Tan dulce como lavanda.
Capítulo 7: Bienvenida al grupo.
Lavender saltaba demasiado de la emoción. Lo que empezaba a desesperar a su madre.
"¿Podrías estarte quieta, cariño?" Preguntó Rarity, agarrando a su excéntrica hija. "Estoy tratando de arreglar tu cabello."
"¿Que importa?" Preguntó Lavender. "¡Se me ensuciara cuando salga a jugar!"
"No por eso dejare que salgas como un completo desastre. Ahora siéntate y déjame terminar con tu cabello."
Lavender se cruzó de brazos, derrotada y se plantó en el suelo, permitiéndole a su madre encresparle y enderezarle el pelo.
"Sé que estás emocionada por poder jugar con tu amiga hoy, pero una mujer siempre debe lucir lo mejor posible."
"Bien", gimió Lavender. "¿Podrías darte prisa, por favor? ¡Ella llegara en cualquier momento!"
Rarity golpeo a Lavender ligeramente en el brazo. "Señorita, ¡no permitiré que uses ese tono conmigo! Si sigues actuando de esa manera, puedes olvidarte de tu pequeña salida para jugar, ¿entendido?"
Lavender se dio la vuelta y soltó un suspiro. "Sí, señora".
Se sentó en silencio mientras Rarity continuaba trabajando en su pelo. Durante el procedimiento, el timbre sonó, haciendo que Lavender reaccionara casi de inmediato.
"¡Yo abro!" Gritó Spike, bajando por las escaleras para abrir la puerta. La abrió y vio a la potrilla de color amarillo claro esperando afuera.
"Bueno, hola", saludó Spike. "Asumo que eres la amiga de Lavender Sugar Snap, ¿verdad?"
La potrilla permaneció en silencio, mirando con los ojos muy abiertos a Spike.
"¿Uh... hola?" Spike agito su mano delante de la cara de la potrilla, pero no recibió ninguna reacción. "No me tendrás miedo, ¿verdad? No soy violento, en absoluto, ¡así que no te preocupes! puedes incluso preguntarle a mi esposa; Soy tan gentil como un... "
"¡Eres alto!", exclamó Sugar Snap, sonriendo ampliamente. "¡Que genial!"
Las preocupaciones de Spike de que la niña le tuviese miedo se desvanecieron
cuando ella lo halago.
"Bueno. Gracias, pequeña," respondió Spike, dándole una amplia sonrisa, enseñando sus dientes.
"¡Ooh! ¡Esos son un buen conjunto de dientes! ¡Lavender no bromeaba cuando dijo que tenía un increíble padre dragón!"
"Ah, detente... ¡Vas a hacer que este viejo dragón se sonroje!" Sugar Snap se rió de Spike, quien sonreía más ampliamente ante la lluvia de elogios que le lanzaban.
"¿Puede escupir fuego? ¿Puede?, ¿¡Puede!?"
"Sin lugar a dudas", alardeó Spike. "¿Quieres ver unas llamas increíbles?"
Sugar Snap asintió ansiosamente con la cabeza.
"Muy bien, pequeña. ¡Hazte a un lado y prepárate para ser asombrada! "Spike esperó hasta que Sugar Snap estuviera a una distancia segura y respiró hondo. Exhalo y dejó escapar un enorme chorro de fuego verde. Las llamas formaron una bola gigante, que floto mágicamente en el aire.
"¡Wuau!" Sugar Snap adulaba las habilidades de Spike. "¿Eres mágico, también?"
Spike asintió con orgullo, cruzando los brazos y dando una sonrisa engreída.
"Me gustaría que mi papá pudiera escupir fuego como tú. La única cosa que siempre sale de él son eructos."
"Parece que no somos tan diferentes, después de todo", se rió Spike. "Pero estoy seguro de que no viniste hasta aquí sólo para conocerme. Tienes una amiga esperándote arriba. Ella ha estado hablando de ti desde que se conocieron."
"¿Enserio? Bueno, es bueno saber que le agrado lo suficiente como para que hable de mí. ¿Puedo ir a verla?"
