Despuésdepromesassincumplirhevuelto… Mismássincerasdisculpasporlasupertardanzaperocuandopiensoquesalgodelascosasdelau,resultaquelainspiraciónsemefue…
Agradezco a todos y a todas las que han dejado su comentario, que hayan añadido la historia a sus favoritos, que estén con alertas de actualización… En fin, gracias por leer esta historia.
Les recuerdo que Bleach no me pertenece y que uso a los personajes solo para entretenimiento sin fines de lucro.
Sin más, aquí les dejo el capítulo…
Capítulo 19
Goodnight, Goodnight…
You left me hanging from a thread
We once swung from together
I lick my wounds
But I can't ever see them getting better
Some thing's gotta change
Things cannot stay the same
Dos días han pasado desde lo sucedido. Ichigo no ha salido del hospital desde ese momento y ahora vive ahí o por lo menos hasta que Rukia pueda salir de ahí junto a él.
Sabía que no podía tener todo en sus manos porque si no sería muy torpe. Muy a su pesar dejó que Urahara se encargara de la salud de ella mientras él atiende las cirugías de emergencia. Sentado en su silla detrás de su escritorio miraba hacia la nada. Desde ese día había algo que lo hacía sentir tan vacío. Se sentía tan miserable de haberle causado todo eso a Rukia que no sabía que haría cuando despertara, se preguntaba que si lo seguiría amando o lo odiaría, le creerá que todo fue sin intención o por el contrario le tendrá miedo… Un golpe en la puerta lo hizo salir de sus cavilaciones.
-Adelante- se limitó a decir mientras su rostro tenía el habitual ceño fruncido.
-Hijo, interrumpo algo?- dijo Isshin mostrando su rostro lentamente por la puerta.
-Pasa papá, solo cierra por favor- Isshin cerró la puerta y se sentó frente a él.
-Has pensado en lo de la conferencia?- dijo sin rodeos.
-Sí. No voy a ir-.
-Ichigo, es que acaso estás loco? Es la gran oportunidad de tu vida!- dijo Isshin poniéndose de pie ante la exasperación.
-Puede que sí papá, pero la mujer que está en esa cama es lo mejor que me ha pasado. No quiero que cuando despierte no me vea, no quiero decepcionarla también en eso!-.
-Lo entiendo, hijo, pero… Y si no desp…-.
-No lo digas, yo sé que ella despertará, ya hoy no respira con ayuda de las máquinas, está mejorando-.
-Y crees que el que no vayas a tomar esa oportunidad haga sentir mejor a Rukia?-.
-Ella necesita que alguien esté ahí con ella-.
-Lo sé, por eso te propongo que nosotros cuidaremos de ella mientras estás allá-.
-Papá…-.
-Piénsalo bien, Ichigo. Si vas a la convención, habrán otros profesionales que pueden hacer tratado ya a personas con esclerosis múltiple y saben más del caso-.
Ichigo lo miró pensando en lo que decía, su padre a veces podría ser un tonto pero estaba diciendo palabras muy sabias. Tan cerrado estaba en su pensamiento que ni él mismo había pensado en esa posibilidad.
-Puede que tengas razón, pero…-.
-Nada de peros Ichigo, tal vez lo mejor es que estés un poco alejado de Rukia-chan-.
-Por qué lo dices?-.
-Estuve analizando la situación actual con Yuzu y ella, como psiquiatra, dice que probablemente los recuerdos de todo lo que pasó lleguen muy rápido a la mente de Rukia y explotará, seguro te dirá cosas muy desagradables y se romperá la relación entre ustedes-.
-Papá, lo que ella tenga que decirme bien me lo merezco-.
-Qué hiciste? Te echas la culpa de todo lo que le pasó a Rukia-chan pero no dices que fue lo que realmente pasó- dijo Isshin preocupado por la actitud de su hijo.
-Creo que lo mejor es decirte-.
-Sí porque si no tendré que enviarte a terapia con algún psicólogo. No puedes seguir así-.
