Advertencia: Aquí les presento el tercer capítulo de esta historia de Sora no Otoshimono. Espero que cumpla con sus expectativas.
Capítulo 3: Verdad
Sohara se había cansado de las tortuosas lecciones de inglés que no era capaz de comprender, así que decidió dejarlo por el momento y estirar un poco los brazos para descansar de este castigo auto-impuesto. La chica sólo se dedica a mirar al techo, pensando en Tomoki y los demás que durante algún tiempo se burlaban de su cocina. Nada le molestaba más que el trato denigrante que ha recibido por tanto tiempo, burlándose de la su cocina, nunca ayudándola realmente a mejorar y cocinar de verdad. En el fondo la castaña deseaba el apoyo sincero de los demás para poderse superar y lograr vencer las limitaciones que siempre la han caracterizado.
Sohara: Son todos unos tontos...- murmuraba la chica, cuando escucha algo en la cocina que la hace sobresaltarse- ¿Pero qué fue eso?
La castaña corre hasta la cocina y se sorprende al ver que el horno había quedado totalmente destrozado, además había infinidad de manchas, huellas y otras cosas en el suelo que se había agrietado ligeramente, y para remate había un agujero en la pared atravesando la estantería inferior que llegaba hasta el exterior. La copa G no se podía hacer una idea de cómo algo así pudo ser posible.
Sohara: Parece que tengo un problema- la copia de Daedalus sale corriendo al jardín de su casa para averiguar qué había ocasionado aquel pandemónium, pero no vio nada.
El jardín era un completo desastre, parecía que hubiesen pasado varios animales salvajes causando desastre y luchando en toda la zona externa de la casa de Sohara, y el agujero era otro misterio que no podía resolver. Necesitaba ayuda, y con urgencia.
Residencia Sakurada
Tomoki: Bueno, ahora que han comido- suspiró el pelinegro-, ¡salgan de mi casa ahora mismo!
Mikako: Ara, ara. No creo que debas tratar de esa manera tan descortés a los demás, Sakurai-kun- la pelimorada despedía una endemoniada aura que asustó al anfitrión.
Eishiro: Necesito volver a la sede del club para revisar nuevamente las lecturas- dijo en su tono habitual el chico de lentes-, no podemos quedarnos en vilo sobre si hay o no alguna amenaza merodeando por aquí. De todas formas te recomiendo que debas estar alerta, Tomoki.
Tomoki: De acuerdo, pero todavía creo que esas sospechas son exageradas- dijo fastidiado el pelinegro.
Astrea: ¿No queda más comida?- la rubia era la única que aún no se había levantado de la mesa.
Nymph: Por ahora no, así que te recomiendo que te vayas a buscar comida a otra parte- responde una nerviosa peliazul.
Eishiro: Vamos, Mikako- pidió el peliblanco que ya estaba en la puerta.
Astrea: No queda de otra- suspira desanimada la rubia-. Espero que tengas cuidado enserio, idiota.
Tomoki: ¡Tú serás la idiota!- responde el pelinegro.
Astrea: ¡Idiota, idiota!- la ojirroja se va de la casa.
Ikaros: Voy a lavar la ropa- la pelirrosa se va con un enorme montón de ropa sucia.
Mikako: Nos vemos- se despide la yandere.
Luego de que la pelimorada cierra la puerta, se quedan solos en la sala Tomoki y Nymph. La peliazul finalmente deja salir algo de su angustia y temor.
Nymph: Sohara se llevó la carta- dijo de golpe la tsundere.
Tomoki: ¿De qué estás hablando?- se extraña el humano.
Nymph: Sé que suena loco, pero Sohara podría haberse llevado la carta que debía proteger- explica con claridad la angeloid de coletas.
Tomoki: ¿Pero por qué motivo Sohara se llevaría la carta fallida esa?- preguntó muy confundido.
Nymph: Ella está llevando demasiado lejos su ambición por hacer una comida que fuese buena, porque ella sufre de complejos al no recibir la aprobación de nadie a sus platos.
