Hola a todos, traté de sacar este capítulo lo más pronto posible. Me inspiré en el capítulo que salió la semana pasada del manga. Estoy emocionada al saber que ellos están juntos nuevamente.
Bueno, aquí les dejo un capítulo más y espero que les guste. Gracias a todos los que han leído la historia hasta este capítulo. Gracias también a Claw-13, Akemi227-chan, elenita-chan, ShinigamiDark89 y metitus por sus reviews.
Aclaración: Bleach no me pertenece, es propiedad intelectual de Kubo Tite. La historia en la que desarrollo este fanfic sí está en mi cabeza.
Ahora sin más, les dejo el capítulo 15.
Capítulo 15
Te amo…
Rukia tuvo un extraño sueño. Despertó de repente e Ichigo la mira con el rabo del ojo.
-Estás bien?- preguntó.
-Sí, es solo que tuve una pesadilla-.
-Entonces, esto te puede alegrar. Mira por la ventana, creo que estamos llegando- dijo él sonriendo.
Al mirar por la ventana, nota como la tonalidad azul del cielo se mezclaba con otra tonalidad azul pero estaba a la altura de la tierra. Supo en ese momento que se trataba del mar y lo notó al ver como pequeños botes y barcos estaban en esa franja.
-Ichigo, esto es…- preguntó incrédula todavía.
-Ayer me diste una buena idea, pensaba llevarte a un hotel de montaña pero cuando me dijiste que no conocías en persona el mar entonces quise traerte-.
Ella solo veía por la ventana lo extenso que era ese lugar.
-Esto es hermoso, en verdad me sorprendiste-. Rukia parecía una niña al ver el mar por primera vez, su esplendor la dejaba sin habla. Solo podía admirarlo.
-Ya casi llegamos al hotel, espero que puedas esperar un poco más- dijo contento al ver su reacción.
Al llegar al hotel, uno de los empleados les da la bienvenida y los ayuda con las maletas. Ichigo presenta todo en la recepción y la señorita le da las llaves de la habitación. Él toma de la mano a Rukia y ambos son dirigidos por el botones.
Al llegar a la habitación, Ichigo le da una pequeña propina al joven y abre la puerta. Rukia y él entran juntos y ella se sorprende de todo lo que ha pasado hasta ahora.
-En qué momento hiciste todo esto?- solo puede preguntar.
-Ayer mi mente maquinó muchas cosas y llamé en un momento al hotel, pregunté y aquí estamos. Ambos necesitamos un poco de diversión y también relajarnos de toda la rutina. Tienes hambre?-.
-Un poco, pero…-.
-Estás lista para que conozcas la arena y el mar?- dijo en complicidad. Él sabía que ella moría por ir a ese lugar mágico.
Ella solo asintió emocionada, buscó en su maleta algunas sandalias y al encontrarlas se las puso en tiempo record. Él la tomó de la mano y la encaminó hacia ese lugar. Al llegar al final del camino empedrado y el inicio de la arena, ella puso el primer pie. Lo miró y sonrió. Caminaron lentamente hasta llegar a un lugar donde la arena estaba tan caliente por la arena que ambos tuvieron que correr ya que se estaban quemando los pies. Ella corrió rápido hasta sentir la arena más firme y húmeda. Entonces volteó a ver a Ichigo quien solo sonreía. En ese momento, Rukia se despojó de sus sandalias y caminaba sobre la arena, fijó su mirada al agua que lentamente se acercaba a la arena y se devolvía.
Así que, ella hizo lo mismo, cuando el agua se alejaba, ella se acercaba y cuando el agua volvía, ella salía corriendo para que no la tocara. Ichigo veía esa escena y descubrió que un sentimiento más fuerte era el que sentía por esa chica que el que creía, solo se debatía en el por qué tan repentino y tan fuerte pero quería decírselo en el momento adecuado.
-Si sigues así, el mar se va a molestar y te va a mojar muy fuerte- le decía Ichigo mientras la veía jugar con el agua.
-Estará muy fría?-.
