Era un nuevo amanecer en un bosque muy lejos de Magnolia, se veía a dos magos dormir abrazados mientras un niño aparecía frente a ellos.
-Vamos a jugar, Lucy, hermano despierten- dijo el niño mientras tocaba la mejilla de Lucy.
-Hm… buenos días Zakku- dijo la rubia mientras se incorporaba.
-Hola Zakku- dijo Zeref medio dormido.
-Hermano ¿dormiste bien abrazado de Lucy?- dijo Zakku en tono malvado.
-¿A qué te refie- no termino de decir la frase el mago al darse cuenta de que estaba abrazando la cintura de la rubia, rápidamente se escondió detrás del árbol más cercano para no ser golpeado por Lucy.
-Lucy perdón juro que nunca más me voy a meter a tu cama- dijo desesperado Zeref al ver que Lucy se estaba levantando.
-¿De qué estás hablando? No te voy a hacer nada, anoche sentí que te colaste en mi cama pero como tenia frio no te saque además que estabas calentito asique gracias- dijo Lucy con una gran sonrisa.
-Entonces tendré que hacerlo más seguido- dijo Zeref acercándose a la rubia.
-Q-que no se te haga costumbre ¿entendiste?- dijo Lucy roja como un tomate.
-See guusstaaannn- dijo Zakku en tono de burla, los magos se pusieron tan rojos que solo atinaron a voltearse.
-B-Bueno que tal si vamos a la ciudad para desayunar y comprar unos cuantos materiales que hoy tenemos que construir una casa si es que no queremos vivir al aire libre- dijo Zeref recogiendo unas cuentas ramas.
-Tienes razón, vamos Zakku- dijo Lucy caminando.
-Voooyy- dijo alegre el niño mientras corría hacia Lucy pero se detuvo al escuchar unos ruidos en los arbustos.
-¿Sera mi imaginación?- dijo acercándose a los arbustos.
-¡Zakku apúrate que te dejamos atrás!- grito Zeref.
-¡Esperen!- dijo el niño corriendo tras los magos.
Pasaron unos minutos desde que se fueron los tres magos cuando salieron detrás de unos arbustos cuatro hombres.
-Por poco y nos pillan jefe- dijo uno de los hombres.
-Tranquilo cuando el mago oscuro se valla atacamos- dijo otro de los que salieron.
-Con Lucy (Punto De Vista Normal.) -
-Zakku ¿Por qué tardaste tanto?- pregunto la rubia.
-Por nada, no importa- dijo Zakku, caminaron en silencio hasta llegar a la cuidad y fueron directamente al restaurante.
-Bien ¿Qué quieren comer?- pregunto la camarera.
-Dos cafés, un jugo de naranja y tres especiales por favor- le dijo Lucy a la camarera entregándole los menús.
-Enseguida- dijo con una sonrisa la camarera antes de irse.
-Zakku ¿Qué pasa, porque estas tan callado?- pregunto preocupada Lucy.
-Es solo que…. Me dio la impresión de que había unas personas cerca del claro y me da mala espina- dijo pensativo Zakku.
-¿No serán imaginaciones tuyas?- le pregunto Zeref al niño.
-No creo- dijo el niño.
-Bueno no nos quedemos pensando en eso que ya traen la comida- dijo Lucy para acabar con el ambiente tenso.
-Sí, tienes razón- dijo Zakku con una sonrisa.
-Aquí les traigo su comida, un jugo de naranja para este encantador niño, dos cafés y tres especiales- dijo la camarera dejando la comida.
-Gracias- le dijo Zeref.
-Tienen un hermoso hijo, espero que sigan siendo una feliz familia- dijo la camarera antes de irse, cuando se fue Lucy escupió el café que estaba tomando en la cara de Zeref.
-¡Jajajajaja ¡creyó que yo era su hijo!- gritaba Zakku riéndose de Lucy y Zeref que estaban más rojos que el cabello de Erza, toda la gente en el restaurante los estaban viendo por todo el ruido que estaba haciendo Zakku.
-Me-mejor comencemos a comer antes de que se enfrié- dijo nerviosa Lucy.
-T-tienes razón que hoy tenemos muchas cosas que hacer- dijo Zeref tan nervioso como Lucy.
Después de ese "malentendido" comieron tranquilamente hasta acabar, los magos se fueron despidiéndose de la camarera y partieron a la tienda de materiales de construcción para poder hacer su nueva casa.
-Bienvenidos ¿Qué necesitan?- dijo el dueño de la tienda.
-Necesitamos materiales para hacer una casa- le dijo Zeref.
-¿De qué material la quieren?- pregunto el dueño.
Lucy no entendía nada de lo que estaban hablando asique salió de la tienda para tomar algo de aire fresco.
