Los personajes de Suite life Series no me pertenecen

[u.u extraño a esos gemelos]

[Gracias por sus comentarios en los primeros dos capítulos]

Es un reto escribir en este Fandom... realmente gracias por su apoyo y aceptación.

[Mil disculpas por la cacofonía]


¡Cásate si puedes!

Capitulo 3

Factor X

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¿Qué ocurre cuando crees que ya nada puede salir mal? Por lo general la experiencia dicta que saldrá peor... Bailey Pickett sabía bien que las cosas habían pasado de mal a peor cuando muy amablemente (por no decir de forma nada agradable) London le informo lo que ocurría con su hasta entonces novio/Prometido y recientemente conocido como el EX NOVIO/PROMETIDO

Al parecer Cody había tomado su dedición de no casarse de una forma dramática (Nada que no fuera sorpresa) Había seguido el consejo nada bueno de Zack, de salir con mas personas ¿Pero qué pasaba con Zack? Acaso estaba mal de la cabeza… lo más probable era que si lo estaba, vamos que el chico no era un santo de virtudes e inteligencia.

Bailey acomodo su sombrero vaquero, cuestionándose el hecho de llevar un sombrero vaquero en California, con el calor que hacía en ese momento. London había dicho algunas cosas en su habitual tono despreocupado.

—Bailey, tampoco es grave, solo vuelve y dile a Cody que te arrepientes de arrepentirte de casarte

— ¿Qué? No entendí eso

London negó y vio a Bailey como si la pobre no lograra entender lo más básico de la vida.

Ver esa mirada en London le causo un escalofrió; Bailey podía decir muchas cosas sobre su vida en la granja. Y ella sabía que no era un hueso fácil de roer. Pero afirmar que London tenía razón en algo y que la viera como si fuera una ignorante total, sin duda debía significar que el fin de los tiempos estaba cerca. Bien podía ver al cielo y esperar ver una vaca volando pronto. No valía la pena llorar sobre la leche derramada, era de Kansas, sabia afrontar lo que la vida le mandara o en su defecto los errores que ella cometiera, amaba a Cody y lo quería para toda la vida, eso lo tenía claro…

— ¡Oh!—exclamo London viendo su celular—Creo que acabas de perder a tu novio/Ciego Cody

— ¿Qué? ¿Por qué? Zack lo enrollo con una "Amiguita"

—No, más bien Cody tropezó con una Ex… una tal Bárbara… según Zack irán a almorzar juntos esta tarde y no ha preguntado por ti ¿Por qué no lo has llamado?—pregunto London de forma acusadora—se que él te estuvo llamando.

—Creí que no se rendiría y que al final me pediría volver

—Suerte con eso, como yo lo veo; perdiste ese barco hace tiempo—London hizo un ademan con la mano, solo para enfatizar el final de su oración

Bailey rodo los ojos y se pregunto ¿Por qué de todas las personas de mundo había terminado al lado de London?

—Por cierto ¿Qué haces en california sin Zack?

London coloco sus brazos en forma de jarra, como si hubiera estado esperando esa pregunta

—Mi padre quiere que arregle las cosas entre los St. Mark, a cambio no desaparecerá a Zack en alguna isla desierta.

— ¿Cómo espera tu padre que lo hagas? Es decir ¿No espera que engañes a Todd de nuevo?

—No entiendo tu insinuación de "Engaño" — afirmo London

Bailey llevo su mano a la frente, sin duda a los ojos de Zack y London eso no era engaño. London no había "Engañado" a Todd. Simplemente se había casado con alguien mas, mientras era prometida de otro alguien. Pero eso distaba mucho de ser un engaño

No necesitaba una bola de cristal para saber lo que estaba ocurriendo.

Incluso London lo sabía, eso era aterrador. "London lo sabía". ¿Qué clase de mundo loco era ese?
Bailey medito la información.

Bárbara, la misma chica que había conocido años atrás. La que dejo a Su Cody, estaba de nuevo cerca.
La situación era complicada, si bien la heredera de Boston ya no era la compañera que la maltrataba, aun seguía siendo la amiga que la maltrataba. Aunque eso era un poco duro, porque London no sabía cómo socializar, así que no era tanta culpa de ella.
Comenzaba a divagar, pero en serio, ¿acaso las Ex´s sabían cuando los chicos tenían problemas con las novias?
Bárbara podía ser la primera novia de Cody, pero ella sería la última. Pero primero debía conquistar de nuevo a su novio, —Recientemente conocido como su Ex — (De nuevo)

