Hola a todas y todos! Llego después de un tiempo ausente pero es que me puse a leer nuevas historias de Ichigo y Rukia y me dejo llevar.
Agradezco a quienes han leído hasta este capítulo. No es el final de la historia, aún le hacen falta algunos capítulos pero sí estamos llegando a la recta final…
Gracias por leer y por dejarme sus tan alentadores reviews, en serio ayudan a seguir esta historia que espero estén disfrutando.
Sin más, les dejo el capítulo!
Capítulo 18
El proyecto que cambia nuestras vidas
Los días ha ido pasando. Ichigo ha avanzado bastante en su estudio y ha rendido muy buenos resultados a los pacientes que están bajo el tratamiento. Un día, leyendo una revista médica, vio que estaban promocionando una convención para los nuevos descubrimientos pero solo se quedó con la intriga del "y si lo enviara…"
Ichigo llegó a casa ese día con la revista para preguntarle a Rukia lo que pensaba ya que esa intriga no lo dejaba en paz.
-Rukia, ya llegué!- dijo como saludo habitual, ya que ella se la pasaba en el cuarto de dibujo.
-Ya bajo- fue lo que dijo. Segundos después la encontró bañada totalmente en pintura.
-Qué pasó?- preguntó sorprendido.
-Al abrir uno de los tubos de pintura, me tembló una mano y salpicó en todo mi cuerpo-.
-Pero estás bien?-.
-Ah sí! Me dio cólera de momento porque ni siquiera tenía que abrir esa pintura jajaja- ambos rieron. –Por cierto, te llamó tu amigo Ishida- dijo mientras Ichigo le ayudaba a quitarse la ropa para que se bañara, debido a que, incluso, en el cabello tenía pintura.
-Dejó algún mensaje o nada?-.
-Solo que debías leer la revista Neurociencia de este mes-.
-Ah, ya la leí- pensando en que ya sabía el por qué Ishida lo estaba llamando.
-Por qué él lee cosas de medicina si es un ingeniero?- preguntó mientras se duchaba. Ichigo estaba sentado del otro lado de la cortina.
-Ah, Ishida es un ingeniero frustrado. Quiso estudiar eso para llevarle la contraria a su padre-.
-Su padre es médico?-.
-Y su abuelo, y toda su ascendencia-.
-Ya veo… No quiso seguir con la tradición-.
-No sé si será eso o es que no quería que su padre estuviera presionándolo tanto-.
-Pero siendo ingeniero no es como la burla para el padre?- preguntó sacando su cabeza.
-Aún tienes pintura aquí- le señaló la frente.
-Auch… me ayudas?-.
-Pensé que no me invitarías- sonrió y se deshizo de su ropa rápidamente. Así disfrutaban de la compañía uno del otro.
Después de un rato, el teléfono de Rukia sonó y no les quedó más remedio que salir de la ducha.
-Hola- dijo por fin.
-Rukia-.
-Nii-sama, cómo has estado?-.
-No tan bien como tú al parecer- su voz sonaba más seria de lo normal.
-Lo dices por mi cambio de dirección física- dijo irónicamente.
-Exacto. Por qué no me dijiste nada?-.
-Porque no lo hallé necesario. No quiero preocuparte-.
-Con estas decisiones lo haces-.
-Bueno, pero estoy bien-.
-…-.
-Nii-sama, en serio estoy bien-.
-Has decidido qué vas a hacer con lo que te envié en las semanas pasadas?-.
-Aún no…- viendo de soslayo a Ichigo, el cual estaba terminando de ponerse su ropa y alistando la ropa de ella.
-Ocupo una respuesta, ya pude contactarme con el médico que ha hecho el tratamiento-.
-Nii-sama, te llamaré en cuanto sepa qué hacer- estaba entre la espada y la pared. Por un lado ya sabía lo que pensaba Ichigo al respecto y por la otra estaba la insistencia de su hermano. Sabía que ambos estaban deseando ayudarla pero cada quien de manera distinta.
-Espero tu llamada pronto, salúdame al doctorcito- dijo irónicamente y colgó.
Rukia suspiró y miró a Ichigo quien la miraba expectante para saber de lo que había conversado. Ella, manteniendo el suspenso, se limitó a mudarse y a cepillarse el cabello.
