Nueva era.

"Sigo sin entender por qué necesitas una manicura para tus pezuñas de las gemelas del spa ¡cuando tienes un marido que puede hacer magia con las manos!"

Spike seguía a Rarity, mientras se dirigían hacia el Spa de Ponyville.

"Oh, ¿te refieres al mismo conjunto de manos que son propiedad de mi esposo infantil que las utiliza en lugares que no DEBERÍA?" Pregunto bruscamente.

"Bueno, te relajo, ¿no?"

"Lo hizo, pero ese no es el punto; por una vez, preferiría el tratamiento de las profesionales quienes me atienden con los mimos que merezco, sin jugar todo el tiempo."

Spike llevó una garra a la boca y soltó una risa. "Bueno, vean quien decidió actuar toda altiva esta mañana."

Rarity resopló al chiste sarcástico de Spike, apuntando su nariz hacia el cielo. "¿Qué? ¿No crees que merezco ser tratada como una dama digna?"

"Nunca dije eso, pero no te mataría divertirte un poco conmigo de vez en cuando."

"Y no te mataría actuar como tu edad de vez en cuando", dijo Rarity, sonriendo con ironía hacia él. Spike no pudo evitar devolverle la sonrisa.

"Volviendo a lo que estaba diciendo", comenzó Spike, "¿por qué es necesario gastar más dinero en el spa? Lo que quiero decir es, ¡que fuiste allí ayer!"

Rarity se volvió hacia Spike para explicarse. "Esto no es sólo para mí, Spikey. Es también para ti. Obtuve un poco de dinero extra para gastar, así que pensé que podría darle a mi maridito un cuidado extra."

"Bueno, ¿no eres tú la generosa?", complementó Spike con una enorme sonrisa.

"Trato de serlo", respondió Rarity, besándolo en las mejillas. "Además, Fluttershy va a estar allí, y yo simplemente me estoy muriendo por ponerse al día con ella. Sería maravilloso si hicieras lo mismo."

"Así que, ¿esto es principalmente una forma para mantener el contacto con una vieja amiga?" Preguntó Spike.

"Eso... y yo realmente quiero que me traten los cascos", Rarity suspiró ensoñadoramente. "Por no hablar de lo bien que se siente zambullirse en ese jacuzzi caliente." Ella se rió de felicidad, anticipando la manicura.

La pareja compartió pequeñas conversaciones, riendo y haciendo bromas suaves el uno al otro de camino hacia el spa. Los dos entraron en el spa para ser recibidos por las alegres gemelas propietarias.

"Vaya, si no es nuestra cliente número uno, la señora Rarity", saludó Lotus Blossom.

"¿Cómo podemos servirlos a ti y al señor Spike el día de hoy?" continuó Aloe, sonriéndole alegremente a la pareja.

"Por el momento, sólo queremos disfrutar de un baño relajante en el jacuzzi", pidió Rarity, sacando un casco lleno de bits. "Nos acomodaremos con mi marido una vez que terminemos ponernos al día con una buena amiga."

Las dos hermanas recogieron su paga, y los llevaron a los dos a la amplia sala de spa. Las hermanas proveyeron una túnica y una toalla para cada uno, antes de asistir a los otros clientes.

"Llámenos cuando necesite", declaró Lotus.

"Y, por favor, disfruten de su visita", siguió Aloe, dejando a Spike y Rarity para que pudieran relajarse.

"Oh, hola", saludó tímidamente Fluttershy que ya estaba sumergida en el jacuzzi.
"Hola, Fluttershy", respondió Spike.

"¡Fluttershy, cariño!", Rarity sonrió ampliamente y agarró su toalla, envolviéndola alrededor de su cabeza. "¿Te importa si te acompañamos?"

"Claro, si quieren."

Con eso dicho, Rarity trotó hacia el jacuzzi y se deslizó lentamente en las cálidas aguas, suspirando de placer. Spike no perdió un segundo para saltar en el jacuzzi, salpicando agua en el exterior.

"¿Le-Les ha estado yendo bien a los dos?" Preguntó Fluttershy, tratando de iniciar una conversación.

"Oh, Spike y yo estamos disfrutando muchísimo", respondió Rarity, envolviendo sus cascos alrededor Spike y plantando un húmedo beso alrededor de su mejilla. "Sigue siendo el amor que era en aquel entonces, sólo un poco más sarcástico."

Spike sonrió a su respuesta. "Viene a ti, cuando tienes que lidiar con una yegua con TOCs que no le permiten trabajar si hay una mosca volando en su área de trabajo. ¿Qué hay de ti, Fluttershy? ¿Tu estas bien?"

"Oh, estoy bien, Spike", Fluttershy respondió con una suave sonrisa. "Siempre es agradable hablar con mis amigos. Ya no lo hacemos muy a menudo"

"Todavía tenemos tiempo para reunirnos, sin duda. Simplemente no es tan frecuente como me gustaría."

