Cásate si puedes
Capítulo Final
Toda tu vida
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"Sea cual sea de lo que estén hechas las almas, la suya y la mía son iguales"
EMILY BRONTE (1818-1848). Novelista y poeta Británica
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Consejo para tener un gran día de bodas por Cody Martin
Cuando los invitados se hayan ido y los regalos estén desenvueltos, es normal que estés un poco triste, después de todo acaba de terminar (esperemos) ¡tu única boda! Ten en cuenta que estas por embarcarte en el viaje más maravillosos de todos, ¡la vida conyugal!
Aun así está bien querer ser elegante algunas veces, después de todo no compraste ropa cara para solo ponértela una vez
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Cody despertó con un fuerte dolor de cabeza, aquella sensación era más desagradable que una resaca —aunque nunca hubiera tenido una— Coloco una mano sobre su pecho, solo para comprobar que seguía con vida. Quizá realmente había muerto de un infarto el lunes, y ahora estaba en el limbo. Eso sería muy grosero por parte de la vida… se esperaba que un chico como él estuviera directamente en el cielo—de acuerdo, estaba siendo demasiado presumido— Rápidamente desecho aquella descabellada idea. Alboroto su cabello. Repaso con la mirada el lugar en el que se encontraba, saco su celular e hizo lo más sensato que se le ocurrió, hacía tiempo que no había ido a aquella parte del hotel, aquel lunes había salido huyendo de su casa, aunque quizá, admitir aquello era demasiado precipitado. Aquello había sido una salida elegante «Si lo repites, quizá lo creas» se infundio animo.
Con parsimonia camino hasta la puerta, un ligero sonido se escucho del otro lado…
— ¡Casi me das un infarto! —exclamó llevando su mano al pecho.
—La gente suele quejarse que nunca les doy nada, ahí lo tienes. Te he dado un pequeño infarto, ahora no esperes que sea amable de nuevo — dijo con una sonrisa London. —Ahora podrías dejar de ser egoísta y explicarme todo ¿Por qué me haces venir tan temprano?
Cody volvió su mirada hacia la parte trasera del lugar, dio una rápida mirada, solo para estar seguro que no se trataba de una broma por parte de London. Después de su rápida inspección tomó unos momentos antes de poder decir algo.
— Creí que la persona que vive contigo te lo había dicho. ¿Acaso Zack no te lo dijo?
— E-GO-IS-TA — dijo London despacio, mientras lo veía de forma inquisitiva. — ¿volvieron a estar juntos?
Ahí estaba la pregunta, bien podía evitar todo aquello, si tan sólo iba al punto.
—Si, quizá volvimos. Pero es más complicado de lo que parece
—Odio las cosas complicadas —afirmo London cruzándose de brazos.
Cody sabía que no mentía, London realmente odiaba las cosas complicadas, para ella todo debía ser práctico, lo cual por lo general terminaba complicando todo
—Sabes, cuando comenzaste a salir con mi hermano, realmente no estaba muy seguro de su relación—Cody arrastro las últimas palabras. —Pero Zack es una mejor persona, es decir, no término en la cárcel…debo reconocer que ambos se complementan de una forma que jamás entenderé
London suspiro
—Eso es por la relación que tienes con Bailey, ustedes son el ejemplo de una buena pareja, tienen dificultades y ella no es precisamente la más bella de todas ¿Has visto sus hombros? Son muy anchos y no hablemos de sus manos
Cody parpadeo sorprendido, no por el hecho que London hablara sobre los "Defectos" Que encontraba en Bailey, más bien por decir que ellos eran el ejemplo de una pareja
— ¿Por qué dices que somos el ejemplo de una pareja?
— ¡Dah! es obvio, ustedes han superado tanto, ella no te hacía caso, su ex novio súper guapo, con unos músculos bien formados, tardaste seis meses en besarla, eres celoso, terminaron, volvieron, te dieron celos de nuevo porque ella entro a Yale, celos de sus compañeros, ella tuvo miedo al compromiso…Pero aun así aquí estas, con el rostro de un completo loco pensando en ella y como solucionar las cosas, al igual que ella... Son perfectos juntos—London suspiro y clavo su mirada en el techo. — Olvídalo, mejor dime ¿Por qué estoy tan temprano en esta parte del Hotel? ¿Dónde está Arwin?
—En alguna parte del mundo, no lo sé—Cody la vio un poco confuso, la forma de cambiar la conversación rápidamente lo desconcertaba desde que era un niño.
— ¿Qué necesitas que haga por ti, chico que se parece a Zack pero más listo?
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Bailey, quien casi nunca había maldecido, se encontraba al borde de expandir su vocabulario más de lo usual.
—Ese sucio mentiroso, solo un golpe — dijo entre dientes imitando la voz de Cody. Después de haber hablado con él mecánico, se había dado cuenta, que no había sido un pequeño golpe; de hecho el chasis del auto de Cody estaba casi destruido.