-Eso solo puedes saberlo si dejas que el agua toque tus pies-.
-Pero…-.
-O te dejas mojar o te meto a la fuerza y que lo compruebes- dijo retándola.
-No te atreverías- dijo siguiendo el juego.
-Ah, entonces me estás retando- dijo corriendo hacia ella.
Rukia al ver que Ichigo se acercaba solo acató a correr para que no la alcanzara. En ese momento no se preocupó por el agua y ahora corría mientras el mar tocaba sus pies, sentía muy fresco y eso la distrajo lo suficiente para que Ichigo se le acercara y la abrazó por detrás. Ella gritó de sorpresa y ambos reían, entonces Ichigo la alzó y la llevó más adentro del mar.
-Ichigo, se me puede estropear el vestido-.
-No importa, tienes más ropa y si no podemos ir al centro y comprar más pero ahora disfruta del mar-.
-Pero, pero… Ah!- solo pudo decir al sentir el agua fría en la mayoría del cuerpo. Ichigo solo reía aunque también estaba empapado. La bajó para que pudiera tocar el suelo pero no llegaba así que se aferró al cuello de él como si fuera su único salvavidas.
Ichigo salió un poco más para no sentirse tan mar adentro y cuando Rukia pudo sentir al fin la arena debajo de sus pies se sintió a salvo.
-Ichigo, eres increíble! Mira cómo me dejaste!- le decía.
-Ahora ya puedes decir que tuviste tu experiencia cercana con el mar jajajaja- solo podía reír.
Ella comenzó a chapotear el agua hacia él y eso terminó siendo una guerra de agua. En un momento de descuido, Rukia abrió los ojos y un poco de agua salada ingresó a uno de ellos. Paró en seco el juego y comenzó a restregarse el ojo.
-Rukia, estás bien?- dijo acercándose para asegurarse de todo.
-Es solo que…-.
-Déjame ver el ojo afectado- ella se quitó la mano y dejó que él la viera.
-Auch, duele Ichigo-.
-Sí, es la sensación de la sal, Rukia. Ven- la alzó nuevamente entre sus brazos y la llevó directo a las duchas que estaban por las piscinas.
Ahí, abrió la llave y la acercó al agua, ahí le pidió que restregara lentamente dejando el ojo un poco abierto para que el agua potable se llevara los residuos de sal que podrían haber en el ojo. Después, cerró nuevamente la llave y le pidió que le enseñara el ojo. Lo tenía irritado y la llevó al dormitorio. Buscó en su equipaje y encontró unas gotas especiales. Se las colocó y esperaron a que reaccionara el ojo. Ichigo tenía una cara de pocos amigos y reflejaba su culpa.
-Creo que no funcionan las gotas- dijo ella al fin.
-Por qué? Te sigue doliendo?- preguntó preocupado.
-No. Es que ahora que puedo ver sin problemas, te veo el rostro muy cambiado. Este no es el Ichigo que conozco jajaja- dijo logrando que el ambiente se hiciera más ligero y des estresante.
-Me siento culpable, no debí echarte agua encima-.
-No te preocupes, más bien gracias!- se levantó, lo abrazó y le dio un beso en la cabeza –Gracias por esta hermosa sorpresa y lo del ojo, supongo que le pasa a todos en algún momento. No todo es tu culpa, de hecho, nada de lo que ha pasado es tu culpa-.
-Me alegra saber que te gustó la sorpresa, eso significa que estaremos aquí por algunos días?-.
-Ummm…- se fue acercando lentamente a él y se sentó en sus regazos –cuántos días serían?-.
-Me gustaría que nos quedáramos todos los días que quieres pero debo regresar en tres días, entonces serían cuatro días si quieres…-.
-Es perfecto- lo besó en los labios –Ahora, me puedes ayudar a quitarme el vestido? Es que quiero quitarme toda el agua salada-.
-Si quieres te puedo acompañar?-.
-Gracias pero si no te molesta, quisiera bañarme sola-.
-Por supuesto. Mientras veré qué otras actividades ofrece el hotel-.
