Tan dulce como Lavanda.
Capítulo 6: Undía con papá.
La pequeña Lavender abrió un poco la puerta del dormitorio de sus padres, riendo ligeramente. Los dos estaban profundamente dormidos, acurrucados uno cerca del otro. Su madre llevaba una máscara para dormir púrpura y tapones para los oídos para ahogar el fuerte ronquido de su marido. Lavender meneó la cola y saltó sobre la cama, acercándose al estómago de Rarity.
"Basta, soy cosquillosa allí..." Rarity siguió hablando en su sueño, teniendo una amplia sonrisa y roncando suavemente. Lavender tuvo que taparse la boca sólo para evitar estallar en carcajadas. "Está bien, cariño, pero sólo porque me hiciste... ahh... dulces panqueques esta mañana..."
"¡Mami, mami, levántate!" Gritó, saltando en el estómago de Rarity. "¡Es hora de ir a la escuela!"
"¿Eh?, qué..." Rarity se quitó la máscara para ver a una extática Lavender rebotando encima de ella. "Cariño, ¿por qué estás en nuestra habitación?"
"¡Sólo estoy despertándote para que podamos alistarnos para la escuela!"
"¿La escuela?", bostezó Rarity y se frotó sus anchos ojos. "Cariño ¿no crees que es un poco temprano para eso? Son las cuatro de la mañana."
"Oooh", respondió Lavender inocentemente. "Lo siento, es sólo que estaba emocionada. ¡Ya quiero jugar con mi amiga Sugar Snap otra vez!"
"Lavender, me alegra que hallas hecho una nueva amiga. Realmente lo estoy. Pero no nos puedes despertar tan temprano en la mañana."
"Sí, señora."
"Además, no es ni siquiera un día de escuela, tontilla. Es fin de semana."
"Aww", suspiró Lavender, sentándose en su madre. "Entonces, ¿no podre a jugar con sugar snap?"
"Bueno, eso no es del todo cierto", dijo Rarity, tratando de mantenerse lo suficientemente despierta como para explicarle las cosas a Lavender. "Veras, papá va a pasar el día contigo, mientras que yo voy a hablar con los padres de Sugar Snap. Y ya que al parecer te agrada mucho, quiero estar segura de que su madre este de acuerdo con que juegues con ella fuera de la escuela."
"¿En serio?"
"Por supuesto, querida."
Lavender agradeció a su madre, dándole un fuerte abrazo, "¡gracias, mami!" Gritó. "¡Eres la mejor!"
"Trato de serlo", respondió Rarity. "Ahora vuelve a tu habitación a dormir, pequeña. Es demasiado temprano para estar despierta y jugando"
"Pero no tengo sueño, mami."
"Puede ser, pero al igual que mamá necesita su sueño reparador, tú también lo necesitas."
"Sí, mami", respondió Lavender tristemente, saltando de la cama y fuera de la habitación. Spike se movió un poco y abrió los ojos, dándose cuenta de que su hija abandonaba la habitación.
"Hey, cariño, ¿por qué esta Lavender despierta?", preguntó Spike semidormido. "¿Tenía miedo de algo en su habitación?"
"No, querido. Estaba tan emocionada por jugar con su amiga, que se despertó a sí misma pensando que era un día de escuela."
"¿No es linda?"
"Sí que lo es. Iré a hablar con sus padres hoy. Les has despachado a ellos antes, por lo que conoces la dirección de su casa, ¿verdad?"
"Mmm hmm..." El respondió brevemente, sus ojos ya cerrados de nuevo.
"Puedo ver que todavía tienes sueño". Rarity le plantó un beso en la frente. "Sabes, te besaría en los labios, pero tienes un aliento terrible por las mañanas."
"Uhh huh," murmuró Spike, envolviendo sus brazos alrededor de Rarity y acercándola hacia él. Ella sonrió suavemente y cerró los ojos, acercándose más al amor de su vida.
Lavender no podía volver a dormir aunque quisiera. Sin nada más que hacer, decidió que su mejor opción era acurrucarse con su pequeño gatito favorito para poder relajarse. La draconi bajó las escaleras hacia la oscura sala de estar, encontrando a Opalescence dormida tranquilamente en su cesta.
Haciendo su mejor esfuerzo para no despertar al gato, Lavender caminó hacia la canasta y trató de entrar en ella. Su esfuerzo para no despertar Opal fallo, cuando el gato gruñó un poco molesto de que alguien la despertó de su sueño.
"Lo siento, Opal", se disculpó Lavender. "Es solo que no puedo dormir, y quería acurrucarme con algo suave. ¿No te importa?, ¿verdad?"
Por mucho que Opalescence quería girar los ojos y deshacerse de la molesta draconi, ella no quería hacerle la vida más difícil a la chica. Opal extendió su garra en un intento de envolverse alrededor de Lavender, quien a su vez envolvió sus brazos alrededor de ella, apretándola con fuerza.
