¿Cumpleaños del Dragón?

Spike se inclinó, estirando los brazos. Bostezando en voz alta y rascándose la espalda, sonrió ampliamente, sabiendo que su día iba a ser excelente, debido al día era.

"Hoy es el día", se dijo en voz baja para sí, sonriendo a Rarity quien aún dormía. Se inclinó y comenzó a besar tiernamente sus mejillas, lo que la hizo reír.

"Spike, para. Sabes que soy cosquillosa allí..." murmuró Rarity y sonrió en su sueño, evitando el contacto con el eufórico dragón que estaba a su lado.

"Hey, Rarity, si te llega este mensaje en tu tranquilo sueño, sólo quiero decir que no puedo esperar a ver qué es lo que has planeado para mí hoy." Con una sonrisa boba, se acostó de nuevo en la cama y cerró los ojos, anticipándose a lo que sucedería en las siguientes horas.

Cuando él decidió levantarse, notó que Rarity no estaba en la cama con él. Una sonrisa se formó en su rostro, sabiendo lo que estaba haciendo. Su estómago estaba haciendo ruidos con antelación.

"No te preocupes, muchacho. Te alimentaras con un buen desayuno pronto", dijo Spike, acariciando su vientre. "Estoy esperando algo bueno para hoy."

Saltó de la cama y se dirigió al baño para lavarse la cara. Él no quería verse mal en este momento trascendental del día. Después de enderezarse a sí mismo, él bajó las escaleras con una enorme sonrisa, boba en la cara. Tarareando para sí y entró en la cocina, viendo tanto a Rarity y Lavender preparando la mesa.

"Aahh, ¡no es lindo!", Dijo Spike, secándose lágrimas falsas de sus ojos. "Mi pequeña hija preciosa ayudando a mi encantadora esposa a hacer el desayuno."

Lavender se rió y meneó la cola mientras equilibraba el plato de Spike con pan tostado y huevos en su cabeza.

"Lavender, no juegues con la comida de tu padre" rió Rarity. "No querrás que tengamos que limpiar el desayuno de Papa del piso, ¿o sí?"

"¡No, mamá!" Lavender intervino, brillando de felicidad pura.

"Bueno, me alegro de ver que las niñas decidieron despertar y hacerme algo especial para mí esta mañana", respondió Spike. "Es un día especial, después de todo."

Rarity levantó una ceja, mirando a Spike en forma confusa. "¿De qué estás hablando?"

"Bueno, ya sabes, el día de entre todos los días ¿para mí?, ¿Un día muy especial?" Spike dejaba pistas constantemente, tratando de obtener una reacción de Rarity. Ella se tocó con su pezuña en la barbilla, encogiéndose después.

"Bueno, no se me ocurre nada", respondió sin rodeos. "¡Nuestro aniversario no es hasta dentro de seis meses!" La alegre sonrisa de Spike se fundió en un ceño entristecido. ¿Cómo podía no recordar su día especial?" "Lavender ¿sabes de lo está hablando Spike?"

"¿Noooo?" Respondió Lavender, insegura de su respuesta. "Solo decidimos preparar el desayuno como de costumbre."

Este fue el último clavo en el ataúd de Spike. Sus esperanzas fueron aplastadas justo en frente de él y por su propia familia nada menos. "¿Ustedes dos realmente no saben qué día es hoy?"

Ambas negaron con su cabeza.

"Ya veo..." Sin otra palabra, Spike se sentó en la mesa, mirando a su desayuno. Su, no especial, desayuno ordinario. Lavender observaba mientras Spike pinchaba la tostada con gran decepción.

"Papá, ¿estás bien?", Preguntó.

"Sí, princesa, estoy bien..."

El desayuno fue incómodamente silencioso. Spike no devoro su desayuno como lo hacía normalmente. De hecho, parecía no querer comer su desayuno. Por primera vez en su relación, Rarity había terminado su comida antes que él.

"Spike, ¿no vas a terminar tu comida?", Preguntó Rarity.

Spike miró el último trozo de pan que le quedaba, suspirando ruidosamente. "Nah. No creo que pueda terminar lo que queda de esto."

"Bueno querido", comenzó Rarity, besando a Spike en la mejilla "si has terminado, Twilight solicitó que fueras a la biblioteca. Si yo fuera tú, iría de inmediato a ver qué es lo que quiere."

