Simplemente pregúntale.

"Lavender. Hey... Lavender."

Al sentir que alguien la tocaba, ella dio un empujón al intruso que se atrevió a interrumpir su siesta.

"Ahora no, papá", murmuró. "Ya te gané en la competencia de comer gemas..."

"Um, Lavender, soy yo. Así que date prisa y despierta. Que el profesor viene."

"¿Eh? Qu-" Lavender se levantó, su visión aún era borrosa. Fizzle estaba tocando su hombro. Ella rápidamente se incorporó, todavía con baba en su boca.

El profesor comenzó a escanear el aula, asintiendo con la cabeza. "Bueno. Ahora que tengo su atención, quiero informarles que su próximo examen será a principios de la próxima semana. Les aconsejo que estudien mucho para éste. Podría ser un factor decisivo si quiere participar en el baile de la Institución de Twilight para ponis dotados. Por lo que les sugiero que estudien muy duro para este examen."

Lavender gimió, poniendo su cabeza sobre el escritorio. Ella miraba al profesor con un desdén ardiente.

"Dicho esto, si ustedes siquiera pusieron una pizca de atención en clase y no se pasaron la mayoría de su tiempo durmiendo durante mis lecciones, debería irles bien."

Su énfasis en lo de dormir hizo encogerse a Lavender. Si esa declaración no estuviera dirigida directamente a ella, no sería una sorpresa.

"Eso es todo por el día de hoy. Recuerden estudiar mucho y asegúrense de repasar el material."

Los estudiantes dejaron sus escritorios y trotaron hacia la salida, discutiendo lo que habían planeado para el fin de semana. Lavender se apoyó en su escritorio, esperando que Fizzle recogiera su bolso.

"Sabes, yo nunca he entendido por qué te molestas en traer toda esa basura contigo a la escuela", dijo. "¿No sería más fácil si dejaras algunas de esas cosas en casa? Apenas si utilizamos los libros en clase."

Fizzle cerró la cremallera de su bolso y la tiró por encima de su hombro, dejándola colgar en su costado. "Uno nunca sabe cuándo necesitará algo. Siempre me gusta estar preparado para una clase, sin importar cuál. "Fizzle golpeo sus cascos juntos. "Sin ofender, Lavender, pero por lo general vienes... bueno... sin la preparación adecuada."

Lavender gruñó y le sacó la lengua a él. "¡Por favor! Todo lo que necesitas es un lápiz y unas cuantas hojas de papel para pasar el día. Sigo sacando buenas calificaciones, asi que no es como que deba preocuparme."

"Pero es posible que necesites una ayuda extra en algún momento. ¿Qué pasa si una prueba se pone muy difícil?"

Lavender se rió entre dientes. "Bueno, para eso te tengo a ti, Fizzle."

El rostro de Fizzle se puso rojo. Dio una patada en el suelo y miro hacia otro lado. "Bueno, yo no soy tan inteligente."

"¿Estás bromeando?" Lavender lo golpeó ligeramente en la pata, provocando que Fizzle se tambaleara y se alejara. "¿Cómo puedes decir que no eres tan inteligente cuando tienes el más alto puntaje en la escuela?"

"Bueno, tu no está muy por detrás, Lavender. Eres como la... quinta, creo."

Lavender se rió. "Sí, eso fue pura suerte. Eso y que mi madre me mataría si lo hiciera peor." Ella se quejó, disgustada. "Todavía no puedo creer que me hizo venir a esta escuela abandonada por Celestia. No le veo el punto."

Fizzle levantó su bolso y salió, Lavender lo siguió detrás. "Ella sólo quiere que sobresalgas, eso es todo."

"Sí, supongo."

Los dos caminaron fuera del aula, continuando con su ociosa conversación. Mientras caminaban por la calle, Fizzle decidió que sería mejor adelantarse y preguntar sobre el evento del que se hablaba en toda la escuela.

"Entonces, ¿estás pensando en ir al baile?", Preguntó.

Lavender suspiró. "No es como si tuviera una opción", dijo. "Mi mamá me está obligando a ir. Ella dice que sería bueno para mis comportamientos sociales. Sí, al igual que mis últimos mil intentos por ser sociable."

"¿Y qué pasara con Sugar snap y Brass Bolt y ..." Fizzle se quedó en silencio, tartamudeando sus últimas palabras. "Y-bueno... Yo."

Lavender sonrió. "Sí y ustedes son geniales. Bueno... me tomó un tiempo acostumbrarme al idiota conocido como Brass Bolt, pero no es del todo malo. Aun así, no puedo ir con mis amigos. ¿No crees que sería un poco, ya sabes, raro? "

Fizzle sintió como si sus esperanzas habían sido destrozadas. Las palabras cayeron sobre él como un piano desde el cielo. Sacudiendo su cabeza, la miró y trató de revertir la situación a su favor.

"Bueno, no creo que sea tan malo...", dijo, con su cara enrojecida por completo. "No hay nada de malo en ir con un amigo. Quiero decir, por lo menos son caras conocidas."

"Sí, las caras conocidas que veo todos los días. Además, ¿por qué iba yo a querer salir con cualquiera de mis amigos? Eso es un poco raro, ¿no te parece?"

Una vez más, se derrumbaron las esperanzas de Fizzle. Él se sentía tembloroso apunto de ponerse a llorar, pero decidió no hacerlo, a fin de evitar la sospecha.

"C-claro. ¿Por qué alguien consideraría la posibilidad de ir a la fiesta con un amigo? "Fizzle rió torpemente, evitando su mirada.

"Creo que podría ir yo sola", dijo Lavender. "Mamá puede obligarme a ir, pero ella no puede obligarme a salir con algún poni que yo no quiera."

"No creo que tengas que preocuparte por encontrar algún poni para que salga contigo", declaró Fizzle. "Eres lo suficientemente hermosa co..." Fizzle se congeló en ese lugar. Horrorizado, movía sus ojos mientras trataba desesperadamente de encontrar una forma de evitar lo que acaba de decir. "Bueno, lo que quiero decir es que habrá muchos sementales que te encuentren atractiva. Quiero decir, eres cool y divertida, cuidas bien de tu apariencia, incluso cuando te ensucias."

