer a su ídolo por así decirlo. Sin embargo, unos ruidos extraños provenientes del consultorio del doctor lo sacaron de sus pensamientos. Le inquietaba esa parte, volvió a ver a Annie, quien estaba más preocupada que él. Entonces Ichigo la tomó de las manos y le sonrió, ella trató de hacer lo mismo pero no podía disimular la preocupación por su padre.

De pronto, se abrió la puerta y ya la conversación era más audible. Un joven de cabello negro y largo salió enfurecido del consultorio.

-Sr. Kuchiki no malinterprete los resultados…-.

-Usted claramente me está diciendo que no sabe qué tiene mi esposa, aún después de haberle hecho exámenes por más de tres meses, exámenes que no son alternativas. Doctor usted tiene la idea de lo que esto significa para su carrera!-.

-Es un caso muy interesante…-.

-Estoy cansado de que me diga eso! Mi esposa no es algún conejo de indias con el que pueden hacer experimentos-.

-Sr. Kuchiki me está ofendiendo! Las pruebas que le he hecho a ella son avaladas por bastantes médicos, ellos están también interesados en salvarle la vida a su es…-.

-Me está diciendo que rompió con la parte del contrato donde se pedía discreción en todo momento?-.

-La información de la enfermedad es verídica pero créame que nadie sabe que es a su esposa a quien se le ha detectado tal enfermedad-.

-Espero que así sea, le daré un mes más para que tenga algún resultado positivo o sabrá con quién se ha metido-.

De esa manera el hombre camino en dirección a la salida. Ya una vez que no se veía cerca, el Dr. Law se volvió y se topó con su hija y con Ichigo.

-Ah, doctores. Qué pena que tuvieran que ver todo esto-.

-Papá, no me digas así-.

-Bueno pero al Dr. Kurosaki si debo referirme, creo que mucho le costó el título como para no tratarlo con respeto-.

-Gracias Dr. Law-.

-Venían por la entrevista verdad? Entren entonces al consultorio-.

Ya una vez dentro, el doctor cierra la puerta y los entrevistadores se sientan en las sillas que están frente al escritorio. Ichigo aún nervioso por estar delante de ese doctor y además por la escena que presenció hace algunos minutos, decidió empezar la entrevista. Al principio le hacía las interrogantes con un poco de torpeza pero después comenzó a sentirse en confianza y siguió haciendo las consultas que tenía.

-Dr. Law, existe algún caso que no haya podido resolver?-.

El doctor lo miró y el joven Ichigo se sintió apenado por el tipo de pregunta que le había planteado.

-Doctor, sé que he sido bendecido con mucha sabiduría para seguir con esta especialidad pero tampoco soy Dios jajaja… De hecho, el señor que se fue muy molesto tenía toda la razón para irse enfadado. Lo que le voy a comentar deseo que no lo indique en su investigación, solo indique que estoy trabajando en un caso particular que aún no he podido resolver-.

-Por supuesto, más bien, disculpe si lo ofendí nuevamente- dijo el chico totalmente avergonzado.

-Descuide, el señor que se fue tiene la razón de molestarse por lo que ha ocurrido. Él es Kuchiki Byakuya, uno de los hombres más poderosos de este mundo, pero a pesar de poder tenerlo todo, aún no ha podido tener la salud de su esposa. Ella está muy grave, hace cinco años ha venido con una serie de problemas en el sistema nervioso, pero cuando estoy a punto de descubrir cuál es su enfermedad, aparece un nuevo síntoma que tiende a destruir todo lo que habíamos creado-.

-Habíamos? Entonces usted trabajaba con otras personas?-.

-De hecho sí. Sé que estoy quebrantando esa parte del contrato pero también sé que no puedo hacerlo todo y en este caso mis conocimientos están limitados pero con ayuda de otros colegas he podido ir más allá con este reto-.

-Puedo entenderlo-.

Ichigo decidió no seguir hablando más del tema a menos que el Dr. Law siguiera con el tema pero en efecto, el doctor no lo hizo más.