Ichigo le ayudó a quitarse el vestido y admiró esa hermosa escultura frente a él. Ella se sonrojó ante la mirada de admiración de Ichigo y sin decir más, ingresó a la ducha. En ese momento entró en razón y se dirigió a la recepción del hotel, quería que ella tuviera una estancia inolvidable y haría todo lo posible para que eso pasara.
Rukia lentamente se sentaba en el jacuzzi que estaba en el gran baño. Abrió la llave del agua y dejó que se fuera llenando lentamente. Mientras, pensaba en lo maravilloso se que había comportado Ichigo, cada vez que pensaba en él, el corazón le latía con mucha fuerza y rápidamente. Un leve golpeteo en la puerta la sacó de sus pensamientos.
-Puedo pasar?- decía Ichigo mientras abría la puerta para meter la cabeza.
-Claro, solo disfrutaba de la tranquilidad del lugar, cómo te fue?- preguntó son una sonrisa.
-El buffet de uno de los restaurantes aún está abierto por si tienes hambre?-.
-Voy a cambiarme entonces, es lujoso o casual?-.
-Qué importa! Las personas van ahí como quieren ir vestidas, recuerda que están en vacaciones al igual que tú y yo- eso lo dijo acercándose al jacuzzi y pegando su cabeza con la de ella.
-Tienes razón- dijo tomando una toalla y saliendo del lugar.
-Así, que mientras te alistas, yo me bañaré rápido y bajaremos juntos, te parece?-.
-Me parece muy bien. Te espero afuera-.
Ichigo a veces no entendía el por qué Rukia le parecía tener miedo. Supongo que con el tiempo se daría cuenta. Se duchó rápidamente y fue con Rukia al restaurante. Ahí comieron y hablaron de sus experiencias cuando eran niños. Rieron y se entristecieron juntos por todo. Nuevamente, Ichigo invitó a Rukia a caminar por la orilla del mar. Ella se quitó sus sandalias y caminaba tomada del brazo de él y sentía como el mar tocada sus pies, esa sensación le encantaba.
Ichigo divisó un lugar en la arena para que pudieran sentarse mientras el sol estaba comenzando a esconderse. Mientras observaban el maravilloso espectáculo que el cielo les ofrecía, Ichigo la abrazó y ambos sentían como sus corazones latían fuertemente.
-Rukia, tengo algo que decirte, espero que no te asuste-.
-Qué será?- sentía curiosidad pero esa advertencia le hizo sentir un poco de miedo ante lo que podría decirle.
-Creo que te amo- dijo sin darle más rodeo.
Rukia lo miró directamente a los ojos. Pensaba que si había escuchado bien o eso sería un sueño. Alguien le decía que la amaba aún sin saber tanto de ella. Sus mejillas se sonrojaron al notar que las de él también estaban rosadas. Era cierto, él le había declarado que estaba enamorado de ella. Y ella, qué sentía. Durante el tiempo que estuvo sola también lo pensó pero le pareció que era muy temprano para sentir algo tan profundo por alguien. Notó que pasaba el tiempo y ella no le decía nada.
-Supongo que te asusté verdad?- dijo avergonzado y mirando hacia el ocaso.
-No es eso-.
-Entonces?- la miró nuevamente. Ella tenía el rostro totalmente encendido.
-Yo también lo he pensado, también creo que te amo pero también pensé que era muy pronto para decirlo o sentirlo-.
-Yo también lo pensé pero te me has calado tan fuerte dentro de mí que te has vuelto necesaria en mi vida- la tomó de las manos –simplemente te amo-.
-Yo… yo también… te amo Ichigo- y así sellaron su confesión con un beso apasionado. Él se separó de ella y la abrazó fuertemente. Así se quedaron viendo cómo el sol se escondía y daba paso a la luna y las estrellas de hacerles compañía.
Esa noche también se amaron con todo lo que eran y los días que estuvieron en ese lugar, disfrutaron mucho el uno del otro, conversaron de todo lo que habían vivido, lo que pensaban, lo que querían ser en un futuro, en fin… su lazo se estrechó en gran medida.