Ichigo suspiró y se sentó de nuevo en el asiento. Miró fijamente a su padre y contó todo lo que había pasado y el por qué había llegado a esa situación. Isshin solo asentía y meditaba sobre todo los que Ichigo le comentaba. Cuando hubo terminado su versión de la historia, Isshin se levantó y se puso por detrás de él.
Sin previo aviso le dio un golpe en la cabeza haciéndolo estremecerse del dolor. Luego, miró en dirección contraria adonde se encontraba su hijo.
-Si te sientes así porque piensas que le fallaste, entonces hazte más fuerte y no le vuelvas a fallar; si te sientes así porque piensas que pudiste hacer algo y no lo hiciste, entonces hazte más fuerte y así podrás hacer siempre algo; si te sientes así porque te da vergüenza verla a los ojos, hazte más fuerte y demuéstrale que has cambiado-.
-Papá- se limitó a decir Ichigo.
-Y si no puedes hacer nada de eso, entonces no eres digno de tener el apellido Kurosaki. Creo que ya sabes lo que tienes qué hacer-.
-Sí!- Gracias papá- se levantó y se dirigió hacia la puerta.
-Con la invitación puedes llevar a alguien más…- dijo pícaramente Isshin.
-Pensaba invitar a Rukia pero creo que es más conveniente invitar al Dr. Law, así él podrá ayudarme-.
Tristemente Isshin salió como un niño del consultorio. Ichigo solo sonrió, sabía que habían ocasiones donde su padre podía ser alguien muy sabio y otras un charlatán completo. Se dirigió hacia la habitación donde el amor de su vida se encontraba. Estaba en la misma posición de cómo la había dejado antes de ir a trabajar.
-Preciosa, cómo estás?- preguntó mientras se sentaba en la silla que había puesto junto a ella desde que llegaron –Hablé con el viejo y a veces puede tener razón. Sabes… te amo… sé que no me perdonarás esto tan fácilmente y de hecho, no quiero que sea así. Quiero ser merecedor de tu amor, de tu respeto y quiero ser tu héroe nuevamente-.
Ichigo acariciaba la frente de Rukia mientras la contemplaba. Ya no necesitaba de la máquina para respirar y eso representaba una gran mejoría en tan poco tiempo.
I´m sorry
Ididnotmeantohurtmylittlegirl
It´s beyond me
I cannot carry the weight of the heavy world
So goodnight, goodnight, goodnight, goodnight
Goodnight, goodnight, goodnight, goodnight
Goodnight, hope that things work out all right…
Mientras hacía su rutina, solo podía pensar en lo que ansiaba que pasaran los días para que ella estuviera mejor y poder investigar más acerca de la enfermedad y cómo tratarla. También había aprovechado para enviarle la invitación al Dr. Law y esperaba la respuesta. Si no le respondía, llevaría a Urahara.
Caminando hacia una de las habitaciones contiguas a la de Rukia, notó que entró un joven de cabellos rojos a la habitación de ella. De momento no quiso entrar, esperaría a que se fuera por eso hizo sus revisiones a los demás pacientes.
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
Una vez en la habitación no podía creer lo que veían sus ojos. Corrió hacia la cama y se sentó sobre ella.
-No quería llamarte, pero…-.
-No te preocupes Momo. Más bien gracias por decírmelo- dijo Renji mientras contemplaba a su amiga totalmente indefensa en una cama.
-No le vayas a decir nada-.
-Voy a matarlo cuando lo vea Momo! Cómo es que no me dice que ella está en esta situación!-.
-Él no tenía tu número telefónico, aparte que no ha salido del hospital desde el incidente-.
-Pero, qué pasó?-.
-Tuvo un ataque- mintió.
-Pero, tan mal ha estado?-.
-No ha avanzado mucho, tampoco ha habido deterioro…-.
-A esto llamas que no ha habido deterioro, parece estar reviviendo lo que pasó Hisana-san-.
-Renji… Vas a comentarle a Kuchiki-sama?- preguntó Hinamori temerosa.
