Buenas… (Las tienen [¿Lol?] ) noches, tardes, días ~~ lo que sea en su localiseishon xD Bueno, ¡aquí la segunda parte de mi fanfic "Simples Sentimientos"! Espero que la historia esté siendo de su agrado y bueno, no sean tan duros que, como dije, en el capitulo anterior (y CREO que no se publicó, que extraño) aun no soy tan buena en esto de la redacción y a veces también me descuido en la ortografía. Aún así, quiero dar todo mi esfuerzo para que esta historia quede lo más perfecta posible. Sin más que decir ¡Que disfruten el capítulo! ^-^
PD: Se aceptan críticas constructivas, nada de insultos porque me duele mi kokorito :'v
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Averiguando.
Diana simplemente no sabía qué pensar, seguía corriendo velozmente hacia el patio trasero del Instituto. "¡Al carajo! ¡¿Por qué me siento de ésta manera?! ¡No me importa lo que Leona haga con su maldita vida!" –Se dice más que furiosa consigo misma, toca su pecho y se detiene al haber llegado al patio trasero. Jadeando, recarga su hombro en un árbol y toma un respiro. "Leona" –En un pensamiento repentino golpea con fuerza el árbol y se sienta enfrente de él recargándose, trata de calmarse y se cubre el rostro con las palmas de sus manos "¿Qué te está pasando Diana? ¡Deja de sentirte así!" – Una lágrima involuntaria recorre su mejilla. Diana quería gritar de desesperación, sabía tal vez lo que sentía, no era nada tonta, pero ella quería negarlo, no quería aceptarlo y mucho menos el que los demás se dieran cuenta, ella sólo quería dejar de sentir.
Trató de relajarse más, se limpió el rostro y miró a la brillante Luna. "Oh, Diosa, ampárame en esta noche tan terrible" –Dijo cerrando sus ojos ante ella. Volvía a sentirse en paz cuando algo le molestó nuevamente, un impulso rápido la hizo moverse de su lugar y que buen instinto al hacerlo.
"Buenos reflejos, anciana" –Una voz arrogante se escondía entre las sombras.
Una cuchilla se clavó en el árbol donde la Elegida estaba recargada. Diana saca su afilado Khopesh y apunta hacia la ubicación de donde le lanzaron la cuchilla. "Muéstrate ya, Katarina, déjate de estupideces ¿Qué es lo que quieres?" –Impacientada.
"Estoy de este lado" –Dice sonriendo la Hoja Siniestra, atrás de ella había dejado una cortina de humo. Se acerca al árbol donde se había clavado su cuchilla y la remueve guardándola en uno de sus cinturones donde trae más de esas afiladas armas.
"No juegos conmigo" –Contesta Diana irritada.
"No lo hago" –Levanta sus manos en son de paz.
"En serio, ¿Qué carajos quieres? Debes ser una especie de maldita acosadora" –Comenta Diana mientras guarda su arma.
"Lo soy pero no contigo" –Dice sonriendo maliciosamente.
"¿Entonces, Hoja Siniestra? No tengo nada de información sobre Demacia o alguna otra ciudad que sea de su interés" –Dice Diana queriendo evitar conflictos y así tal vez para convencer a Katarina que se fuese lo más pronto posible, además su mente entró en confusión "¿A qué se refería con lo anterior? – Pensó curiosa.
"No me interesa nada de eso… por ahora" – Dice maliciosamente "Además, hace unas horas no pudimos charlar en paz" –Sonríe, una peculiar sonrisa malvada, algo muy de ella. Se sienta en el lugar donde Diana estaba hace unos momentos "Tú y yo tenemos algo muy en común, y quiero ayudarte con eso como la persona buena y bondadosa que soy" –Suelta una pequeña risa irónica mientras juega con una de sus cuchillas.
"¡Ja! Ni siquiera nos conocemos Hoja Siniestra, ¿Qué te hace pensar que hablaría contigo? ¿O que me aconsejes? Tonterías Katarina" –Dijo Diana indiferente, se veía que no le importaba lo que quisiera Katarina con ella. Guardó su arma y comenzó a alejarse del lugar.