"Date el gusto". Spike guio a la potrilla hacia el interior apuntando hacia las escaleras. "Debería estar en mi habitación ahora mismo. Está a la derecha tan pronto como llegues al final de las escaleras."
"¡Gracias, señor Spiketacular!", Respondió ella, riendo mientras corría escaleras arriba.
"Spiketacular, ja... Me gusta..." El dragón sonrió, dirigiéndose hacia la cocina.
Dentro de la habitación de Rarity, Lavender frotaba sus dedos del aburrimiento, comenzaba a enfadarse por tener que sentarse durante tanto tiempo.
"Maaamaaaa, ¿terminaste ya?", preguntó Lavender. "¡Quiero levantarme!"
"Casi, cariño," silbó Rarity. Su atención estaba pegada en cada detalle del cabello de Lavender, no dejándolo hasta que estuviera segura de que su pelo estaba perfecto.
"¡Y... estamos... listas! Mira, eso no fue tan difícil, ¿verdad?"
Lavender saltó y se dirigió hacia la puerta del dormitorio. "¡Yay! ¡Ahora puedo ir a ver si Sugar Snap ya llego!"
"Espera, Lavender. ¿No quieres ver cómo te ves?"
"Ya sé cómo está mi pelo, mamá. Se ve igual a como de costumbre."
"Pero siempre es bueno para una dama comprobar su aspecto antes de salir. No quiero dejar ningún detalle fuera."
"Pero es que no me imp..." Lavender retuvo su declaración y miró a los ojos suplicantes de su madre. "Está bien, voy a echar un vistazo", con el fin de complacer a su madre, Lavender caminó hacia el espejo de vanidad de Rarity. Ella juguetonamente se acercó a su reflejo, moviendo su cola de alegría.
"¡Que tal, miren a esta impresionante dracony!" Le dijo Lavender a su reflejo. "¿Cómo estás? ¿Yo? Acabo de hacerme amiga de un pony. Sí, lo sé, yo también me sorprendí. Resulta que eres increíble por poder ganar la atención de una potrilla de la escuela. ¡Me asombro a mí misma a veces de lo genial que soy!"
"¿Estas... hablando con tu reflejo en el espejo?"
Lavender se detuvo y se volvió lentamente. De pie en la puerta estaba una Sugar Snap riéndose, por haber capturado a Lavender en el acto.
"Que tal hola, querida", saludo Rarity.
"Oh... um... hey", dijo Lavender, sonrojada de la vergüenza.
"¡Hola!, Así que. ¿Ella hace eso a menudo, señorita Rarity?"
"Bueno, de hecho, le gusta jugar con mi espejo cada vez que..."
"¡MAAMAAA!" gimió Lavender, tratando de ocultar su humillación. "Yo no lo hago muy a menudo, en serio. Es sólo que... bueno a veces es bueno para darte algo de confianza. No siempre es fácil ser una dracony..."
"Supongo", respondió Sugar Snap. "Entonces, ¿estás lista para ir?"
"¡Por supuesto!" exclamó Lavender. "Mamá, puedo ir ahora, ¿verdad?"
"Por supuesto, Lavender," respondió Rarity. "Sólo vuelve antes de cenar. Sweetie Belle viaja esta noche, y quiero que todos nosotros cenemos juntos antes de que se vaya."
"¡Sí, señora!" Lavender corrió hacia Sugar Snap con entusiasmo. "Entonces, ¿qué es lo que tienes planeado para nosotras?"
"Oh, ya verás cuando lleguemos allí," Sugar Snap respondió. "No quisiera arruinarte la diversión."
"¡Me parece bien!" Lavender se rascó la cabeza y miró esperanzada a Sugar Snap. "Entooonces... nos podemos olvidar de todo el asunto de hablar con el espejo, ¿cierto?"
"¡No!" negó Sugar Snap, sacando la lengua.
"¿Por qué tenía la sensación de que ibas a decir eso?" respondió Lavender, poniendo una garra en su rostro. "No se lo dirás a nadie, ¿verdad?"
"Tal vez lo haga, o tal vez no, todo dependerá de cómo cooperes el día de hoy."
"¿Cooperar en qué?"
"No puedo decírtelo hasta que lleguemos allí."
Lavender se encogió de hombros y siguió a su amiga, saliendo de la casa.