"Sí, supongo." El día especial de Spike podría haber sido descuidado por su esposa y su hija, pero no podía imaginar a su hermana con la que había vivido durante casi toda su vida lo olvidara. Se levantó de la mesa y se dirigió hacia la puerta principal.

"Oh, Spike, ¡casi se me olvida!" gritó Rarity, haciendo que los ojos de Spike se ensancharan. Tal vez lo había recordado.

"¿Sí?", Respondió con antelación.

"Voy a necesitar que vuelvas aquí en unas cuatro horas. Tenemos mucho trabajo que hacer."

¿Trabajo? ¿En el día especial de Spike? No podía creer lo que estaba oyendo.

"Muy bien", se quejó, antes de salir de la casa. Rarity dejó escapar un pequeño suspiro y volvió a la cocina para limpiar. Mientras caminaba hacia la entrada, Lavender comenzó a tirar de su cola, la preocupación llenaba los ojos de la pequeña dracony.

"Mamá, ¿por qué no podemos decirle a papá feliz cumpleaños?", Preguntó. "Se veía... molesto."

Rarity se inclinó y le dio unas palmaditas Lavender en la cabeza. "Bueno, querida, le estamos preparando a Spike una fiesta sorpresa, así que queremos mantenerlo en secreto durante el mayor tiempo posible. Él podría estar molesto ahora, pero confía en mí, al final del día él va a ser una ¡explosión de felicidad!"

"No lo sé. Parecía que estaba a punto de estallar de tristeza hace un momento. ¿Y qué tal si él...?"

Rarity rió y besó la frente de Lavender. "Ya, cariño, yo podría haberme casado con un hombre inmaduro, pero estoy bastante segura de que puede manejar esto de una manera madura. Él va a estar bien."


"¡Y luego simplemente siguieron como si no pasara nada! ¡Es como si no les preocupara que día es hoy!"

Spike cruzaba la biblioteca, con Twilight observándole todos sus movimientos. Ella sólo giro los ojos y pasó a la siguiente página de su libro mientras él se quejaba.

"¡No pido demasiado! Todo lo que quiero es un poco de reconocimiento... bueno, tal vez un pastel o algo así, pero sólo algún reconocimiento. Quiero decir, no es como si yo me olvidara de sus cumpleaños o cualquier cosa. Yo siempre ajusto mi tiempo para Rarity cuando tiene su cumpleaños, y yo ni siquiera consigo..."

"Lo siento, pero ¿qué fue lo que dijiste?" interrumpió Twilight. "Me perdí un poco con el libro que estaba leyendo. Así que, ¿qué era de lo que te estabas quejando?"

"¿No estabas escuchando?" se quejó Spike.

"Mira, Spike, me encantaría escuchar tus arrebatos y hablar de lo injusta que es la vida, realmente lo haría, pero no te llame para una terapia. Te he llamado aquí, para ver si es que podías hacer un pequeño favor."

¿Ella también? "¡Muy bien! ¿Qué es?"

Twilight podía oír la frustración en su voz, pero para que el plan tuviera éxito, era necesario que ella mantuviera su falsa ignorancia.

"Oh, no es mucho. Sólo ordenar todos los libros por orden alfabético. Ya sabes, lo de siempre."

"¡Oh, por supuesto! ¡Eso es lo que quería hacer hoy!" se quejó Spike. "¡Este es el día perfecto para estar clasificando tus libros porque quieres ir a divertirte un poco con tus amigos!"

"Vamos, será como en los viejos tiempos."

"Sí... los viejos tiempos..." Spike se acercó a los estantes y comenzó a murmurar entre dientes. Twilight sonrió suavemente y salió de la biblioteca.

"Estúpida Twilight, y sus libros estúpidos," murmuró Spike. "Sólo quería tener un buen día ¡y ellas ya me lo están arruinando!"

"Wuu."

Owlolicious voló en la parte superior de la estantería, mientras que Spike estaba ordenando alfabéticamente los libros.

"¿Sabes qué? ... ya no entiendo nada. ¡Ellas actúan como si ni siquiera me conocieran! Yo sólo soy una especie de caballo de carga... um... ¡dragón que no se merece un buen cumpleaños!"

"Wuu."