Lavender se limitó a sacudir la cabeza, golpeando Fizzle en la cara con su cola. Lo que era un gesto lúdico para Lavender hizo acelerársele el corazón a Fizzle. "Ja, que halagador. Aunque, dudo que me gustaría salir con esos sementales babosos de todos modos. ¿Has visto a algunos de esos tipos? "Lavender hizo arcadas. "¡Son horribles!"

Fizzle logro recomponerse y asintió con la cabeza. "Sí, supongo que sí." Fizzle respiró hondo y miró a Lavender a los ojos. "Hey, estaba pensando que podríamos ir a Sugarcube corner y comer algo. Así podremos hablar con Sugar Snap también. Ya sabes, si quieres y eso."

"¡No es una mala idea, de hecho!" Exclamó Lavender, trotando un poco más rápido. "Me vendría bien un batido para darle vida a este día aburrido. Apuesto a que esa bola de energía malcriada está manejando el mostrador el día de hoy."

Fizzle rió. "Esperemos que así sea."


"Cariño, ¿podrías ser tan amable de pasarme algo de tela color verde lima?"

Sweetie Belle trotó hacia Rarity, quien estaba centrada en coser un vestido con su máquina de coser.

"Aquí tienes," dijo Sweetie, poniéndolo junto a su hermana. "Listo siempre que lo necesite."

Rarity sonrió, apenas apartando la vista de su trabajo. "Gracias, cariño. Ahora, si no te importa, ¿podría decirme qué hora es? En realidad no lo he comprobado desde hace tiempo."

"No hay problema." Sweetie Belle miró hacia el reloj. "Ya casi son las 3:00 P.M."

Rarity pauso, mirando el reloj.

"¡Oh dios mío! ¿Ya es tan tarde? ¡Lavender volverá a casa en cualquier momento! "Ella duplicó su ritmo, empujando la tela a través de la máquina lo más rápido que podía ir. "¡No estoy ni siquiera cerca de terminar todavía! Se suponía que debía cumplir con mi cuota antes de que ella volviera, o al menos terminar la base. Tal vez pueda cortar algo de tiempo."

Sweetie Belle levantó una ceja y puso su pezuña en los hombros de Rarity. "¿Um, Hermana? ¿Estás bien?"

"Cariño, ¿¡podría por favor dejarme concentrarme!?" exclamó Rarity. "Estoy tratando de terminar esto antes de que ella regrese. ¡No tengo mucho tiempo! "Ella hizo levitar la tela hacia un maniquí diferente, agarrando una aguja de coser. "Ah y aún no he alimentado a Opal. ¡Twilight! ¡Twilight, ¿puedes oírme?!"

"¡Sí! ¿Cómo no podría escucharte si estas gritando al tope de tus pulmones?" Twilight asomó la cabeza por la puerta. "Supongo que es bastante metida en la zona en este momento."

"Se podría decir así", dijo Rarity, moviéndose frenéticamente. Agarró husillos y tela, trotando cerca de Sweetie Belle. "¡No tengo mucho tiempo para terminar este vestido antes de ya-sabes-quien llegue aquí! Sweetie, sostén éstos por un momento." Ella los soltó delante de ella, esperando que cogiera la carga que estaba sosteniendo. Sweetie logró atraparlos con su magia, balanceándose ligeramente de lo repentino que fue. "Twilight, ¿podrías hacerme un favor y alimentar Opal? La comida debe estar bajo el fregadero. A ella le gusta comer de su plato incrustado de diamantes y beber del regular. Por favor, no confundas esos dos."

Twilight asintió. "Sabes, cuando Spike se ofreció para limpiar la biblioteca para que yo pudiera venir y relajarme con mi cuñada, esperaba realmente poder relajarme con mi cuñada."

"Lo siento, Twilight, pero tengo que terminar la mayor parte de esto antes de que ella llegue. Créeme, después de esto tú y Sweetie Belle tendrán todo el tiempo del mundo para ponerse al día. Pero ahora, sólo necesito que me hagas este pequeñísimo favor."

"Está bien. Pero si Opal me araña una vez más, la comida será la última de sus preocupaciones." Twilight salió de la habitación, dejando a Sweetie para que lidiara su compulsiva hermana. Rarity luchó para mantenerse equilibrada, su magia comenzando a fallarle. Rarity continuó saltando alrededor de su cuarto de trabajo, haciendo que Sweetie Belle girara sus ojos.

"Rarity, ¿no crees que estás sobre exagerando un poco?"

"¡¿Sobre exagerando?! Mi hija tendrá un baile dentro de unas pocas semanas, ¡y apenas tengo algo listo para ella! ¡Simplemente debo darle el mejor conjunto posible para esta ocasión!"

"Pero el baile no es hasta dentro de algunas semanas," declaró Sweetie Belle, pasándole a Rarity sus materiales mientras los señalaba. "Tienes un montón de tiempo para hacerle algo."

"¡No, no lo tengo! Con tantos clientes como los que tengo, ¡apenas voy a tener tiempo para terminar tanto su vestido como los demás proyectos! Y quiero asegurarme de que el de Lavender sea el mejor."

"No sé si estamos hablando de la misma draconi, pero es un hecho que la Lavender que conozco no le preocupa el aspecto de sus vestidos. ¿Necesito recordarte cuán miserable se veía cuando la hiciste usar un pequeño vestido rosa con adornos cuando ella era pequeña?"

"Oh, ¿¡cómo podría olvidarlo!?" Rarity sonrió y abrió su Rubí de Fuego para mostrar una imagen de Lavender con ese vestido. "Cada vez que me siento mal, abro esto y lo miro. Se veía tan adorable con ese vestido." Rarity suspiró, presionando su pezuña contra una imagen de ella y Spike dándose un beso. Después de recordar el pasado, ella miró a Sweetie Belle. "¿A ella realmente no le gustaba ese vestido?"

Sweetie Belle sacudió la cabeza. "Ella se lo quitó tan pronto como llegó a casa. Ella sólo lo usaba porque no quería que estuvieras triste, junto con sus otros vestidos que tu pensabas que le gustaban."