"Supongo..." declaró Fluttershy. "Aun así, sería bueno reunir al grupo de nuevo, pero con Rainbow Dash siendo miembro de los Wonderbolts, y contigo y Spike estando tan ocupados..."

"Lo entiendo, Fluttershy. No es lo mismo que antes, ¿verdad?"

Fluttershy asintió y frunció el ceño. "Sería mejor si Angel todavía estuviera aquí para acompañarme. Pero..." pequeñas lágrimas comenzaron a formarse alrededor de los ojos de Fluttershy.

El aire se hizo más espeso y extremadamente incómodo. Spike tosió en su puño de la incomodidad, pensando en alguna manera de cambiar el tema.

"Así que, um, ¿cómo va lo de ser niñera?", Preguntó. Y casi al instante, sus orejas se levantaron con una ligera alegría.

"Me va de maravilla", respondió ella. "No tengo tanta diversidad, pero los clientes recurrentes son muy agradables. Los propios niños también son muy dulces, aunque algunos son algo rudos con mis animales."

Rarity sonrió suavemente. "Me alegro de que puedas hacerte cargo de Lavender cuando Spike y yo tenemos que hacer viajes de negocios. Sin embargo, Me siento absolutamente horrible por no pagarte; has sido muy paciente con ella, y no me parece justo que no se te esté pagando."

"Oh, nunca podría cobrarle a una querida amiga por cuidarle a sus hijos", Fluttershy nego con los cascos. "Todos ustedes han hecho mucho por mí en el pasado, es lo menos que puedo hacer. Y hablando de los dulces pequeños, ¿cómo está Lavender?

"Mucho mejor", dijo Rarity con una sonrisa. "De hecho esta con su amiga ahora."

"¡Oh, eso es maravilloso! ¿Cómo se llama su amiga?"

"Sugar Snap", respondió Spike. "Dulce chica, y bastante aduladora si me permiten decirlo." Sonrió y saco su pecho con orgullo.

"Ella es una potrilla muy dulce. Pero es una potrilla muy aprehensiva también. Me sorprendería si no estuviera tratando de meter a Lavender en las Cutie Mark Crusaders en este momento."

"No cabe duda de que lo hará", rió Rarity.

"Si ella se convierte en un miembro, es posible que pueda hacer nuevos amigos. Quizás Fizzle incluso se abra a ella."

"¿Fizzle?"

"Oh, lo siento. Nunca te hablé de él. Es un potrillo muy dulce que he tenido el placer de cuidar cada vez que sus padres están fuera. Sus padres son ponis de negocio, por lo que salen bastante seguido."

"Entonces, debes cuidar de él muy a menudo" concluyó Spike.

"Oh, por supuesto. A veces es un par de días, otras veces se trata de un par de semanas. Está muy unido a mí en estos últimos meses. Incluso lo he oído llamarme Mama Fluttershy."

"Oooh, ¿a que no es lindo?", dijo entusiasmada Rarity.

"Es un chico muy adorable." Rarity y Fluttershy compartieron suaves risitas, mientras que a Spike casi le dan arcadas de lo sentimental que era la conversación. "Aunque, me gustaría que interactuara más con los otros niños. Habla muy bajo cuando esta con los demás y siempre se distancia de los otros ponis."

"¿Es tímido, supongo?" preguntó Rarity.

"Bueno si, eso, y él me dijo personalmente por qué se evita la confrontación con los otros."

"¿Y porque sería?"

"Bueno", Fluttershy comenzó, vacilante acerca de divulgar información personal. "Digamos que él trata de no meterse ni causar problemas. Y si eso significa aislarse a sí mismo, entonces él lo aceptará."


El grupo de los cruzados comenzó a subir por la escalera, luciendo sus capas representativas de las CMC. La mayoría de los miembros miraron a Lavender, sorprendidos de que ella estuviera en su grupo; Sin embargo, dejaron de ponerle atención y se sentaron alrededor de la casa club.

Fizzle tomó su capa de la estantería y se la puso, encontrando un rincón solitario para sentarse. Al darse cuenta de la forma en que estaba siendo antisocial, Lavender frunció el ceño y se acercó a él.

"Um... ¿vas a sentarte aquí conmigo?" Preguntó Fizzle, ruborizándose ligeramente.

"No", respondió, caminando detrás de él. "¡Vas a sentarse allá con nosotros!"

"Q-¿Qué?" Lavender golpeo su espalda con su nariz, empujándolo hacia el resto de los ponis. "¡P-pero no me gusta estar donde ponis se fijaran en mí!"

"Que mal, Porque te sentaras con nosotros."

"¿Pero que, si se fijan? Si me preguntan algo y yo digo algo tonto..."

"¡Entonces dices algo tonto! ¡Ahora deja de hacerte el difícil y muévete tú mismo!"

