Juguete Sexual
Capítulo 2
Summary:
El sexto jugador fantasma de Teiko que nunca se dio a la luz, muchos pensaban que ni siquiera existía únicamente en los rumores ya que en realidad su papel se destacaba de distinta manera en el equipo una de la cual es desconocida, la más denigrante al satisfacer los deseos carnales de la tan admirada Generación Milagrosa.
Advertencia: Este capítulo contiene lemon.
-Dos años atrás-
4.20 pm, Gimnasio, Secundaria Teiko
Se escuchaba el constante chillido de las tenis por la cancha corriendo de un lado a otro en un persistente sonido por la pista lleno de puros movimientos de varios pies trotando por el lugar en tenaces maniobras. El rebote del balón que brincaba por la brillante superficie era lo que se percibía, qué, era la principal atención de los pocos jugadores ante el objeto.
El balón fue robado por Teiko en menos de un segundo por el jugador 15: Kuroko Tetsuya, que en un veloz movimiento pasó a manos del jugador 8: Kise Ryouta, que sin estar listo había recibido el balón en sus manos, divago un poco antes de percatarse de la situación cuando ya lo habían rodeado los jugadores, los esquivo como si fuera cualquier cosa y rápidamente copio una maniobra brincando hacia el frente dando un giro encestando, lo que hizo que festejara con una prepotente sonrisa mirando al jugador 6: Aomine Daiki, que evidente le miro con una sonrisa más arrogante que la suya propia.
Una voz se escucho a su lado y unos cabellos azul cielo le llamaron la atención, una felicitación salió de ese pequeño chico a lo que por su parte término sonriéndole de una forma más amistosa, volvió su vista al centro el juego seguía.
Ambos se pusieron en posición y el balón estaba en posesión de la secundaria contraria pero eso no duraría mucho. Teiko inmediatamente se puso a la ofensiva. Una mancha azul se cruzo frente a su cara y el balón ya no estaba, nuevamente un enceste se había realizado esta vez por parte de Daiki, eso fue demasiado rápido, hasta había perdido incluso su vista hacia el balón y sabia quien era el responsable de ello.
Notó a Kuroko que estaba un poco más delante cuando de la nada desapareció como un fantasma y volviendo aparecer un poco más atrás pasando el balón nuevamente hacia otro jugador de Teiko y fue allí que sus ojos se centraron en su figura, percibiendo cada movimiento de Tetsuya a cada paso que daba, esos ojos celestes como el cielo eran tan tranquilos pero llenos de energía al mismo tiempo le eran cautivantes. No solo sus movimientos sino todo su cuerpo era un encanto de ver.
Sus ojos tono almíbar no dejaban de observarlo por lo que termino con inundarse de un deseo inimaginable cuando el cansancio empezaba hacer mella en el joven fantasma bajando incontables gotas de sudor por su cuerpo, jadeando en un intento de recuperar aire por el ejercicio.
Una imagen poca sana se dibujo en su mente, Kurokocchi se veía muy provocador lo que hacía que se imaginara cosas, ya hasta se podía notar un leve sonrojo en su cara por pensar en toda esa clase de mentalidades que llegaban de paso a su cerebro, salió de su ensueño cuando recibió un golpe en su cabeza hecha por el balón mismo que termino en medio de la cancha, abandonado.
Rápidamente uno de los jugadores contra quienes jugaban robo el balón y un enceste de tres puntos se había efectuado en el marcador, el enceste no cambiaba nada el resultado pero la falta de atención del mediocre de Kise había enfurecido a medio equipo de Teiko.
Akashi, que estaba de espectador en algún lado le mostro una de sus características miradas asesinas, y como igual que al capitán todos querían polvorizar al número ocho, Aomine termino por darle un golpe como castigo, además de desquitarse, se lo merecía.
Lugo de ello hubo un enceste hecho por el numero 6 en el último minuto y el silbido del silbato detuvo el juego de un 103-47 siendo evidentemente Teiko el ganador, los jugadores de la secundaria contraria quedaron decepcionados y mas que ello repletos de gran asombro con el resultado, habían dicho que Teiko era un grupo bastante impresionante pero no pensaban que hasta ese grado, solo era un juego de práctica ya ni se imaginaban como serían en una campeonato.
Termino el partido, se dieron los respectivos agradecimientos y cuando ya no había más que hacer los chicos perdedores se marcharon, de cualquier forma ya se lo esperaban, se los habían advertido horas antes que así terminaría el resultado.
Todos ellos terminaron con una toalla sobre su cabeza limpiando el sudor ante el esfuerzo y ahora se merecían una buena ducha por lo que la mayoría se decidió por ir camino hacia donde estas se ubicaban, el más pequeño de ellos prefería hacer algo distinto, como respirar aire.
