hola amigas.. hoy 25 de octubre-.. es mi cumple y por ello .. kampai..."salud"... brindare porque.. no se deshicieron de mi.. xD...aunque, pensé que moriría con la varicela ..xD..

hoy no hay cancion... y a la siguinete -le mandare saludos como se debe... solo recuerden que no me olvido de ustedes..


Eres mi felicidad.. esta vez no te dejare escapar-

Capitulo 12


El corazón le daba a mil… cada latido era lento y doloroso. Por más que quería avanzar más camino, no podía ir más rápido bajo el manto blanco de la nubosa mañana. Exaltado, por el descuido que tuvieron, salió corriendo de la casa de sus padres para poder encontrarla.

Menos mal que hacía poco pudo convencer a su padre, de comprar un automóvil. Se monto a este y salió como alma que lleva el diablo detrás de Candy. Mientras recorría el camino teñido de blanco, constantes preguntas se formaban en su cabeza. .. ¿Será que ella en realidad sentía algo por Jeager? Si Candy ¿si en verdad quería regresar con él? Apretando fuertemente el volante, el se retorcía, solo de pensarlo.

Se habían encontrado de nuevo, eso debía de ser una señal del destino, una que dijera fuertemente que ellos debían permanecer juntos… No iba a perder frente a Jeager, y el no se iba a retirar sin pelear… Candy era suya.. Su mujer.. la dueña de su alma … lo era todo para él…

En una de las calles, que colindaban con la casa de Edward, tuvo que reducir de golpe la velocidad, al ver a lo lejos un carruaje de alquiler que se dirigía en su dirección, el camino era estrecho y accidentado, así que no tuvo otra opción más que a orillarse, para que este pudiera dejarle el camino libre… -soltó un golpe, frustrado al volante, para luego recargarse en el, esperando lo mas paciente el paso del vehículo - si tan solo se hubiera dado cuenta de sus intenciones… El hubiera montado guardia fuera de esa habitación …

-Flash back-

Después de haber abandonado la habitación, donde se encontraba Candy… me pude sentir un poco mejor. No era un sueño o una alucinación, como esas que me atormentaban tiempo atrás… era real…

Estuve deambulando bastante tiempo después de ello en mi habitación. Solo para caer rendido y dormir un poco. Cuando pude hacerlo, el sueño que tuve, más que reparador, me pareció sofocante… como si de un hechizo se tratara, de una repetición de esa tarde en New Orleans, en la casa cerca del mar, en donde nos hicimos mutuas promesas de amor…

La vibrante estampa de ella, se dibujaba una y otra vez, en ese sueño, donde el calor de su cuerpo lo tenía presente, así como el sabor de sus labios. El calor de su pecho… el aroma de su piel…

Al despertar, me sentía tranquilo.

No es que fuera algo que tuviera contemplado el que ella no le recordara, pero bueno… ahora no importaba. Tenía una segunda oportunidad, ella estaba viva, estaba nuevamente cerca de mí.

Solo debía saber cómo acercarme, y volverla a enamorar. Si ella no lograba recordar, no tendría que cargar con sombra de Susana y con esa separación por su causa que tanto nos daño, ese evento ya no estaría empañando sus recuerdos … Y yo podría vivir con ello.

Sobre Jeager, cada una de sus atenciones, cada uno de los días compartidos se los haría olvidar con días nuevos, con detalles mejores… Seria paciente… con tal de poder volverla a tener en mi vida…

Con esa idea en mente, bajo para saludar a sus padres y a su pecosa invitada, que en ese momento debían de tomar el desayuno. Pero el desconcierto llego , casi al instante al percatarse el estado de agitación de las personas que ayudaban en la casa.

Sintió que el frio que reinaba afuera, se colaba entre su cuerpo… Y al toparse con su madre y ver la preocupación reflejada en sus ojos… esa tranquilidad que le llenaba al despertar le abandono….

-¿Qué ha pasado? -Miro alrededor de la habitación - ¿Por qué hay tanto alboroto?

