Hola, e.e lo lamento, ya más de un mes sin actualizar y ahora que lo hago es un drabble pequeñísimo xD Lo siento, pero las ocupaciones me han traído así. Este drabble tiene un poquito de contenido lime, es bastante sutil, nada grotesco, ni siquiera sé si calificarlo de lime, es muuuuy suave y sólo es insinuación.

Disfruten.

Disclaimer: Naruto no es de mi propiedad, ni sus personajes, son de Masashi Kishimoto.


—Deja de comportarte como niña, Matsuri.

La castaña apretaba los puños y la mandíbula en el despacho de Gaara. Últimamente estaba muy injusto y tirano.

—Pues deja de comportarte como idiota, celoso, imbécil, patán…

No la dejó seguir con sus halagos, se levantó de golpe y la miró rabioso. Ella paró inmediatamente, se dio media vuelta y se fue.

Hacía ya varios días que Matsuri estaba molesta con él y no se había presentado en la Torre del Kazekage precisamente por eso. Y ahora que iba, lo primero que el pelirrojo le decía era eso. No una disculpa, sólo una acusación, que era una niña y por lógica, una inmadura.

Dime algo nuevo. Pensó con saña la chica.

Sabía que a Gaara no le gustaba su novio (ex novio), de sobra. Todos en Suna lo sabían o al menos lo sospechaban.

—Es un idiota, y debilucho.

—El único idiota eres tú, si no te gustaba debiste hacer algo al principio.

—Déjalo.

—Sabes cuales son mis condiciones.

Y con eso habían terminado la discusión. Ella quería obligarlo a que admitiera sus sentimientos y de paso dejar de sentirse como un gusto culposo. Pero quién iba a imaginar que Gaara era tan orgulloso y tan vengativo, además.

—Lo mandaste lejos… A otra aldea, ¿estás loco? —llegó un día de la semana anterior gritando y maldiciendo—.

—Alguien tenía que ir…

—¡No él, Gaara! ¿Cómo pudiste? —le interrumpió nuevamente, hecha una furia. Adiós a sus planes—.

—Lo querías… —aventuró perforándola con sus ojos verdes. Nervioso por dentro. La respuesta lo iba a enfurecer—.

—Claro que lo quería… lo quiero —se corrigió intentando sonar convencida—.

—Vete, no tengo nada que discutir contigo.

Funcionó, celos a la vista.

—Yo sólo quería que hicieras público lo nuestro, de ser así no tendría que haber buscado a alguien más.

Siguió escribiendo, ignorándola. Aparentando que la ignoraba.

—Bien —respondió Matsuri a su silencio largo—. No lo veré más, pero tampoco te veré a ti.

Salió, dando un portazo y ahora una semana después, estaban en esa situación. Casi la misma situación. Llámala niña, no te disculpes, la tendrás a tus pies. Sí, claro.

Cuando ella se fue, relajó sus facciones y se frotó las sienes, manchándoselas de tinta negra. Luego la siguió.

La encontró en su casa, llorando y comiendo helado.

Pero es que sí eres una niña, Matsuri.

Entró sin disimular su presencia y ella se dejó llevar. La cargó a cuestas a su cama y la depositó ahí, como antes.

—Eres mía. Tú me elegiste y por eso también soy tuyo. No quiero que sientas nada por otro hombre, eres mía, Matsuri.

La desvistió mientras ella intentaba controlar los temblores de su cuerpo y sus lágrimas.

—Eres un tonto.

Y ella siguió insultándolo mientras el pelirrojo se sacaba la ropa y le sacaba las lágrimas a besos.

—Prepotente, altivo, grosero, dictador…

Y así, toda la noche, entre gemidos, buscando más y más groserías para decirle y él buscando más y más puntos sensibles.

—¿Terminaste con tus palabrotas? —preguntó al final, soltando suspiros de cansancio y placer.

Se acurrucó junto a él, aún con la respiración frenética y el corazón desgarrado de felicidad.

—Terminé.


Chiquito pero picoso, como se dice acá en México (?)

Me parece que me he ido ablandando y me salen más tiernos que agridulces, pero esta idea la tenía desde hace tiempo y quería ponerla antes de que se me fuera la inspiración (poquita inspiración) que conseguí. Si les gustó, dejen review, por favor. :D

Edito: No soy partidaria de los celos excesivos ni de ninguna muestra de violencia en la pareja. A conveniencia, usé este factor para crear esta historia. Eso no significa que Gaara sea dueño de nadie, Matsuri no es un objeto, ni él. Gracias.