Eso estaba mal, jodidamente mal.
La tal "Bárbara" estaba con su chico. Si, para efectos prácticos Cody seguía siendo su chico.
Y ¿porque el avión a Boston estaba retrasado?
Comenzaba a pensar de forma paranoica, pero nunca debes subestimar el alcance de una Ex, La paranoia era el menor de sus males.
Si hubiera un manual sobre relaciones y cómo funcionan. Habría un capítulo dedicado a cómo lidiar con las y los Ex's que aparecían cada tanto en la vida.
Quizá si existía dicho manual, el punto es que ella no lo tenía.
¿Y si le regalaba flores a Bárbara?
¡Oh! Él solía regalarle flores sin ninguna razón, siempre la sorprendía con un ramo, y ella siempre sonreía cuando él lo hacía, sin duda era su chico. No pensaba perderlo ante Bárbara, solo pensarlo le causaba escozor.
A estas alturas ya había admitido, asimilado y digerido que London tenía razón. El fin de los tiempos estaba cerca, algún cerdo pasaría volando y se lo confirmaría.

Existe un dicho que dice: Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde
Bueno ella no pensaba perder a Cody, simplemente debía recordarle porque eran perfectos juntos. Era lo que necesitaba para abrir sus ojos y darse cuenta que si él había renunciado a esa beca, no había sido por ser egoísta, ella sí que era egoísta, ahora su mente no tenía dudas de lo que debía hacer.

—Mucha suerte con eso chica granjera!— Dijo London en forma de ánimo. — un consejo, arranca el cabello de esa chica que ronda a tu chico
—No pienso pelearme con ella, mucho menos golpearla
— ¿Enserio? Pues vaya sorpresa, con esas garras que tienes como manos, bien podrías usarlas para defender lo que es tuyo—Sin duda London seguía siendo la chica que la maltrataba, pero muy en el fondo la quería. —No dejes que te lo quiten, si necesitas desaparecerla solo debes decirlo, nadie la encontrara jamás.

Bailey puso cara de susto, era probable que eso fuera cierto. Muy a su forma London trataba de animarla.

Y ¿porque el estúpido avión no llegaba? Cada segundo que perdía era importante, quizá no fuera bárbara la que intentara quitarle a Cody, pero si cualquier chica que se acercara a él, ella confiaba en Cody. No confiaba en las chicas que estaban a su alrededor. Pensándolo bien Cody era todo lo que alguna chica o chico de sexualidad cuestionable podía querer. Si, quizá tenía muchos defectos y alergias. Quizá era especial con la comida y tenía unos hábitos que rayaban en la obsesión, sobre todo cuando se trababa de la limpieza. Quitando todo eso Cody era inteligente, amable, guapo, se preocupaba por las personas más de lo que se preocupaba por él mismo y nunca pedía nada a cambio. De nuevo pensó en las flores, sin duda Cody le compraría flores a ella si fueran a almorzar juntos.

¡Flores no! Él no podía ni debía darle flores a la tal Bárbara

Pasajeros con destino a Boston favor de abordar por la puerta 5

Bailey suspiro aliviada. Finalmente podía volver al lado de Cody, de donde nunca debió irse

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Cody busco una playera que combinara con sus pantalones, no estaba haciendo nada malo, no es como si estuviera siendo infiel ¿Verdad? El simple hecho de estarse cuestionando eso lo hacían sentir realmente infiel

«No, no, Bailey se había ido, Había sido ella» se dijo mentalmente volviendo a buscar la ropa, estaba nervioso. Hacía años no salía con otra chica que no fuera Bailey.

«No, no saldría con otra chica» se obligo a recordarse, si pensaba eso sería darle la razón a Zack. Quien afirmaba que eso era una "Cita". Sin duda no era una cita, solo dos personas del sexo opuesto almorzando juntos.

¿Cuál era el problema con él? Era sencillo, inteligente, sabía cocinar, sin contar sus habilidades en el hogar. ¿Porque las chicas lo dejaban? (De acuerdo sólo dos en toda su vida)

—Wow... Alguien está nervioso por su cita—dijo Zack

—No es una cita y no estoy nervioso

— ¿Enserio? Por cierto ¿Ositos amorosos? ¿En verdad aun usas calzoncillos de ositos amorosos?

Cody vio hacia abajo, había olvidado ponerse los pantalones, en el caos de mente que tenía en ese momento, los pantalones eran su ultima preocupación. Busco sus Jeans rápidamente, mientras Zack se reía de forma descarada de su ropa interior.

