Derecho de Autor:

Naruto le pertenece al honorable Masashi Kishimoto. El tema "Hazme" es de David Bolzoni. Los cumplidos a ellos y las críticas a mí.

ADVERTENCIA:

Esta entrega contiene incesto, yaoi, lemon (Traducción: Relaciones sexuales entre los hermanitos incesto).

ACLARACIÓN:

El presente songfic es la continuación de "Sin miedo a nada". Decidí hacerlo con POV de ambos.

Dedicado a Midori

Hazme

(Itachi & Sasuke POV)

(Itachi POV)

Ha sido larga la travesía, y fueron extensos los kilómetros que hemos recorrido durante los días que sucedieron a nuestra liberación… Ver cada caída del sol, cuan si ésta fuera la última, pero viviendo cada gratificante segundo a su lado… Siendo todos los acontecimientos posteriores, a ese día, parte de una nueva vida, junto a mi amor. Sobreviviendo con sus besos, mientras que él me juraba que se entregaría a mí, pero no en medio del bosque sino en un hogar con el que soñaba, y el cual había sido determinado como nuestra primera prioridad.

Hemos viajado con cada nuevo amanecer, y al apagarse la luz, hemos descansando con el abrigo de la luna, bajo ese manto de estrellas que resguardaban nuestro hermoso presente. En esas noches de claridad, embelesado con el cuerpo de mi hermano, ansiaba con prontitud materializar mi amor por Sasuke. No obstante sabía que él estaba cansado, dado que durante el día corríamos, con el objetivo de seguir perdiéndonos… Me tranquilizaba saber que más tarde podríamos tocarnos… Ya tendríamos el tiempo para amarnos con calma, como debe ser… como debió ser desde siempre. Estoy convencido de ello, todo lo que vendrá se augura con los mejores pronósticos, porque lo que estamos viviendo es una felicidad que va en aumento.

Finalmente, fue una semana después que hayamos lo que sería nuestro nido de amor, un espacio para nosotros dos… Sólo los dos.

No estoy muy seguro de la ubicación de nuestro casa, que ha sido adquirido con el dinero que me había dado Kakuzu para solventar los gastos tanto míos como los de Kisame. Me viene a la mente un pequeño dato y es que al abandonar, en esa posada, a mi ex compañero, había omitido el pago de las habitaciones, puesto que le informé a la dueña que mi compañero saldaría la cuenta. No hay nada que hacer, ahora es tiempo de ser feliz… lo que suceda con Kisame y los demás no es algo por lo que me desvele.

Como decía, compramos una propiedad en un país rural. Una anciana nos la vendió a un precio más que accesible, deduzco que necesitaba el dinero, y nos entregó la casa ese mismo día, sin mayores inconvenientes. Lo que me lleva a pensar que al final la vida se encauza acorde a nuestro amor… ¡Ya era hora de que la fortuna estuviera de nuestro lado!

De modo que, Sasuke y yo, nos dispusimos a ordenar nuestra casa. La estructura de ésta es similar al antiguo hogar de la prestigiosa familia Uchiha, es decir una casa tradicional, con sus puertas corredizas, dos fuentes de agua y un jardín espacioso. Pero prefiero ahorrarme los detalles, es mejor concentrarme en este instante mágico…

Y ahora… Estamos los dos, descansando en el jardín. Precavidamente había puesto mi tapado de Akatsuki, que aun converso, en el pasto, a modo de alfombra. Dejamos a un lado nuestros calzados para mayor comodidad. Me recosté en el tronco del árbol que nos hacía sombra, mientras que Sasuke tenía la cabeza sobre mi pecho, su cuerpo entero estaba en medio de mis piernas. Desde este punto, teníamos un panorama de nuestro hogar, el rayar del sol y esos algodoncitos dispersos, que de tanto cubrían a esa enorme estrella, dándonos una completa Paz…