"¡Adiós, Papá! ¡Adiós mamá!" se despidió Lavender de los dos, quienes hicieron lo mismo.
"Diviértanse las dos", dijo Spike.
"Tengan cuidado pequeñas."
Una vez que las dos niñas salieron de la casa, Rarity fingió cansancio, cayendo directamente en los brazos de Spike.
"¿Qué ocurre contigo esta vez?" Preguntó Spike. "¿Acaso peinar el cabello de Lavender fue tan agotador como para que te quedaras sin energía?"
"Por supuesto que sí", Rarity hiso un puchero. "Pensé que tener una niña estaría bien; algún pony en la familia que apreciara la limpieza. Pero, ¿qué obtengo? Un, niña revoltosa y salvaje que prefiere jugar en la suciedad que verse bella."
"Y ese es mi problema, ¿por qué?"
"Porque tú la hiciste de esa manera", bromeó Rarity, golpeando ligeramente a Spike. "¡Te culpo por haberla convertido en una chica poco femenina!"
"Claro, porque eso es un problema del que debería sentirme avergonzado", respondió Spike, chasqueándole la lengua a ella. Los dos se echaron a reír el uno al otro durante un rato.
"Pero honestamente, desearía que Lavender al menos mostrara un poco de interés en lo que hago", suspiró Rarity. "Siento como si no me conectara bien con ella".
Rarity frunció el ceño, preocupando a Spike. Tomó sus garras y comenzó a hacer cosquillas al vientre de Rarity.
"¡Spi-Ya basta!" Rarity agito sus piernas y se reía como una potrilla de escuela. "¡Eso hace cosquillas! Para... "Numerosos hipos fuertes se escaparon de la boca de Rarity, sus mejillas se enrojecieron por el acto".
"Así que, ¿Ya se animó mi reina?" Preguntó Spike. Rarity asintió y le dio a Spike un ligero beso en la nariz. "En cuanto a Lavender, no te preocupes por eso". Dijo Spike "Ella te ama con todo su corazón; Estoy seguro de que conectaras mejor con ella. Ella es sólo una niña, después de todo. Probablemente cuando crezca. Empezara a conectar mejor contigo una vez que sea mayor."
Rarity sonrió suavemente a Spike. "Eso espero, Spike. Eso espero."
"... Y entonces la princesa Cadance lo atrapó, y con el corazón de cristal, golpeó a ese malvado Rey. ¡Y así es como mi papá se convirtió en el héroe de todo un imperio!"
Lavender seguía contando historias de cuán grande era su padre, junto con Sugar snap que estaba escuchando atentamente.
"¡Realmente tienes una familia increíble!" Dijo Sugar Snap.
"Eh, no es gran cosa."
"¿No es gran cosa? ¡Tu madre es una de las portadoras de los elementos, así como una de las modistas más famosas de Equestria! ¡Tu padre es un dragón que escupe fuego! ¡Un Dragon... escupe... fuego! Me gustaría cambiar lugares contigo."
"Si vivieras con ellos durante una semana, cambiarias de opinión", Lavender se rió.
"Si tú lo dices", respondió Sugar Snap, saltando por las calles de Ponyville.
"Así que, cuando dijiste que no contarías lo del espejo si cooperaba...", Lavender empezó a ver si podía adivinar lo que Sugar Snap quería, "¿qué es exactamente, con lo que voy a estar cooperando?"
Sugar Snap sonrió ampliamente. "Oh, no es nada demasiado exigente. Sólo tener que dedicar una gran cantidad de tu tiempo a un club especial, eso es todo."
"Eso en realidad suena un poco exigente", dijo Lavender.
"Oh, bueno, sé que podrás con ello."
Lavender giro los ojos y continuó siguiendo Sugar Snap, compartiendo conversaciones breves y bromeando de vez en cuando, hasta que llegaron a su destino. Las dos finalmente entraron en Sweet Apple Acres.
"¡Bueno, ya casi llegamos!" Exclamó Sugar Snap, volando de cabeza por el aire. "Apple Bloom dijo que tendría el lugar arreglado para cuando llegáramos aquí".
