Hola chicas como están... espero que muy bien, ahora en este inicio de vacaciones de verano..xD bueno para algunos T^T para mi no .. xD
Disculpen por la demora pero la anterior semana se me complico un poquito las cosas, con la salida sexto año de mi pequeñín ..xD y luego la chamba .. uh.. T^T nop se pudo.
Ante todo quiero agradecerles por continuar apoyándome con mis historias locas y descabelladas con tintes de amor.. jajaja Y que sepan que se las dedico con mucho cariño. Porque gracias a ustedes es que uno se anima a escribir.. xD ya que nos dan ánimos a seguir con ese loco sueño de amor de Candy y Terry.
Un saludo a todas chicas.. A quien me dejan mensajes, a quien me lee anónima mente que espero pronto se animen a dejarme uno. xD jajaja.. entre mas mensajes.. mas trabaja la ardilla, jajaja es medio ladina si no dejan jajajaja xD.. no se crean.. pero si dejan muchos, le voy a echar mas ganas.
Sin mas que decirles chicas.. les dejo, no sin antes mandarles un gran abrazo desde México.
Feliz lectura!
Tu eres mi felicidad, esta vez no te dejare escapar
Sombras de un amor perdido
Capitulo 5
De vuelta, en la estación de trenes. Terry dio una mirada al cielo antes de iniciar el viaje de regreso…
-Miraras de repente el cielo sientes este inmenso vacío Candy?
Estamos Bajo este mismo azul y vasto cielo, que se cierne sobre nosotros infinito
¿Candy… Donde estas ahora?...¿aún ...me sigues amando?
Mar del atlántico
Carpatia
5 de agosto de 1916
Los días en el barco, estaban siendo terribles para ella. El constante movimiento aunado con su embarazo, le dejaban exhausta. No sabía cómo podía devolver tanto el estómago si apenas podía probar bocado, y pensaba a sus muy adentros , que tal vez el karma de una vida pasada le aquejaba. Debió de ser una persona demasiado mala para lo que estaba pasando. Estaba amnésica, con su cuerpo mal trecho del accidente y esas nauseas que no le abandonaban ni por un solo instante. Menos mal, el cabestrillo había sido retirado hacia 2 días atrás, dejándole un poco más de libre movimiento. Pero debía de guardar reposo, por todo lo ocurrido anterior mente.
La mayor parte de los día en ese barco, se la paso al lado de Edward, que procuraba que todo fuera cómodo para ella.
Desde el accidente, Edward se las ingeniaba para que comieran juntos. Busco la manera de que el hospital, le asignara una enfermera que viajara con ellos, haciéndole compañía cuando él debía de hacer los chequeos de los casos que tenían pendientes en América, comunicándose a sus oficinas mediante el telégrafo diariamente varias veces por día. Y la constante platica de la pequeña Cris, que no dejaba que su ánimo de cayera.
Dentro de poco llegarían a Southampton, a esa nueva vida la cual Edward estaba muy emocionado. La pequeña Cris, se pasaba horas y hablaba mucho muy emocionada sobre su bebe, de que sería muy guapo porque Edward así era. Su cabello de era de un color muy brillante, tan rojo que parecía casi irreal. Lo llevaba corto pero sus puntas se enroscaban indomables, dándole un toque de rebeldía e inocencia. Tal de un lindo niño mimado. Sus ojos violetas tenían una mirada dulce, entonces al recordar eso. Su estómago se revolvía al recordar esa sensación de incomodidad o de disgusto que constantemente tenía con él.
-Flash back—
Estaban platicando tranquilamente sobre la casa donde llegarían, él quería saber que era lo que ella le gustaría, tal vez un jardín enorme, o libros de poesía en una inmensa biblioteca. El color del cual ella quisiera pintar la fachada. Algo que cualquier matrimonio joven platicaría, o al menos cualquier pareja que estaba próxima a casarse. Pero dentro de plática ella se había quedado callada, entonces él se preocupó.