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Byakuya se encontraba revisando unos documentos cuando uno de los empleados se le acercó con un sobre. De inmediato, el joven se retiró y él dejó de revisar los papeles que tenía en sus manos para abrir el sobre que le entregaron.
Sus ojos se abrieron en gran medida ante el asombro y una pequeña sonrisa se reflejó en su rostro. Examinó con cuidado los papeles, solicitó información a su secretaria y mientras se la conseguían, él nuevamente revisó los papeles que, anteriormente, tenía.
El tiempo pasó hasta que fue interrumpido nuevamente por el golpeteo de la puerta.
-Adelante- se limitó a decir.
-Byakuya-sama-.
-Renji, qué sorpresa verte por aquí, pensé que regresarías en unos dos meses más-.
-Le doy las gracias por toda la ayuda que me brindó allá- su mirada era sombría.
-Pudiste resolver algo?-.
-Ciertamente, mis padres estaban metidos en negocios muy oscuros y al final fueron eliminados-.
-Lamento escuchar eso-.
-Byakuya-sama, cómo está Rukia?-.
-El médico que la tiene en tratamiento, le diagnosticó esclerosis múltiple-.
-Basado en qué?- preguntó dudando del diagnóstico.
-En los resultados de los exámenes que le hicieron y en los resultados de… Hisana…- dijo secamente.
-Entonces Rukia tiene la misma enfermedad que su hermana?-.
-Al parecer así es-.
-Pero, cómo este doctor pudo detectarlo tan fácilmente?-.
-Él es aprendiz del médico que trató en su momento a mi esposa y pidió los resultados. Al parecer, es más fácil saberlo cuando se tienen resultados parecidos post-mortem-.
-Ya veo. Pero, ella está bien?-.
-Por ahora está en un tratamiento standard. Sin embargo, no sé por cuánto tiempo le mantendrá estabilizada la enfermedad-.
-Quiere que haga algo?-.
-Por el momento, solo estar pendiente de ella. Aún no quiere volver a la casa, a pesar de que se le está acabando el dinero que tenía ahorrado-.
-De acuerdo, la llamaré para visitarla-.
-Está bien, puedes retirarte-.
-Sí señor-.
-Renji, por cierto, mis más sinceras condolencias-.
-Gracias, señor-.
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De regreso de la playa, iban hablando de cómo la habían pasado y lo que más les había gustado de sus vacaciones improvisadas.
-Quieres quedarte a dormir en mi casa hoy?- preguntó Ichigo.
-Estás seguro?-.
-Te veo un poco cansada. Estamos más cerca de mi casa que de la tuya y como mañana te toca ir al hospital por el tratamiento, entonces vamos juntos. Solo si te parece la idea-.
-Entonces, si no hay problema, claro que me gustaría quedarme contigo esta noche. Tienes razón, el viaje me ha dejado un poco cansada- dijo mientras se tocaba sus piernas.
-Te duelen?-.
-Siento un poco de hormigueo pero supongo que al dormir se me pasará- dijo sin darle mucha importancia aunque sí le molestaba esa sensación en las piernas que ya había sentido en semanas anteriores pero cada vez era más frecuente y más intenso.
Al llegar, ella bajó del auto e hizo a tomar las maletas.
-No lo hagas-.
-Pero, quiero ayudarte-.
-No es necesario, me ayudarás más si te vas a acostar un poco. Déjame sacar las cosas y tú ve a descansar-.
-Pero…-.
-Por favor-.
-De acuerdo, solo me llevaré el bolso con los medicamentos porque es mejor tomarlos de una vez-.
-Está bien, ya llego, tú ponte cómoda-.
Rukia entró a la casa, llegó a la cocina y tomó sus medicamentos rápidamente. Vio como Ichigo metía cada una de las maletas y quiso ayudarlo pero se sintió mareada al dar unos pasos, por eso a como pudo subió las escaleras y llegó al cuarto. Al ver la cama de Ichigo, no lo pensó dos veces y se dejó caer sobre ella. Probablemente todo el viaje la dejó exhausta. Sin darse cuenta, sus ojos se cerraron.