Fizzle trató de empujar hacia atrás, pero Lavender resultó demasiado fuerte para él. Ella escolto al nervioso Fizzle hacia el centro de la habitación.

"Por favor, Lavender. No quiero sentarme en el medio de la habitación. Los ponis... puede que miren."

"¿Qué te miraran? ¿Con una dracony sentada en el medio?" Lavender se rió de ese pensamiento. "E incluso si lo hicieran, al menos estarás sentado al lado de una amiga."
Los ojos de Fizzle se ensancharon una vez que ella dijo esa palabra. "Tú... ¿me consideras un amigo?"

Cuando Lavender asintió con la cabeza y le sonrió ampliamente, sintió como si su corazón estuviera a punto de estallar fuera de su pecho. Él le dio una pequeña sonrisa, tratando de recobrar la compostura.

"Además, si algún poni quiere darte problemas, ¡les daré el uno-dos de los dragones!" Lavender golpeo en el aire bromeando; los otros ponis empezaron a reír al ver su acto.

"Um, no creo que debas hacer todo eso", declaró Fizzle, "pero... si crees que voy a estar bien..."

Lavender puso sus garras en los hombros de Fizzle. "No creo que estarás bien, lo sé."

Fizzle sonrió suavemente, finalmente levantándose y caminando de forma voluntaria hacia el centro de la habitación. Tomando un pequeño respiro, se volvió a mirar a Lavender. "¿Es ... ¿está bien si me siento junto a ti?"

Lavender levantó una ceja ante su pregunta. "¿Por qué necesitas preguntar eso?"

"Solo me aseguraba... que estuvieras de acuerdo."

"¡Por supuesto que estoy de acuerdo con eso! Como he dicho antes, eres mi amigo."

Los dos se sentaron cerca de la parte delantera. Lavender se dio cuenta de que Sugar Snap no había tomado su asiento entre los otros ponis todavía. No sólo eso, sino que su capa era dorada, muy diferente a la de los otros.

"Hey Fizzle, ¿por qué ella obtiene la capa sofisticada mientras que los demás ponis se quedan con la rojo normal?"

Antes de que pudiera recibir su respuesta, Sugar Snap se situó en la parte superior de su podio y tosió ruidosamente para llamar la atención.

"¡Atención, Cutie Mark Crusaders!", Exclamó lo más fuerte que pudieron sus pulmones. "Estoy orgullosa de anunciar, como presidenta de este club..."

"Espera... ¿ella es la presidenta?" Lavender sentada en estado de shock, escuchando su discurso.

"... Es un placer presentarles a un nuevo miembro de este club. Estoy bastante segura de que la mayoría de ustedes ya la habrán notado, así que quiero dar la bienvenida al miembro más reciente: ¡Lavender!"

Todas las potrillas y potrillos miraron Lavender, quien saludó a todos los ponis que la miraban fijamente.

"Espera, ¿por qué ella puede ser una CMC?" señaló uno de los potrillos. "¡Ni siquiera es un pony! ¿Puede siquiera conseguir una cutiemark?"

"No importa", declaró Sugar Snap. "Recuerden que las Cutie Mark Crusaders acepta a cualquier potranca o potro que se considere un costado en blanco."

"¡Pero ella no es ninguno de esos dos!" Lavender se volvió hacia el pegaso color crema-teñida y le gruñó.

"Bueno, si no te gusta Brass Bolt, te puedes ir. No es como que fueras de mucha ayuda a decir verdad."

Brass Bolt gruñó y cruzó los cascos, mirando a Lavender, quien le sacó la lengua con disgusto.

"Como sea, como iba diciendo, quiero que todos den la bienvenida a nuestro miembro más reciente, Lavender, mientras que acepta su capa oficial de las Cutie Mark Crusaders."

Con eso dicho, Sugar Snap le señalo a Lavender que viniera hacia el podio. Lavender obedeció y se dirigió hacia la parte delantera de la misma.

"Lavender, ¿está de acuerdo en seguir las reglas del club en todo momento?"

"Um... ¿sí?" Respondió Lavender.

"Ahora, las Cutie Mark Crusaders se trata de ayudar a los demás a encontrar su potencial y obtener sus cutie marks. Si algún poni pide ayuda, se les ayudara. Siempre nos prestamos mutuamente una casco cuando lo necesitamos, por lo que debemos hacer lo mismo. ¿Estás dispuesta a aceptar esto?"

"Bueno, realmente no tengo otra opción. Me arrastrarme aquí después de todo", Se burló Lavender.

"Por favor, sólo contestarme con un simple sí..."

"Está bien. Entonces sí."

"Entonces estoy encantada de hacerte un miembro oficial de las Cutie Mark Crusaders. Ahora, solo debes poner tu cas... erm... garra en el sagrado primer libro de las Cutie Mark Crusaders.