-Sophie.. Amor.. ¿Cómo te sientes? Te duele algo? Desde hace un rato te has quedado cayada y tienes en tu cara esa mirada indescifrable..
-Yo.. No lo sé… -Candy respondió un poco resentida- Mi cabeza .. Hay veces que siento que me va explotar, y aun así, no consigo… yo no puedo recordar nada.
La mirada consoladora de él cayó sobre ella, entonces dejo de lado el informe que estaba por leer para poder abrazarla
-Sophie.. Amor… no te hagas esto. Si no puedes recordar, no importa, haremos nuevos recuerdos.—Edward quería sonar conciliador- De aquí en adelante, no te preocupes por eso que eventualmente volverá..
-No!.. no .. –Candy se removió entre sus brazos- No puedo hacerlo… ¿ Como puedes pedirme que haga eso? he olvidado quien era yo, lo que me gustaba hacer o lo que odiaba. ¿ Nuestros recuerdos dónde quedan?, simplemente no puedo renunciar a eso, ¡no quiero!.
Esa parte de mí, no me deja estar tranquila, es algo que no puedo descifrar, tengo sueños confusos pero igual no puedo recordar todo de ellos al otro día . Yo no creo .. –Ella le miro con dolor- Yo no creo que… - su voz se entrecortaba - No creo que yo … ¡No siempre estuve sola!, debió de haber alguien más, alguna amiga, un conocido. Dices que trabajaba para tu papa, ¿pero qué hacía? No me dices mucho, y todo lo que cuentas es como si describieras a una persona diferente a mí. En realidad, no puedo creer que después de ese accidente, solo tú te hayas preocupado por mí.
-Sophie... ¡Por favor!. Debes de tranquilizarte… te haces daño a ti y al bebe.. –Decía el pelirrojo mientras le abrazaba para tranquilizarla
-No Edward! … No me digas que me tranquilice, ¡¿cómo sabes que no te engañe, que él bebe que voy a tener, es tuyo?!… ¡¿porque no puedo sentirme contigo como si estuviera en casa?!.. ¡Yo no puedo seguir así!… ¡no quiero!...
-Fin del flash back—
La pequeña seguía hablando y ella no le había puesto nada de atención a sus palabras…
-Sophie.. Te sientes bien.. Abuelita dice que hace un día muy bonito y yo también lo creo. Porque no salimos un ratito
-Gracias pequeña, si también me gustaría salir un rato. –Ella volteo a ver a la enfermera para que diera su consentimiento-
-Salga un rato señora Jeager, no creo que haya algún problema. Ha guardado el reposo debido. Y al parecer ya vencimos el peligro de aborto.
-Ella sonrió y abandono lentamente la cama para salir del camarote.
El sol estaba en lo alto y la brisa del mar golpeo su cara. Había deseado desde tiempo el salir del camarote. Pero la indicaciones del doctor eran muy estrictas y ella, por alguna razón estaba deseosa de que nada pasara y poder tener a su bebe en brazos. Quería pensar en que haría en adelante. Si era verdad que estaba con Edward, ese sentimiento poco a poco volvería a ella. ¿Pero si este sentimiento no volvía, que haría? Y ese era su mayor temor.
El reacomodar sus ideas, era muy confuso. Había comenzado a tener sueños, en donde hablaba con una chica de cabellos castaños. En ellos se sentía tan a gusto, pero por alguna razón no recordaba su nombre. Ni el color de los ojos de esa chica.
Miro de lleno el mar del atlántico, el azul brillante que por partes se veía verdoso, mientras se recargaba en baranda del barco.
El color del mar, le lleno de nostalgia… Y eso le lleno de temor. - iFiuuuu!.. sí que tienes muchas pecas, apenas veo tu cara entre tantas de ellas"… -esa frase le vino a la mente, era como si le hubieran llamado, volteo para ver si era alguien más, algún conocido pero no había nada el pasillo estaba totalmente vacío, solo estaba ella y la pequeña Cris, que señalaba alegremente las aves. No era la voz de Edward. Su tono era diferente. Fuerte e imponente, pero tenía la sensación que podía ser a veces tan dulce y eso la estremeció.
