Un pelín de Agst y cosas fluff. Además, he añadido un comentario que hace Frodo al final de ESDLA El Retorno Del Rey que amo mucho.
Khuzdul
Sindarin
Me dormí contra el pecho de Thorin, lágrimas aún corriendo por mi mejilla.
"Tú."
Noto las manos de Thorin agarrando mi cuello.
"¿Me has robado a mi?"
Me levanta por el cuello y me pone contra la pared. Duele. No puedo respirar.
"Miserable rata."
Sus ojos están grises. No son los ojos azules de los que me enamoré.
"¡Nunca has sido mi familia!"
Intento zafarme pero es demasiado fuerte.
"Bilbo"
Intento gritar que me perdone, que le quiero, que es mi familia, que se lo debo todo a él... Ninguna palabra sale de mi garganta dolorida. No puedo hablar.
"¡Nunca has tenido lealtad!"
Noto como me levanta más y estoy colgando de las puertas de Erebor, fuego bajo mis pies.
"¡Bilbo!"
"Nunca has tenido mi corazón."
Lo último que veo son sus ojos mientras caigo y el fuego me absorbe.
Abrí los ojos y lo primero que vi fue el azul de unos ojos que me miraban fijamente. Entré en pánico cuando reconocí esos ojos azules y noté como Thorin me tenía contra sus brazos. Pegué un grito intentando zafarme pero él no me soltaba.
"Bilbo. Bilbo, para... Ha sido un sueño, Bilbo." Me seguí removiendo en sus brazos hasta que recordé lo que había pasado. Este Thorin no era el mismo Thorin con el que había soñado, a este Thorin le importaba, a este Thorin no le había traicionado, a este Thorin no le había vencido la enfermedad, aún.
Me abracé a él y empecé a disculparme, susurrando. "L-Lo siento, l-lo siento..." repetía una y otra vez. Thorin me acarició el pelo sin decir nada hasta que conseguí calmarme.
"Intenté despertarte cuando empezaste a gritar y a moverte contra mi, pero la pesadilla no te dejaba ir."
Me mordí el labio y me separé de él. "¿Estabas durmiendo en mi cama?" Le miré fijamente y él se pasó una mano por el pelo.
"Anoche no podía hacer que te soltaras de mi después de lo que nos contaste, así que sí, me quedé contigo."
Recordé como la noche anterior les había contado mi historia-mentira que no se alejaba mucho de la realidad. Volví a bajar los ojos y me agarré las piernas intentando calmarme aún después de todo lo que había pasado. "S-Siento mucho eso... ha pasado mucho tiempo creía que podría hablar de ello pero..." Thorin puso su mano sobre mi brazo y le miré, él intentaba sonreír pero se le notaba triste.
"Yo también tengo pesadillas, lo entiendo." Asentí y miré la habitación, estaba vacía salvo por nosotros dos. Debí de estar mirando a la nada durante un tiempo porque noté como Thorin me apretaba un poco el brazo para llamarme la atención pero yo siseé de dolor. "¿Aún duele?" Thorin se acercó más a mi e inspeccionó mi brazo y mi muñeca. Noté entonces que ambos aún llevábamos la ropa del día anterior y que él parecía tener ojeras.
"Sí... Pero no tanto como ayer." Thorin asintió y se separó de mi, levantándose para estirarse. "¿Qué hora es?"
Thorin se acercó a la ventana y quitó las cortinas. "Parece es un poco antes de la hora del desayuno." Se volvió a estirar y yo me levanté mirando como su espalda se contorneaba. Cuando se dio la vuelta miré hacia otro lado, sonrojado.
"Y... ¿los otros? ¿No es muy pronto para irnos ya?"
Thorin carraspeó y evito la pregunta. "¿Crees que estás listo para montar en poni? Podemos esperar un día más por ti... y por Ori." Volvió a carraspear.
"No, estoy bien, y seguro que podré montar, aunque Ori a lo mejor necesita que Dwalin le ayude." Sonreí y Thorin alzó una ceja.
"¿Tú también te has dado cuenta?" Empecé a reír.
"¡Pues claro! Han estado todo el viaje mirándose y siempre que necesita algo Ori, Dwalin le ayuda." Thorin asintió y fue hacia la puerta.
"No creo que Dwalin sepa que le gusta a Ori, esta muy ciego para eso." Dijo antes de sonreírme y abandonar la habitación.