«Es un milagro, que sólo haya salido lastimado»
El mecánico había dicho aquello con un gesto de incredulidad. Sus manos llenas de grasa de auto, habían palmeado su hombro, mientras ella concentraba sus energías en pensar en Cody y los motivos que había tenido para mentirle en algo tan importante. Cuando salió del taller de autos, estaba más que molesta. Además él había salido despavorido el lunes después de hablar con ella, había argumentado, que tenía que preparar personalmente un catering. Bailey sospechaba que aquello había sido una mentira, Cody estaba actuando de forma sospechosa desde el accidente.
Él siempre le contaba todo, ella aun recordaba aquella primera vez que él volvió a la granja tras la graduación. La conmovió el esfuerzo que hizo por ganarse a sus padres, aquel ramo de rosas que le había llevado a su madre, la forma en que los trataba, incluso si todos lo veían extraño, había ayudado en la cocina, logrando que sus hermanas hicieran bromas acerca de su novio y la cocina, durante todo el verano, incluso fingió que disfrutaba su estancia en la casa de sus padres —Aunque se notaba que prefería estar muerto—, entre la cosecha y el trabajo manual, ella dudo que Cody volviera siquiera a visitar la granja Pickett algún día. Pero lo hacía, incluso sin ella, eso era algo que no sabía, él había comenzado a ocultar pequeños detalles, aquello la hacía dudar, él había sido tan encantador con su familia
Lo cual estaba bien, de hecho aquello había sido algo mas que había puesto en su lista cuando era niña
«Que le agrade a mis padres»
¡Joder! ¿Es que acaso Cody realmente era su príncipe Azul? Aquella lista estaba diseñada, para que ningún chico realmente la pudiera completar. Porque siendo prácticos ¿Quién encajaría en todos aquellos tontos parámetros? Pero Cody sin saberlo, lo hacía, el cumplía cada una de las cualidades que debía tener su persona ideal. Deducir esto, la hizo sentir peor, Cody no era perfecto, de hecho tenía más imperfecciones que virtudes, pero era su chico perfecto. Ese era el detalle más importante. ¿Por qué ahora le ocultaba cosas?
Estaba tan concentrada en maldecir a Cody, que cuando Zack llamó esa mañana, Bailey casi se olvida que son gemelos. Falto poco para que Zack Martin probara un poco de aquel colorido vocabulario que ella solo usaba en ocasiones realmente especiales. (Solo para aclarar que ella no les encuentra mucho parecido, salvo el cabello rubio)
— ¿Que quieres? Zack estoy muy ocupada
—También estoy ocupado. — contestó Zack del otro lado de la línea telefónica. — ¿Sabes donde esta London? Esta mañana dijo que Cody le había pedido un favor, no estaba muy feliz, mi chica odia hacer favores. Pero no me ha llamado, ella siempre me llama.
Aquella noticia sorprendió a Bailey, realmente Cody se estaba comportando más extraño de lo usual, primero mostraba interés en ella — y su vida hormonal— luego sonreía como idiota, y al mismo tiempo ponía una expresión de miedo total. Resumiendo la situación: Cody había salido rápido del departamento, y no había vuelto en un día. Ni siquiera había ido a trabajar. Aquella persecución comenzaba a preocuparla. Él ni siquiera había asistido a la cena con la asociación de edificios históricos de Boston
—Bailey ¿sigues ahí? — pregunto Zack, después de no oír respuesta por parte de la chica
—Lo siento, no sé donde está London
Hubo un silencio incómodo, Zack podía percibir la tensión en la forma en que Bailey estaba hablando.
— ¿Donde estas? — pregunto Zack después de meditar un momento.
—Manejando, lo siento, tendrás que buscar a London tu solo, debo ir al trabajo.
—Bailey...espe...—Zack escucho el peculiar bit que viene cuando alguien te cuelga, ¡vaya ironía! Él era por lo general quien colgaba a las personas.
Zack lanzó una maldición cuando Bailey colgó, London había actuado de una forma extraña aquella mañana, no le había dado muchas explicaciones, sobre lo que hacía, o lo que haría ese día, salvo unas breves palabras
—Veré a Cody. — London había salido tan rápido del departamento, que por un momento le recordó el último año de escuela, cuando corrió tratando de escapar del barco, hacía tiempo Zack no la veía correr de aquella forma. Vio a su alrededor, necesitaba encontrar a London y preguntarle ¿por qué no le había comentado sobre la llamada de su madre?
A Zack le molestaba tener que enterarse por otras personas de las cosas, sobre todo; si esas cosas tienen que ver con ella.
Pensar en los motivos por los que ella no había dicho nada, lo hacen pensar que ella no le tiene confianza, al menos no la suficiente para contarle algo de tal envergadura. Había tenido suficiente de pensar en eso, si quería saber las cosas que planeaba su hermano, lo mejor era hacer algo al respecto, tomó las llaves de su auto y condujo hasta el hotel, atravesó el Lobby con toda la rapidez que pudo, aun tratando de conservar un poco la calma
— ¡Por el amor de Dios Zack! —exclamó su Maddie al verlo. — ¿Qué haces tan temprano?
Zack detuvo su marcha, levantó una ceja confundido por la pregunta.
—Ni siquiera es medio día y tú estas despierto
—Maddie ¿porque me gustabas? — Pregunto en un tono divertido. — Porque te ves linda por las mañanas, —afirmo en tono meloso— solo me levante temprano para poder verte así de linda esta mañana
Maddie sonrió, sin duda Zack era más alto, pero seguía siendo el mismo chiquillo que hacía travesuras en el hotel.
