Masashi kishimoto es dueño del anime y maga de Naruto.

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Lo hizo!?.

Enserio lo hizo?.

Enserio él lo hizo!?.

El, Naruto Uzumaki en verdad lo logro!?.

Logro aquello que muchos consideraron improbable.

Un simple ninja!.

Bueno aquello último no era cierto.

El héroe de la Cuarta Gran Guerra Ninja enserio lo hizo!.

Si tan solo tuviera una cámara para probarlo.

Probar que él…..¿!Viajo en el tiempo!?

-N-no me la…creo.- dijo con el rostro deformado debido al susto y la sorpresa, teniendo ambas manos en su rostro tocándose en busca de saber si aquello que miraba era solo un sueño y que aún sigue inconsciente.

No.

Sentía su rostro, su chakra, su cuerpo completo que temblaba como si fuese una licuadora. Se tallo los ojos en busca de saber si solo miraba mal, si su imaginación solo le jugó una mala pasada si no se estaba volviendo completamente loco.

Y por qué?.

Fácil.

Porque en esos momentos solo miraba directo a la montaña encima de la torre Hokage, donde se suponía debía estar el rostro de Kakashi-sensei y Tsunade-Bachan y en su lugar, solo ver los cuatros primeros rostros que en su infancia conoció y admiro con enorme entusiasmo, bueno, si le restamos que en ese entonces le gustaba mucho arruinarlos.

Pero ahora todo es diferente!

Bueno, va a ser diferente…..en mucho tiempo.

Si claro, eso es!

Tiene él en sus manos ahora el cambiar el futuro.

Puede cambiarlo todo.

Evitar muertes.

Acabar con Obito y sus seguidores del mal.

Salvarlos de la oscuridad a todos.

Dios! Si hasta podría encontrarse con su yo de este tiempo, enseñarle todo lo que sabe y volverse a muy temprana edad el Ninja más poderoso que el mundo allá conocido.

Aunque aquello ultimo tomaría algo de tiempo.

Incluso convencería a Itachi de enseñarle unos cuantos trucos para aumentar más su poder.

Podría convencer a todos!

Será un dios!

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No.

Aquello sonaba demasiado bien para ser verdad.

Había olvidado lo esencial.

La única cosa que le impediría hacer todo ello.

Que todo esto…solo es temporal.

Que tristeza.

Y eso que quería verse así mismo como alguien increíble, incluso se le vino una imagen en donde el gobernaría las Cinco Naciones Ninjas. Pero el fuego alrededor de él le volvió a la realidad.

No quería ni imaginarse lo que todo vendría con eso.

Había muchas posibilidades.

Podría acabar todo como él quería.

O.

Volver todo cenizas debido a que su yo de este tiempo quiera cambiar de ideal.

Diablos! Se conocía perfectamente.

Pero entonces.

Que haría?.

Cuanto tiempo le quedaba.

Minutos, horas o días talvez y si acaso por suerte unas cuantas semanas.

Si solo Hinata estuviera aquí…

Espera!

Eso es, había olvidado por completo su misión principal. Golpeo su frente contra un muro agrietándolo y gruñendo por ser un completo idiota.

Casi la olvidaba.

Y lo bueno era.

Que ya tenía un plan para alegrarle el día.

Busco entre sus bolsillos encontrando lo que buscaba. Una pequeña caja negra con algo brillante dentro, en esos momentos le alegraba haber aprendido las técnicas de su clan, tenía un Jutsu que le permitirá llevar acabo todo su plan.

-Lo tengo!.- grito feliz estirando las manos y llamando un poco la atención por todos los aldeanos que le miraban extrañados.- ''Hinata, te lo diré ahora, solo espero que en el futuro no haiga problemas''.

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.…..en otra parte de la aldea…

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Una triste peliazul caminaba sin rumbo aparente en una calle de Konoha sin mucha gente que transitara por ahí, mantenía un semblante ajeno a lo que pasara a su alrededor en esos momentos, manteniendo un debate mental en esos momentos.

Hace días que no veía desde la sombras a Naruto.

Y eso en verdad la entristecía, quería verlo, quería ver esa sonrisa brillante que alegraba por completo sus días, olvidando por un rato los malos tratos que recibe de su familia, olvidando por completo lo que su persona sufría. Si tan solo pudiera hablarle con normalidad.

Detestaba ser muy nerviosa pero lamentablemente aquello no lo podría cambiar de un día para otro, quería estar cerca de él sin sentir sus piernas flanquearse como una gelatina, quería dejar de jugar con sus manos enfrente de él, no quería que pensara que fuese rara, quería por lo menos saludarle sin sentir su voz trabarse.

Pero lo que más quería.

Era decirle desde el fondo de su corazón sus sentimientos hacia él.

No quería ser una conocida.

Mucho menos una amiga.

Quería ser algo único que solo el conozca.

Quería ser como él.

Pero no podía.

No podía ser tan egoísta.

Le quería. Mucho.

Pero como hacérselo saber.

Talvez nunca lo logre, pero al menos quería verlo desde a lo lejos como hasta ahora hacia, talvez nunca sería una amiga cercana, talvez ni siquiera eso, pero al menos le ayudaría, le ayudaría a conseguir su sueño.

Y eso es lo que más la deprimía.

No poder ser parte de su sueño.