"Realmente eres un buen gatito", Lavender sonrió y meneó la cola. Opal estaba atrapado; no podía alejarse de Lavender aunque lo intentara. Iba a tener que atender a la niña, le gustara o no. Aunque siendo honesta, Opal estaría mintiéndose a sí misma si dijera que lo odiaba...
"Hey, Rarity. Rarity, despierta."
Rarity se quitó la máscara para ver la cara sonriente de Spike. "¿Qué pasa, Spikey?"
"Tienes que venir abajo. Lo que estoy a punto de mostrarte hará que tu corazón se derrita."
Rarity torpemente se levantó de la cama con la ayuda de Spike, y bajaron las escaleras. Cuando entraron en la sala de estar, Rarity mostro una sonrisa al ver lo que tenía delante de sus ojos. Lavender estaba acurrucada con Opalescence, quien roncaba plácidamente con los brazos envueltos alrededor de Lavender.
"Te juro, que es un espectáculo para la vista, ¿no te parece, Rarity?"
"Claro que lo es, Spikey." Ella le dio un pequeño beso en la cabeza a Lavender antes de agarrar su bolso. "¿Recuerdas de lo que tienes que hacer hoy Spike, ¿verdad?"
"Por supuesto que sí", respondió. "Tenía todo anotado para que no se le olvidara."
"Bien." Rarity agarro la cara de Spike hacia abajo y lo besó profundamente. Los dos compartieron el breve abrazo antes de que ella lo rompiera. "Estaré fuera durante la mayor parte del día. Si los dos están bien, voy a darles a cada uno un regalo especial."
"¿Y qué seria eso?"
"No te puedo decir", bromeó Rarity, sonriendo traviesamente. "Arruinaría la sorpresa. Pero te puedo decir ahora mismo, que te va a gustar tu pequeño regalo." Se rió seductoramente y salió de la boutique, dejando a su esposo nervioso y sonrojándose violentamente.
"Bueno, papá va a tener que estar en su mejor ánimo", riéndose para adentro. Se volvió hacia su hija, sonriendo mientras roncaba en silencio, acurrucándose contra Opal. "Creo que dejare a mi angelita dormir un poco más." Le dio un beso a Lavender en las mejillas, lo que la hizo sonreír suavemente, y se dirigió a la cocina.
Pasó un rato antes de que Lavender decidiera finalmente despertar. Estiró sus garras y dejó escapar un bostezo chillón, notando que Opalescence ya no estaba en la canasta con ella. Se frotó los ojos y levantó fuera de la cama del gato. Una sonrisa se formó en su rostro cuando cogió el aroma de panqueques recién hechos. Siguió el delicioso aroma hasta su fuente; la cocina, lamiendo sus labios semidormida de la anticipación. Spike estaba poniendo el plato de panqueques calientes en la mesa, con su delantal "Kiss the Cook."
"¡Bueno, parece que mi pequeña princesa por fin ha despertado!", Dijo Spike. "Parece que tu nariz te condujo a la comida, como de costumbre."
Lavender asintió semidormida, frotándose los ojos y sonriéndole suavemente a su padre.
"Me parece que alguien está todavía en el lado de los sueños. ¿Qué tal si te vas echar un poco de agua en la cara? Te ayudará a despertar un poco."
"Sí, papi", respondió, caminando lentamente hacia el baño. Se echó un poco de agua sobre su cara, quitando la baba extra en el proceso. Volvió a la cocina, disfrutando de la melodía de los silbidos de su padre.
"¿Estás despierta ahora, Lavender?", le preguntó con una amplia sonrisa.
"Sí, papi", respondió ella, sacando una silla de la mesa y sentándose en ella. "Esos son un montón de panqueques."
"Bueno, no puedo dejarte pasar hambre", respondió Spike. "Necesito llenar ese vientre antes de que vayamos a ver a Twilight hoy."
Los ojos de Lavender se agrandaron. "¿Vamos a ir a ver a la tía Twilight?"
"Asi es. Pero primero, tienes que comerte toda tu comida. ¿Cuántos panqueques quieres?"
"Hmm. ¿Qué tal seis?"
"¿Seis? ¿Vas a comerte todos esos, pequeño cerdito codicioso?" Caminó hacia Lavender y le hizo cosquillas en el vientre, lo que la hizo entrar en un ataque de risa.
"Jaja... ¡Y-Sí, papi!" Ella se rió, tratando de recuperar el aliento. "Puedo comerlos todos. Eso te dejará con unos doce panqueques, todos para ti."
"Que así sea." Spike sonrió y tomó asiento junto a Lavender, poniendo los cálidos, pasteles mantecosos en su plato. "Realmente somos un par de pozos sin fondo, ¿no es cierto?"
"Sí, señor", respondió Lavender mientras Spike vertía el jarabe sobre sus panqueques. "Pero somos dragones después de todo... Bueno, casi dragones."
