Advertencia: Sora no Otoshimono y sus personajes no me pertenecen ni tampoco pretendo que lo hagan, yo sólo soy un humilde fan.

Capítulo 5: Recuperación

A Tomoki y Sohara les toma unos segundos procesar aquello de que era posible que ese pastel podría hacerse con el poder de las cartas de Synapse si llega a descubrirlas. Ikaros y Nymph se encargaron de que no quedasen más cartas sueltas en la zona antes de empezar a buscar el próximo montón o el pastel.

Nymph: ¿Dónde es el punto más cercano de energía de Synapse, Alpha?- preguntó la urgida beta.

Ikaros: Detectado cartas perdidas de Synapse- nuevamente Ikaros activó su sistema de localización-. Hay un conjunto posible de cartas a 600 metros al norte.

Nymph: Entonces vamos allá.

La angeloid alpha alza vuelo nuevamente para guiar a los otros, y así empiezan con su exhaustiva búsqueda. Y en efecto, se dirigían a otro escondite de cartas.


Hospital

La pelimorada se encontraba junto con la rubia en la sala de espera. Lograron utilizar los contactos con los que contaba Mikako para apurar el traslado de Eishiro a emergencia, aunque todavía no había total garantía de que pudiese sobrevivir.

Astrea: Aquello fue demasiado inesperado, maestra- opinaba la ojirroja mirando al techo- ¿Qué fue aquella cosa?

Mikako: No me esperaba que apareeciera algo como eso- hablaba muy seria la yandere-. Tal parece que aquel lugar llamado Synapse envió aquello, aunque esta forma de atacar y esa cosa no tienen nada que ver con los anteriores ataques de angeloids que Ei-kun tanto había esperado. Tal vez...- la ojirroja miraba dubitativa a la presidenta del consejo estudiantil- Hay algo absolutamente extraño, tal vez en realidad esto no es de Synapse, pero no entiendo lo que pasa.

Astrea: Yo no puedo revelar información sobre Synapse, pero esa cosa no la pudieron haber enviado ellos- aseguró muy seria la delta-. Esa cosa no podría ser enviada por mi antiguo amo, pero sin embargo...

Mikako: No puedes pensar en otras opciones, lo sé- terminó la frase de la rubia.


Zona de combate

Pastel: ¡Mierda! Pelear con la angeloid delta fue damasiado. Si tan sólo me viera mi ama, estaría en graves problemas por no vengarla- el pastel estaba reducido a una pequeña porción de lo que era en un principio, pero todavía vivía-. Debo encontrar un método para poder recuperarme, pero no será fácil. Necesito de los ingredientes que me componen... ojalá haya algún incauto por algún lado para así poder recuperarme..

La cosa poseída se desplaza como puede durante cierto trayecto, a la espera de encontrar lo que necesitaba para poderse recuperar, pero algo como eso sin duda le costaría, tal como lo había previsto. Necesitaría arrastrarse durante casi dos horas para encontrar a unos chicos que estaban llevando unas galletas de chocolate para tratar de encantar a unas chicas que habían logrado interceptar (qué raro, se supone que en Japón suele ser al revés, al menos en San Valentín). Aunque estuviera demasiado débil aún para acabar con unos cuantos humanos, todavía podría intentar quitarles aquellas galletas para regenerarse.

Chico 1: ¿Saldrías conmigo el sábado, por favor?- rogaba uno de los chicos poniendo ojitos de cachorro.

Chico 2: Sé mucho sobre repostería, podría regalarte cada vez que quieras lo que tú quieras- trata de disuadir otro chico.

Chica 1: Bueno, yo...- la pretendida por el primer joven estaba muy sonrojada.

Chica 2: Lo siento, pero por mi parte ya tengo novio- el segundo pretendiente empieza a llorar en silencio.

Chico 1: Oh...- el primer joven sentía mucha pena por su amigo- ¿y eso quiere decir también que...?- el chico se asustó al pensar que la chica que le gustaba también estaría saliendo con alguien más.

Chica 1: ¡N-no pienses mal, Kiru-kun!- decía muy nerviosa la chica- En realidad tú... sí me gustas...

