[disculpas por la Cacofonia]
¡Cásate si puedes!
Capitulo 8
Mucho mejor de lo que crees
Bailey llego después de la media noche a Boston, ella hubiera podido decir muchas cuando vio a Cody en el hospital. Pero sin duda ninguna hubiera sido la correcta, lo que encontró frente a ella la desconcertó
—Bailey ¿Qué haces aquí?—pregunto Cody de forma curiosa
Bailey frunció el ceño, acomodo su cabello y trato de que su evidente molestia no se notara, con toda la calma del mundo sonrió… Mientras trataba de ignorar el hecho, de que, Bárbara estaba ahí, pero no bastaba con estar ahí, estaba sosteniendo la mano de Cody; Ahora ella parecía una intrusa que había interrumpido un momento íntimo entre dos amantes
— ¿Qué haces aquí?—volvió a preguntar Cody con mirada hostil
—Tu madre me llamo—Bailey contesto rápido, mientras volvía a fijar su mirada en la chica al lado de Cody.
Cody trago salida, Bailey parecía debatirse entre varios pensamientos… Entonces se percato que Bárbara seguía ahí, debía dejar de fijarse solo en Bailey cada vez que estaba frente a él. Porque siempre olvidada la mayoría de las cosas cuando la veía preocupada. Con toda la educación posible se despidió de Bárbara, ella le dio un pequeño apretón de manos y un beso en la mejilla, él simplemente asintió y agradeció su compañía con una sonrisa
— ¿Cómo estás?—pregunto Bailey cuando estuvieron solos
—Bien, solo fue un ligero golpe… Mi madre no debió llamarte ¿Cómo se entero?
— ¿Cómo crees?
— ¡Zack!—dijo Cody rápido—De todas formas no tenían que llamarte
—A veces eres un completo idiota—espeto ella— ¿Por qué te molesta que haya venido? ¿Realmente no quieres verme? O simplemente te molesta que este aquí, porque no entiendo lo que esta pasando con nosotros, esto no lo comprendo
—Bailey, estás hablando muy fuerte—dijo Cody tocando su frente —Entiendo lo que dices pero ¿Podríamos hablarlo después? Realmente me duele la cabeza
Bailey asintió, le dolía la forma en la que él trataba de ignorarla, porque era claro que él no quería hablar con ella. Aunque eso no significaba que ella fuera hacer mucho caso de lo que él quería en ese momento
— ¿Cómo ocurrió el accidente? —Pregunto de forma calmada—tú odias conducir de noche, tampoco creo que haya sido por ir a mucha velocidad, ya que a ti te detienen por ir demasiado lento.
Cody sonrió ante ese comentario «Conducir demasiado lento» sin duda eso era cierto, a veces lo sorprendía lo mucho que Bailey lo conocía, a veces incluso mejor de lo que él mismo podía conocerse.
—Alguien se paso una luz roja —contesto Cody evitando verla directamente «Vale, tranquilízate, no es como si ella supiera todo de ti» se dijo, mientras trataba de aclarar sus ideas, siguió viendo el techo, como si ahí estuvieran todas las respuestas a sus dudas, la cercanía de Bailey solía perturbarlo.
— ¿Qué hacías conduciendo de noche?—pregunto Bailey sentándose en el lugar donde minutos antes había estado Bárbara.
Notaba su mirada como brasas, ella lo estaba viendo fijamente. Siempre le habían gustado sus ojos, pero cuando fruncía el ceño de forma preocupada por él, siempre terminaba abrazándola, en parte porque no le gustaba que ella se preocupara, se le estaba haciendo difícil mantenerse serio frente a ella. Cerró los ojos en un vano intento de mantener su distancia.
—Quisiera dormir un poco—dijo despacio, cambiando el tema y evitando la pregunta que ella le había hecho — realmente estoy cansado y solo fue un pequeño golpe, solo fue mi brazo el que resulto lastimado, el doctor dijo que debo estar unas horas en observación, solo que mi mamá se preocupo demasiado—Cody cerró los ojos, quizá realmente pudiera dormir un poco.
