Buenas. Antes que nada quiero agradecerle a todos por estar al corriente de los capítulos y agradecerles mucho también sus Reviews ^-^ Disculpen por la tardanza dl capitulo 3 pero me hallé estos días en unos líos que uff! Pero aquí lo tienen.

PD: Síganme presionando para subir los demás capítulos porque también eso me anima más a hacerlos xD

-O-

Con el Alma en Llanto.

Vi no sabía cómo había llegado a su habitación pero a la mañana siguiente se encontró recostada en su cama, debido al alcohol de la noche anterior no recordaba exactamente lo que pasó, todo era tan borroso en su mente y una terrible jaqueca estaba que la mataba.

"¡Agg! ¡Maldición!" –Se dijo así misma "Pésima idea la de anoche ¡Pésima! –Recordó que se había tomado dos tarros de cerveza casi enseguida uno de otro.

Es lo único que recordaba después de haberse desmayado. Se levantó y fue ducharse, después de terminar se arregló y se dirigió directamente al comedor.

En el camino iba tocándose la cabeza. Entra en el comedor y lo que ve le alarma.

"Mira anciana, no me cuestiones, si te digo que mis cuchillas llegan más lejos que las flechas de Ashe ¡Es porque estoy en lo correcto! –Casi gritaba la Hoja Siniestra al estar sentada en la misma mesa que la Elegida de la Luna.

Vi sólo siguió sus instintos y casi inmediatamente se iba a ir encima de ella.

"¡Deja de molestar! ¡Maldita peli-roja! –Maldijo hacia Katarina mientras cargaba sus guantes.

La Hoja Siniestra la escuchó y en su enfado se colocó en guardia tomando sus afiladas cuchillas preparada para atacar.

"¡Vi, cálmate!" –Llamó otra voz y ésta con un enorme rifle apuntaba hacia Vi.

Inmediatamente volteó a su lado izquierdo, se asustó al ver aquella mujer con un peculiar sombrero de copa. Vi tropezó en el acto.

"Maldición, maldición, maldición" –Pensó mientras trataba de reincorporarse "¡Espera Cait, no dispares!" –Dijo cubriéndose temerosa.

"Es obvio que no te dispararía, tonta" –Dijo la Sheriff tranquila mientras guardaba su arma.

Katarina hace un gesto decepcionante y Diana sólo miraba todo el teatro que estaban haciendo, aun que no sólo ellas estaba mirando, los demás Campeones alrededor también estaban alertados pero no se metían en ello, pensaban que quien hiciera un alboroto era responsable de eso.

Caitlyn da su mano a Vi para que la tome y ella se levante. Vi extrañada la toma con inseguridad, se levanta y mira a Caitlyn.

"Cup-" –Vi es interrumpida cuando la Sheriff le da una tremenda bofetada.

"Au" –Dijo la Hoja Siniestra, pero después sonrió al ver el acto.

Diana abrió los ojos sorprendida, jamás había visto que la Sheriff haya golpeado fuera de los campos de batalla a la peli-rosa. Se levantó de su lugar y miró más atenta aquella situación.

Vi sólo toca su mejilla igualmente sorprendida.

"¿¡Cómo te atreves?!..." –Dijo la Sheriff furiosa.

Vi sólo bajó levemente la mirada "Después de todo, aún sigue enfada" –Pensó sintiéndose culpable, ella había causado tanto alboroto a Cait, no lo había pensado bien, pero realmente fue su culpa y después huir de ello. Se sentía asqueada consigo misma.

"¿¡Cómo te atreves a dejarme sola?! ¡Teníamos planeado venir juntas al Instituto!" –Volvió a mencionar, sus palabras se escuchaban entrecortadas, pero la gran furia que tenia hizo que Vi no se diera cuenta de la temblorosa voz de Cait.