"¡YO!" Spike le grito a la lechuza, haciendo que se encogiera y se le erizaran las plumas. Spike respiró hondo. "Lo siento. Solo estoy algo frustrado en este momento. No debí haberla tomado contigo, Owlolicious. Aunque..."

Spike volvió la cabeza hacia el reloj. Se estaba acercando la hora de almorzar, y el desayuno que tuvo no fue precisamente el más sustancioso, aunque él era en parte culpable de eso.

"Bueno, si no me van a regalar nada por mi cumpleaños, tendré que regalarme algo yo mismo. Estos libros estúpidos pueden esperar."

Bajo por la escalera, mirando a Owlolicous. "Hey, volveré más tarde. Si Twilight regresa, no me has visto."

"Wuu (Who?)."

"¡Exacto!"


Lavender se lamió los labios ante la abundancia de golosinas que se encontraban frente a ella. Una amplia variedad de pasteles con esmeraldas incrustadas, tartas de manzana, sándwiches con pescados especialmente preparados para Spike, y muchos pequeños cupcakes para rematar.

Tanto ella como Pinkie estaban prácticamente babeando por los deliciosos platos. Trataron de agarrar uno de los cupcakes, sólo para ser golpeadas en la garra y pezuña por Rarity.

"¡No, Lavender! No tienes permitido comer los dulces hasta la fiesta. Tu tampoco, Pinkie."

"Awww", los dos diablillos gimieron, agachando sus cabezas en señal de decepción.

"Ah, no seas aguafiestas, Rarity", respondió Applejack. "La pequeña Lavender puede comer un poco, por ser una pequeña útil cocinera."

Los ojos de Lavender se iluminaron, lengua fuera y moviendo la cola como un cachorro ansioso.

"¡No estoy siendo una amargada!" se defendió Rarity. "Además, ni siquiera ha comido nada sustancial todavía. ¡Le va a arruinar su apetito!"

"Caramba, Rarity, solo estaba tratando de ser un poco amable con Lavender. No te mataría consentirla de vez en cuando."

Rarity resopló ante la respuesta de Applejack. "Escucha, cariño, he sido madre mucho más tiempo que tú; Sé cómo criar a mi hija. Sólo porque estás a punto de tener uno... "

"Dos", corrigió petulantemente Applejack, frotando su vientre con su casco. Rarity giro los ojos.

"Está bien, dos... no significa que puedes comenzar a decirme cómo criar a la mía."

"Um, chicas", comenzó Fluttershy, "no creo que deberíamos estar discutiendo ya que... ya saben... es el cumpleaños de Spike. No creo que él quiera verlas a ustedes dos discutiendo entre sí, eso sí, si ustedes quiere parar."

"¡Estoy de acuerdo!" intervino Rainbow Dash, poniendo un poco más de la comida en la parte superior de la carreta. "Ustedes dos pueden pelearse entre ustedes otro día. En este momento, ¡tenemos un dragón con el cual festejar!"

Rarity se volvió hacia Rainbow Dash y sonrió, imaginando la gran sonrisa torpe que Spike tendría al ver el esfuerzo que pusieron para su cumpleaños. "Sí, supongo que podemos actuar civiles entre nosotras por un tiempo."

"¡Genial!" intervino Applejack. "Entonces no te enojaras cuando hago esto. ¡Atrapa Lavie!"

Lavender abrió la boca y atrapó el buñuelo, comiéndose la delicia crujiente. Rarity estaba a punto de darse la vuelta y regañar a Applejack por su desobediencia, pero decidió contenerse, y volvió a ayudar a cargar el carro.

"¡Hey! ¿Qué hay de mí?", Preguntó Pinkie, apuntando a su boca.

"De hecho, creo que te puedes esperar un poco", se rió Applejack, haciendo que el estado de ánimo de Pinkie Pie se desinflara. Lavender se rió y señalando la desgracia de Pinkie, provocando risas de Rainbow Dash también.

El equipo continuo, ayudando a cargar la comida y postres para la fiesta. Continuaron las conversaciones ligeras durante todo el proceso, hasta que Twilight entró en la tienda.

"Entonces, ¿cómo van las cosas, chicas?", Preguntó Twilight.

"¡Todo va muy bien, tía!" respondió Lavender, empujando el carro hacia la puerta con Rainbow Dash, quien estaba empujando más de lo que lo hacía Lavender. "¡A Papá le va a encantar!"

