Que recién me doy cuenta de que ya estamos a veinte de diciembre :O el tiempo se pasa muy muy rápido. Espero les guste.
Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen, son de Masashi Kishimoto.
El desierto definitivamente se había quedado atrás.
La joven suspiró derrotada y cansada, la caminata había sido aún más difícil en la nieve. Hacía mucho frío y tenía las mejillas y la nariz rojas, sin contar con ese estúpido entumecimiento en sus piernas y las botas de nieve mojadas y sucias, además de que estaba enfrascada en esa tonta misión con la persona que más odiaba en todo el mundo.
No podía ser peor.
—Maldito negrero. —soltó mientras sacudía por quinta vez en el día su bufanda.
¡Era casi navidad, por Dios! Literal.
—¿Dijiste algo, Matsuri?
—Nada, Gaara-sama.
Habían caminado desde la mañana hasta bien entrada la noche. La tormenta sorprendió a todos, e impidió que ambos jóvenes tomaran la ruta normal hacia el País del Hierro, ahora comenzaba a nevar nuevamente y el viento soplaba más de lo normal, por lo que estaban a punto de refugiarse en una pequeña aldea.
Matsuri estaba molesta. Más que molesta, estaba tan fastidiada que no ocultaba su desdén ni su latente odio hacia su kage. La muchacha se lamentaba terriblemente tener que ser ninja y tener además, que pagar cuentas.
Gaara la había solicitado únicamente a ella para esta misión, Kankuro estaba de visita en Konoha con Temari y Shikamaru, el embarazo la había puesto sentimental y le había exigido al marionetista que fuera hasta allá. El pelirrojo pudo salvarse únicamente a sus obligaciones, pues estaba invitado al festival de año nuevo en ese frío lugar. La única escolta disponible era su ex alumna.
Ciertamente, no la había llevado porque ella fuera muy habilidosa. Habría que aceptarlo. Matsuri no era la mejor ninja. Pero ahora que había vuelto de un entrenamiento duro en Konoha, quiso probar sus habilidades, y además confiaba en ella.
Sólo había un pequeño detalle. Desde que regresó, Matsuri se había puesto muy pesada. No era más una fanática loca que lo perseguía y lo alababa por respirar, sino que al contrario, se notaba molesta cuando le hablaba y parecía no soportarlo. La cosa había sido muy obvia cuando le entregó la misión. Su cara de odio no podía ser superada por nadie.
Sin embargo, Gaara también estaba pensando en limar asperezas en la misión, cual sea que fuera aquella astilla en la relación tan normal que tenían.
Había escuchado lo de negrero. Pero se hizo el desentendido, Matsuri era una chica un poco tonta, seguramente estaba enojada por no poder emborracharse con sus amigos en la cena. Gaara no se arrepentía de sus acciones, le importaba poco lo que ella pensara. Lo iban a arreglar, lo quisiera o no.
—Aquí podremos descansar un poco, no es un gran hotel, pero al menos no moriremos de frío.
—La neumonía la traigo desde hace dos días, no importa.
Ignoró sus palabras, nuevamente, mientras una sonrisa se le escapaba. Sinceramente, la Matsuri nueva lo divertía más que la chica pegajosa anterior.
Entraron a la pequeña posada, una anciana les devolvía la mirada con una pequeña sonrisa.
—Sólo una habitación, el té va por la casa, hagan el favor de cambiarse la ropa, están ensuciando el vestíbulo.
—Gracias, señora.
La extraña anciana sacudió la cabeza en un asentimiento, y los guió a su habitación.
Eran simplemente dos futones austeros y un lugar para hacer fogata, un jarrón con algunas flores blancas congeladas, una mesita con el té preparado y caliente, y una mampara de papel de arroz para cambiarse. Matsuri emitió otro suspiro y sacudió la cabeza mientras tomaba una toalla que le ofrecía la mujer.
—Dicen que este lugar fue hechizado por yokais, seguramente arreglarán su mal de amores.
—¿Qué mal de amores? Tonterías.
