A/N: Hola! Siento la tardanza :P
Bueno, espero que no haya sido mucha y espero subir el próximo capitulo antes de que pase tanto tiempo... aunque pudo haber sido poco y a mi me parece mucho... no me gusta dejar cosas colgadas xD
Bueno no me robo mas su tiempo y les dejo con la historia :)
Por fa, déjenme un review que me ayudaría para seguir con la historia y para saber que les parece :)
Capitulo 4:
Akihiko suspiro al por fin haber terminado otro de sus libros BL. Se froto los ojos, su editor le había molestado para que al menos una vez le entregara las cosas a tiempo y eso es exactamente lo que hizo, solamente para que lo dejara en paz un rato. Si fuera por él, las fechas límite no existirían.
Volvió a mirar las hojas en frente de él y reviso las páginas, lo primero que noto es que le faltaba la dedicatoria del libro. Akihiko sonrió un poco, siempre dedicaba todos sus libros a la misma persona, lo cual hacia que todo el mundo se preguntara lo mismo: ¿Quién era?
Por alguna razón el pensar en sus dedicatorias le llevo a pensar en Misaki. Ese adorable y tierno joven que ahora estaba dormido en una cama de hospital, sin saber lo que pasa en el mundo alrededor suyo. Akihiko no podía esperar el día en el que el castaño despertara y todo volviera a ser como antes. Cuando el castaño trataría de quitarse al escritor de encima cuando este le saltaba, a que volviera a enojarse cuando el peligris se ponía celoso, a que volviera a reclamarle por escribir de él en sus libros BL.
Lo extrañaba… pero por alguna razón no lo extrañaba tanto, como creyó que lo haría. Era como si estuviera aceptando que el ojiverde ya no estaba ahí, como si su corazón se estuviera mudando… pero si ese era el caso tenía dos preguntas importantes: ¿Por qué su corazón hacia eso? Y ¿Por qué no extrañaba tanto a Misaki?
El escritor lo amaba ¿Verdad? Entonces por… Suspiro pesadamente… Amaba, en pasado… ¿Es que ya no lo quería mas de esa forma? ¿Después de todo lo que pasaron juntos dejo de amarlo tan fácilmente? Volvió a suspirar y agito su cabeza, luego de trabajar tanto seguramente su cerebro estaba frito y estaba saltando a conclusiones sin sentido así que volvió a su trabajo.
Tenía que escribir su dedicatoria y entregarle el trabajo a su editor… Aikawa era su genial editora en cuanto a sus novelas pero para sus libros BL tenía otro editor: Ritsu Onodera, su antiguo editor literario ahora era su editor en sus BL, que también trabajaba en otro departamento dentro de la editorial, ¿Esmeralda? Akihiko creía recordar que ese era el nombre del departamento. El chico no era mal escritor, en realidad tenía una muy buena carrera como editor, pero el problema que Akihiko tenía con él era su apariencia; era castaño con ojos verdes… Igualito a Misaki, aunque no tuvieran exactamente la misma actitud eran muy parecidos. Demasiado.
Parecía que el mundo lo odiaba y constantemente tenía la necesidad de recordarle que Misaki estaba en el hospital por su culpa, ¿Qué posible mal le pudo haber hecho al mundo para que le pasara esto? Ni idea…
Agito su cabeza, suspiro pesadamente y comenzó a escribir su dedicatoria, lo que causo que una pequeña sonrisa apareciera en su rostro.
Unas horas más tarde personalmente se hizo cargo de ir a la editorial Marukawa.
Levanto una ceja cuando vio el estado del departamento Esmeralda, era totalmente un desorden. Libros y papeles tirados por doquier, peluches tirados por el suelo, decoraciones vagamente arregladas, los empleados parecían a punto de morir... la fecha limite estaba llegando. Miro alrededor del cuarto, estaban seis personas dentro, un chico muy sonriente del cual había olvidado su nombre, Hatori, uno de los editores que era muy popular con las damas, Kisa, el mayor de los escritores aunque por su apariencia parecía el menor, Takano, el redactor jefe del departamento Esmeralda, Yoshino, un mangaka bajo el seudónimo de Yoshikawa Chiharu, Akihiko sabía que el chico era esa mangaka por un pequeño incidente en el cual descubrió la verdadera identidad de Yoshikawa, aunque prometió no decirle a nadie, y por ultimo Onodera, la persona a la que buscaba.
Con una pequeña sonrisa dejo con más fuerza de la necesaria su trabajo al lado del castaño, que en seguida se despertó de su sueño.
-Ahh, Usami-sensei que bueno que al fin termino a tiempo para la edición.- Dijo Onodera mientras comenzaba a trabajar, un tanto dormido pero trabajando.