Bailey contemplo el rostro de Cody mientras cerraba los ojos, él siempre le pareció como un niño grande a la hora de dormir, por lo general dormía de lado, cuando lo hacía boca arriba tendía a moverse mucho y caerse de la cama, sonrió al darse cuenta de lo mucho que conocía a Cody, jamás lo hubiera pensado.
Hay amores intensos, amores fugases, amores que te derrumban y amores que duran toda la vida.
— ¿Qué es lo que tengo que hacer para que me creas? No pienso volver a irme de nuevo —susurro despacio acomodando un mechón de cabello rubio en la frente de Cody, sabía que no sería fácil, además aun tenía la imagen de Bárbara sosteniendo la mano Cody, como si estuvieran muy unidos, aquel pensamiento volvió a causarle malestar, sintió la necesidad de mojarse la cara, simplemente para poder relajarse. Pensando las cosas no había descansado en todo el día y su cuerpo estaba cobrando factura, estaba mareada y su ritmo estaba un poco acelerado.
Era obvio que aquello merecía ser tratado como una enfermedad.
¿Por qué? no porque realmente Bárbara fuera una enfermedad, pero podía llegar a ser igual de irritante que una gripe; además que los estaba separando poco a poco. Debía admitir que estaba celosa, casi era una sensación parecida a la que sintió por Reina y las chicas de la clase de cocina cuando Cody fue el profesor, todas en especial Reina le coqueteaban y él parecía feliz por eso, incluso podía jurar que él la ignoraba en clases. Lo cual había resultado ser cierto, pero no porque él pudiera estar interesado en las demás chicas, simplemente porque él no quería que se notara su favoritismo hacia "Su chica favorita" como Cody solía decirle, claro que para saberlo primero tuvo que pelearse con Reina «La muy ofrecida» pensó rápidamente y recordó que durante la reunión, había estado muy interesada en Cody, pero él solo hablaba de su boda, en ese momento estaba en lo alto y ahora era como haber caído hacia un lugar desconocido ¿Cody volvería a confiar en ella? Tampoco es como ella hubiera sido infiel, solo un poco del enojo de Cody estaba justificado, pero sin duda algo mas pasaba con él, algo más que no tenía nada que ver con que ella supiera sobre esa beca… Comenzó a temer que él realmente se hubiera arrepentido, sería justo si lo hiciera. Pensando de forma objetiva, él también tenía derecho para estar molesto.
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Cody se estremeció mientras el sueño lo vencía, hacía años que no volvía a pensar en las peleas que tuvo con Bailey en la escuela, pero sobre todo no había pensado mucho en la pelea en parís. Despues de un año de relación, todo se había esfumado en un momento, con unas solas palabras había terminado y olvidado lo mucho que se querían; ambos estaban molestos y en ese momento solo podían ver lo malo de su relación, los defectos de cada uno, esa forma competitivas que tenían ambos había sido lo que mas había resaltado en ese momento, ninguno quería ser quien pidiera perdón primero.
—Si no puedes apreciar lo que hago por ti, quizá deberíamos terminar—Dijo molesto
—Quizá deberíamos hacerlo—contesto ella viéndolo
— ¿Eso es lo que tú quieres?—pregunto no muy convencido, estaba seguro que ella lo detendría, tenía que hacerlo; un nudo en la garganta comenzaba a formarse
— ¿Eso es lo que tú quieres?—Bailey lo vio fijamente
Por un momento ambos se vieron sin saber que responder… era obvio que ninguno quería contestar esa pregunta. Entonces él hizo algo que jamás creyó posible, las palabras brotaron de su boca con tanta facilidad que se estremeció de pronunciarlas
— ¡Bien!
—Es todo, se termino—dijo Ella antes de salir corriendo dejándolo solo con Pascal, el hombre que había contratado para tocar el acordeón en su primer aniversario.
Debía admitir que no había sido uno de sus mejores momentos, puesto de sobra, que después Zack había caído sobre él.
