Hola a todos! Nuevamente aquí les traigo un capítulo más de esta historia que considero como a una hija .
Quiero agradecer a todos los que han leído cada capítulo y a los que también han dejado sus reviews, verdaderamente le dan ánimos para que uno siga adelante con todo!
Les recuerdo que Bleach no me pertenece y que esta es una historia alterna.
Ahora, sí! El capítulo 16.
Capítulo 16
Tus amigos
Rukia vuelve del almuerzo con su hermano y al llegar al apartamento se pone ropa cómoda y se pone a hacer los quehaceres que hace mucho no hacía. Mientras termina con la lavada de ropa, busca en internet más acerca del nuevo tratamiento. Nota que hay muchas posiciones a favor y en contra.
Su lectura se ve interrumpida cuando su celular timbra.
-Hola-.
-Cómo te ha ido? Has descansado?-.
-Mmm, bien y he descansado un poco- dijo ella.
-Tengo hambre. Quieres ir a comer ahora más tarde?-.
-Claro, ahora no tengo hambre pero supongo que sí tendré para cuando vengas-.
-Excelente, te amo- dijo Ichigo.
-Yo también-.
-Qué haces?-.
-Estaba revisando una información que me pasó nii-sama. Ichigo, puedo hacerte una pregunta?-.
-Claro, qué quieres preguntarme?-.
-Es que… verás…-no sabía cómo preguntarle, sabía que él podría estar al tanto de este nuevo tratamiento y le preocupaba si estaba del lado en contra –es solo que…-.
-Rukia, lo siento. Me están llamando, al parecer entró una persona con una emergencia y hay que operarla de inmediato, es urgente lo que me ibas a preguntar?-.
-No. Ve tranquilo, después lo hablaremos- dijo aliviada y triste al mismo tiempo.
-Nos vemos en un rato- y sin más cortó la llamada.
Ella miró su celular pensando en cuál sería la posición de Ichigo ante todo esto. Suponía que no debía ser el momento. Una melodía la sacó de sus pensamientos, era la secadora indicándole que ya el ciclo de secado había terminado. Se levantó y fue directo hacia la máquina.
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Ichigo iba saliendo de la operación cuando lo llamaron en la recepción.
-Dígame- dijo.
-Dr. Kurosaki, tiene una llamada telefónica- le informó la recepcionista. Él atendió la llamada.
-Diga-.
-Kurosaki-kun- él reconocía la voz.
-Inoue, cómo estás?- suponía que Rukia no podía ser porque para eso lo llamaba al celular.
-Muy bien, llamaba para invitarte a una pequeña reunión que tendremos hoy en mi casa-.
-Los mismos de siempre?-.
-Pues sí, a menos que alguien lleve a alguien-.
-Es eso posible?-.
-Sí, nunca se ha dicho que no-.
-Entonces creo que llevaré a alguien, si no te molesta- dijo con cuidado.
-Descuida, sería perfecto que llegaras con alguien- sonaba un poco nerviosa.
-Iré acompañado si ella está bien de salud-.
-Por qué?-.
-Es una larga historia, pero digamos que no está muy bien de salud y no quiero exponerla a alguna situación incómoda-.
-Mmm, bueno… Esperemos que ella se sienta bien para que la podamos conocer-.
-Gracias! Nos veremos entonces-.
-Claro, hasta luego-.
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Al llegar al apartamento de Rukia, abrió la puerta y la vio acostada en el sofá con una cobija y viendo una película. Ella escuchó cuando abrieron y solo se asomó un poco para ver de quién se trataba. Al ver que era Ichigo, le sonrió y siguió mirando la televisión.
-Hola, cómo estás?- preguntó él mientras se acercaba a ella.
-Bien, hice algunas cosas y me puse a ver esta película- dijo sentándose.
-Mmm- él la observó.
-Tengo algo?-.
-Te ves hermosa!- ella solo lo miró con ojos de asombro y recordó que él la había visto hoy con el cabello corto.
-Ah! Lo dices por mi cabello-.
-Por todo. Me dejaste boquiabierto cuando lo primero que noté es que tu cabello largo ya no estaba, pero te ves muy sexy y define más los rasgos delicados de tu rostro- se sentó a la par de ella y la besó.
-Gracias!- ella se recostó en sus regazos-.
-Qué ves?-.