Ichigo terminó de meter todo y cerró muy bien la puerta. Llamó por teléfono a una pizzería cerca y pidió una de jamón y hongos. Buscó a Rukia en el primer piso y no la encontró. Subió al segundo piso y la encontró profundamente dormida en su cama. Sonrió y decidió dejarla descansar. Buscó en su armario alguna camiseta holgada de él, se sentó a la par de ella y la levantó un poco para poder ayudarse a cambiarle la ropa que tenía. Ella abrió un poco los ojos y él le susurró lentamente para que siguiera durmiendo. Le quitó la blusa y el sostén, también le quitó la jeans corto que llevaba puesto.
La acostó ya más cómodamente en la cama y dejó que descansara. Tocaron el timbre y él bajó por la pizza. Tomó unos pedazos y subió a su cuarto para ver televisión mientras comía y compartía de la compañía de su novia. Le hubiera encantado que comieran juntos pero, también sabía, que por su salud lo mejor era descansar todo lo que quisiera.
Se quitó su ropa y se puso algo cómodo, se lavó los dientes y se acostó al lado de ella. Rukia instintivamente sintió algo cerca suyo y se acercó más a él. Al final terminó durmiendo sobre su pecho.
-Buenas noches- dijo él sonriendo y besando la frente de ella.
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Una alarma la sacó de su fantástico y relajante sueño. Abrió sus ojos y miró a quien estaba a su lado. Sonrió y se levantó un poco para poder despertarlo.
-Ichigo…- dijo moviéndolo un poco.
-…-.
-Ichigo… tienes que trabajar- él abrió los ojos y al verla solo sonrió.
-Buenos días-.
-Buenos días, dormilón- dijo ella sonriendo igualmente.
-Has sido tú quien durmió más-.
-Lo sé pero sí llegué a escuchar la alarma, al contrario tuyo- Ichigo miró hacia el reloj y notó que era aún temprano.
-Qué quieres para desayunar?-.
-Lo mejor es que vaya a mi casa por ropa limpia y desayune en el hospital-.
-Vas a despreciarme la invitación?-.
-No es eso, es que recordé que no traje ropa para ir al hospital y no quiero nada de habladurías por parte de tus amigas las enfermeras-.
-Ya sabes que no dirán nada-.
-Aún así, no quiero causarte problemas. Nos vemos mejor allá?-.
-Te vas tan rápido?-.
-Así puedo alistarme más rápido y verte-.
-Entonces te voy a dejar a tu casa-.
-No es necesario, puedo llamar un taxi-.
-No voy a ser tan descortés, vamos?-.
-No te voy a hacer cambiar de opinión, verdad?-.
-Pues no, señorita-.
Así se levantó y buscó un buzo que tenía por ahí. Se puso unos tenis y bajó a la sala. Ella notó que tenía una camiseta de él y solo se puso sus pantaloncillos. Se peinó un poco y buscó sus medicamentos.
Al bajar, notó que Ichigo ya tenía el equipaje de ella en el auto. Ella subió y el recorrido fue silencioso. Al llegar al apartamento de ella, Ichigo bajó las maletas y ella abrió la puerta. Le dio una ojeada al lugar y éste quedó en el mismo estado en que lo dejó. Ichigo iba camino a la habitación de Rukia con las maletas.
-Ichigo, no te preocupes, déjalas aquí en la sala. Tengo que lavar esa ropa-.
-No quiero que hagas mucho esfuerzo físico-.
-Descuida, la lavadora es automática y también tengo secadora, es solo poner la ropa y ella solita se lava- dijo sonriendo ante el comentario.
-Entonces, confío en ti. A qué hora llegas al hospital- ella miró el reloj.
-Creo que voy llegando como a las diez. Quiero bañarme y alistarme-.
-Entonces qué te parece si desayunamos cuando llegas?-.
-Seguro?-.
