Tan dulce como Lavanda.

Capítulo 1:Un nuevo comienzo.

El sol radiante se ponía en Ponyville, los rayos color oro anaranjado como una cascada caían en un hermoso esplendor de luz. Era el escenario perfecto para las parejas el sentarse y admirar la belleza natural de una puesta de sol, así como la belleza del otro.

Sin embargo, una pareja felizmente casada regresaba a la boutique de la ciudad, que también servía como su hogar. Un larguirucho dragón espigado escoltaba a un pony de pelaje blanco al interior, el cual se estaba forzando ligeramente con cada movimiento.

"¿Estás bien, Rares?", Preguntó el dragón con preocupación en sus ojos. Mantuvo un brazo alrededor de ella para asegurarse de que su esposa no se cayera y se lastimara.

"Voy a estar bien, Spike", Rarity sonrió a su marido, tranquilizándolo. "Sólo tengo que sentarme un rato, eso es todo".

"Bueno, vamos a sentarlos a los dos", dijo Spike, lentamente caminando al lado de su esposa llevándola al diván marrón que mantenían en la sala de estar. "¿Estarás mejor ahora?"

"Esto ayudara", respondió, permitiéndole a su esposo ayudarla a sentarse. Luego la levantó hasta el diván, siendo muy cuidadoso de no dejar caer a Rarity.

"¿Está lo suficientemente cómodo?" Spike preguntó de nuevo para asegurarse de que nada estuviera molestando a su diosa de alabastro.

"Estoy perfectamente bien", respondió ella, sonriendo suavemente mientras lentamente frotaba su vientre con su casco libre". Simplemente no puedo esperar a ver cómo será nuestro hijo".

"Yo tampoco", respondió Spike sin entusiasmo.

"¿Te pasa algo, Spike?" Preguntó Rarity, un poco preocupada por el tono de su marido. "Estabas entusiasmado con él antes, y ahora que estamos a no más de unas pocas semanas de que nazca empiezas a actuar más bien escéptico".

"Lo sé, lo sé..." suspiró mientras se sentaba junto a su encantadora esposa. "Es sólo que tengo dudas sobre algunas cosas".

Rarity juguetonamente giro los ojos. "Oh, ya veo. Todavía estás preocupado acerca de lo que otros pensaran de nuestro hijo. Hace falta recordarte que todos nuestros amigos y familiares nos han dado su apoyo. A Tártaro lo que piensen los demás sobre nosotros".

"No es sólo eso", Spike continuó: "¿Y si yo no soy un buen padre?, ¿Qué pasa si hago un terrible trabajo como padre?"

Rarity se inclinó hacia Spike y suavemente lo besó en la mejilla. "Sé que vas a ser un gran padre, porque ya eres un marido maravilloso".

Las escamas púrpura del dragón comenzaron a tornarse de un tono de rojo. Incluso después de por fin casarse con la yegua de sus sueños, Rarity todavía tenía el mismo efecto en él.

"No tienes nada de qué preocuparse. Yo, por otro lado, bueno, ¡no me hagas ni hablar!" Rarity hizo un puchero, provocando una risa de su marido. "Incluso después de que nazca nuestro hijo, todavía está el asunto del peso extra que he conseguido ganar, por no hablar de poner freno a los hábitos alimenticios que me han atormentado durante los últimos meses". miró a su cuerpo y gimió dramáticamente". Mi cuerpo curvilíneo ¡se ha ido para siempre! Ahora no voy a ser nada más que una ¡cerda con sobrepeso!"

"Pues, ¿de quién es la culpa por comer ocho frascos de encurtidos? Sin mencionar todo el chocolate y salsa de queso..." Spike bromeó mientras su esposa le lanzaba dagas con la mirada.

"Prometiste no hablar de eso nunca más", dijo con los dientes apretados.

"No veo el problema", Spike declaró mientras se dirigía hasta el borde del diván. "Personalmente, me gustas como estas. Tú eres mi pequeño marshmallow blandito y estoy de acuerdo con eso".

Rarity sonrió a los hábitos bromistas de su marido, un pequeño rubor formándose en sus mejillas.

"Además, nuestro hijo necesita un poco de espacio allí para moverse, ¿no es así cosita?" Apretó la nariz contra el vientre blando de Rarity, frotándose contra el suave transporte de su bebé.

"¿Te gusta tu mami rellenita, también?"

Spike sintió una ligera patada dentro del estómago de Rarity. Él sonrió ante esto y miró a su esposa.

