Hola nuevamente, aquí les traigo otro capítulo que, en verdad espero sea del agrado de ustedes. El capítulo anterior recibí críticas y muy válidas ya que les estaba quitando la esencia a los personajes y pido disculpas por lo mismo. Espero haber hecho un capítulo donde volvemos a la esencia de cada uno y a su adaptación a la historia.

Agradezco el apoyo y todo el tipo de comentarios! Y de igual manera les expreso que Bleach no es de mi autoría y mucho menos los personajes, solo los tomo prestados para traerles esta historia sin fines de lucro sino solo de diversión.

Capítulo 20

Mi propio esfuerzo…

Ichigo despertó al escuchar fuertes golpeteos en la puerta. Se levantó malhumorado y abrió la puerta de golpe.

-Qué demonios!- dijo gritando. Al ver que la persona tras la puerta era el Dr. Law sintió una gran vergüenza de pronto.

-Siempre tan malhumorado Dr. Kurosaki?-.

-Dr. Law, disculpe… No imaginaba que podría ser usted-.

-Quería hablar contigo antes de que comience este nuevo día de conferencia-.

-Claro, pase adelante-.

-Gracias!- así entró a la habitación.

Se sentó en una silla mientras Ichigo se alistaba.

-De qué quería hablar, doctor?-.

-Ayer te desconocí por completo-.

-Disculpe?-.

-Sí. Has cambiado mucho Kurosaki Ichigo. Sé que has madurado pero creo que hay algo que te está preocupando, estás como si fueras un zombie-.

-En verdad me estoy comportando así?-.

-Será porque hoy tiene que exponer sus estudios ante los médicos que están participando?-.

-Es hoy, verdad?- definitivamente algo andaba mal con Ichigo.

-Lo sabía. Tienes preparado el material?-.

-Eso sí lo tengo… tuve mucho tiempo libre durante el avión pero…-.

-Qué es lo que te preocupa?- Ichigo miró al doctor y solo pudo suspirar y decirle todo lo que sentía por Rukia y cómo estaban terminando las cosas.

Después de un tiempo, el Dr. Law solo meditaba mientras veía a Ichigo poner la cara de sufrimiento más grande que haya habido. Se levantó, lo tomó de una oreja y lo llevó a la ducha, una vez ahí lo obligó a meterse y abrió la ducha dejando salir el agua más fría que podría dar el tubo.

-AHHHH- es lo único que podía decir –Qué le pasa?- seguía gritando mas el doctor no le hacía caso. Cuando Ichigo sentía que el frío le congelaría el cerebro se abalanzó contra el doctor y este cerró la llave.

-Eres un idiota!-.

-Doctor…-.

-He tratado se sentirme siempre orgulloso de mi estudiante más brillante pero después de unos años te veo y más bien de ti no queda nada. Primero, no debías involucrarte emocionalmente con una paciente, el hacerlo te ha hecho hacer estas cosas y sentirte así. Explotaste porque te sentías impotente y ahora quieres dar lástima ante todos esos médicos. Ichigo… el estudio que trajiste para el Alzheimer es demasiado ambicioso y lo estás echando por el alcantarillado-.

-Pero hoy lo voy a exponer!-.

-No me vengas con eso, si estás con ese estado de ánimo entonces mejor no expongas nada. Qué vergüenza!-.

-Pero… Bah, me importa muy poco lo que usted piense, es mi gran oportunidad, no pienso tirarla. Usted tiene razón… Mi relación con Rukia no es mala, lo que pasó fue que me dejé vencer por la depresión. No me gusta verla así, por eso… -se levantó con orgullo en sus ojos- no voy a dejar que eso me vuelva a afectar. Voy a sacar este estudio y a ayudar a Rukia para que no vuelva a tener más problemas de salud!-.

-Eso es otra cosa… Haz las cosas como siempre las has hecho… Esa chica sabe cómo salir adelante y esperará a que la ayudes. Saca este estudio y después dedícate a hacer lo necesario por ella pero sin deprimirte, si das lo mejor de ti mismo no habrán remordimientos-.

-Gracias doctor!-.

Así sin más el doctor salió de la habitación. Ichigo terminó de alistarse y salió a desayunar. En el restaurante lo esperaba Urahara. Se sentó en la misma mesa y Urahara notó que algo estaba distinto en él.

