CAPÍTULO 8: PALOMAS.
Yo no quería hacerlo... yo no quería hacerlo... yo no quería hacerlo... (La voz sonaba cada vez más apagada hasta que terminó transformándose en llanto) ¿Qué es lo que no quería hacer señor Tagliaferro? No quería matar al mapache... pero tuve que hacerlo... tuve que hacerlo... usted no lo entendería... Seguro que lo entenderé, cálmese y explíquemelo todo desde el princpio. Yo tenía cinco años... Mi hermano mayor cuidaba de mi... porque... porque mis padres habían muerto... Él y su amigo Robert cazaban animales para torturarlos y matarlos. Yo me enfada y lloraba cuando lo hacían, y ellos se reían de mí. Decían que solo era una niña llorona. Me quedaba solo y no me hacían caso durante días... yo solo quería ser su amigo, que me hiciesen caso. ¡Era mi hermano! Pero no me quería... porque yo no era como ellos.(La voz se para y se escucha como el hombre respira muy agitado) Señor Tagliaferro, beba un poco de agua. Sabe que lo que me está contando pasó hace muchos años. No debe culparse por lo que hizo siendo solo un niño. Usted no lo entiende doctor... no es lo que hice... es lo que hago. Un día me trajeron un mapache, estaba vivo, lo habían pillado con un cepo. Así que tenía la pata herida, pero estaba bien. Me dijeron que si lo mataba me dejarían ser de los suyos. Que era un prueba de valor... Pero yo no podía hacerlo, no quería hacerlo... así que me negué... y entonces me castigaron. ( Solo se escucha el ruido de la cinta nadie habla por un lapso de diez segundos) ¿En qué consistió ese castigo? No quiero hablar de ello... (La voz se ha puesto sería, no parece dispuesto a seguir) Es importante que me lo cuente. Solo podré ayudarle si me cuenta todo lo que le pasó. No puedo contárselo... ¡No, no! ¡No quiero hacerlo! Está bien, está bien. No se ponga nervioso. Si quiere podemos hacer unos ejercicios de relajación antes de continuar. (La grabación tiene un corte en este punto. Después continua de nuevo)
¿Se encuentra mejor? Si, creo que ahora podré seguir. Me siento mejor, más tranquilo. Bien, podemos volver a usar los ejercicios de respiración y la hipnosis si se vuelve a descontrolar. Continue por favor. ¿En qué consistía ese castigo?Yo me negué a matar al mapache... entonces Robert y mi hermano me desnudaron. Yo lloraba mucho, quería que parasen... pero ellos no estaban dispuestos a hacerlo. Me ataron y me amordazaron... luego me metieron en un bidón de metal que estaba cortado por la mitad. (Su tono de voz cambia, se le escucha asustado) Y me cubrieron con pienso para palomas... solo me dejaron la cabeza afuera. Yo no podía moverme, ni respirar bien debido a la mordaza.(Su respiración se va acelerando y cada vez habla más deprisa) Entonces me metieron en el palomar... teníamos uno enorme con cientos de palomas. Las palomas estaban si comer desde hacía días y se avalanzaron sobre el bidón... me destrozaron el cuerpo a picotazos. Sangraba por todo el cuerpo... me tuvieron dos días ahí dentro.¿Y qué pasó después? Me volvieron a traer el mapache... y me volví a negar... entonces repitieron el castigo... Así hasta tres veces...a la cuarta vez no pude más, mate al mapache. ¿Y después de eso qué hizo su hermano? Me trató bien, me cuidó y jugó conmigo. Fueron unos días felices, no había estado tan feliz desde que murieron mamá y papá... Pero al cabo de unas semanas Robert me volvió a poner a prueba. Y yo volví a fallarles... entonces me castigaron de nuevo y me despreciaron. A partir de ahí maté muchos animales, y ellos me querían y me trataban como uno más. Dijeron que me había hecho más fuerte, que ya era un hombre. ¿Cómo se sentía usted?Bien porque me querían y mal por los animales... Aún recuerdo a el mapache...Antes ha dicho que no es lo que hizo, sino lo que hace. ¿A qué se refería? A que aún continuo matando animales. Cuando me siento mal o me pongo muy nervioso siento la necesidad de hacerlo... soy un monstruo doctor. Algo no está bien en mi cabeza. No se preocupe, usted ha hecho un anclaje con la acción de matar un animal. Su mente ha asociado ese hecho con una recompensa y con sentir felicidad. Así que cuando está mal siente la necesidad de hacerlo para arreglar la situación. Tal y como le pasaba cuando era pequeño. ¿Puede curarme doctor? Por supuesto que se curará. Se lo garantizo.
El doctor Rubens sacó la cinta y la volvió a colocar en su sitio. Luego cogió su pluma y escribió en su cuaderno de notas: "palomas".