"Cierto", respondió Spike, cortando sus panqueques en trozos más pequeños. "Es por eso que mami nos hace ir a comprar los alimentos, ya que nosotros nos comemos la mayoría de la comida de la casa."
Lavender pinchó los panqueques con su tenedor y se los metió en la boca. Los comió descuidadamente salpicando el jarabe en su barbilla.
"¿DonBHE esFA GAmi?" Lavender preguntó con la boca llena de panqueques.
"Oh, fue a hacerse cargo de algunas cosas y estará fuera todo el día, ¡lo que te deja aquí conmigo, pequeña!"
Lavender sonrió ampliamente, con las mejillas hinchadas por la cantidad de comida con que las había llenado.
"Por cierto, un poco más lento, Lavender. Sé que te gusta mi comida y todo, pero no hay necesidad de llenarse la boca con tanta comida."
"¡OFay!" Rociando trozos de comida encima de la mesa, haciendo que Spike se riera.
"¡Y Rarity dice mis modales son malos!" Spike bromeó, dejando escapar una carcajada que fue recompensada con un golpe ligero en el estómago.
"¡Por lo menos yo limpiaré después de ensuciar, papá!" Le respondió alegremente.
"¡Yo tendría cuidado con a quién estas golpeando si fuera tú!" Spike gruñó. "Te olvidas de que soy un dragón de sangre pura. ¡Yo podría engullirte entera si quisiera sin siquiera pensarlo!"
"¡Pfft, por favor! No podrías comerte a tu propia hija aun si tu vida dependiera de ello."
"¿Oh, En serio?" Spike agarró Lavender y comenzó a soplar en su vientre, provocando la risa de la draconi.
"¡Papá, estoy tratando de comer!" exclamó Lavender.
"Bueno, ¿qué te detiene?" Spike bromeó. "¡Vuelve a la mesa y termina de comer, entonces!"
"¡Idiota! ¡No me dejas moverme!"
Spike continuaba soplando contra el estómago de Lavender. Normalmente, si Rarity hubiera estado allí, le habría dado un ataque si los sorprendía a los dos jugando en la mesa. Sin embargo, dado que los dos rebeldes estaban solos, disfrutaron de su pequeño juego.
"Bueno, creo que puedo dejarte ir ahora", dijo Spike. "Démonos prisa en comer para que podamos ir a visitar a mi hermana mayor."
"¡Okay!" Lavender obedeció y siguió comiendo su comida.
"Okay, así que es la casa del fondo a la izquierda..." Rarity levitó las instrucciones para llegar a la casa de los padres de Sugar Snap. El pedazo de papel decía que fuera a la zona de viviendas cercanas a Sweet Apple Acres. Era una casa pequeña, de color naranja con un tejado rojo. El exterior estaba decorado con flores y pajareras. Era un humilde y agradable hogar.
"Bueno, este tiene que ser el lugar." Rarity caminó hacia la puerta y llamó a ella. No pasó mucho tiempo para que se abriera la puerta, revelando a un familiar semental naranja. Él era delgado, pero con un físico tonificado, definitivamente no estaba tan desproporcionado como era cuando era más joven.
"¿Snails?" Rarity no podía creer lo que veía. El joven potro torpe se había convertido en un semental de buen tamaño y bastante guapo.
"Sí, ese es mi nombre", sonrió. "¿Que trae a la mejor modista de Equestria a nuestro hogar?"
"Aww, ¿no eres un adulador?", Rarity sonrió. "En realidad estoy aquí para hablar de Sugar Snap con usted y su esposa..."
Snails frunció el ceño ligeramente. "¿Hizo algo? Oh, esa chica puede ser un problema a veces. Lo que sea que hiciera, nos encargaremos de-"
"No, ella no hizo nada malo. Todo lo contrario, de hecho. Como ustedes saben, tengo una hija con el nombre de Lavender; ella ha estado teniendo problemas para encajar, y por así decirlo. Su hija fue la primera en llegar a ella."
"Oh, eso es bueno", dijo con orgullo Snails. "¡Ella siempre ha sido muy sociable!"
"Ya lo creo. En cualquier caso, quería saber si estaban de acuerdo en que su hija jugara con Lavender."
"Personalmente, no tengo ningún problema con eso", respondió Snails. "Sin embargo, voy a tener que hablarlo con mi esposa. Ella es muy particular, con que ponis Sugar Snap se junta."
"Ya veo. ¿Y esta su esposa en casa, si se puede saber?"
"No, no lo está. Dijo algo de un almorzar con un viejo amigo. No sé cuánto tiempo le tomara para volver. Ya sabe cómo son las yeguas, a veces."
"¿Y exactamente que se supone que significa eso?" preguntó Rarity
.