-Claro, voy llegando parecido y tengo que desayunar temprano porque tengo muchas cirugías pendientes-.
-Ya veo, entonces hoy no nos veremos en la noche- dijo un poco triste, la verdad es que se estaba acostumbrando a tenerlo cerca.
-Voy a hacer todo lo posible por hacerlo- dijo tomándola de la nuca y tocando la frente de ella con la de él.
-Está bien- dijo sonriendo.
-Sabes, te amo- dijo y le dio un beso en la frente.
-Yo también-.
-Entonces prométeme que hoy no harás mucho esfuerzo físico y que, ante todo, descansarás?-.
-Prometo tratar de hacerlo, aún no tengo planes para la tarde- sonrió.
-De acuerdo, nos vemos entonces- la abrazó y la besó.
Rukia se despidió de Ichigo y al marcharse cerró la puerta y miró el reloj. El tiempo pasa muy lento desde que no está con él. Entró a su habitación y se quitó la ropa, buscó algunas cosas y se metió a la ducha. Nuevamente notó que el cabello caía y sus proporciones eran más grandes que de costumbre. Terminó de alistarse y notó que tenía un mensaje de voz en su contestadora. Presionó el botón.
-Hola Rukia. Tengo algunas cosas que tratar contigo, devuélveme la llamada para ponernos de acuerdo y almorzar juntos hoy. Byakuya-.
Ella sabía a la perfección que ese tono de voz era de él. Tan amable como siempre era lo que pensaba. Echó algunas cosas en el bolso y salió de la casa. Mientras conducía, llamó a su hermano.
-Buenos días- dijo secamente.
-Nii-sama, cómo estás?-.
-Bien y tú cómo sigues?- pregunta que le extrañó a Rukia.
-Bien, ahora voy de camino al hospital por el tratamiento-.
-Te ha servido?-.
-Sí…- sabía que al principio sentía mucho alivio pero ahora estaba teniendo dolores leves –nii-sama, qué es lo que tienes que tratar conmigo?-.
-Algunos temas que sé que te van a interesar, almorzamos entonces?-.
-De acuerdo-.
-A las dos en el restaurante de siempre-.
-Nos vemos-.
Sin darse cuenta llegó al hospital, parqueó su auto y se dirigió a la recepción del hospital. Al llegar, confirmó su cita con la enfermera en turno. Se sentó a esperar y le envió un mensaje a Ichigo. Miraba una revista acerca de neurología y fue sorprendida por Ichigo.
-Hola!-.
-Hola!-.
-Vamos a desayunar?-.
-Solo déjame ver a qué hora tengo que estar en la sala-.
-No te preocupes, ya hablé con los doctores de ahí y te van a dar el tiempo necesario para que comas algo, sino el tratamiento te podría molestar bastante-.
-De acuerdo-.
Fueron juntos a la cafetería. Mientras estaban desayunando, Rukia notó que Ichigo llevaba su scrub y su gabacha de médico.
-Hoy andas con la gabacha-.
-Sí, es que estaba reunido con unos pacientes que padecen de Alzheimer-.
-En serio?-.
-Sí, estoy haciendo un estudio para poder detectar esa enfermedad a tiempo y poder evitarla-.
-Eso es posible, Ichigo?-.
-Eso es lo que trato de hacer. Que sea posible. Esos son pacientes que he tenido desde que me gradué y que he estado contactando desde que llegué a trabajar-.
-Es excelente, espero que tengas muchos éxitos-.
-Gracias, yo también lo espero-.
-Y vas progresando?-.
-Hoy estuve reunido con tres pacientes y dos de ellos han realizado las actividades muy bien, solo uno no pudo hacerlas-.
-Es algo bueno por los dos que lo hicieron pero es triste por la persona que no pudo hacerlo-.
-Sí, pero para eso estoy. Para ayudar a todos los que pueda. Y tú, cómo te sientes?-.
-Aún bien, no he recibido el tratamiento-.
-Te molesta recibirlo?-.