"Oh." Rarity bajó el vestido a medio terminar. "Ella te cuenta todo, ¿no?"

"¡Me envía correo al menos una vez a la semana!" Sweetie Belle le hizo un guiño a Rarity, envolviendo su casco delantero sobre sus hombros. "Mira, ella no odia a tus vestidos. Te puedo decir de primeras que ella aprecia el esfuerzo que pones en tus vestidos. Ella sólo quiere que te tomes menos tiempo haciéndolos tan bonitos y tal vez sólo hacerlos un poco más simples. Ella no es tan exigente como tú, ¿sabes?"

Rarity resopló. Sin embargo, se sacudió y la abrazó.

"Supongo que podría hacer algo un poco menos complejo." Rarity miró el vestido sin terminar y suspiró. "Estoy segura de que todavía puedo hacer algo realmente bueno a partir de esto."

"Eso es todo lo que realmente ella quiere, Rarity."

Rarity rió. "Oh y yo que pensaba que a ella realmente le gustaban mis vestidos. Bueno, al menos podrá recibir una grata sorpresa de este vestido, ¿no?"


"¿Cuánto quieres apostar a que mamá está ocupada tratando de hacerme alguna tontería frufrú de nuevo?" Lavender rió, sentada en una de las mesas al interior de Sugarcube corner con Fizzle. Sugar Snap revoloteó cerca de su mesa, riéndose para sí misma.

"Sí, bueno, la señora Rarity si que sabe cómo hacer un vestido bien hecho", dijo Sugar Snap. "Me encantaría que ella me hiciera un vestido para el baile. ¡Imagínenme a mí en alguno de esos brillantes vestidos bonitos que ella hace para sus clientes!"

Lavender descansó su codo sobre la mesa y su garra en su barbilla. "¿Y por qué es que tu iras al baile? Ni siquiera vas a nuestra escuela."

"¿Por qué?, es muy sencillo, Lavender." Sugar Snap agacho a la altura de sus cascos, sonriendo diabólicamente. "Quizás no vaya a su escuela, pero me gusta participar en eventos sociales de esta índole. ¿Cómo si no voy a ser capaz de brillar si no voy a estas reuniones de jóvenes?"

"¡Oh, sí, se me olvida! Eres la reina de llamar la atención. Mi error por pensar que podrías quedarte fuera del centro de visión de un semental por más de cinco segundos."

Sugar Snap le sacó la lengua a Lavender y se alejó de ella. "Por lo menos, no soy una marimacho antisocial como a tu. Puedo mantener mi importancia alrededor de los demás mejor que tú. Por otra parte, es más fácil para una belleza natural."

"Superficial y siempre en el centro de atención. De tal madre, tal hija, siempre dicen."

Sugar Snap se rió. "Bueno, de seguro nunca lo has experimentado." Ella sacó una libreta de su delantal. "Pero por mucho que me encantaría seguir charlando con ustedes más tiempo, estoy apurada, Asi quee... ¡Ordenen!"

Fizzle ordenó primero. "Yo quiero un flotante de cerveza de raíz."

"Yo también," dijo Lavender, "solo que sin chocolate, con chispitas y trozos de galleta. Ah, y que estén bajo la soda!"

"Sólo tú eres tan extrañamente específica con lo que quieres. Muy bien, debería estar de vuelta en un minuto." Sugar Snap voló detrás del mostrador y entró en el cuarto de atrás.

Lavender se rió entre dientes, mirando de nuevo a Fizzle. "Nunca ni en mil años imaginaria que sería la mejor amiga de una reina del drama como ella. Ahora, como te decía, ¿por qué no vas por ti mismo?"

Fizzle golpeaba la mesa, apenas haciendo contacto visual con Lavender. "Bueno, la idea pasó por mi mente. Sin embargo... A mí... No me importaría ir con alguien más si es posible."

"¿Ah, sí?" Lavender se acercó más, intrigada. "Entonces, ¿quién es la yegua te gusta?"

Fizzle se echó hacia atrás. "Bueno, no es exactamente una yegua."

Las orejas de Lavender se animaron y sus ojos se expandieron. "¿Eh. No te creía del tipo de poni que se interesaría en sementales, pero bueno, si eso es lo que a ti te gusta... "

"¡No! ¡No es un semental tampoco!" Fizzle gritó, al instante lamentándolo.

"Bueno, lo siento. No quise dar a entender nada con eso. Es sólo que, si no estás interesado en una yegua, entonces ¿en quién está interesado?"

Los ojos de Fizzle vagaban por el lugar. Cada vez que miraba a Lavender, su corazón empezaba a acelerarse. Ella tenía sus dos garras presionadas contra su cara, esperando su respuesta. Estaba temblando, frotándose las pezuñas mientras trataba de formar las palabras adecuadas en su mente.

"Bueno... yo-"

Antes de que pudiera terminar, un fuerte ruido similar al de un lanza confetis para fiestas, sonó debajo de la mesa. El confeti también apareció. Lavender miró debajo de la mesa, pero allí no había nada.

"Que en el-" Al mirar hacia arriba, fue recibida por una sonriente, cara rosada, haciéndola saltar hacia atrás que casi la hace caerse de la silla.

"¡FELICIDADES!" El poni saltaba sobre la mesa, lanzando confeti alrededor. "¡Tú eres nuestro cliente tres millonésimo!"

"¿Pinkie?" Lavender sacudió su cabeza. "¿De dónde apareciste?"

Pinkie Pie se rió. "¡Y ya que has cumplido con nuestra meta súper especial, te has ganado un séxtuple, cubierto de chocolate y caramelo, espolvoreado-deluxe tazón de helado Neapolitano gratis!"

"En serio, ¿Cómo es que haces eso? ¿Tienes algún tipo de compartimento bajo la-" Las orejas de Lavender se animaron, finalmente captando lo que Pinkie Pie acababa de decir. "Espera, ¿séxtuple? ¿Algo así como seis?"

"¡Claro que sí!" Pinkie se volvió hacia Fizzle. "¡Y bueno, ya que Fizzle viene contigo, él puede tener su propio helado también!"

Fizzle negó con la cabeza. "Bueno, eso es un montón de helado y yo realmente no quiero tanto."