"Créeme no es como si me gustara ser la doctora corazón o algo parecido, pero no me queda alternativa y además en parte me parece… interesante" –Katarina se levantó del lugar, observaba que ni aún así la Elegida regresaba o mostraba signos de interés. La Hoja Siniestra tuvo que llamar su atención de otra forma.
"Es sobre ti y Leona" –Mencionó con un tono serio.
Diana se detiene de golpe, quiso voltear y golpear a Katarina, pero no quería armarse un lío.
Voltea a verla con una mirada malhumorada. "¿Qué tiene que ver ella en esto? Más bien, ¿¡Qué carajos pasa con todo esto?! – Menciona, estaba desesperada "En serio, ¡¿Desde cuándo todo el mundo nos empieza a ligar aunque no tengamos nada que ver?!" –Piensa casi gritando en su mente.
"Je, ella dijo que sería emocionante, creo que tenía razón" –Pensó la Hoja Siniestra refiriéndose a una persona en especial. "Eso es lo divertido querida Luna. Si te interesa saber más del Radiante Amanecer, más de ambas, haz caso a lo que te digo. Escúchame y ven conmigo" –Katarina sonríe mientras habla.
Diana se percató de lo malvado en sus palabras, la mención de Leona la incomodó y en parte la hizo entristecer al recordar lo que acababa de suceder. "Bah, ¿Qué puedo perder? –Se dijo "Igual tal vez me deje de molestar si la sigo, maldición"
Rendida aceptó, estaba bastante frustrada ya esa noche, haría lo que fuera por volver a su tranquilidad, así sea el tener que seguir a la Hoja Siniestra al mismo Noxus, igual, no le importaba.
"Bien Katarina, tú ganas" –Baja la mirada aceptando seguir a la Hoja Siniestra "¿A dónde nos dirigimos?" –Pregunta seria.
"Y adoro ganar" –Piensa siniestra "Je, tú sólo sígueme anciana" –Menciona Kat comenzando a caminar hacia el lado este del Instituto donde se encontraban los campos de entrenamiento.
-O-
"Oye Vi, ¿no crees que deberías ir a buscar a Diana? –Preguntó Miss algo preocupada, además que se sentía culpable por haber dicho lo anterior tan de repente, sintió que fue como arrancarle el corazón sin piedad a la Elegida.
Vi estaba luchando mentalmente si ir o no a buscar a la Elegida, puesto que no sabía si era mejor darle un tiempo para que se calmara o estar con ella. Finalmente, decidió.
"Creo que será mejor dejarla un tiempo a sola, a ella le gusta mirar la Luna, seguro eso la relajará y despejará su mente" –Vi sonrió recordando buenos momentos con Diana, cuando ambas les gustaba sentarse y mirar la Luna, cuando Vi la molestaba y reía, aunque a Diana le molestase, había veces en que sí se le escapaba la sonrisa por las tonterías de Vi "Sí, seguro estará bien, si no, mañana hablaré con ella. Sabiendo como es, preferirá estar en paz en estos momentos" –Da un trago a su bebida segura de sus palabras.
"Bueno, si la vez, envíale unas disculpas de mi parte. No era mi intención hacerla sentir así" –Aclara Miss desanimada.
"Yo le digo, tú no te desanimes, disfruta tu noche en el bar" –Vi sonríe y levanta su copa.
"Está bien, gracias Vi" – Sonríe
Miss invita una copa a Vi, también ella se sirve una, ambas quedan charlando un rato hasta que alguien más se acerca al mostrador.
"Buenas noches a ambas" –Dice cortésmente una cálida voz "¿Puedo sentarme con ustedes?"
Vi se sentía un poco mareada voltea a mirar de quien se trata, sonríe y con un gesto da una señal de que puede sentarse.
"Buenas noches, Leona" – Saluda Miss desde detrás del mostrador.
"¿Qué hay Leo?" –Saluda también Vi.
"¿Quieres que te sirva un trago?" –Pregunta Miss amablemente.