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Se removió en la cama sintiendo el pulso acelerado. Eso podía ser catalogado como un mal sueño, después de todo no le gustaba ese recuerdo en especial. Abrió los ojos rápido. Bailey estaba durmiendo a un lado de él, parecía que estaba en una posición incómoda por la forma en que estaba sentada, sonrió al sentir su mano sosteniendo la suya. Era algo que ella hacia siempre que él se sentía mal, ella solía prepararle un remedio casero que la abuela Pickett le había enseñado, con el tiempo le había tomado cariño a toda la familia de Bailey, incluido su padre.
El doctor no tardo en darlo de alta, suspiro resignado a que fuera Bailey quien lo llevara. Curioso como no había nadie más, al parecer todos habían decidido que estaba bien (no sin antes armar un escándalo) ¿Acaso no estaban preocupados por él? ¿Dónde estaban todos?
Subió al auto mientras Bailey lo veía fijamente, eso lo puso nervioso, podía sentir una incomodidad recorriendo todo su cuerpo. Ella le dio un pequeño beso. Sintió como su cuerpo se tensaba por esa pequeña caricia
—Vamos a casa—dijo Bailey con una pequeña sonrisa
Sería un trayecto a casa muy largo, Cody simplemente asintió y fijo su vista en la ventanilla, lo mejor sería llegar a casa pronto.
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Zack dio un pequeño suspiro, acomodo su camiseta y cerro su oficina, el Club estaba lleno de personas que buscaban pasar un buen rato, ligar un poco, y embriagarse. Recordó los años en los que no perdía esas oportunidades, el frecuentaba lugares como su Club muy seguido, quizá por eso sabía lo que las personas buscaban en esos lugares y era exitoso en ello.
Anoto la lista de cosas que debía conseguir, su inventario estaba en orden. Pero, como bien decía Cody: Jamás se es muy precavido
Acomodo el nudo de su corbata, no estaba muy seguro el porqué había decidió ponerse esa tipo de ropa, después de todo, aquello no era lo suyo. Se respiraba un aire agradable, esperaba que su hermano estuviera bien, aunque no tenía la menor idea de lo que podía estar haciendo a mitad de la noche
— ¡Maldita sea!—farfullo molesto, ¿Cómo había tenido ese estúpido accidente? Despues de todo cuando se despidieron en el aeropuerto esa tarde todo parecía normal, su hermano no había presentado signos de estar planeando algo a mitad de la noche. No tenía sentido castigarse por ese error, quizá debía verlo como una señal del destino, según sus fuentes. Bailey había estado con Cody, eso era bueno, ellos dos necesitaban poder hablar las cosas.
Es curioso como resulta la vida en ciertas ocasiones, Zack siempre estuvo convencido que su vida terminaría mal, o con él en algún buen lio. Quizá en la cárcel, simplemente le costaba acatar a la autoridad desde que era un niño, siempre supuso que Cody era el mejor de los dos, era el hijo perfecto y eso lo molestaba, jamás sería tan bueno como su hermano, así que a cambio de no ser perfecto como Cody, tenia libertad, nadie esperaba nada de él, no había expectativas en su vida, incluso él se había convencido mucho tiempo de eso, no odiaba a su hermano. Él quería mucho a Cody, de alguna manera sabía que su hermano menor había sido afectado por la separación de sus padres más de lo que le afecto a él.
Sacudió su cabeza, estaba comenzando a divagar en pensamientos ¿Desde cuándo era tan sentimental? Quizá eso nuevo se debía a estar madurando, no había terminado en la cárcel, o haciendo servicio a la comunidad, ni en ningún lugar que pudo imaginar, al contrario parecía que ahora era alguien decente y productivo, se estremeció ante esas palabras. Seguramente Moseby sufriera de algún colapso, si lo pensaba demasiado, ese hombre al cual le gustaba molestar, al final se había vuelto en un buen amigo. Estimaba a Moseby y ¿por qué no decirlo? También estimaba a la profesora Emma. Los días en el barco habían sido de los mejores de toda su vida, estar viajando por el mundo, sin padres que te vigilen era de lo mejor. Volvió su mirada hacia sus papeles, lo mejor sería terminar pronto y volver a casa.
