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Disclaimer: Los personajes pertenecen a su respectivos autores yo solo los tomo prestados por diversión.
Advertencia: este es un fanfic Futanari (mujer hermafrodita o con pene) si no te gusta no lo leas. En capítulos futuros habrán situaciones sexuales.

CAPITULO III
Desde ese día las cosas fueron cada vez mejor para Nanoha, su relación con Yuuno iba viento en popa, la cobriza sentía que tenia una conexión especial con el rubio, el cual era muy atento y cariñoso con ella, todo el verano se la pasaron juntos, viendo películas, en casa de Nanoha o en la de Yuuno, cenando románticamente o simplemente paseando por el parque tomados de la mano. Todos sus amigos coincidían en que eran la pareja perfecta, los dos se encontraban muy enamorados uno del otro y eso emocionaba cada vez a sus amigos, los cuales hasta hacían bromas acerca de cuando seria la boda del par de Tortolitos.
Sin duda Nanoha era feliz en esos momentos, su sonrisa en la cara la delataba totalmente.

Desde el día de la graduación Fate no despertó hasta después de tres días, su cuerpo ardía horriblemente y sentía como si su cabeza fuera a reventar. Abriendo los ojos y enfocando mejor se dio cuenta de que estaba en su cama, su torso y su espalda estaban vendados, en su cabeza tenía una venda cubriendo toda su frente y en sus brazos podía apreciar las quemaduras que Precia le había ocasionado.
Se preguntó como había llegado a su cama, su madre nunca la atendería de sus heridas, ella disfrutaba ver el dolor en la rubia, sin duda ella no había sido. Sus preguntas fueron respondidas cuando la puerta de la habitación se abrió y dió paso auna señora de unos cuarenta años, cabello color negro y ojos azules, su nombre, Johanna, la encargada de la limpieza.
Hace cuatro días Johanna se encontraba limpiando la casa de los Testarossa, su rutina de todos los días se vió interrumpida cuando al abrir la puerta de la habitación de Fate, encontró a la rubia inconsciente y con la piel de la espalda y torso cercenada a causa de las quemaduras.
Johanna aplicó todos los conocimientos médicos adquiridos en su truncada carrera de medicina, la cual abandonó cuando quedó embarazada a los veinte años de edad.
Después de cuidar por tres días a Fate, Johanna la encontró sentada en el respaldo de su cama observando las quemaduras de sus brazos, la pelinegra agradecía que la rubia aun no observara la quemadura que en su pecho se encontraba, en aquella parte de su cuerpo, su madre con suma precisión escribió la palabra FENÓMENO, la cual nunca se borraría del cuerpo de la rubia, la cicatriz sería permanente.
La empleada dejó una mesita de desayuno en las piernas de Fate, sentándose junto a ella ayudo a la rubia a comer. Cuando Fate terminó retiró la mesita y antes de salir de la habitación fue detenida por la voz débil y rasposa de Fate.
-J-Johanna, gracias-
La pelinegra sabía que Fate no era de muchas palabras y que esas dos palabras dirigidas hacia ella, en verdad significaban lo mucho que la rubia agradecía sus acciones. La pelinegra esbozo una sonrisa acariciando los cabellos rubios de Fate se retiró de la habitación dejando descansar a la rubia.
Sin duda Johanna siempre estaría ahí para ayudar a la señorita Testarossa de la forma que le fuera posible. Fate no estaba tan sola como ella creía.