-Estaba viendo esta película llamada "Del amor y otras drogas"…-.
-Y está interesante?-.
-Estoy comenzando a verla-.
-Cómo te sientes de ánimo y salud?- dijo mientras acariciaba su cabello.
-Mmm, estoy bien. El tratamiento me dejó un poco cansada en la tarde pero ya dormí-.
-Mañana trabajo en la tarde, quieres salir hoy?-.
-Seguro?-.
-Me llamaron mis amigos para reunirnos y quiero que te conozcan, solo si tú quieres-.
-Pero supongo que eso es algo privado entre ustedes-.
-Pregunté y me permitieron llevarte-.
-Si tú quieres que tus amigos me conozcan entonces vamos. Voy a cambiarme-.
-Ponte algo sencillo, quiero que te conozcan por cómo eres, recuerda que no es una reunión de alta sociedad-.
-De acuerdo-.
Diez minutos después salió con un jeans negro y una blusa larga blanca, sandalias bajas y un suéter negro.
-Así está bien?-.
-Perfecto. Nos vamos mi bella dama?-.
-Aún me da un poco de vergüenza-.
-Si cuando llegamos te sientes mal o incómoda entonces nos iremos, de acuerdo?-.
-De acuerdo-.
Así subieron al auto de Ichigo y llegaron al apartamento de Inoue. Al llegar, Rukia estaba totalmente rígida y nerviosa. Llevaba unos bocadillos que compraron en el camino y sus manos temblaban ante la situación. Ichigo la abrazó y le sonrió como diciendo que él estaría ahí ante todo y ella sonrió de vuelta pero sus nervios no se alejaban de ella. Él tocó el timbre. Inoue fue la que abrió la puerta.
-Hola Kurosaki-kun, que dicha que has venido!- dijo sonriendo.
-Hola Inoue, espero que no les moleste que haya traído a alguien- dijo el joven acercando a Rukia hacia el umbral de la puerta. Inoue la mira sorprendida.
-Ya te había dicho que no hay problema… Hola- dijo mirándola –soy Inoue Orihime- dijo sonriendo.
-Ho… hola… soy Kuchiki Rukia- dijo igual de nerviosa o tal vez más pero reconoció que esa era la joven que pensó que era la novia de Ichigo.
-Mucho gusto Kuchiki-san. Pasen por favor-.
-Gracias!- dijo ella. Ichigo la observaba sorprendido ante la actitud que tenía su novia.
-Ya llegaron todos?- preguntó Ichigo al entrar al lugar.
-Ishida-san está aquí y también Sado-kun- dijo –Kuchiki-san, si quieres puedo guardar tu abrigo.
-Oh –Rukia se quitó el abrigo –gracias Inoue-san-.
Al llegar a la sala, en efecto eran esperados por Ishida y por Chad, quienes hablaban de lo que habían conseguido en sus respectivos trabajos. Se levantaron para saludar.
-Chicos, al parecer Kurosaki-kun trajo a una amiga- dijo Inoue tratando de ser muy neutral con la situación.
-Ella es Kuchiki Rukia, mi novia- dijo él. Todos lo miraron sorprendidos, el Ichigo que ellos conocían no se refería así a las chicas con las que ha estado ya que él generalmente las llamaba como amigas.
-Ho… hola… -fue lo único que pudo decir Rukia al notar la reacción de los demás.
-Hola, que descortés que soy… Soy Ishida Uryuu, mucho gusto- dijo extendiéndole la mano.
-Y yo soy Yasutora Sado- dijo seriamente Chad.
-Kuchiki-san, puedes tomar asiento. Quieres algo de tomar?- preguntó Inoue.
-Tienes agua gasificada? Es que no puedo tomar nada con alcohol- dijo Rukia mientras se sentaba a la par de Ichigo.
-Claro. Kurosaki-kun quieres algo?-.
-Mmmm-.
-Puedes pedir lo que quieras, yo puedo conducir- dijo Rukia.
-Mmmm, entonces dame lo de siempre-.
-De acuerdo- Rukia pensó que debían conocerse desde hace mucho porque cuando Inoue regresó, le trajo un vaso de vodka con jugo de cramberries.
-Y bien, de dónde eres Kuchiki-san- preguntó Ishida por formalidad.
