Capítulo 15: "Decisión".

Sasuke de dirigía caminado en dirección a su casa, pero sus pensamientos cada vez lo iban envolviendo más y más perdidamente en sus dudas, era el momento ya de aclarar las cosas con Sakura, aquella mujer con la que no había cruzado miradas desde que había ocurrido lo del descendiente de la sabia de los 6 caminos, tal vez él si la había visto a lo lejos, pero ella no a él por lo visto.

Entonces no podía formular una respuesta lógica a sus preguntas internas, él la había visto tan distante, claro que no significaba que ella estuviese deprimida, o eso es lo que él creía.

Llegó hasta su hogar, a punto de entrar volvió a observar ese paquete en manos que no había desenvuelto, no se había fijado pero tenía cierto peso, al parecer algo muy valioso del que él nunca se había enterado, eso solo le hizo pensar en su pasado… en su familia, claro el hecho de que él había tomado su camino de redención hace dos años atrás no quería decir que ese había sido un modo de superar aquella perdida… aquella que esperaba en un futuro consolidar pero… para llegar hasta ese punto él debía tomar una decisión.

— Hpm. — Musitó mientras cerraba la puerta de su casa y se dirigía a la cocina a tomar un vaso de agua.

Se encaminó a su habitación con aquel paquete que no había soltado en ningún momento, tomó un respiro y se sentó a un lado de su amplia cama y prosiguió a desenvolver el paquete con cierta duda, pero ya qué, sí el Hokage le había dicho con tanta insistencia que pertenecía a él, no tenía por qué darle mil vueltas al asunto.

Del paquete sacó una caja de madera barnizada color marrón oscuro con ciertos diseños muy antiguos con el sello de su clan de hierro incrustado, la abrió con cautela, esta poseía en la parte superior un espejo en el que se reflejaron sus ojos sorprendidos, lo que encontró allí fue algo que lo dejó totalmente atónito, el símbolo de su destino.

Pero el Uchiha sintió una presencia dentro de su habitación, así que no bajo la guardia para nada, Solo un par de segundos bastaron para que el sujeto presente saliera de uno de los rincones oscuros de esta.

— Sai… — pronunció el Uchiha con cierta expresión fulminante. — ¿Qué haces aquí?.

El pintor solo lo observó con seriedad mientras se acercaba a este.

— Tengo un mensaje para ti. — logró sonreír.

— ¿Qué dices? — preguntó Sasuke desconcertado, ¿Cómo rayos Sai se atrevía a entrar a su hogar y más aun sin permiso?, su plan ya había culminado desde hace mucho ya.

— Me han pedido que te informe que debes ir a la entrada de la Aldea. Asegúrate de llegar lo más pronto posible, algo importante te espera. — Continuó sonriendo.

Sasuke frunció el ceño.

— Ah y lamento haber entrado sin tu permiso, había olvidado algunos pergaminos y objetos de valor que me pertenecen.

— ¿En mi habitación? — Dijo aun con el entrecejo fruncido el portador del Sharingan.

Sai solo lo observó sin expresión, y desapareció sin más de la habitación.

La mirada profunda de Sasuke rondó por toda la habitación hasta dejar de sentir la presencia de Sai en ella. Pensó solo por unos segundos y se dirigió hasta aquél lugar con rapidez.

•••

Temari y Shikamaru se encontraban en un puesto de comida al aire libre, hablando muy concentradamente, respecto a su relación y lo que le dirían al Kazekage, pues el pelinegro está dispuesto a comprometerse con su amada problemática aunque ella no lo supiera y no quería que se presentara ningún inconveniente, después de todo él no estaba dispuesto a dejarla ir, así tuviera que luchar día con noche y dejar de ser el vago.

— No te preocupes Nara, no veo problema alguno por él que Gaara deba molestarse. ¿Pero que de quieres hablar con él con tanta urgencia? — Preguntó con cierta curiosidad la rubia de la Arena.