-Y bien?- dijo ya alterado Ichigo al saber que lo ignoraban.
-Bien qué?- preguntó ella indiferente.
-Rukia…-.
-Ah, la llamada- sonrió –era mi hermano-.
-Sí, eso ya lo sé!- más irritado.
-Hace tiempo que no te veía con ese ceño fruncido, ya lo extrañaba-.
-Pues yo no, en el trabajo es muy fácil que salga-.
-Descuida, solo quería corroborar que ya estuviera viviendo en otro lugar y que qué iba a hacer con el otro apartamento. Como todavía no lo he analizado, no le tengo respuesta –mintió. Eso era lo que más le dolía de toda la situación. Mentirle a los que amaba para que no se preocuparan.
-Véndeselo a la empresa de Bienes Raíces-.
-Recuerda que Renji llega ahí de vez en cuando-.
-Cierto, ese era el trato. Si lo cambias, Tatsuki puede matarte-.
-No quiero que eso pase…-.
Al rato, mientras estaban acostados en la cama, ella leía entretenidamente la revista que Ichigo había traído a casa y jugaba con sus pies debido a que estaba acostaba boca abajo mientras él navegaba en internet buscando fuentes confiables para el tratamiento de la esclerosis.
-Hey Ichigo- dijo ella sin verlo.
-Dime-.
-Esta revista es muy interesante-.
-Verdad que sí- la miró entretenida y sonrió.
-Habla de varias enfermedades que puede desarrollar el sistema nervioso-.
-Exacto-.
-Así es como te das cuenta de lo último?-.
-Algunas cosas, otras son publicaciones que nos llegan directamente a nosotros-.
-Esta es como más para pacientes-.
-Puede decirse que sí. Tienen varias secciones-.
-Pero…- iba a hablar cuando vio un anuncio muy interesante en la página que estaba leyendo- ya viste lo de la convención el próximo mes en Estados Unidos?-.
-Ah, eso…-.
-Deberías enviar tu estudio acerca del tratamiento del Alzheimer- se volteó y la miró ilusionada por la noticia.
Ichigo la miraba y en el reflejo de sus ojos podía ver la mirada de sus hijos juntos.
-Te amo- solo pudo decir. Ella se sonrojó ante la expresión de él.
-Tengo algo en la cara?- él negó con la cabeza.
-Es solo que cuando te veo así, puedo imaginarme a nuestros hijos haciendo el mismo gesto- ella se sorprendió ante el comentario –ven- quitó la computadora y le extendió los brazos. Ella se acurrucó a la par de él.
-Y solo eso has pensado?-.
-No. Pienso que este apartamento nos va a ser pequeño cuando nazcan los niños-.
-Cuántos quieres tener, Ichigo?-.
-Mmm- pensó por un tiempo.
-Podrían ser dos-.
-Pero en tu casa son 3- preguntó extrañada.
-Lo sé pero es mejor tener dos o tal vez tres. Y tú?-.
-Los que tú quieras que tengamos, solo espero que no más de tres-.
-Cuando ya podamos controlar esta enfermedad, sé que estarás más convencida del futuro que yo veo junto a ti- ella solo asintió. Deseaba con todas sus fuerzas eso. Por eso, en ese momento, tomó la decisión de ser parte del nuevo tratamiento. No quería que Ichigo cargara con todo si ella podía hacer algo también.
-Pero mientras tanto, envía la documentación. Nada vas a perder- dijo ella dándole ánimos.
-De acuerdo- solo pudo decir.
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Durante la semana, Ichigo envía todo para poder concursar en la convención. Al fin de cuentas y como dijo Rukia, no se pierde nada al intentarlo.
Al dejar la documentación en el correo y llegar al hospital, el médico que está tratando a Rukia lo visita a su oficina.
-Dr. Kurosaki, puedo pasar?-.
-Ah, Urahara-san. No me llames doctor-.
-Disculpa, es la costumbre-.
-No te preocupes, solo que no me gusta que alguien que conozco me llame así-.
-Kurosaki-san, la paciente Kuchiki te ha comentado cómo se siente de salud?-.
-Ella dice que está bien, aunque yo sé que hay días en que no se levanta de la cama-.
-Ella no está ni bien ni mal…- dijo mirándolo seriamente.
-Por qué dices eso Urahara-san?-.