-Es increíble cómo ha cambiado mi vida de un día para otro- dijo Lucy mirando su mano derecha, recordó todo lo que sucedió hace unos días, no pudo evitar sentirse triste.
-Ya verán, les demostrare que no soy débil, are que se traguen sus palabras- dijo decidida.
-¿Con quién hablas?- pregunto Zakku frente a Lucy.
-Con nadie, no le prestes atención- dijo la rubia.
-Estas mintiendo ¿Por qué estas triste?- dijo preocupado el niño.
-Solo me acorde de unas personas- dijo triste Lucy.
-Si esas personas te hicieron daño yo los castigare, no dejare que nadie te haga daño lo juro- dijo Zakku tomando las manos de Lucy.
-Gracias- dijo Lucy revolviendo el cabello del niño.
-¿Qué están haciendo?- pregunto Zeref apareciendo atrás de su hermano pequeño.
-Nada importante, ¿terminaste?- pregunto Lucy más animada.
-Sí, el dueño es buena gente, dijo que nos ayudaría mover los materiales hasta el lugar donde la queremos- dijo con una sonrisa Zeref.
-¿Enserio?- pregunto Lucy.
-Enserio, mañana va a llevar las cosas-dijo el mago oscuro.
-Que bien, ¿vamos por unos helados?- dijo alegre Zakku.
-Vamos- dijeron la rubia y el de ojos negros al mismo tiempo.
Vagaron por la ciudad el resto del día, pasaron frente a una tiendo de ropa que exhibía un hermoso vestido blanco con toques de negro al final, Lucy se quedó viéndolo por unos segundos y Zeref se dio cuenta, dejo a Zakku y Lucy en un parque cercanos mientras se fue, cuando regreso de dijo a Lucy que cerrara los ojos para una sorpresa, cuando abrió los ojos se encontró con una caja en sus piernas, cuando la abrió vio el vestido que le había gustado, sin pensarlo dos veces se lanzó a los brazos del mago dándole las gracias.
La noche llego y los magos se dirigieron al lugar donde descansaban por ahora.
-Voy a buscar unas ramas para el fuego- dijo Zeref mientras desaparecía entre los árboles.
-Zakku ayúdame a pescar algo- dijo Lucy desde el claro.
-Ya voy- dijo el niño sin prestar mucha atención por que volvió a sentir que alguien estaba en los arbustos.
-¿Me vas a ayudar o no?- pregunto Lucy atrás del niño.
-Ehh si, vamos- dijo saliendo de sus pensamientos.
-¿En verdad estas bien?- pregunto preocupada Lucy.
-Sí, no te preocu- de la nada aparecieron tres hombres que atraparon a Lucy y a Zakku.
-¿¡Quienes son!?- pregunto Lucy con un poco de miedo.
-Valla señorita no debería enojarse tanto que le van a salir arrugas- dijo uno de los sujetos en tono despreocupado.
-No me hagan repetir mi pregunta- dijo enojada la rubia.
-Tranquila que no queremos nada de ti, a quien queremos es a ese mocoso- dijo el más grande de los sujetos.
-¿Y por qué me quieren a mí?- pregunto tranquilo Zakku.
-Por tu magia y para atraer a tu hermano- dijo el hombre que parecía ser el líder con una sonrisa macabra.
-¿Qué pasaría si no quiero ir con ustedes?- dijo serio el niño.
-Tu amiguita pagara las consecuencias- dijo el que sujetaba a Lucy.
-No te atrevas a hacerle nada a Lucy- dijo en un tono frio mientras su ojo negro se transformaba a rojo.
-Entonces has lo que decimos- dijo el que parecía el líder.
-Está bien pero cuando dejen a Lucy en paz- dijo Zakku mientras que el que lo sujetaba lo soltaba.
-Muy bien pero antes quítenle ese collar, no creas que no sabemos que ese no es tu cuerpo verdadero- dijo uno de los sujetos.
-No se atrevan a tocarla- dijo fríamente acercándose a la rubia
-Zakku no te vallas, no quiero que te pase algo por mi culpa- susurro Lucy.
-No te preocupes por mí, yo soy feliz sabiendo que eres feliz- dijo con una sonrisa el niño.
-Pero aun así, me tienes que estar salvando siempre que estamos en problemas simplemente porque soy débil- dijo Lucy mientras unas lágrimas caían por sus mejillas.
-Tú no eres débil, eres la persona más fuerte que he conocido además tú fuiste la única que nos ha amado de verdad a mí y a mi hermano- dijo el niño secando las lágrimas de Lucy, poco a poco Zakku le saco el collar a Lucy mientras esta lo veía irse con esos sujetos mientras desaparecía.
Lucy no lo soporto, no pudo soportar ver a Zakku marcharse por salvarla a ella, sus piernas no pudieron soportar su peso cayendo al suelo mientras gritaba y lloraba, cada vez sentía menos su cuerpo.