— Pero en serio ¿por qué sigues trabajando en la dulcería?
—Bueno, me gusta el lugar, necesito el trabajo, me encanta poder coquetear con cierto chico guapo por las mañanas, pero sobre todo me gusta ver la cara de turistas ricos y guapos que se hospedan y hablando de millonarios — Maddie vio a Zack. – Vi a London esta mañana, parecía muy ocupada, te lo digo en serio, jamás había visto una expresión tan seria en ella. Parecía otra, y eso si da miedo.
Zack se removió incómodo, justo lo que temía, algo ocurría con London y él no estaba enterado. Aquel sentimiento era molesto. No le gustaba sentirse de aquella manera
—También vi a Cody, tu hermano realmente no luce bien. Traía una playera azul y unos pantalones de mezclilla raidos, Cody no usa ese tipo de ropa, ni en el peor de los casos, esta mañana Lucía como tú en un día de fiesta
— ¡Oye! — exclamó Zack, con fingido tono indignado, pero entendía a lo que Maddie se refería, que su hermano vistiera de aquella forma no era normal, algo le debe estar pasando. —Gracias Maddie, no sé qué haría sin ti.
—Podrías comenzar a pagar todos los dulces que debes.
—Mira la hora pasa del medio día, debo ir a un lugar. — Dijo Zack con una sonrisa —otro día seguimos hablando.
—Un día lograré que pagues todos los dulces que te has comido. —le grito Maddie antes de que saliera.
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Bárbara había pasado el último día pensando la respuesta sobre aquel nuevo trabajo, era una oportunidad única, quizá jamás se repetiría en la vida.
El tono de su celular a veces le parece tan irritante, vio el número y sonrió antes de contestar.
— ¿Cody?
—Hey Bárbara ¿podemos vernos?
Aquella pregunta la descoloco un momento, él quería verla. Justo cuando está atravesando el dilema más grande de su vida laboral, ¡Cody quiere verla! ¿Acaso no era eso una señal?
—Por supuesto ¿cuándo?
— ¿Estas libre ahora? — la voz de Cody suena extraña, incluso Bárbara puede notar aquello.
—Estoy libre, hoy trabajo en la noche... ¿Dónde nos vemos?
— ¿Te parece en la cafetería del otro día en una hora?
—ahí estaré. — contesta y escucha el sonido que hace el celular al ser colgado, está confundida debido a esa llamada.
Tal vez estaba pensando demasiado, Bárbara comenzó a vestirse para ver a Cody, después de todo, él es quien se lo ha pedido
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Consejo para tener un gran día de bodas por Cody Martin
Nunca pruebes una nueva loción para afeitar en los días previos a tu boda. ¡Lo último que necesitas es una reacción alérgica! Mantente en tu rutina normal, y brillaras como un ángel (no trates de ser más lindo que la novia)
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Bailey podía escuchar el gorgoteo del agua mientras el estilista mojaba su cabello, se lamento mentalmente por aquel descuido una hora atrás.
Había estado concentrada en olvidar el comportamiento de Cody, que no había prestado atención a la pintura que estaba cerca, y es que, teniendo tantas cosas en la mente, había olvidado que están remodelando gran parte del lugar donde trabaja, "cortesía de London". La cual insistía en tonos rosados, según ella afirmaba, cualquier lugar que manejará su imagen, debía reflejar algo de ella.
«Quizá vómito de arcoíris» pensó Bailey mientras el chico terminaba de arreglar aquel desastre de cabello.
Cuarenta y cinco minutos más tarde, tenía 100 dólares menos y un nuevo color y corte de cabello. Pasaba de las 15.00 pm cuando Zack volvió a llamarla, ¿acaso Zack no tenía vida social o trabajo?
—Zack ¿qué ocurre ahora?
—Hey Bailey…. No se te ocurra colgarme de nuevo, se donde esta Cody, pero necesito un favor. ¿Podrías venir por mí?
— ¿Que ocurrió con tu auto?
Zack tardó unos segundos en contestar
—Lo remolcaron— contestó, consciente de la burla que seguramente recibiría por parte de la chica. Una carcajada aguda se escuchó del otro lado de su celular. Zack pensó que no tendría que pasar por todo aquello, si tan sólo London respondiera el teléfono.
—De acuerdo, pasare a buscarte. ¿Donde estas?
—Cerca de Bangor, vine a Maine esta mañana después de ir al hotel, había algo que Cody mencionó cuando estuvimos aquí, como sea, descubrí que los vinos no eran para la cena, el encargado confirmó que habían sido ordenados desde una dirección diferente al de restaurante, también el lugar de entrega, no sé qué pensaba hacer Cody, pero me entere que estará en Faunding Father ´s. Esta tarde.
—De acuerdo, pasare por ti, pero Bangor está lejos de Boston.
—Solo quiero que me recojas en el aeropuerto, te espero en una hora— Zack trato de sonar lo más relajado posible, aunque por dentro sentía un escozor extraño, no le gustaba la idea de que su hermano estuviera metido en algún asunto peligroso. Eso era lo que él hacía, Cody era un chico decente, después de todo, siempre había dicho que él era el gemelo malvado.