Pensar que unas semanas atrás éramos infelices, que ansiábamos estar juntos. Es gracioso, ahora todo es tranquilidad y vamos recuperando el tiempo perdido, haciendo volver de a poco esos años en que fuimos desconocidos. Pasamos tardes enteras contando pequeñas anécdotas de nuestro pasado en común, también rememorando esos días en que estuvimos separados. Mi hermano menor reía por la manera desfachatada en que me refería a mis ex compañeros de Akatsuki… Yo me burlaba de Sasori, de la religión de Hidan y Sasuke no paraba de reírse. No es que me guste hablar mal de las personas, más me gustaba ver el rostro alegre de Sasuke. Como yo contaba mi historia en Akatsuki, Sasuke me contaba de la vida en Konoha… Cuando él relataba sus aventuras como genin, yo mostraba mis celos retardados hacia las personas que compartieron tiempo con mi otouto, en esos años en que estuve ausente. La idea de que alguien conoce un detalle de Sasuke que ignoro, me hace sentir lejano, apartado de él… hace que quiera besarlo con violencia, abrazarlo y sentirme más cercano a él… estar más dentro de él… Sin embargo, para mi disgusto, Sasuke ha sido un poco frío en esto. Irremediablemente indiferente… Hace más de cinco días que vivimos en esta casa, estamos arreglando sus desperfectos y, lo reconozco, el trabajo es cansador… Pero no tanto como para eludir el sexo.

Bajé mis ojos a su rostro, Sasuke parecía dispuesto a dormir en mis brazos… Otra vez dormir sin que hayamos hecho nada. Aunque, tal vez Sasuke espera una acción mía, como anteriormente había esperado que lo salve. Cualquier excusa parece válida para hacerlo mío, ¿cierto?

Él respiraba sobre mi pecho… Lo volví a mirar, y comprendí que no podría resistir más tiempo. En el siguiente segundo, mis dedos resbalan por su cuello, se deslizan lentamente, y se detienen vacilantes en su antebrazo. Vuelvo a descender, procurando aminorar mis acciones, la lentitud ante todo es primordial para mi cometido. Sasuke no dijo nada, estiró la cabeza para mirarme, luego desvió sus ojos hacia el horizonte. Es claro que mucho no le incomodó, pero ha sido suficiente para romper el sueño al que estaba cayendo. Por un momento creí que aceptaba mis caricias de modo indiferente. Consternado con la idea, insistí en las caricias y él por fin reaccionó, se movió un poco para escapar de mi mano. Por supuesto que una vez que lo toqué no iba a dejar de tocarlo. Así con cada anticipo de mis ágiles manos él retrocede unos centímetros, a un lado o al otro, conforme a mis progresos, haciendo de esto un continuo acecho y mi mano que va de izquierda a derecha. Sin embargo, advertí que un leve tono escarlata apareció en sus mejillas pálidas. Al parecer, Sasuke sólo trataba de mantenerse estoico ante mis peligrosos avances.

Sabiendo esto, no podía conformarme con tocar su brazo, mis instintos mueven mi cuerpo, ni tampoco podía esperar que mi hermanito se aproxime mansamente a mí. Habría que aventurarse hacia la presa…

Ni lerdo ni perezoso, comencé a frotar la yukata negra que llevaba puesta mi adorable hermano. Luego resbalo mis dedos debajo de esa prenda recién estrenada, para hallar esa piel hasta entonces desconocida para mí. Palpando todo lo que mi posición me permite. Primero su clavícula es víctima de mi manoseo y luego su pezón izquierdo, es en esta zona en donde suprimo con fogosidad, sacándole varios gemidos silenciosos, sonidos que Sasuke trata de callar. Aspiro de sus finos cabellos para, a través de mis toques, hacerle saber lo que quería.

Sasuke suspira quedamente, mueve sus pestañas en muestra de perplejidad por lo que podría considerarse una osadía de mi parte. He aquí un error clave, simplemente intento amarlo… No puedo tolerar este distanciamiento, porque lo deseo intensamente.