—Hey Zack—la voz de Julián su asistente, lo hizo levantar la mirada
— ¿Qué ocurre?
—Hay una persona que insisten en verte
Zack suspiro cansado, muy pocas veces alguien iba a verlo
—Estoy ocupado
— ¿incluso para un viejo amigo?
Zack sonrió cuando lo vio en la puerta, aquello era increíble
—Marcus—dijo con una sonrisa—Es bueno verte de nuevo
—Ya lo creo—dijo Marcus con una sonrisa—Tío, realmente este lugar es increíble. Es difícil creer que es tuyo
—Vaya, creo que lo he escuchado mucho ¿Pero qué tal has estado? No te vi en la reunión —dijo Zack inclinándose levemente en su asiento
—Bueno, sabes que trabajo en Broadway, me ha ido muy bien desde que baje del barco, creo que ha sido la mejor decisión que he tomado… acabo de regresar de Londres, después de estar dirigiendo algunas puestas en escena, podría decir que mi vida es muy buena…Excepto por algo
— ¿Algo?—Zack sonrió, intrigado ¿Qué podía ser ese algo del que Marcus se refería?
— ¿Sabes que Woody se caso con Addison?
Zack asintió, recordó esa escena perturbadora en la reunión, donde para su desgracia, había sido testigo indirecto del amor de sus dos amigos, aunque claro, para su defensa propia. Había creído que se trataba de London y eso lo había puesto celoso
—Me entere, ahora viven en Cleveland—afirmo Zack.
— ¿Puedes creer que no me entere de nada de eso?
—No estabas en el país
— Es cierto…Pero bueno también me entere que London se caso ¿Puedes creerlo? Busque fotos de ella y su "Esposo" pero todas fueron borradas misteriosamente, además él nunca sale claramente en ninguna, es como si fuera un sucio secreto, Amigo, tu sabes lo mucho que me intereso London
— ¿Lo sé? ¿Enserio? ¡Espera un momento! ¿Adónde quieres llegar?
—Quiero saber quién es; es decir: ¿qué tiene de especial este sujeto?...A demás ustedes son amigos
—Amigos—Zack carraspeo, casi suelta una carcajada, lo hubiera hecho si el rostro de Marcus no tuviera un semblante serio, de esos que dicen que está hablando muy enserio del asunto… ¿Pero qué carajo pasaba con los hombres? ¿Acaso no habías más mujeres en el mundo? Porque hasta donde el sabia, y él sabía mucho de esos asuntos, las mujeres abundaban, había pelirrojas, morenas, rubias y alguna que otra de color rosado, aunque aquello había sido su etapa de «Yo no discrimino chicas lindas, así tengan un tinte horrendo» seguramente había hecho un rostro extraño, ya que Marcus lo estaba viendo fijamente, después de su pequeño ataque de recuerdos inútiles, recompuso su actitud.
—Marcus, deja que te pregunte algo ¿Por qué quieres saber quién es? Me refiero a Realmente ¿porque te interesa tanto este asunto?—pregunto viendo la foto de su boda con London, la que el señor Tipton había organizado a la semana de su escapada a las vegas, no había sido grande como él creía, de hecho había sido casi privada, quizá Marcus tenía razón en decir que era "El sucio secreto" sonrió ante ese pensamiento…
— ¿Zack estas escuchando?
—Lo siento ¿Qué decías?
—Quiero conocer al "Tipo" que se llevo a mi dulce London ¿Qué tiene de especial?
—Bueno, jamás supe que fuera tu dulce London…y algo si te puedo asegurar, es muy guapo, buen amante, atlético…Casi un dios…—dijo con orgullo, sabía que la modestia jamás había sido su fuerte
— ¿Buen amante? ¿Cómo sabes eso? —Marcus hizo un gesto, que bien podía ser una mueca de asco, o una expresión de incredulidad
—Bueno—Zack rasco su nuca, se debatía entre decir que precisamente él era ese "sujeto" solo para ver la expresión en el rostro de Marcus, pero también estaba el dilema de dejarlo con la duda, porque siendo franco… le encantaba ser un misterio, eso lo hacía algo así como un enigma ante las personas—Por...Porque—tartamudeo
Marcus levanto una ceja expectante
— ¿Estás bien?