La Vigilante se sorprendió y volteó a mirar a la Sheriff, ella se asustó a la repentina acción de la peli-rosa. Vi no había pensado, ni siquiera se le cruzó por la cabeza, que todo ese alboroto fue porque ella se había ido primero al Instituto sin Cait "¿Le importó más que la haya dejado así?" –Pensó confundida.

"Cupcake yo… es que…" –Trataba de decir Vi, pero la culpabilidad y el miedo hacia la Sheriff no dejaban fluir sus palabras.

La Sheriff se calmó al notar cómo se estaba sintiendo la Vigilante. Dio un leve suspiro "Está bien Vi, no me des excusas, sólo que no te perdonaré tan fácil de ésta" –Dijo con un tono de voz serio mientras se alejaba del lugar, la peli-rosa no trataba de detenerla, sabía cómo era la Sheriff cuando se ponía así. Vi sólo se dirigió a la mesa donde estaba Diana y dio una mirada de molestia a Katarina.

"¿Problemas con la novia?" –Mencionó la Hoja Siniestra repentinamente y de un tono burlón.

La Vigilante se sorprendió y molesta empuñó su guante hacia la Hoja Siniestra, ésta volvió a reaccionar desenfundando una de sus cuchillas.

La Elegida no podía soportarlo más. "¡Ya, maldita sea!" –Mencionó "¡Déjense de tonterías, pueden matarse en otra ocasión pero fuera de mi jodida vista!" –Molesta la Elegida de la Luna gritando a ambas. Estaba frustrada cuando en esos momentos necesitaba más que nada pensar tranquilamente.

La Hoja Siniestra y la Vigilante de Piltóver se calmaron. Katarina volvió a sentarse y a comer como si nada hubiese pasado. Vi seguía de pié mirando de mala gana a Katarina.

"¡Bueno, bueno, bueno! En primera… ¡No es mi novia! –Dijo molestándose de nuevo y dando un leve enrojecimiento de sus mejillas hacia la Hoja siniestra apuntándole "En segunda ¿¡Que haces sentada en la misma mesa con ésta, Di?! –Preguntó más enfadada.

"Mira Vi, es mucho que explicar, cálmate primero" –Respondió la Elegida con un tono tranquilo.

"Claro, pero primero…" -Mencionó relajada

La Vigilante sólo seguía mirando a la Hoja Siniestra.

"¡MUEVETE DE MI LUGAR!" –Le gritó casi en el oído.

Katarina azotó uno de sus cubiertos en la mesa, estaba ya bastante molesta aunque no lo daba a notar. En un rápido movimiento tenía su cuchilla rosando el cuello de Vi.

"Mira maldita, si fuera por mí, ya estuvieras tirada desangrándote en el suelo, pero por ciertas circunstancias no puedo hacerlo, así que ya cálmate" –Dijo con unos ojos amenazadores, pero Vi no se había movido ni un poco, mantenía fija la vista hacia ella.

La Vigilante se rindió, de mala gana movió la cuchilla de su cuello y fue a sentarse del lado de donde estaba Diana, se le habían quitado las ganas de pelear puesto que no quería problemas con el Instituto y además le seguía molestando el dolor de cabeza. Diana tampoco dijo nada, no era su niñera para estarlas calmando.

"¿Y bien? ¿Qué quiere ella aquí?" –Preguntó Vi con un tono más calmado.

"Ayudar" –Contestó tranquila la Elegida y siguió comiendo.

"¿Ayudar?" –Preguntó Vi.

"Sí, ayudar" –Esta vez dijo la Hoja Siniestra, y también continuó comiendo.

"Pero ¿Ayudar en qué? ¿Cómo que ayudar?" –Vi estaba perdiendo la paciencia.

"Sólo… ayudar" –Contestó Diana. No quería dar explicaciones, no en ese momento.

"…" –Vi seria "¡Al carajo! ¡Si no me quieren decir está bien! ¡Me largo por mi comida! –Dijo levantándose.