-Ha estado con el tratamiento el tiempo que se le asignó y con la dosis que se le recetó pero no están disminuyendo los ataques-.
-Pero tampoco están aumentando-.
-Kurosaki-san…-.
-He estado investigando acerca de otras alternativas pero pensé que esta era la más efectiva-.
-La alternativa que da el Dr. Shifā es una de ellas-.
-Rukia te ha mencionado algo?-.
-No. Lo deduje al ver lo que leía en una terapia- Ichigo lo miraba un poco molesto –Kuchiki-san ha leído mucho pero obviamente no llegará a saber tanto como nosotros porque nosotros conocemos bastante bien cómo trabaja el cerebro del ser humano-.
Ichigo se levantó y fue hacia el mueble que tenía a sus espaldas. Tomó unos papeles y se los entregó.
-No es tan fácil curar una enfermedad que ni siquiera se puede detectar tan fácilmente, tuve mucha suerte el unir los cabos sueltos pero…-.
Urahara leía los escritos de Ichigo acerca de la enfermedad, se sorprendió al descubrir muchas cosas.
-La has estado estudiando- se limitó a decir.
-Deseo fervientemente curarla, deseo que ya no tenga más esas crisis, que haga su vida como ella lo desee pero…-.
-No has avanzado mucho-.
-No…-.
-Te propongo algo-.
-Dime-.
-Termina la investigación que tienes en estos momentos y yo me encargaré de ayudarte con esta otra-.
-Lo dices en serio?-.
-Esa chica es un poco difícil en muchas ocasiones pero merece lo que ella desea-.
-Gracias-.
-No me agradezcas hasta que hayamos avanzado, igual no descarto la idea del tratamiento del Dr. Shifā-.
-No quiero que le metas esa idea en la cabeza-.
-Kurosaki-kun…-
-Ya ella y yo hablamos al respecto, tratemos de buscarle otra solución, es que ese médico no es alguien de confiar y tú lo sabes muy bien Urahara-san-.
-Pero…-.
-Por ahora esa información es lo que he podido reunir, veamos qué podemos hacer con eso-.
Así Urahara salió de la oficina y dejó a un molesto Ichigo sentado.
Al llegar a casa quiso preguntarle a Rukia el por qué seguía tan insistentemente con eso pero la encontró durmiendo en la cama. Definitivamente esa enfermedad se la podría estar quitando poco a poco y quería que no sufriera más.
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Semanas después, Rukia está pintando en la casa cuando llaman a la puerta. Deja las cosas en su lugar y abre la puerta. Recibe unos paquetes que le entrega el cartero, le agradece y los lleva a la mesa. Antes de subir mira por encima que uno es para Ichigo y otro es de Byakuya para ella. Medio ojea el de Ichigo y descubre que es una invitación para la conferencia, se alegró tanto que decidió
Sube nuevamente a terminar la pintura, en ésta está haciendo un gran esfuerzo ya que quiere regalársela a Ichigo, si bien le encantaba dibujar a muchos conejos y otras figuras que solo ella podía saber quiénes eran, quería demostrarle a Ichigo lo mucho que ha avanzado en sus cursos y que no ha sido una pérdida de dinero.
El tiempo pasa volando y cuando escucha que Ichigo abre la puerta, cubre con una manta el dibujo y sale a recibirlo. Lo ve revisando la correspondencia y al querer felicitarlo por ser seleccionado a la convención, él se volteó con una mirada furiosa.
-Qué es esto?-.
-Qué es qué?-.
-Esto Rukia- le dijo mostrándole unos informes del nuevo tratamiento del Dr. Shifā.
-Por qué revisas mis cosas?-.
-No me cambies de tema, por qué has estado investigando más acerca de esto cuando te pedí que no lo hicieras-.
-Eso lo envió mi hermano hoy, ni yo lo he revisado-.
-Rukia no me mientas por favor, Urahara-san me comentó acerca de tus pequeñas investigaciones acerca de este tratamiento-.
-Solo fue en una ocasión y quería saber su punto de vista- dijo totalmente intimidada.
-Rukia ya sabes lo que considero- la tomó de los hombros y con fuerza apretó de ellos.
-Ay, Ichigo me lastimas-.