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Cody bajo del taxi exactamente faltando 30 minutos para su encuentro con Bárbara, no es como si en su mente estuviera haciendo algo malo, de hecho estaba bastante tranquilo después de hablar con London esa mañana. Ahora comprendía mas a Bailey, y por extraño que pareciera, debía estar de acuerdo con London. Bailey no había tenido más experiencias amorosas, incluso él podía afirmar que estaba en la misma situación. Bailey era su relación más larga, pero aquello no suponía un problema para él. Cody sabía que había planificado su vida al lado de ella desde que comenzaron su noviazgo —Quizá no es lo más práctico en un chico de quince años— pero lo sabía, no estaba seguro de como lo había descubierto, pero sabía que ella era la persona con la que quería compartir el resto de su vida
«Escucha Cody, no me gusta ayudar a las personas, siempre esperan que las ayuden, para alguien como yo, confiar es difícil, pero me siento culpable de nuevo, es como aquella vez en París, no fue mi culpa. Pero Bailey creyó que la engañaste, y aunque jamás paso nada, ella me confundió con una chica, así que si sentí un poco de culpa por aquello, y esta vez yo fui quien le dijo que jamás había salido con alguien más, y quizá ella me prestó atención, cuando me case con tu hermano, ambos habíamos estado separados e incluso estaba comprometida con Todd, pero ustedes jamás pasaron por algo así. Quizá lo que le dije hizo que pensara en todo eso, y por eso tuvo miedo de no ser la chica que esperas que sea»
London había hablado de una forma sincera, de tal modo que no dejaba duda alguna. Además. ¿Cuántas veces ella aceptaba culpa de algo? ¡O peor! ayudar a las personas, eso lo hizo pensar seriamente en el tema del matrimonio. Tenía claro algo en su mente impoluta: Bebía hablarlo con Bailey de forma tranquila, no era necesario que su relación terminará con aquel detalle, mucho menos le gustaba causar falsas impresiones. Que si bien, había disfrutado ser el centro de atención de otra persona, eso le había servido para darse cuenta que sólo le interesaba ser el centro de atención de Bailey.
Un SUV blanco se estaciono cerca de la cafetería, Bárbara descendió con aquella gracia que la caracterizaba. Ingreso a la cafetería, Cody la esperaba en una mesa cerca de la esquina, desde aquella posición Lucía más guapo de lo usual, el cabello ligeramente revuelto, tenía un poco de bigote, aquello la hizo reír, Cody parecía un adolescente, no tenía demasiado vello facial. A pasar de lucir como si no hubiera prestado atención a su atuendo, lucia extrañamente bien — algo por demás extraño, viniendo de una persona como Cody —se acercó hasta él con una ligera sonrisa en el rostro.
—Hola Cody—saludo rápidamente.
Cody, quien siempre ha presumido ser un caballero, por primera vez encontraba todo aquello de levantarse cuando una chica llegaba realmente molesto.
—Gracias por venir. —dijo Cody despacio. —Necesito hablar contigo, creo que hay un mal entendido entre nosotros
Ahí estaban las palabras, algo que Bárbara temía, era aquella faceta de Cody, cuando se ponía en plan "No necesito complicaciones"
Cody inhalo bruscamente, la verdad apenas entendía todo lo que insinuaban sobre Bárbara y él— aun sin poder creerlo— había sido London quien se lo había hecho notar, con aquella franqueza que la caracterizaba, le había dicho lo mal que se veía a los ojos de la mayoría (La mayoría no entendía nada, aunque eso incluyera a Bailey)
A un chico como Cody, que siempre ha cuidado su reputación, le resultaba un terrible fallo haber descuidado aquel detalle, pero sobre todo, era injusto que Bárbara tuviera alguna idea sobre ellos. Realmente esperaba que no fuera ese el caso, de ser así. Tendría que zanjar ese asunto de de una vez y para siempre.
—Me voy a casar —dijo Cody despacio—Quisiera invitarte a mi boda, eres una gran amiga
Aquellas palabras fueron como un punzón en el pecho, Bárbara asintió absorta en sus pensamientos
«Obvio Bárbara, simplemente ha sido amable contigo; últimamente estas desesperada por un chico, que cualquiera que muestre un poco de interés, es tu chico soñado, como el pobre chico del seminario—suspiro mientras continuaba escuchando su yo interno—¿Acaso Cody te gusta? ¡NO! Solo es un poco más atractivo de lo que recordabas, son tus hormonas de la soledad las que te hicieron ver cuentos de hadas»sin duda no había nada peor, que ser regañada por tu propia conciencia
Cody observo como el rostro de la chica frente a él se distorsionaba en extraña muecas... luego sin proponérselo vio la mesa al otro extremo del local. ¿Acaso era Bailey y Zack? Aquello suponía una pequeña molestia. Despues de terminar —lo que fuera que terminara con Bárbara—subió a un taxi, solo para estar seguro de que lo estaban siguiendo.