-Pues ni siquiera estaba de humor para terminarlo pero decidí hacerlo así puedes tener más tiempo con tu novio.- Contesto señalando a Takano, que estaba sentado al final de la mesa discutiendo por teléfono con, por lo que se podía escuchar, la Imprenta.
-¿Eh? ¿Takano-san? ¿Pero qué dice? No salimos ni nada. No sé cómo puede pensar eso, eh digo… no es que lo trate como un loco es solo que… nosotros solo tenemos, eh… solo relación de jefe y subordinado.- Decía el chico sonrojado y totalmente alterado, agitando sus brazos en frente de su cara para marcar su punto. Akihiko sonrió, el sonrojo le recordaba a Hiroki… lo cual era raro ¿Por qué recordaba a su amigo en alguien muy parecido a Misaki?
-Ya cálmate Onodera y ponte a trabajar de una vez.- Le ordenó Takano aun hablando por teléfono mientras los demás reían un poco.
El castaño suspiro y comenzó a leer las hojas mientras Akihiko seguía sumido en sus pensamientos.
-Ah, ¿Usami-san? Disculpe pero ¿Se quedara ahí parado todo el día?- Pregunto Yoshino levantándole una ceja pero se veía avergonzado de preguntarle. No sé porque pero cuando veo a ese chico me da la impresión que haría una buena pareja para Sakura. Pensó el escritor.
-Oh no, ya me estaba por ir…- Comento el escritor aunque aún seguía pensativo, su mejor amigo y el ojiverde en el hospital iban y venían en su mente sin descanso.
-Oh, Usami-sensei, antes de que se vaya…- Interrumpió Onodera levantando una hoja.- ¿No me querrá decir a quien son las dedicatorias de sus libros?- Pregunto esperanzado mostrándole la hoja al escritor, quien solo atino a reír.
-¿Qué es tan especial acerca de mis dedicatorias? En serio, no se lo diré a nadie… si no lo adivinan no lo diré…- Les saludo y comenzó a salir de allí. Mientras salía escucho a Onodera suspirar.
-Bueno, lo intente.- Dijo el ojiverde, posiblemente mirando hacia abajo.
-Antes eras su editor, ¿Por qué no adivinaste a quien se los dedica antes?- Pregunto Hatori y Akihiko lo imagino elevándole una ceja.
-No lo sé… es difícil.- Comento y luego se quedo callado, así que Akihiko asumió que estaba trabajando. Llamo al elevador y entro en este cuando paro en el piso. Ya dentro de él, Akihiko pudo observar a Chiaki entrar rápidamente antes de que las puertas se cerraran.
-Eh lo siento, yo también ya me iba.- Comento el mangaka mirando abajo, dejando que sus mechones castaños oscuros oscurecieran sus ojos.
-¿Te encuentras bien?- Pregunto Akihiko mirándolo.
-¿Eh? Sí, estoy bien… solo pensaba en que todos están saliendo con alguien menos yo… Y escribo libros de amor ¿No es irónico?- Pregunto mirando al peligris.
-Pues algo… yo tampoco salgo con nadie… pero por alguna razón cuando te veo siento que eres perfecto para una buena amiga mía…- Comento otra vez ido en pensamientos.
-¿En serio? ¿Quién?- Pregunto emocionado el joven a lo cual el escritor rio.
-Te la presentare otro día.-
-Hey, Kamijou~ ¿A quién fuiste a buscar ayer?- Pregunto Miyagi mientras lo abrazaba por la espalda. Hiroki, que estaba sentado en su escritorio tratando de calificar unos exámenes, suspiro.
Hacia unos minutos había terminado una de sus clases, ese recuerda era uno feliz pues todos los alumnos estaban escribiendo a mil para intentar pasar el examen sorpresa que Hiroki les había hecho. Para que aprendan a no sentir alivio cuando me retiro de la Universidad. Había pensado Hiroki… y ahora, tenía que soportar al pelinegro.
-Ya se lo dije, a un familiar… ahora suélteme.- A un familiar al cual debo le debo decir que amo a Akihiko y… Un momento… ¿Amo? ¿En presente? No, yo ya supere mi amor por Bakahiko, además enamorarme solo me trae dolor. Pensaba el castaño… Pero la forma en la que actuó ayer cuando vio al escritor, estaba nervioso, ¿Podría ser que…?
¡NO! Hiroki Kamijou reacciona de una vez por todas, deja de pensar así, tú ya no sientes nada de nada por Bakahiko… ¡Nada! Se repetía mentalmente el castaño, aunque no muy convencido, mientras Miyagi lo miraba.
-¿Estás bien? Te veo un poco tenso ¿No se te habrá ocurrido ver de nuevo a ese chico con el que salías?- Pregunto Miyagi un poco preocupado y enojado.