— No es nada, sólo que… — Esté sintió como el viento se alzaba por detrás de sus espaldas al ver al Uchiha caminar casi que corriendo como alma que lleva el diablo sin mirar hacia su alrededor — Hum, ya es el momento — dijo mientras tomaba la mano de Temari.

— ¿A qué te refieres Shikamaru? — Preguntó ella con asombro, también al ver la escena del Uchiha.

— Empaca tus cosas, iremos a la Aldea de Arena, debemos estar en menos de 3 días allá. — Dijo con determinación, mientras se levantaba de la silla y su querida rubia hacia muecas intentando entender la situación.

•••

Sakura por otro lado caminaba con algo de desánimo por la aldea en dirección a aquella banca en la que por última vez había jurado dejar de llorar de dolor por aquél hombre que en sus pensamientos se cruzaba, sin darse cuenta ya estaba ella ahí, miró a su alrededor pero todo se encontraba silencioso sin olvidar que nevaba y el frio la acorralaba.

— Demonios, como pude olvidar ponerme ropa de exterior. — Dijo soltando una rabieta mientras intentaba con ambas manos calentarse un poco los brazos. Solo llevaba puesto su suéter color verde manzana y sus pantalones rosa pálido.

Ella continuaba esperando de espaldas con vista a la entrada de la Aldea, pudiendo notar que ni siquiera los ninja que cuidan la entrada se encontraban allí.

Esa fría tarde que por la insistente nevada se notaba el cielo de un azul oscuro. Se encontraba ella alrededor del viento influyendo en su cuerpo, lo que hacía que su piel se aterciopelara soltando escalofríos continuos. Estaba sola. Hasta que su cuerpo sintió recorrer una sensación cálida que la embargaba. Un calor abrazador.

— Esa sensación… — murmuró sorprendida, al sentir otro cuerpo junto al de ella a sus espaldas. Aquella sensación que desde hace mucho tiempo había dejado de presenciar, le comenzaba a adormecer el corazón, esa sensación de la que su cuerpo no le permitía articular movimientos certeros, ni palabras, esa que sentía cada vez que… — Sasuke… kun — pronunció al mismo tiempo que giraba su cuerpo con temor hacia el sujeto a sus espaldas.

Su cuerpo se congeló, y no precisamente por el frio que hacía. Sino porqué a quedarse mirando aquellos ojos que tanto anheló, su respiración se entrecortó, causando un revuelo en su interior. Ella continuaba inmóvil pero su corazón latía con una fuerza impresionante, tanto que, temía de presenciar un paro cardiaco en ese mismo instante.

— …Sakura.

Escuchó ella pronunciar de los labios de ese hombre que tanto le había hecho falta. No apartaba los ojos de él en ningún instante, solo podía observar la profundidad que irradiaba esos oscuros ojos.

Solo el silencio se hacía presente.

— Ha pasado mucho tiempo. — dijo el pelinegro, aun tomándola con ambos brazos cálidos. Pero ¿Cómo demonios se le había ocurrido decir tal idiotez?, hace dos años que no se veían y lo único que hacía era decirle eso, luego de tantas cosas por las que ella pasó por su culpa.

Aun así sus pensamientos de reproche se vieron interrumpidos al ver el rostro de la kunoichi, esos rasgos de mujer. Su belleza incomparable, su delicada piel suave como la seda, sus labios con él tenue brillo de la Luna y esos ojos que irradiaban un brillo tan inocente y lleno de ilusión. Jamás la olvidaría como en su niñez, no querría jamás perder de vista esos ojos que le hacían soñar. Que lo envolvían inconscientemente.

La peli rosa reaccionó al escuchar la voz de Sasuke, y sin embargó sus rostros se encontraban muy cerca uno del otro, no existía regla. Ambos sentía sus respiraciones agitadas, y fue allí donde ella se dio cuenta de que esto no era uno de sus sueños y mucho menos un trance en el que estuviese atrapada, porque podía escuchar el corazón del Uchiha palpitar al unísono con el de ella. Aunque admitía que era un trance estar perdida en la mirada de esos ojos negro azabache.