"Al poner tus garras en esto, estás haciendo un juramento a las CMC. Si rompes el juramento y se te echara del grupo inmediatamente. Así que, dicho esto, ¿qué dices?"

Lavender levanto la mano en el aire y la puso en la parte superior del libro. Después de hacer esto, Sugar Snap sonrió ampliamente y sacó una capa roja de detrás del podio.

"¡Felicidades, Lavender! ¡Ahora eres un miembro de nuestro gran grupo de Cutie Mark Crusaders!"

Con el anuncio, la multitud de potrillas y potrillos pisotearon en el suelo, aplaudiendo la entrada de su miembro más reciente del grupo. Lavender se dio la vuelta y observó con un alegre deleite que ella no estuviera siendo ridiculizada por los demás cruzados. El único que no estaba pisando fuerte era Brass Bolt, que aún tenía los cascos cruzados y continuaba mirando a Lavender.

"Muy bien chicos, la reunión de hoy será muy corta. Todos estamos aquí para elegir con quien estarán en sus pequeños grupos. Ahora tenemos quince miembros, por lo que significa que podemos tener... um..." Sugar Snap se detuvo y puso su pezuña en la cabeza, tratando de averiguarlo.

"Um... cinco grupos de tres, ¿tal vez?" respondió tímidamente Fizzle, bajando la cabeza y golpeando el suelo.

"¡Muy bien! Gracias Fizzle", Sugar Snap respondió. "De todas formas, en cuanto formen su grupo, son libres de irse. Pero elijan sabiamente; los ponis que elijan serán de su grupo hasta que encuentren sus cutie mark. Muy bien, ¡vamos!"

Los cruzados de inmediato trataron de hacer grupo con sus amigos más cercanos, para así no quedar aislados. Lavender vio como todos, con excepción de Fizzle se movían alrededor para localizar un grupo.

"Por cierto, Lavender, vas a estar en mi grupo", susurró Sugar Snap. "Tengo que echarle un ojo al nuevo miembro."

"¿Y cómo planeas hacer si estás constantemente volando por todo el lugar?" Preguntó Lavender.

"Tengo mis maneras", sonrió Sugar Snap y miró a los cruzados mientras formaban sus grupos y riendo mientras salían de la casa club. "Bien, ahora lo único que tenemos que hacer es elegir uno más. Yo iba a considerar a Brass Bolt como compañero, pero si él va a ser un cretino contigo, no creo que eso sea bueno."

"¿Por qué Brass Bolt?"

"Porque es un pegaso muy útil, cuando no está siendo un imbécil", suspiró Sugar Snap. "Pero ya que parece tener problemas contigo, ¡que por cierto no sucede muy a menudo aquí! Todos somos muy amigables con cualquier cosa que decida unírsenos. ¡En un momento, le ofrecimos a una grifo que se nos uniera!"

"¿Y la razón por la que el grifo no se unió fue?"

"No podía conseguir una cutie mark, así que ella dijo que no", sonrió Sugar Snap. "Pero, como iba diciendo, debemos conseguir algún poni que sea beneficioso para nuestro equipo. Necesitamos algún poni que pueda comunicarse bien con nosotras; algún poni que siempre sea útil, no importa... "

"Hey, Fizzle, ¡únete a nosotros!" gritó Lavender, llamando la atención tanto de Fizzle como la de Sugar Snap.

"Um, Lavender, ¿por qué él?" cuestionó Sugar Snap. "Quiero decir, no tengo ningún problema con él, pero ¿qué tiene él para ofrecernos?"

"Nada", dijo Lavender con una sonrisa. "Es sólo un amigo. ¿No eran amigas las CMC originales?

"Bueno, sí..."

"¿Por qué no hacer lo mismo con nuestro grupo? Se nos hará mas fácil ayudarnos los unos a otros porque nos llevaremos bien."

Sugar Snap consideró lo que había dicho, sonriendo ampliamente. "¿Sabes qué? ¡Tienes razón!" Ella voló detrás de Lavender y le revolvió el pelo con sus pezuñas. "¡Sabía que había una razón por la que quería que te nos unieras!"

Lavender agito su cabeza y se volvió hacia Fizzle de nuevo. "Vamos, Fizzle. Estás en nuestro grupo ahora."

"Um... bien… okay..." trotó lentamente hacia las dos niñas, sonriendo tímidamente. Con los cinco grupos decididos finalmente, el resto de los ponis salieron para conocerse mejor. Mientras que las otras potrillas y potrillos trotaron a jugar y aprender maneras de obtener sus cutie marks, Lavender, Sugar Snap y Fizzle estaban dentro de la casa del árbol.

"Así que, eres la presidenta del club, ¿eh?", Preguntó Lavender.

"¡Yup Yup!" Respondió Sugar Snap, sacudiendo la cabeza rápidamente.

