Advertencia: Siento mi falta por no subir la semana pasada este capítulo del fic, pero tenía cierto proyecto que tenía que avanzar. Ahora podemos continuar :D

Capítulo 4: Peligro

El pastel viviente saca un enorme cuchillo de su propia masa, e inmediatamente ataca el brazo derecho de Eishiro, casi al punto de seccionarlo completamente. El peliblanco de alguna manera no grita ante la salvaje tortura que acababa de sufrir.

Pastel: Tal parece que hace falta algo más para hacerte rogar por clemencia- dijo la cosa horneada con voz difónica, pues evidentemente estaba poseída.

Eishiro: ¿Qué es... lo que quieres?- pregunta retador el intelectual.

Pastel: Tal parece que no has comprendido tu situación, humano imbécil- el pastel entierra aún más el cuchillo que tenía en el pecho del peliblanco-. Mi ambición es vengar a mi ama de todos aquellos que despreciaron lo que ella hacía, y tú eres el primero al que asesinaré lentamente. Sin duda lo disfrutaré por mi ama.

Eishiro: Maldición.

El pastel viviente blande nuevamente su cuchillo, listo para esta vez rebanar el cuello del peliblanco. No parecía que hubiese solución a este dilema.

Astrea: ¡TOMA ESTO!- aparece la rubia lanzando un ataque con su espada.

Tanto el intelectual como la cosa poseída se sorprendieron al ver que había llegado al último segundo Astrea. El pastel retrocede a alta velocidad, destruyendo la pared y siendo expulsado fuera de la escuela, soltando así al gravemente herido Eishiro. Mikako entra rápidamente al salón y sostiene el cuerpo de Eishiro mientras la angeloid delta se dirige a toda velocidad a entablar combate con el pastel sanguinario.

Mikako: ¿Te encuentras bien, Ei-kun?- pregunta la pelimorada con genuina preocupación.

Eishiro: Mi... kako...- dice con voz temblorosa el chico de lentes.

La pelimorada toma la mano izquierda del peliblanco con firmeza y delicadeza a la vez. Incluso alguien tan cruel como ella comprendía la gravedad del asunto, y también sabía que debía buscar ayuda, por lo que sacó su teléfono sin falta para llamar una ambulancia.


Fuera de la escuela

Astrea: ¡No escapes, miserable!- gritaba una enfurecida ojirroja que blandía de forma increíble su espada.

El pastel de alguna manera se las arreglaba para eludir cada uno de los mortíferos ataques de la angeloid, pero llegaría el momento en que una de las ondas que salían de Chrysaor logra deshacer una parte de la masa del pastel, causando en efecto un gran daño para la cosa poseída..

Pastel: Demonios, esa angeloid es demasiado fuerte para mí. No quisiera imaginarme si ahora mismo se le llegase a unir Ikaros, por eso sería mejor que emprenda la fuga- el pastel se escabulle a toda velocidad entre unos matorrales mientras la angeloid delta vuela a alta velocidad para embestir al pastel.

Astrea: ¡No permitiré que le hagas daño a nadie más, monstruo!- la rubia lanza su ataque más fuerte al lugar donde vio el pastel, causando un enorme cráter en los jardines y fuera de la escuela. Todo parecía haber terminado.

Sin embargo, todavía estaba pendiente el estado de Eishiro, quien estaba completamente inconsciente en los brazos de la yandere. En ese momento era prioritario salvarlo.

Astrea: ¿Está bien, maestra?- pregunta preocupada la ojirroja.

Mikako: Ha estado en peores momentos, así que no te debes preocupar, Astrea-chan- responde muy seria la futura Yakuza-. En este momento necesito que utilices una de tus cartas para restaurar el brazo derecho de Ei-kun.

Astrea: Entendido- la rubia saca una de sus cartas de Synapse y lo utiliza sobre el brazo casi totalmente desprendido del peliblanco, logrando así unir el brazo.

Mikako: Eso debe ser suficiente por ahora, al menos de esta manera podremos sacarlo de aquí- la pelimorada se lleva con facilidad pasmosa el cuerpo de Eishiro de las ruinas en que quedaron convertidas el salón del club fundado por el mismo Eishiro.