— …S-sí Sasuke-kun — respondió ella aun sin dejar de mirarle.

El Uchiha la tenía allí en frente de él, pero ¿y ahora que se supone que debería hacer?, estuvo pensando en sus sentimientos hacia ella, lo que su adolorido corazón le dictaba, las estupideces que había estado haciendo, las cartas que había leído, pero en ningún momento se había detenido a pensar sobre las cosas que le diría a la peli rosa, sinceramente solo unas veces llegó a pensar que del hecho del que él no la mereciera ella podría incluso haberlo dejado de querer, pero para eso estaba él ahí, para saber justo ahora lo que ella sentía por él.

— ¿Cu-cuando regresaste… Sasuke-kun? — preguntó ella con un leve balbuceo, si no era menos ella estaba sintiendo los brazos del Uchiha que segundos atrás la había abrazado, algo que él jamás habría hecho, así que eso le hacía cuestionarse millones de preguntas en su interior.

— Hace 2 años atrás Sakura — respondió el con cierto tono de tranquilidad mientras miraba esos ojos color Jade, esos ojos que de niños siempre le había llamado la atención.

Ella se sorprendió al instante, Sasuke solo pudo sentir como ella apretada fuertemente sus puños, parecía que iba a llorar en ese preciso momento.

No podía formular ninguna palabra se había quedado completamente de piedra ante tal confesión.

— ¿Sabes que he estado haciendo todo este tiempo? — preguntó él mirándole a los ojos.

Ella solo lo continuó mirando esperando una respuesta, ella desde luego no lo sabía pero al parecer todos los de la Aldea sí, tal vez si se lo hubiesen mencionada en esas cartas hace dos años atrás ella…

Sus pensamientos fueron interrumpidos, Sasuke la tomó de los brazos y la contrajo a su cuerpo, dándole un abrazo cálido y reconfortante, era algo necesario para ambos, mientras que este le susurró al oído.

— He intentado cumplir mi promesa. — Dijo mientras la abrazaba con todas la fuerzas que había almacenado todo este tiempo, no quería soltarla y mucho menos dejarla ir, deseaba que este momento no acabara, porque con ella podía dejar de sentirse sumido en la oscuridad.

Sakura no lo entendía, el Uchiha lo había tomado a pecho aquella promesa, "Te buscaré cuando regrese". Pero ¿Por qué?. Se preguntaba mientras correspondía aquel abrazo tan inesperado, dos abrazos en una sola noche, eso sí que era una sorpresa, sumado a las palabras de su eterno amor, en definitiva ella sentía que estaría a punto de un paro cardiaco o de desmayarse.

— Estuve esperándote… y ahora que estás aquí, no pienso volver a marcharme, así que espero que tú tampoco lo hagas — Dijo con determinación, y enseguida se alejó algo brusco de los brazos de la Haruno, al parecer había recordado algo.

— Sasuke-kun… ¿Tú de verdad… pensé que jamás te volvería a… ver — Decía pero sus lágrimas que pronta se aproximaban le comenzaban a ahogar las palabras.

Continuaba nevando pero ese no era motivo para no continuar con él tan inesperado reencuentro entre ambos. El azabache sacó de su capa aquél pequeño cofre de hace unos momentos atrás y sin más tomó de este una cadena muy fina con el emblema de él Clan Uchiha como dije.

La oji Jade quedó inmovilizada al observar aquella preciada prenda en manos del pelinegro, quién comenzaba a acercarse nuevamente.

— Solo tengo una pregunta para ti Sakura. — Dijo él mirándola nuevamente a sus hermosos ojos Jade que brillaban con algo de confusión.

La kunoichi asintió con temor y nervios ligados en su interior.