"Bueno, puedes compartir conmigo el que me gane entonces", sugirió Lavender.

"¿E-enserio?" Fizzle sintió su garganta secarse. "¿T-tu compartirás conmigo?"

"¿Por qué te sorprende?", Preguntó Lavender, riendo. "Quiero decir, podrías comer un poco en vez de esperar por el flotante de cerveza. Además, ¡helado gratis! Si dices que no, entonces no eres tan brillante como dices ser."

Fizzle estaba bastante acostumbrado a sus bromas. Antes, cuando era un potrillo joven, sus palabras le habrían desmoralizado. Recientemente, encontraba consuelo y alegría en su sarcasmo. Su rostro enrojeció mientras asentía. "Supongo que eso tiene sentido."

"¡Genial!" Pinkie saltó de la mesa y trotó hacia el mostrador. "¡Volveré..."

Tan pronto como se fue, reapareció con un tazón de vidrio con altos montículos de helado cubiertos con lo prometido.

"... Ahora mismo!"

Pinkie colocó dos cucharas en el interior del recipiente. Lavender agarró la suya y tomo algo del helado llevándoselo a su boca. Ella silbaba de alegría, trayendo una sonrisa aún más amplia a la cara de Pinkie.

"Tengo que decírtelo, Pinkie, no sé cómo lo haces," Lavender dijo mientras seguía a cavando a través del postre con gran velocidad.

"¿Qué quieres decir?", Preguntó Pinkie. "¿Estás hablando del helado? ¡Eso es realmente fácil, tontita! Basta con echar seis cucharadas, verter el chocolate y caramelo sobre ellas y añadir algunas coberturas adicionales! ¡Es sorprendentemente simple!"

"No, quiero decir, ¿cómo puedes ser tan ágil mientras que cargas no uno, sino dos ponis?"

"¡Oooooooh!" Pinkie se rió y se frotó el estómago. "¡Siempre he escuchado de otros ponis que te quita tanta energía, pero yo no veo cómo! ¡Me siento excelente!" Golpeo sus cascos delanteros y traseros, prácticamente flotando en el aire. "¡Quiero decir, claro, a veces me pongo un poco de mal humor, pero eso no sucede muy a menudo. La cosa más extraña que he hecho desde que he estado embarazada es comer helado con queso cheddar fundido y ya lo había hecho antes de todos modos! Loco, ¿no?"

"Sí, seguro que eso es interesante", dijo Fizzle, frotándose la nuca con una pezuña mientras trataba de comer un poco del helado. Sin embargo, con la velocidad a la que Lavender iba, dudaba de que sería capaz de comer mucho. "¿Ha decidido ya cómo va a nombrar a sus hijos?"

"Bueno, tenemos algunas ideas de nombres para los dos", dijo Pinkie. "Pokey sugirió que esperáramos a ver de qué género son nuestros bebés a través de algo llamado... um..." Pinkie golpeó un casco contra su frente. El sonido era hueco, como si no hubiera nada en su cráneo.

"¿Un ultrasonido?" sugirió Fizzle.

"¡Sí! ¡Esa cosita! ¡Una vez que tengamos eso, vamos a finalmente ser capaces de nombrar a nuestros hijos!"

"Sólo oremos para que sean potrillos", dijo Lavender con un bocado de helado. "Lidiar con los potros es mucho más fácil que lidiar con yeguas. Son más baratos de cuidar, también."

Pinkie rió, palmeando a Lavender en la cabeza. "¡Oh, no seas tonta, Lavy! Ya sea se trate de un niño o una niña, ellos serán un haz de luz de sol. ¡No puedo esperar! ¡Es por eso que me tomé la libertad de hacer una larga larga larga larga lista con muuuuchos de nombres! Cakey, Sugar, Spice, Popper, Flour, Pierce, Pinkie Jr., Pokey II, Cherry, Grape, Melon, Cushion, Pi-"

"Está bien, está bien, captamos la idea", dijo Lavender. "Tienes un montón de nombres previstos para ellos."

Pinkie asintió frenéticamente. "¡Y esos no son ni la mitad de la lista. Tengo como trescientos nombres más para nombrarlos a ellos! ¡No sé cómo voy a averiguar el cómo nombrarlos! ¡Hay tantas opciones!"

"¿No cree que hubiera sido más fácil si se hubiera... bueno... limitado a solo algunos nombres?", preguntó Fizzle.

"Entonces yo no tendría suficientes opciones para elegir", dijo Pinkie Pie. "¿Qué pasaría si no puedo encontrar un nombre para mi hijo? Un poni sin nombre. ¡Eso sería una locura!"

Lavender y Fizzle no intentaron responder ante eso. Estaba más allá de su capacidad de entender la locura que era Pinkie Pie, y francamente, estaban mejor dejándola ser. No es que les importara. Ya les había proporcionado una gran fuente de entretenimiento, así como un tazón gigante de helado.

"Bueno, ustedes dos disfruten de su helado. ¡Voy a ayudar a los Cakes con su más nueva creación! "Pinkie Pie se lamió los labios, la baba goteaba de su lengua. "¡Mmm... Delicia de Brownie de fresa!"

Ella saltó, dejando Lavender y Fizzle solos de nuevo. Fizzle miró a Lavender, mirándola como perforaba a través de la última parte de helado de chocolate que quedaba. Él realmente no consiguió gran parte del postre. La mayor parte se fue por la garganta de Lavender. Todo lo que quedaba era la mayoría del helado de fresa que ella no se molestó en comer. Aun así, no le importaba. Él podría haberse quedado sin helado siempre y cuando él estuviera cerca de Lavender.

Ella lo miró, su cara manchada de vainilla y chocolate. "Um, ¿vas a comer algo, o solo vas a mirarme mientras termino?"

Fizzle negó con la cabeza y torpemente agarró su cuchara, enterrándola en el helado. A pesar de que todavía estaba comiendo del postre, miró a Lavender mientras continuaba. Sólo ella podía hacerlo sonrojar, incluso cuando su cara era un desastre descuidado.