-No, es solo que… -no quería preocupar a Ichigo –que a veces me revuelve el estómago-.
-Por eso debes comer muy bien antes de aplicártelo. Cuando salgas de aquí, ve a descansar-.
-Primero debo reunirme con mi hermano. Me llamó y lo escuché extraño, entonces lo mejor será que vaya-.
-Con cuidado, nada más-.
-Claro, gracias por preocuparte. Ahora vas a ver a más pacientes?-.
-No los mismos del estudio. Tengo que hacer unas cirugías en la tarde-.
-Ah y de qué?-.
-Una mujer con un tumor cerebral, un niño con un problema agudo… por ahora son los que recuerdo-.
-Tardas mucho en cada cirugía?-.
-Es relativo. Todo depende del tipo de cirugía y del problema que pueda presentar mientras estoy operando-.
-Ya veo-.
-Pero trataré de ir a cenar contigo-.
-Gracias!- lo abrazó y lo besó.
Ambos se despidieron y ella se dirigió a la sala donde la esperaba otro doctor para atenderla. Pasaron las horas y al fin terminó la sesión del día.
-Señorita Kuchiki, ya le asigné la cita dentro de tres días, como de costumbre-.
-Gracias-.
-Rukia-chan, cómo estás? Andas bronceada- Rukia miró en dirección a la voz y vio a su amiga Hinamori.
-Hinamori-chan-.
-Ya terminaste?-.
-Sí. Te iba a ir a buscar-.
-En qué te puedo ayudar?-.
-Podrías hacerme un favor?-.
-Lo que sea por ti- dijo sonriendo.
-Puedes cortarme un poco el cabello?-.
-Estás segura? pensé que lo querías tener largo para no recordar tanto a tu hermana-.
-Lo sé, pero es que…- Rukia miró hacia otro lado como con vergüenza. Hinamori entendió lo que pasaba.
-Rukia-chan, el tratamiento no es tan pesado como la quimioterapia pero sí puede tener ciertos efectos secundarios. Por eso es que te lo quieres cortar, verdad?
-Exacto, noté que se me está cayendo mucho-.
-Revisaste que no tuvieras sectores sin cabello?-.
-Sí y creo que solo es porque se debilita el cabello y provoca que se me caiga. Además, Renji me comentó que también eres estilista y que, incluso, le cortas el cabello a Rangiku-san-.
-Cierto, yo soy la estilista de todos los chicos-.
-Por eso pensé en que tú me podrías ayudar-.
-Entonces vamos- la tomó de la mano –te voy a llevar a una habitación desocupada-.
Una vez que ingresaron, Hinamori sentó a Rukia en una silla y le puso encima de la ropa una bata de paciente para que el cabello no se mezclara con la ropa y le ocasionara picazón. Mientras iba recortando el cabello, platicaron de las vacaciones que tuvo con Ichigo y de lo bien que la estaban pasando juntos.
-Me alegra que te vaya tan bien con el doctor-.
-Lo dices en serio?-.
-Sí. La historia entre Renji y tú ya terminó. Creo que ambos tomaron direcciones distintas-.
-Has sabido algo de él?-.
-No mucho. Ikkaku me comentó que pronto volvería, necesitan un bajista y ya sabes que Renji toca ese instrumento-.
-Aún siguen con la banda?-.
-La ayuda que le brindaste aquella noche les abrió las puertas para presentarse en más lugares-.
-Me alegro-.
-Ya está listo. Quieres verte?-.
-Me da un poco de nervios-.
-No te preocupes. Mira- le extendió el espejo.
Rukia se miró y no se reconocía. En efecto, la mayoría de su cabello quedó en el suelo y ahora lo tenía corto*.
-Qué te parece? Muy corto?- dijo Hinamori preocupada debido al silencio de su amiga.
-No, de hecho está perfecto. No es el mismo corte que tenía mi hermana, es un gran cambio pero me gusta- dijo sonriendo hacia el espejo.
-Me alegra, es que así tu cabello se va a fortalecer bastante y pronto podrás tenerlo largo-.