Las vacaciones de verano dieron inicio, dos semanas pasaron rápidamente, semanas en las que la rubia se la pasó recuperandose y guardando reposo, siempre asistida y ayudada por Johanna, para suerte de Fate, su madre se había ido de vacaciones por un mes con su amante a una isla lejana en el caribe, por lo menos Fate estaría un poco tranquila en cuestión de los golpes, pero su corazón seguía doliendo, el rechazo de Nanoha la hirió mucho y sin duda era un golpe que tardaría demasiado en sanar.
Después de tres semanas Fate ya podía caminar sin sentir tanto dolor, sin duda Johanna pudo llegar a ser una gran doctora, lastima que la vida siempre trunca nuestros sueños.
Era lunes, el día estaba nublado como siempre un mes y medio había transcurrido desde la noche de graduación, Fate ya se había recuperado casi al cien porciento de sus heridas, su madre seguía de vacaciones con un hombre el cual la rubia desconocía y se alegraba de que por lo menos estuviera tranquila en compañía de la empleada doméstica, la cual se había convertido casi en una madre para Fate.
Johanna y Fate estaban en el comedor de la familia Testarossa desayunando huevos revueltos con tocino, sin duda las dos disfrutaban de un alegre desayuno, a Fate le encantaba la manera en la que la pelinegra cocinaba, siempre con ese sazón maternal en cada uno de sus platillos.
Cuando terminaron de desayunar Johanna regresó a su rutina y Fate se dirigió a su habitación a tomar una ducha, hoy tendría que ir a la escuela preparatoria a inscribirse y a recibir su horario. Las clases empezarían dentro de dos semanas y los alumnos necesitaban prepararse ante la nueva etapa de sus vidas que estaba a punto de comenzar.
La rubia rápidamente se vistió con unos jeans ajustados negros, unas vans color negro, camisa a cuadros roja y una chaqueta de cuero negra, se vió al espejo evaluando su atuendo, cuando estuvo a gusto con la decisión tomó De su escritorio todos los papeles que necesitaría entregar en la escuela.
El día estaba perfecto para caminar, por lo cual sin mucha prisa se dedicó a recorrer los veinte minutos que separaban su casa de la escuela, disfrutando la vista de la ciudad y de alguna que otra nube gris que amenazaba con desatar una lluvia torrencial sobre los pobladores de aquella localidad.
Cuando llego al gran edificio de la escuela, abrió la puerta delicadamente, el color rojo de los ladrillos contrastaba con el blanco de las baldosas del suelo, sin duda una decoración muy bonita para tratarse de una escuela. Sin mucha prisa llegó a la oficina administrativa, para suerte de la rubia la mayoría de los alumnos aún no llegaban a hacer el trámite por lo cual en menos de diez minutos ya estaba inscrita en la escuela preparatoria de Cardif. Su horario le fue entregado, tenia ocho materias, cosa fácil para la rubia, sin duda su gran coeficiente le ayudrían a ser de nueva cuenta la mejor de la generación y ganarse su tan ansiado pase a la universidad de Oxxford.
Cuando salió de la oficina administrativa, se colocó los audífonos en los dos oídos y al ritmo de Nothing else matters de Metallica, salio rumbo a las amplias puertas principales que daban hacia el exterior. Su trayecto fue interrumpido cuando una joven chocó contra ella mandándola directo al suelo. Fate se incorporó rápidamente y empezó a juntar los papeles de la joven, que debido al choque se habían regado por todos lados.
Cuando Fate se los entregó no podía creer de quien eran aquellos papeles, pertenecían a Nanoha.
Nanoha observaba la mano de Fate extendida dándole sus papeles, la cobriza con un movimiento rápido arrebato los papeles de la mano de Fate y se alejó un paso atrás.
-Nanoha, perdón, no fue mi intención que pasara este accidente, lo siento, ¿Te lastimé?- Fate tomó delicadamente una mano de Nanoha, la cobriza retiró su mano toscamente causando que el corazón de Fate se rompiera una vez más.
-Estoy bien, si eso es lo que te importa, pero alejate de mi- Nanoha habló en el tono mas frío que pudo.
-¿Por qué, Nanoha? - preguntó Fate con lágrimas amenazando con salir de sus ojos carmesíes.
-Por la razón de que tu simple presencia me provoca asco, entiendelo jamás me enamoraría de una aberración como tú- sin decir más Nanoha se alejó corriendo de aquel pasillo dejando a una rubia llorando y con el corazón más roto, si es que aún se podía.

Todo estaba dicho para Fate, había perdido al amor de su vida por un simple deseo sexual, odió a su cuerpo en aquel momento. Salió corriendo siendo empapada por la lluvia, se refugió bajo un árbol dejándose caer por la corteza hasta quedar sentada en el pasto mojado. Las lágrimas escurrían por sus mejillas, en un ataque de coraje se golpeó a puño cerrado en su miembro ganando un alarido de dolor ante el golpe.
Liberó su frustración golpeando repetidamente el pasto y la corteza del árbol causándose varios cortes sangrantes en las manos, cuando su frustración y enojo se fue, dió paso a la tristeza, miró sus manos sangrantes y al cielo que parecía quererla ahogar con el agua de lluvia que caía mojando todo su cuerpo, solo para llegar a la conclusión de que estaba SOLA.
Levantó la mirada nuevamente solo apara encontrarse con la imágen de una Nanoha siendo besada apasionadamente bajo la lluvia por un chico que ella conocía muy bien, un amigo inseparable de Nanoha, Yuuno Scrya. Agachó la cabeza sollozando con mas fuerza y la palabra soledad se impregnó en su alma, la soledad sería su eterna compañera y ella la estaba recibiendo con los brazos abiertos.

No muy lejos de ahí Nanoha se separaba del intenso beso que su novio le había regalado, miró por encima del hombro de Yuuno y observo a Fate bajo un árbol con la cabeza entre las piernas, por el movimiento del cuerpo de la rubia, dedujo que estaba llorando, una parte de su interior se conmovió por la rubia pero la otra, la que era más dominante le recordó como la ojirubí había traicionado su amistad y se alegro por su sufrimiento. Tomó la mano de su novio y se alejaron del parque sin mirar atrás.