–Hace frío –dice, haciendo un ademán para que me enderece. A continuación se levanta para acomodarse mejor sobre mis piernas y yo me quedó mirando sus cabellos.

Enseguida, mi mente perversa interpreta el comentario de mi hermano menor como una indirecta para iniciar un juego postergado, un juego que hemos evitado desde que lo rescate.

–Sí, el ambiente está enfriándose –revelé –. No te preocupes, conozco una forma de retener el calor…

Tiré con vehemencia del obi que moldeada la yukata de Sasuke, teniéndolo en mis manos lo arrojó a una distancia considerable. Sasuke se quedó estático. Mis siempre rápidos reflejos se adelantaron a cualquier objeción, me acomodé mejor contra el árbol, separé mis piernas y enseguida flexioné mis rodillas para aprisionar con éstas la cadera de mi otouto.

–Voy a reclamarte, querido hermanito –pronuncié en su oreja izquierda, haciendo énfasis en mis santas palabras.

Sasuke hizo un esfuerzo para separar su cuerpo. Nuestra actual situación era ésta, yo estaba contra el tronco y Sasuke estaba sentado, dándome la espalda y firmemente sujetado por mis piernas.

–Hazlo, si puedes –me contestó con una sonrisa pícara, tras entender que no iba a soltarlo.

La sensualidad con la que responde pone en funcionamiento cada hormona de mi cuerpo. Lo jalé hacia mí, y su espalda se pegó a mi pecho.

Enseguida mi mano derecha camina por su pecho, desciende por debajo de su ombligo. Apoyé mi barbilla contra su hombro, para tener una mejor visión. Ante el asombro de Sasuke, logro abrir en par su yukata negra; y grande es mi sorpresa al ver que Sasuke no lleva ropa interior, al correr la yukata he descubierto a un bello niño, de cualidades admirables, una piel pálida y sedosa, de piernas flexibles y sensuales, carne inmaculada ante mí. Mis expectativas que tenia de él, son ampliamente superadas, es mucho mejor de lo que podría haber imaginado.

Todavía atontado con su esbelta figura, no perdí tiempo en acariciar su intimidad, sencillamente formando un caminito con el dedo índice desde el comienzo hasta la punta de su pene. Y presioné con suavidad, él se agita, sus mansos ojos contemplan mi mano en su sexo. Si antes estaba acalorado, seguramente ahora esa tez pálida no tardará en sentir el fuego de una tarde de verano.

–Aniki –es lo único que puede articular, frente a mi ansiedad.

–Tiempo esperando sentirte, Sasuke –Muevo mis dedos –. Aguardando por tu boca… susurro en su lóbulo derecho–. Por tu piel… –Froto mi cabeza en su nuca–. Por entrar en ti… –Vuelvo a presionar su miembro, en todas las direcciones posibles–. ¿Lo comprendes? Esta necesidad de acariciarte.

(Sasuke POV)

Las cosas que dice, por qué será que con palabras es capaz de hacerme ceder…

No pude evitar gemir largamente, sin molestarme en ocultar mi libidinoso deseo de más, demostrándole mi más sincera satisfacción de las caricias que me brindaba cariñosamente. Es delicioso… sentir sus manos sobre mí.

–Te quiero –confesé bajito, sintiendo su respiración pesada por detrás.

Y siguió avanzando groseramente. Presionando, mi órgano, con desmesura. Así me volví a sentir intensamente tocado en aquella parte. Me gustaría borrar mi ingenuidad… esa inexperiencia que quiero ocultar ante mi hermano mayor. Pienso que debí leer, o al menos hojear, un libro de Kakashi para fingir, siquiera, un conocimiento ligero en esta materia que no tuve oportunidad de cursar… Si tan solo supiera cómo actuar en un momento como éste.

–Eres adictivo, otouto.