-Creo que me gusta más tenerlo corto. Muchas gracias, Hinamori-.
Hinamori le quitó la bata con el cabello que quedaba y le ayudó a quitarse un poco de cabello que tenía en sus pies. Rukia miró su antiguo cabello y sonrió. Abrazó a su amiga y ella la acompañó hasta la recepción.
-Vas a estar bien? Te noto un poco más bronceada pero un poco más delgada-.
-Creo que es porque no he comido bien en estos días, voy a tratar de tener más apetito para no estar en los puros huesos jajaja- ambas rieron y Hinamori se despidió de ella. Le preocupaba mucho que Rukia no estuviera asimilando el tratamiento como debía.
Rukia llegó a su auto y fue a la cita que tenía con Byakuya. Al llegar, un mesero la guió hasta la mesa donde la esperaba Byakuya. Él se levantó para saludarla y se asombró al ver el cambio de look que traía su hermana. El mesero tomó la orden de cada uno.
-Nii-sama, últimamente estás llegando más seguido a Karakura-.
-Sí. El bufete ha tenido mucho trabajo y los clientes han pedido solo mis servicios. No me molesta porque son personas con un buen estatus social y tienen cómo pagar mis servicios- dijo tocándose las manos.
-Ya veo, Hitsugaya Toshiro debe hacerte falta, nii-sama-.
-Sí pero igual se seguirá haciendo cargo de la empresa de bienes raíces-.
-Yo solo decía que necesitarías más personal entonces-.
-Tengo a unos excelentes abogados también-.
-Para qué me querías ver?- dijo cambiando de tema.
-Revisa esto- le entregó un sobre de manila con una información dentro.
Rukia abre el sobre, lee la información detenidamente y cada vez se asombra más de lo que lee. Byakuya lo nota pero solo se limita a ver el paisaje que tienen frente a ellos. Al terminar de leer, Rukia guarda la información en el sobre y lo pone frente a la mesa.
-Cómo te diste cuenta de esto?-.
-Investigué un poco-.
-Nii-sama, no lo puedo creer-.
-Sabía que te iba a interesar. Déjatelo y estúdialo con más detenimiento en casa- dijo mientras les servían la comida.
-Nii-sama, te imaginas si esto es cierto?-.
-Lo he pensado. Me hubiera gustado saberlo hace más de tres años-.
-Pero… ya está comprobado?-.
-Rukia. Yo busqué la información, ahora el doctor debería decirte si es bueno o no. Considero que es una muy buena noticia-.
-Gracias, nii-sama. Sé que no fue sencillo buscar una cura para la esclerosis múltiple-.
-Esperemos que puedas tomar esta oportunidad-.
-Voy a estudiar muy bien los pros y los contras-.
-Debes tomar la oportunidad-.
-Voy a analizarlo, nii-sama. Por cierto, cómo está Renji?-.
-Ya volvió pero en estos momentos está terminando unos asuntos de todo eso que pasó en China-.
-Qué fue lo que pasó?-.
-Lo mejor será que él te lo explique, yo no te voy a decir nada-.
Sin decir más, terminaron de comer. Rukia se molestó porque Byakuya no le quería comentar nada de lo que sucedió con Renji pero también estaba contenta porque si toda la información que le dio él era correcta, entonces su enfermedad podía tener cura. En la noche se lo diría a Ichigo. Al terminar de comer, ambos se levantaron y de pronto Rukia abrazó a Byakuya.
- Gracias nii-sama, te quiero- dijo por fin después de tantos años. Byakuya se sorprendió ante el gesto y la abrazó fuertemente, ya tenía muchos años desde la última vez que Rukia lo abrazó.
-Sabes que haría todo por ti, hermana-.
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
* El corte de cabello que Momo le hizo a Rukia fue el del capítulo 459 del manga de Bleach.
Ahora bien, ya se van aclarando muchas incógnitas que estaban quedando por ahí y salen unas nuevas. Espero que me dejen reviews porque es el impulso para traer más rápidamente el capítulo que sigue.
Gracias!