-Dormiste bien?-.

-Estoy un poco nervioso, quiero que vean el empeño que le he puesto a este proyecto-.

-Hazlo con esmero y todo saldrá. Por cierto, tu papá me mandó un mensaje-.

-Cómo sigue Rukia?-.

-Está como encerrada en sí misma. Supongo que de seguir así tendré que referirla a algún psiquiatra-.

-Espera un poco, dejemos que se desahogue. Trataré de que papá me deje hablar con ella-.

-Puede que tengas razón-.

-Ocupo un favor… Averigua todo lo que tiene que ver con el tratamiento para la esclerosis múltiple que está ofreciendo este doctor que me has dicho-.

-En eso estoy…-.

En ese momento, la recepcionista llamó para que los médicos fueran a la convención en el salón principal.

-Bueno, éxitos en la exposición- dijo Urahara mientras se levantaba dejando a Ichigo sentado meditando. Definitivamente la plática con el Dr. Law lo hizo sentirse mejor, por ahora lo mejor es dejar de lado la preocupación y en lugar de estarse lamentando, haría todo para que ella lo perdonara después.

Se levantó y llegó al salón, ahí lo esperaba ya el Dr. Law y sin darse cuenta ya lo estaban llamando para que expusiera el caso. Suspiró y llegó al centro de la tarima. Ahí comenzó a hablar de todo lo relacionado con su estudio, las conclusiones y en el momento de las preguntas tuvo que responder bastante, dejando a todos sorprendidos.

… … … … … … … … … … … … … … … …

Rukia se encontraba viendo hacia la ventana cuando tocaron a su puerta.

-Hola- ella volteó hacia la puerta y encontró a Renji recostado en el marco de la misma.

-Renji-.

-Qué te pasa?-.

-No lo sé. Recordé todo lo que pasó y ahora estoy sin posibilidades de caminar-.

-Ajá-.

-Cómo que "ajá"?- dijo molesta.

-Nah, Hinamori está preocupada por ti pero si es solo por esto entonces creo que mejor me voy-.

-Crees que esto no es nada?-.

-Creo que eres una cobarde-.

-Qué dijiste?-.

-Ven, vamos a salir un rato. Descuida, ya pedí permiso y me dejaron- así la alzó y la puso en la silla de ruedas. La llevó al jardín interno del hospital y se sentaron bajo un enorme árbol.

-Renji…-.

-Qué es lo que te pasa?-.

-Me siento tan inútil. Todo mi mundo se vino abajo cuando desperté en esa cama-.

-Qué pasó entre tú e Ichigo?-.

-Tuvimos una pelea, ese día no me había tomado los medicamentos y seguro no aguanté tanto…-.

-Eres una tonta-.

-Por qué lo dices, tonto!- dijo Rukia molesta.

-Porque nos has preocupado tanto y solo por tus descuidos-.

-De qué estás hablando?-.

-De que sabía que no tomabas el medicamento todos los días porque se te olvida-.

-Pero…-.

-No me des excusas, Rukia. Te conozco desde que éramos pequeños. El problema de Ichigo es que eso no lo sabía pero al estar bajo mucha presión es posible que haya explotado-.

-No quiero que explote más. Tienes razón, es irresponsabilidad mía y no quiero que nadie más pague por eso-.

-Rukia...- suspiró – le comenté a tu hermano lo que está pasando esta mañana-.

-Qué dice?-.

-Quiere que vayas con él a Londres-.

-Cómo?-.

-Quiere que te distraigas un poco, aparte ya tiene la cita con ese doctor que han estado hablando. Qué podrías perder? O es que quieres ver a Ichigo?-.

-Le tengo un poco de miedo…-.

-A cuál de los dos?-.

-de hecho es a los dos- no quiero que Ichigo venga y no me encuentre pero sé que si estoy aquí y lo veo le diré cosas terribles-.

-Lo sé-.

-Qué crees que deba hacer?-.

-Lo que es mejor para ti, Rukia! Deja de pensar en los demás. Ve a Londres y trata de vivir la vida tranquilamente o quédate aquí pero no seas una verdadera molestia para aquellos que te quieren ayudar-.

Rukia miraba hacia el horizonte mientras Renji esperaba una respuesta.

