Hola a todos, hoy les traigo un nuevo capítulo, mañana les contesto los reviews, por ahí dicen que es mucho drama, el drama en escénica era en los capítulos pasados para plantear la historia y ya a partir de aquí ya va a estar un poco mejor la situación para Fate, sobre el realismo, la sociedad es cruel solo digo eso. Si va a continuar el drama pero ya no tan fuerte.

Lindy y compañía saldrán mas adelante.

Nanoha no va a salir embrazada, va a sufrir pero de diferente manera.

Sin más los dejo leer y gracias por todo su apoyo.

CAPITULO V

Fate despertó cuando su celular comenzó a sonar indicándole que era hora de levantarse. Con un enorme bostezo Fate apagó la alarma de su celular colocándose la almohada en la cara, sin duda el levantarse a las nueve de la mañana en las pasadas vacaciones le había pasado factura a Fate, pues se sentía como un zombie y para colmo tenia flojera de levantarse para ir a la escuela.

Pasaron cinco minutos para que Fate se levantará totalmente, echó las cobijas a un lado y aún acostada pudo ver la gran erección visible en sus pantalones.

-Genial, lo que me faltaba- murmuró Fate común una ligera molestia, por lo general cuando tenía erecciones matutinas siempre eran las más difíciles de bajar, la única forma eran duchas de agua fría o esperar treinta minutos. Masturbarse no era una opción desde lo que ocurrió aquella vez con su madre.

Fate se levantó de su cama en dirección al pequeño baño que había en su habitación.

El agua caliente se deslizaba por todo su cuerpo relajando sus músculos a su paso, Fate comenzó a enjabonarse todo el cuerpo omitiendo su entrepierna en la cual su miembro aun se encontraba erecto.

La rubia usó un shampoo olor a almendras para su cabello procediendo lo a lavar lentamente, cuando acabo de lavarse se enjuago totalmente. Un escalofrío placentero llegó a su cuerpo cuando el agua caliente tocó la punta de su miembro erecto, Fate lo ignoró totalmente.

Muy a su pesar la rubia tenia que lavarse su entrepierna, cuando el jabón tocó su miembro, un gemido ronco salió de Fate, le había gustado esa sensación.

Testarossa se debatía internamente, tenía ganas de hacerlo, su miembro pedía atención y palpitaba continuamente, por otra parte ella no quería hacerlo, su cuerpo no era normal, no tenia derecho a sentir placer mucho menos a disfrutar tener sexo con alguien o consigo misma, su madre se lo recordaba cada que tenía ocasión y también por culpa de esos deseos perdió al amor de su vida.

Sin embargo su temperatura se elevaba cada vez más, su pene buscaba el contacto con su mano enjabonada, la cual hacia a Fate retorcerse, pues era una sensación indescriptible.

Solo por esta vez sucumbiría al placer.

Sus dedos se cerraron alrededor de su miembro ganándose un fuerte gemido, su mano comenzó a moverse con movimientos lentos de arriba hacia abajo, su pene se ponía mas duro con cada movimiento que su mano hacia.

Con la mano que tenia libre se recargó en la pared de azulejos mientras su mano aumentaba la velocidad. Fate se estaba dejando llevar por aquellas sensaciones. En menos de lo que se dio cuenta sus caderas eran las que embestían a su mano de una manera dura y salvaje, haciéndolo cada vez mas rápido. Su miembro estaba mas duro y las venas de su pene se podían apreciar claramente.

Fate untó jabón en su miembro haciéndolo cada vez mas suave y resbaladizo el vaivén con su mano.

La suavidad y la fuerza de sus envites la estaba llevando cada vez más al límite, con una embestida más Fate llego a un orgasmo poderoso eyaculando en los azulejos del baño. Ahogo el gemido que quiso salir de sus labios, abrió sus ojos lentamente y observó su miembro aun erecto, su rosácea cabeza palpitaba y estaba húmeda con una mezcla de jabón, agua y semen de la rubia, sus ojos carmesíes se dirigieron hacia los azulejos observando el rastro color blanco de su semen bajando por los azulejos de aquel lujoso baño, quedó sorprendida viendo la cantidad de esperma que había eyaculado, se preguntó internamente la razón por la cual habría expulsado tanto en una sola ocasión, ojalá tuviera a alguien de su lado, un padre, una madre o una hermana que le explicara todo sobre su cuerpo y sus reacciones.

Fate había quedado completamente relajada después de lo que había pasado, aun sentía pequeñas descargas eléctricas atravesarle todo su cuerpo. Antes evitaba masturbarse, pero desde hoy lo haría mas seguido, le había encantado las sensaciones experimentadas, sin duda era lo mejor que había sentido en toda su vida.