"Escúpelo ¿qué ocurre?" Pregunto Lavender. "Realmente no me gusta que me dejen con la duda."
"Hey ¡ahí está!" Sugar snap ignoró la preocupación de Lavender y salió disparada hacia la yegua en cuestión. Lavender sólo suspiró e hizo su mejor esfuerzo para mantenerle el paso.
"Hey ¡Apple Bloom! ¿Aún no está lista la casa del árbol? "Preguntó ansiosamente Sugar Snap. Apple Bloom estaba a punto de derribar un árbol cuando escuchó a la pequeña potrilla llamándola.
"Buenas, ¡Como estas, Sugar Snap!", saludó Apple Bloom. "¡Hola, Lavender!"
"Hola, Apple Bloom." Lavender miró a su alrededor buscando a otro pony que normalmente estarían ayudando, pero no vio a nadie. "¿No debería estar Applejack haciendo eso?"
"Bueno, en circunstancias normales, sí, pero ella está en una situación que va a hacer que ella no pueda trabajar por un tiempo. ¡Así que por mientras, yo la cubriré!"
"¿Cuál es su situación?" Preguntó Sugar Snap. "¿Acaso se rompió las piernas?"
"Pues no."
"¿Está enferma?"
"Nope."
"¿Dolores de estómago?"
"Cerca, pero no del todo."
Sugar Snap estaba de pie con una pata en la barbilla, tratando de pensar en lo que podría ser la dolencia de Applejack. "¡Me doy por vencida! No puedo pensar en nada. Lavender, ¿crees que podrías darme un casco?"
Lavender miró a Apple Bloom, segura de su respuesta. "¿Ella va a tener un bebé?"
"¡Justo en el blanco!" exclamó Apple Bloom. "Caramel y Applejack lo hicieron oficial hace apenas unos días. De hecho, ¡el chico le propuso matrimonio esa misma noche! ¡Fue muy lindo ver lo nervioso que estaba en realidad!"
"Espera, ¿no estaban ya casados?" Lavender inquirió, desconcertada por la declaración de Apple Bloom.
"Nope. Se casaran en un par de meses. Creo que a Rarity se le pidió ayuda para planear la boda.
"Pero yo creía que los bebés sólo nacían cuando dos ponis están casados. Al menos eso es lo que mi mamá siempre me dice", Lavender declaró en confusión.
"Bueno, es que..."
"Apple Bloom, ¿cómo nacen los bebés?" Preguntó Lavender.
Apple Bloom tragó saliva. Ella no quería tener que explicarle al par de niñas pequeñas. Nerviosa, miró hacia otro lado y trató de apartarse de ese tema.
"Así que", Apple Bloom empezó torpemente, "a causa de las circunstancias de Applejack, no fui capaz de trabajar mucho en la casa club, así que tendrán que usarla tal y como está."
"Aww", gimió Sugar Snap. "¡Pero yo quería que el lugar luciera todo especial para cuando haga a Lavender un miembro de las Cutie Mark Crusaders!"
"¿Tu qué?". Sugar Snap se volvió hacia Lavender y sonrió ampliamente.
"¡Oops! ¡Supongo que ahora ya sabes la sorpresa! Quiero que seas parte de las CMC conmigo."
"Por si no lo has notado, soy una dracony", Lavender le recordó a Sugar Snap, "No creo que los draconies puedan conseguir cutiemarks."
"¡Pero no sabes si puedes o no conseguir una cutiemark! No se pierde nada con intentarlo. Además, ¡será divertido!"
"No lo sé..." Lavender dudó en aceptar la invitación. Estar en un grupo de ponis en realidad no le parecía una buena idea.
"Personalmente creo que sería bueno para ti, Lavender", alentó Apple Bloom. "Puede ser que incluso hagas unos cuantos amigos más, que no sean Sugar snap."
"¡Ves! ¡Incluso Apple Bloom está de acuerdo conmigo! Venga. ¿Siiiiiiiiiii?"
Sugar Snap miró suplicante a Lavender, tratando de convencerla de unirse. Lavender suspiró, mirando la lamentable exhibición que su amiga le estaba mostrando.
"Bueno, está bien", gimió Lavender. "Me reuniré a las CMC si dejas de hacer esa cara."