-Pov. Lucy-
Por culpa de mi debilidad se llevaron a Zakku, porque soy tan débil, recordé lo que mi supuesta "familia" me había dicho antes de echarme del gremio, todos y cada uno de ellos tenía razón, pero yo ya no quiero ser débil, quiero proteger a las personas que amo.
-¿Quieres proteger a la gente que amas?- dijo una vos atrás de mí, al girarme no avía nadie.
-¿¡Quien está ahí!?- pregunte temerosa.
-Yo- dijo una mujer abrazándome por la espalda, al darme vuelta vi a una mujer que parecía de 20 años, con cabello blanco y ojos color chocolates, su piel era como porcelana, vestía un vestido blanco hasta un poco más arriba de la rodilla con unas botas blancas también pero lo que más llamó mi atención fueron unas hermosas alas que salían desde su espalada, eran tan blancas como la nieve, se veían tan puras y frágiles pero a la ves imponían respeto y superioridad.
-¿Quién eres?- pregunte sin dejar de ver sus alas.
-Eres algo cruel al olvidarme sabes- dijo con un puchero la mujer.
-¿A qué te refieres? Yo nunca te había visto en mi vida- dije incrédula.
-En eso tienes razón, nunca me has visto en esta vida- me dijo marcando esa palabra.
-¿No entiendo nada de lo que dices?- dije confusa.
-No es tiempo para esto, en algún otro momento tendremos la oportunidad de hablar sobre esto pero dijiste que no querías ser débil, ¿Verdad?- pregunto seria.
-A si es- dije firme.
-Entonces solo tienes que decir mi nombre- dijo sonriendo.
-¿Tu nombre?- pregunte aun mas confundida.
-Vamos solo dilo y yo estaré libre para poder guiarte- dijo agitando sus alas.
-¿Cómo sabré cuál es tu nombre?- pregunte.
-Siempre has sabido mi nombre solo que esta en el fondo de tu memoria- dijo mientras desaparecía.
Me quede callada por unos cuantos segundos mientras pensaba en esa mujer hasta que un nombre apareció por mi mente, era tan hermoso igual que peligroso.
-¡RACIEL PRESTAME TU PODER!- grite con toda mis fuerzas, apareció un círculo mágico de color blanco bajo de mí, frente a mi apareció Raciel y me abrazo, pude sentir como ella se metía en mi cuerpo, de pronto sentí que algo salía de mi espalada, cuando gire mi cabeza para verla me encontré con un par de alas blancas resplandecientes, mi vestimenta cambio a una parecida a la que usaba Raciel y mi cabello creció hasta mi cintura mientras que unos mechones de cabello cambiaban de color a blanco.
-Con este poder serás capaz de proteger a tus amigos- escuche dentro de mi cabeza.
-¡Sí!- dije con energía.
-Pov. Normal-
Zeref se encontraba un poco lejos del claro mientras buscaba ramas para hacer una fogata hasta que sintió un poder mágico que creyó olvidado.
-¡Lucy!- grito desesperado corriendo hacia al claro, al llegar se encontró a Lucy con unas alas blancas que nunca más creyó que volvería a ver, se fue acercando poco poco a la rubia hasta que ella sitio su presencia.
-¿Zeref? Por favor perdóname- dijo abrazándolo.
-¿Por qué te disculpas, por cierto que te paso?- dijo secándole las lágrimas.
-Se llevaron a Zakku por mi debilidad, porque no fui capaz de protegerlo- dijo incapaz de verle a los ojos.
-Tranquila lo vamos a encontrar, además Zakku no es débil tu deberías saberlo- dijo calmándola un poco.
-Tienes razón- dijo más tranquila.
-Por cierto todavía no me cuentas que te ocurrió- dijo mirándola serio, Lucy le conto todo lo que había sucedido incluido cuando se llevaron a Zakku.
-Increíble que Raciel se halla comunicado contigo- dijo sorprendido, y ¿por qué se presentó en su forma de mujer?, pensó algo incómodo.
-¿A qué te refieres?- le pregunto curiosa.
-A nada no le prestes atención- dijo un poco nervioso.
-Cómo vamos a encontrar a Zakku- pregunto la rubia.
-No dudes de mis habilidades, los puedo encontrar en menos de cinco minutos- dijo con orgullo Zeref.
-Entonces vamos a salvar a Zakku- dijo Lucy con una sonrisa decidida.
-Tienes razón- dijo Zeref, los dos se prepararon y en el pasar unos minutos el mago oscuro logro encontrar el lugar donde estaba Zakku, con su magia creo un portal que lo llevaba directamente hacia ese lugar. Lucy y Zeref estaban al frente del portal cuando se tomaron de las manos.
-Espéranos Zakku- dijeron los dos al mismo tiempo mientras atravesaban el portal.