-Me alegra que te encuentres mejor amor… -La voz de Edward, le espanto sobre manera y un fuerte mareo llego a ella. Edward que traía algunos papeles consigo , los soltó para tomarla en sus brazos cuando noto que se tambaleaba. La mayoría de las hojas volaron perdiéndose en el mar. Pero una que quedo prensada entre sus cuerpos, y el nombre de Candice Andley, llamo su atención. Era un telegrama en donde confirmaban la muerte de esa persona.
-Creo que el sol te ha hecho un poco de daño, aun estas muy débil Sophie. Ven abrázame, te llevare de nuevo al camarote.
-No es necesario.. yo puedo caminar… -Ella, trato de zafarse de su agarre para regresar sola pero el efecto del marero no había desaparecido, estaba pálida, y su tacto se sentía frio.
-Vamos Sophie, te llevare.
-No me toques.. Yo!…. -apenas pudo alcanzar a decir ella, antes de perder el conocimiento.
Sumamente espantado, Edward no la había soltado y no dejo que se lastimara ya que él la sostuvo antes que cayera. Cris que había visto toda la escena, corrió delante de él para alertar a la enfermera. Le llevo en brazos a donde se encontraba su camarote y se quedó con ella solo en la habitación, esperando a que ella despertara…
El temor de perderla, creció en su interior. Pero él sabía que si recobraba sus recuerdos, y ella quisiera abandonarlo él no podría negarle su libertad. A pesar de todo él la amaba y haría todo por ella aunque eso fuera dejarla ir.
Toco su frente notándola ligeramente caliente, tomo un paño y retiro con sumo cuidado el poco sudor que comenzaba a formarse en la sien. Tomando su mano él se quedó ahí al pie de su cama, esperando por ella..
Si los pétalos de la blanca rosa se abren uno por uno
¿Las memorias de aquellos días podrían revivir?
Iluminados por la tranquilidad de la noche que hace las flores renacer
Es dulce, doloroso y se colorean de ese color.
Siguiendo un brillante hilo, el tiempo está fluyendo silenciosamente
Tu sonrisa, es la calidez que derrite mi pecho
Como un ligero sueño que hubo una vez en algún lugar
Incluso si el actual momento es cortado por el atardecer
Nuestras sombras están coincidiendo
Sin fin y lejano, ilimitado y profundo, como los destinos se cruzaron
Lo comprendí una y otra vez, lo perdí una y otra vez
El hecho que podíamos finalmente encontrarnos
Las flores esperan la lluvia, la noche se enamora de la mañana
Al igual de como el cielo anhela la tierra
Anhele que nuestros corazones se volvieran uno solo
Si podemos deshacernos de este eterno sueño y podemos vernos otra noche más
Vamos, dame tu mano y bailemos nuevamente un vals.
Moviéndose a través de el paso delos días, la luna esta nublada
Más allá de mis recuerdos, este amor se desbordo nuevamente
Si pudiera caminar por tus recuerdos una segunda vez,
Me convertiría en tu sombra y te protegería
Incluso, si el viento que sopla a ciegas nos distanciara
Por favor no dejes de creer en mí..
Un destello sin rumbo, una vacilante duda, como ilusiones a la deriva
Incluso mientras deambulaba, finalmente encontré el lugar que no cambiare..
Si estuviera yendo por otros lugares de seguro regresaría hasta ti
Incluso si la oscuridad se lleva lejos al sol...