La muchacha se cruzó de brazos y se sentó para beber el té, si Gaara tuviera cejas habría alzado una.
—Muchas gracias, señora.
Cerró la puerta corrediza y sus pasos pequeños se perdieron en el pasillo, Gaara se sentó y bebió su té, sin reparar en la mirada furiosa de Matsuri.
—¿Te das cuenta de que pudiendo estar en mi casa caliente tengo que estar aquí, con este maldito invierno a tu lado? Muchas gracias
—No te obligué a venir, Matsuri. ¿O sí?
—Sabes que no me podía negar. Y además tengo que comer.
No dijeron mucho más, el pelirrojo esperaría el momento indicado para hablar con ella adecuadamente. No podía creerlo, había dejado ir a una Matsuri normal, (vale, normal dentro de sus facultades), una chica alegre y enamorada que se tiraba al piso para que Gaara pudiera pasar sobre un charco de agua sin mojarse los pies. Sin embargo, había regresado esta mujer orgullosa y que no admitía tonterías de nadie. Tenten, quien había estado a su cargo para enseñarle más habilidades con armas, había comentado en voz alta que Matsuri había madurado.
Tal vez maduró tanto que se comenzó a pudrir. Pensó el pelirrojo divertido, haciendo uso de toda su fuerza para no reírse de su propio chiste.
Vamos, Kankuro no podía sacarle una risa pero él sabía cuál era su punto débil en cuestiones cómicas: Burlarse de Matsuri.
No era porque la odiara, ni mucho menos, eso era inconcebible. Era porque agarró la manía de molestarla cuando podía, las reacciones divertidas hacían que se sintiera más un joven que un Kage con miles de responsabilidades.
Se recostó imitando a la castaña, y cerró los ojos. Mañana, veinticuatro de diciembre, sería un día duro para la joven.
—¿Están seguros de que se quieren marchar?
—Tenemos que hacerlo, gracias por admitirnos. —contestó Gaara, mientras le pagaba.
—Los yokais probablemente les jugarán una broma, manténganse alertas, no está nevando, pero deben hacer uso de su inteligencia y fuerza para pasar las pruebas.
—¿Cuáles pruebas? —Preguntó Matsuri, enojada— Creo que usted está loca.
—Matsuri… —advirtió el kage, enviándole una mirada dura.
—Está bien, Kazekage-sama, sólo recuerde a esta pobre anciana y rece por mí, prenda una varita de incienso por este lugar.
—Seguro que usted prendió un cigarro de…
—Vamos. —interrumpió Gaara mientras comenzaba a avanzar.
Aún les faltaba camino por recorrer.
La nieve comenzó a caer luego de una hora de camino. Matsuri se rió, irónica mientras se golpeaba la frente con la palma.
—Per-fecto.
—Los yokais realmente quieren que arreglemos ese problema amoroso, Matsuri. —su burló el kage cruzado de brazos, aunque su rostro impasible no hubiese variado nada.
—No empieces tú también —soltó enojada—, esa anciana estaba drogada, ¿Yo? ¿Enamorada de ti?
—Dijiste muchas veces que te gustaba.
Gaara lo había dicho sin inmutarse, pues era completamente capaz de ocultar cada emoción que desbarataba su ser en ese instante, agradeció por ello en silencio. Pero dentro, sentía esa inseguridad loca golpeando su pecho.
—Era una idiota, obviamente.
Matsuri fruncía el ceño y caminaba con los brazos cruzados. No tenía idea de porqué caminaban cuando podían ir corriendo, sería más fácil y rápido.
Lo que sea para molestarme, ¿cierto? Maldito egocentrista.
—No entiendo, Matsuri.
Gaara paró de caminar, observándola detenerse con la espalda recta y muy tensa, sus puños dejaban sus nudillos blancos.