"Um... ¡nada en realidad!" Si había una cosa que no había cambiado en snails, era su mentalidad, por así decirlo. Incluso después de todos estos años de finalmente crecer en un joven semental, él todavía no era la banana más inteligente del grupo, aunque ganaba puntos por su apariencia. "Pero como iba diciendo, quien sabe cuándo volverá. Si lo desea, puedes esperar por aquí, así podrías... Oh, espera, no importa. ¡Ahí viene ella!"
La esposa de Snails apareció, claramente visible, impresionando a Rarity. La yegua con la que Snails se caso era...
¿Diamond Tiara?
Se acercó a Snails y le plantó un beso en los labios. "Así que, ¿cómo está mi esposo?" Preguntó.
"¡Aww, estoy bien, amorcito!" Él susurró.
"Por favor, no me llames así."
Rarity no podía creer lo que estaba viendo. Fuera de las dos parejas que se podrían haber imaginado, Diamond Tiara y Snails eran los dos últimos qué pensaría que terminarían juntos. Era lindo, sin embargo. Diamond Tiara vio a su alrededor y se dio cuenta de otra yegua presente.
"¡Ahh, no me di cuenta que estabas allí al principio!" declaró Diamond Tiara. "¿A qué le debemos el honor de contar con la visita de la modista más talentosa?"
"Bueno, como yo estaba discutiendo con su marido..."
"Ella quiere saber si nuestra Sugar Snap puede jugar con su Lavender", Snails interrumpió. Diamond Tiara miró a su marido y le tiró de las orejas.
"Snails, que te dije sobre interrumpir de los demás", le regañó.
"Um... ¿No debo hacerlo?" Él respondió tontamente.
"Buen chico." Dejando su oreja y sonriéndole. "Ahora ve a hacer algo productivo en vez de quedarte sentado en la casa, comiendo toda nuestra comida. Danos a las jóvenes un poco de espacio para discutir."
"Sí, cariño." Snails obedecio la orden de Tiara y se alejó, buscando algo que hacer.
"Bueno, es evidente quién lleva los pantalones en la casa," rió Rarity.
"Bueno, algún poni tiene que mantener a estos sementales a raya", respondió Tiara. "Juro, sin embargo, que como a veces puede ser un dolor de cabeza, él también es muy dulce. Sin mencionar lo guapo que está ahora..."
"Así que ¿de cuál cualidad te enamoraste?"
"Apariencia al principio", respondió honestamente Diamond Tiara. "Pero luego llegué a conocerlo mejor, y empecé a ver más en él que su apariencia. Él sigue siendo un idiota, pero es mi idiota."
"Ya veo. Aunque tengo que decir que estoy bastante sorprendida."
"¿De qué?"
"Que alguien con tu personalidad, no te ofendas, haya creado una niña tan amable y abierta."
Diamond Tiara rió ante la respuesta. "Créeme, no eres la primera que me lo ha dicho. Sinceramente, estoy tan sorprendida como tú de que resultara tan agradable. Sin embargo me siento mal por Silver Spoon."
"¿Sí?"
"Es realmente gracioso; Siempre fui la peor cuando se trataba de burlarse de otras potrillas, y sin embargo, a mí me sale la niña más manejable. Pobre Silver spoon; tener que lidiar con una niña como Sapphire. Debe ser duro."
"Apuesto a que si" Rarity no pudo evitar arrugarse ligeramente.
"Oh, bueno, a caballo regalado no se le ven los dientes", respondió Diamond tiara. "Tengo suerte de que Sugar Snap sea tan sociable y dispuesta a jugar con alguien, sin importar sus diferencias, al igual que Lavender, sin ofender a su hija, ni nada."
"¿Entonces, pueden las dos jugar juntas?"
Diamond Tiara asintió. "Sugar Snap generalmente juega con sus amigos Cutie Mark Cruzaders los fines de semana, así que voy a decirle que pase por la boutique mañana en la mañana. Lo más probable es que ella querrá que Lavender se le una, sin importar si ella es capaz o no de obtener una cutiemark; ella puede ser un muy exigente a veces."
"Bueno, ese es un rasgo que adquirió de su madre", Rarity rió.
"Hey, yo ya no soy así de mala, nunca más", se defendió Diamond Tiara. "Pero sí, de tal madre, tal hija, supongo."
"Bueno, eso es genial. Le diré a Lavender las buenas noticias entonces. Estará encantada de tener una compañera de juegos para los fines de semana. ¡Gracias de nuevo, tiara!"
"¡Sería una tonta si negara lo mejor de Equestria!" dijo Tiara, despidiéndose de Rarity que se alejaba trotando.
"Bueno, eso fue rápido y sin dolor", dijo Rarity para sí misma. "Lo que es bueno para mí. Y lo que significa que puedo pasar el resto de mi día recibiendo mimos bien ganados. "Rarity suspiró soñadora mientras sacaba sus cupones de descuento del spa y los besó. "¡Simplemente no puedo esperar!"
