¡Hola! :v he vuelto. En este cap todo será narrado desde el punto de vista de Kyle.

New Chapter. –Con el corazón en las manos (1)–.

El trabajo no era nada complicado, pero… ¡Craig me tenía totalmente fuera del mundo! No lograba concentrarme sabiendo que él estaba ahí…

Su voz me hacia sonrojar. Nunca lo había notado, pero su tono tan monótono me comenzó a parecer atractivo… era único.

– Tweek… eso no está bien – le dijo suspirando, acercándose más a Tweek para mostrarle con mejor dedicación el error que fuera que tenía.

– Eeh… yo le ayudo, si gustas – rápidamente me levanto de mi lugar y me acerco a Tweek. No tenía idea del porque lo hacía… o bueno… lo sabía, pero es tan vergonzoso… No quiero que Craig se acerque tanto a él. –Mira, sólo tienes un pequeño error al formular esta pregunta. Sería más correcto si pones "¿cuáles?", no "¿quiénes?", porque estamos hablando de ganado, animales, no personas– le corregí señalando el error.

– O-oh, gracias, Kyle – sonrió y se dispuso a borrar. Volví a sentarme en mi lugar y miré hacia a Stan, aunque sin prestarle mucha atención, lo que realmente quería era no mirar a Craig. Me avergonzaba imaginar que se dio cuenta de lo que hice, quiero decir, del por qué lo hice. Era muy poco probable que supiera el por qué, pero mejor no mirarlo por un buen rato.

Las horas pasaron, las tediosas clases terminaron y… y yo de nuevo me encontraba evadiendo a Craig.

Salí lo más rápido que pude del salón de clases, dirigiéndome hacia Kenny y a Butters. Sé que haría un mal tercio, ¡pero me entró la cobardía y simplemente no puedo ir a casa de Craig! No estoy listo.

– Oh, ho-hola, Kyle – me saludó alegremente Butters, mientras que Kenny me miró arqueando una ceja, interrogándome con la mirada. Suspiré y lo atraje un poco a mí, jalándolo de la manga de su suéter.

– No quiero estar cerca de Craig –, murmure a su oído – no quiero ir a su casa –.

Le solté, y él rió. – Entiendo… – miró detrás de mí y me giré, encontrándome con la mirada de Craig, quien me miraba seriamente. Jadeé e inconscientemente retrocedí dos pasos.

– ¿Lo olvidaste? –. Preguntó, sin demostrar si estaba molesto, despreocupado o algo, ¡joder! Odiaba no poder saber que sentía o pensaba.

– Yo… ¡Es que saldré con Butters y Kenny! –.

– ¿Qué? Oh, no. Kyle, no te preocupes por ello. Si ya tenías planes con Craig, no hay problema – respondió burlón, mi "amigo" Kenny, ¡hijo de puta! – Nosotros nos vamos –. Tomó al fan de Hello Kitty de los hombros y se fueron, dejándome solo con Craig.

– … – comencé a temblar, nervioso. Sentía que me convertiría en Tweek en cualquier momento. No podía creerlo… ¡Kenny me dejó con Craig a mi suerte!

De pronto sentí como era arrastrado, literalmente. Craig me tomó bruscamente del brazo y me llevó a fuerzas hasta la salida. Me soltó una vez estuvimos más lejos de la escuela.

– ¿Quieres esa estúpida pulsera, si o no? –. Preguntó, esta vez molesto, casi gritando, agaché la mirada como si me estuviera regañando. Me hirió el tono que utilizó… –Kyle–.

– No es estúpida – respondí sin mirarle.

– Lo que sea, ¿la quieres de vuelta? – me mordí el labio y asentí. – Bien. Entonces vamos a mi casa y listo. –

Sin decir nada más, caminamos en silencio. Yo seguía mirando al piso, sintiendo unas terribles ganas de llorar, de correr, alejarme de él, de gritarle por tratarme así… pero sobre todo, quería decirle lo que me estaba haciendo sentir. Todo…

Una vez llegamos a su casa, entramos, yo me quedé parado en la entrada, haciendo un gran esfuerzo por no tirarme al piso y a llorar como toda una nenita.