-Ocupo un favor-.

-Otro?-.

-No te equivoques, este es que en serio necesito llegar a una altura ideal y no puedo por ahora-.

-Ya sé que es lo quieres hacer- la levantó y ella se agarró fuertemente de una de las ramas del árbol.

Ahora, Rukia trataba de columpiarse con sus pies.

-No creo que lo estés logrando-.

-Duele un poco pero sé que todo está en mi cerebro. Antes del coma podía moverlas y ahora no es porque es una forma de defenderse el cuerpo pero tienes razón, ya no quiero que nadie me tenga lástima o compasión-.

-Entonces…-

-Espera- A Rukia le dolía estar en esa posición, todo su peso lo estaban cargando sus brazos. Trataba con todas sus fuerzas de mover los pies.

Renji se sentó debajo del árbol mientras esperaba. Hinamori se acercaba al lugar donde estaban ellos muy preocupada por la salud de su amiga.

Isshin miraba por una ventana esa actividad tan curiosa que estaban haciendo. Contemplaba la escena.

-Definitivamente los amigos son aquellos que nos dicen lo que no queremos escuchar también-.

-Decías algo, papá?-.

-Tenías razón, Yuzu- Yuzu se acercó para contemplar lo que su padre también veía.

-Era eso, esperemos que Ichigo también esté con terapia de amigos por allá-.

-Hablé con Urahara hace un momento y dijo que estuvo genial en la presentación, que muchos médicos están encantados en ayudarlo con los estudios-.

Rukia ya no aguantaba el dolor pero en esos momentos sus pies comenzaron a moverse levemente y rió. Claro que su reacción hizo que perdiera la fuerza de sus manos y cayó en el suelo.

-Rukia-chan! Estás bien?- decía Hinamori mientras corría hacia ellos.

-Jajajajaja- era lo único que podían decir tanto Renji como Rukia.

-Eres una tonta, te vas a terminar lastimando el trasero y ahí sí no hay nada que se pueda hacer-.

-Jajaajaja, duele mucho- decía Rukia entre risas y llantos.

-Por qué se comportan así?-.

-Ven Momo, siéntate y descansa con nosotros-.

Una leve sonrisa se dibujó en el rostro de ella y se sentó con sus amigos.

-Hinamori-chan, ya creo que puedo ir más seguido a rehabilitación-.

-En serio?-.

-Solo quería tener un poco de atención seguramente, no quiero preocupar a nadie más y prometo tomarme todos los medicamentos puntualmente aunque me de asco jajaja-.

Así pasaron una tarde platicando de las diferentes cosas que habían pasado durante esa semana. Isshin solo sonreía junto a Yuzu al contemplar esa escena tan alegre.

-Papá…-.

-Dime-.

-Onii-chan ha llamado?-.

-No lo sé, hoy no he hablado con él solo con Urahara, como te había mencionado, por qué lo preguntas?-.

-Solo quería saber si él lo estaba pasando tan bien como ella lo está pasando-.

-Estoy seguro que sí, hoy debió estar muy asustado en realidad. Te imaginas presentar un trabajo de tantos años ante tantos críticos! Es una experiencia tan emocionante!-.

-Lamento que te lo perdieras hace tantos años-.

-No hay que lamentar, era más importante estar aquí con mi familia. Comprendo cómo se sintió Ichigo al irse sin saber de la condición de ella pero sabe que está en buenas manos-.

-Ahora solo espera que él regrese para que platiquen con calma-.

-Sí, espero que traiga muy buenas noticias de su estudio-.

-Ya verás que sí-.

… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …

Al día siguiente, Ichigo estaba hecho un mar de nervios ya que muchos otros estudios se habían presentado después del de él y también eran muy buenos. Cada uno iba acompañado de fuertes críticas y en eso muchos no sabían cómo defenderse. Desde el día anterior no había visto al Dr. Law y platicó muy poco con Urahara.

Sentado mientras observaba a los demás médicos, notó a uno que estaba sentado solo y saboreaba de una buena taza de lo que podría ser café o alguna bebida caliente. En ese momento lo reconoció y cuando iba a levantarse para ir hacia él fue interrumpido por Urahara.

-No te lo dije ayer pero estuviste muy bien, defendiste como todo un experto ese estudio que has hecho-.