"Estoy segura de que le va a gustar", respondió Twilight, sonriéndole a ella. "Pero si conozco a mi pequeño hermano, sé que tiene mal temperamento, especialmente cuando se trata de algo importante de él, lo que se está olvidado."

"¡Dios mío, espero que no esté demasiado molesto!" declaró Fluttershy.

"Él estaba un poco molesto esta mañana", dijo Lavender. "Yo no quiero ver enojado a papá en su cumpleaños."

Twilight asintió. "Puede que esté un poco agitado ahora, pero una vez que vea lo que hemos hecho, seguro se calmara. Aun así, debemos llevar estos carros a la boutique tan pronto como sea posible."

"¿Cuál es la prisa?", Preguntó Rainbow Dash. "¿No dijiste que ibas a mantenerlo ocupado con la organización de los libros?"

"Rainbow Dash, cuando has visto a Spike hacer algo bien cuando está agitado. Además, ¿dónde viene generalmente cuando está agitado?"

"Eh, buen punto", respondió Rainbow Dash. "Bueno, ¿qué estamos esperando? ¡Tenemos que llevar éstos a la boutique antes de que ya tú sabes quién lo descubra! "

"Me alegro que entiendan", respondió Twilight. "Tú y Applejack, quédense aquí mientras el resto de nosotros terminamos de preparar la fiesta."

"¡Qué!" exclamó Rainbow Dash. "¿Por qué?"

"Bueno, necesitamos a Pinkie allí para ayudarnos a armar la fiesta, y con muchos de nosotros aquí, levantaría sospechas. Sólo digan que ustedes dos están reemplazando a los Cake mientras están fuera y estaremos bien."

"Um, si no lo has notado, Twi, no soy realmente la mejor para guardar secretos", se opuso Applejack. "¿No podrías elegir a algún otro poni más para hacerlo?"

"Bueno, tú eres la única que puede hacer pasteles, y Rainbow Dash será capaz de cubrirte por si viene.

"Bueno, está bien. Si tú lo dices... "

"¡Genial! Ahora chicas, debemos ponernos en marcha antes de que ya saben quién aparezca."

El resto asintió con la cabeza mientras se iluminaba el cuerno Twilight, encubriéndola a ella, sus amigos, sobrina y pasteles, sacándolos de allí sin ser notados.

"Bueno, parece que solo somos tú y yo para mantener el fuerte hasta que nos den la señal", dijo Rainbow Dash.

"Sip. Sólo espero que nada salga mal hasta que lleguen de nuevo a..."

Y justo en ese momento, Spike irrumpió en Sugarcube Corner.

"Oh... um... ¿Qué tal, Spike?", Applejack saludó con una sonrisa incómoda.

"Holas, ¿qué tal, Spike?" siguió Rainbow Dash. "¿Estas teniendo un buen día hasta ahora?"

"En realidad, ha sido bastante horrible hasta ahora", gimió, apoyándose en el mostrador. "Es como si toda mi familia se hubiera vuelto en mí contra."

"¡Eso es poco probable!" Respondió Rainbow Dash. "¡Creo que estás exagerando!"

"¿Exagerando? ¿EXAGERANDO? "Spike dio un puñetazo en la mesa. "¡Todo lo que quería era tener un cumpleaños decente y me dejan las tareas a mí! ¡Es como si yo fuera su esclavo! Mi propia hija ni siquiera sabe qué día es hoy."

Applejack le dio unas palmaditas a Spike en la cabeza. "Estoy segura de que todavía están pensando en ti. Ellas podrían estar haciendo al... "

Rainbow Dash golpeo a Applejack en la espalda, mientras que Spike no estaba mirando, Applejack solo le sonrió y Spike levantó una ceja en señal de sospecha.

"Espera... ¿por qué están ustedes aquí y no Pinkie?", Se preguntó, notando que Applejack comenzó a sudar.

"Estamos cubriendo a Pinkie mientras que ella está ayudando a los Cakes", Rainbow Dash mintió a la perfección.

"Así que, ella las necesitaba tanto a ti como Applejack para cubrirla, ¿por qué?"

"¡Yo misma me ofrecí! ¿Tienes un problema con que ayude?"

"No..." Spike miró a Applejack, quien trataba de evitar mirarle a los ojos. "Está bien, Applejack. ¿Dónde están exactamente todos?"