Él siguió con la entrevista que lo ayudó a obtener su doctorado en la especialidad de neurología. El día de la graduación, él invitó a Annie para que llegara como invitada ya que ella no pudo continuar con sus estudios debido a que decidió ayudar a su padre con el caso de los Kuchiki; sin embargo, ella no apareció en toda la ceremonia.

Ichigo la encontró recostada en el auto de él, con un semblante totalmente lúgubre.

-Annie…-. Ella volvió a verlo como si hubiera una esperanza, se lanzó a sus brazos y comenzó a llorar –pero que pasa?-. Ichigo ya estaba preocupado. Su amiga no lloraba por tonterías, ella siempre se mantenía optimista ante las circunstancias por lo que el escucharla y verla así lo dejó aturdido.

-Ichigo, esa persona es horrible, es un desprecio de persona, verdaderamente merece lo que le pasó!- decía mientras más lágrimas caían por sus ojos y se aferraba a Ichigo como si él fuera el salvador.

-Cálmate Annie, por favor. Primero cálmate y me comentas para poder ayudarte-.

Después de un tiempo que para Ichigo pareció eterno, ella finalmente se calmó y lo volvió a ver ya no con ojos de tristeza sino con ojos de ira y de odio.

-Mi padre está en la cárcel, Ichigo-.

-Cómo?- Ichigo no podía creer eso.

-Ese Kuchiki Byakuya lo acusó de mala praxis y lo envió a la prisión-.

-No te lo puedo creer. Eso significa que no obtuvo un buen resultado con la esposa de ese hombre y él decidió vengarse. Era de esperar que ante tal amenaza la de aquel día, se podría tomar en serio lo que dijo ese hombre-.

-Sé que mi padre hizo todo lo que estaba en sus manos para ayudar a esa mujer, a alguien que ni conocía y aún así ese Kuchiki no vio el sacrificio que estaba haciendo mi padre-.

-Supongo que es solo demostrar con todas las pruebas que él es inocente, que solo fue cuestión que el tiempo le ganó la batalla-.

-Ichigo, aunque se probara que eso fue lo que pasó, ya su prestigio como doctor ha quedado enterrado. Quién llegaría a verlo si se sabe que fue acusado de no salvar una vida. En ese sentido, los seres humanos somos crueles, no ven los esfuerzos y los estudios sino solo resultados. Bien lo decía mi padre, ese Kuchiki Byakuka es una persona peligrosa-.

A Ichigo le calaron esas palabras en el corazón y en su mente. "…los seres humanos solo ven los resultados" se decía "todo lo que puedes construir durante toda tu vida puede ser destruido por alguien sin escrúpulos"…

-Annie, te prometo que esto no será tan sencillo para ese Kuchiki. Yo seré el mejor doctor y diré que todo fue gracias a mi maestro: el doctor Joseph Law. Te prometo que seré el mejor y el nombre de tu padre volverá a estar dentro de los tres mejores médicos neurólogos del mundo-.

-Ichigo…- ella solo podía ver cómo en su rostro se veía esa determinación, ese deseo de venganza. En ese momento, ella lo vio como la persona más segura que había conocido. De ese modo, Annie le dio un beso y pasó a ser una larga noche para ambos.

**Fin del Flash Back***

Ichigo estacionó su auto frente a la casa. Abrió y nadie se encontraba en ella. Era algo de esperarse, todos tenían planes en su día libre. Subió a su cuarto y se acostó en la cama. Así con la oscuridad de la habitación, él solo pensaba en todo lo que pasó una y otra y otra vez. "Es que acaso Rukia es igual a su hermano? Acaso ella también es alguien sin corazón? Acaso la vida lo pone a prueba para que demuestre nuevamente la promesa que hizo?" Tenía todos esos pensamientos hasta que el sonido de su celular lo hizo regresar a la realidad. Sacó del bolsillo el celular y vio el nombre de la persona que lo llamaba.