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Bailey Jamás había querido golpear a nadie, salvo aquella vez que un cerdo había confundido su cabello con comida. Vio la foto de su "Novio" en el tablero de su camioneta, en ese momento solo quería poder darle un buen golpe en ese rostro angelical que poseía.
—Tengo una palabra para lo que hizo. — dijo Zack con gesto indignado. — Es un desconsiderado
—Eso no me ayuda. — dijo Bailey despacio, tratando de conducir y alcanzar el taxi que estaba siguiendo. — "solo fue un golpe" —volvió a imitar la voz de Cody en tono irritante. —le daré un buen golpe cuando lo vea.
—Ya dije, desconsiderado — repitió Zack abrochándose el cinturón de seguridad, nunca estaba de más ser precavido cuando una chica enojada esta tras el volante. —.Y estaba con Bárbara, no sé de donde salió así, mi madre debe estar destrozada, ¡es un escándalo! Mi hermano teniendo una aventura. —aquello ultimo lo hizo soltar una carcajada.
Bailey le dirigió una mirada sería. Zack contuvo una carcajada, aquello sin duda tenía una explicación lógica, aunque él no encontraba ninguna. Todas las pruebas conducían a lo mismo: Su hermano Estaba escondiendo algo.
Fuera lo que su hermano ocultaba, lo hacía parecer sospechoso a los ojos de su novia, incluso él sospecharía lo peor.
Como un chiste cósmico contra la chica, su automóvil comenzó a soltar humo, justo lo que necesitaba para terminar su persecución imaginaria en contra de su novio.
Cody bajo del taxi una cuadra después de que ellos dos se detuvieran, acomodo su cabello y dio un pequeño suspiro. Aquello seria incomodo, con parsimonia se acerco a Bailey. Su rostro confundido, evidenció que aquello no se lo esperaba; de todos los días del año ella elegía precisamente aquel. Él, quien aseguraba que los lunes eran impredecibles, sospecho que el miércoles también lo era. Además lo había seguido; a escondidas —No muy discretamente—Pero lo había seguido ¿No merecía un poco de confianza? Pensó un momento lo que debía decir. Es bien sabido que jamás debes hablarle a una chica molesta, ni calmada, mucho menos cuando su rostro mostraba signos de querer cometer asesinato.
—Ese color...— detuvo aquella frase, realmente su cerebro estaba en blanco. ¿Que se supone que debería decir? El cabello de Bailey era diferente
— Es rojo. Ahora es rojo. — Señaló, — pero sin capaz, buena elección de corte. — finalmente dijo muy seguro.
—Y ahora…oficialmente eres Gay — dijo su hermano, — ningún chico sabe sobre cortes de cabello sin trabajar en eso, o ser muy, pero muy colorido
—No me disculpare por apreciar a mi No-novia-Ex Prometida-Vivimos juntos.
Cody hablo demasiado rápido logrando confundir a su hermano, incluso él noto que sonaba estúpido aquello. — Nuestra relación no te importa.
—Eso sonó tan mal— Zack se cruzó de brazos y negó con la cabeza. — no creo poder repetir todo eso, solo di compañeros de casa, a veces eres idiota— señaló a su hermano, luego simplemente se acomodo en el asiento de la camioneta de Bailey, algo entretenido estaba por pasarle a su hermanito, entretenido y quizá doloroso. Debía documentar aquel evento.
—sigo aquí. —Bailey hablo. Su rostro molesto delataba que planeaba algo, algo perturbador
Ambos hermanos guardaron silencio, aquello no sería nada agradable. Pero tal vez solo eran paranoicos.
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Consejo para tener un gran día de bodas por Cody Martin
Puede sonar obvio, pero pruébense los anillos—ambos, novio y novia—en los días previos a su boda. La última cosa que quieren hacer es durante su ceremonia de bodas es empujar un anillo que no ajusta sobre los dedos que se hinchan debido a comer en exceso por los nervios de último momento.
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El transcurso de regreso a su casa había sido silencioso. Zack no había logrado que le dijeran donde estaba London… un poco de consideración no le vendría mal, pero al parecer aquellos dos amantes solo pensaban en ellos — ¡Desconsiderados!—musito entre dientes
Bailey abrió la puerta del departamento seguida de ambos hermanos… dirigió su mirada a Cody. Lo vio fijamente, antes de hablar
—: La próxima vez te haré suplicar.
Bailey dijo cerrando la puerta tras de sí con un tremendo portazo.
—Ya están otra vez peleando, ¡ni se han casado! —se quejó Zack tras ver el comportamiento de ambos.
— ¡Oh, cállate! —gritó Cody volviéndose hacia su hermano.
«Si las miradas matasen, yo ya estaría fulminado en el suelo», pensó Zack mientras se dirigía a la puerta preguntándose qué habría pasado esta vez entre esos dos. Además de lo usual. Cody parecía meditar algo, su rostro era el de alguien preocupado
— ¿Estas molestó?
— ¡NOO!—respondió Cody viéndolo seriamente.
aquello hizo que Zack detuviera su magistral huida de aquel lugar.