"Él no es el único ciego aquí..." Susurré antes de abandonar la habitación e ir al salón donde estaban los demás.
Cuando me vieron llegar todos dejaron de hablar. Ori estaba al lado de Nori y Dwalin mirando el tobillos del escriba mientras que el resto estaba repartiendo el desayuno que habían solicitado. Thorin estaba sentado al lado de Gandalf, seguramente hablando de lo que harían después. Cuando me acerqué a la mesa, Bofur pasó un brazo por mis hombros. "¿Estas bien, Bilbo?" Me preguntó, y yo le sonreí.
"Sí, perdón por lo de ayer..."
Bofur negó con la cabeza y Balin también se acercó. "No pidas perdón muchacho." Me cogió el brazo bueno. "Has pasado por tiempos malos, como todos los de aquí presentes. No vamos a pensar mal de ti porque lloraras ya que aquí todos hemos llorado alguna vez ante la pérdida de alguien a quien amamos." Vi como casi todos los enanos asentían levemente, y después Balin me acercó a la mesa al otro lado de Oin. "Primo, ¿puedes ver cómo está Bilbo cuando acabes con el joven Ori?"
Ori miró por encima del hombro de Oin y me sonrió mientras Oin se giraba para mirar mi muñeca. "Siento que pasaras por aquello, Bilbo.."
"Gracias, Ori." Respondí, y mi mente añadió "espero que nunca volvamos a pasar por ello."
Después de que Oin diera su visto bueno a mi muñeca diciendo que no estaba rota y me la vendara, desayunamos. El ambiente parecía un poco más relajado, hasta Kili y Fili intentaron tirarse comida entre ellos pero Thorin les pegó un grito, lo que hizo que todos nos riéramos. Cuando los hermanos se cansaron de hacer travesuras y acabaron de comer veía como me miraban y cuchicheaban, como cuando Merry y Pippin eran pequeños y querían que les contara mis historia de mi viaje con 13 enanos.
"Fili, Kili, si queréis preguntarme algo podéis hacerlo, en serio."
Los dos hermanos se miraron respectivamente. Al final fue Fili el que habló. "Nos preguntábamos como es que se enamoró de aquel enano, ¿Threon se llamaba?"
Me mordí el labio y me miré las manos. "Theon. Y no se como me enamoré de él, supongo que fue por lo buen enano que era y porque me trataba muy bien. Pero nunca le dije que le quería, no tuve tiempo." Sonreí triste y los dos hermanos se miraron otra vez. La mesa estaba en silencio cuando Kili me miró de nuevo.
"Entonces, ¿por qué viniste con nosotros? ¿No hubiera sido mejor quedarte en Bag End tranquilo, sin emboscadas de orcos ni enanos que te recuerden a él?"
Asentí con la cabeza y le miré fijamente. "Kili, después de todo lo que pasé, ¿cómo crees que podría seguir con una vida tranquila? Con todo lo que perdí... Te pregunto, Kili, ¿cómo se retoma el hilo de toda una vida? ¿cómo seguir adelante cuando en tu corazón empiezas a entender que no hay regreso posible? Que hay cosas que el tiempo no puede enmendar. Aquellas que hieren muy dentro. Que dejan cicatriz..."
Kili dejó de mirarme para mirarse a las manos. "Lo siento, Bilbo..."
Negué con la cabeza y noté como Bofur y Ori me abrazaban. "No os preocupéis, estoy bien. No sois los primeros en hacerme esas preguntas." De todas formas, Bofur y Ori no me soltaron. Kili y Fili se unieron al abrazo también y con el abrazo de ellos cuatro ya estaba tan aplastado que no podía respirar. "¡Venga, venga! ¡Vais a hacer puré de hobbit como sigáis así!" Todos se rieron y me soltaron, Bofur dándome un beso en la cabeza. Me giré para mirar a Gandalf y Thorin que hablaban mirándome y alcé una ceja cuando se volvieron, como si me estuvieran deduciendo. Miré hacia Bofur que se encogió de hombros y seguimos hablando. Bifur, por primera vez en lo que llevábamos de camino empezó ha hablarme en Khuzdul, y Bofur me traducía las historias del juguetero, pero yo ya sabía lo que decía porque cuando Lord Elrond me enseñó Khuzdul, su acento era parecido al de Bifur, pero claro está, no podía decírselo. Bifur me contó que estaba haciendo un muñeco de madera que la última vez regaló a Gimli después de que yo me fuera de Erebor y Gimli lo llevaba durante la Guerra del Anillo. Cuando ya amaneció y nos pusimos a recoger nuestras cosas me fijé en que Gandalf y Thorin no dejaban de hablar entre ellos, muy bajito, como si no quisieran que nadie les oyera. Me acerqué a ellos y noté como se tensaban un poco.