-Hola Inoue- en estos momentos debía lidiar con alguien más y ya estaba cansado.

-Hola Kurosaki-kun. Te interrumpo?-.

-Para nada. Acabo de llegar-.

-Te llamaba para confirmar la salida de hoy, claro si aún no has cambiado de opinión-.

-Inoue…- Ichigo estuvo a punto de cancelar su salida pero no quería perder más tiempo con esos pensamientos –claro!-.

-Excelente, pensaba que podríamos ir a un club que abrieron cerca del centro, dicen que hoy hay una guerra de bandas o algo así jajaja-.

-Como quieras- claro, para Ichigo el ruido es lo que necesita, no estaría al tanto de sus pensamientos y podría disfrutar un poco de su tiempo libre. No fue que con Rukia no lo pasó genial pero no acabó como deseaba.

-Muy bien, entonces te veo o…-.

-Inoue, yo paso por ti como a las 9 p.m. te parece bien?-.

-Excelente, entonces te espero a esa hora-.

-Nos vemos Inoue-.

Ichigo se rascó la cabeza y después de un suspiro de rendición, decidió darse un baño.

... … … … … … … … … … … … … … … … … …

Rukia dormía plácidamente en su cama cuando su celular comenzó a vibrar sobre la mesita que está al lado de la cama. Rukia se levanta molesta por el sonido y por no haberlo apagado antes de dormirse.

-Excelente, número privado. Hola- contesta al fin.

-Hey Rukia-.

-Quién habla?-.

-Al parecer no estás de buen humor-.

-Esa no es la respuesta que estoy pidiendo-.

-Vaya, en verdad estás molesta. Bueno soy yo Madarame Ikkaku-.

-Ah, hola…-.

-Y es que aún sabiendo mi nombre no cambias de actitud-.

-No dije que lo hiciera. Si buscas a Renji, hoy no está conmigo- "ahora que lo pienso, no ha llamado y no sé si vendrá hoy" pensó.

-Mmm, algo así supe pero no era a él a quien buscaba sino a ti-.

-A mí? Y eso?-.

-Quiero pedirte un favor-. Rukia se mostraba sorprendida al saber que un amigo de Renji le pidiera ayuda, generalmente ella no es del agrado de muchos amigos de Renji y pensaba que Ikkaku era uno de esos.

-Dime, que será?-.

-Verás, Rangiku hoy no puede ayudarnos como cantante principal del grupo y yo…-.

-Me niego-.

-Qué? Si aún no te he dicho de qué se trata-.

-Supongo que quieres que te ayude como en aquella ocasión, ese día estaba un poco pasada de copas y no me dio vergüenza sino hasta que me contaron lo que sucedió-.

-Rukia, pero no cantas mal. En serio sabes cantar, claro no sería tu profesión pero sé que podrías ayudarnos por lo menos hoy-.

-Se supone que eso es un cumplido o lo contrario?- dice Rukia frunciendo el ceño.

-Bueno, cantas bien para no haber recibido lecciones y no es lo que quieres de profesión-. Ikkaku estaba tratando de adularla para que les ayudara el día de hoy.

-Qué tienen tramado hoy?-.

-Veamos, es una presentación. Renji me había comentado que estabas un poco delicada de salud pero es una presentación de 30 minutos nada más-.

-De acuerdo… No me siento mal, de hecho acabo de dormir y se me quitó el dolor de cabeza-.

-Excelente. Pasamos por ti en una hora más o menos-.

-Y cómo debo ir vestida?-.

-Algo casual, pantalones, blusa, yo que sé-.

-De acuerdo, nos vemos-.

Rukia entra al baño nuevamente para refrescarse, al salir recuerda su día de hoy y sonríe inconscientemente al recordar lo guapo que se veía su doctor favorito. Pensó que había hecho algo malo cuando salió de repente. Suponía que el lunes se verían y corroboraría los hechos de este día, por ahora, quería disfrutar con sus amigos o más bien, hacer buenas amistades.