"Así que, ¿puedo considerar que disfrutaste de la recompensa promocional?" Sugar Snap voló hacia los dos, sorbiendo de dos pajitas. Ella estaba bebiendo de los flotantes de cerveza de raíz que Lavender y Fizzle habían ordenado originalmente, sonriendo alegremente.

"Guau. Eres una trabajadora terrible, Sugar Snap", bromeó Lavender. "¿De verdad vas a comerte los pedidos de tus clientes frente a ellos?"

Sugar Snap giro los ojos. "¡Oh, por favor! Ustedes no se iban a comer estos de todos modos, así que ¿por qué debería dejar que se desperdicien?"

"Tú no lo sabes," Lavender contrarrestó. "Tal vez yo quería ambos."

"¿Sin embargo, realmente los querías?"

Lavender se tragó el último trozo de su helado, eructando ruidosamente. Con una amplia sonrisa dentada, ella respondió: "Pues no. Solo sentía ganas de molestarte."

"Lo supuse. Además apuesto a que te comiste la parte del helado que le tocaba a Fizzle, también."

"No es como si él estuviera tratando de desafiarme", dijo Lavender, limpiándose la cara con su garra." Además, yo le guarde un poco. Él puede unirse y terminar cuando le plazca. Y si yo estoy comiendo demasiado, siempre puedo comprar un poco más."

Fizzle negó con la cabeza. "No, está bien. Sinceramente, no quiero comer mucho de todos modos. Come todo lo que quieras. Yo comeré lo que quede."

Lavender sonrió. "¡Genial! He tenido una fuerte ansia por comer algo dulce recientemente. "Ella continuó con el helado. "Sabes, me gustaría que hubiera más sementales como tú, Fizzle."

El rostro de Fizzle se puso color carmesí. Escondió su rubor detrás de los montículos de helado de fresa. "¿L-lo dices enserio?"

"No lo diría si no fuera verdad. Al menos tú eres realmente agradable, no como un idiota que intenta actuar mejor que otros. También me ayudaste a pasar esos controles. Gracias. Mi mamá me habría matado si los hubiera fallado."

Lavender se rió entre dientes, comiendo más del helado mientras que Fizzle la miraba con los ojos entrecerrados. Todo en ella fue amplificado y embellecido por diez mientras la miraba. Sus ojos, su melena, sus garras y cola esponjosa, su personalidad; hacia que su corazón volara. Era enloquecedor el pensar tanto en ella, pero no podía evitarlo. Se maldijo por no ser capaz de hablar con ella correctamente.

"¡Hey, Fizz! Eres bueno con los brebajes químicos, ¿verdad?", Preguntó Sugar Snap, sacándolo de su trance.

"Um, sí, supongo", respondió. "Quiero decir, tengo una cutie mark basada en eso, por si no fuera evidente."

Fizzle mostró su cutie mark, que era un frasco rebalsado con burbujas de líquidos burbujeantes.
Sugar Snap asintió y ella bajo hasta sus cascos. "¡Claro, claro! Si no vas a comer el helado, me gustaría que vinieras conmigo. ¡Tal vez puedas encontrar alguna mezcla impresionante para una nueva línea de soda!"

Fizzle miró a Sugar snap con ojos increíblemente anchos. "¿T-tu realmente necesita mi ayuda con algo?"

"¡Sí por supuesto!", Dijo. "Mejor tener a un poni que sabe lo que está haciendo, ¿no te parece?"
"Sí." Fizzle se bajó de su asiento y siguió a Sugar snap. Miró de nuevo a Lavender, quien estaba demasiada ocupada enterrándose a sí misma en el helado como para preocuparse por que la dejara. Sugar Snap miró a Lavender y luego nuevamente a Fizzle, su sonrisa fundiéndose en una expresión más estoica. Solo eso basto para poner nervioso a Fizzle.

"Um... así que... ¿Qué tipo de bebida es la qué quieres hacer?", Preguntó Fizzle. Sugar Snap no contestó, cruzando sus cascos delanteros sobre su pecho. Fizzle dio una patada al suelo y sonrió nerviosamente. "Bueno, en realidad sólo depende de lo que quieras. Fácilmente puedo decirte cómo hacer una cola, pero si va a ser un sabor de crema, junto con fruta, te sugiero fresa o-"

"No le has preguntado todavía, ¿verdad?"

Fizzle se congeló. Su cabeza cayó mientras suspiraba. Eso era lo último de lo que quería hablar, pero, pensando en ello, debería haber sido evidente desde el principio.

"No." Él levantó la vista para verla sacudiendo la cabeza y haciendo un audible clic con su lengua. "¡P-pero lo estoy intentando! Es solo que... yo no me atrevo a hacerlo."

"Tratar no es suficiente", le grito Sugar Snap. "¡Quiero ver acción! ¡Quiero ver determinación! ¡Y mejor aún, quiero verlo hoy, aquí y ahora!"

Las piernas de Fizzle empezaron a temblar, su rostro cada vez más enrojecido. "P-pero yo-"

"Me estoy cansando de tus peros, Fizzle. Dices que realmente te gusta ella y sin embargo, después de todos estos años todavía no le has dicho lo que sientes. Invitarla a salir al baile es el primer paso para conseguir a la ye-erm, draconi de tus sueños, ¡y solo lo estas arruinando!"

"Pero de camino hacia acá, ella dijo que nunca iría con un amigo porque sería raro."

Sugar Snap agitó sus pezuñas he hizo una pedorreta. "¿De verdad crees que piensa eso? ¡A nosotras las chicas nos gusta hacérselas difícil para que ustedes realmente tengan que luchar por nosotras! Apuesto a que si le preguntaras, ella diría que sí de inmediato"

Fizzle se frotó su lanuda melena y la miró de nuevo. Casi toda su cara estaba cubierta con helado de colores mezclados. Él sintió que su corazón detenerse sólo para mirarla comer descuidadamente, tan raro como lo era aquel pensamiento.

"Yo-yo no sé..."

Sugar Snap agarró la cara de Fizzle, lo que le obligó a mirarla. "¡Mira, tu puedes hacerlo, Fizz! Eres como, ¡su mejor amigo en toda Equestria!"

