Capitulo 3. "Estando tan cerca, pero lejos a la vez". - Primera parte.

Eran alrededor de las 6 de la mañana y una rubia kunoichi de ojos azules entraba por la puerta de la oficina del Hokage. – Buenos días 6to Hokage – dijo Ino mientras cerraba la puerta y observaba a Kakashi sentado en la silla de su escritorio moviendo papeles de un lado otro.

- Buenos días señorita Yamanaka. – decía Kakashi cuando este pudo al fin captar que alguien había entrado a su oficina y sonrió.

- Ya estoy lista para hacer la misión que me ha asignado. – dijo Ino sonriendo pero en su cara se notaba un leve cansancio.

- Probablemente no habrá dormido toda la noche – insinuó Kakashi observándola desde su escritorio.

- Ah... ¿Qué?.. Sí... – respondió Ino poniéndose en posición firme.

- Ah!, verás… quería disculparme he tenido tanto trabajo que ayer Shizune me recordó que el Kazekage Gaara, pidió dos ninjas de Konoha para que manejen los lazos de los Genins de ambas aldeas con el fin de "Socializar", los exámenes Chunin se llevarán a cabo dentro de unas semanas. – Explicó. – así que lamento haber enviado la carta demasiado tarde. – dijo apenado y sobando su plateada cabellera con su mano izquierda.

Ino solo asentía con su cabeza como forma de aceptar sus disculpas.

- Bien, Ino como podrás comprender esta misión no tiene nada fuera de lo común, por lo que te asigné junto con Shikamaru porque sé que ambas son compañeros de equipo y sabrán manejar las cosas. – dijo esto último volviendo a realizar un vaivén con sus papeles.

- Espere... ¿Shikamaru?. – hizo una mueca, conocía a su compañero lo suficiente como para saber lo vago que se vuelve en una misión, sobre todo las de este tipo que no requieren ningún esfuerzo sobrehumano.

Kakashi volvió a mirar a Ino y le explicó – Después de que la guerra finalizó, Lady Tsunade y El Kazekage Gaara se pusieron de acuerdo para que los estudiantes de ambas aldeas unieran aún más los lazos entre las aldeas enfatizando que el único motivo por el que los ninjas se enfrentarán en los próximos exámenes Chunin con el único motivo de superarse a sí mismo, y no por el odio y la venganza. Así que ¿Aceptas o no? – preguntó humildemente.

- Bueno yo.. Desde… - Ino fue interrumpida por Shikamaru entrando a la oficina.

- Hola, ¿hablaban de mí? – Preguntó el moreno con una sonrisa de medio lado, pero luego se percató de la presencia de Ino y dijo fastidiado - ¿esta es la que me acompañará? – señalándola solo para hacerla molestar.

Kakashi Sonrió.

- qué fastidio, había pensado en cualquier persona, excepto esta. – añadió Shikamaru.

- Ja ja ja. – Río Kakashi mientras observaba como Ino y Shikamaru se miraban con rayos en los ojos.

Ino y Shikamaru salieron de la oficina botando chispas; ya encaminándose por la aldea buscaron a los jóvenes que les encargaron para la misión.

- Es increíble que el 6to quiera continuar con los exámenes Chunin después de tanto desastre – dijo Ino Fastidiada.

- Ya vez que él no quiere retrasar por ningún motivo la capacidad y los entrenamientos de los ninjas de la aldea – dijo Shikamaru colocándose las manos en los bolsillos del pantalón.

"Ju, solo sé que si lo tengo a él al lado será molesto... es tán vago, hubiese preferido a Chouji... pero como sea me pondré al margén". – Pensaba Ino.

Luego Ambos junto con los Genins, partieron rumbo hacia Suna, mientras que Sakura visitando a Naruto en el hospital.

- ¿Cómo sigues Naruto?. – Le preguntó Sakura sonriente a su compañero.

- Sakura – Cha!, estoy muy bien, ya puedo mover mi brazo con mucha más facilidad, aunque a veces me duele un poco. – respondió Naruto entusiasmado. – La vieja Tsunade me dijo que probablemente hoy me den de alta. – Sonrió aún más entusiasmado, se veía tan feliz que parecía que había regresado de la muerte.

