¡Hola! Esto… nuevo cap! Si… yo… tengo una duda xD. ¿Qué significa "pov"? Lo utilizo debido a que varios escritores lo utilizan para indicar quién narra la historia, pero ni idea de qué signifique xD. Sin más, al fic.

New chapter. –Un... ¿chantaje?-

Craig Pov's.

–Y… ¡al fin terminamos!– Exclamó Kyle estirándose. Le miré y sonreí. Yo también me encontraba fastidiado por ese jodido proyecto, pero al menos tener de compañero a Broflovski fue menos complicado que tener a Tweek, digo, no me quejo de él, pero… a veces podía ser muy paranoico, exasperante e inquieto, y yo tengo un límite para mi paciencia.

Me recosté sobre el sillón y encendí la tv cambiando los canales sin siquiera detenerme a ver que había, eran estupideces. Sólo esperaba llegar a algún canal donde pasaran alguna caricatura, música, lo que fuese pero que me entretuviera.

Cuando de pronto siento como Kyle se acerca y se agacha hasta mi altura y me mira sonriendo bobamente.

Arqueo una ceja a la vez que le paro el dedo –estorbas– le hablo "sutilmente" y él sólo frunce el ceño.

–¿No piensas dejarme un espacio para que yo vea la tv también?– Pregunta indignado.

–Pues hay mucho piso, por si no te haz dado cuenta.– Abrió la boca pero no le dejé hablar. –Otra cosa. Estás en mi casa. Si te desagrada la idea de sentarte en el suelo, siéntete libre de salir por la puerta e irte a tu casa, que el motivo por el que estabas aquí ya está terminado–. Sonreí al ver su cara de sorpresa. Simplemente adoraba molestar al judío. Era tan fácil de joderlo que no necesitaba ni siquiera haber dicho tanto para verlo poner esa cara, estaba completamente rojo.

–… Bien.– Aspiró hondo y frunció los labios dando la vuelta para comenzar a recoger sus cosas.

Oh, tampoco planeaba correrlo.

–Sólo bromeaba, Kyle– reí mientras me sentaba en el sillón viéndolo fijamente. No respondió. Suspiré fastidiado. Si quería ponerse así de complicado para que le rogara, estaba loco. –Bueno, como gustes.– Me encogí de hombros y me volví a recostar. Que hiciera lo que quisiera, los cinco puntos del proyecto ya estaban listos, así que no importaba.

Kyle Pov's.

Maldito marica. ¡Y pensar que momentos antes creí que era agradable! Me retracto, ¡me retracto completamente de haber creído algo tan genial de alguien como Craig Tucker!

Comencé a guardar lo más rápido que pude los libros y demás material en mi mochila. Ahora lo único que deseaba era irme de ahí, no volver a dirigirle la palabra a Tucker, no volver a reunirme en equipo con él, ¡no quería nada que tuviera que ver con él! Era un pendejo, el más pendejo de todos. Puede que fuera un buen compañero de equipo, pero era un pésimo amigo, o… bueno, ni siquiera somos amigos.

Me detuve un poco y le miré de reojo. Sonreí al verlo frunciendo el ceño levemente, ¿acaso logré hacerlo molestar? Negué levemente con la cabeza. No creo. Quizá era porque realmente no había nada interesante que ver en la tv. Si apenas y llega a tener sentimientos por sus amigos, por Tweek para ser más exacto… Me mordí el labio inferior. ¿Por qué me molestaba el hecho de imaginar que nunca podría llegar a ser alguien como Tweek para Craig?, ¿por qué el recordar la manera en que se ríe junto a su team me dan ganas de gritar de coraje? Mierda. Tenía que irme cuanto antes.

Tomé mi mochila y me la colgué al hombro. Suspiré. –Gracias, me retiro–.

Salí de la casa de Craig y cerré la puerta con cuidado. ¿Por qué no me dijo siquiera adiós?, creo que ni me tomó en cuenta. Sonreí amargamente. Tenía que dejar de importarme ese tipo de cosas tan estúpidas, ¿y qué si a Craig yo no le importo? Nunca fue así, ¿por qué habría de preocuparme por eso ahora? Él tampoco ha sido alguien para mí, sólo el líder del team enemigo, si, sólo eso. Eso éramos. Enemigos de naturaleza y nada cambiaría ese hecho, ni siquiera ese pendejo proyecto ayudaría a alejar nuestra rivalidad.

Apenas llegué a la casa mi madre me recibió con una gran sonrisa en el rostro.

–Oh, cariño, me alegra que llegaras. Estaba a punto de llamar a Stan para preguntar por ti. ¿Se divirtieron?, ¿qué clase de proyecto hicieron? Ah, ya ansío escucharte mañana diciendo que volviste a sacar una excelente nota. Por cierto, ¿Stan si te ayuda o tú haces todo solo? Si es así no dudes en decírmelo, bueno, admito que ya no te permitiré hacer proyectos en equipo con él, porque eso de regalarle una nota excelente no está nada bien, ¿ambos trabajan, cierto?–.

–Eeh…– Fruncí el ceño intentando comprender todo lo que mi madre preguntó en un sólo minuto. Era difícil asimilar tantas palabras juntas.

–Aah, lo siento, cariño, ¿hablé demasiado rápido?– Asentí un poco cohibido. Ella rió. –Bueno, no respondas nada. Lo importante es que ya llegaste, ¿qué tal si subes y te das una ducha? Voy a preparar al para cenar, ¿si?–. Volví a asentir de acuerdo.

Mi madre se había vuelto más atenta conmigo tan pronto crecí, ahora me mimaba más antes que regañarme, y eso era mucho pedir. Aunque en veces era fastidioso también que estuviera tratándome como a un niño pequeño a cada rato.

Subí a mi habitación, casi como un zombi. Bostecé cansado. No tenía ánimos de tomar una ducha, pero tampoco pensaba no ducharme, eso sería muy antihigiénico, y de sólo pensarlo me daban escalofríos –Eww…–. Sacudí la cabeza de forma negativa y comencé a buscar la ropa necesaria para poder meterme a duchar. Un pijama. Eran las seis, pero igual, no pensaba ponerme ropa decente sólo para bajar a cenar y luego volver para colocarme la pijama y al fin dormir.

Entré al baño, comenzando a quitarme toda la ropa con bastante pereza. Sentí una pequeña oleada de frío recorrer mi cuerpo desnudo y noté la pequeña ventanilla abierta. Tiritando me acerqué y la cerré tanto por frío como por miedo a que algún acosador (tipo Kenny) se intentara meter.

Después de un rato ya estaba listo para bajar a cenar, y mientras me secaba el cabello, escuché el timbre de mi celular, así que me acerqué a la cama que es donde lo había dejado y lo observé.

–¿Un mensaje de número desconocido?– Arqueé una ceja desconfiado, pero igual lo abrí.

"Hey, pelirrojo. Olvidaste una pulsera que al parecer es la que tú y tu amigo marica Stan siempre traen puestas. Y te la devolveré con la condición de que el día de mañana aceptes volver a mi casa. Y no me importa si aceptas o no, es el trato.

Att: Una de tus opciones para buen trabajo en equipo, Craig Tucker".

Comencé a sentir un tic en el ojo mientras en mi rostro se formaba una sonrisa distorsionada. ¿Acaso Craig Tucker creía que aceptaría ese trato? O mejor dicho, chantaje –Pff… hijo de puta–. Miré mi muñeca, donde se supone debería estar esa pulsera que me regaló Stan, mi súper mejor amigo, en mi cumpleaños. –Sabes jugar sucio, Tucker–.

Y aquí el final de otro cap para este fic. Bye :T.