Tomoki: Realmente no sé cómo espera que uno apruebe esos venenos letales que ella cocina- dijo en broma el pelinegro-, pero como sea tenemos que hablar con ella.
Nymph: Es bueno ver que cuento con tu ayuda, Tomoki- la peliazul se sonroja al darse cuenta de lo que dijo.
Tomoki: N-no es nada- dijo también sonrojado el chico.
Ambos se dirigieron a la casa de Sohara, dejando sola a Ikaros que estaba ocupada con la ropa sucia.
Residencia Mitsuki
Nypmh: ¡SOHARAAAA!- exclamaba una enfurecida peliazul.
Sohara: ¿Qué ocurre?- se sorprende la castaña.
Tomoki: ¿Tú te llevaste una carta que Nymph tenía?- preguntó enfadado el pelinegro.
Sohara: Bueno, yo...- se pone nerviosa la castaña.
Nymph: ¡La carta que te llevaste estaba defectuosa y representa un grave peligro si es usada!- exclamó la angeloid beta sin esperar por una respuesta.
Sohara se queda de piedra al darse finalmente cuenta del gran error que había cometido al llevarse sin avisar una carta de Synapse, y ahora esa carta estaba dentro de un pastel que podría ser la verdadera explicación del desastre en la cocina y el jardín. Si realmente era un peligro como lo describía la peliazul, nadie que estuviese en el camino de su pastel podría considerarse a salvo.
Sohara: Yoo... no sabía, estaba cegada por mi decepción y mi deseo de ser vista como una buena cocinera. Lo siento mucho- la castaña hace una reverencia y tenía ganas de llorar.
Tomoki: Lo que importa es buscar esa carta- trató de calmar el humano.
Sohara: Está dentro de un pastel que trataba de hacer, pero parece que se escapó, y ni siquiera sé adonde fue- dijo triste la castaña.
Nymph: En ese caso debo apelar a mi sistema de rastreo para hallar el dichoso pastel- la peliazul trata de localizar el pastel, pero falla.
Tomoki: ¿Qué ocurre, Nymph?
Nymph: Si tan solo tuviera mis alas, sin duda sería mucho más sencillo. Parece que debemos buscar de la manera difícil, Tomoki- dice una decaída angeloid beta.
Sohara: Yo los voy a ayudar- se ofreció la castaña-. Esto lo acabo de iniciar yo, y por lo tanto es lo justo que yo deba aportar para solucionar este problema, aún si mi ayuda es poca, pero la daré.
Tomoki: ¡Entonces vamos, que no hay tiempo que perder!- lideró un decidido y heroico pelinegro.
Los tres empiezan con la laboriosa localización del pastel monstruoso, sin saber que muy pronto éste podría cobrarse su primera víctima. El panorama de esta situación era sencillamente trágico.
Sede del club del Descubrimiento del Nuevo Continente
Eishiro: Es hora de que me ponga a trabajar para optimizar el equipo- dijo el peliblanco bastante serio-. Tomará varias horas poner esto a su máximo nivel, por lo que no tendré oportunidad de salir por ahora.
Mikako: Comprendido, entonces te dejamos por ahora- la pelimorada se retira con Astrea siguiéndola.
Mikako cierra con cuidado la puerta, dejando solo al peliblanco, quien enseguida se dispuso a revisar el equipo de rastreo de cartas para así optimizar la alerta que pudiese emitir en futuras ocasiones. No se veía nada fácil, pero a Eishiro no le daba miedo el reto que representaba hacer todo eso, pero de pronto algo atraviesa el pecho del peliblanco con tal rapidez que no lo vio venir, y voltea a ver lo que acababa de apuñalar de semejante manera.
Eishiro: Tal p-parece que... tenía razón...- es todo lo que pudo decir antes de la siguiente acción del pastel viviente.
CONTINUARÁ...
Un capítulo más para darle cuerpo a este fic, y espero que realmente lo esté haciendo bien, pero eso depende del gusto de ustedes. Reviews, follows y favoritos de verdad me caerían muy bien, por favor :3.
Hasta otra