"¿Ocurre algo?" Pregunté preocupado.
"No, señor Baggins." Me respondió Thorin mientras Gandalf se alejaba. "Solo paranoias de un viejo mago." Thorin me sonrió y se fue mientras yo miraba a Gandalf irse hacia otro lado. Estaba seguro de que Gandalf sabía que algo estaba mal conmigo. Me acerqué a Gandalf una vez salimos fuera del hostal.
"Gandalf... ¿podemos hablar un momento?" Gandalf asintió y nos pusimos a un lado de la posada. "Sé que crees que algo pasa, y tienes razón, pero por ahora tienes que confiar en mi. He pensado mucho, y creo que será mejor que os cuente a ti, a Lord Elrond y a Lady Galadriel lo que sucede, pero hasta que lleguemos a Rivendel, por favor, confía en mi."
Gandalf me miraba fijamente sin saber que decir, pero poco después asintió. "Confío en ti, Bilbo Baggins, no sé por qué ya que todos mis sentidos dicen que no lo haga, pero lo hago."
Suspiré de alivio. "Gracias. Una vez lleguemos a Rivendel te lo contaré todo, pero la única condición es que ninguno de los enanos puede saberlo."
Antes de que Gandalf pudiera decir nada Thorin nos llamó para montar en nuestros ponis, así que Gandalf solo asintió levemente y se fue a por su caballo.
Emprendimos el viaje de nuevo cada uno en su poni salvo Ori, que aún cabalgaba con Dwalin a su espalda ya que el tobillo tardaría un poco más en curarse. A todos se les veía bastante cansados, así que me acerque a Fili y a Kili y les pregunté si les había despertado con la pesadilla que había sufrido.
"Bueno... si nos despertaste, pero..." Kili miró a su hermano, y Fili continuó.
"Gandalf ha tenido peores pesadillas que tú desde que llegamos a Bag End, y muchos de nosotros sueños raros sobre ti."
"¿Qué clase de sueños?"
Los hermanos se miraron entre ellos y vi como Thorin se nos acercaba y se dirigía a sus sobrinos. "Os dije que no hablarais de ese tema con el mediano." Dijo Thorin y yo no pude evitar un escalofrío que me heló la sangre.
"¿Thorin? ¿Qué pasa?" Le pregunté mirándole fijamente, y él negó con la cabeza.
"Nada de lo que preocuparse, Señor Baggins."
Solté una carcajada nerviosa y paré el poni, haciendo que el resto de la Compañía también se parara. "Thorin Oakenshield, ¿qué está pasando?"
Thorin miró a cada enano y a Gandalf que le asintió débilmente. Entonces Thorin me miró fijamente y Gandalf me contestó. "He soñado cosas que no han pasado pero que siento que las he vivido. He visto muerte y guerra cuando aún no ha pasado. He soñado con este viaje, contigo, Bilbo."
"¿Con qué has soñado exactamente?" Pregunté poniéndome muy serio.
"Con Erebor y Mordor."
La sangre se me congeló. "Entonces, ¿lo sabes?" Le pregunté en Sindarin, y él alzó una ceja.
"No sé nada, y eso es lo que me preocupa, Bilbo, que tu sepas más que un Protector de la Tierra Media."
Suspiré de alivio y acaricié la crin de Myrtel. "Hablaremos en Rivendel de esto, no temas, Mithrandir." Sonreí levemente y me dirigí a Thorin. "¿Confías en mi?" Le pregunté mirándole fijamente a sus ojos azules.
Él suspiró pero no abandonó los mios. "Nos acabamos de conocer pero siento que nos conocemos de hace mucho más tiempo, siento que moriría por ti, y eso no me gusta. Soñé contigo la noche antes de conocerte, ¿cómo pude soñar contigo si no te conocía?" Dijo muy serio y los miembros de la Compañía se miraron unos a otros.