— ¿Tú te fuiste para olvidarte de mí? — preguntó el ojos azabache con seriedad, sonaba algo egoísta preguntar sí la otra persona desconocía sus sentimientos, pero él era directo y quería saberlo.

— Sasuke… yo… — pronunciaba cabizbaja y él comenzaba a dudar. Ella comenzó a derramar las lágrimas — Yo sólo me fui porqué soy una cobarde y necesitaba dejar de sentir este dolor en mi pecho que no podía evitar día y noche… necesitaba dejar de ser una molestia para las personas. — continuaba llorando.

— y ¿lo has logrado? — preguntó él aunque sabía que antes había dicho que solo sería una pregunta, la duda lo comenzaba a carcomer por dentro, necesitaba respuestas, solo así podría dar él siguiente paso que tanto le había costado aceptar.

Ella le miró con cierta tristeza y con gotas de agua tibias que caían en por sus mejillas.

— No. — Dijo en seco — Solo he logrado continuar amándote más — continuó con la mirada fija.

Sasuke quedó con la expresión algo sorprendido, no sabía si eso le alegraba o le hacía sentir aún más dolor por parte de la peli rosa.

— Sé que sólo te hago sentir nada más que agradecimiento. — dijo ella secando sus lágrimas, para luego sentir como él también con una mano le ayudaba a secarlas también.

— No digas eso más. — Ella continuó paralizándose con tal acción. — Sé que yo jamás merecería ni una pequeña ilusión de tú amor, ni tu merecerías a un hombre tan detestable como yo — recalcó — pero hay algo de lo que sí estoy seguro y es que… "Te amo".

El corazón de Sakura se detuvo.

— y no existe otra palabra que pueda transmitirte mis sentimientos de algún modo. — continuó.

— ¿Co-como…?

— Pero si acciones que transmitan mis sentimientos… — él deslizó su mano por la mejilla de Sakura hasta su cuello que en segundos atrás había continuado allí, y con la mano que poseía la cadena se ayudó a colocársela, teniendo ella la mirada muy sorprendida. Un detalle del que él Uchiha desde el primer momento que lo tuvo supo qué hacer con este. El símbolo de amor de su Clan.

— Quiero que lo conserves… Así todos sobran que me perteneces — pronunció. La tomó de los hombros, él no dudaría más de los sentimientos que ella sentía hacía, ella siempre lo había amado, siempre le había manifestado su eterno amor, solo un idiota lo duraría, pero él se había prometido ya no hacerlo nunca más.

— Sasuke-kun… — continuó llorando, mientras embozaba una sonrisa, al parecer de felicidad, cualquier persona diría que este era el día más feliz de Sakura en su corta vida.

El azabache no necesitaba razones para amarla, solo sus verdaderos sentimientos, ella le ocasionaba grandes esperanzas de llegar hasta el final, sin importar qué ella siempre le había intentado llevar por el camino de la felicidad, ahora era el momento de él para aceptarlo.

— Gracias… — Dijo pero sonaba más a un perdón por su parte, con una sonrisa ladina, que a cualquier mujer le haría suspirar, deslizó su mano hasta la nuca de su compañera y la atrajo hacia él con un delicado y profundo beso, lleno de alegría, esperanzas, sueños, pasión y sobre todo Amor.

•••

El Hokage había citado con mucha urgencia a todos los Sensei y sus respectivos equipos, a la oficina de la Torre Hokage. En excepción de Shikamaru y Sabaku no Temari quienes habían pedido un permiso especial para irse ese mismo día a Sunagakure.

Todos se observaban con asombro y uno que otros con temor, al ver a Kakashi tan callado, casi que inmóvil, hasta que entró Shizune apresurada con varios papeles en manos y acompañada de una Tsunade con la sonrisa más esplendorosa que alguna vez pudo haber mostrado.

