Queridos Lectores, lo prometido es deuda. Aquí esta el capitulo.
Disfrútenlo por favor.
Reencuentro
A pasado una semana y sigo sin tener contacto con Hanna, bueno tampoco he visto a la otra rubia… supongo que piensan que es por la pelea, pero entonces ¿Por qué dejar de hablar con Alison también?
Bueno, la verdad es que me he mantenido al margen, no solo por el "conflicto" en sí, si no mas bien por lo que provoco éste. Ya saben, lo que me hizo notar.
He estado estos días pensando, meditando, enojándome, entristeciéndome, entre otras cosas. En definitiva me encuentro asustada, sé que les hice pensar que lo había aceptado todo y que lo tenía, también, más que asumido. Pero la realidad es otra, es totalmente diferente.
Intento ser fuerte, pero dicha sea la verdad, estoy aterrada, porque ¿Qué adolescente se halla preparado para saber algo así?... Toda una vida, toda la sociedad haciéndote pensar que lo que sientes está mal… inculcando temor en ti, entonces ¿Cómo lo haces?...
Todos tus días te encuentras con palabras, frases, gestos y burlas hacia la homosexualidad… Como "que libro más gay", "Maricon esto, maricon aquello", "pero que masculina", "pareces hombre", etc… ¿Cómo lo afrontas?
Bueno he estado pensando en estas cosas, y entre otras pocas…
Quisiera tener con quien hablar, alguien que me aconseje. Mi madre me ha preguntado que me pasa, pero no puedo decirle, al menos no aún.
Pienso en ir donde Hanna, pero luego recuerdo que estoy, mejor dicho, estaba enojada. Pero tampoco estoy preparada para todas sus dudas, ni siquiera soy capaz de responderme a mi misma y podré responderle a ella.
Punto de vista de Hanna
No he hablado con Emily hace una semana. Me estoy desesperando, sé que me comporte infantilmente pero no fue para tanto ¿o si?...
Bueno eso no importa, debo hablar con ella igual. Voy a ir a su casa.
Estoy parada en frente de la puerta de Emily y todavía no me atrevo a tocar el timbre.
Estoy asustada, sé que tengo muchas ganas de arreglar las cosas y hablar con ella, pero no sé qué decir, cómo empezar, si debo pedir perdón, no sé qué hacer cuando la tenga delante de mí.
Mejor me voy, si me quedo haré el ridículo. - ¿Hanna? – Oigo una voz que me llama, o mas bien preguntando si soy yo, y obviamente esa voz la conozco, es Emily.
- Emily, Hola… Mm yo – Maldición, sabía que esto pasaría. – Yo quería, quiero saber cómo estás. Hace días no sé nada de ti y me preocupe. La última vez que te vi saliste muy eno... – Fui interrumpida por un abrazo, me sorprendió y paro mis palabras.
Nos abrazamos por al menos 15 segundos. No me había dado cuenta cuanto era lo que extraña sus abrazos, su olor, su cuerpo, cuanto la extrañe a ella hasta este momento.
Antes de poder sumergirme aún más con su olor, ella se alejo. Me estaba mirando directamente a los ojos, y vi que algo pasaba. Antes de poder darme cuanta que sucedía acabo con el silencio.
- Si lo siento, sé que debí haber aparecido antes, pero no me encontraba bien. De hecho ahora iba a caminar, despejarme un poco. Me alegro de salir antes de que te fueras, porque te ibas ¿Verdad? –
- Eeeh, si. O sea...si - dije bajando mis hombros.
- ¿Por qué? Si ya estabas acá, podrías haber tocado. No es como si te fuera a echar – Mire a sus ojos, y nuevamente note algo, observe una sombra que nunca había visto, en ella se encontraba un mar de preguntas sin respuesta, pero no sé la razón.
- Bueno, siendo sincera no sabía qué te iba a decir – Trate de adivinar su mirada, pero me fue imposible. Nunca antes me había pasado, Emily siempre ha sido muy transparente para mí.
- Comprendo – Su visual se fue directo al suelo, como si allí se encontrará lo más fantástico del mundo.
- ¿Estás bien? - Le pregunte sin rodeos, sé que tenemos que hablar de lo que paso hace una semana en mi casa. Pero me interesa mucho más saber el por qué de su mirada tan desolada.
No me respondió, seguía mirando el piso, así que me acerque y levante su mandíbula para que nuestras miradas se encontrarán. Esta vez, lo que reflejaron sus ojos no fue la sombra que vi anteriormente, si no un mar formándose alrededor de sus pupilas.
A lo único que reaccione fue a abrazarla, me dieron unas ganas tremendas de protegerla, de calmarla, de serenar la. Decirle que todo va a estar bien, fuera lo que fuese que le pasaba.