"Thorin... En Bag End fue la primera vez que nos conocimos, te lo aseguro." Le sonreí levemente y seguimos nuestro camino. Tampoco esta vez le había mentido, cierto es que nos conocimos por primera vez en Bag End, pero en otra vida. Seguimos en silencio hasta que alcanzamos una montaña donde pusimos el campamento. Ya habíamos estado allí antes la última vez, así que una vez que todos estábamos dispuestos a dormir, yo me senté cerca de Fili y de Kili. Poco después de hablar un poco oí lo que una vez antes casi me hace volver a desmayarme. Orcos.
"¡Orcos!" Dijo Kili acercándose a su hermano y a mi. Su tío dio un singular salto contra la piedra en la que estaba apoyado.
"Sí, no quiero volver a acercarme a uno nunca.." Dije suspirando y mirándome las manos. Sabía que era la horda de orcos que seguía a Azog, y eso me hizo temblar.
"¿Estás bien, Bilbo?" Se acercó Thorin tras verme temblar y yo asentí levemente. Él puso su brazo sobre mi hombro y me acercó a su pecho para que dejara de temblar.
"¿Tanto miedo le tienes a los orcos, Bilbo?" Medio bromeó Kili pero nadie más se rió ya que los ojos de Thorin parecían asesinarle con la mirada.
"¿Crees que es divertido, Kili?"
"N-No, Thorin, solo..."
"No sabéis nada de este mundo ni de lo que hay ahí afuera." Me mordí el labio y noté como Thorin me tenía cada vez más fuerte agarrado. Miré sus ojos que estaban mirando el fuego de la hoguera, perdido en sus pensamientos. Poco después Balin se acercó y puso una mano sobre el hombro de Kili.
"No te preocupes, muchacho. Thorin tiene más motivos que nadie para odiar a los orcos." Miré a Thorin de nuevo y quise acariciarle el pelo pero no lo hice, sabía que aún no teníamos ese nivel de ¿amistad?, ¿seguridad?, no sabía como llamarlo, pero sabía que Thorin no estaba listo aún. Sí puse una mano en su brazo notando durante toda la historia lo tenso que estaba y como al final se destensó del todo.
"¿Qué pasó con el pálido orco?" Preguntó Ori que estaba sentado contra una roca, su pierna mala sobre el regazo de Dwalin.
Antes de que Balin contestara tenía que avisarles de que el pálido orco seguía vivo, y solo había una opción, así que me dejé llevar por el miedo empezando a temblar.
"¿Bilbo?" La Compañía se había levantado tras la historia de Balin y ahora estaban todos mirándome. Alcé la vista hacia los ojos de Thorin y agarré su mano con la mía sana.
"E-El pálido orco... ¿tenía una cicatriz que le atravesaba todo un lado de la cara?"
Thorin se tensó aún más y me miró extrañado. "Sí... ¿cómo sabes...?"
Me mordí el labio aún más hasta hacerme sangre y bajé la mirada. "Es el orco que mató a Theon y a Freyon."
Thorin me soltó y me miró como si hubiera visto un fantasma. "No puede ser." Se limitó a decir, y yo recordé la primera vez que vi a Azog y la cara de espanto de Thorin tras verle otra vez.
"No tenía brazo, sino una espada incrustada. C-Con esa espada les mató." Volví a temblar y vi como Thorin se iba lejos. No le seguí porque supe que querría estar solo. Tanto Dwalin y Balin, que habían luchado en la batalla de Azanulbizar, estaban pálidos. Balin se acercó a mi.
"¿Estás seguro, muchacho?" Y yo asentí.
"N-No creo que haya otro orco como el que tú has descrito Balin. E-Estoy seguro."
Poco a poco la Compañía volvió a sus camastros, salvo Thorin que no volvió al campamento hasta el alba. Yo me tumbé cerca del fuego y poco después Fili y Kili se acurrucaron contra mi como si me protegieran, o como si quisieran que yo les protegiera. Ninguno de la Compañía logró dormir aquella noche ante el sonido de los orcos a lo lejos más que unos minutos.
Bueno, Thorin no fue enviado al pasado como muchos pensabais, pero si que esta empezando a recordar por sueños que tiene jejejeje. ¡Ya queda poco para saber quien es el que/la que volvió al pasado sin querer con Bilbo!
Gracias por los favs y los comentarios! 3
