7 de septiembre de 1991
Querido Charlie,
No te desesperes mucho, aún sigo averiguando de la persona, a quien enviabas tus cartas, lo sé… no es mi trabajo pero admirabas a esa persona y es justo que sepas que fue de aquella persona, como yo, quiero saber que fue de ti, por ello sigo en tu búsqueda. Mamá sabe de ti, le conté y cada vez que me ve en la laptop, como en este momento, me dice: ¿Le escribes al Chico Invisible? Creo que ese será tu apodo, ¿está bien si te digo así? Sobre todo, ¿está bien si dejo que mamá te siga llamando así? Ella cada vez que lo dice, no lo hace con malicia y es un apodo que se adapta bien, ¿lo crees así?
Creo que en tu época era más duro, todo. Porque ahora, todo es más liberal y la gente se expresa más de lo que debería, a veces me asusta eso.
Empezaré a contarte de mí, espero que este bien, porque así podremos conocernos y también desarrollar nuestras propias vivencias juntos. No digas que odias el instituto, por favor, creo que en tu instituto solo hay niños normales que necesitan de alguien, en cambio, no puedo decir nada lindo del instituto al que estoy asistiendo, creo que la odio desde la mención. Ya te dije, no te desesperes, te contaré todo pero relax, ¿Okay? Bueno, ¿escuchaste la historia del hijo prodigo? Aquí tienes una, tengo un papá prodigo, por favor no te rías por el alias que le puse. Mi padre se convirtió en secretario ejecutivo de un ministro del estado, creo que es el de educación… cuando él me explicó eso, como que no le tomé atención, había un gran helado viniendo hacia mi mesa ¡enorme distracción! y le dieron una media beca si tuviera un hijo joven, entonces papá pensó en mí, se localizó con mamá y como mis calificaciones no eran malas, me dio la oportunidad a que me supere en estudiar en un colegio donde están todos los hijos de políticos o hijos de alguien que tenga dinero, ¿notaste mi sarcasmo?
Cuando yo solo era un infante, papá dejó a mamá, no sé porque lo hizo y ella nunca me lo dijo, tampoco, asi que no creo en las excusas y es por eso que no pido explicaciones. Lo único que sé, es que mamá no se acobardó y me mantuvo con ella a cada lado, yo era como su sombra. Con ella tengo un negocio al que le puso mi nombre, ¿qué clase de negocio es…? No pienses mal, es un buen negocio, creo que nunca alguien lo hubiese pensado mejor que mamá y yo. Chico Invisible debes tener en claro que en la actualidad nadie tiene tiempo y las amas de casa ya no paran en el hogar, muchas de ellas hacen el labor de un hombre, por ese tipo de cliente se nos encendió el foquito. Mamá prepara sus comidas en la tienda, hay algunas personas que llegan a comer pero no son muchas, y nuestro público objetivo siempre fueron las damas de casa, y por eso hice una página web en donde anunciamos las comidas que son llevadas a casa. ¡Idea, fantástica! ¿Cierto? Y tenemos muchas llamadas, en especial por el medio día, nuestra idea de negocio fue especializada para estas mujeres que no saben cocinar y las que pretenden engañar a sus esposos o simplemente los esposos aceptan comida comprada porque es mejor que el de sus propias esposas. ¿Cómo surgió el negocio? Ya sabes, cuando papá nos dejó, mamá tuvo que hacer mucha comida para muchas personas y cuando crecí, ella se vio obligada a ampliar su negocio y es cuando se me ocurrió, pero su apoyo me gustó, puso su confianza en mí. Aunque… odio repartir, a veces llego tarde porque no conozco todas las calles y la comida se me llega a enfriar pero los clientes son compresivos ya que mamá tiene buenas manos en la comida que hace. No te preocupes mucho por las personas, creo que nosotros como jóvenes, solo queremos vivir el buen momento y olvidar lo malo, es por eso que Susan es así, no seas duro con ella pero es una tonta porque tú también extrañas a Michael y no estás tratando de olvidar su memoria. Ahora mismo, mamá está llamándome, debe de haber una clienta que espera por su encargo, ¡buena trabajadora enlistándose! Prometo escribir luego.
Con aprecio,
Nemi.
Posdata: En mi siguiente post te hablaré más del instituto…
Para mis Nemi Lovers.
Este título, lo inventé como un refrán... "Niños en cesta" quiere decir que: Todos estamos guardando quienes somos y que nos estamos revelando al ponernos en una canasta y no demostrar nada de cada uno.