— Muy bien — dijo el peli plateado una vez que Shizune dejo en la mesa de escritorio aquellos papeles. — A todos los he reunido aquí para darles una importante noticia. Gracias a la fiel lucha y a la determinación de nuestro hiperactivo número uno de la Aldea, Naruto… será el próximo Hokage de la Aldea escondida entre la hoja — Dijo levantándose del escritorio y con el tono de satisfacción más grande que había sentido antes.

— ¡Felicidades Naruto Uzumaki! — decían las voces de sus compañeros con tono de alegría, otros abrazándole, pero este solo estaba allí inmóvil como si apenas pudiera percatarse de las palabras de su ex–Sensei.

El rubio embozó una enorme sonrisa, aquella que siempre mantenía vivo su corazón de esperanza, aquella que siempre había querido mostrar cuando su sueño por fin se hiciera realidad, con tanto esfuerzo, él lo había logrado.

Todos sonrieron al verlo tan sorprendido, pero se los esperaban, después de todo aquel rubio había sido quien había salvado sus vidas veces innumerables, y la única forma de agradecerles era sirviéndole a su nuevo líder.

— Chicos, estoy muy contento — dijo con tono de alegría — Para celebrar los invitaré a todos a celebrar en Ichiraku ramén, ¡Yo invito! — Exclamó muy lleno de felicidad.

Todos gritaron con unísono.

Kakashi sonrió bajo su máscara, que emoción poder celebrar como en los viejos tiempos y apunto de levantarse Shizune colocó sobre la mesa montañas de papeleo que al parecer retrasados, El peli plateado puso cara de póker face en el acto. Suspiró con pesar.

— Yo puedo acompañarle — se ofreció Shizune y sonrió amablemente.

El Hatake la observó sorprendido, pero alegre por su decisión.

— Gracias Shizune — sonrió.

Tsunade observó la situación con el ceño fruncido.

— Vaya que ustedes no pierden el tiempo — comentó Tsunade mientras se marchaba junto con los demás — Yo si me voy.

Shizune miró a Kakashi medio inmóvil y roja de nervios.

•••

Todos yacían en el puesto de Ichiraku ramén, sonrientes, enloquecidos y emocionados.

— Oigan, ¿Dónde rayos se metieron Sakura y Sasuke? — preguntó Kiba extrañado, ya que ambos son los compañeros de equipo del rubio y no estuvieron presentes desde él anuncio en la torre del Hokage.

Sai e Ino se miraron sonrientes, al parecer había dado resultado, y de ese modo lo confirmaron al ver los susodichos llegar tomados de la mano.

— Aquí estamos — dijo Sakura entrando junto a Sasuke al puesto de comida.'

— ¡Teme, Sakura-chan!, qué bueno que están de vuelta, tengo algo muy importantes que decirles — Exclamó Naruto emocionado.

— Felicidades Dobe, te lo mereces. — dijo Sasuke con una leve sonrisa.

— ¿Qué?, ¿ya lo sabían? — preguntó sorprendido.

— De hecho sí Naruto-kun, se supone que yo sería quién te llevaría a la torre del Hokage pero… — decía la kunoichi con un leve sonrojo.

— Ah ya veo… pues no importa — sonrió — Tengo que hacerles otro anuncio importante. — Dijo tomando la mano de su novia Hinata.

Se hizo un silencio en el lugar, hasta incluso Teuchi había dejado de cocinar para escuchar atentamente al rubio.

— ¡Hinata-san y yo nos vamos a casar! — Dijo con un fuerte tono de voz. Para ambos las grandes noticias no se hacían esperar, ya que Hiashi había decidido que él día del matrimonio, Hinata sería ascendida como líder del Clan, pero con la nueva noticia ahora el nombramiento del 7to Hokage sería el mismo día al parecer.

Ino fue la primera en saltar de emoción hacia los futuros esposos y brindarles todo el apoyo y felicidades del mundo a ambos, y luego continuaron todos los demás en secuencia.

Nada podía arruinarles la felicidad a ambos. Naruto Uzumaki por fin había logrado su objetivo, y estaba seguro de que sus padres estarían muy orgullosos como toda la aldea lo estaba.

