Notas del traductor:
Esta carta me puede… La traduzco en un momento algo difícil para mí, así que imagínenme hecho bolita y llorando como bebé…
Querido Simon,
Es casi medianoche y estoy sentado en los escalones del patio. Traté de dormir, pero no hice nada más que girar y remolonearme y mirar el techo nerviosamente. Tiemblo de la emoción, sabiendo que estarás aquí en solo unas pocas horas.
Mamá me ha prometido que nos dejará escaparnos para tener algo de tiempo a solas, distraerá a papá con una visita a los invernaderos. Sí, sé que debes estar sonrojándote al pensar en que le pedí que nos ayudara, ¿pero no vale la pena un poco de vergüenza el poder meternos a mi cuarto a escondidas? Eso pensé.
Lo que no estoy ansiando es la tercera prueba, aunque será un alivio poder terminar finalmente con esto. Ya no hay más cosas que pueda hacer: estoy tan listo como podré estarlo. Los ejercicios y salir a correr han funcionado. He practicado los encantamientos y los hechizos tantas veces que podría hacerlos dormido.
Todos los chicos de tercero de Hufflepuff se ofrecieron a ayudarme a entrenar. Fueron mis víctimas dispuestas para los hechizos. Hazme un favor y, cuando vengas, compra dulces, los mejores dulces de Honeydukes, unos dos galeones; quiero dárselos como agradecimiento. Con esperanza, ganaré el Torneo de los Tres Magos y podré pagarte con el dinero del premio. De otro modo, tendré que encontrar otra forma de pagar mi deuda contigo. Hmmm. Quizá sea mejor que no gane, me encantaría ser tu sirviente en deuda contigo, atendiendo cada una de tus necesidades y deseos.
Este ha sido un año tan difícil, no me había dado cuenta de lo mucho que había dado por sentado el privilegio de poder verte a diario. Te extraño tanto. Mis momentos favoritos eran cuando solíamos escaparnos a escondidas para estar solos.
¿Recuerdas cuando Dumbledore nos atrapó en el nicho que está detrás del salón de encantamientos? ¡La cara que puso! Creo que ahí fue cuando entendí por fin que te amaba, al verte acomodándote la camisa tan casual y decir: "Buenas noches, profesor Dumbledore. Qué gracioso que nos encontremos aquí", como si no nos hubiera atrapado completamente in fraganti. Merlín, recuerda cuánto reímos después de que se alejó diciendo: "No me permitan interrumpirlos, es una noche encantadora para ejercitarse".
Mi recuerdo favorito, sin embargo, es la noche que pasamos en la torre de Astronomía. No tengo que decirte por qué esa es mi favorita.
Es tonto, supongo, el escribirte una carta tan larga, cuando estarás aquí en la mañana. Apenas tendrás oportunidad de leerla antes de que te hayas aparecido en Hogsmeade.
El cielo está lleno de estrellas, y todo está tan quieto que puedo oír el sonido del agua mientras el calamar gigante se mueve por el lago. Desearía poder dormir, pero no he podido quitarse este presentimiento de, bueno, no sé de qué, quizá temor. Lo he tenido desde que nos mostraron el laberinto. Y no es solo por las horribles cosas que le hicieron a nuestro campo de Quidditch. No sé cómo es que unos simples arbustos pueden ser tan amenazantes, pero estos lo son. Seis metros de alto y tan gruesos que la luz no puede entrar. Aunque hay algo más, algo que me pone los pelos de punta.
Si no fuera por lo mucho que ansío verte, estaría deseando que mañana no llegara.
No es miedo. Aprendí a pelear y conquistarlo durante la primera prueba. Encarar a un dragón es un método bastante efectivo para obligarse a invocar el valor interno. Y ese día aprendí que el valor es más agradable que el miedo. Necesito recordarlo al entrar al laberinto. Saber que estarás aquí, viéndome, me ayuda.
No temas, estoy resuelto a quitarme esta sensación de temor. Gane o pierda, la prueba de mañana me ayudará a prepararme para una amenaza más grande: los mortífagos. Los raros eventos que comenzaron en la Copa del Mundo han estado incrementando y mi papá está seguro de que faltan por venir peores cosas. Dice que Dumbledore les mandó advertencias a los miembros de la antigua Orden. Estoy seguro de que tu abuelo ya recibió su lechuza. No hay duda de que está pasando de nuevo, y esta vez no seremos los niños que manden al campo para esconderlos; podemos ser parte de la pelea.
Este es nuestro momento. Podemos hacer lo que nos corresponde para vencer a los bastardos cuando vengan.
No me estoy engañando: no seremos héroes. No nos convertiremos en vencedores de un día para otro. La victoria estará en cada paso que tomemos: encarando lo imposible, viendo sin huir. Descubriremos la fuerza para continuar luchando.
Creo que estoy haciendo mucha poesía, y eso no tiene mucho sentido. Quiero que sepas esto: te amo y te extraño, Simon. Estoy contando los minutos hasta que estés aquí. Voy a irme a la cama, y espero soñar con el momento en el que tú y yo seamos uno solo de nuevo.
Tuyo, esta noche, mañana, por siempre…
Cedric
Notas finales:
No hay más cartas de Cedric publicadas. Entonces… Pues sí, de Cedric ya acabamos. Falta un como segundo epílogo, donde veremos la carta de Dumbledore a Harry. Espérenlo.
Adigium21