— ¿En serio? Por que pareciera que sí. — contestó su hermano de forma perspicaz, aquella mirada de su hermanito, realmente lo comenzaba a molestar. Quizá era un buen momento para huir de ahí, — De acuerdo, yo tengo trabajo. —decir aquello casi lo hace reír, era obvio que nadie creía eso, ni siquiera él.
—No estoy molesto, la palabra que buscas es: enfadado, histérico. Pero no molesto. — corrigió rápido. —Tal vez un poco asustado
— ¿Por qué asustado?—pregunto Zack
—Sí, bueno…—Cody busco las palabras apropiadas para comentar su sospecha—recuerdas que siempre creíste que no tendrías sobrinos
—Si... ¡Espera! ¿Qué?
—Tal vez—Cody se encogió de hombros
Zack Sonrió ante aquel comentario, sin duda no había pensado en aquella posibilidad.
— ¿Entonces? — la mirada de su hermano lo hizo sonreír, había tenido poco tiempo para asimilar aquella idea, aunque Bailey ni siquiera la estuviera pensando
—Dije Tal vez—repitió Cody
—No tenías idea — dijo despacio Zack—es decir antes de que pasara lo del anillo y ella volara a california
— Obvio que no — contestó Cody. — Eres molesto a veces
Zack asintió
—Si no te molestara, la vida seria aburrida….
Bailey salió de la habitación, ambos se quedaron callados solo al verla
— ¿Entonces donde estuviste?
—Trabajando en un catering —dijo Cody a la defensiva, mientras Zack se despedía, era obvio que no quería estar ahí… además aun no encontraba a London.
—Aja—Bailey lo vio inquisitivamente, aquella mirada decía "Note creo" —Solo es comida —Bailey pronuncio aquello de forma lenta y luego volvió a entrar al cuarto
— ¿Solo es comida? —Cody llevo una mano al pecho, hizo un gesto de evidente indignación ante aquellas palabras. — ¿Acaso solo es aire lo que respiramos? - pregunto de forma fatalista, digno de una diva molesta. Algo inusual en un chico de veinticuatro años. Pero no era extraño viniendo de él, de hecho hubiera sido extraño que no reaccionara de aquella forma.
Si hubiera un manual de cosas que jamás debes decirle a un chef, sin duda hablar sobre su forma de cocinar estaría prohibido. Aquel pequeño incidente provocó que las cosas se compliquen más de lo usual. Algo que parecería casi imposible de creer, pero tratándose de él, jamás se descartaba el drama, era como su firma particular.
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Consejo para tener un gran día de bodas por Cody Martin
Por favor mantén tus brindis cortos. Por favor nada de hojas de ayuda. El punto de los brindis es desearles felicidad a la feliz pareja e invitar a los demás invitados a unirse. Así que no avergüences a la pareja (Zack, mantente callado por favor) No muestres lo ingenioso que eres. También debes agradecer lo-que-sea-que-seas de la pareja. Levanta tu copa, felicítalos, y luego regresa tu culo a la silla, ¡por el amor de dios! a si el resto pueden disfrutar de la comida.
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Bailey había dicho algo que lo había puesto nervioso y un poco molesto, pero no lo suficiente, dirigió un poco de su tiempo en escribir sus recetas para el día siguiente, no confiaba en otra persona para preparar su tan afamado Soufflé
Aquella noche Cody no le dirigió la mirada.
¿Cuál podría ser aquella sensación que sentía en ese momento?
¿Celos?
Bien podrían ser celos, aunque de ser así no habría fundamentos para decirlo. Observó cada movimiento que él realizaba, mientras parecía ajeno a cualquier otro pensamiento que no fuera la hoja frente a él.
Ella hubiera querido que levantara la vista, y le dirigiera una mirada. Después de todo comenzaba a ser extraño estar solo observando.
Un pensamiento agudo quedó vagando en su mente, después de todo Maddie había tenido razón al comentar que las personas comenzaban a notarlo. Y como ya lo había pensado antes, ella podía vivir sin la necesidad de pensar en las personas. Pero… al parecer no siempre podía evitar pensar, que prefería simplemente dejarlo todo de nuevo
¿Cuál era su problema? Aquella podía ser una pregunta fácil. Pero últimamente ha descubierto, que muy a su pesar, no tiene idea de nada. Quizá decir "Solo es comida" había sido un error de su parte.
—Buenas noches—Cody se levanto dejándola sola
Bailey estaba ofuscada por esta acción, pero lo dejo pasar, no estaba de ánimos para otra pelea. Al menos no en ese día.
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¿Solamente es comida? Ella había dicho eso; estaba seguro que lo había dicho, ¿Acaso solo era aire lo que respiraban? ¿Qué pasaba con ella? Camino por su oficina tratando de encontrar un punto medio en todo aquello, había cosas peores... Debía haber cosas peores en el mundo, lo que le pasaba no era tan malo, de hecho aquello podía ser lo más maravilloso del mundo, quitando el hecho de no estar casado, lo cual era muy importante para él. Pensó en la carta que había dejado el día anterior en la mesita de noche
Bailey vio nuevamente el sobre. No importaba lo mucho que dijera que era "una pequeña nota"
— ¡Pequeña nota!—exclamó. —Más bien obra de teatro. Son como veinte páginas
Querida Bailey
Sé que últimamente no hemos podido hablar adecuadamente, lo cual me tiene mal, últimamente he pensado mucho en tu reacción al no querer casarte conmigo, o bueno lo que probablemente estuviste pensando mientras decías aquello, lo cierto es que también tenía miedo, pero miedo de perderte, como ya sabes te he amado desde que te vi, y siempre te amare
Bailey leyó rápidamente
—Amor, bla, bla, Hawái, concierto —dijo pasando las hojas rápidamente
No quiero renunciar a la chica de mis sueños nunca más….