"¡Genial!" Sugar Snap voló en círculos cortos a través del aire. "¡Vamos, Lavender! ¡La casa club está allí!" Se adelantó volando, dejando atrás a Lavender con Apple Bloom.
"Bueno, ¿qué estás esperando?" Se rió Apple Bloom. "Creo que deberías seguirla."
Lavender miró en la dirección que Sugar Snap voló, riendo suavemente. "¿Ella realmente no puede aceptar un no por respuesta, verdad?"
"No lo creo", respondió de Apple Bloom. "Me recuerda mucho a su madre, salvo que un poco más dulce."
Lavender compartió una risa más y corrió para alcanzar a Sugar snap. Corrió hasta que llegó al árbol donde estaba la sede del club. Se veía en buenas condiciones estructurales, pintado de rojo con un techo de color naranja. Sólo podía suponer que Sugar Snap entro dentro de la casa club, así que Lavender subió las escaleras y entró dentro.
El interior era sencillo, pero en cada pared había un retrato pintado de los fundadores de la organización. Sugar Snap se paró frente al retrato de Scootaloo, admirándolo.
"Sabes, te agradecería que no me dejaras atrás, sabes", se quejó Lavender.
"Bueno, pudiste llegar, ¿no?"
"Sí, pero aun así, podrías haberme esperado o algo por el estilo. Tú eres la que quería que yo fuera parte de este club en primer lugar."
"Bueno, supongo que tienes razón," Sugar Snap admitió. "¡Es solo que estaba ansiosa por que te unieras a las Crusaders!"
"Um... ¿viene alguien más?" Preguntó Lavender, notando que no había nadie más en el interior de la casa club. "Está un poco vacío por aquí."
"Oh, probablemente vendrán en aproximadamente una hora", declaró Sugar Snap. "La reunión del club no se inicia hasta las diez."
"Entooonces, ¿por qué estamos aquí tan temprano?" Preguntó Lavender. "¿No podíamos hacer algo más antes de venir aquí?"
Sugar Snap se volteo hacia Lavender y comenzó a explicar. "Bueno, me gusta estar lo suficientemente temprano para asegurarse de que todo esté en orden para los demás miembros. Además, quiero que me ayudes a limpiar el lugar."
Lavender frunció el ceño. "Así que, básicamente, ¿me trajiste hasta acá para que te ayudara a limpiar?" gimió, cayendo al piso encima de sus piernas traseras.
"Bueno, si y además para convencerte de unirte al grupo. ¿No estás molesta verdad?"
"Estoy un poco agitada", admitió Lavender.
"Ah, bueno, eso es bueno. Probablemente no me importaría si estuvieras molesta de todos modos", Sugar Snap respondió soberbiamente. Lavender giro los ojos ante su respuesta. Esta sería una amistad interesante. "Además, no estarás sola por mucho tiempo. Tengo a un poni más para ayudarnos con el trabajo. Tendría que haber estado aquí hace unos cinco minutos, pero nooo. Tenía que llegar tarde, como de costumbre."
"No creo que perder cinco minutos vaya a herir a ningún poni. ¿Quién es él?"
Antes de Sugar Snap pudiera responder, las dos oyeron a alguien intentando subir las escaleras.
"Um, Sugar Snap, estoy aquí." La voz sonaba familiar. Era suave y tímida, algo así como...
"¡Fizzle! Llegas tarde otra vez."
"Lo siento, Sugar Snap" Fizzle comenzó humildemente. "No trato de llegar tarde, enserio. Es sólo que... yo..."
Él dejó de moverse una vez que se subió lo suficientemente alto como para notar a Lavender. Su mirada fue suficiente para que el mirara hacia abajo y se le desplomaran las orejas. "Oh... Veo que ya tienes a alguien que te ayude. Está bien. Yo-yo sólo me ire."
"¡Alto ahí, Fizzle!" Sugar Snap detuvo su intento de escapar. "Primero llegas tarde, y ahora ¿quieres intentar escapar? ¿Por quién me tomas?"
"Bueno... yo no..."
"No hay excusas. Si no vas a ayudar, entonces no puedes ser parte de este grupo."
