Advertencia: Otro capítulo de este fic de Sora no Otoshimono, espero que les agrade, o lo que sea XD

Capítulo 9: Llorando

La explosión que surge de aquel choque llega hasta Tomoki, Sohara y Nymph, quienes por un momento se detienen para ver estupefactos al lugar de donde provenía aquello. Tomoki sentía que el alma se le podría salir en cualquier momento a causa del miedo que sentía por las dos angeloids.

Sohara: ¿Ustedes creen que eso pudo haber sido...?- la castaña opta por no continuar, sabiendo que ninguno de sus dos acompañantes tendría la suficiente fuerza interna para darle una respuesta.

Nymph: Solo... sigamos, ahora- la peliazul es la primera que retoma la carrera, aunque en el fondo sabía que algo trágico había ocurrido.

Tomoki: Ikaros... Astrea...- el pelinegro no fue capaz de murmurar nada más antes de empezar a correr él también, y de última va Sohara.

El resto del camino decidieron recorrerlo en total silencio, pues creían que tenían suficiente con todos los gritos retumbaban en sus cabezas que les auguraban el peor de los escenarios por aquella explosión. Miedo era la única sensación que embargaba sus mentes y corazones.


Zona de batalla

Pastel: Maldición... me he confiado demasiado- la cosa viviente había quedado bastante reducido, pues durante el choque la angeloid había logrado quitarle varias de las cartas que poseía, pero aún tenía algunas más, especialmente la carta defectuosa.

Astrea: Al final... lo logré- jadeaba una rubia que debido al choque acabó perdiendo una mano y tenía heridas por todo el cuerpo, pero tenía las cartas que logró arrebatar al pastel-. Es hora de utilizar el poder de las cartas para hacerme con las demás.

Pastel: No serás capaz...

Astrea: Puedes retarme si así quieres- la ojicarmesí activa el poder de las cartas para invocar una nueva espada porque Chrysaor se encontraba ya demasiado lejos de su alcance-. Este será mi último ataque, y sé que podré derrotarte.

Pastel: "Maldición, he perdido demasiada fuerza, además que ese ataque deshizo parte de mi cuerpo. Necesito huir de alguna manera, pero no parece que esta vez tenga manera de lograrlo"

La rubia se lanza empuñando con la mano que le quedaba hacia el pastel, quien ahora estaba bastante impedido del movimiento a causa del gran daño que había recibido. Al final Astrea logra cortar aún más al pastel poseído, y este ve como pierde más cartas de Synapse y se reducen todavía más sus fuerzas, pero todavía seguía vivo sin importar cuánto intentaba desaparecerlo la angeloid. Estaba claro que faltaba algo, pero Astrea no podía pensar qué era.

Astrea: ¿Qué ocurre... contigo? No comprendo... cómo puedes resistir tanto- jadeaba pesadamente la rubia.

Pastel: Yo soy inmortal, no importa lo que intentes pues yo siempre seguiré aquí. No puedes deshacerte de mí aunque uses todo tu poder, jajaja- se burlaba la cosa poseída que se encontraba reducida a su tamaño mínimo, pero Astrea todavía intentaba cortarlo.

Los intentos de la angeloid continúan de forma desesperada, ella quería vengar la muerte a Ikaros costara lo que costara y no tomaba en cuenta porqué se resistía, sólo escuchaba la voz de furia y odio que había invadido su mente. Ikaros no merecía morir de esa forma tan miserable, y ahora esa cosa debía pagar muy caro por sus acciones.

Tomoki: ¡ASTREA!- llamaba a lo lejos el pelinegro que finalmente estaba llegando donde estaba la ojicarmesí.

Astrea: Llegaron- la angeloid delta se detiene finalmente luego de clavar la espada sobre el pastel para que no escapara esta vez, y empezó a llorar.

Sohara: ¿Pero qué te pasó? Me da miedo eso- la castaña señalaba aterrada la muñeca sin mano de la rubia.