—El problema es que eres un buen tipo, a las chicas les gustan los tipos rudos—finalmente dijo Zack dejando de reírse
—Ese es un pésimo cliché y muy mal consejo — Dijo Cody de forma seria.
— ¿En verdad? Solo dime, ¿dónde está tu prometida o debo decir Ex? Créeme se sobre estas cosas, quizá tu sabes mucho sobre "Relaciones duraderas" pero yo sé cómo darle celos a una chica

Eso era un golpe bajo, incluso para alguien como Zack. Pero debía reconocer que tenía razón, en cuento a que no sabía dónde estaba Bailey, moriría antes de reconocer que Zack pudiera darle consejos sobre su relación...¡Vamos! que era Zack, su hermano nunca fue el mejor ejemplo de cómo conservar una chica, con Zack mas bien era: Como salir con varias chicas y que no te maten al saberlo.

—Hablando de chicas, cuéntame sobre Bárbara ¿Nervioso por volver a verla?
— ¿Por qué debería estar nervioso? solo somos dos amigos almorzando juntos
— "Amigos" ¿por eso estas usando demasiada loción?

Había veces en las que Cody quería encontrar un botón que apagará a su hermano. La cruel verdad era que no existía ese botón mágico.

— ¿Qué pasara con Bailey?—pregunto Zack

Cody a veces se preguntaba: si su hermano era consciente de lo que hablaba o simplemente hablaba sin pensar las cosas, era probable que la respuesta fuera la segunda opción

—No pasa nada con ella, ¿recuerdas que se fue?

—Ya. Pero no has cancelado la boda, ni has dicho que realmente sea tu Ex… Realmente ¿qué esperas?

—Zack… ¿recuerdas cuando London se fue? Estabas muy mal porque ella era quien te había dejado y no dejabas de gimotear como alma perdida. Me mude contigo para que no llamaras tanto a mamá, quien por cierto estuvo lavando tu ropa todo ese tiempo

—Lo sé, se nota la diferencia, ella no usa eso que hace que la ropa interior quede suavecita—interrumpió Zack

— ¿Suavizante de telas? —pregunto Cody

Zack asintió

—Sabes que mamá no…—Cody se detuvo al darse cuenta que su hermano simplemente estaba cambiando el tema—El punto es que jamás te dije nada malo sobre tu relación, respete tu decisión de no querer compartirme lo que había ocurrió ¿No puedes hacer lo mismo por mi?

—Podría hacerlo—dijo Zack—pero eso no es divertido, Pero entiendo lo que dices... Buena suerte con Bárbara —dijo Zack caminando hacia la puerta.

Zack sabía que había cosas para las que su hermano era bueno y otras en las que necesitaba ayuda, como en este caso. Sin duda Cody necesitaba mucha ayuda para lograr casarse al fin con Bailey—la chica que amaba—. Lo curioso es que él se lo había dicho, así tuviera que arrastrarlo hasta el fin del mundo para lograrlo (en este caso tendría que arrastrarlos a ambos) ¿Por qué eran tan odiosamente parecidos esos dos tortolitos? Sería más fácil si Bailey fuera una chica normal, pero admitiendo el hecho que jamás supo que había visto en su hermano. Bailey era un misterio en la naturaleza de chicas. Tratar con ella era como estar ciego, por suerte él tenía a London para tratar con Bailey, ella sí que sabia como sacar a Bailey de quicio y hacer que dijera lo que realmente pensaba. Ahora estaba Bárbara.

—Un problema a la vez—dijo caminando hacia al ascensor


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Toda mujer tiene la secreta fantasía de volver a encontrarse con su primer amor. En dicha fantasía, ella va dando un paseo por la calle con su elegante y guapísimo marido (digamos que George Clooney en, por ejemplo, Confesiones de una mente peligrosa) que la va acariciando, e incluso rozándole el cuello con la nariz porque es incapaz de dejar de tocarla. Lleva puesto un atuendo fabuloso, el pelo brillante y perfectamente peinado. Ambos van de camino al mejor restaurante de la zona, o quizás a la joyería más elegante, ya que él ha insistido en regalarle otra prueba más de su amor, y entonces... ¡Oh, Dios mío! Mira quién aparece por ahí. Porque es él, ¿verdad? Su primer amor, el hombre al que no solo engaño, sino que probablemente le rompió el corazón al salir con su mejor amigo. A hora ya no tiene tan buen aspecto. No, los años no le han tratado bien. Tiene el cabello desarreglado —o mejor, se está quedando calvo—, le sobran unos cuantos kilos y anda encorvado.

Entonces él la mira, reconociendo al instante que el error más grande de su vida que fue dejar que ella se alejara. El trío intercambia el cortés saludo de rigor. Clooney le da la mano y le lanza a su adorada esposa una irónica mirada que dice a las claras:

« ¿Este?, ¿en serio?», y mientras la feliz pareja se aleja hacia su selecto automóvil, el antiguo novio pasa a la historia para siempre. Pero él la seguirá mirando con nostalgia durante un buen rato más, preguntándose cómo pudo estar tan ciego y no luchar por ella.