-Soy de… por aquí- se limitó a decir ella. Inoue solo la miraba, había algo en ella que le resultaba conocido.
-Ya veo. Y cómo conociste a Kurosaki-san- preguntó para tener un tema de conversación.
-Él es quien atiende mi enfermedad-.
-Entonces Kurosaki-san conquistó a una de sus pacientes- dijo Ishida con un poco de ironía.
-Ya sé de dónde te conozco!- dijo Inoue de repente. Eso hizo que todos la miraran sorprendidos. Y con la inocencia de una niña la miró –eres la chica que cantó hace unas semanas en el bar con un grupo de chicos-.
-Yo te conozco de algún lado?- preguntó Rukia al notar que, en efecto, ella sabía que Rukia había cantado con la banda de Ikkaku.
-No nos habían presentado, pero ese día yo estaba con Kurosaki-kun. Sabía que algo podría sentir por ti pero no me imaginaba que ya se conocían-.
-Ah sí, pero no era que lo conociera mucho-.
-Inoue, los demás van a venir?- dijo Ichigo tratando de romper con toda tensión.
-Bueno…-en eso tocaron a su puerta –Ya vuelvo-.
Escucharon la voz de Tatsuki y ella al entrar a la sala a quien vio de primero fue a Rukia.
-Qué haces aquí?- le preguntó directamente. Todos se quedaron sorprendidos ante la actitud de Tatsuki.
-Tatsuki-chan, ella es Kuchiki Rukia, la novia de Kurosaki-kun-.
-Ya sé quién es Kuchiki Rukia pero no imaginaba que fuera la novia de Ichigo, creí que ella ya tenía novio- dijo molesta.
-La conoces de algún lugar?- le preguntó Ichigo a Rukia.
-Ella trabaja en la firma de abogados de mi hermano-.
-Creía que eras la novia de Abarai Renji- dijo sarcásticamente.
-Pues no Tatsuki, ella es mi novia. Al parecer ese tal Abarai la abandonó hace mucho tiempo. Espero que eso aclare tus dudas y por favor, trátala con respeto-.
-Ichigo, me estás retando?- dijo ella molesta.
Rukia no soportó más y se fue directo a la cocina. Inoue notó lo tenso del lugar.
-Los dos, por favor paren. Kuchiki-san es la novia de Ichigo y es nuestra invitada, le pido a los dos que dejen de comportarse como niños- dijo ella seria y salió hacia la cocina.
Ichigo recapacitó en lo que había pasado y se sintió muy avergonzado. Tatsuki también lo estaba.
-Kuchiki-san, estás bien?-.
-Tú eras la novia de Ichigo, verdad?- dijo ella viendo una foto de ellos cuando eran jóvenes. En ella se veía como Inoue abrazaba a Ichigo y él le correspondía el abrazo.
-Sí…- dijo Inoue al notar que ella veía la fotografía –lo siento, no sabía nada al respecto-.
-Eso fue cuando estábamos en la secundaria-.
-Aún sientes algo por él?- preguntó.
-Lo sentía… ya no- dijo sinceramente –Te soy honesta, al verte me dieron un poco de celos pero es porque sé que tienes a un gran hombre a tu lado-.
-Lo dices en serio?- viéndola consternada a los ojos.
-Sí. También creo que Tatsuki y tú tienen que hablar acerca de ese chico-.
-Sí, tienes razón Orihime- dijo Tatsuki entrando a la cocina.
-Las dejo solas, solo prométanme que no se van a pelear más- ambas asintieron y ella salió del lugar.
-Kuchiki… yo-.
-Renji ya está de regreso- se limitó a decir Rukia.
-Qué dices?- dijo sorprendida.
-Hoy hablé con mi hermano y me comentó que Renji ya está en Japón, supongo que debe estar en la residencia Kuchiki, pensaba llamarlo mañana-.
-Kuchiki yo…-.
-No me imaginaba que el llegar aquí les arruinaría la velada a ustedes. Ichigo no me comentó nada de su relación con Inoue-san –solo recordaba que él le había comentado que era algo complejo.
-Tal vez por eso es que exploté. Ella es mi mejor amiga-.
-Mañana trataré de contactar a Renji y le diré que te llame- dijo Rukia.
-Está todo bien por acá?- se asomó Ichigo a la cocina.