"¿Es así de frustrante siempre?" –Preguntó la Hoja Siniestra.

"Mira quién lo dice" –Pensó Diana mirándola irónicamente "A veces, digamos que es una versión algo extraña de ti" –Contestó.

"¡Jaja! Eso sí me dio risa… No me compares con eso" –Dijo con un tono serio. "Bien, volviendo a lo nuestro, entonces realmente necesito que guardes ese secreto"

A Diana se le fue el apetito, no era asco, era sorpresa, sorpresa el pensar que la Hoja Siniestra y la Reina de Freljord estuvieran juntas… de esa manera. En parte seguía sin creerlo, pero las extrañas formas de tratarse entre ellas la noche anterior no le dejaban duda alguna.

"Yo puedo callarlo" –Mencionó mirándola seriamente "Pero si las descubren, Tryndamere no dudará en matarlas a ambas"

"Por favor, él es lo que menos me preocupa. A ese idiota lo puedo asesinar fácilmente, es un estúpido" –Dijo con un tono de enfado.

"Aún así, pienso que su… su relación es demasiado riesgosa" –Mencionó la Elegida.

"Eso no me importa, simplemente no la voy a dejar" –Contestó la Hoja Siniestra.

Diana se sorprendió por la fiereza y firmeza de sus palabras. "¿Eso es amor?" –Pensó preguntándose, después se sintió totalmente extraña, recordó a Leona, recordó lo que había pasado con ella. "Maldición" –Dijo levemente.

"¿Dijiste algo?"

"No… nada…" –Mencionó con la voz decaída. Recordó la noche anterior lo que le dijo Katarina.

FLASBACK

"Querida Elegida, queremos ayudarte" –Mencionó tranquilamente la Arquera de Hielo que estaba en los brazos de la Hoja Siniestra.

"¿Ayudarme? No necesito su ayuda" –Contestó con enfado.

"¡Oh, vamos! –Mencionó la Hoja Siniestra soltando de sus brazos a la Arquera de Hielo "Ashe quiere… " –Interrumpida por un codazo de la Arquera. "Digo, nosotras queremos ayudarte contigo y Leona. Por favor anciana, tu y yo sabemos perfectamente que ella te atrae" –Dijo maliciosamente.

Diana dio un leve sonrojo pero decae "No, no funcionará" –Recuerda lo que dijo Miss de Leona y Pantheon "Simplemente no" –Menciona evitando la mirada. "¿Ustedes son como doctoras corazón o qué carajo?" –Enfadada.

"Si quieres verlo de esa manera buscaré el traje de Buscacorazones de Ashe" –Dijo la Hoja Siniestra mientras se retiraba. Ashe sonrojó y la detuvo de golpe. A Katarina le gustaba verla con ese aspecto.

"Nuestros fines no tienen porque importarte Elegida, sólo mira el lado en el que nosotras queremos ayudarte con ella" –Mencionó la Arquera tan fríamente como ella. "Como yo no puedo estar junto a Katarina a la vista de todos, ella hablará contigo más a fondo acerca de esto"

"¿Y por qué yo? –Contestó con molestia la Hoja Siniestra.

"Porque es menos llamativo que tú estés con ella a que yo esté con la Elegida" –Mencionó con un tono serio.

"Claro, claro. La Reina no puede estar con la plebe" –Mencionó Katarina. Diana se sintió algo ofendida por eso. Ashe se dio cuenta y trato de suavizar la situación.

"Si ese fuera el caso no estaría contigo, Kat" –Dijo de manera malvada.

Diana sonrió por el leve insulto de la Arquera a la Hoja Siniestra.

"Eso es malvado de tú parte, sin embargo, aquí estás conmigo ¿no? –Sonríe.

La Arquera sólo se queda callada, una pequeña sonrisa se asoma de su rostro.

"Bien, entonces será así" –Dice La Arquera.