Spike llevó a Lavender en su espalda, caminando hacia Golden Oaks Library. Una vez allí, golpeó impaciente la puerta. No pasó demasiado tiempo para que la poni del otro lado respondiera.
"Spike, juro, si eres tu golpeando contra la puerta como un bárbaro..."
"¿Qué harás si así es?" se burló arrogantemente Spike, sin dejar de golpear violentamente la puerta. La puerta se abrió de golpe, revelando a su adoptiva hermana mayor, su cuerno brillando.
"Escuchame, Spike", respondió Twilight, señalando la fuente de su magia en su dirección, "¡es posible que seas más grande y más alto que yo, pero eso no significa que no pueda derribarte de un tiro!"
"¡Vale, vale, lo siento!" se disculpó Spike. "¡Simplemente no me mandes a volar con una explosión de tu magia de alicornio! ¡Piensa en Lavender por el amor de Celestia!"
Twilight movió la cabeza, atenuando su cuerno y sonriendo suavemente. "Lo digo, creo que jamás crecerás. Entonces, ¿cómo ha estado mi ex asistente número uno?"
"¿Ex? Por favor, no podrás encontrar un mejor ayudante que pueda seguirte el ritmo aunque lo intentaras, " se jactó Spike. "Además, he estado bien. ¿Qué tal tú, mi encantadora hermana?"
Twilight envolvió sus pesuñas alrededor Spike. "Yo también estoy bien; ocupada, pero bien de todas formas." Y para el deleite de Lavender, Twilight la levantó con su magia y la colocó frente a ella. "¿Y cómo le va a mi sobrina?"
"¡Fantástico, tía!" Lavender respondió con entusiasmo. "¡Hice una nueva amiga ayer!"
"Eso es bueno, Lavender. Ves, te dije que incluso los draconies como tu podrían hacer algunos amigos."
"Sí, pero sólo es una amiga. Los demás ponis me odian. "Lavender frunció ligeramente el ceño, recordando las cosas que Sapphire le dijo en clase.
"No todos los ponis te odian", dijo Twilight. "Estoy seguro de que hay más jóvenes potrillas y potrillos por ahí que son lo suficientemente abiertos de mente para ser tus amigos."
"Bueno, si tú lo dices."
"¡Ahora, con el mentón en alto y dale a la tía una gran sonrisa!" Lavender le dio a Twilight una amplia sonrisa, acariciando su mejilla mientras lo hacía. "Bueno Spike, ¿qué estás haciendo aquí afuera? No eres un extraño en este lugar, aunque actúas como uno."
"Twilight, sólo han pasado dos semanas", dijo Spike al entrar en la biblioteca.
"Eso es un poquito demasiado tiempo para no visitar a tu hermana, cuando ella vive justo al final de la calle."
"Entiendo tu punto. Tratare de mejorar en tema de visitación."
"Por favor. Echo de menos tener un dragón sarcástico por aquí, aunque no lo creas."
"¡Te dije que extrañarías no tener lo mejor de tu vida por aquí!"
Twilight giro los ojos y se sentó con Lavender. Spike saltó en el sofá, apoyando los pies en el brazo. "Así que, ¿Qué ha estado haciendo la princesa?"
"¡Oh, lo de costumbre!", respondió Twilight "ayudando a la alcaldesa con las leyes y asuntos alrededor de Ponyville. Asistir a reuniones cada vez que me necesitan, llenando el papeleo y... "Twilight hizo una pausa y miró a Spike una vez que ella se dio cuenta que estaba roncando sarcásticamente. "¡SPIKE!"
"¿Qué... oh lo siento, debo haber quedado dormido de aburrimiento puro? Por favor, continúa, y esta vez tratar de hablar de algo que no sea del trabajo."
"¡Oh, ja, ja! Spike" respondió Twilight sacándole la lengua. Incluso después de que Spike se mudara de la biblioteca, todavía compartían un fuerte lazo, algo a lo que Twilight se aferró el tiempo que pudo. "Bueno, ya que Spike aquí claramente no está interesado en lo que tengo que decir, ¿qué tal si escucho lo que la pequeña Lavender tiene para contar?"
"Está bien." Comenzó Lavender. "Sweetie Belle se quedara por esta semana, y ¡ella juega conmigo casi todos los días!"
"A que sí, ¿verdad?"
"¡Sip! Es una Lástima que ella se ira de nuevo a Canterlot mañana. ¡Yo quería que se quedara a jugar conmigo por siempre y para siempre!"
"Bueno, ella no puede hacer eso, Lavender. Ella tiene sus propias metas que necesita lograr, al igual que tu lo harás."