-No lo sé Momo. Así como está, probablemente se la lleve lejos y no la volvamos a ver- Renji volteó su mirada y observó a Ichigo en la puerta –TÚ!- y se abalanzó hacia él –Por tu culpa!-.
-Abarai-kun!- gritó Hinamori al ver que Renji tenía agarrado a Ichigo por la camisa y a punto de darle con el puño cerrado.
-Por tu culpa Rukia está postrada en una cama! Por tu culpa se la pueden llevar!- golpeó el rostro de Ichigo.
-Dé qué hablas Renji?-.
-Si Byakuya se da cuenta que ella está así no dudará en llevársela al extranjero y no la volveremos a ver-.
Ichigo se preocupó ante esas palabras. Renji soltó el amarre y se sentó cerca de Rukia.
-Renji, no lo permitiré!-.
-Ja, qué piensas hacer? Cuando yo la cuidaba no estaba tan mal de salud-.
-Prometo hacer todo lo posible para que ella sea feliz, me volveré más fuerte y decidido en esto, pondré todo y más allá de mis fuerzas para salvarla!-.
Renji miró fijamente a Ichigo y notó que no había duda alguna en sus palabras. En su rostro de dibujo una mueca parecida a una sonrisa.
-Me comentó Momo que te invitaron a una convención de neurocirujanos y no piensas ir-.
-Pensaba no ir pero…-.
-Pero si ella se da cuenta no te lo perdonará-.
-Eso pensé al final-.
-No te preocupes, averigua más acerca de la enfermedad de Rukia y cúrala. Nosotros estaremos aquí cuidando de ella. Además, te salvaste esta vez.
-Por qué lo dices?-.
-Byakuya está en Londres todo este mes, me pidió que cuidara de ella mientras tanto. Supongo que le diré que todo está bien, porque sé que estás dando tu palabra-.
-Así es, no puedo decepcionar a nadie más- dijo mirando a Rukia.
The room was silent
Aswealltriedsohardtoremember
The way it feels to be alive
Los días pasaron rápidamente y en un abrir y cerrar de ojos Ichigo partiría hacia Estados Unidos a la convención. Como el Dr. Law le contestó que él fue invitado como uno de los conferencistas entonces lo vería allá de todas maneras. Entonces Ichigo decidió invitar a Urahara, ya que él le estaba ayudando tanto a Rukia y a él con la investigación.
Urahara se encargó de dejar todo muy bien organizado ante cualquier posible panorama que se pudiera presentar con el estado de salud de Rukia. Si ya las cosas se salían de control, lo llamarían y él solucionaría con otro colega de otro hospital pero solo si ya no se pudiera hacer nada. Estaba confiado en que no pasaría nada malo mientras estaban el fin de semana en esa actividad.
Antes de dirigirse al aeropuerto, Ichigo llegó a la habitación de Rukia y besó sus labios tiernamente.
-Voy a buscar la manera para sanarte, mi hermosa doncella-.
Se despidió de su padre, de sus hermanas y de Hinamori. Llegó al aeropuerto y después de esperar lo que debían esperar, subieron al avión e iban camino a Estados Unidos. Serían unas horas tormentosas para Ichigo pero debía relajarse, odiaba dejar a Rukia en ese estado pero podría ser de ayuda para despejar la mente.
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
Al llegar al Aeropuerto de Chicago O'Hare, buscaron sus maletas y se dirigieron al Trump International Hotel & Tower Chicago.
-Buenas noches- dijo la recepcionista del hotel.
-Buenas noches- respondieron al mismo tiempo.
-Tienen reservación?-.
-Claro, está a nombre del Dr. Kurosaki Ichigo- después de unos segundos de buscar en la base de datos, encontró la reservación.
-Misma habitación o serían separadas?- Ichigo se sintió ofendido y Urahara se le acercaba cariñosamente para molestarlo.
-Por separado. Suéltame depravado, si quisiste venir debías correr con tus propios gastos!- dijo molesto.