Zack aflojo su corbata ¿Estaba haciendo calor? Sentía que el lugar estaba subiendo de temperatura… con lo fácil que sería decir las cosas, no es que fuera un crimen ¿O sí?
—sí, bueno, eso lo sé porque soy yo—dijo rápido y bajo
— ¿Qué? No pude escucharte
— ¿Enserio? Mira la hora… es tarde, yo debo... Debo hacer algunas cosas, pero sobre ese asunto, soy un buen tipo…
—Eso lo sé, eres el mejor… mira este lugar, además no hay nadie como tú para conseguir chicas lindas, amigo, tú tienes un don, que te parece si nos vemos en la tarde para almorzar, me cuentas de tu vida y sobre ese chico misterioso, además quisiera ver a Cody—Marcus parpadeo sorprendido— lo sé, eso es extraño. Quizá es la hora, ya es de madrugada
—Claro, te veo para almorzar —dijo Zack—Marcus, sobre ese don, te aseguro que me he reformado
—Buena broma—Marcus soltó una carcajada—eso seria como decir que Cody puede ganarle a Bailey en baloncesto. Te veo mañana
Zack maldijo bajo, eso había sido extraño ¿Quién era? ¿Woody? Sin duda algo le había pasado…«Idiota» pensó, mientras dejaba caer su cabeza contra el escritorio. No valía la pena lamentarse por esas cosas, podría ser peor, podían pasarle cosas mucho peores, un día podía simplemente acabar en una isla desierta, o desaparecer en un país desconocido a manos del padre de London… Sin duda había muchas cosas peores que podían pasarle.
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Bailey estacionó el auto, comenzaba a odiar el silencio de Cody, hubiera querido que dijera cualquier cosa, ella podía entender que él estuviera desilusionado e incluso molesto.
— ¿Sigues molesto conmigo?— pregunto
Cody suspiro, realmente sabía que tendrían que hablar de nuevo. Había estado esperando que no fuera pronto, después de todo aun no sabía lo que debía decir, le costaba mucho superar algunas cosas y solía ser terriblemente hiriente cuando estaba molesto, mucho más cuando creía que tenía razón. Pero esto era diferente
—No, no estoy molesto contigo. — dijo despacio como si las palabras le quemaran la garganta. — estoy molesto conmigo.
Bailey pareció sorprenderse por esta respuesta, Cody sabía bien qué algún día ella se enteraría de la beca que había rechazado, espera que no supiera el verdadero motivo por el que había decidido hacerlo, no quería que ella estuviera con él por agradecimiento, Zack tenía razón, supuso que todo estaría bien. En el fondo no era tan buen chico. Una parte de él esperaba el reconocimiento por las cosas buenas que hacía, algo un poco egoísta de su parte. Pero mentiría si dijera que no era presuntuoso y hasta cierto punto un completo cabrón.
—Cody ¿realmente que es lo que nos ocurrió? ¿En qué momento nuestro amor se convirtió en esto?
Él sabía lo que quería decir, simplemente no estaba seguro de poder decirlo. Había un tiempo donde no le hubiera importado simplemente hablar sin pensar demasiado las cosas, ahora necesitaba uno segundos antes de contestar.