-Sí, he juzgado mal a tu novia. Ella parece ser una buena persona- dijo mientras se retiraba –por cierto, gracias Kuchiki!- y salió.
-Estás bien?- dijo Ichigo.
-Quiero irme a casa. Creo que fue una mala idea que yo viniera- dijo un poco molesta.
-Entonces nos vamos-.
-No-.
-Qué dices?-.
-Yo me voy. Tú quédate aquí con tus amigos-.
-Estás loca Rukia, yo vine contigo y me iré contigo- dijo molesto ante la actitud de ella.
-Ichigo…-.
-Te dije antes que si no te sentías bien o estabas incómoda entonces nos iríamos- dijo agarrando su mano.
-No quiero ocasionar más problemas con tus amigos-.
-No lo haces, solo no están acostumbrados a verme con otra persona que…-.
-…que no sea Inoue-.
-Por qué dices eso?- dijo sorprendido al quitarle las palabras de la boca.
-Porque es comprensible-.
-Mírame- dijo Ichigo serio. Ella no quiso y él tuvo que tomar el mentón de Rukia para obligarla a verlo –tenemos que hablar de lo de Inoue pero ten en mente esto… A Inoue nunca la amé, era un amor de secundaria, estoy descubriendo lo que es el amor junto a ti. Te amo Kuchiki Rukia- besó su frente y la abrazó.
-Ichigo…-.
-Ahora vámonos- ella afirmó con su cabeza. Al salir de la cocina, los chicos los miran un poco avergonzados.
-Tan rápido se van?-.
-Sí. Rukia no se siente muy bien y lo mejor es que…-.
-Discúlpame, Kuchiki-san. Puede que todo esto sea mi culpa- decía Inoue.
-Creo más bien que la culpa es mía- dijo Ishida.
-Yo fui la que hizo explotar la situación- dijo Tatsuki.
-Chicos…- dijo Ichigo.
-No se vayan todavía, bueno… si Rukia se siente mal no podemos hacer nada- Rukia observó que todos estaban avergonzados y ella no quería que se sintieran mal.
-Creo que con una pastilla se resuelve el problema, supongo que comenzamos con el pie izquierdo esta reunión- dijo ella finalmente.
-Entonces…- la miró Ichigo.
-Podemos quedarnos un rato más?- preguntó como una niña.
-Claro- y sobó su cabeza.
-Entonces, déjenme traerles las bebidas, ordenamos sushi y algunos otros bocadillos para pasar la noche tranquila- dijo Inoue mientras iba a la cocina y les traía las bebidas nuevamente.
Todos se sentaron nuevamente y platicaron amenamente. Conversaron acerca de las carreras profesionales y sobre cómo se conocieron todos. También sobre cómo era Ichigo en la secundaria. Ese día Rukia supo cosas que Ichigo no le comentaría y se alegró de saber más de él.
De camino a casa, Rukia conducía debido al leve estado etílico en el que se encontraba su pareja. Al llegar a la casa de él, Ichigo le dijo que podía quedarse y como ya era de noche accedió. Nuevamente se puso la ropa holgada de Ichigo y ese día nuevamente expresaron su amor de todas las formas físicas posibles.
Esa mañana Ichigo la llevó a su casa después de desayunar juntos y le dijo que ese día saldría tarde. Ella no le molestó y se despidió de él. De esa manera pasaron los días. En ocasiones no se podían ver ni en el hospital porque él estaba ganando una buena fama de médico cirujano y muchos pacientes llegaban a visitarlo.
Durante las tardes, Rukia se sentía tan vacía ya que su hermano no le permitía trabajar y permanecer todo el tiempo en casa la volvía loca. Una tarde, mientras ella descansaba debido a los medicamentos, escuchó como la puerta de su casa se abría. Pensó que era Ichigo, a quien finalmente vería y cuando sintió una presencia en su habitación. Al voltearse vio a la persona que menos se imaginaba.
-Renji- dijo sorprendida.
-Rukia?- fue lo que se limitó a preguntar Renji, desde la última vez que la vio, había cambiado mucho, ahora que la veía, su cabello era corto, se veía más pálida y un poco más ojerosa.
-Qué tanto me miras, tonto…- dijo molesta.
-Hace mucho que no te veía, has cambiado mucho-.
-Lo dices por el corte?-.
-Por todo, has estado bien?-.
-Pues…-.