-Terry… Se ha ido…. Candy se fue…

-Pero cómo es posible! … ¿Acaso nadie se dio cuenta cuando salió?

-No … nadie lo hizo, ella debió de haber salido muy temprano… -Eleonor llevo sus manos a su pecho- Tu padre se ha retirado, para contactar con las autoridades, pero tenemos miedo de que no puedan ellos ejercer justicia…. Porque no somos familiares directos no podemos afirmar que Jeager la ha privado de su libertad. Ya que es una acusación muy seria, si no podemos comprobarlo, tu padre se vería seriamente afectado … Es increíble que aun con el titulo haya cosas que no podamos manejar… Terry… -dijo de manera nerviosa mi madre - Si él no consigue el apoyo… Si ese joven le hace daño…

Las últimas palabras de mi madre, las escuche algo lejanas, ya que rápidamente salí de ahí… Tenía que encontrarla…

-Fin del flash back—

Cuando hubo llegado a esa casa, dejo impulsivamente el auto… para así entrar rápidamente.

Todo parecía abandonado, y rastros de los destrozos que había provocado el pelirrojo aun se encontraban a la vista.

-Candy.. ¡! -grite lo más fuerte que pude.. –Candy… ¡he venido por ti! …. Candy!

-Con Candy—

Aun lloraba, en el carruaje de alquiler, a paso lento iba en dirección a la ciudad, no sabía en ese momento que debía de hacer, solo sabía que quería estar lejos de ahí.

Nada de lo que le había dicho Edward en los anteriores meses era cierto… y aunque no quería creer en sus palabras recién dichas, ella podía creerlas porque todas estaban llenas de un resentimiento que no podría alguien esconder… porque no dudo en nada cuando las hubo soltado….

Estaba sola…

Y en ese momento le llego de lleno el peso de su situación. Estaba embarazada… y no tenía a donde ir…

Había salido de ese lugar con un poco de dinero, que Edward le había dado el día anterior para hacer las compras pertinentes a su boda. Y una pequeña maleta. Y ni siquiera tomo gran parte de su ropa, solo unos cuantos vestidos, que metió todos arrugados y algo de su ropa interior.

En su afán por salir rápido de ahí, no opto por detenerse a cambiarse de ropa, ya que todavía llevaba puesto el vestido de fiesta de la noche anterior y el abrigo que amablemente la señora Eleonor le hubo prestado. Toco inconscientemente su vientre, y se abrazo a sí misma, como si con ello pudiera poner una barrera mas… algo que pudiera proteger a su bebe… que estaba segura que no había sido concebido como un error o de una manera tan sucia, como se lo había recalcado Edward.

No tenía cara para llegar a la residencia Grandchéster, ¿Cómo podría hacerlo? Ya que estaba llena de vergüenza por lo que recién descubierto.

Lo más seguro era, que ellos la estuvieran apoyando por el compromiso que tuvo o tenia ella con su hijo, por cómo estaban entrelazadas sus familias.

Daba por hecho que supieran de su huida en estados unidos, y seguramente el joven Grandchéster estaría ofendido por sus actos, si se enteraba que además de lo que conocía, estaba embarazada de un hombre que no recordaba, el seguramente la repudiaría.

Y en ese momento, ya no tenía fuerzas para soportar más rechazos.

El viaje fue un poco accidentado, por el camino que estaba descuidado, pero pronto entraría de lleno a la ciudad.

Era una idea arriesgada, pero al no tener muchas opciones opto por llevarla a cabo.

No podía regresar en ese momento a los estados unidos, por los problemas bélicos que hacía algún tiempo estaban azotando el mar del atlántico, y más aun si no sabía a donde podía volver. La familia Andley… de la cual habían dicho que ella pertenecía, era para ella ahora más que unos desconocidos y no quería llegar a ser una carga para ellos.

Necesitaba poder estar un tiempo sola… y ya cuando su alma se sanara un poco, se serenara. Tal vez buscaría la manera de volver a ellos y presentarles a su pequeño angelito… eso.. en un futuro …. Que esperaba no fuera muy lejano.