-Kurosaki-kun, eres malo- la recepcionista solo los miraba un poco preocupada por tanta locura por parte de ellos.
-Quítate ya, Urahara-san- decía mientras tomaba la habitación que le correspondía.
De esa manera cada uno se fue acompañado de un botones. En cuanto Ichigo llegó a la habitación, hizo una llamada al hospital. Cuando le contestaron, pidió hablar con Isshin y después de un tiempo, éste le contestó.
-Hola hijo, cómo está el occidente en estos momentos?-.
-Bien, ya es tarde aquí pero supongo que allá aún es de día-.
-Sí, aquí es la una de la tarde-.
-Cómo está Rukia?-.
-Bien, aquí entre Karin y Hinamori la están cuidando, confía en nosotros-.
-Papá, sabes que lo hago pero igual no puedo estar sin saber de ella-.
-Bueno, para que sepas, ha mejorado mucho sus ondas cerebrales entonces ya no le tenemos todas las máquinas puestas, solo las que normalmente colocamos a los pacientes con esta condición-.
-Esas son buenas noticias-.
-Incluso es visitada en todos los turnos por ese chico Abarai, creo que a tu amiga no le hará mucha gracias pero…-.
-Tck…-.
-Ah, veo que a ti tampoco te hace mucha gracia. En fin, es bueno que alguien la cuide, recuerdo cuando al principio ella venía sola y me daba un poco de lástima-.
-Tienes razón, papá-.
-Aparte, viene y lee un libro o está con su laptop, incluso viene a hablar con nosotros-.
-Bueno papá, me alegra saber que está bien cuidada. Por ahora voy a dormir porque temprano comienza la convención y no sería muy bien visto llegar tarde o con una apariencia de cansancio-.
-Descansa hijo-.
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
Mientras Isshin termina de hacer su rutina antes de ir a casa, pasa nuevamente por la habitación de Rukia y al entrar nota que ella tiene los ojos abiertos. Se acerca para cerciorarse y en efecto, ella vuelve a verlo.
-Rukia-chan…-.
-Hola Isshin-san, por qué estoy aquí?- dijo confundida pero sin levantarse de la cama.
-Tuviste un ataque, Ichigo te trajo de inmediato-.
-Ichigo…- en ese momento recordó todo –Dónde está él?- preguntó con miedo en sus ojos y tratando de levantarse.
-Rukia-chan, Rukia-chan- dijo mientras le tomaba las manos –Tranquila… él no está aquí-.
Ella comenzó a llorar, acto que rompió el corazón de Isshin y se acercó a ella, abrazándola como un padre abraza a su hija.
Ante tal gesto, ella dejó de temblar y de llorar y se estabilizó. Después de un tiempo prudencial, Isshin dejó de abrazarla para mirarla a los ojos.
-Estás mejor?-.
-Creo que sí- limpiando las lágrimas.
-Ichigo no estará por aquí en algunos días-.
-Por qué?-.
-Él fue invitado a la convención de cirujanos neurólogos y, aunque no quería ir, al final logré convencerlo y ahí está-.
-Cierto, la convención. Vi las invitaciones cuando él llegó a casa… Isshin-san, cuánto tiempo he estado aquí?-.
-Poco más de dos semanas, nos tenías preocupados y sobre todo a Ichigo- Rukia desvió la mirada –él me contó lo que pasó y créeme que se puso como el malo de la historia. Él está seguro que no lo perdonarás y que tendrá que vivir con esa culpa-.
-Tengo hambre- dijo cambiando de tema.
-Voy a llamar a una de las chicas para que te traiga algo de comer, te parece?-.
-Está bien-. Isshin llamó por el auricular. La enfermera llegó, Isshin le pidió el favor y la enfermera fue a la cocina para traerle la comida.
-Mientras viene la enfermera, voy a examinarte-.
-De acuerdo-.
Isshin examinaba todos los signos vitales de Rukia mientras esta hacía lo que le pedía pero sin decir una sola palabra. En un momento, le pidió que tratara de sentarse pero, al hacerlo, ella tuvo un extraño sentir en sus piernas.