"Yo pensaba que esa eras tú", murmuró Fizzle.

"Bueno... mejor amigo masculino. Ella piensa muy bien de ti, ¿por qué no ir a por ello? Quiero decir, lo peor que podría hacer es decir que no."

"Ella además podría reírse de mí, también" añadió Fizzle, lo que le valió una bofetada en la cara.

"¡No! Nada de pensamientos que te impidan pedírselo. ¡Lo digo en serio! Si no lo haces, ¡voy a etiquetarte como el mayor pelele en toda Equestria!"

Fizzle suspiró, con las orejas caídas. Sabía que Sugar Snap tenía buenas intenciones, pero a veces sus métodos parecían un poco demasiado drásticos a veces. Sin embargo, ella tenía un punto. Él nunca iba a tener a Lavender si estaba demasiado asustado de su reacción. Respirando profundo, se soltó a sí mismo de las garras de Sugar Snap.

"Tienes razón." Él sacó pecho y sonrió. "Voy a invitarla al baile. No puede ser tan difícil."

"¡Ese es el espíritu! Ahora, ¡ve a por ella!"

Sugar Snap empujó a Fizzle hacia su meta, casi haciéndole perder el equilibrio. Tragó saliva y continuó hacia Lavender, quien se estaba limpiando el exceso de helado de su cara. Su corazón golpeaba contra su pecho y sus cascos se sentían pesados. Todo parecía congelarse a su alrededor. Lo único que importaba en ese momento era Lavender.

Está bien, puedes hacerlo, pensó Fizzle. Es sólo un tonto baile. Eso es todo. Puedes fácilmente pedirle que vaya sin ningún problema. Sólo tienes que ir, preguntarle si ella quiere ir al baile contigo y esperar su respuesta. Ella no te va a morder. Ella no te odiará. Ella no se va a reír... Bueno, tal vez ella se va a reír, ¡pero a quién le importa! Ella seguirá siendo tu amiga. No perderás nada, pero si lo haces bien, podrás ganarlo todo. ¡Simplemente hazlo. Hazlo, idiota!

Él se golpeó contra la silla de Lavender, sacudiéndose hacia atrás y ruborizándose después de darse cuenta que no estaba prestando atención hacia donde iba.

Lavender levantó una ceja. "Hey, ¿necesita gafas o algo? ¿Cómo es que te estrellas contra una gran, draconi púrpura en una silla?"

"Oh… um... lo siento." Fizzle retrocedió un poco antes de sacudir su cabeza y volverse a mirarla a ella. Esta era su oportunidad. El tiro que necesitaba.

"Hey... Lavender, ¿puedo preguntarte algo?"

"¿Sí?" Lavender lo miró con ojos impacientes, rascándose la melena. "¿Qué quieres?"

Fizzle se sacudió de lado a lado. "Y-Yo sólo quería saber si... erm... Si..."

"¿Sí, Fizzle?"

La belleza de Lavender se intensificó una vez más. Esta vez, sus ojos brillaban, su melena resplandecía, y su sonrisa parecía bordear las líneas de seducción e inocencia. Para empeorar las cosas para él, su parpadeo fue rápido y acogedor, haciendo que su corazón se acelerara hasta el punto en que ya no podía sentirlo más.

"Yo... yo sólo quería saber si, um..." Fizzle tartamudeo con sus palabras, reduciéndolas a un manojo de nervios. "Yo quería saber... Si quisieras estudiar un poco el día de hoy. Ya sabes... ¿en tu casa?"

Fizzle podia escuchar como Sugar Snap golpeó sus cascos delanteros contra su frente. Él se estaba abofeteando a sí mismo internamente por su cobardía, pero no podía compensarlo en ese momento. Lo único que podía hacer era continuar con su metedura de pata y esperar una respuesta de Lavender.

"¿En serio?", Dijo Lavender, perpleja. "Tú de todos los ponis querrías estudiar durante el fin de semana." Lavender se puso una garra en la mejilla. "Sin embargo, esta prueba parece un poco difícil. Supongo que podemos estudiar un poco hoy. ¿Quieres ir ahora?"

Fizzle asintió, permaneciendo en silencio, de la vergüenza.

"¡Bien!" Lavender saltó de la silla y caminó hacia Sugar Snap, pasándole seis bits mientras le sacaba la lengua. "Por los flotantes de cerveza que se suponía que nos traerías."

"¡Ja, Ja!" Sugar Snap contó los bits y los colocó sobre el mostrador. "Que dulce que pagues de todos modos. Voy a pasar por allá cuando salga del trabajo si quieres."

"Genial". Lavender se despidió. "¡Nos vemos, Sugar Snap!"

Sugar Snap se despidió de Lavender con una sonrisa, esperando a que llegara a la puerta. Una vez que se aseguró de que Lavender no estaba prestando atención, miró a Fizzle, sacudiendo la cabeza con disgusto. "Veeerrrggooonsooozoooo."

Fizzle bajó la cabeza. "Lo sé."

El siguió a Lavender hacia la boutique, mentalmente reprochándose a sí mismo. Sólo otro día de Fizzle: en compañía de la dracony a la que adoraba, pero incapaz de decirle lo mucho que adoraba esa compañía.


"¿Crees que es lo suficientemente bueno?"

Rarity levantó el vestido, su melena despeinada y visiblemente estresada. Sweetie Belle y Twilight Sparkle inspeccionaron su trabajo, tomándose su tiempo. La espera hacia a Rarity aún más ansiosa.

"¡Oh, por el amor de todo lo que es bueno, solo díganme!"

"Está bien, está bien," dijo Twilight. "¡Cálmate! Estás actuando más loca que... "Ella se sonrojó ligeramente. "¿Sabes qué?, no voy a terminar esa frase."

Sweetie Belle rió. "Bueno, creo que hiciste un buen trabajo con este, ¡Hermana! ¡Estoy segura de que a Lavender le encantará!"

Preguntó Rarity, "¿De verdad lo crees?"

Sweetie Belle asintió.

"Opino lo mismo", añadió Twilight. "Como ella dijo, algo sencillo y agradable le encaja a Lavender mucho mejor que un vestido con incrustaciones de diamantes, ¿no te parece?"