-Gracias, tuve un poco de nerviosismo al principio. Ver a tantas personas sentadas poniendo atención y conocedores de todos los temas-.

-Pero sabes que nadie sabe que uno mismo cuando hace verdaderamente el estudio-.

-Eso lo recordé y pude salir adelante, espero haberlos impresionado y que al final no sea solo un tema más expuesto-.

-He escuchado muy buenas referencias de tu estudio pero también de otros dos, uno de los cuales es del Dr. Shifā-.

-Creí que él ya había estado aquí el año anterior y le dieron el primer lugar al estudio-.

-Así es, ahora presenta más avances. Creo que deberías hablar con él-.

-Es ese sujeto de allá, verdad?-.

-Exacto. Sé que no estás de acuerdo con su tratamiento pero…-.

-No es el tratamiento, es él como médico-.

-Pero no lo conoces-.

-Tal vez es envidia de que él haya encontrado una cura para la enfermedad de Rukia-.

-Puede ser… pero deberías hablar con él… recuerda que aún no encuentran una cura y ya sabes que dos mentes piensan mejor que una-.

-Me dices que le ayude a ese tarado con su trabajo?- dijo frunciendo el ceño.

-Te digo que te dejes de niñerías y lo ayudes a buscar la cura para la enfermedad del amor de tu vida- dijo mirándolo seriamente.

-Cuando lo pones en esos términos sé que dices la verdad pero sueña muy cursi-.

-Ummm, poco a poco has vuelto a ser el mismo Kurosaki Ichigo. Es interesante el cómo no estar cerca de Rukia te convierte en ogro…- en ese momento Urahara recibe un puñetazo de Ichigo en la mandíbula.

-Disculpen, puedo sentarme con ustedes?-.

-Dr. Law, claro-.

-Gracias!-.

-Dr. Law, él es el Dr. Urahara Kisuke-.

-Mucho gusto- dijeron los dos al mismo tiempo.

-Así que usted es el tutor de Kurosaki-san-.

-No sé si tutor pero sí le ayudé bastante mientras terminaba sus estudios en Inglaterra-.

-Por lo que he escuchado, usted fue el médico de Kuchiki Hisana- Ichigo miró intrigado a Urahara y el Dr. Law con sorpresa.

-Así es. Desea saber algo de ella?-.

-Sabe que su hermana tiene la misma enfermedad que ella?-.

-Lo sé, Ichigo me lo comentó. Les sirvieron los resultados que una vez obtuve de Hisana-.

-Sí, los he analizado una y otra vez para poder ayudar a Rukia-chan pero descubrí que solo alguien especializado en esa enfermedad podría hacerlo-.

-Yo perdí el hilo de todo eso por un buen tiempo, ya sabes, no es lo mismo la teoría que la práctica-.

-Qué opina del tratamiento que ha estado defendiendo el Dr. Shifā?-.

-Urahara-san, estás siendo demasiado directo- exhortó Ichigo.

-Por lo que he leído, sabe mucho del tema pero…-.

-Lo sabía- pensaba Ichigo.

-…No he hablado con él para evacuar las dudas-.

-Es una persona muy solitaria, creo que a muchos les da un poco de miedo ir y hablar con él acerca de eso-.

-Puede ser pero cuando él expuso su estudio la semana pasada fue muy criticado por los médicos ya que casi podía asegurar que podía curar la enfermedad pero no se ha comprobado que tenga cura-.

-Yo creo que con la ayuda de otro excelente neurocirujano, el Dr. Shifā puede asegurar eso- dijo mirando a Ichigo.

-Ese tipo de estudios requieren mucho tiempo y solo un excelente equipo de trabajo podría solucionarlo pero… quién querría trabajar con un tipo tan solitario?-.

-Tiene razón-.

El teléfono sonó de repente asustando un poco a Ichigo ya que estaba absorto en sus pensamientos.

-Disculpen- dijo Ichigo y se levantó de su silla –Buenas?-.

-Al fin puedo localizarte hijo, cómo va todo por allá?-.

-Papá, pensé que ya estabas durmiendo-.

-Estoy terminando unas cosas en el hospital pero quería hablar contigo, saber cómo te fue en la exposición del estudio?-.