Cuando se calmó totalmente del éxtasis causado, con rapidez lavó su miembro y limpió el desastre que había causado, sabia que ya iba tarde para la escuela por lo que se apresuró a salir del baño y a vestirse rápidamente.

-X-

Terminando de arreglarse la corbata Fate se dio una mirada en el espejo de su habitación, le gustaba como se veía, esa ya era una ganancia para una persona sin mucha autoestima como ella. Tomó su mochila cruzándosela por el pecho y salió corriendo hacia la cocina, tomo una manzana y salio rumbo a la parada de autobús.

El trayecto en autobús fue tranquilo, la mayoría de las personas corrían por las calles tratando de llegar a tiempo a sus respectivas escuelas o lugares de trabajo, la rubia apoyo su frente contra el cristal del bus y colocándose los audífonos esperó pacientemente la llegada a su destino.

Al llegar a la escuela se sintió aliviada, nadie le miraba extraño o hacia comentarios hirientes hacia su persona, las personas siempre se burlaban de que Fate usaba siempre el uniforme masculino pero esta vez no fue así, incluso unas chicas comentaban en susurros acerca de la rubia con uniforme masculino, todas concluían que aquella rubia de mirada carmesí era hermosa y apostaban por quién seria su nueva novia, su ropa definía a la perfección sus preferencias sexuales.

Fate hizo caso omiso a los rumores, sacudió la cabeza en negación mientras que de sus bolsillos de los pantalones sacaba su smartphone, se colocó los audífonos y al ritmo de Brave shine de Aimer se dirigió rumbo a su aula.

Al llegar se sentó en la ultima butaca junto a la ventana, observó mas detenidamente el salón de clases, un aula estilo antiguo, solo con la diferencia de las ventanas laterales y el pizarrón, aquella aula pasaría por una buena casa de la época medieval.

Fate seguía escuchando música, absorta en sus pensamientos se quedó observando a la ventana y cuando volteo la cabeza se encontró con una presencia que le heló el alma. Nanoha Takamachi estaba parada en la puerta del salón buscando un asiento libre y detrás de ella se encontraba su novio Yuuno Scrya.

Nanoha observó el lugar libre a lado de Fate, antes sin duda se sentaría junto a ella, pero ahora y después de como la traicionó la rubia, Nanoha no pensaba acercarse a ella ni aunque le pagaran. Para fortuna De la cobriza había un asiento libre para ella y su novio. Nanoha jaló de la mano a Yuuno hacia el asiento y más tardaron en sentarse cuando ya estaban besándose apasionadamente. Fate por su lado los ignoró volviendo la vista a su celular, pero no ayudaba mucho el hecho de tener de vecinos a esa pareja de empalagosos.

Yuuno había comenzado a acariciar a Nanoha mas insinuantemente. Cuando el profesor entró y observó la escena. Pidiéndole a sus alumnos silencio se dirigió hasta el fondo del salón y sacando un pesado libro de historia de su portafolios sorprendió totalmente a la pareja al dejarlo caer sobre la banca.

El ruido asusto a Nanoha y Yuuno causando que los dos saltaran de miedo y Nanoha pegara un pequeño gritito, en ese instante todo el salón estalló en risas.

Yuuno y Nanoha estaban rojos de la vergüenza, Fate por su lado se reía y alegraba discretamente.

El profesor reprendió a Nanoha y a Yunno diciéndoles que tenían dos puntos menos en el primer parcial de su materia por mala conducta. Nanoha no protestó, solo agacho la cabeza en señal de arrepentimiento.

Después de esto la clase siguió su rumbo, sin duda el profesor Gareth ya era de los favoritos de Fate y no solo por su manera de impartir historia sino por la forma en que había reprendido a la odiosa pareja de a lado.

-X-

Las primeras dos clases continuaron normalmente, apuntando temarios y viendo los primeros temas. A las diez de la mañana con treinta minutos sonó la campana que indicaba el receso. La pareja de Nanoha y Yuuno salió corriendo rumbo a la cafetería, Fate se levanto perezosamente de su asiento y se dirigió a los baños. Siempre era muy cuidadosa cuando tenia que ir a un baño público.

Cerró completamente la puerta del baño y procedió a orinar. Al salir del baño Fate chocó con una pelirosa de acento alemán.

-Disculpadme, ¿Estas bien?- A leguas se notaba que la pelirosa aún no dominaba muy bien el inglés, Fate tomó la mano que le tendió la pelirosa para incorporarse y teniéndola cara a cara pudo observar lo hermosa que era aquella chica.