Sonreí nerviosamente…

No quiero parecer inestable, sin embargo mi cuerpo se retuerce por sí solo…

Conforme avanza, es imposible no ceder…

Enamorándome cada vez más de él… caí en cámara lenta a su completa disposición, porque sé que Itachi es lo que esperé, él es lo que anhelé con una irracionalidad desmedida; difícil de explicar, que llana y decididamente lo amo.

(Itachi POV)

Continué masturbándolo. Sasuke desfallecía en mi cuerpo, endeble a mi pequeña tortura, mira los vehementes movimientos de mis dedos en su carne. Mis dedos trabajan frenéticamente. Sé que le gusta… porque oigo sus suspiros, y acorde avanzo, calentándole por medio de este masaje, los gemidos son más sonoros.

Un líquido nacarado brotó de la punta, la sustancia cubre parte de la palma de mi mano, otro poco se escurre por las piernas y estómago de mi pequeño niño, quien sin fuerzas cierra herméticamente las ventanitas de sus orbes. Su pecho sube y baja de manera anormal, una respiración vertiginosa de la cual sacaré ventaja. Aprovecho su momentáneo estado de inmovilidad, para acomodarlo en el manto negro, y consecutivamente me inclino con el objetivo de lamer el semen esparcido en tan bello cuerpo.

No pude quitar mis ojos de la leche blanca… Despacio bajé para saborear. Cuando mi lengua hizo contacto con su piel, Sasuke presionó sus ojos, obligándose a no abrirlos. Tomé en mi boca el sabor de lo prohibido… Lamí la punta de su pene y me quedé con las últimas gotas del semen de Sasuke.

Habiendo finalizado con la tarea de limpieza, me apresuré a besarlo. Sasuke me recibió con los brazos abiertos, los cuales entrelazó en mi cuello. Primero un toque suave, sin prisas, como si fuéramos primerizos. Vamos subiendo el nivel de este toque inocente, le obligué a abrirse, para dar paso a mi lengua. Los dedos de Sasuke inician un juego con mis cabellos, estirándolos y jalándolos, sus balbuceos morían en su garganta. En nuestras bocas se forma un mar, más bien un océano, tal es la producción cuantioso de saliva. Muerdo su labio superior y él gime para mí. Sasuke trata de tener el control… Pronto las lenguas se encuentran tocando la dentadura del otro, retrocediendo y luego contraatacando… No parecía tener fin esta hermosa batalla.

Las acciones toman un curso que se encaminan a lo que he deseado…

Besé sus apetitosos labios, besé y mordí su cuello… pasaba de esos labios blanditos a su garganta, de ahí a su pecho, a su vientre…

Esta sucesión de mimos prolongados, tan diferentes de los que había disfrutado hasta esta tarde. Antes conformándome con besos, procedidos de suaves toques en su pulido rostro, veo cercano el urgente desenlace que ansío desde el momento en que Sasuke me confesó que me amaba. Y no puedo dejar de pensar que por fin podré sentir su piel…

Con mis palmas froté su cuello, blanquito, suave como en la infancia. Incliné mi cabeza, con mis labios me dispuse a recorrer, nuevamente, su delicada garganta, a lo que él tiembla de manera infantil.

Sasuke me mira…

Le miro…

Sasuke suspira…

Y yo aspiro el olor que desprende su cuerpo.

Otra vez me detengo a admirar lo que tiene para mí…

(Sasuke POV)

Él se levanta y toca la manga de su camiseta, me quedé sentado observándolo. Y ante mis ojos va desvistiéndose seguro de sí mismo. A medida que se quita la ropa, voy descubriendo el voluptuoso cuerpo de mi hermano mayor, primero veo sus prominentes músculos, su desarrollado pecho, se ve más sensual que en mi infancia. Tengo tanta curiosidad… Mi corazón late rápido, solo le queda quitarse la ropa interior, me sonrojó aun más e Itachi me mira directo. Tras una sonrisa perversa de Itachi ante mi ansiedad de verlo, él se desprende del bóxer y el más hermoso sexo se revela ante mis ojos. Sí, Itachi ha crecido mucho… mucho…

Y sus ojos oscuros se hacen rojos. También él me brinda una detallada y meticulosa inspección. Nos miramos, nos dedicamos a mirarnos desnudos.

