Hakutaku estaba angustiado en el interior del baño, se escuchaba como gimoteaba y su amante algo preocupado decidió acercarse a la puerta cerrada para preguntar qué pasaba.

-Oye… ¿Qué te pasa?- Cuestionaba Hoozuki con fingido desinterés, mientras escuchaba al otro que dentro del baño trataba de calmarse, ahora todo parecía tan confuso.

-Solo… resbalé y casi caigo…-Respondió nervioso mirándose al espejo, veía como un tenue tono rojizo se dibujaba en su frente.

-Eres tan idiota…- Murmuró molesto el japonés y se disponía a esperarlo recostado en la cama.

-Hoozuki…- Susurraba con tristeza la bestia divina, pensaba en cómo decírselo, sabía que debía hacerlo pronto pero ahora era inesperado confesar aquello de que era una divinidad, por más que lo pensara no encontraba el cómo decirlo, pero debía hacerlo porque su cuerpo cambiaba y seria notorio si salía ahora, además de que Hoozuki lo esperaba para seguir su apasionada noche se daria cuenta, se quedó un par de minutos más en el baño, y armándose de valor salía para enfrentar la verdad.

-¿Qué tanto hacías en el baño?- Murmuró malhumorado Hoozuki al ver a su ahora amante salir en silencio, notando un cambio en su actitud alocada de costumbre.

-¿Te caíste?- Le preguntó al ver el desánimo del chino que a paso lento se acercaba a él con la cabeza agachada.

-No…- Balbuceo con frialdad, el japonés estaba entre preocupado e intrigado por ese extraño cambio de actitud, lo veía como se le acercaba.

-Debo decirte algo- Le susurró Hakutaku lanzándose a sus brazos, el otro no entendía que le pasaba pero sospechaba que algo no estaba bien podía sentir el pesar de su amante, así que correspondió su abrazo tratando de brindarle apoyo, el chino al sentir ese comprensivo abrazo no soportó más las ganas de llorar y sus lágrimas comenzaron a mojar el hombro de su amado mortal.

-¿Qué es esto?- preguntó Hoozuki al sentir algo inusual en la espalda de su amante que se percibía a través de la bata que llevaba puesta, el otro se separó asustado y lo miró con tristeza.

-Salgamos a caminar… por favor…- Casi rogaba Hakutaku de pie frente a él, quien también agachó la cabeza, los dos se quedaron en silencio por unos segundos y decidieron vestirse para salir.

-Sabía que era demasiado bueno para ser cierto.- Susurraba con tristeza el japonés cuando delante de él veía caminar a su amante mientras iban por un sendero semioscuro que los alejaba del modesto hotel con aguas termales, caminaron en absoluto silencio hasta un punto donde parecía haber un mirador y se contemplaba las luces de la ciudad a lo lejos, Hakutaku se acercó al barandal y miraba el paisaje con nostalgia y se prestaba a contarle la verdad.

-Hoozuki… te amo como a nadie he amado en mi vida…- Se escuchaba decir en un susurro al chino a lo que Hoozuki percibió claramente a unos pasos tras de él, el viento soplaba fríamente y su corazón se alteraba de solo pensar que le diría.

-habla de una vez- Exclamaba con molestia el japonés mirando fijamente la espalda de ese a quien con pocos días de conocerlo ya formaba parte de su corazón, ahora intuía que debían separarse.

-Aun con ese carácter horrible me enamoré de ti perdidamente, porque sé que detrás de esa frialdad que aparentas eres el humano más sincero y hermoso que he conocido.- Decía con una pequeña sonrisa nostálgica la bestia divina al escucharlo refunfuñar de esa habitual manera, mirando el firmamento que brillaba titilante con el fulgor de cientos de estrellas.

-yo no soy lo que en realidad aparento…- Aclaraba con tristeza con su mano apretaba su pecho ya que aquella verdad era dolorosa de aceptar.

-No entiendo que quieres decir, todos tenemos cosas que ocultar.- Hoozuki le decía mirando como se estremecía ese hombre que apareció en su vida de repente.

-Por favor… te lo explicaré pero debes prometer que lo tomaras con calma.- Eran las palabras de Hakutaku que se esforzaba por no llorar,

-Dilo de una vez, con tantas vueltas al asunto es lo que más me está alterando ahora.- Dijo en claro estado de ansiedad el japonés tomándolo del brazo lo obligaba a verlo con fuerza.

-Yo…- Musitaba el chino mirándolo con algo de duda, como queriendo hablarle y a la vez no.