Las mentiras lloran a los pecados y el pasado dividirá el futuro
Sin fin y lejano, ilimitado y profundo, como los destinos se cruzaron
Lo comprendí una y otra vez, lo perdí una y otra vez
El hecho que podíamos finalmente encontrarnos
Las flores esperan la lluvia, la noche se enamora de la mañana
Al igual de como el cielo anhela la tierra
Anhele que nuestros corazones se volvieran uno solo
Si los pétalos de la blanca rosa se dispersan uno por uno
¿Seremos teñidos por la delicada mañana?
Si pudiera volver a renacer y florecer en tu pecho,
Este amor se volvería eterno…
Rinne Rondo/ On-Off/ Traducción
New York., 5 de agosto
Richard no podía concebir, que su hijo había regresado. Pensó que después de todo él se negaría ante su petición de viajar con él y Eleonor de regreso a Londres. No era lo que él había planeado para su futuro, después de todo él había concebido con Emilia ese acuerdo, del cual, él había puesto las cláusulas de no decirle nada a su hijo y a su futura nuera. No al menos hasta que este firmara el nombramiento de ser el próximo al título, asegurando con ello la vida de él y su futura esposa.
Ante la urgencia de que el firmara, preparo todo de tal manera para poder presionarlo. Porque su hijo había dejado de luchar por su felicidad. Eso era lo que más le dolía, al ver su triste historia repetirse. Le debía tanto y quería arreglar todo para que fuera feliz, por eso… Cada movimiento había sido calculado, el que permaneciera Candy en el orfanato de la colina, dándole tiempo para que aclarara sus ideas, El que Emilia la buscara, porque ella, Candice.. Su futura nuera, estaba muy decaída y por su naturaleza no haría nada impropio, algo que pudiera herir a la otra chica. La plática de Robert, la carta a la señora Marlowe, hasta las palabras que le dijo antes de que él se decidiera a buscar a esa muchacha.
El baile de presentación de Candice, el cual disfruto mucho, cuando vio que Terry se había decidido a luchar por el amor de su vida. Incluso le agrado que su hijo se hubiera adelantado a sus planes y aunque le fue complicado, él pudo estar al corriente de todo.
Incluso cuando dejo que vivieran como pareja, cuando bien pudo irrumpir ahí y dejar de lado todo eso. Pero ese no era el plan, quería un nieto pronto y que su hijo se viera en la necesidad de velar por su mujer. Sabía que ella.. Candice, reaccionaria de esa manera por proteger a los que ya consideraba a su familia. Pero ¿porque todo salió mal?. Si incluso él había mandado entre sus escoltas un doctor para cuidar de su salud. Y alguien preparado para defenderla, si es que era necesario ¿Que había salido mal en la ecuación?… ¿Qué?
Y ahora su conciencia, no le dejaba ni a sol ni sombra. Todo por su arrogancia, por querer jugar a ser Dios y orquestador de todo. Y el que más pagaba nuevamente sus errores era su hijo. Incluso Emilia, estaba pagando sus errores ya que al final se hubo encariñado con esa pequeña rubia. Por ello debía convencerlo de tener otro ambiente, y ayudarlo a salir adelante. Aun con todo ese dolor a cuestas. No sabía si algún día tendría el valor de confesarle lo que había hecho, porque era seguro que le perdería para siempre.
Parado en el umbral de la puerta, Richard apreciaba la escena donde Eleonor lo abrazaba fuertemente. Su hijo había vuelto, quería creer, ante el cascaron vacío, y esos ojos fríos que escondían todo su dolor. Después que Eleonor deshizo el amarre, noto que el solo traía una pequeña maleta consigo. Se veía mucho más delgado , que temió se enfermara pronto , la barba la traía un poco crecida, además de unos surcos oscuros marcados fuertemente en sus ojos, esa sonrisa irónica que hacia quererlo siempre reprender, había desaparecido, dejando solamente esa mascara fría y seria .
Sus ojos se encontraron y el trato de sonar amable sin afán de ofenderlo.
-He vuelto! -Dijo Terry y eso fue lo que rompió el silencio entre ellos..
-Bienvenido hijo, me alegra que al final hayas aceptado mi propuesta. –Contesto el duque que se acercaba lentamente a él.