-Si, estoy bien, ¿tú lo éstas?- preguntó Fate con una ligera sonrisa.

-Si, disculpa, mi nombre es Signum Wolkenritter-

-Fate Testarossa, mucho gusto en conocerte- Fate y Signum estrecharon sus manos viéndose fijamente a los ojos.

-Oye Testarossa, necesito ir a la cafetería, ¿sabes dónde se encuentra? -

- Si, si se donde se encuentra, justo voy para ayá, si gustas te puedo acompañar-

-Claro- Replicó Signum con una sonrisa en los labios.

Signum y Fate caminaron en silencio hacia la cafetería de la preparatoria, las dos iban en silencio pero era un silencio cómodo, Signum era alemana en toda la extensión de la palabra, su aspecto frío era lo que mas delataba su origen.

Al llegar a la cafetería de la escuela Signum se formó para comprar algo de comer. Fate esperó pacientemente a la pelirosa bajo la mirada de cierta cobriza que miraba fijamente la actitud despreocupada de la rubia y la hermosura de su nueva "amiga".

Cuando Signum salió de la fila le extendió un sándwich y un refresco de cola a Testarossa, en un principio la rubia rechazaba la comida pero termino aceptando bajo el argumento de que era una disculpa por lo sucedido en el baño hace unos momentos.

Fate se sentó en una de las mesas junto con Signum, en la media hora de receso las dos disfrutaron de una platica muy amena, la cual predominaban los temas de como era Alemania y algunas frases intercambiadas en alemán.

Cuando sonó el timbre de regreso a clases, Signum anotó en un papel su número de celular y se lo dio a una incrédula Fate. Las dos serian buenas amigas sin duda alguna y su amistad se fortalecería cuando Signum entre a la escuela en próximo lunes.

Las clases siguieron en un rumbo normal para Fate, la escuela era de su agrado, los maestros de alto nivel y sus compañeros... Con ellos no quería conocer a ninguno.

Todo eso cambió cuando a mitad de la clase de matemáticas impartida por la profesora Hilary el director tocó a la puerta para dejar pasar a una rubia delgada de ojos azules, cuerpo delgado pero bien proporcionado y una cara angelical. Dicho ángel era la nueva integrante de la clase de Fate, venia de una de las secundarias mas prestigiosas de Inglaterra y se quedaría en Gales los tres años de preparatoria.

La voz de aquel ángel era dulce y acogedora, su nombre era Hikari, hija de padre japonés y madre inglesa, era la mujer perfecta. Fate se enamoró a primera vista de ella y su cuerpo reacciono a tales impulsos cuando sintió un endurecimiento en su entrepierna. Dicho endurecimiento creció cuando gracias a la maestra de matemáticas, Hikari fue asignada a un lado de Fate.

Con manos apresuradas Fate subió su mochila a su regazo para cubrir su creciente erección.

El aroma a flores proveniente de Hikari, inundó las fosas nasales de Testarossa, sin duda jamás en su vida olvidaría ese aroma. La suavidad de su piel se podía ver a metros de distancia.

Los hermosos ojos azules que poseía aquel ángel sin duda hechizaban a todos, tanto hombres como mujeres estaban prendados de Hikari al observar su belleza, pero los mas afectados eran Fate y u chico de se clase llamado Veyron Huckebein, aquel hombre también se había "enamorado" de Hikari pero a diferencia de la rubia, Veyron solo quería pasar un buen tiempo a solas con ella, pero se había propuesto a si mismo hacer lo que fuera para lograrlo, esa belleza angelical seria de el y nadie mas que el.

Del otro lado del salón Fate intentaba hablar con Hikari la cual solo se reía debido a los nervios y la tartamudez con la que hablaba Fate.

A Hikari la rubia se le hacia una persona adorable y llena de amor, era de esas personas a las cuales solo quieres estar abrazando todo el día.

Aunque se conocían muy poco o casi nada Fate fue sorprendida a media clase por una Hikari abrazada a ella y la cual murmuraba que era muy adorable y abrazable, pero lo que mas alegría le dio a Fate fue ver esa sonrisa angelical en la cara de Hikari. La rubia se propuso como meta yacer sonreír diariamente a Hikari.

-X-

En el otro lado del salón, un enojado Veyron miraba la escena de Fate y Hikari abrazadas mutuamente. El tipo estaba que echaba humo de los oídos, su expresión de enojo era tal que algunos de sus compañeros fe clase se asustaron al ver su cara toda roja.

Veyron miraba con odio a la rubia, para sus adentros el chico prometió hacer sufrir a Fate y quedarse con aquel ángel rubio.

Sin duda Fate conocería a su peor enemigo y la persona la cual le causaría muchas desgracias