Hola a todos nuevo capitulo de este fanfic ta especial para mí. Gracias a todos por leer.
Si les gusta este capítulo, dale Follow y Déjame un review comentando lo que te pareció el capítulo, dudas y sugerencias.
Disclaimer: Los personajes pertenecen a su respectivos autores yo solo los tomo prestados por diversión.
Advertencia: este es un fanfic Futanari (mujer hermafrodita o con pene) si no te gusta no lo leas. En capítulos futuros habrán situaciones sexuales.
CAPITULO IV
Las siguientes dos semanas pasaron rápido para disgusto de la mayoría de alumnos, las clases darían inicio al día siguiente.
Fate había pasado las ultimas dos semanas en compañía de Johanna, la pelinegra cuidaba a Fate como una hija y la rubia agradecía eso, pues necesitaba que alguien se preocupara de vez en cuando por su bienestar. Sus heridas habían sanado casi totalmente, lamentablemente su cuerpo quedó lleno de horribles cicatrices, atrás quedó la tersa piel de la cual Fate era poseedora, en su lugar quedaron rosáceas y abultadas cicatrices en todo su abdomen y espalda, además de aquella palabra que Fate veía diariamente cuando se vestía, aquella palabra reflejaba todo el odio que le tenía su madre.
Precia aún no llegaba del viaje de placer al cual se llevó a su amante, la rubia estaba tranquila de que la presencia de su madre estuviera lejos, no quería ser golpeada nuevamente.
Hoy era domingo último día de vacaciones, Fate no tenia nada que hacer así que se dedicó a ponerse al día en cuestión deportiva, era una gran fanática del real Madrid y hoy en todos los noticiarios anunciaban el fichaje oficial del mejor jugador de Gales por el real Madrid. Gareth Bale, sin duda era la inspiración para muchos galeses y niños de todo el reino unido, en los noticiarios no se hablaba de otra cosa que era no fuera el fichaje de mas de cien millones de euros de este verano y su próxima presentación el miércoles de ese mismo mes. Fate esbozó una sonrisa sin duda su equipo favorito estaría en los lugares mas altos nuevamente. Fate cambió de canal y se dedicó a observar los diversos resultados deportivos y las noticias de ese día.
Su aparente tranquilidad se vió interrumpida al escuchar la puerta principal abrirse para dar paso a dos figuras, una era su madre, Precia Testarossa y la otra era un hombre castaño, alto, fornido y de ojos azules, sin duda aquel hombre era el amante de su madre.
Sin dedicarle ningún saludo ni mirada, precia tomó a su amante de la mano y lo subió a su habitación. Minutos después la rubia escuchó el sonido de su madre y su amante teniendo sexo, seguido de los envites en la cama y los gemidos de su madre.
Asqueada de la situación, Fate tomó su celular junto con sus audífonos, salió sin hacer mucho ruido de su casa y se dirigió al parque, quizás un poco de aire fresco le haría bien a su organismo.
Al llegar al parque se encontró con unos niños de unos nueve años jugando fútbol, la rubia se sentó cerca de la cancha para observar el juego.
Los minutos pasaron y los niños seguían en su pequeño partido, todo normal hasta que una madre llegó por su hijo llevándoselo a rastras del lugar, causando algunas risas entre los infantes, pero cuando dejaron de reír se dieron cuenta de que los equipos estaban incompletos. Los niños querían seguir jugando, pero hacia falta un jugador, ninguno era capaz de encontrar una buena solución, seguían inmersos en una gran discusión hasta que un pequeño cobrizo se acercó corriendo hacia la rubia con balón en mano.
-Hola, mi nombre es Michael, nos hace falta un jugador y mis amigos y yo queremos seguir jugando, además es el ultimo día de vacaciones... ¿Quieres jugar con nosotros? Puedes ser portera si no sabes jugar muy bien... ¿Aceptas? -
Fate rió para si misma, se levantó limpiándose el pasto de los pantalones deportivos azul marino, se agachó para atarse mejor los cordones de las zapatillas deportivas adidas predator y con una mirada alegre se dirigió al niño que estaba frente de ella.
-Acepto jugar con ustedes, se jugar fútbol, es mi deporte favorito y lo práctico desde pequeña, mi posición es extremo izquierdo, por cierto mi nombre es Fate, gusto en conocerte Michael- Fate sonrió y con una mano despeino los cabellos de aquel niño.
Corriendo, Fate y Michael entraron en la cancha, rápidamente se volvieron a organizar los equipos, todos tomaron sus posiciones y el partido se volvió a reanudar.
El equipo de Fate iba perdiendo por tres goles, en cuanto el balón llegó a los pies de la rubia, esta hizo gala de una extensa variedad de movimientos habilidosos y de una gran velocidad al correr con la pelota, entre bicicletas, ruletas marsellesas, elásticas, caños, sevillanas y demás regates el equipo de la rubia pasó de estar perdiendo a estar arriba en el marcador por tres goles.
Los niños del equipo contrario estaban impresionados ante tales muestras de habilidad, nunca pensaron que aquella rubia, sin duda todos la admiraban y entre ellos se encontraba Michael.