-No me mientas- se sentó en la cama a la par de ella.
-No. Últimamente he estado sedada todo el día por los dolores que he tenido-.
-Por qué no has ido al doctor?-.
-Porque no quiero-.
-Rukia, siempre eres tan testaruda, no quiero que te pase nada malo. Desde aquel día que…-.
-No digas nada más, ese día el accidente fue mi culpa-.
-No! Yo debía cuidarte, para eso era tu guardaespaldas-.
-Sí, lo eras pero porque yo así lo quise-.
-Por eso y porque se lo pedí a tu hermano-.
-Habías hablado con él?- preguntó.
-Cuando supe que Hisana-san había muerto, quise buscarte por todos los lugares en los que iba Kuchiki Byakuya. Cuando por fin pude contactarlo, le pedí que me dejara verte pero él se resistió. Me dijo que estabas estudiando en el extranjero y que no quería que yo me acercara a ti-.
-Eso no lo sabía…- dijo incorporándose a la cama.
-Tienes hambre?- preguntó Renji preocupado.
-Un poco. Creo que es hora para tomarme de nuevo los medicamentos. Vamos a la cocina entonces?-.
-Solo si me dejas prepararte algo delicioso para comer-.
-Está bien-.
Así, Renji ayudó a Rukia a ponerse de pie. La llevó hasta el desayunador y ahí, él comenzó a cocinar algo de sopa miso y verduras al vapor con un poco de arroz.
-Quieres carne, pollo o pescado?-.
-Hazme un poco de pollo teriyaki, por favor-.
-Lo que quieras- le sonrió. A pesar de verse enferma físicamente, su estado de ánimo no había cambiado en lo absoluto.
-Y volviendo al tema, Renji. Cómo conseguiste que mi hermano te contratara?-.
-Después del escándalo que hiciste en la universidad, él comenzó a buscar a los mejores guardaespaldas. Además, por ese tiempo, recuerda que a tu hermano lo quisieron asesinar mientras estaba en una reunión con un cliente de la mafia-.
-Era por ese tiempo?-.
-Sí. Entonces Kenpachi-sensei me llamó y dijo que había pedido ese puesto y que, al contratarlo, debía tener el mejor personal. También había preguntado por ti pero cuando le dije que habías sido adoptada por la familia Kuchiki se echó una gran carcajada y dijo que así era el apellido de la familia que lo contrató, me pidió que trabajara con él y de inmediato accedí. Cualquier cosa para estar más cerca de ti y que no te sintieras sola nuevamente- dijo Renji sonriendo mientras preparaba la salsa teriyaki.
-Por eso es que cuando regresé a la mansión Kuchiki me sorprendí de verte a ti y a Zaraki. Fue en ese momento que le dije a mi hermano que le ayudaría a elevar todo el imperio Kuchiki pero que quería que te pusiera como mi guardaespaldas-.
-Eso no lo sabía. Él me dijo que me pondría como tu guardaespaldas siempre y cuando vigilara cada uno de tus movimientos-.
-Al principio no lo sabía pero cuando comenzaste a preguntarme mucho por todo, comencé a sospechar porque nunca habías sido tan preguntón- río.
-Entonces sabías lo que tu hermano planeaba?-.
-Como te dije, lo sospechaba pero debía hacerme la ilusa para poder tenerte a mi lado. Desde que Hisana onee-san murió, me sentía tan sola que hice muchas tonteras, incluso el involucrarme con un profesor de la universidad…-.
-Con Shiba Kaien- dijo seriamente.
-Sí. Pero aunque intenté ser otra persona a la cual nadie conociera, hacer eso fue una inmadurez. Al final decidí seguir la corriente de los Kuchiki y por eso le ayudé con muchos negocios. Al final, resultó que no serví de mucho porque nii-sama me quitó este negocio de bienes raíces, el cual había invertido todo mi esfuerzo-.
-Hablé con él sobre eso pero no me dice nada directamente. Creo que lo que quiere es protegerte Rukia-.
-Es cierto que nii-sama se está mostrando distinto, es como si fuera un hermano mayor pero hay actitudes en él que aún no logro entender y me da miedo que me encierre en ese lugar como lo hizo con mi hermana-.
-Yo estaré ahí- dijo abrazándola.