-Sé que has estado investigando y me doy cuenta que tu hermano te apoya en todo esto. Me vas a decir que has estado con este tratamiento a mis espaldas-.
Ichigo no entraba en razón y cada vez lastimaba más a Rukia. Ella, sentía como toda la habitación daba vueltas y el aire le hacía falta.
-Ichi… Ichigo- solo podía decir.
-Es eso entonces lo que has estado haciendo? Es que no confías en mí? Te dije que buscaría la manera de… Rukia, Rukia!- Ichigo entró en razón cuando vio como ésta se ponía pálida y cayó al suelo inconsciente.
De inmediato la tomó en brazos y la acostó en uno de los sofás. Trató de reanimarla pero no lo consiguió, llamó a emergencias y de inmediato la estaban trasladando al hospital.
Una vez ahí, la llevaron a examinar y a reanimarla. Ichigo estaba en shock, no supo en qué momento todo se salió de sus manos. Sentado en la recepción, debido a que no le permitieron estar cerca de ella aunque fuera uno de los médicos de ahí, pensaba en el por qué reaccionó de esa manera. Todo era muy confuso, solo recordaba que vio los dos paquetes y notó que uno de era el de la invitación a la conferencia, iba a decírselo a Rukia cuando vio el otro paquete a medio abrir y descubrió que eran más revistas acerca del tratamiento de la esclerosis múltiple, en ese momento algo lo inundó de furia y no la escuchaba.
Ahora que lo recordaba, ella estaba con mucho miedo y parecía desconocer el contenido del paquete. Se sentía como un idiota. Se levantó y trató de llegar hacia donde ella estaba. Alguien tocó su hombro en ese momento.
-Papá!- dijo sorprendido.
-Vine tan rápido me comentaron la situación. Qué pasó?-.
-Perdió el conocimiento-.
-Pero le dio un ataque fuerte?- dijo Isshin extrañado y confundido.
-No…- no sabía cómo decir las cosas- tuvimos una confrontación o más bien la confronté con un asunto-.
-Seguro se sintió tan estresada y preocupada que su cerebro se desconectó-.
-No digas eso!-.
-Sabes que es posible en algunas personas y no podemos descartar nada con Rukia-chan- Isshin estaba preocupado y molesto con su hijo, sabía que en algunas ocasiones Ichigo no es una persona tierna ni comprensiva.
Ichigo tenía una mirada de profundo arrepentimiento y eso hizo que Isshin le pidiera que lo siguiera.
-No entiendo cómo no te dejaron entrar, eres parte del cuerpo de este hospital. Ve y ponte el uniforme, yo iré a ver el estado de ella-. Ichigo asintió y ambos fueron por caminos distintos. En menos de cinco minutos, Ichigo estaba alcanzando a Isshin para ver a Rukia.
-Enfermera- dijo Isshin a una de las chicas que corrían en dirección contraria a ellos. Ella al ver que era el director del hospital detuvo sus pies.
-Señor, en qué puedo ayudarle?- preguntó.
-Está viendo a Kuchiki-san?-.
-Sí, estamos tratando de estabilizarla, llamamos de emergencia al Dr. Urahara porque es quien la ha estado viendo todo este tiempo-.
-Dónde está ahora?- preguntó Ichigo.
-Está en la habitación 405. Si me disculpan, debo traer otros medicamentos-.
Ambos corrieron en dirección a la habitación, ninguno cruzaba palabra. Al llegar, vieron como varios médicos y enfermeros le suministraban medicamentos y la colocaban en la cama.
-Cómo está?- dijo Ichigo.
-Dr. Kurosaki, hemos logrado estabilizarle el pulso. Ahora está con ayuda para poder respirar pero aún no despierta. Esperamos a que venga el Dr. Urahara para que nos diga qué hacer- dijo uno de los médicos en turno.
-Muchas gracias, yo puedo encargarme hasta que Urahara-san venga- dijo acercándose a Rukia.
Isshin veía a su hijo verdaderamente preocupado, al igual que cuando su madre estaba en el hospital.
-Ichigo…-.
-Es mi culpa- dijo Ichigo mientras tomaba la mano de Rukia.
-No puedes echarte la culpa-.
-Es que sí lo es papá, me desesperé en un momento y no dejé que hablara, incluso apreté sus hombros fuertemente esperando que así me soltara una respuesta y lo único que conseguí es que ella esté en este estado-.