"Debería haber sabido que había una razón por la que me arrastraste aquí", rió Lavender. "También debería haber adivinado que era la razón por la que estabas tan mandona con Fizzle."

"Bueno, tengo que asegurarme ningún poni este de vago" indicó Sugar Snap. "No es fácil estar a cargo de catorce..."

"Um... quince ahora", corrigió Fizzle, haciéndose para atrás tan pronto como Sugar Snap lo fulminó con la mirada.

"Sí... quince... y eso es una gran carga a veces."

"Ya lo creo", respondió Lavender. Ella corrió hacia la ventana y miró hacia afuera. "Esta agradable el clima de hoy. ¿Quieren ir a la laguna y sólo hablar por un rato?"

"¡Claro! Me encantaría", respondió Sugar Snap.

"Bueno... si quieres, entonces estoy de acuerdo con eso", siguió Fizzle.

"¡Está bien, entonces, vamos!" Lavender corrió hacia la escalera y bajó rápidamente. "¡Los reto a una carrera hasta el estanque!"

"¡Ya está!" Sugar Snap aceptó el reto y salió volando por la puerta, sacándole la lengua tanto a Fizzle como a Lavender. "Dios, yo corriendo contra un poni de tierra y una dracony que no vuela. ¿Me pregunto quién va a ganar?"


"¿Cómo... en Equestria... es qué me ganaron?"

Sugar Snap jadeaba fuertemente, tratando de mantenerse a flote. Tanto Lavender como Fizzle la habían derrotado en la carrera.

"Sólo porque tienes alas, no significa que nos puedas superar en una carrera justa", se burló Lavender, girando sus dedos en el agua. "No todos podemos ser como Rainbow Dash, aunque es una pena que apenas eres una Fluttershy."

"Oh, ¡ve a saltar en un montón de manzanas podridas!" replicó Sugar Snap. Ella aterrizó en el suelo junto a Fizzle, extendiendo sus alas para relajarse. "Sabes, creo que me gustaba más la Lavender reservada. Es mucho más fácil hablar con ella, ¿verdad Fizzle?"

"Bueno... no es tan fácil hablar..." Fizzle se pauso después de darse cuenta de lo que iba a decir. "Yo... yo no lo quise decirlo de esa manera, ¡Lavender! Realmente yo..."

Lavender se rió de su incomodidad. "Cálmate, Fizzle. Tienes que aflojar, amigo. No estoy enojada contigo."

Fizzle asintió a la petición de Lavender.

"Aunque... porque casi se te escapó..." Lavender hundió su garra en el lago y le echó un puñado a la cara. "¡te quedaras empapado!"

Sugar Snap y Lavender rieron mientras Fizzle se sacudió el exceso de agua en él, frunciendo el ceño después.

"Me lo merecía...", respondió, provocando que la risa con el tiempo se convirtiera en un incómodo silencio. "Realmente debería cuidar lo que digo. Quiero decir... podría herir los sentimientos de algún poni..."

Sugar Snap giro los ojos y miró a Lavender. "Mira, que estás tratando de ser amable, pero ¿por qué el aguafiestas tienen que estar en nuestro grupo?"

Lavender ignoró su declaración y agarró la cara de Fizzle. "Dime Fizzle, ¿por qué estás actuando tan deprimido?"

"Yo... bueno..."

"¡No quiero que actúes como si todo es tu culpa! ¡No eres divertido cuando estás triste y molesto!"

El rostro de Fizzle sonrojó. "Bueno, yo..."

El se detuvo cuando Lavender se inclinó hacia su rostro, mirando en su alma. "Escúchame y escúchame bien, me agradas más cuando estás feliz... así que, por mí... ¿podrías ser feliz?"

Aunque Lavender lo miraba con una expresión severa, la visión exagerada de Fizzle veía las cosas de manera diferente. El paisaje delante de él prácticamente brillaba viendo a una Lavender con los ojos medio cerrados que lo miraba fijamente. Una pequeña sonrisa comenzó a formarse en su rostro.

"Mira, ¡ves ya estamos progresando!" Lavender exclamó. "Ves, Sugar Snap, ¡hay esperanza para éste!"

La sonrisa de Fizzle creció un poco más ancha. Aunque Lavender era ajena a su trance onírico, Sugar Snap se fijó en su expresión, sonriendo suavemente.

"Además, ¡no serás el único que se moje! ¡Mira!" Lavender contuvo la respiración y sumergió la cabeza bajo el agua. El fuerte chapoteo fue suficiente para sacar a Fizzle de su trance; miró a Sugar Snap, quien le estaba dando una malévola sonrisa.

"Um... ¿qué? ¿Hice algo?", preguntó Fizzle.

"Oh, nada..."

Los dos se sentaron y observaron cómo Lavender mantuvo la cabeza sumergida bajo el agua, más de lo que ellos pensaban que era posible.