-No. Quiero que seas feliz, quiero que estés con la persona que amas. Sé que me amas pero no de la manera en que puedes estarlo de Arisawa Tatsuki- Renji se zafó del abrazo y la miró intrigado –crees que no sé de ella? Renji, tuve mucho tiempo para averiguarlo. Ella es una buena persona, hace unas semanas me la presentaron oficialmente y hablé con ella-.
-Rukia yo…-.
-Ese día del accidente, quería que me dijeras la verdad. No me iba a molestar porque te hubieras enamorado de alguien más. Sé que siempre estarías ahí para ser mi mejor amigo. Pero el hecho de que lo negaras y no me tuvieras la confianza me molestó tanto que algo tuvo que pasarme en el cerebro y quedé ciega cuando iba cruzando la calle, lo demás ya lo sabes-.
-No quería que pensaras que yo también te iba a abandonar-.
-Sé que no lo vas a hacer. Esa chica tiene algo que sabía que te llamaba la atención- dijo sonriendo.
-Y cómo la conoces? Por el bufete?-.
-Sí y no. Sí porque ahí fue cuando entablé una conversación corta con ella y no porque hasta en una reunión fue cuando verdaderamente la conocí como persona-.
-En una reunión?-.
-Ichigo me llevó a una reunión familiar-.
-Ichigo? El doctor Kurosaki Ichigo?-.
-El mismo-.
-Estás saliendo con ese tipo?-.
-Celoso?-.
-Sorprendido. Pensé que ese tipo no se fijaría en alguien como tú- dijo con ironía.
-Qué tengo yo?-.
-Eres mi mejor amiga Rukia pero eres una mujer muy peculiar. A veces eres mandona, otras eres una niña, no eres bipolar pero verdaderamente a veces eres un dolor en los testículos-.
-Gracias…-.
-De nada, ahora come- dijo mientras acariciaba su rostro –debo conocer a ese doctor. Es muy poco profesional relacionarse con una paciente, es por eso que me extrañaría. Aparte, porque eres una Kuchiki y sinceramente, no tienen muy buena fama con los médicos del planeta.
-Renji… qué pasó en China?-.
-Fui por unos negocios de tu padre que terminaron siendo negocios de mi familia. Al parecer mi padre estuvo en contacto con una pandilla china y en uno de sus enredos no respondió a una deuda que tenían. Cuando fui allá, uno de los chicos me contactó y trató de extorsionarme. Era un novato así que no le hice caso pero cuando terminé el negocio que tu hermano tenía en otra agencia, me enviaron una fotografía de mis padres. Fui a buscarlos y no los encontré. Le pedí a Byakuya que me dejara permanecer por allá y él, sabiendo lo que podría pasar, me envió a los mejores peleadores que tiene Kenpachi-sensei, incluso él fue-.
-En serio… y qué pasó?-.
-Esos bastardos mataron a mis padres. Entonces terminamos con esa banda de una vez por todas-.
-Renji… lo siento tanto… pero eso significa que mataste a muchos de la pandilla china?- dijo sorprendida.
-Nosotros solo los golpeamos-.
-Ahora deben estar en un gran problema?-.
-Realmente no. Verás, tu hermano ayudó a la hija de un prestigioso miembro de la mafia china a salir de un gran enredo que tenía, entonces en agradecimiento, aparte de la gran cantidad de dinero que le dieron, también se deshicieron de toda esa mugre de personas-.
-Increíble, mi hermano se mete con cualquier tipo de persona, solo espero que no le pase nada malo-.
-No estás molesta con tu hermano por querer engañarte-.
-No sé si es que estoy tan acostumbrada a que me engañara, que supe seguirle el juego. Lo que me molestó de él aún no se lo he podido perdonar, aparte me quitó el negocio que él, prácticamente, daba por muerto pero creo que quiere reivindicarse-.
-Y cuándo conoceré a ese tal Kurosaki Ichigo?- Rukia solo lo miraba con extrañeza.
-Y eso que quieras conocerlo?-.
-Es una persona que te está cambiando para bien. A pesar de todo, te abres más a los sentimientos que puedas estar experimentando-.
-Te estás burlando de mí?- dijo con ironía en su mirada.
-Para nada, me da un poco de celos saber que es él quien logró eso y no yo-.
-Renji…-.
-Pero también sé que hay un lugar dentro de tu corazón que solo me pertenece-.