Nuevamente Isshin agarró el hombro de Ichigo.
-Si sientes que es tu culpa haberle hecho esto entonces haz algo para remediarla-.
-Qué quieres decir?-.
-Pon el mismo entusiasmo en la investigación que estás sacando en un tratamiento para esta enfermedad. Urahara me contó acerca de tus notas, estás haciendo todo lo que puedas por ella-.
-No es cierto papá, por un momento me olvidé de ella y solo hacía estudios para el Alzheimer. Ella nunca me lo reprochó pero por esa razón, buscaba la ayuda en otro lugar- dijo tomando la mano de ella y llevándola a su frente.
-No puedes culparte por eso, me comentaron que hoy recibiste la noticia de que fuiste elegido para ir a la conferencia-.
-Eso era lo que ella quería decirme al ver su sonrisa pero se la apagué de un momento a otro por idiota- lágrimas caían de sus ojos al sentirse tan culpable por toda la situación.
-Hola doctores Kurosaki- dijo Urahara al llegar –pero que son esas caras tan largas?- se acercó a Rukia y miró su expediente –mmm-.
-Pasa algo Urahara-san?- preguntó Ichigo.
-Estuviste con ella cuando tuvo el ataque?-.
-Sí…-.
-Tuvo alguna crisis antes de perder el conocimiento?-.
-No… Yo fui el que le causó esta situación-.
-Estuvo bajo una situación de estrés y simplemente su cerebro no procesó bien la circunstancia, por eso es que se desconectó temporalmente. Ahora está en coma-.
-En coma?- preguntó Ichigo.
-Sabías que estaba así hijo… Este es el estado típico, ahora necesita de un respirador artificial para mantener el ritmo en sus pulmones-.
-Lo importante es que ahora se está recuperando porque ya los muchachos lograron estabilizarle el pulso a lo más normal que puede tenerlo un ser humano. Creo que ya para mañana estará recuperándose y ya cuando el cuerpo se sienta bien, es muy probable que regrese del coma. Supongo que está en este estado por el desgaste físico que ha tenido-.
-Supongo que tienes razón. Yo me haré cargo de ella- Urahara e Isshin se vuelven a ver ante el comentario de Ichigo.
-No puedo permitírtelo, Ichigo- dijo Isshin al final.
-Qué dices papá?-.
-Sé que ella es muy importante para ti pero tienes tus deberes con tus pacientes, ella es paciente de Urahara por eso es que él se hará cargo de la situación-.
-Papá!-.
-Es cierto Kurosaki-kun, además, tienes que preparar las maletas para ir a la convención de la próxima semana- dijo finalmente Urahara para cortar la tensión del lugar.
-No pienso ir!-.
-Qué?- dijeron los dos.
-En estos momentos lo más importante es ella-.
-Piénsalo muy bien, no vayas a tomar una decisión apresurada. Ahora lo mejor es que descanses- dijo Isshin.
-No tengo sueño-.
-Sé que no tienes sueño pero no has dormido nada, te voy a preparar una habitación…-.
-Quiero quedarme a su lado papá, por favor-.
-Déjalo Isshin-san, así descansará más tranquilo y mañana estará en excelentes condiciones para trabajar-.
-De acuerdo, voy a pedirle a las enfermeras que preparen la cama contigua-.
Ambos salieron de la habitación dejando a Ichigo junto a Rukia.
-Crees que ella salga de esta?- preguntó Isshin mientras caminaba junto a Urahara.
-Veremos cómo está para el día de mañana. Esperemos que Ichigo tenga solo paciencia y no comenta más tonteras, pensar en desperdiciar esa invitación-.
-No te invitaron, verdad?- Urahara lo miró con seriedad y luego bajó su cabeza con resignación.
-No. Este año no hice una buena investigación y me dejaron por fuera-.
-Creías que te invitarían así sin más?-.
-Supongo que mejor canalizo esta frustración a la cura para Kuchiki-san, creo que si logra salir de esta no podría resistir una más. No sé si todo su organismo funcionará bien después de esta crisis-.
-Esperemos lo mejor, por ella y por Ichigo. Ese muchacho ha cambiado tanto desde que la conoció. No quiero perderlo a él también-.