Applejack tragó saliva y se secó la frente. "Bueno, yo solo estoy aquí reemplazando a ciertos ponis mientras que ellos hacen lo suyo..."

"No te pregunté por qué estás aquí", resopló Spike. "¡Te estoy preguntando dónde están!"

Los ojos de Applejack tiritaban; no podía seguir así por mucho tiempo.

"Hey, Spike, ¡Déjala!", Exclamó Rainbow Dash. "¡No cargues tus problemas personales con nosotras! ¡Solo estamos haciendo nuestro trabajo!"

Spike miro furiosamente a Rainbow Dash, su rabia aumentando. "¡Lo haría, si ustedes fueran sinceras conmigo en vez de ocultarme las cosas!"

Los dos continuaron discutiendo entre ellos, chillando en los oídos de Applejack. Ella apretó los dientes mientras Spike y Rainbow Dash continuaban gritándose el uno al otro.

"¡¿Podrían ustedes dos callarse para que pueda pensar?! ¡Preferiría estar en la boutique con las demás en vez de aquí!"

Applejack se tapó la boca, pero ya era demasiado tarde. Spike miró pensativamente a Applejack.

"Así que, están en la boutique. ¿Y por qué razón exactamente?"

Applejack miró hacia abajo. Ella ya estaba avergonzada por haber soltado impulsivamente la ubicación de sus amigas; ella no quería decir lo que estaban haciendo también. A Spike no le hizo gracia.

"Bueno, ¡ya es hora de que vaya a hacerles una visita!"

Las dos trataron de detenerlo, pero de Spike estaba decidido a decirle a los otros ponis lo que pensaba. Él salió de Sugarcube Corner, dejando a las dos ponis para sentarse en su fracaso.

"¡Buen trabajo, bocazas!" regañó Rainbow Dash. "¡Tenías que ir y decirle lo que estábamos haciendo!"

"Hey, yo no quería estar aquí para hacer esto, en primer lugar", se defendió Applejack. "No fue mi brillante idea."

Ambas suspiraron, colocando su cabeza sobre la mesa.

"Así que... ahora que esto es un fracaso, ¿crees que deberíamos estar allí para el comité de bienvenida?", Preguntó Rainbow Dash.

"Sí, creo que deberíamos."


El living de la boutique fue decorado con globos y confeti, con una pancarta en el techo, para Spike. Todo estaba en su lugar listo para la celebración.

"Bien, Pinkie, de verdad que te superaste a ti misma en esta ocasión", felicitó Rarity. "¡Spike se va a emocionar!"

"¡Yo ya estoy emocionada!" Pinkie exclamó: "¡No puedo esperar a ver la expresión de su rostro cuando vea lo que hemos hecho por él!"

"Lo sabremos dentro de un rato, eso es seguro", respondió Twilight. "Con un poco de suerte, todavía está en la biblioteca, o por lo menos todavía con las otras en Sugarcube Corner."

"Pero... ¿y si no?" Fluttershy preguntó mansamente. "¿Y si?-¿Y si él ya se enteró de la fiesta?"

"Bueno, entonces vamos a tener que tratar con él cuando llegue ese momento", respondió Twilight. "Pero mi hermano es bastante razonable. Estoy segura de que va a entender por qué hicimos esto."

La puerta se abrió, revelando el dragón en cuestión. Sólo que no se parecía al Spike feliz que conocían y amaban. Parecía agitado, frustrado, y lo peor de todo... furioso.

"Así que, ¡esto es lo que ustedes chicas estaban planeando!" gruñó Spike, avanzado poco a poco, más cerca de ellas.

Rarity dio un paso hacia su marido y trató de explicar. "Spikey, tienes que calmarte. Yo puedo..."

"¡No quiero escucharla, señorita no recuerdo qué día es! ¡Yo realmente no estaba esperando mucho! ¡Algo sencillo hubiera sido bueno! Pero no, ¡parece que a ninguna le importa!"

Los ojos del grupo de ponis se abrieron al ver la rabia reprimida generándose dentro de Spike, Fluttershy y Lavender especialmente mostraban preocupación.

"Spike..."

"Y en cuanto a ti, Twilight, mi supuesta hermana, ¡que ni siquiera te preocupaste cuando yo te estaba hablando! Solo seguiste leyendo tus libros estúpidos, y luego, ¡procedes a hacerme organizarlos! ¡Es como si a nadie le importara!"