"No gracias, es suficiente por esta noche, Miss"
Vi queriendo aprovechar la situación, no duda el querer sacarle algo de jugo a Leona.
"¿Y qué te trae por este lugar en esta hermosa noche, Leo?" –Pregunta Vi curiosa. "Me habían dicho que llegabas más tarde"
"Pues, quería venir un tiempo antes de que empiecen las formalidades en el Instituto. Estar aquí me reconforta. Además, aburre un poco estar en el mismo sitio siempre y ahora mismo sólo quería tomar un trago" –Contesta Leo explicando, además se notaba un poco nerviosa.
"Oh, ya veo. ¡Ah! ¿Pero que no hace unos momentos estabas con Pantheon?" –Vuelve a preguntar Vi curiosa.
"Si bueno, digamos que lo invité. No sabía que llegarías pronto al Instituto y no quería estar sola"
Miss hace un puchero, se sintió ofendida y rechazada.
"Oh, Miss, no sabía que estarías atendiendo en el bar de Gragas, lo siento" –Aclara Leo haciendo un gesto de inocencia con sus manos.
"Está bien, tranquila" –Sonríe Miss.
"Bueno, bueno, ¿Y qué tal Pantheon? – Nuevamente pregunta Vi.
"Amm… Pues, él está bien" –Contesta.
"¿Bien?" – Intrigada.
"Sí, bien" –Tono tranquilo.
"¿Por qué ambos llegaron al mismo tiempo al Instituto?" – Vi seguía preguntando. En otras ocasiones hacer tantas preguntas le habría molestado, pero no en este momento, quizás el alcohol le empezaba a hacer efecto.
"Amm…" Leona comenzaba a sentirse incomoda "Pues le mencioné que hoy vendría aquí al Instituto y el no quiso… dejarme sola así que ambos vinimos" –Contestó nerviosa.
"¿Dejarte sola? ¿En qué sentido?" – Vi comenzaba a presionar.
"Emm…Pues, según él en el de… amm… que no me sucediera nada…?" –Dijo Leona, a ella misma le parecía absurda la respuesta.
"¿Sucederte algo? ¿A tí? Radiante Amanecer, poderosa guerrera Solari y ¿además aquí en el Instituto?" –Cuestionaba.
Miss Fortune miraba a las dos grandes mujeres, notaba que la situación empezaba a salirse de las manos, no sabía si interferir o dejar que las cosas tomen su rumbo.
"Vi…" – Llamó calmada la Solari, se había dado cuenta de las intenciones que tenía Vi.
"¿?" –Confusa.
"Yo quiero mucho a Pantheon…" –Dijo Leona.
Vi se sentía triunfante al sacarle lo que quería a Leona, pero a la vez afligida "Oh, Diana… lo siento" –Pensó
"Pero el sólo es mi amigo, es un muy buen amigo diría yo. Lo veo casi con a un hermano" –Aclaró.
Vi y Miss abrieron los ojos sorprendidas. Vi no pudo evitar sonreír al escuchar las palabras de Leona "En el blanco, Di" –Pensó alegre.
Miss, sin embargo, hizo la pregunta del millón.
"Oh, Leo que dulce" -Tomó las manos de Leona "¿Pero no dejarás que el sentimiento del amor entre a tu corazón?" –Pregunta esperanzada, quería saber si Leo tenía alménos el interés por alguien más o mejor aún, por quien Vi y ella querían.
"Hay Miss, que cosas dices"-Sonríe y aprieta ligeramente las manos de la Cazarrecompensas "No lo sé, el amor en estos tiempos creo que es algo difícil, además, tiene que haber la persona indicada y todas esas cosas" –Niega con la cabeza "No, no puede ser, es bastante confuso" –Menciona con una sonrisa torcida.
Vi mira a Miss y ella también la vé, tal vez ambas habían pensado lo mismo.
"Si Leo no tiene a alguien ¡Habrá una oportunidad para Di!" –Pensó Vi entusiasmada.