"Es... ¿Va a estar bien?" cuestionó Fizzle.

"No sé..." Sugar Snap respondió rascándose la cabeza.

Unos pocos minutos después de tener la cabeza sumergida bajo el agua, Lavender se levantó a sí misma y respiró nuevamente.

"Hey, ¡creo que he encontrado algo ahí abajo!" gritó Lavender, sacudiéndose el exceso de agua en ella y mojando a sus amigos.

"Qu-¿Qué encontraste, Lavender?" Preguntó Fizzle, protegiendo su rostro de la cantidad de agua que ella les salpicaba.

"Parecía redondo... y brillante. Creo que lo quiero."

"Pero, está en el fondo del estanque", declaró Sugar Snap. "¿Cómo vas a conseguirlo?"

Lavender sopló el cumulo de pelo que estaba tapando sus ojos. "¡Fácil! Sumergiéndome en el agua y conseguirlo. No debería ser muy difícil."

"Pero, no sabes que tan profunda es el..."

Lavender ignoró la declaración que Sugar Snap estaba a punto de decir y se zambulló en el agua. Fizzle y Sugar snap miraron el agua, a la espera de que su amiga resurgiera.

"Crees... ¿crees que ella va a estar bien ahí abajo?" Preguntó Fizzle, preocupado por el bienestar de Lavender.

"Con suerte", Sugar Snap respondió, acercándose al agua para ver si podía localizar a Lavender. "Si ella no vuelve en los próximos cuarenta segundos, voy a entrar y ver si ella está bien." Ella se volvió a mirar Fizzle y se rió. "Pero al ver lo bien que contuvo la respiración por primera vez, ella debería estar bien."

"Sí," respondió Fizzle soñando. "Ella definitivamente no es como ningún poni que haya visto nunca."

"¡JA! ¡Lo sabía!" Sugar Snap revoloteaba en el aire y señalando a Fizzle. "¡Te gusta la Lavender!"

Toda la cara de Fizzle volvió totalmente roja, causando que Sugar Snap se riera aún más fuerte. "N-No, no es así! ¡En serio!"

"Bueno, a menos que tengas severas quemaduras solares, la cara de ningún poni se vuelve así de roja con normalidad. Además, parecías un poco demasiado feliz cuando Lavender estaba súper cerca de tu cara."

Fizzle bajó su cabeza en señal de derrota, avergonzado de que Sugar Snap lo pillara tan rápidamente. "Tú... ¿tú no vas a decirle sobre esto? ¿O sí?"

"Por supuesto que no", le aseguró, "pero te molestare con ello a partir de ahora."

"¿Puedes por favor, simplemente dejarlo pasar?"

"No, no hasta que le digas", contestó, sacándole la lengua.

Fizzle se quedó en silencio derrotado, volviendo su atención al agua que burbujeaba. En cuestión de segundos, Lavender apareció de debajo del agua, escupiendo agua en la cara de Fizzle y riendo.

"¡Lo encontré!", Respondió ella, saliendo del agua y sacudiéndosela de encima. Un pequeño orbe plateado se encontraba entre sus garras, llamando la atención de Sugar Snap.

"Así que, ¿qué encontraste?" Sugar Snap preguntó, volando hacia Lavender.

"Oh, ¡sólo esto!" Lavender tendió la pequeña perla en la palma de su mano. "Es realmente brillante... y como que se ve sabrosa", respondió ella, lamiéndose los labios, tentada a morderla allí mismo. Sin embargo, justo cuando estaba a punto de metérsela en la boca, miró la perla, cerrando los labios.

"¿Sabes qué? creo que a mi mamá le va a gustar esto", dijo ella, poniéndola en el bolsillo de su capa. "Puede que valga las joyas que nos comimos mi papá y yo."

"¡Ahh! ¡Pero yo la quería!" gimió Sugar Snap. "¡Mamá podría hacer una bonita tiara con ella!"

"Bueno, no puedes tenerla", se burló Lavender. "Yo la encontré, así que es mía y puedo hacer lo que quiera con ella."

El trío pasó su tiempo a charlando y llegando a conocerse mejor los unos a los otros. Fizzle era el más tranquilo del grupo, pero finalmente comenzó a acostumbrase al grupo, especialmente a Lavender.

A medida que el día pasaba, el trío se relajó y se sentaron en el blando césped.

"Está bien, así que ¿qué podríamos hacer para obtener nuestras cutie marks?" Sugar Snap puso uno de sus cascos en su cabeza y trató de pensar. "¡Lo tengo! ¡Le pedimos prestadas sus mascotas a los elementos, los llevamos a la casa club, conseguimos unas tijeras, les cortamos el pelo y conseguimos nuestras cutie marks de estilistas de animales domésticos!"

Lavender levantó una ceja ante la idea de Sugar Snap. "¿Sabes cómo cortar el pelo de los animales?"