-Pensé que Urahara-san te había informado-.

-Lo hizo pero no es lo mismo escucharlo de la propia persona-.

-Papá fue una experiencia única, primero tuve un poco de miedo pero recordé tu consejo. rEcibí muchas críticas y, aunque algunas fueron negativas muchas fueron positivas-.

-Creo que vas a quedar elegido para promocionar tu estudio-.

-No lo sé, ha habido muchos estudios interesantes, cada médico ha sacado su especialidad en alguna rama-.

-Ya verás que sí, solo ten un poco de fe-.

-Esperemos… Papá…-.

-Rukia-chan está aquí conmigo-.

-Pensé que también estaría dormida-.

-Casi, hoy estuvo con mucha actividad física y creo que ya la está afectando- decía Isshin mientras veía a Rukia mirar un programa de televisión.

-Podré hablar con ella?-.

-Voy a preguntarle. Rukia-chan, estoy llamando a Ichigo para saber cómo le fue en la exposición. Quiere hablar contigo- Rukia lo miró y un mar de sentimientos se presentaron dentro de ella, al final solo asintió con la cabeza. Tomó el teléfono.

-Hola- dijo ella.

-Hola!- dijo él con una sonrisa en su rostro y con su corazón latiendo muy rápido.

-Cómo te fue?-.

-Yo creo que muy bien, estuve muy nervioso al principio pero… todo salió bien-.

-Tuviste miedo entonces?-.

-Un poco, supongo que lo normal cuando debes defender algo frente a un montón de personas que pueden saber más que tú-.

-Cuándo vuelves?-.

-Esto dura unos dos días más… Rukia…-.

-Te extraño- fue lo único que dijo Rukia.

-Aún quieres verme?-.

-De aquí no me he movido- lo decía en burla por su situación actual –ya sabes, andar con silla de ruedas ya es cansado entonces debo caminar de nuevo-.

-Rukia, no puedes caminar?-.

-Pensé que tu padre te lo había dicho- decía Rukia mientras veía como Isshin salía lentamente de la habitación.

-No me lo había dicho… no puedo creerlo… perdóname…-.

-Es algo curioso, no me ha dado algún ataque pero no puedo caminar tanto-.

-Pero… puedes moverlos?-.

-Hoy estuve todo el día en rehabilitación y la Dra. Unohana se sorprendió al ver que avanzaba muy rápido en las rutinas. Es algún bloqueo que tengo por eso debo empezar de nuevo y no pienso tardar mucho-.

-Rukia…-.

-No tengo nada qué perdonarte… Eso es mejor hablarlo cuando llegues-.

-Sé que por más que te pida perdón no borraré lo que pasó pero haré todo lo posible- dijo mientras veía hacia donde estaba la mesa del Dr. Shifā- para que estés bien-.

-Ichigo… estoy bien- decía tratando de calmarlo –ya estoy bien-.

-Es una promesa que te hago y te lo confirmaré el día en que nos veamos-.

-De acuerdo…-.

-Te amo-.

-Yo también te amo y ya quiero que vuelvas, tienes que contarme todo lo que has vivido- decía entusiasmada.

-De acuerdo. Ahora te dejaré dormir, debes estar exhausta-.

-Allá aún no es de noche, verdad-.

-Aquí estamos entrando a la tarde creo, no tengo un reloj cerca para decirte qué hora es-.

-Disfruta del día-.

-Disfruta del sueño- así ambos terminaron la conversación.

-Mi hijo se molestó al saber que no le había comentado eso?-.

-No, se preocupó pero…-.

-Te preocupa algo?-.

-Isshin-san, cree que pueda caminar pronto-.

-Ya puedes mover los pies y es bueno, ahora solo las piernas deben soportar el peso y la actividad física, por eso es la rehabilitación-.

-Y cansa bastante, ya se cierran los ojos por su propia voluntad-.

-Descansa Rukia-chan. Por cualquier cosa, recuerda que Karin está en el turno nocturno-.

-De eso quería hablarle también. No quiero que ella tenga ese turno si es por mí-.

-No creo que eso deba afectarte-.

-Ella es la jefe de enfermeras por eso la necesitan mucho-.

-Hace tiempo que mi hija no estaba en este turno y las enfermeras no la reconocían como jefe, ahora todo está cambiando así que no te preocupes por eso-.