"Lo sé," Lavender hizo un puchero. "Es solo que no es justo. Hasta hace poco, sólo he tenido a mi familia para jugar, pero la tía Sweetie vive muy lejos en Canterlot, papá siempre está ocupado ayudando en la casa, y mamá... "
"Confía en mí, sé por qué Rarity no juega contigo tan a menudo como te gustaría", dijo Twilight, riendo ante la idea de su cuñada siquiera cerca de la suciedad. "Pero, ¿no dijiste que tiene un amiga ahora?"
"¡Sí, señora! Se llama Sugar Snap, ¡y mami fue a hablar con sus padres hoy y preguntarles si la dejan jugar conmigo después de la escuela!"
"Bueno, ¿no eres una draconi afortunada?" Dijo Twilight, frotando su nariz contra la de Lavender. Spike las miró con una sonrisa mientras Twilight mostraba tales exhibiciones de amor hacia su hija.
"Ya lo creo, tía. ¡Eso hace un pony menos que quiero mutilar!"
"Eso es bue... ¿Espera, mutilar?"
Lavender asintió, mirando un poco más seria. "Mamá me dijo que debería encontrar un lugar feliz cuando me hagan bully o se burlen; así que pienso en cosas aún peores que lastimen a las potrillas y potrillos malos."
Twilight miró preocupada a Spike, quien a su vez mostró una leve preocupación para sí mismo.
"¿Qué tan mal los imaginas siendo lastimados?", preguntó Twilight.
"No tan mal, tía. Por lo general, se van a casa con algunos moretones y tal vez una marca de rasguño. Nada que sus padres no puedan arreglar."
"¿Y has actuado sobre estos pensamientos de todos modos?"
"¿Qué quieres decir?"
"¿Alguna vez has tratado de lastimar a alguien que te ha molestado?"
"No, señora. A mami no le gustaría que lo hiciera. ¡Quería hacerlo con los niños que estaban siendo malvados ayer, pero me contuve como una buena draconi!" sonrió Lavender, orgullosa de sí misma para mantener el autocontrol.
"Eso es bueno..." Twilight levantó Lavender de su regazo y la colocó en el asiento. "Bueno, yo no sé ustedes, pero no me vendrían mal unos milkshakes. ¿Quieres uno Lavender?"
"¡Sí, sí, sí!" cantó Lavender, moviendo la cola.
"¡Genial! Spike, ven y ayúdame a hacerlos por favor."
Spike levantó una ceja ante su petición. "¿Desde cuándo una princesa con habilidades mágicas necesita a alguien para ayudarle a hacer una tarea simple como hacer milkshakes?"
"No lo sé. ¿Desde cuándo el supuesto 'asistente número uno' se queja por cosas triviales como esta? A menos, claro, que ya no seas mi asistente número uno."
Spike tomo la provocación de Twilight como un reto.
"Ooooh, papá, ¡estás siendo degradado de asistente número uno!" molesto Lavender, uniéndose a las bromas de Twilight.
"No, tú también", se quejó juguetonamente Spike, siendo acorralado en una esquina por su hija y hermana. "Está bien, voy a ayudar a hacer los milkshakes. ¡Pero me quedare con el que tenga más helado!"
Spike y Twilight se marcharon a la cocina, mientras que Lavender se balanceaba hacia atrás y hacia delante en la silla, tarareando repetidamente helado una y otra vez.
"Entonces, ¿qué tipo de helado tienes?" Spike le preguntó al entrar en la cocina.
"El chocolate, y un poco de vainilla." La voz de Twilight parecía más seria que en la sala de estar. "Pero eso puede esperar un momento. Yo quiero hablar de la Lavender."
Spike frunció el ceño, comprendiendo la implicación. "Asi que, realmente estas preocupada por eso, ¿eh?"
Twilight asintió, mirando al dragón a los ojos. "Spike, ya discutimos la posibilidad de esto en el pasado."
"Pero, ella dijo que eran pensamientos menores y sin importancia. ¿No tienen la mayoría de los niños pensamientos como esos a veces?"
"Algunos lo hacen, pero Lavender no es como los demás niños. Ella podrá tener la apariencia de una potrilla en su mayor parte, pero el 70% de sus genes, rasgos e instintos son draconianos. Lo que podría comenzar como pequeños pensamientos inofensivos podrían convertirse en una rabia violenta."
Spike se volvió a mirar a la inocente Lavender mientras esperaba impacientemente a que prepararan su Milkshake. "Pero, ¿cómo sabes que no va a ser capaz de controlarla por sí misma?"
"Spike, tu apenas eres capaz controlarla a veces", declaró Twilight. "Rarity me dijo cuan defensivo te pones cuando algún poni llama a Lavender, lagarto. ¡Casi lo agredes en público!"
Spike frunció el ceño y soltó una bocanada de humo por la nariz. "Yo nunca le habria amenazado si hubiera guardado su lengua", siseo Spike.
"Aunque estoy de acuerdo de que estaba fuera de lugar", comenzó Twilight "había mejores maneras de lidiar con el que esa. Eres muy sobreprotector hacia Lavender, y hasta cierto punto eso es bueno. Sin embargo, cuando se vuelve violento..."