"Yo no estoy a favor de esto, pero hagan lo que quieran, no me importa de igual" –Finaliza Diana mientras se retira del lugar.

Ashe y Katarina sólo se miran la una a la otra. "Está decidido" –Pensó la Hoja Siniestra.

"Anciana, no digas nada de lo de nosotras" –Katarina toma a Ashe, iba a utilizar su Shunpo. "O si no, no dudaré en matarte" –Dice con un tono serio.

La Elegida sólo se retira del lugar, ella no tenía porque decirlo, ni siquiera tenía porque enterarse de ellas, aunque la curiosidad de porqué ellas estaban juntas la asesinaba poco a poco y en parte quería evitarla. La meta de Ashe y Katarina con ella no le importaba en lo absoluto siempre y cuando no se pasen del límite. Tal vez algo muy profundo dentro de ella pedía a gritos que sí la ayudaran, tal vez quería estar Leona, tal vez ya no quería sentirse sola.

FIN DEL FLASHBACK

"Mira Hoja Siniestra, no creo que esto que tú y Ashe estén haciendo conmigo funcione realmente" –Dice en un tono serio.

"¿Por qué lo dices?" –Pregunta la Hoja Siniestra.

"Es sólo que..." –Diana trata de luchar con sus palabras "Es sólo que…Leona… está con alguien" –Finalmente logra decir.

"¡¿Qué?!" –La Hoja Siniestra grita molesta, levantándose de su lugar.

"¡Shh… cálmate!"

"¡No me jodas! ¿Y con quién supones que ella esté?" –Pregunta volviendo a sentarse en su lugar.

"Ella… ella… está con Pantheon" –Vuelve a decir decaída, aunque trataba de no darlo a notar.

Katarina sólo se le queda mirando extraña a Diana.

"¿Qué?"

"Me estás diciendo que el Radiante Amanecer, está con ese tipo que sólo piensa en guerra?" –Pregunta incrédula.

"Sí"

La Hoja Siniestra toma la mesa y la voltea fuertemente.

"¡¿Pero qué-?! –Pensó Diana levantándose rápidamente de su lugar. "¿¡Oye qué carajo te pasa?! –Menciona.

"No me digas tonterías Diana, ¡Él no está con ella y te lo voy a demostrar!" –Utiliza su Shunpo dejando tras de ella sólo una cortina de humo morado.

"Por la Diosa ¿¡Qué es lo que te está pasando Hoja Siniestra?!" –Pensó sorprendida. Nunca había creído ver a Katarina reaccionar de esa manera, ni el por qué ella reaccionaría así. Había tantas cosas que ella no entendía. Se quedó parada en su mismo lugar, con la mesa volteada, estaba en shock, pasaban tantas cosas por su mente.

Vi llegó corriendo con su comida en el acto, inmediatamente se percató de la mesa volteada.

"Maldición Di, ¿Qué carajo pasó?" –Pregunta mientras mira la mesa.

"Yo… no tengo idea" –Contestó Diana "Sólo Katarina volteó la mesa con enfado y se fue" –Dijo calmándose más, volviendo en sí.

"¿Se enfadó contigo? –Preguntó.

"Pues no" –Contesta.

"En serio, no sé que se traen ambas entre manos, sigo sin entender nada" –Con uno de sus poderosos guantes acomodó la mesa y con la otra mano traía su bandeja de comida. "De igual, no quiero pensar en nada más mientras estoy comiendo" –Dice mientras se sienta y comienza a comer. "Ah y disculpa por tardar" –Menciona mientras traga un bocado. "Escuché todo el ruido pero seguí charlando con Soraka que me dio un medicamente para mi jaqueca" –Finalizó.

"Sí, no importa" –Dijo la Elegida mientras comenzó a alejarse del lugar.

"¿Hey no te quedarás?" –Preguntó Vi volteando a mirarla.