"Spike..."

"Y luego vengo aquí para descubrir que ustedes chicas están teniendo una fiesta por su cuenta, ¡sin siquiera haberme invitado! Demostrando cuanto se preocupan por mí; y yo podría haber dejado todo de lado, si no hubieran hecho esto en mi..."

"...Cumpleaños, ¿verdad?" terminó Twilight. La ira de Spike se fundió en miradas de confusión.

"Espera, ¿lo sabían?"

"Sí, tontito," intervino Rarity. "Todas sabíamos que era tu cumpleaños. ¿Cómo podríamos olvidar algo así?"

Spike se frotó la cabeza. Aunque todavía le dolía un poco por la situación, se había calmado considerablemente; al menos lo reconocieron. Pero eso le hizo preguntarse...

"Espera, porque si todas lo sabían, ¿por qué todas actuaron como si no lo supieran?"

"Mira hacia arriba, Spike. Creo que eso responderá tu pregunta. "Twilight señaló hacia la pancarta que decía" Feliz cumpleaños Spike" en negrita. La cara de Spike se sonrojó de humillación.

"Um... ¡feliz cumpleaños, Papá!" Lavender intervino, lo que le hacía sentirse aún más como Hades por sus acciones.

"Oh, así que ustedes chicas me estaban preparando una fiesta sorpresa", se rió Spike.

"Bueno, ¡dah! ¡Tú eres el único aquí que cumple años el día de hoy!" Pinkie le guiñó un ojo, mostrando el esfuerzo que las chicas pusieron para él. "¡Me sorprende que no lo viste venir!"

"Sí... lo sé..." Spike se golpeó en la frente. "Y yo que estaba furioso acerca de toda esta situación. Me siento como un idiota."

"Deberías" resopló Rarity. "¡Tu reacción fue inmadura e innecesaria!"

"Sí, lo sient..." La disculpa de Spike fue interrumpida por un par de cálidos labios presionándose contra los suyos. Fue breve, pero dulce y efectivo.

"Aun así, me duele ver a mi Spikey Wikey todo desconcertado en su cumpleaños, así que lo voy a dejar pasar por hoy."

Los dos compartieron un tierno momento juntos, haciendo que todas en la sala, con la excepción de Lavender, quien hacia arcadas en cada momento sentimental, aawwww.

"Bueno, ¿qué estamos esperando? ¡Que comience la fiesta!" gritó Pinkie, encendiendo el tocadiscos de la mesa.

"Esperen, ¿qué pasara con Rainbow Dash y Applejack?", Preguntó Fluttershy.

"Llegaran aquí cuando tengan que llegar", declaró Spike. "En este momento, ¡estoy listo para disfrutar!"

"Ya oíste al cumpleañero", respondió Rarity, acariciando el estómago de Spike, "él está listo para empezar."

Y con eso, el grupo dio comienzo a la celebración. Pinkie obligó Fluttershy a bailar con ella, muy a su pesar, mientras que Lavender se fue directo a la comida. Spike estaba a punto de unirse a la diversión, pero Rarity tiró de él para una última cosa.

"Antes de ir, debes saber que Lavender se quedara con Twilight esta noche", le susurró.

"Ah, ¿y eso porque seria, Rarity?"

"Bueno, digamos que me deshice de todos los impedimentos para nuestra pequeña sesión en solitario esta noche. Te puedo garantizar que te gustara tu regalo."

Las mejillas de Spike se enrojecieron, pero le dio una mirada de confiada, anticipando la revelación de su regalo. "Ah, y ¿por qué seria eso?"

Ella se apoyó en sus oídos y le susurró, riendo mientras lo hacía. Esta vez, no pudo ocultarlo. Ella había tornado las mejillas de Spike totalmente carmesí.

"Feliz cumpleaños, Spike", tarareó.

"Siiii... feliz cumpleaños sin duda."

Bueno para este capitulo decidí centrar el texto por favor díganme si este formato les acomoda más, sino para cambiarlo.

PD: Por Favor no envíen comentarios sobre lo que de una cría de dragón x poni es un kirin, que eso ya lo sabía desde antes de empezar la traducción. Solo estoy traduciendo lo que el autor original escribió. Gracias! :D