Escocia, parecía la mejor opción, la señora Eleonor la noche anterior, le hubo ofrecido su casa para que descansara ahí.

La madre de Terrence, entendía que no podía quedarme con Edward por más tiempo, y la necesidad de alejarme de todo, mas sin embargo, si tomaba su ofrecimiento, era seguro que quisiera acompañarme y lo único que mas me aterraba además de esa situación, era el encontrarme a su hijo y que este pudiera reprocharme… Lo se .. Es extraño, y más por los sueños que he tenido y que fueron más claros desde ayer… solo sé que me duele de solo pensar en su rechazo..

Iría a Escocia … iría ahí… esa era mi resolución… buscaría un trabajo y un lugar agradable en donde pudiera hospedarme… sería muy cautelosa con el dinero, ahorrándolo para que en ese momento en que llegara ese pedacito de amor a mi vida no sufriera muchas penitencias.

Tome el prendedor y la gargantilla de esmeraldas que traía en la bolsa del abrigo. Y pensé en mi siguiente movimiento.

Con Terry..

Poco me faltaba para que le rompiera la cara nuevamente a ese mal nacido… Solo de pensar que no podía mancharme más las manos con su repúgnate sangre, hacia que la mía ardiera de coraje. No podía poner más en jaque a mi padre, mis acciones debía modularlas…

El modo que dijo que ella se habia marchado, como si de algo sin importancia se tratase, hizo que me encendiera y quisiera matarlo a golpes. Acaso no comprendía el daño que nos habia hecho, el daño que le hubo hecho a ella, que indefensa callo en su poder… No quería siquiera imaginarme si ese bastardo le hubo obligado a algo…

-Se ha ido… -Dijo Edward desde el otro lado de la estancia…. Con la voz llena de amargura… -Te he dicho que te larges de mi casa… ¿Qué no me has escuchado antes? Candy se ha ido y no tengo intenciones de soportar tu presencia delante de mí… Edward se daba la media vuelta para regresar a la habitación de la que había salido…

-A donde se ha ido? ¿Cómo pudiste dejarla ir así? Ella esta inestable… qué diablos tienes en la cabeza que no lo comprendes… -Le grite con todo-

-El que no comprende las cosas eres tú…

-Se dirigió a mí, con una mirada que destilaba más que rencor -No entiendo porque tenías que aparecer, cuando ella comenzaba nuevamente a ser feliz conmigo, ¿Que? Querías que te la devolviera en bandeja de plata? Que después de lo que compartí con ella solo la pusiera en un cabriole para que llegara segura a tu casa .. a tu casa .. Tu… maldito infeliz, que te escudas del buen nombre de tu familia para poder comprarte una esposa… ¡Tú que sabes de ella!

Era obvio que Jeager no sabía nada de lo que había ocurrido entre nosotros -Eso no es de tu incumbencia!... Ahora contesta… ¡¿donde se ha ido?!.. No te creo que simplemente la hayas dejado marchar así como así.

Y crees Grandchéster, que ese era mi deseo… La amo… y aunque me duela le tuve que dejar ir… y me importa un rábano lo que creas o no…

-Tu que puedes saber de amor, si solo la mantuviste engañada..

-Lo mismo que tu .. Que compras una mujer… -Me dio la espalda y se dirigió nuevamente a esa habitación de la que había salido anterior mente.. –Lo único que te puedo decir y que en verdad, no sabes cuanta felicidad me da, es que otro disfruto antes, de los favores de tu prometida… -Con una risa irónica, desapareció en esa habitación, cerrando un gran puerta de nogal.

Cuando di la vuelta para salir de ese lugar, note la presencia de una pequeña niña. Que lloraba en silencio, en las faldas de una mujer un poco mayor.

-Se ha ido .. Sophie se fue… y ella estaba llorando….

Con Candy..