... … … … … … … … … … … … … … … … … …

Ichigo llegó al club con Inoue, él vestía una camiseta de vestir negra y unos jeans negros. Ella siempre mostrando sus atributos con una blusa al cuerpo y una linda enagua. Ese día Inoue pensó muy bien la ropa que usaría para poder llamar la atención de Ichigo.

Ambos se sentaron a una distancia prudente del escenario pero no tan cerca para que las luces que apuntaban cerca del escenario los incomodasen. Inoue le preguntaba cómo había estado su día, también le hablaba acerca de los niños que tenía como alumnos, de su amiga Tatsuki. Ichigo la escuchaba para no tener que pensar y se pidió un par de tragos, el de él más fuerte que el de ella, ese día solo quería olvidar.

-Te quise traer aquí, me dicen que las guerras de bandas son muy buenas-.

-Mientras toquen música que me agrade-.

-Quiero que disfrutemos de un tiempo como lo hacíamos antes-.

-Inoue-.

-No me refiero al tiempo de cuando fuimos novios sino de antes, cuando compartíamos con todos los chicos-.

-De acuerdo-.

-Oh, ya va a comenzar-.

Ichigo no veía el escenario, sino todas las mesas que poco a poco se iban llenando de personas jóvenes. Un aplauso hizo que volteara a ver al escenario para recibir al primer grupo que tocaría. Eran unos chicos muy jóvenes e Ichigo solo rió para sus adentros, al pensar que aún eran muy jóvenes para estar en eso. Ellos tocaron unas tres canciones pero al no recibir los aplausos necesarios del público, fueron retirados del escenario.

Inoue parecía disfrutar mucho ese momento y para Ichigo estaría bien, pidió un trago más, el cual ya era el quinto de la noche.

-Kurosaki-kun, no sé si deba decírtelo pero si tomas mucho, no podrás manejar-.

-Sabes manejar Inoue?-.

-No. Mi hermano me iba a enseñar pero se fue para el extranjero cuando ya lo iba a hacer-.

-Bueno, ahí veremos qué hacer, sino nos vamos en taxi-.

-De acuerdo- Inoue no quería sonar como una madre que debía decirle a su hijo cómo actuar.

En eso una nueva oleada de aplausos le daba la bienvenida a un nuevo grupo musical. En este caso, el escenario se apagó y de pronto la luz central enfocó a una hermosa joven. Ichigo la vio con el rabillo del ojo y no pudo evitar volver a verla por completo al saber de quién se trataba. Era Rukia la joven que estaba en el escenario vestida con unos pantalones negros de cuero, el cual le marcaban sus piernas, también vestía una blusa de tres cuartos de manga blanca y encima llevaba un chaleco de botones, de igual manera llevaba puesto unas botas negras a la rodilla y además su cabello estaba agarrado con una cola de cabello, definitivamente parecía una rock star.

Ichigo solo la veía, era increíble verla vestida así cuando hacía unas horas atrás parecía un ángel, ahora era ver a ese mismo ángel pero negro. Definitivamente se fue a los extremos y aún así él la veía hermosa.

-Buenas noches, muchas gracias por estar aquí, disfruten del show-.

Las luces fueron encendiéndose cada vez más al igual que las notas musicales que tocaban los chicos con las guitarras, el bajo, el teclado y la batería la canción de Salvation de The Cranberries. Ichigo se pidió un trago más pero no dejaba de ver al escenario. Inoue detectó que la mirada de Ichigo iba directo hacia la joven que cantaba. Sintió mucha envidia pero tampoco podía culparlo ya que la joven vestía muy bien y además era muy linda.

Terminó la primera canción y el público aplaudía incrédulos ante lo bien que escuchaba el arreglo que le hicieron. Inmediatamente comenzó a sonar It's my life de Bon Jovi. Rukia cantaba con mucho sentimiento esa canción ya que recordaba cada experiencia que había vivido en los últimos meses. Al terminar igualmente recibieron el aplauso del público. Los chicos parecían emocionados y tocaron la canción Exgirlfriend de No Doubt. Ichigo no podía creer la energía que recorría el cuerpo de Rukia al estar en el escenario, de hecho no parecía que pertenecía a la familia Kuchiki, ella era diferente pero aún así no debía engañarse, sea como sea ella es una Kuchiki.