Itachi vuelve a agacharse, apoyándose en sus rodillas, las cuales son colocadas a cada lado de mi pierna derecha. Toca mi pómulo izquierdo con sus largos dedos. Recuerdo que, en mi niñez, siempre me pregunté sobre la utilidad que podrían tener los dedos largos de Itachi. Mamá decía que los dedos largos servían para tocar el piano… Pero Itachi no le hizo caso cuando ella trató de que practicara. Tal vez mi hermano, con sus extensos dedos, tendría la capacidad de inspeccionar aquellos lugares impensados… Ante este pensamiento no pude evitar que mi cuerpo tiemble. A lo que mi hermano se abalanzó a besarme. Algo pudoroso de tenerle encima, traté de responder con el mismo entusiasmo y devolverle parte de esa experiencia, que muy a mi pesar no logro imitar.

–Por Kami… estás hermoso, Sasuke –me susurró, al tiempo que su cuerpo se pega al mío. Siento ese órgano sobre mi pierna, tocándome, el calorcito comienza a subir y me asusta un poco lo que podría pasar.

Inmediatamente Itachi aspira detrás de mis orejas, de manera sensual. Yo miré hacia abajo, a su pene restregándose en mi piel… Gemí un poco, y mis ojos se quedaron allí, observando el sexo de mi hermano masturbándose contra mi pierna.

–… Demasiado apetecible… –recita sólo para mí.

Hace que me sienta, si es posible, aun más incomodo. No es que no quiera tenerlo cerca, es más bien… Su evidente entusiasmo lo que me hace dudar sobre cómo actuar. Tengo un poco de miedo… De no ser lo que él espera. Pero… Sí, quiero sentirlo… Este pensamiento, el de sentirme unido a mi hermano, me hace temblar.

–Delicioso… –me dice, para comenzar a mordisquear mis expuestos hombros. Un frío que recorre todo mi ser, pero también un fuego que surge de mi interior y todo se mezcla.

Él me toca… y pienso que todo esto es parte de un libreto que Itachi ha memorizado con anterioridad y que yo no conozco, por eso temo no saber responder como él quiere. Quizá deba dejar de pensar cómo actuar… qué hacer… y simplemente dejarme llevar.

(Itachi POV)

A raíz de que mi cuerpo quiere bailar con el de Sasuke, comunicarse con ese vaivén sensual, tomé su rostro con la diestra. Él me mira directamente, queriendo descifrar mis premeditadas intenciones.

–Veremos hasta dónde me dejas avanzar, hermanito- dije a modo de broma.

Ante lo dicho sus ojos se paralizan.

Tiembla. Sí, tiembla y se esconde sus ojos con sus cabellos.

Pese a mis deseos, dudé… Porque Sasuke no dice nada y se oculta.

– ¿Sasuke? –pregunté cauteloso.

Acerqué mis labios a esa boca de terciopelo. Lo besé despacio, Sasuke no se atreve a tocarme, pero responde tímidamente al beso, intentando regresarme esta sensación que nos consume a ambos. Y mis dudas se evaporan.

Me apodero de su boca en un toque candente. Otra vez, aquellos besos lentos se trasforman en salvajes, coloco ambas manos en su rostro para intensificar el calor y las glándulas hacen agua, refrescan mi sed.

No puedo seguir postergando mi deseo… No puedo.

Miré a un Sasuke jadeante, todavía con la yukata, pero ceñida a su espalda y costados producto del sudor, recostado en mi capa decorada de nubes rojas, la misma que empezamos a ensuciar con sudor y algo de semen. Respiro y trato de controlarme, pero ver a Sasuke desnudo y sudoroso no es el mejor remedio para bajar el calor.