…Nowaki… Pensó el castaño, como si no fuera suficiente la confusión que tenia acerca de sus sentimientos hacia Akihiko para llenar el vaso le tenían que recodar ese nombre, esa persona. Ya hace meses que termino con Nowaki y desde entonces no lo había visto. No es que se quejara, le dolía ver al ojiazul, le dolía porque había sido Nowaki quien termino con él.
-Flashback-
-¿Qué?- Pregunto Hiroki totalmente sorprendido mirando con los ojos bien abiertos al ojiazul que tenía delante.
-Lo siento muchísimo Hiro-san pero deberíamos terminar…- Repitió directamente. Los dos estaban parados en la puerta del departamento que compartían. Nowaki había estado esperando allí a que el castaño llegara y cuando al fin lo hizo le planteo lo que había dado vueltas en su cabeza todo el día sin miramientos, le dolía pero era algo que debía hacer.
Los dos estaban juntos desde hace años y aun con los problemas que habían tenido, de alguna u otra forma seguían juntos… pero Nowaki sabía que eso no bastaba, su relación con la persona que amaba estaba colgando de un hilo y no aguantaría mucho mas, por lo que el doctor decidió terminarla antes de que terminara de una forma peor. Nowaki ama muchísimo a Hiroki pero el que su relación con él termine mal y el castaño resulte herido era algo que el ojiazul no permitiría.
-Eh, ¿Por qué?- Alcanzo a preguntar el castaño, aun shockeado. No entendía porque Nowaki querría terminar su relación… bueno, Hiroki podía ser muy complicado, orgulloso y terco pero el ojiazul le había dicho que lo amaba y Hiroki realmente se esforzaba para que siguieran estando juntos. ¿Es que acaso… aun con todo el esfuerzo… fallé? Se preguntaba el castaño.
-Porque esto no funciona… tú estás demasiado tiempo pensando en tu trabajo mientras que yo sigo estudiando y trabajando en el hospital casi todo el día. Lo siento Hiro-san pero ya no creo que podamos seguir de esta forma… Realmente lo siento…- Dicho esto el ojiazul se inclino y beso suavemente la mejilla del aun petrificado Hiroki, luego se marcho.
Hiroki llevo una mano a la mejilla en la que Nowaki había depositado el beso y de repente se dio cuenta que estaba llorando. ¡Deja de llorar, idiota, ya estas bastante grande para eso! Una parte de si mismo le gritaba una y otra vez… pero otra parte estaba herida.
Nowaki termino conmigo.
No había sentido algo así desde que Nowaki se fue a América, desde que lo dejo mojándose en la calle aquella noche, desde que lo vio durmiendo desnudo en el suelo con su sempai…
Se sentía… traicionado, herido, triste… y a la vez totalmente aliviado, aunque no supiera porque…
¿Acaso se sentía aliviado porque sentía que algo así pasaría y estaba feliz que terminaron de esta forma y no peor?
O ¿Tal vez, porque ya no le importaba Nowaki de esa forma?
Tal vez, solo se estaba volviendo loco…
O quizás era el shock…
-…Nowaki… ¿Por qué?-
-End Flashback-
-Kamijou ¿Estás ahí? - La voz de Miyagi lo saco de golpe de sus recuerdos.
-No he visto a Nowaki hace meses, no se preocupe, profesor.- Dijo en respuesta a la otra pregunta con el ceño fruncido y volviendo a concentrarse en su trabajo.
Miyagi suspiro, encendió un cigarrillo y se fue hacia su escritorio, comenzando a hacer su propio trabajo.
-Deja a ese chico en el pasado, Kamijou… Yo se que tienes a alguien más en mente.- Comento el mayor de los dos ignorando completamente la mirada asesina de su compañero y evadiendo por poco el libro que le lanzo.-Has mejorado en tu puntería.- Cambio de tema, de vuelta con su sonrisa en cara el pelinegro.
Tiene razón… Odio admitirlo pero tiene toda la razón… tengo a alguien más en mente. Pensó el castaño concentrándose en su trabajo.
Horas más tarde Miyagi ya se había despedido diciendo algo de que debía llegar temprano a su casa o su pequeño terrorista se molestaría mientras Hiroki guardaba sus cosas suspirando. Al menos él tiene alguien especial esperándolo, aunque sea un mocoso de secundaria, yo solo tengo una hermana a la cual darle una explicación que yo ni siquiera se… Pensaba con el ceño fruncido.
Luego se coloco su abrigo y bufanda, junto su portafolios y se fue de la oficina. Ya era tarde en la noche y no había nadie en el colegio. Hiroki estaba aliviado por eso, así tendría más tiempo a solas para pensar. Eso era lo que necesitaba, pensar. Estar pensando en paz, sin ningún ruido, sin nadie pasando por allí, sin ninguna molestia.
Sin embargo, ese tiempo fue muy poco pues apenas atravesó las puertas de la universidad se quedo parado, petrificado, mirando a quien tenía en frente totalmente sorprendido.
-¿Nowaki?-