Rarity sonrió, un tinte de color rojo en la mejilla. "Pensándolo bien, ella probablemente sólo se los hubiera comido, ¿no es así?"

Ellas asintieron y se rieron, iluminando sus cuernos.

"Así que, ¿dónde quieres que escondamos este maniquí?", Preguntó Sweetie.

Rarity se frotó la barbilla. "¿Qué tal detrás de las cortinas de la demostración?", Sugirió. "Lavender no se ha vuelto a meter allí desde que era una pequeña. Y dudo que vaya a empezar ahora."

"¡Entendido!" Sweetie Belle encerró el maniquí con su magia. "¿Twilight?"

"Lista cuando tú lo estés", respondió Twilight.

Movieron el maniquí al mismo ritmo, trotando lentamente hacia las cortinas. Rarity utilizó su aura para agarrar el extremo de la cortina y empujarla a un lado, permitiéndole a Twilight y Sweetie acceder fácilmente a la parte de atrás.

"Ahora, pónganlo en algún lugar bien atrás. No debe notarse o ella podría sospechar", dijo Rarity.

Sweetie Belle giro los ojos. "Creo que sabemos cómo ocultar algo, Rarity. ¿Cómo crees que yo y Lavender colamos esas arañas mascotas aquí cuando éramos jóvenes?"

Los ojos de Rarity temblaron. "¡¿Fuiste tú quien dejó entrar esas cosas sucias aquí?!"

"Bueno..." Los ojos de Sweetie Belle vacilaron. Twilight se rió de la incómoda situación en la que se había metido. El deseo de Sweetie de cambiar el tema se cumplió cuando oyó la puerta crujir al abrirse.

"Oh, hablando de mi sobrina favorita, debe ser ella ahora mismo. Deberías ir a verla mientras terminamos ocultar esto."

"Espera... ¿ella está en casa ya? ¡Por favor, apúrense! ¡Iré a retenerla!" Rarity salió hacia la sala de estar más rápido de lo que la creían posible.

Twilight y Sweetie Belle se miraron la una a la otra, manteniendo sus risas. "Wow, mi hermana es un desastre cuando ella está haciendo algo", dijo Sweetie Belle. "Incluso yo no entiendo su nerviosismo ¡y eso que tengo que presentarme ante los ponis en el escenario!"

"Bueno, así es como nuestra es hermana", dijo Twilight con una sonrisa. "No es que me queje. Es muy divertido ver su trabajo."

Los dos compartieron una risa y colocaron el maniquí en una ubicación discreta detrás de las cortinas.

"Hablando de escenario, ¿cómo va tu carrera, Sweetie?", Preguntó Twilight. "Me temo que no hemos tenido mucho tiempo para hablar entre nosotras, recientemente."

"Está bastante bien, Twilight," dijo Sweetie Belle. "Además eres una princesa y todo y yo no quiero molestarte cuando estás ocupada."

"No es un problema, en absoluto", dijo Twilight, agitando su casco delantero. "Estoy más que feliz de pasar tiempo con mi cuñada, especialmente con una tan talentosa como tú."

"Bueno gracias, Twilight," dijo Sweetie. "¡No puedo creer que me dejaran salir por una semana para visitarlos a ustedes chicos! Tengo un concierto la semana que viene y se supone que debería estar practicando para mi nuevo single."

"¡Eso es maravilloso!"

Sweetie Belle asintió. "Está fuertemente inspirado por mi prometido. Como puedes ver, pronto voy a ser una yegua felizmente casada. Estamos planeando tenerla aquí en Ponyville por tema de simplicidad." Sweetie Belle levantó la pezuña, mostrando su anillo de casco de oro con una perla brillante en el centro.

"¡Es hermoso!" Twilight preguntó: "¿Supongo que el suertudo semental es Half Note?, ¿correcto?"

Sweetie Belle asintió, sonrojándose con locura. "Él fue tan romántico. Allí mismo, en el escenario después de mi actuación de hace dos meses." Ella suspiró soñadora, pensando en el recuerdo de aquel día memorable.

"No puedo esperar más, y apuesto a que Lavender no puede esperar tampoco. Y ya que estamos en ese tema, probablemente deberíamos ir a decirle hola. Apuesto a que ni siquiera sabe que estás aquí todavía."

Sweetie Belle sonrió, asegurándose de que el vestido quedara oculto cuidadosamente detrás de las cortinas. "Por supuesto. Esta será una agradable sorpresa para ella."

Las dos caminaron hacia la sala de estar para saludar a la joven draconi. Lavender estaba de pie junto a Fizzle, hablando con su madre. Ella ladeó la cabeza hacia un lado, y vio a Sweetie Belle y de inmediato sonrió.

"¡No puede ser!" Lavender pasó de Rarity corriendo a los cascos de su tía, quien la abrazó. "¿Qué estás haciendo aquí? Pensé que tenías algún tipo de concierto para el cual practicar."

"Sí, y ese es todavía el caso, pero siempre tengo tiempo para mi sobrina favorita." Sweetie Belle observó como la cola de Lavender se movía rápidamente. Su sobrina tenía un férreo agarre sobre ella, abrazándola fuertemente. "Además, siempre puedo practicar aquí. Puede ser que necesite a un crítico con un buen oído para la música. ¿Adivina en quién estoy pensando?"

Lavender se rió entre dientes. "Confía en mí, no necesitas mi ayuda con eso. Sólo quiero escuchar a la mejor cantante en Equestria." Lavender se giró hacia Fizzle, haciendo un gesto para que se acercara. "Hey, Fizz, que has conocido a mi tía antes, ¿no? ¡Ella es una cantante muy popular!"

"S-sí lo sé", dijo Fizzle, caminando hacia ella. "Buenas tardes, Sra Sweetie Belle. Princesa Twilight."

Fizzle comenzó a inclinarse ante Twilight, quien tendió sus cascos. "No hay necesidad de eso aquí, joven semental", dijo con una sonrisa. "No tiene que ser tan formal a mi alrededor. Si Lavender puede hablar conmigo casualmente, tú también puedes."