"No, tengo cosas que hacer, tardaste demasiado" –Respondió la Elegida dirigiéndose a las habitaciones del Instituto.

Vi no dijo más y siguió comiendo mientras la Elegida se alejaba del lugar.

-O-

Se estaba haciendo de noche, Diana no había estado fuera más que sólo para el desayuno, se había ido a su habitación y había estado recostada todo el día, pensando en muchas cosas. Su mente estaba confundida, en problemas, no dejaba de pensar en Leona, se daba cuenta de que sus sentimientos por ella salían más a flote. Escuchó una voz en su cabeza…

"Disculpa, Diana" –Llamó aquella voz en su mente.

"¿Qué es lo que quieres?" –Diana respondió.

"Se le ha programado una batalla mañana al medio día"

"Sí, está bien" –Volvió a responder de mala gana. Sintió como desapareció la presencia de aquel Invocador "Maldición" –Pensó nuevamente, pensaba tener una batalla hasta que todos los Campeones estuviesen disponibles.

Con uno de sus brazos cubrió sus ojos, después de todo no le había molestado tanto la interrupción en su mente de aquél Invocador, la distrajo de todos sus pensamientos y finalmente se quedó dormida.

-O-

Eran las 11:15 am, Diana aun seguía dormida, se había despertado unas horas más temprano, pero simplemente no quiso levantarse, le molestaba el tener que salir para ver a Katarina ayudarle o a Vi molestarle. Un rayo del cálido Sol se empezaba a encontrar con el rostro de Diana, ella lentamente abrió los ojos, se levantó y cerró las cortinas de su habitación, en la noche la deja abierta debido a que puede ver la belleza de la noche y algunas veces la Luna cuando está en ese punto. "¡Maldición!" –Se levantó y cerró las cortinas, después miró un reloj que estaba colgado la pared del lugar, se dio cuenta de que se le estaba haciendo tarde "No hay tiempo para ir al desayuno" –Mencionó, se quitó su armadura y fue a ducharse rápidamente. Terminó de ducharse y volvió a colocarse su armadura, apenas terminó cuando la misma voz le había llamado nuevamente.

"Permiso para invocarle en el Campo de Guerra" –Pidió la voz del Invocador.

"Sí, hazlo" –Pensó Diana incorporándose.

La invocación estaba comenzando, un leve rayo de luz yacía sobre su cabeza y entonces se encontró en la fuente del Campo.

Miraba a sus aliados y ellos hacían lo mismo. "Shyvana, Ashe, Alistar y Udyr" –Pensó la Elegida de la Luna "Supongo que no está mal" –Pensó nuevamente terminando de comprar lo necesario y dirigiéndose a su línea.

"¿Cuáles son nuestros enemigos?" –Pensó Diana preguntando a su Invocador.

"Está Twisted Fate, irá en nuestra línea" –Él contesta.

"Él no es problema ¿Qué otros Campeones hay?"

"Jarvan IV, Fiddlesticks, Corki y Leona"

"¿¡Leona?! –Piensa Diana involuntariamente haciendo que el Invocador la escuche también.

"¿Hay algún problema?" –Pregunta su Invocador.

"No, no… ninguno" –Menciona Diana finalizando su charla con él.

*Se han generado súbditos*

La Elegida escucha al narrador y sube la guardia ya en la torre de su línea, cuando los súbditos llegan y atacan a los súbditos enemigos ella comienza a matarlos para ganar Oro. Estaba más alerta debido a que no veía donde estaba aquel Maestro de las Cartas. Lo vio dirigirse a la línea del medio por su torre y él comenzó a atacar, Diana retrocedió un poco pero siguió atacando a los súbditos más cercanos. Entonces aquél hombre lanzó tres cartas que volaron en distintas zonas, Diana las esquivó rápidamente, estaba jugando defensivo, su prioridad era el matar más súbitos, conseguir Oro y que se le habilitase su Impulso Lunar, sin embargo, el Maestro de las Cartas intentaba seguir atacándole, aunque Diana retrocedía, aquél hombre lograba acertar algunos ataques, pero no eran lo suficientemente fuertes como para hacer un daño peligroso a la Elegida.