"¡Mira, incluso a nuestro bebé le gusta mejor así!"

Rarity no pudo evitar reírse. "¿Y decías que serias un padre terrible?".

"Espera un momento Rares, voy a hacer otra pregunta; cariño, ¿era necesario que mamá se comiera todos los encurtidos de la nevera?"

No hubo patada o movimiento de cualquier tipo; una sonrisa malvada formándose en la cara de Spike.

"Bueno parece que nuestro hijo es un ¡chico muy inteligente! sabe cómo mantener la boca cerrada".

"Cretino" Rarity carraspeó, juguetonamente golpeando a Spike en la cara con una de sus patas traseras. Él se hiso para atrás y fingió su muerte de forma dramática, causando que los dos se rieran. El dragón púrpura se levantó y se unió a su esposa en el diván, envolviendo sus brazos alrededor de su delicado cuerpo.

"En unas pocas semanas, seremos una familia", comenzó Spike. " Tú, yo, y... um... ¿Cómo se llamara nuestro hijo?"

"Bueno, no estoy muy segura". Dijo Rarity, poniendo una pezuña en su mentón. "He pensado en nombres como Gem o Sapphire, pero me parecieron impropios. ¿Qué hay de ti? ¿Has pensado en algunos nombres potenciales?"

"Creo que dejare que la creativa aquí elija un nombre", Spike rio torpemente.

"Estoy segura de que puedes pensar en un nombre apropiado", ella le animó cálidamente.

"Muy bien, déjame intentar entonces". Spike pensó muy duro tratando de pensar en un buen nombre para su retoño. "¿Qué tal... Bubble Bottom(Burbuja de abajo)?"

"Casi tan lindo como tu esfuerzo", comenzó Rarity, mentalmente golpeándose la cara por esa propuesta suya", tal vez yo debería ser la que decida el nombre. "Vendrá a mí con el tiempo".

"Me parece bien, mi señora", Spike juguetonamente inclinándose ante su esposa antes de abrazarse el uno al otro. Se sentaron en el oscuro atardecer, disfrutando del silencio y el tacto del otro.

"Cualquiera que sea el nombre, estoy seguro de que será un hermoso nombre. Aunque no será tan hermoso como tú". Spike declaró, su esfuerzo recompensado con un suave beso en los labios.

"Eres terriblemente cursi a veces, querido". Rarity sonrió. "Pero eso es lo que me gusta de ti".

Spike caminaba frenéticamente alrededor de la sala de espera, mordiendo sus uñas nerviosamente. Las cinco mejores amigas de Rarity sentadas mirando al dragón púrpura dar vueltas una y otra vez por la habitación.

"¿Por qué tarda tanto?" Spike preguntó sin dirigirse a nadie en particular. "¡Han pasado casi dos horas y ni una sola palabra!"

"Sé que estás ansioso y todo eso, pero ¿podrías callarte y simplemente sentarse al igual que el resto de nosotras?" Rainbow Dash gritó. "¡Estás empezando a ponerme nerviosa!"

"Estoy de acuerdo, terroncito", Applejack comentó. "Todos ustedes están más preocupados que un cerdo en un gallinero".

"¿Y no debería estarlo? Mi esposa esta allí dando a luz, y ¡yo estoy aquí esperando a que algo suceda!"

"Tal vez te hubieras quedado allí más tiempo si no hubiese estado distrayendo al médico con tus ataques pánico", Twilight declaró.

"Bueno, ¿qué se supone que debía hacer, sólo sentarse allí y ver el amor de mi vida sufriendo?"

"Um, podrías haberte sentado allí y apoyarla en lugar de volverte loco con cada pequeño gemido que Rarity hacía", Twilight contestó bruscamente.

"Bueno, lo siento", dijo. "Pero es que solo sentarme allí mientras Rarity se retorcía en agonía... ¡y esos doctores! Ellos no le dieron ningún analgésico, y... y..."

"Spike", Fluttershy comenzó en voz baja. "Sé que este es un momento muy molesto, pero estresarte a ti mismo no va a ayudar a ningún poni. Simplemente respira profundamente, cálmate, y sientate con nosotras a esperar pacientemente. Si no lo haces por cualquiera de nosotras, entonces hazlo por Rarity. Estoy segura de que ella no querría que entraras en pánico".

Spike y los demás miraron al pegaso tímido, sorprendido de que su amiga hiciera una afirmación tan franca.

"P-pero si quieres entrar en pánico un poco más, eso también está bien..."