- Lo sé Naruto – Kun, estoy muy feliz!, ya extrañaba no verte caminar por la aldea… - Sakura dejó de hablar por un momento y miró a su alrededor. – Por cierto Naruto... – lo miró pícaramente - ¿Dónde esta Hinata – san?.

- Ah, ella... no vino hoy... – Naruto bajo su cabeza mirando al suelo.

- ¿Eh?, pero, ¡eso sí que es extraño! – Exclamó Sakura – Todos los días desde que te internaron en el hospital ella nunca ha faltado a verte…

- Si… hasta ayer… - Susurro en voz baja aun mirando hacia el suelo.

- ¿Acaso sucedió algo Naruto? – le preguntó Sakura extrañada y con curiosidad.

- Bueno… no es que allá pasado algo realmente malo, ayer tuve una discusión con Tsunade – sama y hasta llegó a querer prohibirme que Hinata no viniera solo porque me puse de pie. ¿Quién rayos arma tanto lio por algo así?.

- ¿Qué? Eso es tan absurdo.

- Pero Sakura, no es eso que te lo digo... antes de que que la vieja llegara, yo estaba por confesarle mis sentimientos a Hinata, o por lo menos lo que yo creo que estoy sintiendo... – dijo Naruto sonrojado.

- ¡shannaro!, ¡Naruto!.. No te preocupes aun tienes tiempo para expresarle tu sentimientos a Hinata – san. – dijo Sakura intentando animarlo, pero este solo seguía mirando hacia el suelo.

- ..Sabes Sakura, no es como antes cuando yo todo el tiempo te expresaba lo enamorado que estaba de ti – decía Naruto mientras Sakura sonreía apenada – yo... siento que ella seguro estará pensando que yo no le quiero corresponder a sus sentimientos. – suspiró aquel rubio entristecido –

- Ah... Naruto – Le habló Sakura con voz baja y despacio – Hinata siempre ha estado enamorado de ti, aun cuando tú nunca te diste cuenta de sus sonrojos... Ella ¡nunca se dio por vencida! – se sienta en la camilla al lado de su compañero. – Es absurdo que ella se rinda tan fácilmente después de haber logrado confesarte a los cuatro vientos sus sentimientos aquel día.

- Tienes razón Sakura – chan! – dijo Naruto y Sakura lo abrazó. – Espero que no te moleste que ya no sienta nada por ti! – Dijo Naruto en tono gracioso.

Sakura lo miró con cara de horror y lo golpeó en la cabeza - ¡Cállate!.

- AAh!, Sakura ¿Cuándo será el momento en el que estemos juntos y no tenga que recibir un golpe tuyo? – preguntó Naruto sobándose la cabeza.

- Cuando dejes de decir tantas tonterías Naruto.

- A veces me pregunto cómo es que cada día desarrollas esa fuerza tan infernal. – añadió Naruto horrorizado.

- Ya, ya bueno, aunque algún día quisiera ver como golpeas a Sasuke eh!. – decía Naruto imaginando la escena. Esta lo miró con ojos de fuego.

- Naruto... ¿Piensas que Sasuke – kun regresará?

- ¡Por supuesto! Él nunca me volverá a fallar Sakura – chan, no dudo de Sasuke ahora, él probablemente ha cambiado.

- "..¿Cómo puedes saberlo tan certeramente Naruto"… Naruto yo quería ofrecerte mis disculpas… siempre te dejé toda la carga desde que Sasuke se fue, y luego yo intente detenerte pero no comprendía que eso era lo que tu realmente querías, y yo fui tan egoísta con mi comportamiento, pasaba por encima de todos solo por querer estar con Sasuke, y jamás pensé en ti. Debo admitir que he llegado a sentir admiración por ti, nunca te rendiste y estoy orgullosa de ti por ser mi amigo. – Le confesaba con su cara triste pero con lágrimas de felicidad – Estoy feliz de que hinata esté tan enamorada de ti. Yo sé que ella podrá hacerte muy feliz y jamás te hará tanto daño como el que yo te ocasioné... solo hazla feliz y no seas idiota Naruto, yo creo en que mi compañero de equipo será el mejor Hokage de Konoha y a que dejo de tener el pelo rosa – juró Sakura segura de si.