"Ok, ok, lo entiendo."
Twilight suspiró y le dio una suave sonrisa. "Sólo te estoy diciendo esto porque no quiero que nada malo le pase a ninguno de ustedes. Me rompería el alma si te encerraran por herir físicamente a algún poni. Eres una parte importante de mi vida, Spike, y odiaría verte hacer algo de lo que te arrepentirás". Ella trotó hacia Spike y envolvió sus pezuñas en él. "Así que por favor, prométeme esto, si Lavender muestra signos de violencia, si sientes como que vas a reventar, por favor ven a hablar conmigo. No tienes que lidiar con estas cosas tu solo."
Spike envolvió con sus brazos alrededor de ella, abrazándola con fuerza. "No te preocupes, Twi. Sé a quién acudir."
Los dos permanecieron abrazados por un tiempo. Eran momentos como estos los que ambos más apreciaban; la certeza de que ellos siempre se tendrían el uno al otro, sin importar lo que pasara.
"Bueno, ¿qué estamos haciendo aquí de pie como savias tristes? ¡Tengo una hija impaciente esperando su milkshake!"
Twilight rió, contenta de que la atmósfera se aligerara con tanta rapidez. "Bueno, es mejor empezar a trabajar en ellos, entonces."
En un abrir y cerrar de ojos, el dúo tenían tres copas llenas de milkshakes cremosos. Lavender se lamió los labios al ver a su padre con dos de ellos en sus manos y equilibrando el otro en su cabeza.
"¿Qué les tomó tanto tiempo a los dos?", preguntó Lavender. "Yo podría haber hecho los milkshakes en la mitad del tiempo que les tomó a ustedes, ¡tortugas!"
"Bueno, entonces no tendrían el toque especial de papá ¿verdad?" Spike entregó uno de los milkshakes a su hija.
Lavender miró el vaso, tratando de averiguar ese toque especial que su padre supuestamente le añadió.
"¡No le hiciste nada especial! ¡Solo le agregaste helado de chocolate!"
"Hey, no es lo que hay en el milkshake, ¡es quien lo hace!"
"Tiene razón, Lavender." Twilight le guiñó un ojo, con la esperanza de que Lavender se enterara y dejara que el gran, zonzo dragón se divirtiera.
Los tres pasaron la tarde disfrutando de la compañía del otro. Twilight le contaba a Lavender los cuentos de sus amigos salvando a Equestria en numerosas ocasiones, mientras que Spike hizo todo lo posible para molestar a Twilight, sólo para ser quemado por un haz mágico en cada intento.
Spike y Lavender se quedaron en casa de Twilight durante varias horas antes de que Spike se percatara de la hora y se llevara a Lavender.
"Bueno, nosotros deberíamos irnos", dijo Spike. "Tenemos que ordenar el "Caos organizado" de Rarity para cuando vuelva del spa."
"¿Tenemos?" gimió Lavender.
"Ya me oíste", declaró Spike, haciendo cosquillas en la espalda de Lavender con un dedo. "No voy a atravesar ese caos yo solo."
"Ustedes dos son realmente especiales", Twilight rió. "No seas un extraño por aquí."
"No lo seremos, Twilight", dijo Spike, subiendo a Lavender en su espalda. "¡Dile adiós a la tía Twilight, Lavender!"
"¡Adiós, tía!" dijo Lavender. "¡Espero que puedas encontrar un novio pronto y dejar de ser una anti-situal!"
"¡Qué!" Gotas de sudor se formaron por la cara de Spike cuando Lavender comenzó a explicarle a Twilight.
"Bueno, papá dice estas tan encerrada en la biblioteca que no tienes demasiadas habilidades sociales con los sementales. ¿Por qué no tratar con Big Macintosh? Parece un bu..."
"Bueno, esto fue una visita divertida, Twilight, ¡pero estamos bastante atrasados! ¡adios!" Spike se fue corriendo para escapar de la ira de Twilight, quien sacudía la cabeza ante sus tonterías.
"Oh Spike, nunca cambiaras."
El dúo volvió a la boutique para limpiar la casa antes de que Rarity regresara. Lavender ayudó a limpiar la cama de Opalescence y el plato de comida mientras que Spike se hizo cargo de la limpieza del baño, cocina, y la estación de trabajo de Rarity. Les tomó un par de horas para completar todas las tareas, pero así siguieron y las terminaron.
"Woo, por fin terminamos, papi", dijo Lavender, fingiendo cansancio. "Entonces, ¿qué hacemos ahora?"
"Bueno, Lavy, sé lo que voy a hacer." Spike sonrió y se dirigió al baño. "¿Quieres venir?"
"¡Claro, papá!" Dijo Lavender, entendiendo a lo que se estaba refiriendo. "Sólo déjame traer algunos juguetes."