— Por cierto, ¿Dónde está Shikamaru? — Preguntó Ino a sus compañeros.

— Shikamaru está en estos momentos viajando junto con Temari a la Aldea de la Arena para pedir su mano a Gaara. — Respondió Chōji al lado de Karui su novia.

— ¡¿Qué?! — Preguntó la Yamanaka muy sorprendida — ¡Ese Nara no me dijo nada!

Sai solo sonrió abrazando a su alma gemela, y nadie lo dudaría, ellos dos siempre soltaban comentarios bien insinuantes y del mal gusto a todos sus compañeros, ambos eran tal para cual.

Tenten y Lee, sonreían amenamente, a pesar de la pérdida de su preciado compañero, Ella hablaba con los demás sobre su nuevo objetivo, el obtener su propio negocio de armas ninja, esa era su pasión y tal vez alguna vez deseo algo más con quién ya no estaba en este mundo pero seguiría con su legado y era proteger a sus compañeros y amigos.

•••

En la oficina del Hokage.

— Gracias por quedarte a acompañarme, debiste haberte ido a celebrar con los demás — decía Kakashi mientras firmaba varios papeles.

— Esta bien, estoy bien así — comentó la pelinegra.

Kakashi la miró y sonrió.

— Sabes… como premio, te dejaré ver mi rostro — Dijo él, sonriente y de forma seductora.

Shizune solo quedó paralizada.

•••

Tsunade hablaba muy concentrada con el Ex equipo Taka, quienes le hablaban de todas las terribles cosas que hacía Orochimaru, hasta incluso sus locuras más íntimas.

Karin se apartó un momento del grupo para ir a encontrarse con Sakura y Sasuke quién solo mantenía una expresión seria pero llena de felicidad.

— Hola… Quiero… desearles mucha suerte y felicidad — dijo con cierta pena y balbuceo.

Sakura la observó sorprendida, y el Uchiha solo asintió.

— Je, je, quiero darles mis agradecimientos… Ahora me retiro, seguro ustedes tienen muchas cosas de que hablar. — Dijo fugaz y se marchó del lugar.

— Vaya… Tu ex compañera es muy agradable Sasuke-kun — Comentó la oji Jade mirando el rostro de su amado.

Sasuke rodó los ojos, de verdad Sakura no tenía ni la más minima idea de qué era viajar con ella y esos dos.

— Ella dijo que quería hablar contigo.

— ¿conmigo?

— sí, ella quiere que le des consejos… ya sabes — dijo Sasuke un tanto incómodo.

— ¿Qué? Pero por que no me dijo nada…. — peguntó Sakura sonriendo. Y entonces lo entendió — Suigetsu — pronunció.

— Sakura… No te alejes jamás de mí.

— Sasuke…

— Perdonam… — dijo el azabache, pero Sakura colocó su dedo en sus labios.

— Shhhh… no digas nada, ya nada importa Sasuke-kun, ahora estamos en el presente, y eso es lo que importa. — sonrió mientras tocaba con su mano el dije de su collar.

~•~

Hola amigos lectores, he aquí yo con un anuncio importante para ustedes, como podrán haber notado este es el cap;itulo final de mi fic :'(

Pero tengo una noticias que darles, decidí hacer un final alternativo para colocar aquellas cosas que faltaron termianar en el anime, por ejemplo el viaje de Shika y Tema para a suna, la boda de Naruto y Hinata, entonces yo quiero invitarles a que ustedes sean parte de este final tambien, lo unico que deben hacer es sugerir que cosas quieren que lleve el proximo cap, por ejem, alguna pareja como SuiKarin, KonoHana, entre otros, ustedes solo cm=omenten, que tal les parecio el reecuentro SasuSaku y su aporte para el siguiente capitulo, les mando un abrazo a Tod s, y espero leer sus reviews pronto. Bye~. (se va a un rincon a llorar desquciadamente por el final).