-Isshin-san…-.
-Pasa algo Rukia-chan?-.
-No siento mis piernas- dijo preocupada.
-Puedes moverlas?-. Ella trató pero no le respondían.
-No…-.
-Déjame revisar- al hacerlo, tomó un pequeño instrumento que se usan para esos casos y golpeó suavemente su rodilla… no hubo respuesta.
-Debe ser producto de pasar tanto tiempo en el estado de coma, esperemos a mañana, te parece- le dijo Isshin con una sonrisa para aliviar la tensión del lugar. Ella asintió y él le acercó los alimentos.
-Isshin-san, tendrá por ahí algún libro para leer? Es que después de tanto tiempo dormida, quisiera hacer algo mientras tanto-.
-Claro, yo ya me voy pero te voy a dejar unos que te pueden interesar-.
-Gracias, Isshin-san-.
Isshin salió de la habitación, le pidió a la misma enfermera que lo ayudara con los libros, terminó de atender los asuntos pendientes y se dirigió a su casa. De camino a ella, su rostro estaba totalmente serio. Y es que él sabía que el que no le respondieran las piernas a Rukia podría ser porque aún no han despertado todos los nervios pero también podría ser algo peor. Esperaba que solo fuera su imaginación.
La enfermera llevó el pedido de Rukia a su habitación y ahí, en la tranquilidad de la noche, solo pensaba en todo lo que había pasado. Estaba enojada, decepcionada, triste, alegre… en fin… eran tantos sentimientos que sentía hacia Ichigo que no podía explicar.
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
Desde que Ichigo despertó no tuvo ni un solo momento de tranquilidad. Urahara lo despertó con miles de golpeteos en la puerta. Bajaron a desayunar y se encontraron con muchos médicos. Cuando estaba terminando, llegó la anfitriona del evento indicando que en pocos momentos iniciaría la actividad.
Llegaron al lugar y el joven doctor fue sorprendido con una palmada en la espalda. Al voltear, lo vio. Era el Dr. Law.
-Ichigo, te ando buscando desde buena mañana!- dijo mientras lo abrazaba.
-Dr. Law, cómo está? Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que nos vimos- dijo Ichigo contento de encontrar a su maestro.
-He estado muy bien, hace algunos meses volví a ejercer-.
-Pero… cómo?-.
-Kuchiki Byakuya decidió quitar la demanda, más bien me pagó todos los daños y perjuicios-.
-No lo sabía-.
-Ahora hablaremos más, ya va a comenzar el primer día. Es un poco tedioso pero espero que no te aburra demasiado- dijo y se marchó hacia las primeras filas. Ichigo, en cambio, buscó un campo más apartado. Ahí se sentó junto con Urahara y comenzó la charla.
Al terminar la tarde, lograron salir de su primer día. Ichigo ya deseaba irse, estar ahí podría ser interesante pero su cabeza y corazón estaban en otro lugar. Presentía que algo podría estar pasando y aprovechó para ir al lobby y llamar a la clínica, calculaba que podría ser de día por allá. Marcó directamente al teléfono de su padre.
-Hijo, sabes calcular bien. Estaba entrando al hospital en estos momentos-.
-Hola papá! Cómo están todos por allá?-.
-Veamos, yo bien. Karin cambió de turno, entonces a partir de hoy entra a las 10 de la noche porque Rukia-chan ya despertó y Yuzu tiene un paciente que la saca de quicio. Ah, sí! Pensábamos…-.
-Qué dijiste?- dijo casi sin poder escucharse.
-Que Yuzu tiene un paciente que…-.
-No es eso-.
-Lo de Karin?-.
-Papá! Rukia despertó?- dijo totalmente sorprendido.
-Así es- Isshin sabía que estaba volviendo su hijo.
-Cómo está, cómo pasó?-.
-Verás, estaba haciendo mi última ronda cuando creí verla pestañear y me acerqué para cerciorarlo. Esos grandes ojos me lo confirmaron-.