- Sakura todas aquellas cosas por las que ahora te lamentas han quedado en el pasado, no tienes por qué disculparte entiendo todo lo que sentías... estabas tan enamorada de Sasuke, incluso a este Teme lo he perdonado y no veo la hora en la que Sasuke vuelva y volvamos a ser un equipo como antes – le expresó Naruto tan sonriente, Sakura solo podía pensar en loo patética que era. Naruto siempre fue tan seguro de sí a diferencia de ella y esas eran las cosas que siempre la hacían aferrarse al pasado.

- Sakura yo prometo seguir protegiéndote a ti y esta aldea con mi vida – le Prometió Naruto sin arrepentimiento alguno.

- Muy bien Naruto, me has conmovido... no hay chicos como tú! – dijo Tsunade quien llevaba observando varios minutos en la puerta de la habitación.

Naruto y Sakura quedaron petrificados, jamás se habían percatado de que Tsunade – sama había estado escuchándolos todo este tiempo.

- ¿Cu... cuanto tiempo estuvo ahí? – preguntaron ambos al mismo tiempo.

- Lo suficiente – contestó – Naruto vine a hacerte los últimos chequeos, hoy mismo te doy de alta y podrás irte a tu casa. – la rubia mujer le decía sonriente.

- da... ¡¿dattebayo?!.. , ¡Por fin! – Naruto brincó de la camilla al suelo y este se torció el tobillo de su pie derecho. Naruto sonrió – estoy... bien!.

Sakura y Tsunade ambas arquearon sus cejas. – ¡Naruto!, es que eres… ¡No sales de algo para meterte en otro! – le gritaba Sakura batiendo a Naruto por la camisa.

Por Fuera del hospital aproximadamente en el 3er piso se escuchaba los gritos de Naruto de dolor mientras Tsunade le vendaba el pie lastimado.

Mientras que se divisaba una Escena de Sai en el puente, todo estaba tan tranquilo y el aire que se abalanzaba entre los arboles de cerezo eran realmente relajantes, se percibía un olor increíble, era un perfecto lugar para confesarse.

- Bien... Ino ha tardado un poco... – sonrió – Bueno no es nada que no se pueda solucionar, leí en este libro – sacaba un libro de su bolsillo – "Citas Precipitadas" – saco un libro mas del otro bolsillo – " 50.000 Comportamientos de una mujer", seguramente ha de haber tardado arreglándose o algo... – sonrió nuevamente.

El viento comenzó a soplar sobre los arboles de cerezo cuyos pétalos de hoja caían lentamente sobre aquel chico que llevaba un buen tiempo allí, se hicieron las 12 del mediodía, y su cara se entristeció un poco y se dio por vencido, luego se dijo así mismo – Quizás... sus sentimientos no son los mismos... que los mios… - y se dispuso a caminar marchándose del lugar.

Ino y shikamaru ya llevaban varias horas junto con los Genins de viaje.

- ¡¿Oigan porque son tan inquietos!? – se quejaba una Rubia, al observar que estos niños no dejaban de pelearse unos entre otros por todo el camino, a duras penas y habían logrado avanzar gran parte del camino por tanto desastre.

- ¿No recuerdas Ino? Así eras tú. – dijo shikamaru en tono de burla.

- Ash shikamaru, serás más patético!, quisiera golpearte – grito Ino, enojada.

- Adelante, hazlo "Ino Cerda". – le parecía muy gracioso a shikamaru burlarse de ella, sabía que se enojaría como lo hizo enojar ella y Chōji la noche anterior.

- ¿Qué fue lo que acaso dijiste? – no pensaba aquella rubia seguir cayendo en su juego. – Me haces recordar a Sakura - sonrió - ¿Qué intentas Shikamaru?. – le preguntaba Ino arqueando una ceja.

- Sabes que aún no olvido lo que tú y Chōji me hicieron aquella noche. – dijo el moreno fastidiado y sonrió de medio lado. – aún estoy planeando mi venganza…

- sí claro!, estaré esperando... – de repente Ino se detuvo de golpe y sintió que había olvidado algo y al instante la imagen de Sai se le cruzó por la mente – ¿que? – dijo en voz baja y sorprendida.