Estaba cansado, el correr de un lado a otro en la cancha le hizo perder las fuerzas, puede ser algo realmente agotador solo simplemente pasar un balón estratégicamente.
Kuroko se alejó del grupo, no quería estar en el mismo lugar con todos, era sofocante. Se llevo consigo una botella de agua y una toalla rodeando su cuello. En las afueras se ubico en la parte trasera del gimnasio mojándose algunos cabellos con el agua, sintiendo el refrescante liquido recorrer su rostro, deslizándose por su cuello y camisa, pegándose esta al instante en su cuerpo, dio un suspiro de alivio mirando de frente a la pared poniéndose la toalla sobre la cabeza, deteniendo las gotas que destilaban de las puntas de sus cabellos.
Inclino por unos centímetros su cuello, su rostro mirando en dirección hacia el suelo, muy vagamente cerrando los ojos, tomando un descanso, o eso esperaba cuando sintió una presión tomarle de improviso, percibió una presencia abrazándole tras su espalda agarrando posesión de sus caderas.
—Kurokocchi~
Aquella voz, tan infantil y a la vez divertida chocaba en su oído, lo sentía demasiado cerca. — ¿Por qué estás aquí afuera tan solo? — Expresó de una manera casi maliciosa a lo que apoya su barbilla en el hombro del chico.
—Kise-kun, ¿Puedes soltarme? Estoy muy sudado y es incomodo sentirte cerca. — Ni le miro, sólo estaba esperando que el contario le hiciera caso.
— ¿Por qué? — Le miro casi con una perspicaz sonrisa torcida — Kurokocchi, te vez realmente lindo de esa forma, en especial cuando estas tan caliente. — Bajo sus manos pasándolas por la orilla de la tela de la camiseta del chico. — Debes hacerte responsable por provocarme ya que por tu culpa perdí el balón, Kurokocchi.
Atrevidamente sus manos se habían introducido dentro de la prenda y en efecto la piel del chico estaba calurosa, con gran fogosidad empezó a recorrer su piel, sus dedos marcaban en completa dedicación a cada parte de su pecho y estomago a lo que comenzó a recorrer con su lengua la nuca del joven peli celeste.
Sintió un estremecimiento por parte del mismo ante sus caricias que eran provocadas por sus manos tanto por su húmeda lengua que estimulaba el calor que comenzaba de nuevo a subir por su cuerpo.
—K-kise-kun... detente.
El rubio hizo caso omiso a las palabras del chico, al caso contrario de detenerse continuo subiendo sus manos, mordió con suavidad el pedacito de piel expuesta de su cuello mientras sus dedos tomaban posesión de los pezones bajo la camisa.
Un leve gemido salió de sus labios al momento que sentía unos consecutivos tirones en sus tetillas, su camisa término enrollada hecha un puño entre su cuello y antebrazos dando paso libre a su pecho para las traviesas manos del rubio que experimentaba con aquellos botones rosas que exprimía con fuerza entre sus yemas.
Las mordidas y constantes chupadas donde recorría su lengua no eran tampoco de ignorar, notaba el cambio en el cuerpo de Kuroko, estaba reaccionando y que a cada segundo se incrementaba, una de las manos del más pequeño termino sobre su boca callando cualquier indecoroso sonido que pudiera salir, y de paso que pudiera evidenciar lo que estaba sucediendo, ahora lo que más debía hacer era de tener cuidado con algún ruido inadecuado que podía llamar la atención.
Kise volvió a sonreír, con una de sus manos tomó la mano que impedía que aquella hermosa voz saliera a relucir. —Kurokocchi, no hagas eso, quiero escuchar tu voz. — Le susurro contra su oído, chocando su aliento.
—K-Kise-kun~ nos… van a escuchar— Le informo y solo sintió que su oreja era mordida por el de cabellos rubios.
—No lo harán, estamos muy lejos.
Su caliente lengua pasó por su lóbulo varias veces y unas mordidas mas marcaron sus dientes por la piel, fuera de detenerse volvió a atacar, sin esperar alguna reacción del joven fantasma le agarro la barbilla atrayéndolo hacia su rostro, prontamente unieron sus bocas casi en un salvaje beso, que dé al mismo tiempo abrían sus labios para iniciar con la batalla entre sus lenguas al chocar con la boca contraria a cada momento que se entrelazaban entre sí, sus cabezas se movían en diferentes direcciones formando entre ellos cualquier cantidad de besos en diferentes ángulos.
Al separarse el aliento de ambos era caliente chocando en el aire, podían percibir la ardiente pasión que comenzaba a encenderse y eso le provocaba un eminente apetito de seguir con más.