Fizzle parecía asustado de ella, asintió con la cabeza y volvió a subir las escaleras, entrando en la casa club.
"Bueno. Ahora que estamos todos aquí, ¿qué tal si los presento a los dos? Lavender, este es Fizzle. Fizzle, Lavender."
Lavender miró fríamente a Fizzle, lo que lo hizo dirigir su mirada hacia el suelo.
"Um... ¿ustedes dos ya se conocen?" Preguntó Sugar Snap, rascándose la cabeza.
"Sí", respondió bruscamente Lavender. "Este es el potrillo que me llamó lagarto."
"¡Espera! ¿ÉL es el "cretino" del que hablabas?"
Fizzle se dejó caer al suelo y bajó la cabeza. Avergonzado, mirando como si estuviera al borde de las lágrimas.
"Lo siento...", respondió con voz débil. "No es lo que quise decir... yo... yo solo..." Se quedó en el suelo, arrastrando su pata por el piso. Lavender no sabía qué hacer ante esto. Ella quería estar enojada con el potrillo por haberla insultado con esa horrible palabra, pero por otra parte él genuinamente parecía arrepentido... y de aspecto miserable.
"Conociéndolo, creo que es un poco demasiado sensible como para ser un cretino." Le susurró Sugar Snap a Lavender.
"Trata de ser un poco más amable con él. Probablemente te dijo así por error. Además hace prácticamente todo lo que le digo, por lo que no tendrás ningún problema con él."
Lavender miró al apenado potrillo, esta vez con lástima. "No eres demasiado exigente con él, ¿verdad?"
"Naw. Sólo le pido algunas cosas aquí y allá. Tengo un corazón, sabes."
Lavender se acercó lentamente Fizzle y se sentó frente a él.
"Um... hola." Fizzle se negó a mirar hacia arriba. Pegó sus ojos en las tablas del piso. "¿Podrías por favor, mirar hacia arriba? No voy a hacerte daño."
"P-Pero vas a gritarme" declaró Fizzle. "Todo porque fui un estúpido y te llamé lagarto..."
"¿Dijiste que no quisiste hacerlo, cierto?", Fizzle sólo asintió con la cabeza, todavía negándose a mirar hacia arriba. "Bueno, si realmente lo sientes, entonces ¿por voy yo a gritarte?"
"No lo sé, no lo dije en serio, fue un..." Fizzle se sobresaltó cuando sintió una garra tocándole la barbilla, forzándole a mirar a Lavender.
"Mira, está bien. No voy a gritarte", te lo aseguró. "Es solo que estoy harta de que todos los ponis piensen que soy un monstruo."
"Yo no creo que seas un monstruo", respondió en voz baja.
"¿Enserio?" Preguntó Lavender, inclinando su cabeza en confusión.
"No... realmente creo que te ves genial."
"¿... Eso crees?"
Fizzle asintió, un pequeño tono de rojo formándose en su rostro.
"Bueno, gracias", respondió Lavender, riendo suavemente. "Sabes, ahora me siento como una idiota por ser tan hostil contigo."
"N-no te sientas así. Me lo merecía de todos modos..."
"Merecías ser llamado un cretino casi tanto como yo merecía ser llamado un monstruo." Lavender sonrió ampliamente Fizzle. "¿Qué tal si empezamos de nuevo?"
Fizzle miró a Lavender, su cara enrojeciéndose aún más. "Claro... si quieres..."
"¿Ya terminaron de besarse y hacer las paces?" se entrometió Sugar Snap. "¡No tenemos todo el día! Los otros van a llegar muy pronto."
Lavender soltó Fizzle y se levantó de nuevo en sus pies. "Vaya, eres un poco mandona. ¿Has pensado en aprender algo llamado paciencia?"
Sugar Snap pensó temporalmente. "Nah. Me gusta ser mandona."
"Ya lo creo." Lavender le saco la lengua a Sugar Snap juguetonamente. Miró de nuevo a Fizzle y le dijo. "Bueno vamos, vamos a ayudar a la Señorita mandona a limpiar este club."
"Uh... seguro..." Fizzle sonrió débilmente y se levantó.