Spike suspiró y se sentó al lado de Twilight. Se puso las manos en sus mejillas y esperó con ansiedad. Su hermana adoptiva puso un casco reconfortante en su espalda.

"Estoy seguro de que todo estará bien, Spike", ella aseguró, una cálida sonrisa formándose en sus labios. Él le devolvió la sonrisa, pero mantuvo los ojos fijos en el reloj.

Pasó algún tiempo. Pinkie trató de mantener entretenidos a los demás, y en su mayor parte ella hizo un buen trabajo manteniendo a los cinco ponis entretenidos mientras esperaban los resultados de su amiga. Spike sin embargo, nunca apartó la mirada del reloj, contando cada segundo que pasaba.

Después de lo que pareció una eternidad, uno de los médicos finalmente entro en la habitación de invitados, ganando la atención de los seis que esperaban. Miró a su alrededor y vio el único hombre en la habitación.

"¿Mr. Spike?", Gritó.

"¡Ese soy yo!" Spike salió disparado de su silla y corrió hacia el doctor. "¿¡Cómo está!? ¿Está bien?"

El médico le dio una sonrisa de satisfacción, orgulloso de la noticia que tenía que darle al dragón. "Están muy bien".

"No le tomó mucho a Spike y los otros para entender lo que el doctor estaba declarando. Con esto, las preocupaciones de Spike se desvanecieron así como sentimientos de alivio y euforia llenaban su cabeza.

"¿Quieres verla?", El doctor le preguntó Spike, haciéndole señas hacia la puerta.

Spike simplemente asintió con la cabeza, sin saber qué esperar.

"Por aquí, entonces". Luego se volvió hacia las cinco yeguas todavía en sus asientos. "Si el resto de ustedes quiere venir, lo voy a permitir, pero deben ser muy silenciosas".

Con eso dicho, el grupo siguió el médico a la habitación donde Rarity estaba siendo atendida. Todas se preguntaban sobre cómo sería el potro recién nacido. ¿O sería un dragón? Nadie sabía qué esperar. De hecho, ninguna de ellas realmente pensaba que era posible que los dragones y ponis se reprodujeran como nunca había habido casos reportados de este tipo. En cualquier caso, la previsión de este milagro se extendió en todas ellas.

"Bueno, aquí está la sala", dijo el doctor. "Solo puedo decir esto, su hija es muy... única".

Spike lo miró con escepticismo. " ¿Qué quiere decir con eso?"

"¿Por qué no lo ve por sí mismo?" Gemidos suaves y los gritos se oían detrás de la puerta. El médico abrió por completo y el grupo caminó hacia el interior, donde una Rarity sonriente estaba tendida en la cama, sosteniendo el pequeño recién nacido en sus cascos con suavidad.

El bebé no se parecía a un poni normal, ni tampoco se veía como un dragón normal. Tenía un pelaje morado claro similar al de un poni, pero tenía la cola de un dragón con espinas color púrpuro oscuro que salian del pelo de su cola copetuda. Se quejó a los brazos de Rarity, sus ojos todavía cerrados y frágiles.

"Es bien cariño, mamá está aquí", Rarity susurró mientras lentamente sacudió el niño hacia atrás y adelante. "Todo va a estar bien…"

Spike de inmediato corrió al lado de Rarity, se inclinó y comenzó a plantar besos suaves sobre su esposa.

"Spike, querido, estás de vuelta...", dijo Rarity. Ella trató de extender sus brazos hacia Spike para darle al bebé, pero su fuerza en este punto era inexistente. "Mírala. Nuestra pequeña niña".

Las pequeñas lágrimas de alegría empezaron a correr por sus ojos mientras sostenía al relinchante bebé, sus ojos todavía cerrados.

"Aww", Dijo efusivamente Fluttershy. "¿No es sólo una potranca adorable?".

"No estoy muy segura de que es una potra", Applejack respondió, rascándose la cabeza. "Ella se parece a un... bueno, no estoy tan segura de que parece".

"¡Pues tengo serias dudas de que sea un dragón!" Rainbow Dash comentó. "¡Es sólo un pony con algo extraño, en su cola!"

"¡Es un dragón y un pony! Ooh, ooh, ¡un draconi!" Pinkie soltó, haciendo que sus amigos la mirasen con confusión.

"¿Qué? Ella tiene la cola y espinas de un dragón, pero la figura de un poni. Tiene perfecto sentido; ¡un draconi!"

Twilight negó con la cabeza, riéndose de su respuesta. "Yo no creo que haya un término para su especie, Pinkie".