-Cómo estaba?-.
-Confundida, no recordó en ese momento lo que había pasado…-.
-Entonces no sabe por qué está así?-.
-No sabía, lo recordó poco después. Preguntó por ti-.
-Pero…-.
-Ichigo, al recordar lo sucedido, ella te temió-.
-Creo que no debí irme-.
-Al contrario, pensamos que fue lo mejor. Así ella puede pensar bien las cosas y así no se van a lastimar más-.
-Le comentaste algo de lo que te conté?- Ichigo estaba devastado.
-Sí. Al parecer sí lo escuchó bien porque estuvo más tranquila. Ahora iré a verla para chequear sus signos vitales. Hijo, por ahí está Urahara?-.
-Sí, por? Le pasó algo malo?-.
-No. Solo que él dejó órdenes que cuando ella despertara le indicaramos-.
-Dame un segundo y lo llamo- lo buscó en medio de la multitud y lo llamó en señas.
-Dime-.
-Rukia despertó- se limitó a decir y le dio el teléfono.
-Isshin-san-.
-Urahara, cómo está la actividad?-.
-Muy bien, muy interesante de hecho-.
-Y cómo está Ichigo?-.
-En estado de shock al parecer-.
-Por eso no quise hablar más con él. Urahara, ayer estaba revisando los signos vitales de Rukia-chan. No hay reacción en sus piernas. Puede ser por su primera reacción ante el despertar del coma, la estaré vigilando pero alguna recomendación?-.
-Trata de que pueda moverlas, que camine… así debe dar algún resultado- dijo con su rostro serio.
-Bueno, estaré enviándote un mail con los resultados-.
-De acuerdo y no te preocupes, estaré cuidando de tu hijo-.
-Y yo de tu paciente-.
-Es tu nueva hija también, así que no es tanto un favor para mí sino para todos- Urahara colgó el teléfono.
-Urahara-san, entonces ya Rukia despertó?-.
-Eso parece, Kurosaki-kun-.
-Cómo estará?-.
-Un poco preocupada porque no recuerda mucho de lo que ha pasado, dijo tu padre que en cuanto ella pueda recuperar un poco la conciencia, te la pasará para que hablen- mintió porque sabía que ella estaría muy fuera de sí misma al recuperar la conciencia y encontrarse en otro lugar.
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
Isshin llegó con su sonriente rostro hasta la habitación de Rukia y la encontró leyendo uno de los libros que le habían entregado durante la noche.
-Hola Rukia-chan, cómo amaneciste hoy?-.
-Ah, hola Isshin-san. He estado leyendo entonces, prácticamente no he dormido-.
-Cómo sigues?-.
-Igual, mis piernas no responden pero solo tuve problemas para ir al servicio sanitario; sin embargo, un enfermero me ayudó. Fue un poco vergonzoso-.
-Te programé para hoy unas actividades de rehabilitación, quiero que desayunes y después llamaremos a Hinamori-chan para que te lleve al lugar-.
-Ya desayuné y ya Hinamori-chan me ayudó con el baño-.
-Excelente, entonces le pediré que te lleve, de acuerdo-.
-Sí-.
-Nos veremos pronto-.
Así Hinamori llegó con una silla de ruedas y la llevó a la sala de rehabilitación. Ahí la esperaba la Dra. Unohana para realizarle las actividades necesarias. Hinamori le ayudaba con cada una de las actividades pero Rukia solo conseguía más dolor e impotencia. Después de estar ahí toda la mañana y gran parte de la tarde decidieron posponer las actividades y llevaron a Rukia de nuevo a su habitación, ahí se acostó nuevamente y cayó rendida, durmiendo nuevamente.
-Disculpe, puedo pasar?- preguntó Hinamori al llegar a la oficina de Isshin.
-Hola, Hinamori, cómo le fue a Rukia?-.
-Aquí le envío los resultados que la Dra. Unohana ha hecho en esta sesión- le entregó los papeles.