"No, pero puede no ser tan difícil, ¿verdad?"

"Um... no sé si eso funcionaría", declaró Fizzle. "Quiero decir, ¿y si nos dijeran que no?"

Sugar Snap suspiró. "Buen punto Fizzle. Deberíamos tratar de pensar en algo que los adultos no les importe que hagamos."

El trío continuó evocando ideas para sus cutie marks.

"Hmm, ¿qué tal esto?" Comenzó Lavender. "Tal vez... ¡podamos obtener una cutiemark de escalar rocas!"

"Creo que eso sólo funcionaria para ti, Lavender", respondió Sugar Snap. "Y no es algo que me gustaría hacer de todos modos."

Lavender se cruzó de brazos e hizo un puchero, "pensé que era una buena idea..."

"E-Era una gran idea, Lavender", aseguró Fizzle, "es sólo que... nosotros no podemos hacerlo."

"Bueno, ya que mi idea no puede funcionar, ¿tienes alguna idea, Fizzle?" Lavender miró directamente a Fizzle, esperando que este respondiera.

"Bueno, no", dijo debidamente. "No soy bueno para pensar en ideas."

El grupo suspiró, molesto por la falta de progreso que estaban haciendo.

"Bueno, es sólo nuestro primer día en un grupo juntos", dijo Sugar Snap. "Siempre podemos intentarlo de nuevo otro día."

"Sí, eso suena bien," Lavender estaba de acuerdo, recostada en el suelo. "Estoy cansada de hablar acerca de cosas de las CMC."

Lavender apoyó la cabeza en la suave hierba, mirando el cielo color naranja. Era un agradable y relajante ambiente; el tipo de ambiente en el que le encantaría descansar.

"Espera..." se levantó Lavender. "¡Se está haciendo tarde! ¡Tengo que irme a casa para la cena! "Lavender se volvió hacia Fizzle y Sugar Snap. "Me encantaría quedarme un rato más, pero tengo que ir a casa. Esta es la última vez que voy a ver la tía Sweetie antes de que se vaya."

"¡Espera! ¿Una de los cruzados originales estaba aquí y no me lo dijiste? "Sugar Snap jadeó, agarrando a Lavender con sus pezuñas. "¿¡Por qué no me lo dijiste!?"

"¿Por qué no me dijiste que me querías hacer una cruzado desde el principio?"

Sugar Snap estaba sin palabras. "Tu ganas esta, Lavender..."

"Bueno... no queremos impedirte que vayas a casa con tu familia", dijo Fizzle. "Nos vemos mañana."

Lavender dio una sonrisa con dientes. "Sí y ya que tenemos la misma clase, podemos hablarnos el uno al otro todos los días, ¿no?"

"Sí... cierto..." Fizzle golpeo sus pezuñas y se sonrojó. Lavender sólo le devolvió la sonrisa, ajena a su creciente afecto.

"Adiós, ¡Fizzle! ¡Nos vemos en la escuela!"

Fizzle se despidió lentamente, causando risitas de Sugar Snap.

"Ah y Sugar Snap, gracias de nuevo por no ser mala conmigo el otro día."

"Bueno, algún poni tiene que cuidar del eslabón débil", se burló Sugar Snap, golpeando la cabeza de la Lavender.

"¿Eslabón débil? ¡Soy más fuerte que tú!" Lavender respondió tirando de la cara de Sugar Snap.

"Sigue pensando eso. Solo sigue pensando eso..."

Lavender giro los ojos y se despido de sus amigos antes de volver a casa.


"Entonces, ¿qué hiciste cuando te hiciste miembro de las Cutie Mark Crusaders?"

Toda la familia se sentó a la mesa, comiendo un plato de espaguetis. Opalescence sentada en el suelo, al lado de Rarity, comiendo un pescado trozado en su tazón. Lavender sorbió los fideos rápidamente para poder responder a la pregunta de Sweetie Belle.

"Bueno, al principio mi amiga Sugar Snap me tuvo limpiando para ella, pero pronto, nos unimos en un grupo y fuimos juntos al estanque. Ella es realmente una buena amiga. Un poco mandona, pero no menos amigable."

"Me lo imagino", rió Sweetie Belle. "Después de todo, ella es la hija de Diamond Tiara."

"¿Conociste algún otro poni más, cariño?" Preguntó Rarity, golpeando a Spike una vez se dio cuenta de que él estaba paleando una considerable cantidad de la pasta en su boca.

"Bueno, estaba este potrillo llamado Fizzle..."

"Oh, ¿conociste a Fizzle?" Preguntó Rarity. "Fluttershy nos habló de él. ¿Hiciste amistad con él?"

"¡Yep! Es un potrillo muy bueno. Eso si es un poco raro y tímido. La mayoría de las veces que trato de hablar con él, se congela y su rostro se vuelve muy rojo muy a menudo."