– Hey… Kyle – me llamó, pero no le miré. No quería verlo. Sólo hice un leve movimiento con la cabeza, indicándole que podía hablar –¿pasa algo?– preguntó acercándose a mí, tomándome de la barbilla con delicadeza, provocando que nuestras miradas se encontraran. Me sonrojé ante su trato. – Mira… lo siento si lo que te sucede es porque fui un tanto brusco desde ayer –. No respondí. No podía hablar… Craig Tucker… se estaba… ¿disculpando?, ¿conmigo?, ¿acaso estaba soñando?

Iba a decirle algo, pero de pronto su rostro estaba tan cerca, me puse totalmente nervioso que no supe como reaccionar, simplemente sonreí de manera nerviosa, o creo yo haber sonreído, aunque estoy seguro realmente hice una mueca distorsionada. Y después sentí sus labios sobre los míos… Craig Tucker me estaba… ¡¿besando?!

Sin tener idea alguna del cómo reaccionar, sólo lo empujé y le miré asustado. Genial, Kyle, ¿no dijiste que querías saber qué es lo que sientes por Craig?, bueno, pues… ¡no seas marica y vuelve a besarlo! Ah… como desearía ser tan valiente como lo soy en mi mente, porque en ese preciso momento me encontraba saliendo de la casa de Craig, corriendo como una niña a la que quieren violar y que siente que con sólo tropezar una vez, su violador la alcanzará y logrará su objetivo.

En un abrir y cerrar de ojos me encontraba prácticamente perdido, en alguna parte desconocida de South Park y si es que seguía en South Park…, ¿increíble, no? Lo que uno puede lograr si está huyendo maricamente de algo que no debía huir.

Después de varios minutos de estar en ese lugar "desconocido" logré relajarme, despejar mi mente. Había llamado a Kenny momento atrás, necesitaba decirle lo que había sucedido…

Flash back (?).

Hola, Ky~, ¿pasa algo? – habló del otro lado de la línea mi amigo rubio, yo sólo me mordí el labio, sin poder pronunciar palabra – ¿Kyle?, ¿te encuentras bien? – preguntó sonando algo preocupado. Suspiré, armándome de valor para poder hablar.

– Verás… Tucker me besó – tras decir aquello dirigí mi mano a mi boca, y la palpé con cuidado.

– … Espera, creo haber oído mal… ¿puedes… repetir lo dicho? –.

– ¡Joder, Kenneth, escuchaste bien! – grité avergonzado, y un par de personas que estaban ahí me miraron, curiosos, yo sólo atiné a avergonzarme más.

Oh… ¿entonces le gustas a Craig? – me preguntó, casi afirmándolo él mismo.

– ¡No lo sé, coño! S-sólo dijo cosas fuera de lugar, es decir, poco creíbles de él, como… "lo siento", y la manera en que lo decía… ¡agh, mierda, Kenny, no sé! D-después só-sólo sentí sus labios en los míos y… corrí – terminé en un susurro. Mi cara estaba ardiendo, y seguro el imbécil de Kenny se quería reír de mí...

Ok, déjame entender esto. Él se disculpó contigo, de una manera amable, tierna, cariñosa o lo-qué-sea, y cuanto menos esperabas te besó, yyyyy tú huiste en lugar de comprobar si sentías algo por él tal y como te dije –.

– … S-si –. Risas… su maldita risa fue lo único que escuché después de eso – ¡Vete al carajo Kenny! – me dispuse a colgar, pero su grito me detuvo.

L-lo siento, Kyle, mira. El lunes puedes hablar con él, no sé, disculparte por haber huido, preguntar el por qué lo hizo, yo-qué-sé –. Finalizó, cortando la llamada, sin dejarme decir más… aunque creo haber escuchado la voz de Butters al fondo… en un tipo gemido.

– Iugh…. – me estremecí.

Fin flash back (?).

Llegué a mi casa como a las cinco de la tarde, agotado, me dolían los pies tanto que ya ni los sentía. ¿Cómo mierda fue que terminé casi saliendo de South Park? Si, ¡saliendo de South Park! Joder, podría haber sido un maratón y habría ganado sin duda alguna.