Spike acunaba al pequeño bebé, que se había calmado un poco. Ella abrió los ojos para conseguir una buena vista de su padre; sus ojos eran de un profundo de magenta, y los iris rasgados tanto como los suyos.

"Lo que sea que se llame, es nuestro pequeño ángel perfecto", Spike declaró, plantando un pequeño beso en la cabeza del bebé, lo que la hizo llorar y menearse alrededor.

"Ella definitivamente tiene un buen conjunto de tuberías", Spike rio, entregándole el bebé a Rarity. Su hija seguía llorando en un tono perfora oídos.

"Oh, creo algún poni tiene hambre..." Rarity sonrió, ruborizándose ligeramente. "Chicas, les importaría darme un poco de privacidad mientras la alimento, se los agradecería mucho. Es que es bastante embarazoso".

"¿Cómo alimentarlo es vergonzoso", preguntó Pinkie confundida. "Todo lo que hacemos es conseguir una botella y..."

"Por supuesto Rarity, todos esperaremos fuera por ti", declaró Twilight, cubriendo la boca de Pinkie con una pezuña. Todos ellos comenzaron a salir de la habitación (Pinkie todavía tratando de entender la situación) mientras Spike las seguía, hasta que llego a la puerta, y Rarity le dijo.

"¿A donde crees que vas, Spike?" Rarity bromeó.

"Nos pediste que saliéramos", Spike respondió, un poco confundido.

"Sólo pedí a las chicas que salieran. Tu eres el padre de esta pequeña; tienes todo el derecho a verme alimentarla". Dijo claramente Rarity. "Además, no es que haya mucho que no hayas visto de mí, querido".

Spike se sonrojó ante lo que estaba insinuando mientras caminaba de regreso hacia la cama. Se sentó sobre sus rodillas, apoyado en el borde de donde su esposa yacía, alimentando a la bebé con sus pezones.

"Así que, ¿pensamos ya en un nombre para ella?" Preguntó Spike, sonriendo suavemente.

"Creo que lo tengo", respondió ella. "Lavender".

"Lavender, ¿eh?" Spike observó mientras el bebé se alimentaba de la leche de su madre. "Suena bien, y es un nombre apropiado para ella. Es mejor que el nombre se me ocurrió".

" ¿Qué cosa, Spikey?"

"¿Rarity II? "Spike se encogió de hombros, haciendo que su cansada esposa se riera ligeramente.

"Entonces sí, fue buena idea que yo nombrase a nuestra hija".

Spike se acercó a Rarity, envolviéndose alrededor de ella. Los dos se sentaron en silencio mientras observaban su pequeño milagro comer hasta que su corazón estuviera contento.

El médico le aconsejó que Rarity permanecer en el hospital durante unos días antes de salir. Spike se quedó a su lado durante toda su estancia, recibiendo frecuentes visitas de sus amigos durante su estancia. Después de tres días, se decidió que era seguro para Ratity llevarse a Lavender a casa. Rarity agarró una de sus carteras tejidas a casco y coloco a su hija en el interior, asegurándose de que Lavender estaba a salvo.

Spike abrió la puerta, invitando a las dos dentro.

"¡No puedo creer lo bueno que es estar de vuelta a casa!" Rarity declaró alegremente. "¡Estar en ese cuarto de hospital por tanto tiempo era deprimente!"

"Yo no lo encontré tan mal. ¿Cómo puedo quejarme de la comida gratis durante tres días?" Dijo Spike, frotando su vientre.

"Quizás para ti sería una buena razón para quedarse en el hospital", Rarity se burló, poniendo los ojos en señal de broma. "Si Lavender se parece en algo a ti, entonces ustedes dos me comerían junto con la casa".

Spike rió. "En ese caso, tratare de dejar un poco de chocolate y encurtidos cubiertos de queso para t-"

Antes de que pudiera terminar, Rarity agarró una almohada con su magia y la arrojó a la cara de su marido.

"Te dije que nunca lo volvieras a mencionar", Rarity gruñó.

"¡Lo siento mucho mi diosa! He aprendido de los errores de mis actos", Spike respondió fingiendo miedo. Rarity le sacó la lengua, que era algo que solo hacía con Spike. Ella nunca hizo algo impropio de una dama delante de alguien que no fuera su marido. Incluso cuando ella hubiese tenido un día difícil, Spike siempre encontraba nuevas maneras de traer una sonrisa a su cara, derritiendo cualquier tensión que tuviese anteriormente.