Rukia estaba emocionada, hacía tiempo que no se sentía tan viva, ella misma sabía que su voz no era un privilegio que tenía pero por lo menos le ayudaba a los chicos y a ella misma a salir de la rutina del día y en el caso de ella, de la rutina desde que estaba enferma. Al terminar la canción, ella tomó nuevamente el micrófono.

-Gracias a todos, sé que es un poco arriesgado pero si alguno tiene alguna petición que hacernos, sé que los chicos van a poder con el desafío-.

Las luces se posaron sobre el chico que se levantó. Rukia volvió a verlo pero su sorpresa fue grande cuando vio que era su doctor favorito.

-Ah, veo que tenemos petición, cuál es tu canción- Rukia notó que Ichigo se tambaleaba un poco al estar de pie, cosa que la molestó un poco.

-Señorita… Toquen Lay Down de Priestess si es que pueden-.

No terminó de decirlo cuando Ikkaku comenzó con el sonido de la batería, seguidamente por el chico de la guitarra. Rukia los miró extrañada pero sí se sabía esa canción. Así que el momento clave estaba a punto de darse.

Ichigo solo veía como pudieron arreglar la canción para que sonara casi a la original. Claro, el cantante es un hombre pero Rukia pudo llegar bastante al tono que la voz original pedía. Al terminar dicha canción el público eufórico aplaudía ante el gran espectáculo que el grupo dio.

-Gracias a todos por asistir, espero que esta pequeña presentación haya sido de su agrado, nos vamos interpretando para ustedes esta última canción- dijo una agitada Rukia, viendo al público en especial al joven doctor que solicito la última canción. De igual manera, Rukia comenzó cantando You give love a bad name de Bon Jovi.

El público emocionado ante tal interpretación se levantó de su asiento y aplaudió como si se tratara del mismo cantante en persona. Algo que alegró en sobremanera a todos los chicos de la banda. Ichigo no podía abrir más sus ojos ante la interpretación de su canción favorita. Era coincidencia o era el destino? Simplemente solo observó la interpretación de la banda. Orihime se levantó al igual que el resto y aplaudió con mucha emoción.

Rukia se dirigió tras bastidores y todos estaban celebrando porque sabían que esa noche si se habían lucido. Ikkaku estaba al borde de la excitación ante tal experiencia.

-No sé que sienten ustedes pero yo estoy al borde de la locura!- exclamaba muy entusiasmado.

Yumichika se acercó a Rukia, quien estaba sentada agitada ante tal experiencia. Ser una Kuchiki la había privado de ese tipo de emociones y su enfermedad también hasta cierto grado; sin embargo, en ese momento olvidó todo y se sintió tan viva que hubiera deseado que sus amigos y su familia la vieran. Fue entonces que pensó en Ichigo…

-Rukia-chan, gracias a ti por todo. Sé que Rangiku si estuviera aquí estaría igual de agradecida que todos nosotros, se no haber venido hoy no habríamos dado todo-.

-Yumichika-san, más bien les agradezco por haberme invitado- decía totalmente agradecida por todo lo que había sentido.

-Estoy tratando de llamar a Renji pero no contesta, Rangiku ya viene de camino y ahora vamos a celebrar nosotros también- decía Ikkaku –Hoy invito yo!-.

Todos aplaudieron y salieron de los bastidores. En el escenario ya estaba haciendo su presentación otra banda y el público escuchaba atento al haberles dado una excelente interpretación anteriormente.

Orihime se acercó más a Ichigo y notó que este estaba totalmente perdido en sus pensamientos.

-Kurosaki-kun- decía para poder entablar una conversación con él, de todas maneras para eso salieron, para conversar –estás bien?-.