-si bien he aceptado, es solo por tus facilidades, por el hecho que se, que con tu poder, puedo llegar a entender lo que le ha ocurrido a Candice y creo que esta demás que te diga que no desistiré hasta encontrarla.
Eleonor que estaba al margen de lo que habían hablado, tuvo un poco de miedo ante la mirada fría y el tono que su hijo había empleado para con su padre. El contenido de sus palabras, era la franca declaración de falsa paz y de una verdad que Terry no quería aceptar. El temor le inundo a Eleonor, porque al final su hijo quedaría destrozado..
-Entiendo Terrence… No me importan tus motivos, con tal de que permanezcas cerca de nosotros, si incluso si eso significa que gastaras cada centavo de los Grandchéster solo por encontrar a tu mujer.
Nuevamente la mirada de Richard y Terry se encontraron, suavizándose la ultima un poco.
-Estoy algo exhausto.. - dijo el con el afán de retirarse.
Eleonor lo tomo por el brazo y lo condujo a una habitación. Trato de que él se sintiera un poco más a gusto en esa casa. Ella no le dejaría solo nuevamente, no dejaría que volviera solo a su departamento.
Después de unas horas de haber llegado a esa habitación, saco de su maleta el diario de su pecosa. En él, había guardado las cartas que había escrito y que por cobardía no envió, en esa etapa en donde la culpa de lo ocurrido a Susana, no le abandonaba. Sentía que era justo que todo estuviera reunido, cuando se vieran nuevamente, ese sería su regalo.
Quería que ella supiera lo que en ese tiempo le aquejaba. Los sentimientos guardados desde hacía mucho en esos papeles, al igual del miedo que le rodeaba en esos momentos. Así como ella escribió sus memorias en el San Pablo, lo que vivieron juntos en esos días en New Orleans lo a meritaba. Porque eran sus recuerdos, la prueba que estuvieron ahí, de ese amor que no moriría a través del tiempo, porque no le dejaría morir. Ella siempre estaría presente en su corazón.
Saco la foto que hacía unos días Rita, le había regresado y el anexo junto la última carta que le había escrito, en ese día el cual viajaba en el tren. Antes de cerrarlo dio una última mirada a su tarzan pecosa al igual que sus palabras.
Agosto 5 de 1916
Al igual que días pasados, esta tristeza me tiene atrapado. Candice.. Pecosa, mi dulce mona pecas. Te extraño, no sabes cuánto y tu ausencia me está ahogando poco a poco. Deseo ver de nuevo tus ojos y perderme en el perfume de tu cuerpo, mirar nuevamente tu sonrisa y que tu voz me envuelva como en días pasados.
Mi alma espera ansiosamente encontrarse con la tuya.
T.G.
Cerrando de golpe el diario, se dejó caer en la mullida cama de esa habitación.
Bajo acuerdo de ellos dos, Terry permaneció en esa casa por algunos días antes de viajar. El Duque dejo que continuara con su búsqueda, al igual que lo hacía participe de los proyectos que tenían en Europa, los cuales a Terry no parecía importarle, pero igual absorbía cada palabra, al fin y al cabo. En un futuro eso le serviría para administrar todos esos bienes. Al menos en eso, ellos dos eran tan parecidos, tan meticulosos que casi por ningún motivo dejaban un cabo suelto. Y al ver el desespero y la ferviente búsqueda de Terry, el duque deseo que entre todo ocurriera un milagro.
Carpatia…
Nuevamente abría los ojos, todo se sentía tan pesado. Tratando de poner nuevamente sus ideas en orden, recordó sobre la frase que en cubierta le había venido a la mente. Esa voz la había escuchado antes, tenía fuertemente esa impresión, después de eso recordó la discusión con Edward y el hecho que fue él, quien cuido de ella cuando se sintió mal.
Cuando estuvo Inconsciente, a lo lejos oía su voz dándole ánimos, susurrándole palabras de amor, pidiéndole que no le abandonara.