-Yo no soy humano… soy una divinidad- Se le escuchaba murmurar agachando la cabeza no dignándose a mirar al otro que impresionado no creía esa aclaración tan ilógica.

-Una divinidad que se enamoró de ti- Terminaba de decir Hakutaku con lágrimas en sus ojos ya sin poder contenerlas.

-¡Debe ser una maldita broma!- Le gritó Hoozuki con asombro y molestia a la vez, soltándolo no podía creerlo pero algo le decía que eso podía ser cierto parecia ser sincero en esas palabras, fue cuando Hakutaku le mostró su frente con ese símbolo en rojo que ahora era más evidente, ambos se quedaron en silencio nuevamente.

-Si esto es cierto me has engañado desde que nos conocimos- Hablaba dolido Hoozuki, el odiaba que le mintieran y ahora le dolía más porque en verdad estaba enamorado de él, pensaba en como el destino era cruel en ilusionarlo y lastimarlo a la vez.

-No te engañé, solo que iba a decírtelo en el momento adecuado.- Refutaba el chino tratando de calmar la situación, no quería perder a Hoozuki, pero era normal que se encontrará incrédulo hasta temeroso se podía decir.

-¿Cuándo ibas a decírmelo? ¿Cuándo te dieras cuenta que estaba enamorado?- Cuestionaba el mortal con evidente enojo y frustración, tratando de asimilar todo y como confirmando aquella aclaración del chino.

-Algo así, no quería que te alejaras de mí…- Respondió el chino pero al parecer esa respuesta no le gustó a Hoozuki, se sentía engañado y decepcionado, hasta le pareció una respuesta algo egoísta,

-Pues es demasiado tarde…- Decía mientras apretaba los puños y le daba la espalda.

-¿Te enamoraste de mí?- Preguntaba Hakutaku con una pequeña sonrisa ante esa indirecta confesión le alegraba y a la vez le dolía, pues ahora se daba cuenta de cuánto daño le estaba causando, tal vez su plan no fue bien ejecutado, se suponía que ninguno debía sufrir, y el futuro de los dos era bastante incierto, sin notarlo se abrazó a su espalda con firmeza.

-Ahora dirás que irás a tu cielo o algo así,- Hablaba sarcástico Hoozuki mirando el cielo estrellado el otro no sabía que decir, pues ni él sabía que sería de él ahora.

-¿Te aburriste de tu vida de dios? ¿Yo era tu distracción en este mundo?- Cuestionaba fríamente el japonés sin bajar la mirada de ese oscuro cielo que los cubría, Hakutaku le dolían esas preguntas pero no podia mostrarse ofendido o dolido ahora.

-No claro que no… todo fue una confusión- Trataba de aclarar mientras no lo soltaba.

-Yo me había resignado a mirarte de lejos, aunque no me percibieras era feliz así… pero… un día de pronto me volví humano.- Explicaba nervioso el chino tratando de convencerlo de que no tenía una mala intención todo fue un repentino juego del infame destino.

- no sé por qué pero ahora sospecho que esa mujer que apareció en la habitación… Eras tú ¿Verdad?- Murmuraba Hoozuki que seguía tratando de encontrar lógica a todo esto, cuando escuchó un sí de parte del chino, aquella afirmación lo llenó de enojo.

-Todo ha sido para tu diversión…- Le gritó apartándose de él lo empujaba con fuerza y lo tiraba al frio suelo.

-No… lo juro…- Gritaba Hakutaku al darse cuenta que Hoozuki había malinterpretado todo, eso de que era un juego que él había planeado cuando no fue así, comprendía su enojo y confusión pero no por eso no dejaba de ser doloroso, sentado en el suelo lo veía alejarse.

-Porque no te mueres de una vez, señor dios- Exclamaba Hoozuki con rabia cuando volteó a verlo antes de seguir su camino, se notaba en su mirada la tristeza y el dolor, Hakutaku agachó la cabeza al escuchar esas duras palabras y empezó a llorar nuevamente.

-Eso es lo que me pasara…- Murmuró para si mismo con tristeza y algo de resignación, si ese humano pudo haber tenido un buen sentimiento para él, ahora se transformaría en odio y desprecio, podía sentir que su final estaba cerca y tal vez era mejor así.

Muchas gracias por seguir este fic, disculpen el no haber actualizado he tenido una semana complicada, bueno ya son los ultimos capitulos, y terminaré este fic, ya tengo una idea para un nuevo fic, pero terminaré este y se los comparto...