Chico 2: Al menos tú tienes suerte, amigo- el joven rechazado deja caer muy triste sus galletas, y la cosa poseída se lanza a éstas, asustando a los presentes.

El pastel devora apresuradamente las galletas y logra regenerar una pequeña parte de la masa que había perdido ante Astrea. Ahora se sentía listo para intentar asesinar un poco antes de intentar recuperarse más.

Pastel: Es hora de morir, humanos incrédulos.

Chico 2: ¿Pero qué eres tú?- pregunta el aterrado joven.

Chica 1: ¡Qué asco!

Chica 2: ¿Cómo es posible que un adefesio como ese exista?

Pastel: ¡MUERAAAAAAAN!- el pastel arremete contra la segunda chica, utilizando los ganchos de su cabello para rasguñar y apuñalar a la sufriente chica.

Chica 2: ¡AUXILIOOO!

Chico 2: ¡SUÉLTALA, ADEFESIO!- el rechazado pretendiente logra apartar con un golpe al pastel de encima de la lastimada chica.

Pastel: Ahora te vas a arrepentir- la cosa poseída lanza con puntería abrumadora unos broches a la pierna del defensor, logrando apuñalarlo.

Chica 1: ¡Mierda, lo apuñalaron!- la chica estaba al borde del desmayo.

Chico 1: ¿Qué te crees que eres?- el joven ileso se abalanza contra el pastel deforme.

Pastel: Soy la razón de tu pronta muerte- la cosa toma unas piedras del suelo.

Chica 2: ¡Ten cuidado!

El pastel salta sobre el chico que no logra esquivarlo, y en medio del forcejeo entre ambos, el pastel usa las piedras para golpear de forma salvaje el rostro de su desafortunada víctima, quien a la cuarta pedrada se desmaya por los intensos golpes. Las chicas y el inmóvil joven miran aterrados cómo la cosa poseída destrozaba a pedradas el rostro del joven. El inmóvil chico logró apenas ponerse de pie, pero no es capaz de correr para salvar a su amigo a causa del terrible daño.

Pastel: Es hora de recuperar fuerzas- la cosa poseída salta sobre las galletas que no había alcanzado, y logra crecer un poco más-. Es hora de matar otro poco.

Chica 2: Esa cosa es un demonio- la aterrada joven es incapaz de contener las ganas de orinar del miedo.

La cosa poseída toma una rama y la parte a modo de lanza, y luego de eso atraviesa el costado de la primera víctima, haciendo chorrear bastante sangre. Los otros tres miran atemorizados e impotentes la manera tan vil en que el pastel disfrutaba con la muerte del desdichado chico que finalmente había conseguido una cita, pero ahora tenían que encontrar alguna manera de escapar o ser los siguientes en morir de forma horrible.

Pastel: ¿Quién quiere sentir como lo destazo por dentro?

Chico 2: ¡JÓDETE, COSA INMUNDA!- el chico se abalanza en una pierna hacia la cosa poseída para vengarse, pero su intento es inútil.

La masa viviente utiliza su lanza de madera para apuñalar velozmente al lisiado chico por el estómago, y las chicas se abrazan aterradas ante la grotesca escena. Estaban demasiado atemorizadas y deseaban huir de ahí a toda velocidad, pero por alguna razón sus piernas estaban pesadas como si fueran de plomo. No podrían hacer absolutamente nada mientras la cosa poseída apuñalaba repetidas veces el abdomen de su segunda víctima, chorreando sangre en muchas heridas de considerable profundidad, algunas fusionadas con otras perforaciones. El ensangrentado pastel disfrutaba cada puñalada y gozaba con el dolor en el rostro del chico hasta que este finalmente murió, dejando solas a las dos chicas.

Pastel: Ahora el postre.

Las dos chicas gritan tan fuerte como nunca en sus vidas lo habían hecho, pero eso no las salvaría de la misma horrible muerte que habían sufrido sus pretendientes.

CONTINUARÁ...


Creo que finalmente me he estrenado en el gore, aunque no tengo prácticamente experiencia en ello, pero como sea haré lo mejor que pueda para que la historia quede bien. Reviews, follows y favoritos serán bienvenidos, sin importar de quién o dónde provenga, yo siempre sé agradecer el apoyo de los lectores :)

Hasta otra