Siento un dolor en mis genitales, estoy cerca del límite y me obligo a serenarme. Mientras vuelvo a besar a Sasuke, mi mano derecha desciende debajo de su vientre…

Antes de una objeción, mi dedo índice está en su sagrado orificio.

–Pero ¿qué…? –Sasuke comienza a preguntarse.

Sorpresa, eso leo en su rostro. Le tomé desprevenido. Quería decirme algo, sin embargo debió quedarse sin habla. Puesto que comenzó a agitarse al sentirse tocado. Antes de que Sasuke se acostumbrara a la nueva sensación, metí el mayor de mis dedos. Sé que se siente incomodo y también que le duele. No quería lastimarlo, pero ya no puedo más… mi pene se endurece más con dada caricia que le doy. Por eso me apresuro, y la rapidez es dolor para Sasuke, sus ojos de ponen acuosos y sé que intenta no llorar. Me mordí el labio y metí el tercer dedo en el culo de mi hermanito, para anchar el camino que recorrería mi sexo.

Así mis dedos navegaban en el interior de Sasuke, y las lágrimas bañaron el rostro de él. Yo puse mi atención en mis dedos, procurando estirarlo adecuadamente.

Despacio, Sasuke levanta una mano. Acaricia mis labios. Cautelosamente, abre su boca.

–… ¿Por qué…? –pregunta y le tiemblan los labios –. ¿Por qué será que duele tanto, aniki… y a la vez se siente tan bien? –Las lágrimas salen de sus ojos y yo puedo verlo, su dolor.

Y no sé por qué… Pero en vez de conmoverme, me calentó aún más. Mi pene estaba hinchado y yo culpé a Sasuke por ello.

–Ah… –murmuró al borde del límite. Y sus ojos se enturbiaron mansamente, a continuación sus párpados desfallecieron fatigosamente, dándome a mis ojos la imagen más excelsa que podría producirse.

Gimió mientras sus uñas se hundieron con ensañamiento en mi espalda, trataba de prepararlo para mi tamaño y él luchaba por no llorar. Cuando me pareció que estaba listo saque mi mano de su orificio.

Yo sabía que cada segundo era precioso, deseaba con todo el alma trasmitirle la totalidad de mis emociones a Sasuke. Quería que Sasuke supiera cómo me sentía… Quería enterrarme en su interior.

(Sasuke POV)

Cuando mi hermano me privó de aquellas delicias, de ese movimiento erótico en mi entrada, mi corazón empezó a latir enloquecido. Lo supe al chocarme con sus ojos… Todavía rojos y con sus marcas negras. Mis sospechas fueron confirmadas cuando Itachi me besó la frente, recitándome palabras amorosas. Había llegado el momento de sentirnos uno… de sentirlo profundamente…

Vi como una genuina sonrisa se formaba en sus labios y sus orbes se teñían de un inconfundible deseo hacia mí.

–Te quiero, Sasuke –expresó mirándome seriamente.

–También te quiero, aniki –le aseguré.

Él levantó una de mis piernas y la estrujó en el aire, para luego posarla en su hombro. Me seguía sonriendo, también le sonreí aunque sigo nervioso, no obstante sé lo que quiero… y quiero hacerlo.

Lo deseaba.

Y quiero sentirlo dentro…

Sus labios se abren, pero ninguna palabra sale de sus labios.

Por el contrario, se acerca más a mí…

Siento su aliento chocar contra mi mejilla. La mano derecha de Itachi presiona mi cadera, su cuerpo cae encima de mí…

Un poco más…

Siento pene erecto alrededor de mi entrada…

La punta de su miembro en mi orificio…

Me asecha… Y sus ojos que no se cierran, me siguen observando.

Puedo sentir el calor entrando en mí. La cabeza de su pene estirando mi oficio. A paso de tortuga, va ingresando, tortuosamente. Y la sonrisa que mantenía desaparece, porque comienzo a sentir el espantoso dolor de ser penetrado, como si estuvieran siendo cortado sin anestesia.