Spike llenó la bañera hasta el borde, mirando la espuma de jabón goteando hacia la base de la bañera. El agua estaba caliente, de la manera que a Spike le gustaba. Se undio suavemente a sí mismo en las aguas jabonosas, dejando que sus brazos y piernas colgaran de los bordes. Poco después, Lavender entró con algunos de sus juguetes que quería jugar.
"¡Bueno, vamos y salta aquí!" Spike animado. Lavender no perdió tiempo en ir hacia su padre, quien usó su brazo para levantarla y meterla en la bañera. "Ahora, si Rarity pregunta, ¿cuánto tiempo hemos estado en la bañera?"
"Sólo veinte minutos." Lavender rió. "Mamá nos mataría si supiera que estamos tomando un baño de burbujas de tres horas."
"Eso haría, Lavender. Eso haría." Spike reclinado y relajado en el agua, viendo como Lavender salpicaba juguetonamente en la bañera.
Pasaron las horas y los dos aún permanecían en la bañera, sólo uno de ellos estaba completamente despierto. Spike estaba desmayado en la bañera, mientras que Lavender continuaba jugando con sus juguetes.
"¡Oh, qué buen día para salir a navegar!", dijo Lavender, fingiendo que había ponis en su pequeño bote. "Claro que lo es. Nada podría arruinar este buen... ¡OH NO!"
Lavender sacó un pulpo de peluche sumergido en el agua y lo levantó en el aire. "¡Es un pulpo gigante! ¡Sálvese quien pueda!" Lavender golpeo el pulpo de juguete en la parte superior del barco, lo que lo hundió bajo el agua. "¡Ayuda, nos estamos ahogando! Ahoga..."
"Bueno, parece que alguien se está divirtiendo." Rarity entró en el baño, mirando aún más radiante que de costumbre.
"¡Oh, hola, mamá! No te preocupes, solo hemos estado en la bañera por veinte minutos."
"No he mencionado nada sobre la bañera, querida" declaró sospechosamente Rarity.
"Bueno... pensé que querías saber, eso es todo."
Rarity iba a decir algo, pero decidió dejarlo pasar por esta vez. Después de todo, ella no iba a pagar la factura del agua en esta ocasión. "Bueno, parece que papá está muy relajado."
"Hemos tenido una larga jornada hoy, mami. Papá esta probablemente agotado."
"¿En serio?" Rarity caminó hacia el rostro de su marido y lo agarró del mentón. "Apuesto a que sé lo que va a despertarlo."
Ella se inclinó y le dio un beso en los labios. Casi instantáneamente, Spike se deslizó a su manera en la boca de Rarity, envolviendo sus brazos alrededor de ella para evitar que se escapara. Lavender encontró el acto repugnante, e hizo ruidos de arcadas que demostraban su desaprobación. Los dos se separaron, al ver lo mucho que su hija no disfrutaba viendo a sus padres hacer algo tan repulsivo.
"Bueno, voy a dejarlos a los dos con su 'baño de burbujas de veinte minutos".Ire a hacer unos pequeños proyectos, y cuando termine, Lavender puede obtener su premio por ser una buena chica."
"¡Yay!" Lavender exclamó, salpicando agua fuera de la bañera. "Pero y ¿qué hay de papi? ¡Él ha sido un buen Papá!"
"Oh, créeme el tendrá su recompensa un poco más tarde..."
Spike le sonrió a Rarity mientras salía del baño, dejando a Lavender confundida.
"Papá, ¿por qué no te está dando tu regalo al mismo tiempo que a mí?", preguntó.
"Ella está probando mi paciencia, eso es todo", contestó Spike." Ella quiere ver si puedo manejar la espera y después, me recompensara."
"Oooh, eso tiene sentido", Lavender respondió inocentemente. "Pero al menos todavía nos darán nuestros regalos."
"Exacto." Spike se hundió más en la bañera y cerró los ojos para descansar.
"¡Spike! ¡Lavender!" La voz de Rarity no sonaba muy feliz. Sonaba un poco agitada. "¡¿Podrían explicarme por qué me faltan diez gemas que si tenía esta mañana?!"
"Oops", dijo Spike con Lavender, hundiéndose hasta el fondo en el agua", supongo que nos atraparon."
"¡Oh, rayos!" exclamó Lavender. "Entonces, ¿eso significa que no vamos a conseguir los regalos de los que estaba hablando?"
Nota del autor: Hola ojala les haya gustado de este capítulo, al igual que a mí me ha gustado traducirlo, aunque tengo que decir lo siguiente:
Aunque la pareja de Snails y Diamond Tiara me parece un poco rara tomando en cuenta el tiempo que supuestamente ha pasado dentro de la historia. No me molesta y no se cambiara así que no comenten que nos les gusta, porque así está escrita xD. Eso sería todo. Hasta el próximo capítulo.