- oye, ¿te pasa algo? – le preguntó shikamaru con su tono normal.

- "co... ¿Cómo pude olvidarlo?, Sai... el estaría esperándome en el puente..."- pensaba Ino -
Rayos!, Sai debe de estar esperándome, y jamás le avisé que me iría a una misión. – se decía Ino en voz baja.

- ¿oye?, Ino pinzando tierra – le decía Shikamaru fastidiado. - ¿Tienes algún problema o qué?.

- Ah!, ¿qué?, no, estoy bien!, solo que olvide algo en Konoha – respondió la kunoichi con la mirada perdida.

- si como sea, no te retrases.

- Claro!, debes de estar muy ansioso por ver a la chica de la arena. – dijo Ino pícaramente, logrando volver en sí.

Shikamaru la miró muy enojado – cállate Ino!, aún continuo planeando mi venganza, y ni se te ocurra usar tu Jutsu de leer mentes porque te juro que no sé qué será de ti.

- calma, calma, solo es un juego, que ardido eres. Hey tú! Niño no hagas eso en ese árbol!, qué asco! – se volvía a quejar Ino mientras corría hacia los Genins.

Shikamaru solo pensaba en querer llegar ya a Suna para descansar, y deshacerse de esas molestias.

Mientras en Konoha.

Sakura y Naruto caminaban por las calles de la aldea rumbo a casa de Naruto.

- Vaya... la aldea ya esta casi terminada – exclamó Naruto feliz mientras cojeaba por su tobillo torcido.

- Si, los aldeanos realmente se les ve felices – decía Sakura mientras observaba las tiendas y puestos de comidas mejorados.

- oh! ¡Dios!, ¡es Ichiraku Ramén! – señalaba Naruto mientras corría velozmente olvidando el dolor de su pie.

- Sakura alzó una ceja – ahora no Naruto!, tenemos que regresar a casa a desempacar. – le gritó Sakura sin recibir respuesta y ella prosiguió a seguirlo.

- ¡hola! – Saludo Naruto mientras entraba al puesto de ramén mejorado favorito de Naruto.

- ¡Hola Naruto!, vaya que has crecido – le decía el señor felizmente – Ten, - le entregó a Naruto el tazón de ramén mas grande y caro que tenía. – es para ti, te estuve esperando todos estos días.

Los ojos de Naruto brillaban – graa… gracias Teuchi – sama, usted es el mejor! – dijo Naruto recordando los viejos tiempos en los que comía felizmente.

- y para ti Sakura – le entrego un plato la hija de Teuchi.

- Muchas Gracias Ayame – san. – sonrió Sakura.

Luego de comer ambos continuaron caminando hasta la casa de Naruto.

- Bueno Naruto, ya estamos en tu casa entra y descansa yo regresaré luego. – se despidió Sakura y se fue rápidamente.

- Naruto entro abrió la puerta de su casa y al entrar observo que estaba totalmente limpia (aparte de que le construyeron un nuevo apartamento por perdidas del anterior), su nuevo hogar tenia flores muy hermosas y un aroma agradable, el piso brillaba y podía ver su reflejo en él. Esta perfectamente decorado a su estilo a pesar de que sus antiguas cosas ya no estuviesen allí, pudo ver que la foto del equipo 7 estaba allí, y al momento vio a Hinata salir de la cocina con una plato de arroz en la manos, ella se sorprendió al verlo allí parado que se asustó y de sus manos se resbaló el tazón. – Na... Naruto – Kun.

- oh! Hinata – corrió Naruto hasta ella con dificultad para ayudarla.

Hinata observó como Naruto podía mover su brazo derecho y luego se percató de que llevaba una venda en su pie derecho también y enseguida se preocupó – Naruto – Kun, tu pie...

- ah!, no es nada Hinata – sonrió Naruto mientras la ayudaba a recoger la comida dispersada en el suelo.

Hinata en ese mismo instante lo obligó a sentarse en la silla del comedor.

Continuará...