Los ojos de Rarity se abrieron en respuesta. "Ahh, eso es tan adorable", aventuró demasiado efusiva, confundiendo enormemente a Lavender.

"¿Adorable?"

Rarity se percató que Lavender no entendía por qué el potro estaba actuando de la manera que lo hacía, así que sólo puso su pezuña en su boca y soltó una risita. "Oh, nada."

"Bueno, me alegro de que mi pequeña dulce Lavender encontró algunos amigos para jugar", declaró Sweetie Belle. "No me gusta ver a mi sobrina favorita decaída."

"Tu única sobrina", corrigió Lavender.

"Incluso si tuviera mil sobrinas, todavía serias mi favorita."

Lavender se rió y meneó la cola de emoción. "Oye, mamá, cuando termines de comer, quiero mostrarte algo."

"¿Oh?" La curiosidad de Rarity había picado. "¿Qué es, Lavender?"

"Algo que quizás te guste" Lavender respondió vagamente, despertando más la curiosidad de Rarity.

"¿Qué tal si esperamos hasta que todos terminemos nuestra comida? De esa manera todos podremos verlo " sugirió Rarity.

"¡Está bien!" Lavender se sentó y esperó a que la familia terminara de comer su comida. Spike no tuvo ningún problema devorando su pasta, con Sweetie Belle comiendo a un ritmo constante. Lavender se impacientó con su madre, que estaba tomando más tiempo para terminar su comida.

"Bueno, solo Rarity puede tardar una eternidad en comer pasta", rió Sweetie Belle.

"Bueno, a diferencia de cierto dragón que vive aquí, me tomo mi tiempo cuando cómo."
Lavender golpeó su mano sobre la mesa con impaciencia. Después de lo que parecieron eones para Lavender, Rarity finalmente al final de su comida.

"Está bien, querida. Estoy lista para ver mi regalo ahora."

"¡Yay!" Lavender saltó de su asiento, lanzándose hacia Opal. "¡También vienes!" Lavender agarró a Opal, quien intentó resistir arañando el suelo. Sus esfuerzos fueron en vano ya que no podía conseguir un buen agarre y eventualmente, fue arrastrada a la sala de estar. El resto de la familia siguió detrás de la excéntrica Lavender, preguntándose lo que posiblemente podría tener.

"Así que fui a bucear en el interior del estanque hoy..."

"¿Es por eso que olía como un perro mojado cuando entraste?" cuestiono Rarity.

"Sí... como iba diciendo, me fui bajo el agua para encontrar algo que a mamá podría gustarle, y esto es lo que encontré."

Registró su capa y sacó la perla, haciendo que los ojos de Rarity se iluminaran.

"¿Eso es un... es una?..."

Rarity se sentía como si fuera a desmayarse allí mismo; entendiendo la situación muy bien, Spike estaba detrás de ella para que no se cayera al suelo.

"Mamá, ¿estás bien?"

Las preocupaciones de Lavender desaparecieron tan rápido como llegaron una vez que Rarity sacó la perla con su magia y comenzó a saltar alrededor alegremente.

"¡Gracias! ¡Gracias!", Exclamó, abrazando a su hija. "Esto va a la perfección con un collar que quiero hacer. Gracias, mi pequeña dulce Lavender."

Ella le dio un beso en la frente a Lavender, lo que hizo a Lavender sonreír ampliamente.

"De nada", respondió Lavender. "Quería dártela para compensar las gemas que me comí. Siento haber hecho eso."

"Está bien," dijo Rarity, dándole palmaditas en la cabeza. "Todos cometemos errores tontos a veces; Me alegra que hayas disculpado." Lavender meneó la cola y le dio a Rarity un abrazo enorme.

"Entonces, eso compensa las gemas que yo comí también, ¿cierto?" dijo Spike metiéndose en la conversación y sonriendo nerviosamente.

"No", declaro Rarity bruscamente, guiñándole. "Tú me lo compensaras más tarde."

Lavender fue levantada por la magia de su tía, plantando a la pequeña en frente de ella.

"Bueno, Lavender, voy a extrañar a mi pequeño angelito", comenzó, "pero quiero que siempre me escribas, al menos una vez a la semana como de costumbre, ¿entendido?"

"¡Por supuesto, Tía!" aceptó Lavender. "¿Pero podrías cantarme una última canción antes de que te vayas?"

"Lo que sea por ti, Lavender."

Lavender sonrió ampliamente y arrastro a Opal más cerca, envolviendo sus brazos alrededor de ella, mientras la apretaba fuertemente.

Lo que Lavender pensó que sería una experiencia horrible se convirtió en un evento que le trajo dos amigos, algo que ella creía que nunca le pasaría a un lagarto raro.

Pero ella ya no era un lagarto raro. Ella era Lavender, solo dulce, dulce, Lavender.