Ichigo se limitó a verla y contemplarla. Se percató que todo pudo haber sido un sueño o más bien una alucinación pero la adrenalina de todos los presentes le decía lo contrario.

-Sí. Esa interpretación estuvo muy buena verdad?-.

-Fue excelente, sé que son aficionados pero nos han dado un excelente show- decía la chica sonriendo.

-Inoue, discúlpame por andar tan extraño-.

-No te preocupes. Supongo que ha sido una semana dura y yo tampoco lo he puesto tan fácil-.

-Por qué dices eso, más bien gracias por invitarme a venir- y de hecho Ichigo le agradecía, jamás se imaginó ver a Rukia con ese atuendo tan sexy, tan irreal. No se parecía a la chica con la que estuvo en la mañana. Él volteó su vista hacia su alrededor buscando al bartender pero al tratar de encontrarlo, vio cómo se acercaban los chicos de la banda anterior los cuales parecían los guardaespaldas de Rukia. Todos se sentaron en una mesa donde los esperaba otra joven atractiva de grandes atributos. Solo pudo contemplarla sin decir una sola palabra.

-Es linda esa chica- decía Orihime un poco celosa ante la atención que su acompañante le dedicaba.

Ichigo reaccionó y volvió a ver a Inoue.

-No es eso- "mentiroso" se decía para sus adentros –la interpretación de ese grupo sí estuvo muy buena. Ven, brindemos por esta noche-.

-Creo que mejor dejamos de tomar, recuerda que estás conduciendo y…-.

-Inoue, no creo que pueda conducir más esta noche, cuando nos vayamos le pediré a alguien que cuide de mi auto y nos iremos en taxi-.

-De acuerdo pero…-.

-Nada, sigamos con nuestra salida. Hace mucho que no lo hacemos-.

-Ok. Brindemos por el presente entonces-.

Ambos tomaron sus respectivos tragos y brindaron. Rukia volteó su vista hacia la mesa de ellos y fue cuando se percató que nuevamente estaba con la chica del hospital. Sintió que le hervía la sangre pero no pudo hacer nada más, el pensamiento de que ella no era del interés de él pasó por su cabeza. Y cómo no pensarlo, aquella chica era tan femenina, tan agraciada, lo que todo chico busca en una mujer.

La noche transcurrió normalmente y ya el bar se estaba quedando sin clientes por la hora.

-Disculpen un momento, voy al baño- dijo Rukia poniéndose de pie.

-Quieres que te acompañe Rukia-chan?- dijo Rangiku bastante ebria.

-Descuida, Ikkaku, ya no le des más alcohol a Rangiku, sino nadie la podrá levantar-.

De esa manera Ichigo vio cómo la chica de esos hermosos ojos violetas se levantaba y estaba sin guardia.

-Inoue, puedes llamar a un taxi mientras voy a pagar la cuenta?-.

-Claro-.

Ichigo se levantó y se dirigió hacia la caja para pagar por el consumo de hoy, apenas canceló fue hacia el baño de mujeres a esperar a Rukia. Ella salió al instante en que él llegó y lo vio.

-Hola-.

-Hola…-.

-No imaginé que fueras tú el que pidiera esa canción-.

-No imaginaba hicieras este tipo de espectáculos- en ese momento Rukia notó que su doctor estaba en un grave estado de ebriedad.

-Ichigo, has tomado mucho supongo-.

-Para nada. Sabes, te ves muy hermosa con esa ropa- se acercaba cada vez más a Rukia quien se sentía cada vez más temerosa pero también excitada ante tal hecho. Ichigo se apoderó del espacio que había entre ellos, dejándola a ella entre él y la pared.

-Ichigo. Creo que mejor te retiras, no sabes lo que dices ni lo que haces-.

-Rukia…- en ese momento su celular comenzó a sonar y éste se separó de la chica.

-Dime- dijo un poco molesto.

-Ya está el taxi aquí-.