Desvió su mirada y lo miro recostado cerca de su pecho, pero sin llegar tocarle, solo su mano reposaba cerca de la suya. El estuvo todo el tiempo con ella. El remordimiento nuevamente le llego al pensar en lo egoísta que se había portado. Edward estaba ahí con ella, la cuidaba y consentía como a nadie.
Cuando estaba en New York, no dejo que nadie más le cuidara, haciendo a un lado a sus hermanas que se mostraban celosas de ella, incluso les había dejado atrás. Entre todo, el no le estaba forzando a nada. Volviendo nuevamente a ella sus palabras - Te esperare el tiempo que necesites.. Sophie. Porque te amo y quiero que tú me ames otra vez. - Inconscientemente llevo sus dedos a sus labios, recordando que Sus besos aun eran castos, solo un roce. Un roce que tal vez en otro tiempo ella anhelaba y ahora reprimía a causa de su amnesia. Sería que ella se estaba obsesionado con recordar y así mismo no quería hacerlo. Tal vez su mente quería olvidar y protegerse de algo doloroso, algo que le hubiera hecho huir, estaba sumamente confundida.
Movió un poco su mano y la poso en su vientre recordando que dentro de ella, crecía la vida de un pequeño ser, que era producto de su amor, no podía a seguir negándose esa posibilidad, de una vida compartida, con él que le profesaba tanta devoción. Entonces decidió que lo intentaría. Se enamoraría de Edward Jeager, y velaría por el amor y felicidad de él y su bebe.
El movimiento de él, alerto nuevamente sus sentidos y miro el dulce despertar de él. No había reparado que Edward, era un hombre muy apuesto, era alto pero no podía decir a comparación de quien, porque aunque venía a su mente un hombre de cabellos castaños, del cual no recordaba su nombre, ni mucho menos su rostro. – Entonces nuevamente esa sensación de vacío-
El tomo de su mano acariciándola
-Veo que ya estas mejor .. Yo en verdad estoy muy apenado.
La sonrisa que le brindo Edward era muy cálida pero a la vez tenía un tinte de tristeza.
-No digas nada, creo que la que se debe de disculpar soy yo Edward. -dijo ella apenas y pudo hablar .. - No sé qué es lo que ha pasado entre nosotros anteriormente pero, creo que no te he dado la oportunidad. Lo he estado pensando y quiero intentarlo. Me gustaría que pudiéramos tener una mejor relación, como dices… - Sonrío apenada- haremos nuevos recuerdos, de aquí en adelante.
La sonrisa que ilumino su rostro, fue tan cálida, al grado que pudo comenzar a sentirme un poco más cómoda.
-Gracias.. Cariño... - Sus ojos fueron nublándose debido a las lagrimas que el no quería dejar salir- gracias Sophie .. amor mio.. veras que no te arrepentirás.
Edward se levanto lentamente y fue acortando la distancia, hasta que nuestros rostros quedaron solo a pocos centímetros de distancia. Dudando aun el, recorrió con su dedo mis labios antes de sellarlos con los suyos en un beso lento y profundo...
Hay un lugar en el sol, para cualquiera que tenga la voluntad de perseguir uno.
Y creo que yo he encontrado el mio
Oh! si creo que he hallado el mio, así que.
Cierra tus ojos y piensa que de verdad deseas amarme
Y déjame besarte lentamente.. muy lentamente.
He ido de un lado a otro y no halle un lugar seguro
Dime, dejarías de llorar en mi hombro, escuche que querías intentar las cosas
Cierra los ojos y piensas que de verdad deseas amarme
Y deja que te bese lentamente.. muy lentamente
Pero si al abrir los ojos, descubres que me detestas
solo recuerda que mi corazón, esta abierto para ti.. mi corazón solo esta abierto para ti
Let me kiss you / Morrisey / Adaptacion
Continuara...
Sakurai-Alighieri