El malestar se intensifica porque él sigue empujando su polla en mi interior. Me mata lentamente, Itachi siempre ha sido un excelente asesino.

Clavé mis uñas en el antebrazo de Itachi, entonces él decidió terminar con mi agonía y con un empuje hundió su gruesa polla en mi culo. La sensación fue peor, grité con toda la fuerza de mi voz y los pájaros que ululaban entre los árboles cercanos volaron espantados.

Sin que me diera cuenta, las lágrimas fluyeron de mis ojos. ¿Tanto tenía que dolor? Sentir a Itachi era maravilloso… pero también era doloroso. Me concentré en relajar mi cuerpo, respiré despacio… ¡Por Dios! No iba a permitir que un maldito malestar arruine un momento que quiero disfrutar.

Cuando estaba cerca de tranquilizarme, Itachi se movió. Sentí como salía de mí, fue un placentero deslizamiento…

Y con brusquedad volvió a llenarme…

Él sabía cómo hacerlo, cómo tomar posesión de mi cuerpo. Sus testículos golpeaban contra mis nalgas y su pene se resbalaba en mi culo.

Suspiré, el dolor fue barrido por una sensación nueva. La sensación de que éramos uno.

Itachi se agitaba y yo empezaba ahogarme con él…

Más estricto, más asfixiante, mi espalda era golpeada contra el duro suelo. Itachi es el centro de mi universo y, en torno a él, cualquier cosa pasa a un segundo plano. Sé que esto es más que un mero acto sexual y, de alguna manera, sé que estuve predestinado a él. Hemos sido creados para encajar deliciosamente, él es mi complemento.

Lo amo.

(Itachi POV)

Mi corazón latía con rapidez, al ritmo místico de mis movimientos violentos. Cada vez con más fuerza, haciendo cortos intervalos para dejar que Sasuke respirara. Nuestros cuerpos unidos, mi pene dentro de su culo.

Abrí mi boca, pronto un agudo sonido de placer fue emitido de mis labios y lo comprendí. Es cierto… que nosotros desde el principio, hemos sido uno.

Cerré mis ojos, tapé mis oídos, no respiré… Anulé todos aquellos sentidos y me concentré en el tacto. Tratando de memorizar cada centímetro del interior de Sasuke, salí de su interior y despacio volví a meter mi polla en su interior, sentí la calidez de su cuerpo, me encantaba y enloquecía como mi polla recorría su cuerpo. Sasuke era arrastrado con cada estocada, su espalda chocaba contra su yukata y con sus uñas arañaba mis brazos.

–Así… –jadeé, reabriendo mis ojos.

Mi cuerpo se calentó un más al ver cómo mi polla se conectaba con su culo… y aturdido la metí con violencia.

Sasuke estaba empapado de sudor igual que yo, el calor era insoportable. Tan incontenible este deseo de marcar con mi propia esencia a mi hermanito. Tenía ganas de hacerle llorar de dolor y emoción, hacerle sonreír de amor, hacerle gritar de éxtasis, hacerle tantas cosas, provocarle todas las emociones que nunca nadie podrá. Sacarle un orgasmo y llenarlo con los jugos de mi cuerpo.

Siendo indiferente a la frescura de la tarde que comenzaba a caer, y el cielo de un color salmón, que le daban un exquisito tinte al rostro de mi adorable hermanito, más bello por esos cabellos rebeldes que se le pegan en sus mejillas, jadeando, su cara expresaba el amor que sentía por mí. ¿Podía haber algo más perfecto que esto? No lo hay, supe inmediatamente que si Sasuke estaba conmigo todo estaría bien.

–Nii-san… –resopla a duras penas–, me e-encanta lo que haces –Confiesa entre espasmos.

Esa dulzura combinada con su sensualidad hace que me hunda. Me enterraba en su interior, traspasando todos los impedimentos, parecía que no había límites para mi hambre de Sasuke.