Astrea: Esto no es nada- lloraba desconsolada la angeloid delta-. Ikaros-senpai tuvo la peor parte. Ella... ella...- se echa al suelo, incapaz de contener su desgarrador llanto por la muerte de Ikaros, pero los demás ya habían entendido el mensaje.

Nymph: Delta, no me digas que Alpha- las lágrimas escapas de las orbes de la peliazul.

Sohara: Ikaros-san...- la castaña estaba al borde de un colapso.

Tomoki: No puede ser verdad... ¡No puede ser verdad!- el pelinegro corre a donde pudo ver el cuerpo inerte de la pelirrosa.

Como si fuese una escena cliché, unas gotas frías y ligeras anuncian la llegada de una funesta y silenciosa lluvia que empezó a lavar las heridas de la angeloid delta, así como también lavaba el cuerpo de la difunta angeloid. Tomoki al llegar a la pelirrosa pierde completamente la capacidad de permanecer de pie, así que se deja caer de rodillas ante la horrenda escena de la angeloid inexpresiva. Las lágrimas corrieron como si fuese el agua de un río por una cascada, pero él no se dio cuenta que lloraba, sólo tenía su atención para la muerta angeloid y para el tremendo dolor que embargaba su pecho, tan grande que le extrañaba no explotar en ese mismo momento.

Nymph: Tomoki...- la peliazul llega a donde estaba el pelinegro, y ella también lloraba bastante del dolor de ver así a Ikaros.

El pelinegro no responde a la voz de la tsundere, sino que continúa con su enorme dolor y llorando sin saberlo mientras miraba a Ikaros. Nymph se sentía destrozada por dentro ¿Cómo fue posible llegar hasta este punto? ¿Porqué tuvo que ser Ikaros quien muriera así? ¿Porqué no llegaron a tiempo para al menos animarla? Aunque esas preguntas no parecían que fueran a tener jamás una respuesta, estaba claro que ella no merecía estar así.

Tomoki: Ikaros... no debiste...- el chico casi no podía hablar por su llanto, y de pronto siente que alguien le abraza por detrás.

Nymph: Está bien, Tomoki. Deja salir todo- la peliazul lloraba en la espalda del humano, pero pronto ambos estarían abrazados llorando juntos como si fuesen ambos sobrevivientes de algún desastre natural.

Tomoki: Ikaros no... no hizo nada malo para quedar así- el chico ya ni siquiera tenía el valor de ver el cadáver de la angeloid, así que sólo se abrazó con fuerza a la peliazul.

Nymph: Estoy segura de que ella lo habrá hecho por alguna razón- la tsundere sólo quería apretar también su abrazo con el chico que tanto amaba-. Alpha jamás se hubiese dejado morir sin razón y dejado que estuvieras solo y desprotegido. Quizás no tanto como ella lo hizo, pero sé que...- la peliazul deseaba más que nunca revelar sus sentimientos hacia el chico, pues no tenía sentido esconderlos más- te amo, Tomoki.

Astrea y Sohara miraban a lo lejos aquella escena, también llorando amargamente, pero sin descuidar a la masa que estaba atrapada por la espada que había invocado a último minuto la rubia. No había nada que celebrar pese a la victoria. Sólo podían drenar sus penas por la angeloid, y permitir que la fuerte lluvia que caía sobre ellos se llevara todo el dolor consigo. Sin embargo, una última prueba esperaba para que ellos le hicieran frente, en otro momento sin duda.

CONTINUARÁ...


No se me dan los momentos tristes y trágicos en una historia, pero creo que valió la pena hacerlo. Esta historia no resultó ser tan gore como había creído que haría en un principio, tal vez por la enorme cantidad de compromisos que no me han permitido desarrollar mejor esta historia, pero igual no la volveré a comenzar. Reviews, follows y favoritos serán bien recibidos, y al parecer ya pronto pondré fin al fic para dedicarme a los demás y a los compromisos aparte que tengo.

Hasta otra