-Sabes que sí, por cierto… delicioso este almuerzo, desde que te fuiste he tratado de hacerlo igual pero solo tú sabes hacer esta salsa tan deliciosa-.
-Qué bueno que te guste mi comida!-.
-Y qué haces aquí? Viniste en serio a ver a Arisawa?- preguntó Rukia mientras comía y disfrutaba de la salsa teriyaki con el arroz al vapor.
-También vine por eso, creo que no me comporté como un verdadero hombre-.
-Ha estado muy preocupada por ti. Incluso pensó que fui yo quien te mandó a China. Por ser una Kuchiki la gente piensa que uno es mala persona- dijo un poco ofendida.
-Ella no te conoce como lo hemos hecho algunos. Sé que Momo te quiere mucho-.
-Ella fue la que me cortó mi cabello-.
-Lo imaginé jajaja-.
-Pero entonces por qué estás aquí? Vas a cuidarme nuevamente?-.
-Eso no es posible. Kuchiki-sama no quiere que nadie te cuide porque quiere que vuelvas a casa o eso es lo que suponemos Kira y yo-.
-Entonces que espere sentado porque no quiero ir-.
-Pasaba para ver cómo estabas. Desde que Kira me dijo que estabas en el hospital me preocupé mucho pero ya te conté el por qué no podía venir-.
-Gracias, Renji-.
-Qué piensas hacer en la tarde?-.
-Seguir durmiendo-.
-Hey Rukia, pareces un oso hibernando. Salgamos a algún lugar-.
-No tengo ganas- dijo mientras se acariciaba el cabello.
-Entonces… horneemos galletas!-.
-Es que eres increíble- dijo resignada a pasar una tarde sin poder descansar.
Y de esa manera los dos grandes amigos se pusieron a preparar las galletas. Hacían algo que solo ellos disfrutaban, mientras horneaban unas galletas Renji le ponía de la mezcla a Rukia en todo el pelo y ella hacía bolitas y se las tiraba en la cara con una excelente puntería.
Ambos estaban disfrutando muy amenamente, tanto que no notaron cuando Ichigo entró en el apartamento y los vio en alguna pose muy comprometedora. Rukia estaba debajo de Renji forcejeando para que este no le pusiera más mezcla. Ichigo al ver la escena, solo cerró la puerta con fuerza, sonido que hizo que los dos miraran en dirección a él.
-Hola vida, cómo has estado?- preguntó Rukia tan inocentemente.
-Bien aunque no tanto como ustedes dos!- dijo con el ceño totalmente fruncido. Ambos cayeron en la razón de lo que había pasado y de inmediato Renji se levantó y le ayudó a Rukia a hacerlo.
-Vamos doctor, no te vas a poner así solo por esto- dijo Renji con ironía.
-Mira, Renji me ayudó a hacer galletas!- dijo tratando de que Ichigo no se molestara.
-Puedo ver que Renji te hizo galleta…- más molesto aún. Rukia y Renji se miraron con preocupación.
-Renji, dejemos los juegos para otro día, recuerda que debes visitar a ya sabes quien antes de que salga del trabajo-.
-Bueno, pero…-.
-Tu ropa de siempre está en el armario del cuarto de huéspedes, solo no la confundas con la de Ichigo- dijo mientras trataba de quitarse un poco de masa del cabello.
-Así que ahora tienes más compañía- dijo un poco celoso de que le quitaran el espacio físico que también tenía en el apartamento de Rukia –lo mejor es que me lleve lo que queda de mis cosas, ahora ya no soy tu guardaespaldas.
-Como gustes- Rukia miraba de reojo a Ichigo el cual abrió la puerta y estaba en el marco de la misma. Después de un rato, Renji salió con un nuevo cambio de ropa.
-Cómo me veo?-.
-Muy bien. Ahora ve y cómprale unas flores, también invítala a salir y espero detalles de la cita mañana… kof kof…- tosió Rukia.
-Estás bien?-.
-Sí, solo estoy un poco agitada. Suerte!- Renji la miró con mucho cariño y le dio un beso en la mejilla. Ichigo miró con el rabillo del ojo esa escena y más rabia le daba.
Al salir, Ichigo se le plantó y Renji solo rio irónicamente.