Residencia Sakurai

Ikaros había lavado con gran eficiencia y rapidez la ropa que estaba sucia, y se disponía a no hacer nada hasta que llegara el momento de hacer la cena, cuando llega Tomoki algo agitado a la casa.

Ikaros: ¿Ocurre algo, amo?- se vuelve levantar la pelirrosa al notar la preocupación del pelinegro.

Tomoki: Necesito de tu ayuda, Ikaros- dice atropellando las palabras-. Una carta defectuosa se ha perdido, y al parecer está dentro de un pastel que ahora anda por ahí suelto, y es muy peligroso dejarlo así. Necesito que nos ayudes a localizar eso rápido.

Ikaros: Entendido, amo- la angeloid hace que sus ropas sean cambiadas por su indumentaria angeloid y sale hacia el jardín delantero.


Jardín

Nymph: ¡Alpha!

Ikaros: Escuché que hay una carta que se perdió, y que está defectuosa- dijo con su habitual tono la angeloid alpha.

Sohara: Lo siento mucho, fue mi culpa- dijo nuevamente la castaña-. Le robé esa carta a Nymph y después la utilicé para hornear un pastel que creía que finalmente le gustaría a todos, pero parece que mis actos solo causarán daños si no detenemos mi pastel.

Ikaros: Activando detección de posibles enemigos- los ojos de la angeloid cambian de color-. Posición de posibles enemigos cercanos detectada.

Tomoki: Entonces guíanos, Ikaros- ordena decidido el pervertido.

Ikaros: Sí, amo- la angeloid emprende el vuelo, y los otros tres corren tras ella mientras les guía hacia la posible ubicación más cercana.

Nymph: Espero que no sea demasiado tarde...- susurraba para sí misma la peliazul.

Tomoki: No te preocupes, todo va a salir bien, te lo prometo- dice un seguro pelinegro, y sus palabras hacen sonrojar a la tsundere.

La castaña no puede evitar sentirse algo celosa al escuchar las palabras de su amigo de la infancia hacia la angeloid, pero por otro lado se considera a sí misma indigna de cuestionar las acciones y palabras de Tomoki a causa del gran error que cometió, por lo que prefiere mantenerse callada. El solo hecho de mantenerse cerca de ellos y que no la condenaran de la peor forma posible lo consideraba como algo más de lo que merecía.

Ikaros: Objetivo encontrado- dice la pelirrosa lo suficientemente alto para que sus seguidores pudiesen escucharla.

Tomoki: ¿Dónde se encuentra, Ikaros?

Ikaros: Está detrás de esos árboles, amo- señala la pelirrosa que había descendido al nivel de sus amigos.

Nymph: ¡Manténganse atrás!- indicó la angeloid peliazul, quien se puso al lado de su "hermana", lista para entrar en combate si llegase a hacer falta.

Ikaros: Detecto cartas de Synapse dentro de aquel tronco- indica la pelirrosa.

Tomoki: Un momento... ¿Qué quieres decir con cartas?- pregunta extrañado el humano.

Ikaros: Alguien ha dejado varias cartas dentro de árbol, según el análisis, Mikako-san ha sido quien ha puesto las cartas.

Nymph: ¡No me lo puedo creer!- la peliazul se da un facepalm- Estoy segura que esa Delta se deja arrebatar las cartas como si eso fuera un juego inocente, pero ya verá cuando me la encuentre.

Ikaros: Debemos tomar estas cartas- propone la angeloid alpha-. Si nuestro enemigo tiene el poder de una carta de Synapse, podría tratar de tomar otras cartas para hacerse más fuerte y representar una amenaza mayor.

Tomoki: ¿¡QUÉ COSA!?- se asusta el pelinegro ante lo que dijo Ikaros.

Lo que antes se pensaba que era un problema de dimensiones colosales, sin que nadie se diese cuenta había adquirido un magnitud incomparablemente mayor. Esto estaba fuera de control, y no sabían qué debían hacer entre buscar el pastel o las cartas.

CONTINUARÁ...


Pensé que vendría bien que se intensificaran los problemas que están por enfrentar ahora Ikaros, Sohara, Nymph y Tomoki, aunque ello implicara exigirme más para darle un avance aceptable a este fic, y sinceramente espero lograrlo. Reviews, follows y favoritos serán bienvenidos, así que no sean crueles XD.

Hasta otra