-Gracias Isshin-san-.

-Es cierto eso de que no te duele nada más?-.

-Supongo que el esfuerzo tan grande que hago para desplazarme sola me hace olvidar el otro dolor-.

-Puede ser…- dijo pensativo- mejor descansa porque mañana tienes un día con más esfuerzo-.

-Buenas noches, Isshin-san-.

… … … … … … … … … … … … … … … … …

Los dos días siguientes pasaron en un parpadeo tanto para Rukia como para Ichigo. Ella estaba poniendo todo su esfuerzo en volver a ser la misma de antes. Tanto entrenamiento de pequeña, incluso con la familia Kuchiki la debía serle de utilidad en este momento. Así que pasaba desde buena mañana hasta el anochecer en la sala de rehabilitación, era acompañada por Renji y ambos veían mejoras.

En cuanto a Ichigo, ese último día de conferencia estuvo ansioso ya que era el día de decisión de los jueces.

Sentado en una de las sillas de la sala principal esperaba a que todos los demás médicos llegaran. No vio a Urahara en ese día y le extrañó. Sin embargo, al voltear a su lado vio a otro médico que estaba evitando desde que llegó. El Dr. Shifā estaba ahí viéndolo fijamente. Por no ser descortés, Ichigo lo saludó.

-Hola, colega…-.

-Usted es Kurosaki Ichigo- no lo decía como pregunta.

-Así es-.

-Soy Shifā Ulquiorra-.

-Lo sé-.

-Me impresionó su estudio, colega- dijo irónicamente esa palabra, tono que notó Ichigo y se molestó de inmediato.

-Y tiene algunas consultas que quiere hacerme personalmente, supongo-.

-No. Es muy interesante pero quiero ver resultados verdaderos no solo supuestos-.

-Ya lo veo, usted sí ha tenido esos resultados en su estudio, supongo-.

-Usted es una persona que supone muchas cosas… pero sí, en mi caso ya tengo resultados… no los esperados pero sí tengo-.

-Pero… son buenos resultados?- dijo intrigado.

-Sí y no…-.

Ichigo solo lo miró más intrigado, cómo podría existir una persona que no estuviera hablando muy bien de su propio trabajo pero no pudo preguntar más porque la clausura del evento ya estaba iniciando.

Después de todos los agradecimientos y las últimas noticias, llegó el momento que muchos esperaban y entre esos Ichigo. Llamaron a muchos médicos y el premio mayor fue un empate entre Ichigo y Ulquiorra. Ambos se miraron sorprendidos y los demás médicos extrañados. Los dos subieron a la tarima a recoger el premio. Al dar las palabras de agradecimiento, Ulquiorra tomó el micrófono.

-Gracias nuevamente por esta oportunidad, aunque… no voy a aceptar la mitad del dinero, solo la tercera parte. Considero que el estudio que el Dr. Kurosaki ha presentado ante todos nosotros es una luz para todos aquellos que buscamos sanar a las personas y no solo hacer investigaciones cualitativas pero sin resultados concretos…-.

Ante las palabras todos se quedaron atónitos, y más Ichigo.

-Así que, colega, quiero que ponga su mayor esfuerzo en ese estudio y nos muestre resultados más concretos que estos que nos ha enseñado en esta semana- Ulquiorra finalizó y le brindó su mano a Ichigo. Este reaccionó y estrechó su mano a la de él.

-Gracias, colega. Espero no decepcionarlo ni a usted y a todos los médicos aquí reunidos-.

De esa manera los aplausos no esperaron más y comenzaron a hacerse presentes. Así finalizó la convención de este año.

Ichigo estaba conversando con otros médicos cuando Ulquiorra se presentó nuevamente.

-En verdad no sé qué decir. Creí que solo uno de los dos ganaría-.

-Es común que pase esto?- preguntó Ichigo.

-No. Ha pasado pero no es lo común-.

-Y por qué decidió no aceptar todo el dinero?-.

-Creo que por el momento usted podría hacer mejor uso de ese dinero; sin embargo…-.

-Qué pasa?-.

-Kurosaki Ichigo, tienes un gran potencial que quiero aprovechar-.

-Sabía que no sería gratis…-.

Continuará