Isshin se encargó de leerlos detenidamente. Su rostro reflejaba una seriedad que Hinamori jamás había visto.
-Cómo está ella?- preguntó él al final.
-En estos momentos está descansando-.
-Es lo mejor, no podemos permitir que esto la deprima-.
-Entonces… ella no volverá a caminar?-.
-No lo sé, debemos esperar a que llegué Urahara y la observe detenidamente, recuerda que él tiene todo el historial médico de ella-.
-Ichigo ya sabe que ella…-.
-Mi hijo sabe que ella está despierta pero no sabe nada de lo de su lesión. No quiero mortificarlo más desde donde está-.
-Mantendré la discreción del caso, también-.
-Quiero pedirte algo-.
-Dr. Kurosaki, no tiene que decir o pedir eso… Yo me encargaré de cuidar a Rukia-chan-.
- Gracias!-.
-Le pediré a Renji que venga a visitarla en cuanto pueda para que no se sienta tan sola-.
-Trata de que te hable del accidente que ocurrió con Ichigo-.
-No sé si eso sea tan sencillo, es más fácil que ella lo hable con Renji-.
-De acuerdo, no quiero que entre ellos hayan malentendidos-.
-Lo sé, por ahora está asustada y abrumada por todo lo que pasó, según lo que me ha comentado-.
-Estaremos muy pendientes de ella-.
-Sí-.
-Solo una cosa más, su hermano sabe de lo sucedido?-.
-No lo sé… La Rukia-chan que despertó no parece ser la misma-.
-Necesita adaptarse a todos estos cambios-.
-Esperemos que sea solo eso, me retiro Dr. Kurosaki-.
-Descuida Hinamori, ya sé que tu turno ya terminó…-.
-No pienso irme a casa todavía, quiero quedarme un tiempo más con ella-. Isshin asintió y ella se retiró.
Hinamori aprovechó para llamar a Renji y él le informó que mañana a primera hora estaría por ahí porque por ahora estaba haciendo unas encomiendas de la familia Kuchiki. Ella se acercó a la habitación y Rukia dormía plácidamente. Notó que tenía una vía en su brazo y le preguntó a una de sus compañeras-.
-Hisane-san, noté que Rukia tiene una vía, qué le están dando?-.
-Estaba un poco incómoda y con dolor, así que le dimos un relajante muscular, de hecho quien se lo administró fue Karin-chan-.
-Ah- sabía que si Karin se lo había dado, debía respetar las órdenes.
-Hinamori-chan, tu turno terminó y no creo que ella despierte hasta mañana, deberías ir a descansar-.
-Tienes razón, pero si ella despierta puedes llamarme?-.
-Claro, sé que estar contigo a ella le hace mucho bien. Es una tragedia lo que le está ocurriendo-.
-Espero que sea solo temporal-.
-Y el Dr. Kurosaki sabe que ella está en esas condiciones?-.
-No, y el Dr. Kurosaki Isshin me pidió mantener la discreción y no comentarlo con él, para que se lo digas a las demás-.
-De acuerdo, son órdenes directas-.
-Alguien más ha venido a visitarla?-.
-Solo Yuzu y Karin…-.
-Supongo que Karin-chan la cuidará durante toda la noche-.
-Ceo que por eso cambió de turno con Nemu-chan-.
-Bueno… buenas noches-.
-Descansa-.
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
Bueno,despuésdemuuuchotiempo,lesvuelvoatraerunepisodio.TratédealargarlobastanteperocomoestábasadaenpartedeunacanciónlacualesGoodnight,goodnightdeMaroon5noqueríaarruinarelintentodehacerunsongfic…
No terminó como quería pero si no hubiera quedado más intrigante. Prometo que para el próximo capítulo sabrán lo que Rukia piensa de todo esto porque incluso ella está en un estado de shock…
Espero comentarios buenos o malos, que me digan si les ha gustado el rumbo o no…
Nosestamosleyendo.Graciasporleerelcapítulo!