Eso estaría bien. Mucho mejor, reconoció para sí Bárbara mientras estaba parada frente al restaurante. Aun conservaba su atuendo del trabajo: una falda, la camisa blanca de volantes y un chaleco negro bordado con enanos (sí, enanos), por no mencionar el resto de su atuendo. Tenía las mejillas rojas a causa del frio. Y fue en ese momento cuando la puerta de enfrente se abrió y apareció él, justo enfrente de ella.

Cody Martin, el primer hombre del que se enamoró, el primero y único al que le había roto el corazón (si, eran unos niños. Pero de todas formas lo había hecho) No estaba con Clooney. Tampoco había ninguna joyería, solamente estaba frente a un restaurante en la calle, El cerebro de Bárbara se puso en modo colapso total. Se quedó completamente en blanco. Hablar no era una opción viable.

Los ojos de Cody todavía tenían ese desconcertante tono verde hielo claro. Su cabello no lucía ni una sola mota de suciedad. Seguía siendo igual de rubio y él era mucho más alto de lo que ella recordaba — «pues claro, Bárbara, la gente no suele encoger cuando llega a los veinte» — aún irradiaba ese halo de chico bueno de «me quieres pero me dejaste». Oh...mierda. Aquello no pintaba nada bien. «Respira, Bárbara, Respira», le ordenó a su cerebro. Este obedeció a duras penas.

Ese chico frente a ella no podía ser el mismo Cody Martin que ella conocía. ¿Dónde estaba el flacucho y nada atractivo Cody?

Cody sonrió cuando la vio, no pudo evitar notar que ella lo estaba viendo demasiado, volteo su rostro atrás, quizá había alguien más y él no lo había visto. No, ni rastro de otra persona cerca de ellos.

Él llevaba puesto unos Jeans y una playera azul, combinado perfectamente. Su cabello tenía un corte entre largo y corto contrastando con su rostro, haciendo que él tuviera un aire de chico de mundo. No se parecía a nada al atuendo que solía llevar en la escuela, al menos no cuando ella iba a la escuela con él ¿Donde estaban los chalecos de chico Nerd? ¿Porque parecía tan condenadamente lindo?

¿Cómo lo había cambiado por Bob? Si, quizá la distancia había tenido mucho que ver y Bob era el típico chico rudo (¡Qué bien! Sí, sí, de acuerdo, en ese momento ella tenía quince años y ese dato le había resultado de lo más emocionante). Ahora a sus veinticuatro años eso le parecía tonto.

En ese momento Bárbara se sintió envuelta en alguna especie de libro romántico, donde después de tanto tiempo al fin se reunía con su primer novio y todo terminaba en un: Vivieron felices para siempre. Pero lo cierto era que no había nada de eso, se obligo a recordarle a su cerebro que era probable que Cody tuviera novia.

—Me alegro de verte de nuevo—dijo Cody

—Igualmente—Contesto ella, por un momento había olvidado todo a su alrededor ¿Podía mostrar un aspecto más ridículo que el que tenía ahora?

Cody la encontraba extraña. No parecía para nada a Bárbara Brownstein que él conocía y recordaba; de hecho su mirada comenzaba a asustarlo, lo estaba viendo demasiado...Como tratando de descubrir si era alguien más. Quizá lo confundía con Zack, desecho rápidamente esa idea, hacía tiempo nadie los confundía y London les cambiaba los nombres solo para molestar a Zack.

— ¿Cómo estás? — dijo él, saludándola con un completo tono de desinterés.

Su tono decía que en realidad le importaba muy poco la respuesta y solo estaba siendo amable

—Bien—contesto finalmente articulando una palabra—. Y tú, ¿qué tal?

—También bien, gracias.

— ¡Me alegro!—dijo ella

— ¿Está todo bien?—pregunto Cody, esta vez mostrando verdadera preocupación en sus palabras. Cody extendió su brazo indicándole que caminara a su lado.

«Eso no era una cita»… se repitió. Simplemente era amable con una amiga.

El restaurante era elegante. Bárbara se obligo a no pensar en la palabra "Cita" después de todo Cody era un amigo... Quizá también era su Ex novio. Pero ese hecho no cambiaba que fuera... Bueno Cody, ella no podía encontrarlo atractivo. Mucho menos si no sabía su situación sentimental. Nota mental: Descubrir si Cody aun estaba disponible.


Chicas del face gracias por su acoso constante y su animo en esta Historia en particular

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