-Vete si quieres, me encontré con un paciente- volviendo a ver a Rukia –y me está platicando acerca de su problema. Nos vemos mañana Inoue, tenemos que hablar y hoy no se pudo, pido mis disculpas-.

-Descuida, primero el deber, nos vemos mañana Kurosaki-kun-.

Ichigo solo colgó y se alejó del lugar. Rukia lo volvió a ver y se fue tras él, temía que si lo dejaba solo podría hacer alguna estupidez.

-Ichigo, ya te vas?-.

-Claro. No tengo nada que hacer por aquí-.

-Te vas en taxi?-.

-Jajaja, traje mi auto, tengo que llevarlo-.

-De ninguna manera. Yo te llevo-.

-Rukia, acaso traes tu auto?-.

-No. Pero no puedo dejarte conducir en ese estado, yo te llevo en tu auto y desde tu casa tomo un taxi-.

-No eres mi madre para decirme qué debo hacer- Ichigo sacó sus llaves del bolsillo.

-Eso lo sé- le arrebató las llaves –pero tengo conciencia, por eso no te puedo dejar conducir así, si quieres hacer una estupidez, hazla sin que me dé cuenta-.

Rukia sacó su celular y envió un mensaje de texto a sus amigos de que se retiraba y que esperaba que ganaran.

-Rukia. Dame mis llaves-.

Rukia se acercó a Ichigo a tal punto que estaban a unos dos centímetros de su boca. Él se sintió mareado y ella lo notó.

-Si ni siquiera puedes estar cerca de mí sin tambalearte, no eres capaz de conducir-. Se alejó, abrió la puerta del copiloto y montó a un Ichigo ya avergonzado al auto. Él simplemente se sentó y no la miró.

Rukia se subió al auto, lo encendió y salió del parqueo del bar. Ya una vez en la carretera, encendió la radio y puso un poco de música para relajar el ambiente.

-Ichigo, dónde vives?-.

-…-.

-Ichigo, te he hecho una pregunta- Rukia lo miró y notó que Ichigo estaba totalmente dormido.

Sacó de su bolso el celular y marcó un número telefónico. Dio el tono pero nadie contestaba. Al final salió la contestadora.

-Hola, en estos momentos no puedo contestar, deja el mensaje-.

-Renji, supongo que debes estar ocupado, no te preocupes por mí, hoy me cuidan unos amigos-.

De esa manera y dejando el mensaje a su amigo se dirigió a su apartamento. Sabía que posiblemente no era correcto llevar a un hombre que apenas conoció hace una semana a su casa pero también sabía que no podía dejarlo a merced de su estado de ebriedad. Sólo esperaba que Renji no se apareciera para no tener que dar explicaciones.

De esa manera parqueó el auto en su propio garaje a la par del de ella. Al estar el otro espacio del garaje desocupado, le dio gracias a su suerte porque sabía que Renji no llegaría ese día. Salió del auto y abrió la puerta del copiloto. Sacudió a Ichigo para que éste se despertara pero no fue posible, así que se quitó sus botas y ya con toda su fuerza, se echó a Ichigo al hombro. Había algo peculiar en Rukia, desde joven, ella estaba acostumbrada a llevar así a las personas, ya que, de vez en cuando, su hermana llegaba agotada a casa y ella le ayudaba a subir. Sabía muy bien que no era el mismo peso que había entre su hermana e Ichigo pero no tenía que subirlo a un segundo piso.

Abrió la puerta interna que conecta el garaje con su sala y puso a Ichigo en un sillón. En la sala, ella tenía un sofá cama para casos como este, no precisamente con Ichigo pero sí cuando tenía visitas y en este caso, él era una visita.

Desmontó el sofá para hacerlo cama, nuevamente lo levantó y ya Ichigo comenzó a despertar un poco.

-Pero qué?- vio a su alrededor y notó que no era su casa, luego olió ese aroma que lo tenía hipnotizado y notó que era cargado por Rukia.

-Al fin despiertas-.

-Qué hago aquí?-.