Hay Hinata, si lo supieras.

-Hinata…- escucho a lo lejos alguien llamarle, girando el rostro para solo no ver nada, aquella persona tenía una voz muy parecida a la de…..

-Hinata!.- ahí estaba de nuevo, pero esa voz tan alegre parecía provenir de todos lados, una voz…..demasiado conocida.

-Hey!.- hablo una figura apareciendo encima de una casa, detrás de él aparecieron otros dos más.

-Hinata.- dijo uno sonriéndole, internamente esa sonrisa la alegro.

-Así que aquí estabas.-dijo otra figura con la misma voz que el anterior, apareciendo encima de otra casa al lado de la de donde se encontraban los anteriores. Pero no eran solo unos cuantos, vio a mas aparecer desde todos los ángulos, rodeándola sin poder ver gracias a la luz del sol que en esos momentos golpeaba con fuerza.

-Te encontré.- dijo uno apareciendo desde el final de la calle, a este sí que logro verlo por completo. Le sonreía tranquilamente, con un leve rubor en ambas mejillas, la mano izquierda en el bolsillo mientras la otra la agitaba lentamente, saludándola.

Y ella con los ojos bien abiertos, completamente sorprendida, una gota de sudor atravesando su delicada piel bajando desde su frente. Retrocedió un paso, temblando y con un rubor en sus mejillas.

-N-no p-puede, N-no p-puede….ser.- y trago saliva, sintiendo miedo recorrer por completo su espalda. Mirando sorprendida esos cabellos rubios, esos ojos, sus bigotes en ambas mejillas, su protector en la frente y su…..su sonrisa.- Na-na-nar-uto-kun.- fue lo único que podía decir en esos momentos.

Era ella o Naruto se había vuelto muy alto, juraba apenas rebasar su cintura, ni siquiera a sus hombros llegaba, oh! Y también parecía ser más grande, posiblemente alcanzando sus veinte, pero eso era imposible ya que ambos tenían la misma edad, un Jutsu?.

Activo el Byakugan, haciendo que Naruto se detuviera. El solo sonrió y escucho muchos ¡Pops! Por todo a su alrededor, eran solo copias, sorprendentemente eran muchas, debía ser muy poderoso si es que podía crear tantas.

Y vio su red de Chakra.

Un nerviosismo enorme la inundo.

Esa red ya la había visto incontables veces, y el tipo parecía no usar ningún tipo de Jutsu de infiltración, no cabía duda de que esa persona a quien tenía enfrente a solo unos pasos de ella era él.

Era…

-Naruto-kun?.- menciono sorprendida, Naruto se acercó tranquilamente a ella, Hinata no pudo retroceder más que quedarse quieta en su lugar sin poder apartar los orbes de sus ojos sobre el chico. Se detuvo a solo centímetros de ella. Ella no podía levantar la mirada y Naruto se dio cuenta de ello.

Rápidamente se agacho hasta misma altura que la peliazul.

Le sonrió como solo él solía hacerlo.

Ella sintió un calor enorme ocupar todo su cuerpo.

Y sin poder detenerlo, vio cómo su mano derecha, que extrañamente estaba cubierta por vendas, la levantaba con tranquilidad y la acercaba hacia ella, inconscientemente cerro sus ojos. Tenía miedo, temor a que esto solo fuera un sueño, pero ni ella misma ni en sus más retorcidos sueños de enamorada, se vio encontrarse con el chico que le gusta imaginándoselo más grande.

Y sintió en su mejilla, ser recorrida por una calidez que nunca había sentido en su vida.

En un acto de reflejo lo hizo. Abrió los ojos.

Topándose directamente con los de él.

Pero lo que culmino con todo fue oír esa voz, más grave de lo usual, decirle unas palabras que jamás creía que iba algún día escuchar.

-Hinata…- dijo con una increíble ternura en su voz y unos ojos demasiado brillosos.-…..Te quiero.

Y lo último que vio la pobre Hinata.

Fue el cielo girar a su alrededor y escuchar al chico hablar muy asustado y preocupado.

Porque simplemente lo que hizo fue.

Desmayarse.

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Kurama se encontraba recostado en un prado verde, en el espacio mental de un rubio que no mide las consecuencias, con un silencio siendo interrumpido solo por sus ronquidos.

Lentamente abrió los ojos.

-Apenas voy a la mitad.- dijo con tranquilidad y soltando un enorme bostezo, se volvió a acurrucar en su lugar y en un abrir y cerrar de ojos.

Volvió a dormir.

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Hola! Yo aquí desayunando unos huevos estrellados con salchichas jajajajajajaa.

Perdón para los que leyeron lo que dije en mi última actualización de ''Mejores decisiones'' mi otro fic de Fairy tail en donde especifique que iba a actualizar ayer.

Lo siento ya que fue mi culpa el olvidarme por completo lo que ayer mismo se celebraba.

Pero no se desanimen.

Porque hoy toca capitulo doble!

Siiiii!
actualizare en la tarde ya que saldré un rato y después regresare para ver cómo ha ido y lo actualizare.

Y adivinen que más, el capítulo que sigue será el penúltimo y en unos días subiré el final de esta linda historia de viajes en el tiempo y amor.

Espero ver algunos Reviews cuando vuelva.

TheDarckAngel se despide.

BYEBYEBYE.

XD.