El partido quedo finalizado cuando Fate anotó un gol con caño incluido al portero, era momento de rendirse y así lo hicieron los chicos del equipo contrario, no querían seguir siendo humillados por la rubia.
Los niños le hacían un montón de preguntas a la rubia sobre como mejorar su técnica individual y otros preguntaban como había aprendido todos esos regates, otro chico, el portero del equipo rival le pidió matrimonio causando la risa de todos los presentes.
Fate se limpio el sudor con la manga de su jersey del real Madrid cuando una voz heló todos sus nervios... La voz de Nanoha Takamachi.
Nanoha llegó hasta el centro del campo hablándole a su sobrino Michael para que ya se fueran a su casa, al presenciar a la rubia tomó a su sobrino y lo alejó de Fate, la mirada de odio y asco que era dirigida hacia Fate no pasó desapercibida por el pequeño Michael.
-tía Nanoha, ¿por qué observas tan feo a Fate? - Michael preguntó con inocencia a su tía favorita.
-Michael solo te diré que te alejes de Fate, no quiero que te pervierta y mucho menos que te haga algo y lo demás va para ustedes también chicos, no creo que les guste tener de amiga a un monstruo- Esas palabras fueron un puñal para Fate, puñal que se le clavó en lo mas hondo de su pecho. Los demás chicos se alejaron de Fate para esconderse detrás de Nanoha.
La rubia estaba cansada de las palabras hirientes hacia su persona, levantó la mirada observando fijamente los ojos azules de Nanoha.
-Sabes que yo no pedí nacer así, no soy un monstruo como tu crees, jamás la haría algo a un niño, mucho menos cuando yo se lo que es sufrir cuando se es niño... Te pido de favor que me dejes en paz... Nunca te he hecho nada así que... Solo déjame, jamás te volveré a dirigir la palabra si eso es lo que te preocupa, solo Dejame en paz- la rubia se dio la vuelta saliendo de la cancha dejándo a Nanoha atónita, las palabras de Fate habían sido claras, jamás ella pidió nacer así y ella antes lo comprendía, de verdad, ¿era posible que ahora solo le importaran las apariencias?. Nanoha se fue de la cancha junto con su sobrino, al llegar a su casa se fue directo a su habitación, reflexionando sobre sus actos y la forma en que trató y trataba actualmente a Fate, la persona que siempre había estado a su lado sin importar nada, pero también recordó que Fate estaba enamorada de ella, a su mente llegaron las imágenes de aquel fatídico día, ella solo era consiente de que ya no le tenía la misma confianza a la rubia y además ella jamas se enamoraría de Fate. Le daba demasiado miedo lo que la gente pensara de ella, ¿qué dirían sus padres al enterarse que tenía una relación con una hermafrodita?. Desechó de su cabeza ese pensamiento y se concentró en su nuevo novio Yuuno, pensando en el se quedó completamente dormida.
Cuando Fate llegó a su casa pasaban de las nueve de la noche, al abrir la puerta se dio cuenta de que no había nadie en aquella propiedad. A paso lento se dirigió a su habitación para preparar sus cosas para las clases de mañana.
Echó sus cuatro cuadernos del día en su mochila color café, así como lápiz, bolígrafos,sacapuntas y gomas, en una división de su mochila echó su horario y cerró la misma.
Sacó de su closet su nuevo uniforme, suéter color morado, algo claro y muy elegante, con el escudo de la escuela bordado de lado izquierdo y en hilo color dorado, camisa blanca de manga larga, pantalón color gris y corbata del mismo color, Johanna se había encargado de plancharlo, había quedado perfecto, dejo su nuevo uniforme en una silla. Procedió a quitarse el jersey y los pantalones para colocarse una pijama color azul, se dirigió rumbo a su cama desatendió rápidamente las sábanas color azul de su cama matrimonial metiéndose inmediatamente entre ellas, ajustó el despertador de su celular a las seis de la mañana, no quería llegar tarde así que seria mejor estar prevenida, dejo su celular en la mesita de su recamara, apagó la luz de si cuarto y se quedó profundamente dormida, ansiando que la escuela preparatoria fuera la etapa mas hermosa en su vida.
Lastima que para Fate la vida tenía otros planes.
Unos que la marcarían para todos su vida... Algunos para bien, otros para mal, pero sin duda Fate jamás olvidará esa etapa de su vida.
Gracias a todos por su apoyo, quiero agradecer a todos los que se molestan en dejarme un review, tomo en cuenta la opinión de mis lectores y su principal interrogante es si Fate encontrará el amor. La respuesta es si, ya va a aparecer tres personas especiales para ella, una es del anime al que pertenece nuestra rubia y las otras dos son invitadas, una le enseñara el amor (y el placer) a nuestra rubia y la otra le enseñara a forjarse un carácter y a aceptarse como es y pues la otra será su gran apoyo y amiga incondicional.
También me dicen sobre Carim. Ella aparecerá mas adelante también tendrá un papel importante.
Por ultimo, Nanoha si sufrirá y mucho. Pero recuerden que es ficción nanofate.
Una vez mas gracias a todos por su apoyo