—Tener un gemelo no es tan fácil—Cody dijo despacio— siempre he sido el menor. Zack es él divertido, el genial, yo solo tengo mi cerebro. Soy el inteligente de la familia. No se socializar, mucho menos hablar con las chicas. Así que tengo que hacer planes de seis meses para que una chica, linda e inteligente como tú me note. Hago demasiadas cosas, yo no sé tratar con las personas. Siempre he tenido un autoestima baja, así que me protejo bajo una capa de intelecto, porque de esta forma puedo tener algo que los demás no ¿quieres saber la verdad? —Cody suspiro, él es una persona; a la cual le cuesta admitir algún error, después de todo nadie es perfecto, ni siquiera él. Aunque se esforzaba mucho por lograrlo —Ser lo único, solo eso —contestó finalmente. — Solo quería sentir que sin importar las cosas yo soy lo más importante para ti, suena tonto y egoísta. Pero es la verdad a veces soy tonto y muy egoísta, quería que te quedaras a mi lado, pero no era justo para ti que yo me interpusiera en tus sueños, se que Yale era lo que más habías deseado, poder asistir a la universidad para ti era algo realmente importante, serias la primera en tu familia en lograrlo, siempre te has esforzado mucho más que yo, tú lo tienes todo, eres linda. Lo sé porque Zack estaba interesado en ti al principio cuando te conocimos, así que debo admitir que eres muy "Ardiente" como dice el misántropo de mi hermano, afirmar que Zack tiene razón me da miedo—confeso rápidamente— además eres súper inteligente, linda y atlética. Cualquier chico estaría feliz de tener a una chica como tú. Así que tuve miedo de perderte cuando fuiste a Yale, tuve miedo de que un día te darías cuenta que yo simplemente soy esto — Cody se señaló — un chico común, sin nada sorprendente salvo ser inteligente y amarte como idiota ¿Por qué una chica como tú estaría con alguien como yo? A veces simplemente sentía que era por todo lo que me había esforzado en hacer que me notaras, soy de las personas que creen que el trabajo duro es recompensado, pero admitamos que si no hubiera hecho todo lo posible por llamar tu atención, jamás me hubieras visto como otra cosa que no fuera un amigo.
Aquello había sido toda una revelación, quizá Cody tenía razón en lo último, ella sabía que le gustaba a Cody y ver la forma en la que él la trataba, lo mucho que hacía por ella, era una de las cosas que habían hecho que lo notara, que notara a ese chico bajo y delgado como algo más que un buen amigo, aceptando este hecho, comprendía mas al chico frente a ella. Tal vez ya sabía todo eso, pero jamás lo había pensado seriamente
Bailey estaba segura que había algo más, la forma en que Cody veía el amor era muy romántica, él creía en el verdadero amor. Estaba al tanto que Cody había sufrido con el divorcio de sus padres, como conocía bien, que esa forma sensible y amable que ella tanto amaba de él, se debía a que tuvo que madurar rápido. Cody se había dado cuenta que su madre trabajaba duro para mantenerlos, su padre se había ido y él se volvió auto suficiente, no quería molestar, ni ser una carga para mas para su madre, después de todo seguramente estaría cansada de tanto trabajar, así que aprendió a cocinar, lavar y cuidar a Zack. Hizo todo eso, mientras trataba de ser un niño normal, que muy en el fondo quería que sus padres volvieran a estar juntos. Así que cuando eso no paso, supo que el amor no siempre es eterno. Pero él seguía creyendo que existía alguien para todos.
Ella sabía todo eso sobre Cody, no porque él se lo hubiera dicho, lo había deducido en todos esos años juntos, para Cody el amor era algo especial y significativo, no quería terminar como sus padres, y no era porque Kurt y Carey fueran malas personas, simplemente no quería pensar en tener que divorciarse algún día. El matrimonio era algo muy sagrado para él, ese era otro motivo por el cual ella lo amaba, porque Cody amaba de una forma intensa y sincera.
—Cody, pero tú siempre has sido lo primero, es verdad tienes que creerme cuando te digo que te amo—Bailey dijo despacio— No eres atlético, jamás has logrado ganarme en ningún deporte y siempre tratas de ser el mejor en todo, eres molestamente competitivo, mas odioso que cualquier otro chico que alguna vez hubiera conocido, te quejas casi por todo, pero tú siempre has ganado algo que nadie más tendrá.
— ¿El premio al Chef del año? ¿Lograr estar en la guía Michelin? ¿Ser el chef más joven de la academia de artes culinarias del país?
Bailey parpadeo confundida, ella trataba de tener un momento de romanticismo y al parecer no era tan buena como pensaba en esas cosas.
—Sí, todo eso, pero hay algo más. Cody tú tienes mi corazón desde que descubrí que sencillamente eres mi chico. Siempre ha sido así, nunca encontrare a otro chico al que quiera matar y besar al mismo tiempo.