*Primera sangre*

Todo su equipo había escuchado al narrador.

"Parece que la Hija del Dragón está haciendo un buen trabajo" –Le mencionó su Invocador a la Elegida.

Diana se sentía complacida de que la primera sangre haya sido reclamada para su equipo, empezaban a tardarse en obtenerla y por un momento pensaba que no iba a ser de ellos. Sonríe ya que finalmente tiene su habilidad definitiva, su oponente también la había ya adquirido, pero él no era competencia para Diana. Rápidamente la Elegida lanza su Golpe Creciente al Maestro de las Cartas, éste no logra esquivarla y Diana utiliza su Impulso Lunar para atacarlo, él viéndose en desventaja decide empezar a retroceder, la Elegida no le da oportunidad al utilizar su Caída de la Luna y sigue atacándolo, su oponente empieza a entrar en pánico y éste lanza una carta la cual paraliza a Diana unos segundos, pero esto no le dio tiempo a escapar, la Elegida nuevamente utiliza su Impulso Lunar y esta vez derrotando al Maestro de las Cartas.

*Has matado a un enemigo*

Escucha al narrador. Diana al estar un poco herída utiliza una poción de curación y a la vez una de maná, iba a seguir matando súbditos en su línea cuando notó que la línea inferior tenía problemas. Se dirigió a ella y se escondió en las húmedas ramas que estaban cercanas ya al camino de la línea baja. Espero el momento adecuado o alguna señal por parte de su equipo para empezar a atacar. Leona reacciona primero arrojando su Espada del Cénit a Ashe, y Corki se encima sobre ella lanzando bombas, el Minotauro reacciona dando una cornisa lanzando un poco lejos al Bombardero. Ashe y Alistar retrocedían a su torre pero sus oponentes seguían atacando, Diana reacciona lanzando su Golpe Creciente, para su suerte logró dar al Bombardero, éstos viéndose en desventaja deciden retroceder, pero es tarde. La Arquera de Hielo lanza una enorme flecha de hielo aturdiendo unos segundos al enemigo, suficiente tiempo para que Diana asesine al Bombardero, pero él también reacciona después del aturdimiento lanzando un proyectil haciendo bastante daño a la Arquera de Hielo y el impacto suficiente para asesinar al Minotauro que estaba bastante herido debido a batallas anteriores. La Arquera de Hielo retrocede y Diana furiosa logra asesinar al Bombardero. Leona comenzó a retroceder, Diana se dirigía a atacar a ella cuando se detuvo de repente.

"No…" –Pensó.

"¿¡Qué pasa Diana se escapará?!" –Su Invocador empezando a desesperarse le exige el moverse.

Diana empezó a moverse involuntariamente hacia Leona la cual aun estaba lo suficientemente lejos para que muera, pero Diana se resistía.

"No… puedo… hacerlo" –Trataba de detenerse pero no podía.

Su Invocador sólo la ignoró y Diana rindiéndose ante el manejo de él comenzó a moverse para atacar a la Elegida del Sol. Utilizando su Golpe Creciente hiriendo a Leona y finalmente accionó su Impulso Lunar.

Cerró de momento los ojos, una lágrima brotó de ellos resbalando por su mejilla. "Lo siento… Leona…"

-O-

Bueno aquí el capítulo tres T_T Una vez más disculpen la tardanza por subirlo, pero como compensa este capítulo tiene más palabras ^-^

Si, ya tenía que poner un poco de acción (9o_ó)9 Espero no tardar tanto en subir el siguiente capítulo, espero :'v por que se acercan los malditos exámenes de… ¡Matemáticas!

Que la Diosa me ampare…