"Sólo la Luna tendrá que conquistar el cálido corazón del Sol ¡Ahh, que romántico!" –Piensa Miss haciendo gestos extraños, Vi y Leo la miran de manera extraña. "¡¿Qué rayos?! –Pensó Vi.
Del entusiasmo y gusto por el romance, Miss decidió invitar un trago más a Vi e invitó uno a Leo. Miss sirvió un gran tarro para la Elegida del Sol, ella sólo lo miro sin ganas, pero Miss la animó a tomarse aunque sea sólo ese, Vi chocó copas con la de Leo y Miss, el alcohol ya le había afectado, estaba bastante activa. Las tres se pusieron a charlar en el bar y se unieron al animado ambiente.
-O-
Diana siguió a Katarina y ambas llegaron al Campo de Tiro del Instituto, a pesar de las altas horas de la noche aún se escuchaban ruidos de flechas dispararse y un viento fresco rosaba la piel de ambas.
"Bueno maldición, está bastante oscuro" –Dijo Katarina tratando de buscar las viejas luces para iluminar el lugar.
Para Diana no había problema en lo absoluto, también le gustaba los lugares oscuros, le gustaba la noche.
"Bien, aquí" –Katarina une unos enchufes y enciende las luces del lugar. Al parecer no había nadie más que ellas dos.
"Vamos no juegues, ya sal de donde estés" –Dijo la Hoja Siniestra.
"¿Qué le pasa? ¿Se volvió loca?" –Pensó Diana mirando extrañamente a Katarina.
Una flecha de hielo pasó increíblemente cerca de la cabeza de Katarina, la flecha quedó clavada a un lado de ésta. Katarina no se movió, ni siquiera parpadeó. Diana, sin embargo, había desenvainado su arma, la flecha la había alertado.
"¡¿Qué carajo?!" –Mencionó
"Cálmate, anciana, no estamos en peligro" –Aclaró la Hoja Siniestra "Vamos, deja de jugar ya, o nos largaremos de una vez" –Se le agotaba la paciencia.
Una sombra un poco pequeña salió de uno de los oscuros rincones del lugar. "¿Reina de Freljord?" –Pensó Diana con curiosidad. Los hermosos ojos azules resplandecían en la oscuridad de la zona, Katarina sonrió.
"Aún tienes que mejorar tu estrategia de ataque sorpresivo, Ashe" –Dijo Katarina, casi regañando a la pequeña mujer y a la vez mirándola con unos ojos que casi se la devoraban completa.
"Tal vez contigo no haya funcionado" –Cuestionó "Pero con la Elegida logré sorprenderla" –Sonrió
Diana sólo la miró de mala gana, aunque la mirada no afectó ni un poco a la Arquera de Hielo.
"Sí, pero con alguien de más alto calibre no, así que aún te falta" –Volvió a regañar la Hoja Siniestra, ésta vez la Arquera de Hielo sólo guardó silencio, aunque no se ofendió por ello, al contrario, le gustaba aprender de Katarina y que le haga ver sus errores para así mejorarlos.
Diana se sintió ofendida por lo de Katarina, además que no sabía qué hacer o decir, se sentía incomoda ante la situación, había un ambiente extraño que la hacía sentir de esa manera. Simplemente quería salir de ahí.
"Hu hum!" –Diana aclara su garganta. "¿Y bien? ¿Pueden explicarme qué está sucediendo o qué hago aquí?" –Dice impaciente.
"Je" –La Hoja Siniestra sonríe. En un movimiento rápido se coloca a la espalda de la Arquera de Hielo y ésta la abraza. Ashe se sonroja levemente."Paciencia, Elegida, déjanos contarte y aclarar todas tus dudas, solamente… tómalo con calma" –Dice maliciosamente la Hoja Siniestra. Diana se sorprendió por el acto, además que no supo que pensar de ello, si es que era una demostración de ataque sorpresa a Ashe o si era… algo más…
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Y bueno aquí el final del capítulo 2 xD, espero qué les esté gustando y como dice Katarina… Paciencia ¡Que lo bueno se viene después! OuO
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