Bailey Marie Pickett
¿Te casas conmigo en dos meses?
Te amo y aunque no estemos casados, para mí siempre serás mi chica especial.
Aquellas últimas frases la hicieron sonreír, marco a Cody, quien contesto rápido su teléfono
—Sí, si me casare contigo—dijo rápido
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London se sorprendió cuando Zack entro a su oficina
— ¿Por qué no contestas tu teléfono?— pregunto Zack molesto—llevo dos días tratando de llamarte, no has ido a la casa, nadie sabía nada de ti ¿Estás trabajando?—pregunto confundido, como si lo más sorprendente de todo era que London realmente estuviera en su oficina y no teniendo un amorío.
—Tienes el rostro de un maniático—afirmo London—obvio que estoy trabajando, deberías probar hacer lo mismo ¿Por qué me buscabas?
— ¿Por qué no me has dicho donde estarías?
London suspiro, era cierto que había olvidado decirle a Zack donde estaba, de hecho no había tenido la molestia de hacer una llamada, pero en su defensa. Ella jamás había tenido que darle explicaciones a nadie
—Lo siento—se disculpo al comprender que Zack estaba realmente preocupado. —he estado trabajando y se me ha ido el tiempo. Bárbara será trasladada a Montreal y necesitaba arreglar otros asuntos, ¡Ah! Cody me pidió que organizara de nuevo su boda
— ¿Qué?
—Bárbara se irá a Montreal, necesito organizar algunos documentos—repitió London
—Eso no—Zack movió su mano—Cody te pidió que organices su boda
—Ayer me lo pidió, con respecto a no decirte lo de mi madre…—London dudo unos segundos—lo siento, no estoy acostumbrada a darle explicaciones a nadie, mi padre jamás me escuchaba y Moseby solía regañarme, así que no pensé que fuera necesario hacerlo contigo.
El rostro de Zack era una mezcla de sentimientos, por un lado estaba molesto y por el otro comprendía a London
—Simplemente recuerda que no estás sola—dijo Zack son un suspiro — ¿Se casan?
—En dos meses, eso dijo Cody… ojala sea la buena, porque enserio no planeo ayudarlos en el futuro si esto no resulta—London hizo un mohín... — ¿Que tal tu día?
— prefiero no hablar de eso—contesto Zack en tono dramático
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El constante sonido de la puerta hizo que Bailey se levantara de la cama, seguramente era London, le diría alguno de sus tan conocidos comentarios y luego la regañaría por seguir en la cama a esa hora.
No era London, sino Cody. En cuanto le vio asomar la cabeza con su lustroso cabello rubio y esos ojos verdes, se sintió estremecer. Su marido. En dos meses se convertiría en su marido. Si su plan salía bien, pronto seria la señora de Cody Martin
— ¿Qué? ¿Vas a plantarme en el altar? —preguntó ella con una sonrisa en los labios. Haciendo una broma
—Ni lo sueñes —respondió él, mirándola con esa aletargada medio sonrisa que conseguía que varias mujeres suspiraran, aunque él no lo notara. —. Te he traído un regalo.
— ¿Algo de comer? Me muero de hambre.
—Ya sé que has estado comiendo. —Seguía sin entrar a la habitación.
— ¿Qué estas insinuando, Chef?
Cody rodo los ojos, solo ella no se daba cuenta de su situación, jamás lo creyó de una chica, quizá de London, ¡Pero vamos! ¡Que es London! Pero al parecer todos lo intuían menos Bailey
—Que no vas a terminar desmayándote, solo eso. Además, sé que escondes un chocolateen la mesita de noche.
Ella entrecerró los ojos. Y lo vio de forma ofendida, como si la acabara de acusar de un crimen.
—Bueno, ¿qué me vas a regalar?
Cody abrió la puerta por completo.
—Aquí lo tienes. —En la mano llevaba una caja de cartón con agujeros a los lados. La típica en la que se solían llevar animales. Justo en ese momento, Bailey atisbo una pequeña pata rayada—. Es un gato —anunció Cody, abriendo la caja y sacando a la pequeña mascota—.sé que hace tiempo quieres una mascota
— ¡Oh, Cody! —suspiró ella. El gato era pequeño y de color gris.
Cody colocó al gato en el regazo de Bailey. Era tan suave y mullido... con unos ojos tan abiertos y azules...
—Es un macho —informó él, colocándole un mechón de pelo detrás de la oreja—Po cierto, hoy tengo que hacer algunas cosas en el ayuntamiento ¿Podrías acompañarme?