—¿Qué no entiendes? —susurró virándose a él— ¿No entiendes que cambié? Pues sí, aunque pensaras que no era posible, al fin reaccioné. Me di cuenta de que eres el tipo más presuntuoso que he conocido jamás. Claro, siempre actuando, siempre mostrando una cara —la chica comenzaba a gritar, aunque no se diera cuenta, el viento soplaba más fuerte a medida que avanzaba lejos de él—, ¿Creíste que por siempre iba a ser tu fan? No —se alejó aún más, mientras la nieve la rodeaba—. No, porque me di cuenta de lo que eres en realidad.
—Matsuri, no te alejes más, está comenzando una tormenta.
—Sé quién eres, Gaara-sama. —Gritó ignorando la orden del pelirrojo— Eres un cabrón egoísta que no te preocupas por esas idiotas que van detrás de ti destilando baba. Lo noté. Y si no es cierto, ¡Niégalo!
Matsuri comenzó a llorar, sintiendo el agua salada calentando sus mejillas a su paso.
Sabía que en el momento que él lo negara, ella podría creerle. Quería que le dijera que era mentira, que la quería, que la apreciaba, que sí le importaba. Si Gaara lo negara, ella caería a sus brazos y le creería, le pediría perdón por pensar mal de él, pediría disculpas por haber llegado a pensar que él no la valoraba, que no era verdad que solamente fingía ser bueno y apacible para tener a esas chicas en su club de fans.
Gaara quiso responderle, sin embargo, sus labios no podían despegarse. Tampoco podía moverse.
Es un jutsu. Pensó molesto, mientras la joven se alejaba más y más. Podía oírla perfectamente a pesar de todo.
—Me lo dijeron, dijeron que no te importábamos. Pues bien, no te importo, pues a la mierda contigo, no me busques, no lo hagas si no te importo de la manera que tú me importas.
Admitirlo era lo peor, saber que ella estaba tan enamorada de él, que daría su vida antes que traicionarlo. Antes no le importaba no ser correspondida, pero cuando le habían dicho que él lo hacía a propósito, que las enamoraba a propósito, todo había cambiado.
No quería ser una más, no quería ser otra loca, otra obsesiva. Quería significar lo mismo que él significaba para ella, no podía estar junto a él sin pensar en que era otra tonta cayendo en su juego.
Gaara no podía hacer nada, no sabía cómo liberarse de aquél hechizo o jutsu, fueran yokais o no. Matsuri no podía estar sola, no conocía el lugar, y a pesar de que fuera una ninja entrenada, las condiciones del clima no amparaban a nadie, eran grotescas como el desierto en las tormentas de arena.
Quería que no se alejara más, sin embargo, ya no podía verla, y aún no podía moverse, saber que ella podía perderse y morir congelada lo aterró más que cualquier otra cosa.
Mientras tanto, la joven que había avanzado a paso lento, comenzó a correr, al no sentir a Gaara persiguiéndola.
Es una respuesta.
Se fue, dejando a Gaara atrás, la tormenta recién comenzaba.
¡Hola! Arrrgggh, no saben qué problemas me costó sacar esto, aunque tenía la idea en la cabeza, sencillamente no podía pasarla.
Aclaro: Este OS es el primero de 3, esa al menos es la intención, igual y queda en dos xD y la continuación ESPERO sacarla para el 24 de diciembre, nochebuena :D Pero no aseguro nada, prefiero no decepcionarlos xD
Me voy, no sin antes decirles gracias por todo, gracias por aquellos que agregan a favoritos y a follow, a Myskymyheart, a Conyee Hizaki, LucePrice18, Namikazee, Luu, Anika-san, Stereopony, SaraDreamer (que ya no la he visto por acá pero espero que siga leyendo xD) que son las chicas que me dejan comentarios, y los demás guest que dejan en anonimato. MUCHAS GRACIAS, a todos, créanme que cada que dejan un nuevo fav voy a ver quién es xD y también con los follow, es para todos ustedes.
Espero les haya gustado, felices fiestas a todos. Yo no celebro navidad pero da igual xD Si quieren dejarme un regalo, ese es un review :D ¡Hasta el siguiente!