Cuando la tenía en mis brazos sentí una calor tremendo, una calidez que se fue formando desde mi estómago hasta mi corazón, fue una sensación de falta de aire, pero no esa que te hace desesperar, si no esa falta de aire que te llena, que te hace saber que amas a la persona que estás abrazando.
Estuvimos así por un tiempo prolongado, o al menos eso creo porque no sé cuánto tiempo paso realmente. Me centre tanto en el abrazo, que olvide por completo lo demás, el lugar donde estábamos, el por qué la abrace y olvide que era mi mejor amiga a la que abrazaba. Su tacto fue con tanto fervor que sentí ganas de separarme NUNCA. Me dieron ganas de tener más de ella, más de su fricción. Aprecie con su toque que tampoco quería soltarme, advertí su necesidad, su vulnerabilidad. Pero aunque no queríamos alejarnos, era necesario hacerlo, yo requería una respuesta, saber por qué estaba mal.
Cuando nos alejamos sentí el frío que envolvió mi cuerpo, haciendo recorrer por mi espina dorsal un escalofrío.
Punto de vista de Emily
No quería que Hanna me viera llorar, así que intente con todas mis fuerzas contener las lágrimas e hice lo único que vino a mi mente, no responder a su pregunta y bajar la mirada.
Pasaron unos pocos segundos cuando sentí su cálida y suave mano sobre mi cara, haciéndome mirarla a los ojos, esos ojos azules envolventes, feroces y que a la vez son confortantes y esperanzadores. No sé que le habré demostrado con mi cara y mirada pero me abrazo y por el periquete que duro nuestro contacto físico se me olvido lo mal que me sentía, lo perdida que estaba. Experimente una paz en mi interior, que solo Hanna podía entregarme. Y yo eso lo sabía, pero igual no me atreví ir antes a su casa.
Me percate lo fácil que habría sido afrontar las cosas si hubiera acudido antes a ella. Si tan solo no me hubiera enojado ahora estaría mucho mejor, tendría muchos más abrazos de Hanna en mí.
No quiero soltarla pero sé que debo responder a su pregunta, debo decirle lo que he estado pensando y sufriendo esta semana en que no nos hemos visto.
Cuando el abrazo hubo terminado, todo mi mundo cayó sobre mi cuerpo y nuevamente me sentí afligida. Otra vez me perdí.
Un frío me cubrió, fue como si estuviera nevando. Sentí la necesidad de abrazarla otra vez, pero no lo hice, ya que no nos alejamos completamente, estábamos a centímetros y aún podía percibir su calor, por muy poco que fuera sabía que estaba ahí.
Levante la mirada, porque nuevamente estaba mirando al suelo y cuando lo hice conecte de inmediato con sus iris azules profundas. Éstas me demostraron una preocupación inmensa, que en muy pocas ocasiones me han entregado. Otra vez pude notar que mi corazón se apaciguaba y una incandescencia recorrió mi cuerpo.
Me cuesta admitir esto, y espero ustedes entiendan el por qué. Pero cuando nuestras miradas se ensamblaron y vi en sus ojos esa preocupación que me entrego paz, sentí unas ganas de besarla. No me pregunten razones, no quiero entrar en detalles y confundirme aún más, ya que estoy recién "afrontando" mi situación y lo que menos necesito en estos momentos es un desbarajuste más.
Estas ganas que transitaron por mi cuerpo, hicieron que éste actuara solo, y cuando menos me lo espere estaba a milímetros de Hanna. Ella no se alejó ni nada, ni mucho menos mostro miedo por lo que estaba haciendo. Eso sí, pude sentir que su respiración se aceleró. Logre controlar mi cuerpo cuando ya sentía su aliento en mis labios, el aroma a menta y café que salía de entre su boca, en donde yacen esos labios rosas y carnosos que en este momento emanan deseo.
Justo cuando estaba a punto de tocar sus labios con los míos siento que algo detrás de nosotras se cae. Doy media vuelta para saber que es y me encuentro con…
- Emily - Alison está ahora frente a mi vista con los ojos muy abiertos y puedo notar por su expresión que también está sorprendida y me atrevo a decir que hasta dolida.
- Alison yo… - Es todo lo que puedo decir, o sea, no sé qué más decir - ¿Qué haces aquí? –
Siento una mano que recae sobre mi hombro y giro mi cabeza y percibo que la mano es de Hanna.
- Alison, yo te puedo explicar - ¿Qué carajos tiene pensado decir Hanna? ¿Qué piensa explicar?
Esssssssssssssspero les haya gustado el capitulo. Aún no es extraordinariamente largo, pero sí es más largo que el anterior jaja.
Un abrazo gigante. Y No olviden comentar.
Muchas gracias a todas las personas que han opinado y me han dado su opinión con respecto quién debe ser la pajera final de Emily:)