Tomé una rápida ducha, ni siquiera me molesté en hablar con mi madre, sólo le pedí a Ike que le dijera que ya había comido en casa de Stan, sólo de esa manera no me molestaría. Lo único que quería era dormir, aunque realmente no concilié el sueño… Fue un terrible día, y una terrible noche, en la cual sólo habían pensamientos sobre los labios de Craig sobre los míos, el qué hubiera pasado si no hubiese huido y si acaso él sentiría algo por mí o sólo lo hizo por molestar… Y el último pero no menos importante… Mi pulsera. Simplemente eso no me dejaba dormir, me levantaba por comida, al baño, me removía incómodo en la cama, incluso entré a Facebook para distraerme, buscaba juegos de destreza que terminaran por cansar a mi mente y ayudarme a dormir, pero no… nada ayudaba. Estúpido Craig.

Cuando escuché la alarma, por primera vez deseé destrozarla –aunque eso le costara la vida a mi celular-, hacer un rabieta y no ir a la escuela, ¡sólo una maldita hora logré dormir!, mataré a Craig, lo haré, él es el culpable de todas esta mierda que me está sucediendo. – ¡Aaagh! – grité exasperado, apagando la alarma del celular y por inercia, lo lancé al piso… – ¡oh, mi celular! – me levanté tan rápido al darme cuenta de lo que hice, que terminé por enredarme en las sábanas y caer, golpeando mi cara contra el suelo. Así es como la vida te dice indirectamente "hoy te cagaré el día tanto como pueda".

Llegué a la escuela, arrastrando los pies, y con una mano sobando aún mi cara. En todas las horas que estuve en casa, bañándome, revisando una y otra vez mi horario para verificar que no me equivocaba, escuchando reclamos de mi madre por no pasar tiempo ya con Ike, vistiéndome, desayunando y de camino a la escuela, el jodido dolor no desaparecía ni disminuía.

El ruido de las voces de los alumnos era abrumador, bastante irritante, o bueno, más de lo normal. ¿Acaso Dios está molesto conmigo por qué… me gusta Craig?, ¿o por qué huí cuando me besó? Sea lo que sea, sentía que iba a morir…

Entré al aula, buscando, sin darme cuenta, a Craig. Oh, ahí estaba. Con ese maldito chullo cubriendo su hermoso cabello negro, sus ojos tan oscuros miraban por la ventana, clavados en el cielo, manteniendo ese rostro tan sereno de siempre, tan sereno y neutro, tan perfecto…

Me acerqué a él, pues estaba sentado en mi lugar – Craig, ¿podrí-? – no me dejó terminar la frase, cuándo lo vi pararse, sin mirarme y regalándome su típica señal de "jódete" y alejarse… Me quedé con la boca entreabierta, mirando a la nada. ¿Es posible que un dolor como este se coloque en tu pecho sin darte un infarto?, ¿es posible querer llorar sin darte cuenta?, ¿es posible que la persona que te gusta… te odie? Si es así… no debería serlo… ¡No debería ser posible! Por favor… sólo deseo que este día termine rápido…

Ese día no terminó rápido, fue el más lento del mundo. Ese día Tweek se volvió oficialmente mi "enemigo". Craig le sonreía, hablaba con él como si nada, lo escuchaba, ¿cómo soportaba sus paranoias? – Tks… –.

Pero, seguro al día siguiente todo estaría mejor, él dejaría de estar molesto conmigo por haber huido, quizá sólo nos comunicaríamos por insultos o miradas de odio, si, seguro que todo irá mejorando, sólo es cuestión de tiempo.

Un día. Dos días. Tres. Cinco. Una semana. Dos semanas. Cuatro semanas… ¿acaso no se supone que al menos debería voltear a verme…?, ¿por qué estoy llorando…? Duele… duele incluso más que ese día en el que se alejó de mí después de pararme el dedo. ¿No intentará perdonarme y seguir intentando ser amigos? Creí… que le agradaba… ¡para de llorar!, ¿qué no te das cuenta que todo esto es tu culpa? ¡Si, tú culpa, Kyle!, nunca debiste pedirle hacer el proyecto juntos, nunca debiste ir a su casa, nunca debiste ir a su habitación, nunca debiste verlo siendo tan lindo con Stripe, nunca debería haberte agradado su lado lindo, no debiste olvidar tu pulsera en su casa, no debiste aceptar ir de nuevo, no debiste… no debiste haber corrido cuando te besó… ¿lo ves? Tú eres el culpable de todo esto… – sólo… s-sólo yo soy el culpable… de mi dolor –.