Los tres se dirigieron hacia su dormitorio, listo para terminar la noche. La diminuta mestiza estaba profundamente dormida en la bolsa, completamente inmóvil. Rarity levitó lentamente a Lavender a la cuna que pusieron al lado de su cama, cubriéndola en pequeñas sabanas de lino para una mayor comodidad. Rarity luego volvió a caer en los brazos de Spike, algo que él estaba acostumbrado a este punto teniendo en cuenta que a menudo se quedaba con una marca de su pezuña en su cara si él no era capaz de coger a su prima donna.

"Spike, ¿podrías ser un amor y dejarme en la cama?" Ordenó. "¡Estoy simplemente derrotada!"

"Y no puedes hacerlo tú misma ¿por qué?"

Ella se burló. "Acabo de dar a luz, cariño. Eso significa que tengo derecho a un trato agradable ahora".

"¡Diste a luz hace tres días!"

Rarity agitó una pezuña en el aire. "Detalles".

Spike sabía que no podía ganar contra Rarity, por lo que obedeció a su petición y la acostó en la cama. Él lo habría hecho de todos modos, sólo le gustaba de vez en cuando darle a su esposa un mal rato. Luego se arrastró a su lado y agarró una sábana para cubrirlos a los dos.

"Se siente maravilloso estar en mi propia cama otra vez", Rarity suspiró cansada.

"Estoy contento de poder dormir en una cama contigo otra vez, y no al lado", Spike rió, acurrucándose con Rarity.

"Yo igual, querido", Rarity arrulló, volteándose hacia el dragón. Ella le dio una amplia sonrisa mientras sus radiantes ojos azules se perdieron en sus piscinas esmeraldas. "Estoy segura de que serás un padre maravilloso".

Spike sonrió con confianza a su cumplido. "Gracias, Rares. Yo sólo espero poder estar a la altura de tus expectativas".

"Pero si ya lo has hecho. Has estado a mi lado durante todo, ayudándome con Lavender en cada oportunidad que tenías. ¿Por qué, incluso te tomaste la libertad de pensar a futuro y le pediste a Twilight que investigara que es nuestra hija con el fin de ayudarnos a criarla de mejor manera".

"Bueno, cuando vives con una Sabelotoda toda tu vida, tu perspicacia aumenta significativamente", Spike se jactaba, con una sonrisa de satisfacción formada en sus labios.

"Y la manera en que sostienes a Lavender, eres tan gentil con ella".

"¿Qué puedo decir, sé cómo manejar las bellas damas en mi vida".

"Muy cierto" Rarity ronroneó mientras rodaba encima de Spike, inclinándose hacia él para que sus narices se tocaran. Se sonrojó violentamente mientras Rarity lo miraba con anhelo, dando a entender con sus ojos lo que ella quería.

"¿Hacia la paternidad?" Susurró Spike.

"Hacia la paternidad", Rarity respondió lentamente cerrando los ojos y apoyándose en Spike para un beso. Sus labios pronto entrelazados y comenzaron apasionadamente a luchar con la lengua del otro. Spike pasó sus uñas por la espalda de Rarity, disfrutando del suave toque de su esposa. Su amor por el otro era fuerte, y tenían toda la intención de mostrárselo el uno al otro...

...Hasta que Lavender comenzó a llorar en su cuna, rompiendo a la pareja de su mundo lleno de felicidad y de vuelta a la realidad.

"Yo me encargo de esto", Spike suspiró, decepcionado por la forma en que terminó. Se levantó de la cama y caminó hacia la cuna, recogiendo al infante asustado y llevándolo a sus hombros. "Parece que Lavender no nos dará mucho tiempo a solas por los próximos años, ¿no lo crees?"

"Ya lo creo", Rarity sonrió suavemente viéndolos a los dos.

"Me lo imagine", Spike rio entre dientes mientras trataba de calmar a su hija. Lavender finalmente comenzó a aflojar, lentamente volviendo hacia su sueño.

"Oye, ¿crees que los niños le harán pasar un mal rato cuando crezca?" Spike preguntó preocupado. "Quiero decir, no es realmente el pony promedio, si no lo habías notado".

"Eso es algo que me ha estado preocupando", Rarity admitió, "pero podemos preocuparnos por eso cuando llegue el momento. Además, su deslumbrante padre puede protegerla de los brabucones malvados".

Spike sonrió cálidamente, aun sosteniendo a Lavender en sus brazos. "Hacia la paternidad ¿no?"

"Hacia la paternidad".