Isshin pidió a una de las enfermeras que preparara la cama contigua a la de la paciente Kuchiki y que estuviera dando rondas de vez en cuando. La enfermera asintió y fue en busca de ropa de cama.
Al llegar, la enfermera vio a Ichigo y le preguntó que si estaba de guardia. Él se limitó a negar con la cabeza y ella no hizo más comentarios. Preparó la cama y se retiró.
Ichigo observaba con tanta culpabilidad a Rukia que ese pensamiento no lo dejaba en paz. Al ver que ella seguía respirando por medio de la máquina, supuso que no despertaría en esa noche o por lo menos en las siguientes dos horas, se fue a lavar la cara y los dientes y se acostó en la cama contigua, trataba de estar pendiente pero sus ojos se cerraban debido al cansancio que todo su cuerpo estaba teniendo desde unas horas atrás.
Cerraba sus ojos y al recordar que debía cuidarla, los abría y la veía en la misma situación. Al hacerlo unas diez veces, el cansancio lo venció y por fin se durmió.
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
A la mañana siguiente, Ichigo se levantó cuando Hinamori llegó a despertarlo.
-Dr. Kurosaki- dijo mientras movía de él para despertarlo. Por reacción Ichigo abrió sus ojos y en un instante recordó todo lo que había pasado hace unas horas atrás.
-Rukia!- dijo levantándose de una vez.
-No se preocupe, doctor. Ella está durmiendo en estos momentos-.
-Cómo está? Ha presentado mejoría?-.
-No. El Dr. Urahara dijo que no se presentaría una mejoría tan pronto, tendremos que darle unas 24 horas más para ver como avanza con los medicamentos-.
-Lo supuse, por qué me estoy volviendo tan inútil…- dijo Ichigo acercándose a Rukia y acariciando su cabeza –No te preocupes hermosa… Te juro que esto no volverá a pasar… Perdóname… Solo… solo quiero que abras tus ojos y ver ese hermoso color violáceo… Harías eso por mí, por favor!- decía mientras una lágrima bajaba por su rostro.
Hinamori también lloraba ante el acto del doctor.
-Doctor, vaya a alistarse para su jornada laboral, le prometo que hoy estaré solo para Rukia-chan-.
-No quiero dejarla-.
-Lo sé pero si está aquí sin ayudar a los demás, ella no se lo perdonará. Sea lo que sea que haya pasado entre los dos, créame que es algo que ella logrará perdonar. Rukia podría ser una persona rencorosa pero solo cuando le quitan lo más preciado para ella y en este momento usted es lo más preciado. No se enojará con usted, ella sabe que no fue en serio pero… lo mejor para ella es descansar-.
-Crees que me llegue a perdonar Hinamori?-.
-Ella lo ama, desde que la conozco, nunca la había visto tan feliz y viva. Toda relación tiene sus problemas y tal vez, la tomó por sorpresa por eso su cuerpo no pudo reaccionar como generalmente lo hace. Confío en que ella saldrá delante de esta situación pero se defraudará tanto si ve que usted no pone de su parte para ayudar a los demás-.
-Gracias, Hinamori- se volteó hacia Rukia y besó tiernamente su frente. –Te prometo dar lo mejor de mí y que te sientas orgullosa. Te prometo también que mientras viva, pagaré por este gran error. Perdóname, mi cielo. Ahora te dejo a cargo de Hinamori. Voy a salvarle la vida a una niña y en cuanto termine, vendré a verte y salvaré la tuya también, te amo!- nuevamente la besó y acarició su mejilla, arregló su cabello y salió de la sala con una tristeza en su rostro.
-Eres muy afortunada Rukia-chan. Él en verdad te ama, recuerda que todos cometemos errores pero el no dejarnos derrotar por eso, es lo que nos hace ser mejores. No te rindas, esta es una batalla que debes ganar- dijo Hinamori con lágrimas en sus ojos.
Sé que fue corto pero es que no quiero alargarlo más porque todo es una reacción en cadena de ahora en adelante.
Espero actualizar pronto pero es que todas las semanas me han dejado tarea en los cuatro cursos que estoy llevando en la universidad y también me están poniendo nuevas cosas en el trabajo, así que cuando puedo, no pierdo el tiempo y voy escribiendo el capítulo que sigue.
Gracias por todo el apoyo!