Rompió el débil hilo de saliva que los unía para nuevamente volver a abalanzarse a su boca con más intensidad, ese pequeño lanzador oculto le despertaba delirios insanos en su cuerpo, todo ese calor y frenesí alocado e imparable era únicamente provocado por ese exquisito cuerpo, solo por ese condenado chico que lo enloquecía con tan solo verlo con aquellas gotas de sudor empapando su cuerpo le encendían de manera inimaginable en su interior, sin motivo alguno simplemente lucia ardiente ante sus ojos, una hermosura a flor de piel por donde quiera que se viera no puede dejar de incrementar esos violentos pensamientos de deseo que acarrea su mente por completo.
Su mano descendió por la acalorada piel a cada tercio que acariciaba sentía un espasmo procedente de Kuroko, llego hasta abajo a lo más recóndito de aquellos pantalones cortos, lejos de aprobaciones su mano atrapo entre sus dedos su erección, acariciándola suavemente con un vaivén, sacando algunos leves gemidos a Tetsu.
El jugador fantasma ladeo la cabeza por el eminente deseo que despertaba en su parte baja ante las caricias de Kise, casi descarado cuando al comenzar a recorrer su mano por la base mientras sus dedos de encargaban de estimular con precisión en constante direcciones, masturbando con más rapidez.
Kuroko apretó sus manos y cerró los ojos, cada gemido que emitía se volvía más elevado conforme el movimiento acelerado que estimulaba Kise en su cuerpo, despertando rápidamente incesantes olas de placer. Entre su boca había ubicado una pequeña porción de tela de su propia camiseta, incrustando los dientes en ella.
Sin tener las fuerzas para poder soporta aquello sus manos terminaron apoyadas en la pared, a lo que Kise le besaba por la orilla de su cuello y nuca sin dejar de mover sus dedos por la extensión de su pene y por la longitud del mismo rozando en obscenas caricias sobre la punta, apretándole con fuerza.
Su corta respiración se volvió más continua ahogándose en un mar de delirio placentero, sus mejillas coloreadas de un tono rosa pálido tratando de apaciguar los gemidos, fallando irremediablemente, lleno de completa pasión nublando por completo su mente ante el éxtasis desbordando por su cuerpo, le era imposible silenciarse.
—Haa… ahh, urg….
Gimió con el trozo de prenda todavía dentro de su boca para cuando una mano le arrebato aquel pedazo de la camisa, la saliva estaba impregnada en la tela uniéndolo en varios hilitos conectados con sus labios que igualmente algunas gotas estaban desbordadas por la comisura de su boca.
— Que expresión tan erótica estás haciendo Kurokocchi, si sigues así no podre aguantar mucho tiempo. El tono de voz de Kise había cambiado a uno mucho más maduro y ronco. Le beso el cuello y lamio los labios de Kuroko en el proceso, volviendo a introducir la legua en la boca de Tetsu rozándola con la suya.
Su mano término empapada por el semen del chico al momento de llegar al orgasmo, el beso se había roto y escucho la respiración ahogada de Kuroko que procuraba recuperar el aire, su pecho palpitaba a mil, una tenue capa de sudor le bañaba, era encantadora esa imagen tan delirante, una magnifica vista para sus ojos. Las fuerzas de Tetsuya no daban a más trataba de aferrarse a lo que podía a la pared con las palmas de sus manos siendo esta su único apoyo.
De la nada sintió como su pierna derecha era levantada pegando la rodilla contra su pecho al mismo momento en el que se encontraba sin sus shorts hasta sus calzadillos habían sido igualmente retirados y estos se encontraban guindando del tobillo de la pierna que estaba sujeta por Kise.
—No te quiero lastimar Kurokocchi… pero estoy en mi límite…
Con un tono de voz profundo debido a la excitación las palabras salieron casi forzadas de su garganta a lo que con gran esfuerzo bajaba sus propios pantalones, gruño por lo bajo ante la prominente erección que salía hambrienta de esa necesidad de estar dentro de Tetsu. Le empujo contra la pared elevando sus caderas rozando su entrepierna entre sus glúteos, sus manos aprensaron sus nalgas abriendo espacio dejando expuesto ese rosado orificio que también le llamaba a gritos a que entrara en lo más profundo.
Presionó su hombría contra la entrada de Kuroko, dio un jadeo de deseo para luego con gran desesperación entrar de una sola estocada en su interior, su respiración se comenzó a volverse alterada al sentir aquella delirante presión sobre su pene por ese caliente anillo de carne siendo atrapado. Un grito lleno de incomodidad provino de esa voz agitada y llena de quejidos entrecortados ante la penetración.