-Te pregunté dónde vivías pero te quedaste dormido, así que te traje a mi casa-.

-Debo irme- lo dijo al recordar que estaba ante una Kuchiki.

-Puedes irte cuando duermas un poco y se te baje un poco ese estado. Por ahora descansa-.

-Rukia, no puedo quedarme aquí-.

-Si crees que me voy a aprovechar, no lo creas. Deberías bañarte antes de dormir-.

Ichigo no sabía qué hacer. Estaba en un estado de ebriedad tan alto que no podía mantenerse en pie, sabía que debía bajarlo un poco y tenía que bañarse, pero no era su casa, era la casa de Rukia, aquella chica que le ha vuelto su mundo al revés en tan solo una semana.

Rukia llegó con una toalla de baño y se lo tiró, Ichigo por reflejo lo atrapó.

-Ven, sígueme-. Ichigo solo la siguió y fue entonces cuando cayó en la razón de que el único baño que había era el que estaba en la habitación de ella.

-Rukia, pero este es el único baño que hay?-.

-No. De hecho tengo dos, el mío es más grande pero no quiere decir que el otro no sirva- lo llevó al final del pasillo y abrió la puerta, este baño era el de huéspedes.

Rukia se fue a su habitación, en ese momento Ichigo comenzó a quitarse la camisa y justo en ese momento, ella apareció con una ropa para él. Ichigo se giró y la vio en la entrada de la puerta.

-Disculpa, pensé que ya te irías a acostar- dijo un poco apenado por todo.

-Mmm, la luz puedes encenderla aquí –encendió en toma que estaba en la pared- te traje algo para que puedas dormir- dijo sin verlo ya que al contemplarlo sin camisa algo en ella quería desearlo con toda su fuerza.

-Gracias-.

-Antes de que preguntes algo o pienses mal, es de mi mejor amigo. Él tiene mucha ropa por acá entonces supongo que no habrá problema, aparte, son de una contextura parecida entonces sí te puede quedar. Ahora sí me voy a acostar, descansa Ichigo-.

-Buenas noches-.

Al llegar a su habitación ella solo podía pensar en el cuerpo de Ichigo, trató de hacerse a la idea de que no podía pasar nada entre ellos. Encendió el televisor para centrar su atención en otra cosa y de hecho funcionó, ella comenzó a desprenderse de sus ropas, se puso un pijama cómodo y se acostó. Casi de inmediato, ella se durmió.

Ichigo se bañó y ya con la cabeza más fría pensó que lo mejor era dormir ahí y bien temprano irse. De igual manera pensaba que Rukia era alguien distinto a Byakuya. Era como si fueran las dos caras de una moneda. Ahora, él estaba entre la espada y la pared. Estaba su promesa de hundir a los Kuchiki pero también sabía que Rukia podía no tener la culpa de todo eso.

Por ahora mejor no pensaba más en eso. Salió de la ducha y se puso la ropa que ella le brindó. Se preguntaba cómo era la relación entre ese chico y ella, tan cercana como para compartir un mismo espacio cosas personales.

Salió del baño y pasó por la habitación de Rukia, su puerta estaba un poco abierta, lo necesario para que él se acercara un poco y la viera dormir tan plácidamente. Entró para apagar el televisor y así descansara. Mientras se iba la contempló como a un ángel. Eso era. Ella era un ángel, su ángel. Puede que sea algo platónico o no pero definitivamente no le era tan indiferente. Debía pensar bien qué hacer. Ella era su paciente pero también había pasado esa línea que los dividía como tal.

Llegó al sofá que ella le había preparado con cobijas y almohadas, definitivamente no es igual a la impresión que tenía de Byakuya, será acaso de que Byakuya es el único que es un prepotente o será que ella es la que no se amolda a una vida de Kuchiki. Eso lo descubriría cuanto antes.

Ahora sí, ya terminé el capítulo 8 de esta historia. Igual al final espero les guste, perdón por la tardanza. Espero subir dos capítulos esta semana.