"Solo somos los dos. Todo es uno y nosotros somos uno" Pensé.

Sin dejar de conectar nuestros cuerpos, me recosté sobre él y le mordí la boca con salvajismo. Mientras proseguía con mis enérgicos movimientos, el cuerpo debajo suda y tiembla en exceso.

Anoche y siento que todo se oscurece… Un peso extraño que recorría cada fibra de mi cuerpo, la fricción dentro de mi amante tendrá un resultado… Mi inevitable liberación.

–Sasuke…–Su nombre florece en mi boca, antes de que llegue la noche para mí.

Al escucharme Sasuke acercó sus labios, y me besó despacio, al tiempo que se aferró cálidamente de mi espalda.

–Siénteme, siente a tu hermano mayor –gemí.

Sasuke me atrajo hacia él… Lo vi en sus ojos, Sasuke me ama con la misma intensidad.

Una sensación cálida me rodeaba, con un último empuje, mi pene se queda clavado y yo siento cómo mi semilla es liberada dentro de mi amor. Mientras eyaculo, puedo decir que… me…

…Me siento vivo.

En ese instante, tuve un deseo: no separarme nunca más de Sasuke. Aunque sabía que no podía permanecer siempre en esa posición; así que al terminar de vaciarme en mi esbelto niño, me tendí a su lado izquierdo.

Ambos tratamos de reunir todo el aire que nuestros pulmones podían albergar. Nos quedamos en silencio, con el canto de los grillos y tintineó de las primeras luciérnagas, haciendo ameno el ambiente.

–Itachi-nii… –me llama, jadeando ardorosamente.

Con la mano derecha cogí la siniestra de Sasuke.

– ¿Qué pasa, otouto? –le respondí, mientras mimaba su mano tibia con besos.

–… H-hazme… –con delicadeza besé su muñeca, me incorporé, y fui descendiendo como un ciempiés hacia su antebrazo con cada beso–. Házmelo.

Le miré inquisitivo, sin comprender a qué se refería.

–Házmelo una vez más… Hazme otra vez el amor… –completó la frase, mirándome con dulzura.

¿Había forma de negarse a ese manso pedido?

Me abalancé sobre ese cuerpito intensamente necesitado de mis caricias, con mis manos aprisioné sus delicadas muñecas… Nuestros ojos se encontraron, es… Amor, lo que sentimos es amor.

Sasuke es feliz.

Y yo soy infinitamente feliz.

No hay más que esa verdad.

–Házmelo, quiero sentir todas las emociones, quiero sentir todo de ti… –me ruega, levantado sus manos por encima de su cabeza. Se entrega a mí.

"Lo que me pida será cumplido, porque él es la aurora boreal, indescriptible para cualquier mortal. Y Sasuke, mi Sasuke, iluminó mis días deslucidos; seguí ciegamente el camino hacia él, y ahora no hay regreso, porque Sasuke es mi comienzo y final… A su lado sólo veo una infinita tranquilidad, que nunca terminará. No hay otra razón… En mi vida hay una Razón y eres tú, otouto".

FIN

Saso: Tardó demasiado en reeditar, pretende hacer todo ella solita y así le va, comprendan a este intento errante de autora. Al menos hay doble reedición.

Tsu: ¡Malvado!

Saso: Kisame se quedó restregando los platos. Es el precio de ser el compañero de Itachi.

Tsu: ¡Pobre Kisame! ¡Ey te faltó esa manchita, obedece que soy la copropietaria de la posada!

Kisa: ¿Dou?… "Bruja del demonio"

Saso: Un review hará feliz a Tsu-chan, así que si es tu primera lectura y quieres seguir leyendo las locuras que escribe, no olvides dejar un comentario. La siguiente reedición es la última: "En cambio no" de "Laura Pausini", se llevarán una sorpresa con la pareja.

"ItaSasu es sinónimo de Amor Verdadero"

Oyasumi Matta Ashita.