—K-Kuroko… cchi~ Aquí también estas caliente… se siente tan bien~
En una posición bastante inadecuada además de muy reveladora y vergonzosa incrusto con fuerza sus dedos en el hueso de las caderas de Kuroko comenzando a moverse compaginando sus arremetidas, sus parpados se cerraron lleno de completo placer que le quemaba por completo haciéndolo enloquecer a lo que con demencia avanzaba a un ritmo más demandante que se intensificaba a cada embestida.
Se escuchaban los gemidos de satisfacción del mayor conforme su aliento pegaba en su nuca seguido de Kuroko que no se quedaba atrás ante los gritos repletos de intoxicante placer que le ahogaban por completo sintiendo continuamente ser invadido por Kise en su interior. Sus cuerpos chocaban entre sí, el sudor los empapaban por completo, las gotas de traspiración resbalaban por la piel de ambos.
El estar de ese modo con Kuroko le hacía sudar más que en partido, incluso hasta sobrepasada la pasión que sentía al tener un balón en sus manos porque nada se comparaba que estar de ese modo, su cuerpo siendo absorbido de lujuria por el de Tetsu.
Kise no paraba de embestirle sin dejar de sujetar con fuerza sus caderas profundizando en lo más íntimo, sentía una deliciosa corriente eléctrica recorrer su espina y fue allí cuando supo que pronto llegaría al clímax cuando su entrepierna deliraba de un placentero calor.
—K-kise… kun… hah, ah… ugh, Ki… se — Dejo salir en una delirante voz siendo instintivamente erótica ante sus oídos cosa que hizo estremecer a Kise. Entrecerró los ojos sin dejar de ahogar sus gemidos.
Con una desquiciada excitación sus manos se volvieron en puños, apoyando su frente en la pared, no podía dejar de gritar, llego al punto de ni siquiera le importaba ser escuchado, los dedos de Ryouta terminaron dentro de su boca que acabo mordiéndolos con afán pasando su lengua entre ellos.
—Ah, hah K-kuroko… cchi — Soltó Kise ronroneándole en el oído.
Le termino por arremeter unas cuantas veces de las cuales fueron ágiles y salvajes cuando su cuerpo le había anunciando que estaba llegando a su límite. Cerró los ojos, gruño por lo bajo al alcanzar el golpe de gracia saturarle de éxtasis cuando llego al orgasmo chorreando su esperma en el interior de Kuroko. Kise traslado su mano hacia la erección del jugador fantasma y empezó a mover su mano no había pasado mucho cuando Kuroko termino bañando su propio pecho con su semen.
Kise salió del interior de su compañero y con ello se acomodo las piezas de su ropa deportiva, abrazo al número 15 de manera infantil, sonriendo satisfecho.
—Kurokocchi, debemos ir a bañarnos antes de que los demás se enteren.
Tetsu le miro de reojo, rendido y sin fuerzas se bajo la camisa cubriendo su pecho, su interior estaba lleno de la esencia de Kise, se sentía extraño incluso así se acomodo el resto de las prendas, asintió a lo que había dicho el rubio, en realidad quería golpearlo hasta dejarlo inconsciente pero su organismo no tenía más fuerza Kise se las había arrebatado. Ahora debía ir a las duchas, tenía la emergente necesidad de borrar toda esa evidencia rápido, Kise solo era uno del resto.
OMG. Tan rapido y ya hay lemon, pues si, de eso se trata el fic xD Para las amantes del KiseKuro aqui tienen su porción.
Ahora una amiga me dijo que este fic tiene argumento para hacer una trama sólida, la verdad me puse a pensar y es muy cierto, puedo crear una historia, así que por ese motivo empezare a maquinar una trama bien buenota (?
El "años antes" es porque necesito revelar el pasado de Kuroko con cada miembro de Teiko, para así desarrollar muchas otras cosas que son cruciales y dan a relucir muchos cosas -a mi perspectiva y del fic- del porque Kuroko termino odiando el baloncesto... etc xDD
Como saben y puse no soy buen con respecto a las personalidades las hago conforme me parece que son y si se parecen es pura coincidencia y suerte, mucha suerte x3
Muchas gracias por sus reviews y favs me alegra mucho que este fic les haya gustado, nunca pense que resultaria de este modo, concretamente no se cada cuanto actualizare pero lo hare lo mas pronto posible.
Seria muy feliz y me alimentan de inspiración al recibir sus comentarios, opiniones y tomatazos con buenos deseos (?
EDITO:
Este fic tiene una portada, claro la imagen de arriba es el dibujo de la portada pero aqui les dejo el link del dibujo completo, ponen mi link de mi deviantart: y el siguiete link:
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