Las orejas de Lavender se animaron cuando alzó la vista y vio a Twilight. "Oh, lo siento, tía Twi." Caminó hacia ella y la abrazó también.

"No te preocupes por eso, Lavender. Puedes verme en cualquier momento que quieras. No puedes ver a Sweetie Belle tan frecuentemente, por lo que me esperaba una reacción así."

Lavender sonrió, abrazando a Twilight tan bien como lo hizo con Sweetie Belle. A diferencia de Sweetie, Twilight no estaba acostumbrada a los abrazos de Lavender, y se sintió constreñida y aplastada. Le tomó cada onza de control para no hacerle palanca a esas fuertes garras de ella. Ella no quería herir a Lavender diciéndole que ella era un poco demasiado fuerte para un simple abrazo, así que sólo lo soportó.

Eso y fue una buena nota mental sobre la fuerza física de draconis.

Lavender soltó a Twilight y miró a su alrededor. Algo faltaba en el paisaje. Una cierta mascota rechoncha no estaba cerca. Lavender se metió los dedos en la boca y silbó. "¡Hey, Opal! Ven aquí, chica."

Ella oyó un maullido débil que venía desde la cocina y el sonido de las patas golpeando contra el suelo. Lento pero seguro, Opalescence entró en la sala, saludando a Lavender al rozarse contra sus piernas. Por desgracia, muy a su disgusto, Lavender decidió recogerla. Ella gruñó con desdén, pero encontró el esfuerzo por alejarse, inútil.

"Bueno, ¿No te has puesto un poco gordita a largo de estos años?," bromeó Lavender. "Creo que mamá tiene que dejar de darte tanta hierba gatera."

Opal gruñó, lamiendo a Lavender independientemente. Sus burlas eran lo suficientemente molestas para enojarla, sin embargo, era extrañamente encantador. Sin embargo, muy pronto, empezó a agitarse, lista para ser bajada.

"¡Oh, está bien! Te dejaré abajo, pequeña felina quisquillosa" Lavender bajó a Opalescence al suelo, quien de inmediato se puso de espalda, levantando sus patas. Lavender negó con la cabeza, riendo.

"Oh, eres patética, ¿lo sabías?" Lavender se inclinó y le rascó el estómago, presionando ligeramente con sus afiladas uñas. Opal ronroneó, formándose una sonrisa en su rostro mientras ella era mimada. "Hey, Fizzle, ¿por qué no la acaricias?"

Fizzle trotó cerca de la gata y trató de tocar Opal. Ella pateó a Fizzle, gruñendo.

"Ella no es tan agradable conmigo, ¿eh?", Preguntó Fizzle, inclinándose hacia atrás con una expresión nerviosa.

"Aww. Ella sólo es una pequeña gatita celosa, ¿no es así? "Opal seguía mirando a Fizzle mientras ronroneaba por el masaje de Lavender. Como continuó, Lavender alzó la vista hacia Rarity, dándose cuenta que a su bienvenida normal le faltaba alguien y que había dos visitantes.

"¿Dónde está papá?", Preguntó Lavender.

"Oh, él está en la biblioteca ayudando a limpiar de manera que Twilight y Sweetie Belle puedan tener algo de tiempo de calidad hoy", explicó Rarity. "Estoy segura de que quieres disfrutar el resto del día con ellas también, ¿no?"

Lavender asintió. "Por supuesto que sí. Pero podría tener que esperar un poco de tiempo. Fizzle quería estudiar conmigo un poco el día de hoy."

"Sí, pero no quiero entrometerme si quiere pasar un tiempo con tu familia. Puedo simplemente volver a casa."

Lavender tomo a Fizzle y lo acerco hacia ella. "Tonterías. Ya estás aquí, así que también deberías quedarte. Además, puedo hacer buen uso de ti."

Rarity contuvo su risa, viendo al nervioso Fizzle asentir. "Bueno, ustedes dos deberían irse de aquí entonces. Les voy a hacer algunos bocadillos en caso de que tengan hambre. ¿Qué les parece el apio y mantequilla de maní?"

"Sí, señora Rarity", dijo Fizzle. "Le agradezco su amabilidad."

Lavender la miró con ojos suplicantes. "Mamá, me gusta el apio y todo, pero ¿no tienes algo mejor, como salmón... o algo así?"

Rarity negó con la cabeza. "Lavender, ya te he dicho que no puedes comer pescado todo el tiempo, ni vas a comerlo en cada cena. Sin embargo, porque estoy de buen humor hoy, voy a considerar cocinarte algunos para la cena, pero sólo si no me sigues insistiendo."

Las orejas de Lavender cayeron. Pateó su garra contra el suelo. "Sí, sí. No te voy a molestar más al respecto."

"Bien." Rarity empujo a Lavender hacia las escaleras. "Ahora, muévanse. Tú y Fizzle tienen mucho que estudiar y quiero asegurarme de que obtengas una buena calificación en el examen. ¡No vengas abajo hasta que hayan completamente terminado, ya!"

Lavender suspiró y miró a Fizzle. "Ya oíste a la jefa. Vamos a mi habitación por un rato."

"Está bien." Fizzle trotó junto a Lavender, todavía ruborizado pero no tan nervioso como él alguna vez lo fue. "Entonces, ¿qué debemos estudiar primero? Parecía como si tuvieras problemas con las diferentes reacciones químicas."

"Sí, o aquellos estúpidos elementos sintéticos. ¿Cómo en Tartaro-"

"Lavender, cuida tu boca", ordenó Rarity, haciendo temblar a Lavender.

"Em, ¿cómo es que los solucionas?", Preguntó Lavender.

"Bueno, no es tan difícil, de verdad. Sólo hace falta un poco de memorización ", dijo Fizzle.

Lavender y Fizzle subieron las escaleras, discutiendo sobre que iban a estudiar primero. Mientras subían las escaleras, Rarity se rió para sí misma.

"Me pregunto si ese chico se lo dirá algún día. Ella parece tan... ajena a los evidentes signos."

"Algo así como lo eras tú. ¿No? ¿Rarity? "Twilight puso un casco en la espalda de Rarity, sonriendo de oreja a oreja.

Rarity miro a Twilight con intenciones malignas. "Oh, cállate."