Cody enarco una ceja, en evidente signo de confusión total.
— Creo que es justo que estés molesto, pero escucha esto, se porque cancelaste la boda; es lo justo, creo que es mi turno de tener un plan para conquistarte, no será de seis meses, porque solo tu imaginas planes de ese tipo. Pero te aseguro que hare que te des cuenta que somos simplemente perfectos.
Cody sonrió, aquello había sido inesperadamente romántico, en una forma amenazadora
—Mejor entremos, estoy cansado
—Te preparare un baño de burbujas
— ¿Segura que no es una trampa para quitarme la ropa?
—Bueno eso no lo puedes saber, quizá es un plan para quitarte la ropa, porque tuviste un accidente en tu auto, eres como un animalito herido, y estoy planeando aprovechare de tu virtud…
—Vale, capto el sarcasmo
—Básicamente no era sarcasmo—dijo Bailey con una sonrisa
—Creo que estas en esas fechas del mes, porque según el calendario debería ser en estos días ¿Seguro no estás en esos días antes de tu periodo? Porque tú eres como un reloj, además siempre te comportas extraño en esos días.
Bailey lo vio extrañada, él realmente le prestaba mucha atención, pero lo más extraño era lo que había dicho de ser un reloj «Oh, ¿enserio Bailey?—se dijo—que él sepa todo eso debería darte una idea de las cosas, es demasiado observador contigo, más que tú misma, no sé si estar contenta o perturbada» con ese pensamiento subió al ascensor.
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Si la vida pudiera medirse por la cantidad de chicos con los que puedes tener un romance, Bárbara sabia sin duda que estaría muy por debajo del promedio
Mientras veía los faros del taxi desdibujándose en medio de la madrugada, rezo en voz alta.
—Dios mío, no pretendo quejarme, pero creo que ya he tenido bastante paciencia. Lo único que pido es un hombre decente que quiera vivir a mi lado y convertirse en el padre de mis hijos. ¿Es que no tienes nada qué decir?—después de eso, se sintió un poco tonta, no es como si todo en la vida fuera encontrar un hombre con el cual tener descendencia, lo cual era algo muy racional, y siguiendo ese pensamiento racional (o estúpido según el caso) Cody no estaba mal para ese propósito, no es como si él fuera su última opción, pero estaba descubriendo a un chico diferente de lo que siempre había creído —porque claro está, no es lo mismo salir con alguien en la secundaria, que salir con alguien a los veinticuatro años.— Quizá no era muy práctico, recordó lo que había sucedido cuando termino con Cody, realmente no podía creer que a un chico como él, le gustara una chica como Bailey, no era delicada, parecía un poco vulgar para alguien como Cody. Si, quizá era linda, pero no quitaba el hecho que realmente le molestará, aunque al final todo había terminado con él. Bajo del Barco siendo novia de Bob y no lo había vuelto a ver en mucho tiempo, salvo una vez cuando asistía a la universidad, Aunque simplemente había intercambiado un cordial saludo de "Hola". Quizá debería tomar eso como una señal del destino, el haberse topado con Cody en el Hospital ese día debía significar algo. Quizá dios trataba de responder sus plegarias, después de todo ella amaba hacer voluntariado, por lo que fue una sorpresa verlo ahí, aunque claro aun no estaba muy claro lo que ocurría con la chica que había llegado, la tal "Bailey"
Cody simplemente se había disculpado por el incidente del beso y por haberla dejado ese día en el restaurante, al parecer habían sucedido algunas cosas que él no quiso explicarle. Aunque quizá eso era una señal de que ellos dos aun tenían una relación amorosa. Alboroto su cabello, en evidente signo de frustración. Aquello era un poco molesto. Ella no iba por ahí enrollándose con chicos con novia, o prohibidos—Sin mencionar al chico del seminario, ese no contaba—No era ese tipo de chicas. Solo debía averiguar lo que realmente ocurría con Cody, en el fondo era una buena chica.
Bueno el penúltimo Capitulo, el siguiente sera el capitulo final, dejen su hermoso comentario y háganme saber si les gusto el capitulo