El resto del tiempo se dedicó a asegurarse de que el club estuviera en óptimas condiciones para que los otros miembros disfrutaran. Sugar Snap desempolvó el podio y enderezó los retratos de las CMC originales, mientras Lavender barría el piso. Fizzle por otro lado estaba ocupado organizando un gráfico. Por curiosidad, y por qué estaba extremadamente aburrida de barrer, Lavender se le acercó para ver lo que estaba haciendo.
"Entonces, ¿qué estás haciendo?" Preguntó.
"Bueno... um... es una tabla para mantenerse al día con... con los miembros anteriores y actuales", balbuceó. "Esto demuestra quienes todavía están con las Cutie Mark Crusaders, y quienes... bueno... se graduaron de ella por lograr obtener sus cutie marks. Hacemos una ceremonia para los que consigan sus cutie marks, para felicitarlos."
Lavender miró la tabla, fijándose que sólo unos pocos ponis tenían la insignia del club en su retrato. "No parece que muchos hayan conseguido sus cutie marks."
"Bueno... no, todavía no. Pero creemos que se necesita el apoyo de los demás para conseguirlo. Es por eso que en esta reunión vamos a dividirnos en pequeños grupos."
"¿Cuántos hay en este club?"
"Um... Yo diría que alrededor de 14."
"¿Eso me incluye a mí?"
Fizzle se sorprendió por la pregunta, volviéndose hacia ella con los ojos abiertos. "E-Espera, ¿eres un miembro de ahora?"
"Bueno, Sugar Snap no iba a aceptar un no por respuesta. ¿Por qué si no iba a estar aquí?" Lavender se rió.
"E-Eso significa que estarás aquí... ¿todo el tiempo?" La cara de Fizzle se enrojeció aún más ante la idea de estar cerca de Lavender más allá de las horas de clase. Con la esperanza de que no lo viera sonrojado como ahora, rápidamente giro la cabeza.
"Probablemente. ¿Eso no es un problema, verdad? "Dijo Lavender, quitándose algo del polvo de sus garras. Se dio cuenta de que Fizzle le daba la espalda y se acercó hacia él.
"¿Estás bien?"
"Uh, ¡estoy b-bien!" Fizzle se apartó una vez más y se cubrió la cara con las pezuñas, asegurándose de Lavender no pudiera verlo. "Son solo... ¡alergias! Sí... realmente graves aler... Aahh... ¡ACHOO!"
"Uh huh..." Lavender no compraba sus estornudos falsos, pero para no avergonzarlo ella decidió dejarlo ir. "Bueno, espero que tus alergias desaparezcan pronto."
"G-Gracias", contestó Fizzle, reenfocando su atención en la tabla, de vez en cuando miraba a Lavender mientras continuaba barriendo alrededor de la casa club.
El trío continuó trabajando hasta la sede del club estaba completamente impecable. Una vez que terminaron, Sugar Snap voló hacia ellos y les dio unas palmaditas en la espalda.
"¡Bien hecho, equipo!" Los felicitó. "A pesar de que los dos seguíais perdiendo el tiempo de vez en cuando, nos las arreglamos para terminar con un poco de tiempo de sobra."
"Bueno, tus constantes regaños nos ayudaron a terminar más rápido", se burló Lavender.
"Bueno, me alegro de que algo te motivara", declaró Sugar Snap. "Ahora que ya terminamos con este asunto, todo lo que quiero que hagas ahora es disfrutar."
"Mientras no tenga que estar limpiando todo el tiempo, creo que eso haré."
"Esto fue cosa de una sola vez. No lo haremos tan seguido; ¡Honor de Snap!" Sugar Snap puso su pezuña en su corazón y lo cruzó.
"No estoy segura de qué tan confiable sea tu honor de Snap, así que me tomare esa promesa a la ligera". Lavender miró hacia afuera por la ventana de la casa club, notando unos potrillos y potrillas conversando mientras trotaban hacia el árbol. "Hey, Sugar Snap, Fizzle, los ponis están llegando."
"¡Qué bueno! ¡Entonces es hora de comenzar!" Ella asomo la cabeza por la puerta y sonrió ampliamente. "Lavender, ¡bienvenida a tu primera reunión del club!".