— ¿Hoy? —Bailey replico. —pero hoy tengo muchas cosas que hacer
Cody le dirigió una mirada suplicante, como si le simple hecho de que lo acompañara fuera lo más importante del mundo
— ¿Creí que tenías que resolver unos asuntos desde hace unos días?— Dijo Cody mientras buscaba una camisa nueva.
Bailey noto la corbata amarilla que tanto le gustaba que él usara, sintió como sus rodillas temblaron al verlo arreglarse… le gustaba mucho como había cambiado Cody a lo largo de los años…
Despues de una hora de camino, finalmente llagaron a su destino
—Gracias por recordarme que tenía que enviar el informe de hacienda —dijo Bailey y Cody le sonrió
— ¿Sabes lo que es esto?
—Un sobre—contesto ella
—Sí, ¿pero has visto dónde estamos?
Bailey tomo el sobre y leyó el documento. Pertenecía a la oficina de la secretaria municipal de Boston. En la parte de abajo dice "Lo que usted necesita para solicitar una licencia de matrimonio"
—Si—dijo Cody mientras nota la mirada confundida de Bailey.—Tome una hace unos días, y antes de que digas nada puedes decir que no y podemos volver a pensar en casarnos dentro de dos meses…suponiendo que esta vez no pase nada que lo impida, en dos meses —Cody enfatizo aquellas palabras, solo para resaltar que ya lo habían pospuesto una vez —No es importante, te amo y aunque no hemos firmado nada, desde que tengo quince años se que eres la mujer de mi vida, solo sé que casarnos era algo muy importante para ti, la fiesta y todo eso, aunque también lo es para mí, en este momento solo puedo pensar en que no quiero perderte nunca, así que solo pensé, ya que estamos aquí de todos modos podemos hacerlo.
— ¿Acaso no hay un periodo de espera de veinticuatro horas? —pregunto ella
—Si, quizá ya haya llenado ambas solicitudes, además ya habíamos hecho todo el tramite una vez. Solo tienes que firmar, presentamos esto y un juez podría firmarlo en exactamente dos horas o menos, depende del tiempo que tarde en llegar nuestro numero de espera, somos el noventa
— ¿Dos horas?
—Sí, casualmente también tome un numero de espera, ya sabes, solo para prevenir… podías decir que si, así en dos horas estamos casados, no se lo decimos a nadie y dejamos que London te haga la fiesta de igual forma, de todos modos son valida durante setenta días… las licencias, quiero decir
— ¿Me estas pidiendo matrimonio de nuevo?
—Sí, yo se que la primera vez no fue una sorpresa, contigo jamás he podido hacer eso… Sorprenderte—aclaro rápido—pero pensé que esta sería una buena forma de hacerlo
— ¡Oh Cody!—musito Bailey con una sonrisa—nada me haría más feliz
—Que bueno—dijo Cody conteniendo el aliento—porque no quería pasar de nuevo por los planes de boda, recuerdo que te dije en la escuela que cuando llegara el momento solo pasaría, jamás lo olvide, se que tú querías una boda y también yo, pero pensándolo bien solo te quiero a ti, aunque es probable que tus padres si quieran todo eso y tu padre este molesto si se entera que nos casamos sin avisarles, cuando eso pase yo huiré lejos, muy lejos y tan rápido como pueda.—dijo nervioso
Bailey le dio un fuerte abrazo y un beso
—Cody, estas balbuceando incoherencias, tampoco quiero una gran boda, siempre creí que era lo que tú querías, de esta forma me parece perfecta, solos tu y yo… eso es lo que significa casarse, solo nosotros dos. Nadie más, además podemos dejar que London siga preparando la fiesta, ella la está pagando y eso si es un milagro
—Solos nosotros dos, es nuestro día… podemos decírselo a los demás… Algún día, será algo como: Por cierto nos casamos" aunque probablemente van a estar enojados por no invitarlos
—No me importa—dijo Bailey — ¿y a ti?
—Tampoco, es mas no tenemos que decírselo a nadie si no queremos
Bailey y Cody bajaron la vista hacia el folleto en su mano, todo parece tan legal
— ¿De verdad quieres hacerlo?—pregunta Cody aun faltan cuatro números antes del suyo
—Por supuesto, pero te aseguro que sere una esposa terrible
—Creo que ya eres una esposa terrible, al menos ahora realmente serás mi esposa
— ¿Realmente dijiste eso?
Cody sonrió de forma inocente mientras llega su turno, la persona enfrente de ambos los ve de forma seria. — ¿Prometes amarme y obedecerme?
—Ya hago eso—contesto Cody —Sobre todo en la cama, cuando usas la ducha de pretexto para seducirme.
—Entonces Cody Martín acepto casarme contigo
Despues de una breve ceremonia donde un juez con aspecto cansado firmo su licencia, salieron del lugar.
Un vago recuerdo hizo que Cody sonriera
«Si consigues las entradas para el concierto te querré por siempre—dijo Bailey con una sonrisa
«Por siempre es mucho tiempo»
«Cody ¿No crees que Hawái es la cosa más hermosa que has visto?—Pregunto Bailey sonriendo
—La segunda más hermosa —Cody la vio y supo que ella era la chica más linda que jamás conocería»
—Te amo
—Te amo al cuadrado
Ambos sonrieron antes de darse un beso.