Estaba frente a la estación de trenes, la mañana casi estaba por terminar y el comenzaba a calentar un poco ese día.. Todavía no sabía porque le había nacido el comprar ese cuadro en esa casa de empeño en donde dejo las joyas que Edward le había dado el día anterior. Sabía que el dueño no daría el valor equivalente a ellas, pero en sus circunstancias, cualquier cantidad era mejor a no tener nada. Estaba por salir de la tienda cuando noto en el suelo, recargado en una pared, un cuadro al oleo de una casa en el campo… algo en su interior se estremeció al ver los colores vividos en esa ilustración… no supo porque pero inmediatamente pido el precio del cuadro al dependiente y sin pensarlo pago el importe para llevárselo con ella.

Ese día estaba siendo agotador, por toda la carga emocional que tenia sobre sus hombros, por un lado, la desolación por lo ocurrido antes y por otro, al ver el cuadro, algo en el le hizo sentir calidez.

Apenas y podía caminar con su maleta y el cuadro en las manos pero con un poco de esfuerzo llego a la taquilla para poder comprar su pasaje de ida.

Cuando preguntaron por su nombre, ella dio uno al azar. El hombre de más de 50 años, le miro un poco receloso, pero luego de unos minutos le entrego el pase.

Aun faltaba un poco para la salida del tren que se dirigía a Edimburgo, así que haría los trámites de su viaje con calma, ingresando tranquilamente al tren. Mientras caminaba, sintió un pequeño movimiento en su vientre a lo que se espanto un poco, y se detuvo un poco, esperando que no fuera algo de cuidado… entonces nuevamente sintió ese movimiento… y luego de eso ella sonrió…

-Vamos pequeño Giulio… veras que nos ira muy bien en este viaje.. - El movimiento de su bebe, hizo que se olvidara un poco de todo… y busco ser optimista, al fin ella era fuerte, y no tenía miedo al trabajo… fuertemente deseo que su bebe fuera un barón, y desde unos días atrás había pensado en el nombre que le pondría , uno sintió que escucho tiempo atrás….

Con Terry…

Al ver la escena de esa niña que abrazada de su abuelita lloraba por su pecosa, le dejo un poco fuera de sí.

Era normal -segundos después pensó- siempre todos quedaban prendados de ella, de su esencia.

Tiempo atrás, el también había sentido amenazado por la presencia de Archie, cuando él se acercaba a ella, aunque Candy no lo notara, el podía ver claramente los cambios en la mirada de Corwell, incluso llegaba a tener un poco de celos por la tímida y la chica gordita que siempre le acompañaban, por eso, trato de sopesar mejor la situación.

Después de pasar un poco ese estado, salió de la casa de Jeager para tomar el auto de nuevo. Donde iría Candy… era más que seguro que no volvería a la mansión de los Grandchéster.. Lo que haya hablado con Edward le perturbo… buscaría un lugar lejos de todos.. el la conocía ya que en esos aspectos ellos dos eran tan parecidos.

Si no podía regresar a los estados unidos… donde iría…

Entonces las palabras de mi madre de días atrás.. Llegaron tan claras…. Dándome esa respuesta.

-Aunque hay cosas que no puedas recordarlas, estas nunca se olvidan…

-La estación de trenes… Escocia.

...

El tren comienza a moverse… y poco a poco voy dejando a tras Londres. La vida da muchos giros , no sabes si alguno de estos te lleve lejos de las personas que aprecias…

Cierro los ojos, para poder relajar un poco toda la tensión que tengo sobre de mi… pero el suave movimiento en mi hombro hace que los vuelva abrir…

-Señorita, tuvimos un problema con su boleto… al parecer se vendió el mismo asiento dos veces y por esa razón tenemos que re-asignarle el lugar…

Desconcertada dejo el asiento y me dirijo a ese nuevo lugar. El joven boletero lleva mi equipaje hasta llegar a los compartimientos privados. Abre uno y acomoda mi equipaje y me deja entrar en el..

-Creo que es una suerte que haya ocurrido ese error, ya que podrá viajar de manera mas comoda , dijo antes de dejar el compartimiento.

entonces. cuando creo que puedo confiarme .. aparece el...

Continuara..

Sakurai_Alighieri