-No sabes la suerte que tienes doctor, solo te pido que la cuides mucho y no pierdas el tesoro que te estamos dejando en las manos- Ichigo solo lo miró mientras se iba. Al entrar, notó que Rukia ya no estaba en la cocina.
Entró a la casa y la buscó en la habitación. Ahí se encontraba toda su ropa tirada como dejándole un camino. Llegó al baño y la encontró dándose una ducha.
-Casi no vienes- se limitó a decir ella.
-…- no hubo respuesta por parte de Ichigo, ya que se encontraba sumamente molesto. Rukia asomó su rostro por la puerta de baño y lo miró con la expresión de un niño molesto porque jugaron con sus juguetes sin permiso.
-Qué es esa cara?-.
-La misma de siempre-.
-Oye… te extrañé mucho- dijo con mirada triste.
-Y ya vi cómo haces para que eso no te afecte- ese comentario molestó en gran manera a Rukia pero no pensaba seguirle el juego, no ahora.
-No me dejas otra opción Kurosaki!- Ichigo notaba que el tono de voz de Rukia cambiaba. Ella salió del baño y se le tiró encima. Se le subió al cuerpo como un monito.
-Quítate Rukia, me estás mojando!- decía él tratando de caminar.
-Me quitaré solo si te metes a la ducha conmigo- dijo a su oído.
-No lo haré, no te has dado cuenta que…- antes de terminar, ella se bajó de él y quedó frente a frente totalmente desnuda.
-Eres un tonto- se limitó a decir.
-Por qué lo…- Rukia lo abrazó aferrándose a su cuello.
-Crees que sacrificaría lo que tengo ahora solo por una aventura?-.
-Ruki…- sus labios fueron sellados por un tierno beso de ella.
-Yo te amo a ti y solo a ti- fue lo que dijo.
Lentamente comenzó a desabotonar la camisa de él y lo despojó de ella. Con sus manos recorría todo su abdomen.
-Hace mucho que no te sentía- y así comenzó a quitarle los pantalones y después su ropa interior –ven, acompáñame-.
Juntos ingresaron a la ducha y ambos se besaban apasionadamente. Él le ayudó a quitarse toda la masa que tenía en el cabello y una vez más limpia la levantó y ella rodeo la cintura de él con sus piernas y él la besa completamente. Recorre su cuello y llega a sus senos donde juega con ellos y ella gime de placer. En ese momento, él la penetra y sus corazones laten a más no poder. Ese juego los tiene extasiados por varios minutos y después de mucho, ambos llegan al clímax.
Ella baja lentamente y él le ayuda para que no se lastime o ponga un pie en falso. Así, Rukia toma el jabón y comienza a pasárselo a él por todo el cuerpo y él hace lo mismo con el cuerpo de ella. Ichigo sale primero de la ducha y se comienza a secar con la toalla. Rukia cierra la llave de la ducha y se dispone a salir cuando encuentra a Ichigo con la toalla envuelta en su cintura, esa imagen la sonroja y él aprovecha para secar cada espacio del cuerpo de ella. Una vez terminado, él busca una ropa cómoda para ella y él busca en el armario algo de ropa de él.
-Tienes hambre?- pregunta él.
-Un poco nada más, es que comí tarde pero es mejor cenar ahora que es temprano-.
-De acuerdo-.
-Déjame servirte, Ichigo. Haz de estar muy cansado-.
-Al igual que tú-.
-No tanto, Renji me despertó en la tarde, de no haber sido por él, me encontrabas en la cama- Ichigo frunció levemente el ceño ante el comentario.
-Es acaso que Renji tiene llaves de este lugar?-.
-Pues sí, recuerda que él era mi guardián. No te puedes poner así, todos tienen llaves de este lugar-.
-Entonces deberías irte a vivir conmigo, así tendrás toda la privacidad-.
-Jajaja, que ocurrencias las tuyas- dijo tratando de ignorar el comentario.
-No son ocurrencias, de hecho eso te lo quería proponer hoy- dijo un poco sonrojado –Quieres irte a vivir conmigo?-.
Rukia solo lo miraba sorprendida ante la proposición que él le hacía.
Bueno que tal el capítulo de esta semana? Les gustó? Como ya salí de trabajos de la universidad tengo dos semanas para sacarle el jugo a este fic, espero que la inspiración esté de mi lado.
Recuerden dejar reviews. Gracias!
